Muchisimas gracias por los reviews y mil disculpas por la demora

Así comenzó todo

Capitulo 10: Adiós a la rutina

El príncipe caminaba por los corredores de la lujosa mansión de los Briefs, esas, a su parecer extrañas personas que habían decidido acogerlo en su hogar y brindarle todas las comodidades. Pero ¿Cómo no hacerlo? Si el era un príncipe de estirpe guerrera y como tal eso no era un favor, si no una obligación de su parte, y siendo así, en realidad no estaba tomando ningún provecho de la situación.

Su relación con la familia era dentro de sus términos, lo mas cordial posible, de ser otra la situación, la madre habría sido decapitada ante el primer comentario insolente; de los tantos que no se cansaba de decir, el padre trabajaría para él brindándole lo mejor en tecnología, y por último pero no menos importante… la hija…

-Maldita humana descerebrada. – Musito colérico mientras caminaba a su templo de entrenamiento. - ¿Para que demonios pide consejo si de todas formas piensa ignorarlos? – Se sentía estúpido, y esas ansias de destrucción regresaban a él, esas ansias que durante su estancia en la tierra mantenía acalladas y día a día lucho por calmar.

Al ver a Yamcha en la entrada de la corporación y el hecho de que después de tres horas siguiese allí le revolvía el estomago. Medio sonrió recordando su muerte tan patética, y rió para sus adentros imaginándose una mil veces peor, más dolorosa, más cruel, más sádica, pero la ira regresó a su cuerpo al recordar la razón por la que se encontraba allí.

Descaradamente la humana pidió su consejo y él, en un acto extraño y mal calculado contestó a su pedido, obviando la necia personalidad de la mujer, ciego por un momento creyó que ella lo escucharía y más aún lo obedecería, pero al ver que no fue así, solo pudo apretar los puños con fuerza y hacerse a un lado. Claramente la situación no era de su incumbencia, y desde ahora se encargaría de dejar de lado todas esas estupideces de humanos y enfocarse de lleno a su tarea más importante, el arduo y duro entrenamiento.

-Esto me pasa por caer en su jueguito estúpido. – Comentó entre gruñidos mientras daba entrada a su amada cámara de gravedad.

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-Bulma. – Llamó golpeando suavemente con sus nudillos sobre la puerta de la recamara de su novia. -¿Estas despierta? –

La puerta se abrió y Yamcha fue recibido por una somnolienta Bulma, quien tallaba sus azules ojos mientras bostezaba.

-Buenos días Yamcha… ¿Qué haces aquí tan temprano? – Cuestionó un tanto molesta.

-Pero Bulma… son las tres de la tarde. – Contestó perplejo.

Después del recibimiento de Vegeta se sentó en el sofá del recibidor a esperar a la peliazul pero al ver que no se aparecía, como estando en su propio hogar, se dispuso a mirar televisión, por lo que perdió la noción del tiempo a tres horas después recordó el motivo de su visita.

-¡¿Son las tres¿¡Y POR QUE NO ME LO DIJISTE ANTES!? – Preguntó elevando la voz jalándolo de la camisa furiosa.

-Perdona… ¿Tenía que decírtelo? – Con una gota de sudor en la frente un tanto asustado por la actitud de su novia.

-Ash, ya no importa, de todas formas llegare tarde. – Dijo cruzando los brazos. – Bueno, pues ni modo, tendrás que llevarme a una importante reunión. – Ordenó mirando al joven fijamente. – Espérame en el auto, en un momento estaré ahí. – Concluyó dándose media vuelta y azotando la puerta en el rostro de Yamcha.

Obediente el joven espero por ella en el vehiculo que la heredera le había obsequiado hace un tiempo. Le parecía un tanto extraño que su padre le haya encomendado alguna reunión, ya que ella le había comentado en un momento que al marcharse su madre ella se encontraba enferma, y solo suponiendo que se trataba de una reunión de suma importancia se la encargarían.

-Ya estoy lista. – Dijo mientras abría la puerta del asiento del acompañante y se subía junto a él. –Ya podemos irnos. – Sonrió tiernamente a su novio quien solo pudo contestar con otra gota de sudor plasmada en su frente. A veces le era sorpréndete cuantos cambios de humor podía llegar a tener y que poco tiempo transcurría entre ellos.

