Salvación desde las sombras
He vuelto muchachos, se que me tarde un poco pero bueno estoy de vuelta así que, sin más, comencemos.
Entre las sombras
-Villa Kakariko- susurro Midna al estar en frente de aquel pueblo que nunca creyó que volvería a ver. Estaba una vez mas ante aquella villa abandona la cual presencio una parte de su aventura con el héroe de Hyrule en busca de salvar el mundo del hyliano al igual que el mundo de la twili, siendo este un reto gracias a su posición perdida entre las colinas además de su casi inexistente información, que, si no hubiera sido por el jefe y el anciano de los Gorons, Link y ella jamás hubieran dado con él. La villa aún mantenía aquella apariencia triste y desolada que tanto la caracterizaba, las casas seguían en aquel estado deplorable donde las paredes aun conservaban aquel aspecto desteñido de colores opacos y cubiertos de tierra acompañados de ventanas rotas y con el cristal quebrado. Los pocos vestigios de plantas que quedaban en el lugar delataban el tiempo en el que la aldea llevaba deshabitada dejando atrás un paisaje muerto y triste.
Aquel que escuchara o leyera las historias sobre "la legendaria Villa Kakariko", el pueblo que resguardaba al fiero clan de los Sheikas el cual servía fielmente a la corona desde aquella vivaz villa que llamaban hogar donde estos hacían lo posible para que su gente prosperara siendo asi una aldea de ensueño, no llegaría a creer que aquel muerto y desolado lugar que tiene en frente sean los restos de lo que antes era villa Kakariko.
-Y pensar que hay un libro de mas de 500 paginas sobre este cuchitril- dijo al viento la de mirada escarlata pasando su vista por aquel pueblo que año y medio atrás estaba visitando junto con su amado lobo, y así como le había pasado muchas veces, su mente se perdió en el pasado volviendo a la época en la que estaba encerrada en el cuerpo de un diablillo negro siendo la guía y compañera del héroe de ropajes verdes.
Los valientes guerreros habían llegado a aquel desolado paraje siguiendo la pista dada por el jefe Goron y la extraviada mente de Ilia la cual al final fue capaz de recordar todo lo que le había pasado después de haber sido secuestrada por el líder de los Bulblins.
-por las diosas-exclamo Midna al ver la apariencia del lugar al que habían llegado -juro por lo que mas quiero que si este lugar es incorrecto y no encontramos nada de valor, voy y golpeo el rostro de Ilia hasta dejarlo amoratado- dijo con fastidio a un lado del héroe del crepúsculo el cual se escondía detrás de un muro resguardándose de la tormenta de flechas que le llegaban por parte de los entes verdes, pequeños y fastidios, como los llamaba Midna, le lanzaban.
-en su defensa…- dijo Link saliendo por un instante con flecha y arco en mano, soltándola la cual termino en la frente de uno de los bulblins el cual cayo desde el balcón en el que estaba encima hacia unos barriles los cuales se quebraron y rompieron ante la fuerza del golpe – hay demasiados enemigos como para que solo sea una coincidencia-
-es verdad- gruño Midna la cual se cruzo de brazos -pero juro que, si no hay un buen motivo, nunca volvere a este lugar- dijo sin recibir respuesta de Link el cual corrió con su arco cambiando a una pared diferente para conseguir un mejor ángulo.
-demonios hay muchos- exclamo con frustración el castaño rechinando los dientes un poco.
-¿Por qué será que el destino nunca nos manda a una playa paradisiaca con olas y sol o un lugar que en vez de tener enemigos tenga gente dispuesta a servirnos como nos merecemos?- pregunto Midna ignorando la frustración de su compañero.
-te agradecería si me ayudaras Midna- exclamo un poco frustrado Link para salir y disparar otra flecha.
- pero vas bien por tu cuentas- dijo el duendecillo con una sonrisa inocente- además yo soy pequeña y no puedo pelear contra los hombres malos- dijo fingiendo una voz de niña pequeña.
-por las diosas Midna, se me van a acabar las flechas- exclamo alterado el de ojos azules.
-ash está bien- y así la twili salió con su cabello meneándose cual serpiente lanzando un conjuro a un barril rojo el cual exploto llevándose a 5 bulblins con la energía liberada -ja si vez, tú sales 3 veces y solo matas 3 bulblins, en cambio yo salgo una vez y mato 5- dijo triunfal.
