-¿Quién es?

-Soy Kylie, Mark.

-Lo siento, Kylie, ahora mismo no puedo abrir, estoy muy ocupado.

-Tengo algo importante para ti.

-¿Qué es?

-Abre y lo sabrás.

Mark abre la puerta.

-¿Qué es eso tan importante?

-¿Echas algo en falta? Una carta del seguro, ¿Tal vez?

-¿Del seguro?

La cara de Mark cambia.

-La encontré en el suelo, y quería preguntarte. Ese dinero que te iba a llegar al poco… ¿Era del seguro?

-Pasa, prefiero hablar de esto en privado.

-De acuerdo.

Entro otra vez en el 206.

-Enséñame esa carta.

Le doy a Mark el sobre con la carta del seguro.

-Menos mal, la estaba buscando. ¡Tenía que haberme dado cuenta de que no la tenía, soy un desastre!

-¿Por qué recibes tú cartas de un seguro?

-Era la compañía de seguros a la cuál estaba afiliada mi madre. Después de morir ella, por desgracia, me deben ingresar la cantidad de dinero correspondiente. Es un pobre consuelo tratándose de mi propia progenitora, pero me ayudará ahora que estoy solo.

-Ese es el dinero del que hablabas antes, ¿No?

-En efecto…

-Dime, ¿Cómo murió tu madre?

-En un accidente de coche. Ella iba en taxi, pero le fallaron los frenos y se precipitó por un precipicio. No obstante, el taxista sobrevivió.

-¿Cómo?

-No tengo ni la más remota idea. Pero mi madre se dejó la vida, pobrecilla. Después de morir ella, me vine aquí.

-¿Elegiste este bloque por alguna razón en particular?

-Así es. Mi madre vivió aquí una temporada hará unos 15 años. Vino porque mi padre y mi tío, fallecidos también, trabajaban aquí cuando esto era un hotel.

¿Cuando esto era un hotel?

-Entonces, ¿Has oído hablar de un incidente que tuvo lugar en el antiguo hotel hace 27 años?

-¿A qué te refieres?

-Un asesinato.

-¿De verdad? No sabía nada de nada.

-Comprendo.

-¿Sabes? Encuentro que es muy fácil conversar contigo.

-¿Seguro que no me estás confundiendo con otra Kylie Hyde?

-No, en absoluto. Y por esta razón, quería comentarte una cosa que me tiene un tanto preocupado.

-¿De qué se trata?

-Es sobre esa chica que vino antes.

-¿Electra?

-Exactamente, Electra Foxter. Es que… Creo que ha estado aquí cuando estaba fuera.

-¿Por qué crees eso?

-Mira… Alguien ha puesto esto en mi piso.

Mark me tiende un micrófono pequeño.

-¿Un micrófono?

-Así es.

-¿Crees que Electra te está espiando?

-Sí.

-¿Por qué? Es decir, ¿Tienes acaso algo que ocultar que pueda servirle a esa chica?

-No, que yo sepa. La llevo viendo hace unos días, y me siento vigilado.

-¿Le conocías de antes?

-No, de nada. No la había visto. Pero me asusta…

-Déjame a mí. Yo hablaré con ella. Tengo un par de cosas de qué hablarle.

-¿Lo harás?

-Sí. Pero creo que ya va siendo hora de que me vaya.

-Por supuesto.

Salgo del 206.

-¿Sería Electra quien pondría el micro?

Una puerta se abre. La de mi casa. Kya sale de ella.

-¡Kylie! ¿Qué haces tantas horas? ¡Me estaba empezando a preocupar!

-Lo siento, es que… Mira, ahora te cuento.

-¿Has averiguado algo?

-Sí, sobre Electra. Parece que Mark sospecha que Electra le puso un micrófono en su piso.

-¿Un micrófono? ¿Insinúas que…?

-Sí. Electra es sospechosa de demasiadas cosas. Será mejor ponerla contra las cuerdas.

-¿Eh? ¿Está aquí ahora mismo?

-Eso creo. Sería demasiado extraño que se hubiera ido desde que la he visto en el vestíbulo.

-Pues bajemos a ver.

Kya y yo bajamos las escaleras y miramos por el vestíbulo. Electra está allí, en una pose siniestra. Vamos allá.

-¡Eh, tú!

-Oh, la señorita Hyde. ¿Eh? ¿Quién es ella?

-Soy su prima, Kya Hyde.