-"Se ve que ya esta de mejor humor" – Pensó y aceleró.

Bulma se encargó de señalarle el camino para llegar a su importante reunión, y más extrañado que antes siguió sus direcciones al pie de la letra.

-¡Aquí es! –Dijo emocionada.

Yamcha busco un buen lugar para que bajaran del vehiculo y guardarlo en forma de capsula para seguir camino. Bulma bajó rápidamente y prácticamente corrió a un edificio. Ágilmente la siguió para encontrar que la "importante reunión" de su novia, no era más que una rebaja en una joyería de la ciudad…

La peliazul recorría la joyería como un niño entre dulces, probando cada lujosa pieza. Yamcha se apoyó en el marco de la entrada y la observó encajar perfectamente entre tanta gente adinerada. Por un momento sintió pena por si mismo, ella era una mujer de mundo, rica, poderosa, inteligente… y el era un ladronzuelo renegado, un hombre sin oficio alguno que no fuesen los combates cuerpo a cuerpo. Desde hace un tiempo estaba considerando seriamente la idea de desposarla, pero… ¿Qué podía ofrecerle¿Qué darle a alguien que lo tiene todo? A él jamás le intereso demasiado el dinero, siempre se las rebuscaba para conseguir lo necesario para subsistir, pero junto a ella y sin aportar nada al hogar que quería construir, se sentiría una sanguijuela.

Cabizbajo pensaba en un futuro cercano como hombre de familia. Su semblante triste llamo la atención de Bulma quien traía entre sus manos un par de bolsas de compras y silenciosa se acercó a él un tanto preocupada, si bien la relación no iba por el mejor camino, el cariño que sentía por él no se desvanecería de un día para el otro, y por supuesto de verlo triste haría su mejor esfuerzo por cambiar la situación y ser de ayuda.

-Yamcha… - Pronunció débilmente, a lo que el joven levantó rápidamente la vista y sonrió.

-¿Ya terminaste? – Preguntó aún sonriendo.

-Si. – Contestó asintiendo con la cabeza. - ¿Te gustaría que vayamos al parque? – Preguntó con la intención de alegrarlo un poco. – Puedes comprarme un helado si gustas. – Sonriendo con picardía.

-De acuerdo, vamos. – Contestó de mejor humor.

Sí, ella era una chica adinerada, pero si algo tan simple como una caminata por el parque le era suficiente, era suficiente prueba para él para decir que no era como las demás.

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-¡Maldición! – Dijo en voz alta el príncipe rodeado de esa aura rojiza que presentaba su cámara cada vez que la gravedad era excesiva.

Cada vez le resultaba más difícil sortear sus propios ataques, molesto, exasperado por u propia actitud se dejaba llevar por la ira al verse en una posición complicada. Saltando con dificultad de un lado al otro prácticamente luchando por sobrevivir a si mismo, recordó aquella vez en la que por poco y muere en una capsula exactamente igual a esa, esta vez no sería igual, jamás convertiría en su cementerio a ese sitio, sería una ridiculez, un insulto a su persona siquiera considerarlo. Sus límites se elevaban y tenía que probarse a sí mismo que era capaz de superar tan insignificante reto. El príncipe no sería humillado nuevamente, esta vez saldría victorioso, esta vez no sería ni escasamente parecida a la anterior. Siempre que se proponía algo, lo lograba, y esta vez no sería diferente.

La esfera de energía rebotaba de un robot a otro, y Vegeta bañado en su propio sudor la esquivaba con toda la agilidad que la gravedad le permitía.

La misma escena se repetía, la esfera se dirigía hacia su cuerpo y el choque era inminente, pero en el último segundo pudo hacerse a un lado y esta pasó junto a él. Rió de lado al ver que ese gran reto que se ponía diariamente ya no le resultaba tan complicado de vencer, su cuerpo se acostumbraba día a día a esas exigencias físicas y comenzaba a ver resultados satisfactorios. En el momento en que dejó de concentrarse en la terrícola de cabellos azules, y centró su mente en su auto superación se encontró en un extraño estado, en ese momento se percato de lo dispersa que estaba su mente cada vez que ella se paseaba por los recintos de sus pensamientos. Ahora todo era más claro, estando esa humana cerca su entrenamiento jamás sería lo que él quisiera, lo mejor era alejarse y que los roces entre ellos fuesen los mínimos. Su meta por sobre todo siempre sería la de acabar con la patética existencia de ese saiyajin de la Tierra. Kakarotto pagaría caro su falta de lealtad a su propia sangre, ya llegaría su momento, lo principal era convertirse en la famosa leyenda y acabar con su existencia.