Con agilidad Link salió con su arco, una flecha y una bomba y la disparo contra un pilar el cual exploto haciendo que toda una estructura se viniera encima de 7 bulblins.
-decías- dijo con una sonrisa haciendo rabiar a la princesa.
-te apuesto un masaje de pies por la noche a que elimino más enemigos que tu-
-hecho- dijo Link tomando la pequeña mano de Midna la cual se desvaneció en las sombras para empezar su cacería siendo seguida por Link el cual tenia su arco y las flechas dispuesto a ganar aquella apuesta. Al final, Link gano la apuesta por un bulblin haciendo rabiar a Midna la cual por orgullo no cumplió la parte del trato.
Sonrió. Sin duda alguna y a pesar de que aquello le parecía doloroso, recordar le traía felicidad al retroceder a aquellos momentos en los que descubrió el significado de la palabra amor, cuando conoció uno de los muchos significados de la palabra felicidad la cual rememoraba en aquel instante. Eso era felicidad, una bella, tormentosa y cruel felicidad.
-debo ser masoquista- dijo con sarcasmo ante las ideas arremolinadas en su cabeza. Respirando hondo repetidas veces empezó a caminar hacia la entrada de la abandonada villa la cual le daba la bienvenida con una sombría sensación. Al estar cerca de cruzar aquel letrero sintió como las riendas de Epona se tensaron con violencia obligando a la twili a mirar para atrás.
-hey, tranquila- dijo la regente de las sombras acercándose a la yegua belga la cual sacudía su cabeza con fuerza intentando de retroceder de aquel portón -Epona calma- e intentando poner sus pálidas manos sobre el hocico de la montura del héroe elegido, se acerco con intenciones de calmarla a lo cual Epona relincho con fuerza levantándose en sus cuartos traseros haciendo caer de para atrás a la de piel azulada la cual veía como la yegua agitaba sus cuartos delanteros en el aire en signo de amenaza. Ya cuando la montura belga poso sus patas delanteras en el suelo está salió a galope veloz totalmente despavorida con dirección al túnel por el que había entrado.
-genial lo que me faltaba- se quejó Midna mientras se paraba y se sacudía la tierra de sus ropajes oscuros. Iba a decir un comentario sarcástico cuando de un momento a otro una gélida briza recorrido su espalda haciendo que se tragara sus palabras para mirar el desolado lugar.
Con un suspiro profundo empezó a caminar por el pueblo con dirección a la casa de la Sheika la cual estaba al final del lugar, y si bien la primera vez que estuvo el lugar estaba vacío, estando de vuelta el ambiente desolado del pueblo era mesclado por una sensación tenebrosa que le erizaba todos los bellos de su cuerpo.
-¡DEMONIOS!- grito Midna al ser sorprendida por un gato que había salido a toda velocidad de un callejo pasándole por debajo de las piernas haciendo que el corazón de la hechicera del crepúsculo se parara por un breve momento -estúpido gato- dijo mientras se agarraba con fuerza su pecho intentando de normalizar el galope de su desbocado corazón- deberían desaparecer a… todas… esas… alimañas- dijo pausadamente mirando de un lado a otro viendo como en aquel pueblo a pesar de estar deshabitado desde hace mucho tiempo, faltaba algo en aquel lugar -¿Dónde están los gatos?-
Había pasado un año desde su aventura al lado de Link y a pesar de que la gente promedio olvidaría los detalles de ocasiones como aquellas, ella podía recordar cada roca, cada flor y cada bestia que apareció en su camino. Todos los detalles los recordaba a la perfección como el hecho de aquellos 20 gatos que siempre que Link y ella llegaban a aquel pueblo abandonado se apostaban a los pies del héroe en busca de mimos por parte del muchacho.
La de mirada escarlata siguió caminando por el pueblo siendo solo acompañada por el gélido soplar del viento, el sonido agudo y escalofriante que este generaba al chocar con una de las paredes de las casas, y el dolor de su pecho por su corazón palpitante que golpeaba con fuerza su caja torácica. El camino que daba de la entrada hacia la casa de la Sheika se volvió eterno para la regente de cabellos rojizos la cual miraba de manera cuidadosa cada rincón y casa de la villa siendo esta adornada por la oscuridad regalada de las nubes de tormenta que se posaban amenazantes sobre la aldea la cual empezaba a agitarse cada vez más con el viento.
