El chocolate y la miel, son sus dulces favoritos, como es la carne de ciervo y la pizza de peperonni que queda en su refri después de las reuniones, la coca cola sin gas, tal y como Stiles le gusta tomar cada 5 de cada 7 días a la semana y que olvida en su loft cada que viene a hacer la revisión semanal de las protecciones del loft, lo cual le hace sentir extrañamente hogareño, puesto que Stiles cocina, y mientras lo hace tararea un sinfín de canciones que no reconoce, pero que le suenan familiares, a veces se deja los audífonos, gracias a ellos puede escuchar la canción del momento, los pequeños estribillos que suelta de vez en cuando Stiles sin darse cuenta.
Le cocina para 3 días, una porción de carne, pollo y pescado con sus respectivas verduras al vapor rezumando en los platos, un día quizás lleve lasaña y solo se la corte y ponga en platos, esos días entonces Stiles saca su endemoniada laptop y se pone a ver una película, que terminara en Derek saliendo por 3 Mc trios de Mc Donalds, con extra porción de papas rizadas y coca cola en gran cantidad. Mientras tanto Stiles pone juntos los roidos sillones y saca las mantas que tiene en su jeep, pone su ecológico e innovador proyector de películas, que es solamente una caja de carton negra, con dos lupas y el hoyo a la medida de la cámara de su celular. ¡Cine en casa¡, le dijo a Derek cuando lo armo, y sin querer soltó una sonrisa ladina.
Cuando Derek volvía del Mc Donalds, haciendo derrape con su hermoso camaro azabache, y jactándose de no haber derramado una sola gota de refresco (que no era siempre la verdad, por lo tanto traía un poco de coca cola en su maletero, para reponer el refresco tirado, aunque luego la maldijera por las manchas que se hacían en la parte trasera de su tapizado), Stiles ponía las hamburguesas y papas en platos grandes, pulsaba play y el mundo no existía más.
Derek puede decir con orgullo que se vio la saga completa de Star Wars, Terminator, las películas del estudio Gibli, que está al corriente de cualquier película de moda, y la tortura que conllevo ver la saga de Crepusculo, la cual termina sin comprender.
Stiles era el único que sabía que se ofendía con la "Mala representación de los hombre lobos, y su folkore en las películas", que su género favorito eran las de acción y suspenso, que se sabía los diálogos de "Pacific Rim", y Lilo & Stich lo hacía llorar, quizás no a llanto abierto, pero suficiente para una lagrima traicionera le recorriera la mejilla: Ohana "significa familia y la familia nunca te abandona ni te olvida".
Stiles se quedó anonado ante la emoción mostrada de Derek, tanto que intento secar la mejilla de Derek con una palomita de maíz que traía en la mano, la cual fue apresada entre las del mayor que temblaban y mostraban sus garras, la película seguía corriendo en la pared, y mientras ellos sentía el pulso del otro se escuchó en el loft.
-Es mi familia, estaba aquí, es pequeña y un poco rota, pero es buena, si es buena-