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-¿Recuerdas cuando nos conocimos? –

-Si, jajaja como olvidarlo… no recuerdo la última vez que mis piernas temblaron tanto. – Contestó Yamcha con un leve rubor en las mejillas.

La pareja yacía sentada en el parque, sobre una pequeña colina desde la cual se veía una cancha de baseball en la que un equipo de las ligas menores se encontraba jugando un partido amistoso mientras un resumido grupo de gente se dedicaba a hacerle porras o tan solo observar.

-Fue hace tanto tiempo… - Dijo con un tono de voz un tanto melancólico la peliazul mientras lamía su helado. Por más que lo intentase la relación estaba estancada y por lo visto no volvería a ser lo que un día fue. Aún así, Yamcha no le disgustaba, a pesar de su falta de carácter con ella, a pesar de ser tan monótona la vida en pareja junto a él, seguía viendo la bondad reflejada en sus ojos y todo el amor que él tenía para ella.

Yamcha se acercó a besarla, y ella correspondió cerrando los ojos y esperando sentir sus labios unidos a los de ella. Lo sintió… y se dio cuenta de la cruel realidad, ya no lo amaba…

¿Alguna vez lo amó realmente? Si el amor es eterno ¿Cómo es posible que haya desaparecido? No había duda, ese beso no le transmitió ningún sentimiento, solo la tristeza de saber que la relación de tantos años había llegado a su fin.

¿Cómo decírselo? Si claramente él aún la quería ¿Cómo romperle el corazón a quien más la quiere? No había culpable, o tal vez ella dejó morir el sentimiento… Lo peor sería darle una respuesta cuando él preguntara el ¿Por qué?

"Ya no te amo", pensó, pero hasta en el pensamiento era una crueldad decirlo. Sus ojos se humedecieron por lo volteó a un lado para que no la viesen.

-¿Te pasa algo Bulma? – Preguntó su novio acercándose a verla.

-No es nada Yamcha, solo tengo una basura en el ojo. – Contestó al ver que no pudo evitar derramar una lágrima, mientras tallaba sus ojos ocultándose de él. – No te preocupes. – Dijo y se volteó a su encuentro nuevamente y le dedico una sonrisa. – "Ya no te amo" – Volvió a pensar, pero sus pensamientos fueron interrumpidos con un grito a lo lejos.

-¡CUIDADO! – Gritó un hombre alertándolos.

Bulma alzó la mirada y vio como Yamcha la había salvado de ser golpeada con una pelota blanca de baseball.

Las personas a sus alrededores quedaron perplejas, ese hombre había recibido la pelota directamente sobre su mano. De ser alguien normal sus huesos estarían rotos o como mínimo algo adolorido, pero en cambio, él actuó como si nada e incluso se apenó por la cantidad de gente que se mantenía atenta observándolo.

-¿Estas bien? – Preguntó la peliazul al ver que su novio se mantenía quieto.

-¿Eh? – Girándose y encontrándose con ella. – Si, estoy bien. – Sonrió.

-Que bien, creo que lo mejor es que volvamos a casa. –

-Sí. – Contestó comenzando a caminar hacía ella.

-¡Espera¡No te vayas! – Gritó un hombre de chaqueta de cuero que corría con una mano extendida hacía ellos.

Yamcha se volteó y espero a que este llegara a ellos. El hombre, una vez cerca, se detuvo y apoyo sus manos en sus rodillas tratando de recuperara el aliento.

-Yo… soy…. Senoske…soy…. Un…. Cazatalentos… -Dijo agitado extendiéndoles una tarjeta, que el joven tomó.