Cuando Midna llego al portón de la casa, desenfundo la espada resplandeciente que colgaba de su cintura para así tomar con fuerza la empuñadura, cerrar los ojos y respirar hondo. Después de 3 respiraciones lanzo una patada a la puerta haciendo que esta se abriera de golpe siendo el ruido camuflado por un relámpago que caía a la distancia.
-esta vacío- se dijo a si misma al ver como la casa estaba exactamente igual que como la recordaba. Al parecer, cuando los soldados de Hyrule llegaron por orden de Zelda y encontraron a la anciana muerta, estos decidieron dejar todo tal cual estaba. Al entrar a la casa, está la recibió con los rechinidos de la madera bajo el peso de su cuerpo y con mirada critica y sus sentidos totalmente alerta empezó a analizar el lugar.
A simple vista todo estaba en orden, o por lo menos así lo recordaba, la cama estaba destendida y con las arrugas de las sabanas marcando la silueta de la que antes descansaba en aquel lugar.
-Impaz- susurro con tristeza imaginando el cuerpo sin vida de la sheika en aquel lugar lo que la llenaba de una gran melancolía haciendo que una lagrima saliera de uno de sus ojos rojos. Dispuesta a seguir buscando, se limpio aquel rastro salino y siguió mirando el lugar. El cuarto aun tenia aquel librero colgado de la pared con libros gruesos y antiguos donde un hueco en el cual un libro debía estar se encontraba vacío.
-así que este era tu puesto- dijo sacando el libro de historia de tapa negra y verificando que el grosor de este era equivalente al ancho del hueco en el estante. De un momento a otro un olor capto su atención haciendo que buscara con su mirada lo que buscaba. Durante aquellos minutos en la casa el olor a humedad se mantenía presento lo cual era medianamente lógico si se contaba que la casa estaba deshabitada desde aproximadamente 3 meses. Sin embargo, el olor que su nariz había captado era totalmente diferente, un olor leve almendra marga que molestaba sus fosas nasales.
Miro a un lado sobre la estantería que estaba en una esquina y vio unos frascos en fila, así que dejando el libro sobre el escritorio se dirigió a aquel están y vio los frascos uno a uno centrando su vista en un frasco en especial el cual estaba más adelanta que los demás frascos haciendo que la hilera perfecta que formaban estos se rompiera.
-azúcar- leyó el nombre en voz alta así que tomando el frasco entre sus manos lo abrió oliéndolo haciendo que retirara rápidamente su rostro de el ante el fuerte aroma que este desprendía. -fue envenenada- se dijo a si misma al terminar de salir de la impresión de aquello. De un momento a otro, e impidiendo que la regente del crepúsculo se perdiera en sus pensamientos, un sonido fuerte hizo que esta se sobresaltara dejando caer el frasco de sus manos haciendo que este estallara al contacto con el suelo.
-me lleva la que me trajo- gruño con ira para después caminar hacia la fuente de aquel ruido que la había asustado. Había sido el libro de la historia de Hyrule el que había caído al piso gracias a una fuerte ráfaga de viento que había hecho que el libro mal ubicado callera la suelo.
Cuando Midna recogió el libro del suelo se percató de un papel doblado al fondo en un rincón del suelo escondido por el escritorio. Con curiosidad se estiro logrando tomar el papel deteriorado por el tiempo y la suciedad entre sus manos mirándolo con curiosidad. Sin embargo, al desdoblarlo el frio que recorrió su espalda solo podía ser comparado con las aguas gélidas del pico nevado haciendo que la frente de la regente de las sombras se perlara de sudor frio acompañado por el temblor de sus manos.
-¡huye! Los demonios de la oscuridad te persiguen- leyó con voz quebradiza Midna.
-¡Sal de aquí!- escucho el grito de Impaz retumbando en su cabeza haciendo que esta se para con rapidez ante el susto de aquel grito que vino del papel doblado. De un momento a otro un relámpago cayo haciendo iluminar la entrada dibujando la sombra de un hombre haciendo que la de ojos escarlata saltara del miedo chocando su espalda contra la pared mientras tomaba con fuerza su espada entre sus manos. Al desaparecer el destello del rayo se dio cuenta de que estaba sola, sin embargo, una risa burlona y oscura que bien conocía se escuchó en el ambiente seguido de los gritos de dolor y las imágenes que tanto la atormentaban por la noche.