-Claro…

-Eres una chapucera, Electra. Sé que tu objetivo es Mark Rivet.

-¿Qué es lo que te hace pensar eso?

-Tú pusiste un micro en su piso.

-¿Cómo sabe que he sido yo? ¿Tienes alguna prueba?

-Pues… No, no tengo pruebas.

-No me creo que tengas las narices de acusarme sin una puñetera prueba.

En parte, tiene razón. No tengo ninguna prueba.

-¿Kylie? ¿Tienes pruebas de esto?

-No, Kya.

-¡Ja, te lo dije! No puedes saber que he sido yo o no si no tienes pruebas.

-Kya, vámonos. Volveremos más tarde.

-Sí…

Dejamos a Electra riéndose en nuestra cara y subimos arriba. Cuando subimos, mis padres ya se han ido a trabajar. Una nota pegada en la nevera lo demuestra. Lo que yo no puedo demostrar es lo de Electra.

-¿Cómo podemos pillar a Electra? Una chica misteriosa, sin duda, ahora que la veo por fin.

-Ni que lo digas. Pero hemos de investigar para poder poner en su sitio a esa maldita bocazas.

-¿No perdonas que nadie se ría de ti, no?

-No. Y menos en mis narices. Se va a enterar en cuanto la pille.

-Siempre dices lo mismo. Aunque te entiendo.

-Sí, y eso no siempre es fácil.

*¡Ring!*

-Es el timbre.

-Ya voy yo, Kya.

-De acuerdo…

Me levanto del sofá y abro la puerta. Es Holly.

-Hola, Holly.

-Venía a por mi martillo.

-¡Ostras! Tienes razón, perdona. Me había olvidado por completo.

Antes de que pueda decir nada, Kya se levanta y trae el martillo consigo.

-Toma, Holly.-Estornuda- Vaya, lo siento. Aún estoy un poco enferma.

-Espero que te recuperes pronto.

-Gracias…

-No, gracias a vosotras por el martillo. ¿Os ha sido útil?

-Sí, la botella se partió en millones de trozos, gracias.

-Me alegro. Eh, chicas, quería preguntaros sobre una chica que viene muy a menudo por aquí, muy siniestra.

-¿Una chica?

-Morena, de piel pálida, ojos azules intenso, vestida de negro, con gafas de sol.

-¿Hablas de Electra?

-¿Sabéis si es poli?

-¿Poli? ¿Por qué iba a ser Electra policía?

-No lo sé, me lo parece.

-Pues perdona que te contradiga, pero a mí no me lo parece.

Kya interviene.

-¿Acaso esperabas que fuera policía?

-En efecto. Quería preguntarle cosas si ese era el caso.

-¿Como qué?

-Investigaciones, crímenes… ¡Siempre me han gustado las series policiacas!

-Bah, las series son otro mundo. Nada que ver con la realidad.

-Tú sabrás lo que dices. Al fin y al cabo, tu padre estuvo en el cuerpo. Bueno, yo debería irme…

-Espera, Holly.

-Dime.

-¿Has notado algo extraño en el bloque últimamente?

-¿Algo raro? Dejadme pensar… Oh, ya lo tengo. ¿Tenéis radio, chicas?

-Sí, tenemos una.-dice Kya.

-¿No habéis notado que las emisoras se sintonizan fatal? Creo que es por culpa de la señal.

-De acuerdo, echaremos un vistazo.

-Adiós…

Holly se marcha.

-¿Qué crees que puede haber detrás de unas interferencias en la radio, Kylie?

-No lo sabremos hasta que no hayamos investigado más. Encendamos el ladrillo.

Cierro la puerta y miro hacia atrás. Diviso la radio con un simple vistazo.

-Encendámosla a ver qué pasa…

Le damos a "On" y giramos el dial de las emisoras. Después de unos instantes de silencio, se oye una música bajo conversaciones de gentío.

-Mira, se oye algo de fondo, Kya.

-Me suena haber escuchado esta canción en algún sitio hace poco…

-¿Dónde hemos estado hace poco? Y estas interferencias que hay bajo la conversación y la música…

-Será mejor que investiguemos un poco.

Salimos de casa y bajamos las escaleras. En el Lucky's siempre hay ajetreo de gente hablando, y la música de la radio era muy parecida a la que hemos escuchado antes, pero… ¿Qué hace el bullicio del Lucky's Café en la radio?