-¿Un cazador de talentos? – Cuestionó curiosa Bulma. - ¿Y que se le ofrece? –

-Me dejaste impresionado muchacho… esa atrapada fue sorprendente… - Comenzando a recuperarse. – Me gustaría que te pasaras por mi oficina mañana, puedo hacerte unas pruebas. – Dijo y se irguió quedando a la misma altura que su interlocutor.

-¿Pruebas¿Para que? – Preguntó Yamcha sin entender la intención de aquel hombre.

-Para que entres a uno de los mejores equipos de baseball, claro, solo son meras formalidades, por lo poco que eh visto tienes un gran potencial. – Comentó sonriendo.

-Descuide, no me interesa, pero de todas formas muchas gracias. – Concluyó retirándose después de devolverle su tarjeta.

-¡Espera! – Llamó sorprendido. – Si me haces caso ganaras millones, serás una estrella famosa, todo el mundo sabrá tu nombre. – Dijo como ultimo recurso para convencerlo.

-No lo sé yo-

-Quédate con mi tarjeta. – Contestó regresándole el pequeño trozo de papel. – Piénsalo bien y llámame. Cuando estés seguro de lo que harás hablaremos mas tranquilos. – Con una seña se despidió cortésmente de la mujer. – Con su permiso. – Finalizó, dando madia vuelta y regresando por donde vino.

El hombre se marchó y Yamcha continuó su camino junto a Bulma, ambos inmersos en sus pensamientos en el camino a casa. Ella, pensando la manera correcta y momento para decirle lo que le estaba sucediendo, y él…

Las palabras de ese hombre se le grabaron en la mente, "Si me haces caso ganaras millones, serás una estrella famosa, todo el mundo sabrá tu nombre."¿Cómo dejar pasar una oportunidad así? La respuesta a sus problemas, al inconveniente del por que no casarse con ella. Una vez que tuviera el dinero ya no habría inconvenientes, ya su vida estaría prácticamente resuelta. No le interesaba mucho la idea de convertirse un jugador profesional ni nada por el estilo, la fama le era indiferente, pero si haciéndolo se encontraría mas cerca de ella obviamente lo haría.

A Bulma no le interesaba en lo más mínimo la amplitud que pudiese tener su poder adquisitivo, desde un principio solo le interesó él y su forma de ser y tratarla.

-Creo que aceptare la propuesta de ese hombre. – Dijo interrumpiendo la música del estereo en plena avenida.

-¿Vas a aceptar¿Qué te hizo cambiar de opinión? – Preguntó intrigada la heredera.

-Nada… solo que, será divertido, entre tanta tensión por esos androides creo que debería darme un respiro ¿No crees? –

-Si claro… "Si entra a equipo pasaremos menos tiempo juntos… no se si es algo bueno o malo" –Se pregunto a sí misma mientras le sonreía a su novio.

Continuaron rumbo a la Corporación Capsula mientras conversaban de lo que conllevaría una vida como estrella, pasando por alto la falta de tiempo para frecuentarse que tendrían.

Una vez habiéndose despedido, Bulma se fue directo a la cama a dormir. Su cuerpo cansado se dejó caer sobre la cama y cayó profundamente dormida. Pasada la medianoche se despertó y le pareció un poco extraño que Vegeta no se haya aparecido a reclamarle alimento como solía hacer. Se percató de que no lo había visto en todo el día, y se preocupó por él. ¿Podría ser que algo le haya sucedido? Era muy extraño que sintiendo hambre no haya tirado abajo la puerta de su dormitorio por un poco de sustento.

-Ese Vegeta ¿Qué estará haciendo? – Se pregunto incorporándose sobre la cama quedando sentada.

Una luz a las afueras de la mansión captó rápidamente su atención, por lo que se levantó y caminó descalza hasta el balcón. La luces rojas de la capsula construida por su padre seguían encendidas a pesar de ya pasada la noche.

-¿Qué hace entrenando a esta hora? –Se auto cuestionó mirando con preocupación la capsula en forma de esfera. - ¿Se encontrará bien? Mejor voy a ver que esta haciendo. –Sonriendo victoriosa con su idea, sin impórtale lo mucho que seguramente le molestaría a el esa intromisión.