-Ven reinita, ven a jugar-
-mierda- dijo Midna sentándose en el suelo mientras se abrazaba a si misma intentando de calmar el miedo que en su corazón se había instalado. Temblaba de miedo, su cuerpo no reaccionaba y estaba totalmente impotente sentada en aquel lugar con el miedo revoloteando en su mente y su corazón. Se sentía como una niña perdida en el bosque, sola y sin nadie a quien acudir, estaba en lo mas profundo de aquel poso al que se le conocía como temor. Se abrazo a sus rodillas cerrando los ojos con miedo.
-definitivamente eres la perfecta indicada para llevar mi bendición- recordó a la diosa del poder y la manera maternal en que le hablo aquel dia.
-deja de temerle a lo que se te ha dado y úsalo por el bien, no solo link te necesita sino también Hyrule- recordó aquel día en su bañera cuando el fantasma de Impaz se le había presentado.
- por qué no dejaría que nada te pasara, por qué yo siempre te protegeré - y fue así como con la ultima frase su mente viajo a uno de los recuerdos más preciados que tenía.
-Link-
-¡link!- exclamo Midna mientras se acercaba a el héroe el cual estaba en el centro de aquel cuarto en la arboleda sagrada, respirando con dificultad e hincado en el suelo con la espada maestra a su lado. -¿Por qué lo hiciste?- pregunto el duendecillo mientras miraba con preocupación a su compañero. Este apenas salió del palacio de Hyrule con su compañera totalmente sana, corrió con todas sus fuerzas para llegar a aquel lugar donde conseguirían la espada maestra. -¿Por qué te sobre esforzaste? Te dije que pararas que tomaras un descanso, pero no lo hiciste. ¿Por qué? - pregunto con preocupación la regente del crepúsculo.
-tu pueblo sufre, y se que cada día que pasa es un dolor en tu corazón- dijo Link el cual se agarraba el pecho con fuerza ante el dolor.
-al diablo mi pueblo. De nada serviría si tu estas muerto – exclamo con enojo – ¿Por qué te interpusiste entre Zant y yo? No debiste meterte ahora estas herido por eso- Link había ignorado cualquier pensamiento racional ante la condición que su compañera presentaba después de aquel fatídico atardecer en la fuente de Lanayru ignorando sus heridas dejadas por Zant concentrándose en el bienestar de su amiga, y después de que esta se recuperó, al ver la devoción que esta presentaba hacia su gente tomo como iniciativa propia no descansar hasta encontrar la espada maestra ignorando en el proceso sus miles de heridas en su cuerpo.
-¿Por qué te interpusiste? ¿Por qué sacrificas tanto por mí? ¿por qué eres tan tonto? - grito Midna al borde del llanto al ver la condición de su amigo el cual solo la miro y con una sonrisa cálida y sincera le respondió.
-por qué no dejaría que nada te pasara, por qué yo siempre te protegeré- y con aquella respuesta hizo que la estoica y terca Midna se abalanzara a su cuello llorando en silencio ante aquella respuesta. Durante toda la noche de aquel día, la princesa del crepúsculo uso su magia y cuido de aquel al que al principio utilizo solo para después volverse su mejor amigo y un tiempo después el dueño de su corazón.
-Link-repitió en un suspiro al recordar a su amado y fue entonces que un brillo la sacó de su ensoñación haciendo que la de piel azulada mirara con sus ojos escarlata el dorso de su mano donde la trifuerza del poder palpitaba y brillaba de manera cálida, y así como lo hacía la trifuerza lo hacia la espada aciaga la cual brillaba de manera resplandeciente. Cuando su mano agarro la empuñadura de la espada tanto trifuerza como espada empezaron a brillar iluminando el lugar en el que estaba llenando así su corazón de un calor confortante haciendo que el valor volviera a su cuerpo.
-siempre estaré a tu lado mi pequeña- escucho el susurro en su mente de la voz de Din. Y así con fuerzas renovadas se levanto del lugar mirando por un momento a su lado viendo donde antes descansaba la última Sheika notando como el fantasma de esta estaba levitando sobre la cama.
-es hora de pagar la cuenta que las sombras le debe a la luz-dijo con determinación recibiendo un asentimiento y una sonrisa de parte del espectro el cual desapareció en el aire. Seguido envaino su espada y tomo el libro de tapa negra para después salir de la casa siendo recibida por el viento gélido siendo acompañada de los relámpagos incesantes que retumbaban cual tambores de batalla como preludio de un fiero encuentro entre el bien y el mal.
Abrió el libro de tapa negra en una página que había marcado antes de su viaje la cual contenía el mapa de la aldea mostrando la exacta ubicación del templo de las sombras el cual se perdía por un pasadizo entre las montañas. Cerró el libro y camino unos cuantos metros por detrás de la casa de la última Sheikah encontrando aquel pasaje oculto por unas cajas que antes estaban apiladas cual muralla en la entrada. Entro en el camino por las montañas y llego a lo que parecía un cementerio muy similar al que estaba en la nueva villa Kakariko. La regente de las sombras se adentró por el camino lleno de tumbas sin embargo cuando estaba en el centro fue golpeada por una fuerza desconocida la cual la mando para atrás quedando aturdida por unos momentos.
-pero qué demonios- dijo tomando con sus manos el centro de su pecho donde haba sentido el golpe de aquello desconocido. Cuando miro a donde estaba antes vio como en el centro del cementerio había un espectro con alas hechas de hueso, túnica negra y capota de la cual destellaban 2 ojos rojos. Aquel espectro hizo que Midna recordara al fantasma carcelero del patíbulo del desierto conocido como Death Sword, las diferencias entre estos eran las alas que sobresalían de la espalda de este junto con la oz gigante que cargaba en sus huesudas manos además de la cabeza de carnero que antes poseía el carcelero de la prisión del desierto. De un momento a otro este batió la oz haciendo que el espectro se perdiera en el viento dejando a Midna totalmente desconcertada.
-genial- dijo la de mirada escarlata desenvainado la espada resplandeciente y tomándola con las dos manos como Ashei le había enseñado. Por unos minutos el viento fue su única compañía haciéndole creer a la twili que el ente había desaparecido, sin embrago cuando estuvo a punto de dar un paso la espada aciaga vibro en sus manos en alerta haciendo que Midna levantara la espada y la usara de bloqueo solo para después sentir una tremenda fuerza que la obligo a Hincarse en una pierna tras ser empujada por una fuerza aplastadora. Del viento la imagen de aquel espectro el cual tenia su oz negra contra la espada de Midna apareció rugiendo con fiereza mientras aplicaba mas fuerza sobre la twili haciendo que la punta alargada de su arma lograra hacer un corte pequeño pero profundo sobre la mejilla derecha de la regente de las sombras. De un momento a otro el espectro desapareció al igual que la fuerza que este aplicaba sobre Midna.
-diablos- maldijo Midna mientras se tomaba la herida de la mejilla sintiendo como sus dedos se manchaban del liquido carmesí. No obstante, y sin poder pensar en otra cosa, la espada de los sabios vibro una vez mas obligando a la de piel azulada defenderse sintiendo como una fuerza la golpeaba y la mandaba contra una de las tumbas quedando aturdida por un momento. Cuando salió de su desconcierto vio como el espectro estaba enfrente de ella con la oz levantada, gracias a sus reflejos pudo correr su cabeza haciendo que la hoja del arma del fantasma quedara estancada en la roca dándole una oportunidad a la reina de las sombras que poso su mano en el centro del fantasma dando un ataque de luz a quemarropa haciendo que el espectro volara hacia el centro mientras se tenia el pecho mostrando una parte de lo que parecía ser carne putrefacta y chamuscada. Este después de haber dejado de gimotear se soltó la parte afectada y rugió con ira haciendo temblar la tierra solo para después apuntarle a Midna con su oz y dejar escapar una ola de espectros cual cañón obligando a la de ojos escarlata a encerrarse en un escudo negro con destellos azulados haciéndola retroceder unos centímetros por la fuerza de la energía del espectro. Cuando la energía paro este batió su oz en el aire haciéndolo desaparecer una vez más.
-ya estoy fastidiada de eso- gruño con ira para después clavar su espada en el suelo descargando una ola de energía luminosa que recorrido todo el lugar atrapando al espectro inmovilizándolo y delatando su posición solo para que después este viera impotente como la regente de las sombras saltaba en el aire con su espada en lo alto solo para después descenderla sobre la cabeza del espectro partiéndolo a la mitad y desapareciendo entre las sombras.