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A penas si podía respirar, la presión de la gravedad sobre su cuerpo era extrema. Apenas si podía continuar atacando a ese enemigo imaginario, pero de alguna parte lograba sacar fuerza y atacar nuevamente. Su atención se perdió en un grito a las afueras de la capsula. Una voz familiar resonaba gritando su nombre.

-Maldita sea. – Dijo y desactivo la gravedad.

-¡Vegeta! – Gritó la mujer con ambas manos a los lados de su boca. Tomó aire en el peco haciéndose hacía atrás. - ¡VEGE-

-Ya cállate mujer. – Interrumpió el príncipe que acababa de abrir la compuerta de la capsula. - ¿Qué diablos quieres? – Pregunto con los brazos cruzados a la altura del pecho mirándola fijamente.

A Bulma se le fue el aliento al ver la figura que se había formado ante ella. Él estando aún en el marco de la compuerta, con esa posición tan gallarda y característica de él, logró dejar sin respiración a la heredera que solo se quedo atontada observándolo, como, con ese toque especial de la luna llena, se veía tan varonil y masculino.

-Bu-u-eno yo… - Musitó torpemente bajando la vista.

-¿Qué estas estúpida mujer? Te dije que hables, deja de hacerme perder el tiempo con tus idioteces. – Dijo molesto el príncipe. Seguramente ella era la razón del por que aún no había logrado transformarse en súper saiyajin, y el hecho de que este quitándole valioso tiempo de entrenamiento le molesto de sobremanera. - ¡MUJER¡Habla ya! – Gritó haciendo que Bulma se sobresaltara.

-¡¿MUJER¡¿Cuántas veces más tendré que repetírtelo¡¡Mi nombre es BULMA¡No, mujer! – Constó molesta. Ese no era el trato que esperaba a cambio de su preocupación por él.

-Bien… ahora dime que rayos quieres ¿Para que demonios me molestas? – Cuestionó sin inmutarse.

-Yo… bueno yo. - ¿Decirle que le preocupaba después de ese trato con ella? De decirle eso solo quedaría como una estúpida ante él, y su orgullo no se lo permitiría.

-¿Tienes pensado contestarme¿O es que tu carencia de cerebro no te permite procesar mis palabras? – Preguntó burlón esbozando media sonrisa. Si no decidía marcharse por lo menos se burlaría un poco ella.

-¿¡Mi carencia de cerebro¡Pues mira quien habla¿¡Cuánto tiempo llevas aquí y aún no te aprendes algo tan simple como mi nombre!? – Gritó apretando los puños. – Bueno pero que más puedo esperar de un mono primitivo como tu. – Volteándose victoriosa con los brazos cruzados.

-No ensuciaré mi boca con palabras tan vulgares como tu nombre. – Dijo riendo para sus adentros. – Solo una mujer como tú podría tener un nombre así. – Comentó mirándola de arriba abajo.

-Sabes Vegeta, no me interesa lo que pienses. – Aún de espaldas, había girado la cabeza para escucharlo. – No eres más que un mono arrogante resentido. – Esa forma en la que la miró de dolió verdaderamente, y se lo pagaría con la misma moneda. – Jamás podrás vencer a Goku ¡Y que te quede claro Vegeta¡No importa cuanto entrenes nunca podrías superarlo¡ERES PATETICO! – Gritó con todas sus fuerzas la peliazul.

Vegeta gruño y presionó con fuerza sus puños¿Cómo se atrevía a hablarle así? Acababa de llamarlo patético a todo pulmón, y no parecía demostrarle una pizca de miedo. Presionó los dientes y varias venas se marcaron en su frente.

-Grrrr… ¡CALLATE HUMANA ESTUPIDA! – Gritó el príncipe fuera de sí. - ¡SOLO ERES UN MALDITO ESTORBO¡FUERA DE AQUÍ! – Concluyó y con su mano derecha comenzó a armar una esfera de energía.

-¿¡Un estorbo¡¡Maldito mal agradecido¿¡Y además te atreves a querer echarme de mi propia casa¿¡QUIEN DIBLOS TE CREES QUE ERES!? – Cuestionó sin notar la esfera de energía. –

Vegeta levantó su brazo listo para aniquilar su pequeña existencia mostrándole así toda su furia. Un escalofrío recorrió el joven cuerpo de la peliazul al ver que este se disponía a seguramente matarla y entendió que posiblemente se había extralimitado con sus palabras.

-Ve-vegeta… ¿Qué piensas hacer con eso? – Preguntó retrocediendo lentamente mientras. – "No le demuestres que tienes miedo Bulma, Vegeta es como los animales, ellos huelen el miedo" – Pensó y tragó saliva. - ¿Vas a matarme? Pues bien ¡Hazlo Vegeta¡Mátame! Y así de una buena vez Goku acabará contigo. – Concluyó victoriosa.

El saiya saltó hasta ella sin desvanecer la esfera, con la misma expresión tosca en su rostro.

-¡TE DIJE QUE TE LARGARAS! – Ordenó a centímetros de distancia.

El cuerpo de Bulma no pudo engañarlo, claramente comenzó a temblar de miedo, pero por nada del mundo se movería de su lugar. - ¿Quieres matarme¿Pues que te lo impide? – Preguntó en voz baja mientras sus ojos se humedecían de lágrimas. – Eres un maldito egoísta… y esa es la razón por la que estas solo. – Presionó sus débiles puños y se atrevió a encararlo aún con incontables ganas de llorar. – Yo solo quería… -

-Mira mujer, mejor vete de aquí antes de que pierda la poca paciencia que me queda…. Solo eres una molestia a mis planes. – Contestó mirándola directamente a los ojos.

Contuvo sus deseos al verla así, tan débil, tan apetecible, y deshizo la esfera en un mano. No podía permitir más distracciones. Se alejó de ella y giró sobre sus talones para regresar a su cámara de gravedad.

-¿Antes de que pierdas la paciencia? Yo soy quien la perdió Vegeta, solo eh intentado ser amable contigo y ser tu amiga, pero solo me has pagado con amenazas. Estoy harta, por mi vete al infierno. – Dijo a sus espaldas mientras lo observaba retirarse.

El saiya se detuvo pero no volteó a verla. – Pues vete, no me interesa, y jamás me intereso en lo mas mínimo ser tu amigo… Largo. – Concluyó y se retiró a la capsula.

-Tal vez tengas razón… tal vez no deberíamos ser amigos…

CONTINUARÁ…

XimeB: No sos la unica que me ha dicho eso de Yamcha, y la verdad es que no me simpatiza mucho la idea de dejarlo como el villano de la pelicula, igualmente quiero ser fiel a la historia pero a mi manera, pero tampoc quiero salirme del personaje y dejarlo como un pobre sufrido xD

Elena: Concuerdo con vos, cuando te cansas de esa persona no hay forma de remediarlo.

dayanarod: Jajajaja bueno te comento que no me molesta no recibir reviews es mas tengo un par de fics por ahi que no tienen comentario pero veo que hay gente que lo sigue, entonces continuo escribiendo, de cualquier forma agradezco que te tomes el tiempo de escribirme muchisimas gracias, espero que te haya gustado el cap y bueno, nos vemos en el proximo y espero ya no tardarme tanto, un beso y nos vemos! byess

Elisabpshady: Igualmente soy agradecida con mis lectores que alegria que te guste lo que escribo, y Yamcha y Vegeta no han tenido mucho trato pero si te gusta voy a tratar de mejorarlo :P

honeyxblood: Quiero ser fiel a Vegeta, jajaj no quiero fallarle xD mi fic esta caliente? xD capaz que por que se acerca el lemon :P perdon... no se que me paso.. jeje nos vemos en el proximo cap! chaito!!! gracias por el review!

Svabutterfly: Falta poco, falta poco, que bueno que si te guste eh! me alegras perdona la tardanza, eh estado escasa de pensamientos coherentes xD un besaso amiga y nos vemos en el proximo capitulo.

fcabl: Te pido disculpas!!!! si que me tarde con este cap, es la primera vez que me tardo tanto en actualizar es fic, perdona... espero que te haya gustado el cap y que sigas metida nos vemos! chauss

chibi nina: Que felicidad verte por aca nuevamente, se aprecia y lo de Yamcha, todabia me estoy decidiendo como será, y a veces por mas de que alguien sea muy lindo, si no es la persona correcta no creo que haya mucho por hacer no? bueno de todas formas gracias por pasarte, nos vemos!