-idiota- gruño Midna mientras guardaba su espada en su vaina y empezaba a caminar hacia donde marcaba el mapa. -rayos- dijo viendo lo que tenia frente a ella -no hay nada- dijo al ver solo una enorme estatua de un ángel arrodillado mientras ora resguardando una tumba.
Miro el libro y vio la ilustración que mostraba el libro junto con una inscripción en la parte inferior de aquella página.
-la entrada al templo solo será revelada solo a aquellos guardianes de las sombras hijos de la oscuridad- leyó en voz alta -y eso que diablos significa-
Volvió a ver la pagina detallando cada línea, cada trazo, cada letra buscando develar el puzle de aquello que tanto necesitaba hasta que un símbolo le llamo la atención. Era un ojo con una lagrima saliendo de este, era el símbolo de los Sheikah el mismo que ayudo a Link y ella a encontrar la aldea cuando Ilia había perdido la memoria, sin embargo, este tenía en el centro el símbolo de la trifuerza pero invertida teniendo la punta del poder apuntando hacia el suelo.
-este símbolo- dijo ensimismada para después fijarse en la estatua que tenía al frente notando que este tenía entre sus manos un collar con el mismo símbolo -Impa guardiana de Villa Kakariko y líder del clan Sheikah- leyó la tumba en la que el ángel estaba arrodillado- es la ancestro de Impaz, la primera sabia de las sombras- exclamo Midna solo para después notar que en el centro de la tumba estaba el mismo símbolo del libro y el collar que sostenía el ángel. Con lentitud y curiosidad paso su mano por aquel extraño símbolo, de un momento a otro sus tatuajes azulados se iluminaron al igual que el símbolo iluminando las alas y los ojos de la estatua. -que rayos- seguido la montaña se abrió mostrando unas escaleras que se adentraban en lo profundo de esta.
Caminó directo a la entrada de la montaña siendo recibida por una gélida brisa proveniente de lo mas profundo de esta haciendo que sus cabellos se despeinaran y su ropa se meciera con el viento.
- aquí vamos- dijo con determinación la regente de la oscuridad solo para después adentrarse a la montaña. Camino durante unos 5 minutos hasta llegar a una puerta con el símbolo de los Sheikahs en el centro -demonios- dijo al no poder abrir la puerta entonces mirando hacia un lado vio una antorcha de piedra apagada. Se acerco hasta la antorcha y sacando una linterna que había tomado de la casa de Link, la encendió haciendo que la puerta se deslizara hacia arriba dándole paso a un pasillo lleno de antorchas.
Se adentro al pasillo y a pesar de que estaba medianamente bien iluminado además de relativamente angosto, se sentía observada, sentía el peso de un par de ojos sobre su persona haciendo que la de mirada escarlata tuviera en todo momento sus manos sobre la espada de los sabios lista para defenderse en cualquier momento. Después de unos momentos de marcha llego a un cuarto circular con una plataforma en el centro. Cuando estaba a punto de subirse sobre aquella plataforma un Darknut totalmente negro salto desde las sombras con su espada en mano atacando a la de mirada escarlata la cual ágilmente desapareció entre partículas crepusculares para aparecer, desenfundar su espada y saltar sobre el darknut, no obstante, este al darse cuenta de las intenciones de la twili uso su escudo como arma golpeando a la mujer sacándola de la plataforma circular en la que estaban.
-demonios- dijo mientras se paraba viendo como la sombra la esperaba sobre la plataforma circular- no tengo tiempo para esto- exclamo cargando un poder de luz lanzándolo contra el darknut el cual se cubrió con su escudo solo para después rugir de dolor. Midna había desaparecido y aparecido detrás de la sombra dando un tajo haciendo que una brecha de luz se abriera en el espectro el cual furibundo se dio la vuelta y lanzo un tajo vertical sobre la regente de la sombra la cual rodo en el suelo para después dar otro tajo en el pecho del darknut, abriendo otra brecha de luz y haciéndolo rugir de ira.
El espectro dio una fuerte pata en el pecho de la twili haciendo que esta retrocediera para obligarse a agachar esquivando por milímetros la espada que zumbo sobre su cabeza. Aprovechando el hueco que quedo en la defensa del espectro con agilidad dio un tajo vertical ascendente desprendiendo el brazo del monstruo solo para después encajar con fuerza su espada en el pecho de este haciéndolo rugir solo para después estallar en miles de partículas luminosas.
-idiota- dijo mientras enfundaba su espada y se limpiaba un hilo de sangre que le había empezado a salir de la herida de su mejilla causada por el espectro que combatió en el cementerio y la cual se había abierto un poco mas gracias al golpe que recibió por parte del darknut con el escudo. Fijo su vista en el centro de aquella plataforma viendo como esta tenía grabada el símbolo sheikah con la trifuerza invertida. Poso sus manos haciendo que al igual que en ele cementerio sus tatuajes twili se iluminaran al igual que el símbolo haciendo que la plataforma se empezara a elevar hasta llegar a un cuarto que a su salida daba con un puerto y un rio verde oscuro.
-¿Qué es esto?- se pregunto al ver como un barco negro con huesos estaba en el puerto. Camino hasta el barco para después subirse en el y ver como una estatua se erguía en el centro de este. Era igual a la estatua que estaba en la tumba de Impa con la diferencia que este tenía una figura esquelética y unas alas de murciélago. -he aquí Caronte el barquero que guía a las almas desdichadas por el rio Aquerón hasta su triste perdición- y una vez más veía aquel símbolo inscrito en la estatua asi que con determinación, y obviamente un poco de miedo y duda, poso su mano sobre el símbolo haciendo que aquella barcaza se empezara a mover. Después de unos 5 minutos este freno en otro puerto el cual daba a lo que parecía la entrada de una fortaleza.
-los sheikahs debían tener un serio problema en la cabeza para querer construir algo tan tétrico como esto- dijo para después dirigirse a las puertas las cuales se abrieron dándole la bienvenida a la regente de las sombras. Camino por un pasillo ancho lleno de estatuas y antorchas las cuales parecían que en cualquier momento iban a saltarle encima. Camino siempre con sus manos sobre su espada lista para reaccionar en caso de que alguna se moviera, sin embargo, esto, y para la suerte de la moradora del crepúsculo, nunca paso.
Llego a otro cuarto el cual en su centro tenia una escalera en caracol que se perdía por entre el techo. Se dirigió a las escaleras y cuando estaba a punto de empezar a subirlas un grito escalofriante se escucho por todo el salón haciendo que Midna se arrodillara por el dolor en sus oidos. El grito había sido tan agudo y aterrador que la conmoción y el frio de su cuerpo como si su alma la hubiera dejado, duro durante un par de minutos y fue entonces cuando salió de aquel estado catatónico que se dio cuenta que estaba rodeada por 5 Redead oscuros.
-mierda- susurro solo para después desaparecer entre las sombras evitando las espadas de los espectros. Con agilidad desenfundo su espada y corrió dando un tajo vertical decapitando a dos de los redead, cuando se dio cuenta que uno de los restantes estaba a punto de gritar salto y dio una fuerte estocada en el pecho de este haciendo que este rugiera de dolor.
-diablos- dijo al verse atacada por uno de los redead de al lado, soltando la espada la cual quedo clavada en el pecho del espectro mientras este se desintegraba en partículas de luz. Salto hacia un lado y con agilidad creo una lanza luminosa la cual lanzo cual jabalina dando en la cabeza de su atacante solo para después teletransportarse hacia la espada aciaga y saltar en el aire clavándola en la cabeza del ultimo espectro -diosas, si logro completar esta prueba, les juro que no les saldrá barato el pago por el trabajito-
Seguido subió por las escaleras durante unos 10 minutos hasta llegar a un cuarto amplio y oscuro y a pesar de que sus ojos carmesí estaban adaptados para ver en la oscuridad cual gato, solo pudo reconocer un poco del entorno cuando dos antorchas se encendieron permitiéndole ver así a aquel al que tanto anhelaba ver.
-¡Link!- exclamo al ver al espadachín de verdes ropajes en el centro de aquella habitación. Con felicidad corrió adentrándose hacia el cuarto hasta que de un momento a otro la entrada se cerró.
-Bienvenida- se escucho aquella voz tenebrosa y burlesca haciendo que Midna encontrara la ubicación de su portador.
-Dark Link-
Eso es todo por hoy, ya saben si tienen alguna duda, queja u comentario lo pueden dejar en los reviews. Nos vemos en el próximo capitulo.
