Cap

Cap. 11: Marcial Steph.

Al otro día, Hermione se levanto y baño rápido. Salio deprisa de la sala, Draco ni siquiera se había levantado todavía. Camino rápidamente por los pasillo para ir al Gran Salón. Al doblar un solitario pasillo choco con alguien.

- Lo siento! No te vi! – le dijo al desconocido. Levanto la cabeza para encontrarse con Marcial Steph cara a cara. Este la ayudo a levantarse con una sonrisa en el rostro.

- No hay problema! Déjame que te ayude – y le levanto la mochila que con el impacto había caído. Una vez recogida empezaron a caminar hacia el Gran Salón mientras hablaban de diversas cosas – Bueno… supongo que nos vemos hoy… - dijo una vez que llegaron al comedor.

- Hoy? – pregunto extrañada la castaña. Pero rápidamente recordó a que se refería, al ver la cara de decepción del chico dijo – Si si! Perdón, se me olvido, que bueno que me nos encontramos, me hiciste acordar – y le sonrió, tratando de arreglar la metida de pata. Cuando se sentó en la mesa de Gryffindor se sorprendió de encontrarla concurrida, se había demorado tanto en el paseo con Marcial? Se sentó al lado de Ron y enfrente tenia a Harry.

- La sangre sucia con Steph?! – dijo Pansy desde la mesa de Slytherin, mientras veía sentarse a Marcial.

- Lo conoces? – le pregunto bruscamente el rubio, sentía como la rabia lo cegaba, que hacia Hermione (HERMIONE?! Desde cuando la llamaba por su nombre?!) Con ese estupido y poco agraciado de Steph?

- Claro, Draco, es el capitán del equipo Hufflepuff! Me dijo Millicent que tiene bastante fama entre las perras de su casa, pero que no es muy mujeriego. Igualmente, es sangre pura… me pregunto que hará con Granger… - le dijo distraída su novia. Draco comenzó a comer, sin sacarle la mirada a Hermione que rápidamente se percato que alguien la observaba. Dejo de mirar su plato para ver de donde venia esa sensación. Miro a todos lados, menos a uno, al cual no quería ver, miro nuevamente la mesa de Revenclaw y Hufflepuff rogando que el peso de esa mirada fuera de ahí, pero no le quedo más remedio que mirar hasta su última opción. Unos ojos grises la miraban con furia. "Y a este que le pasa?!" pensó molesta.

- Hermione! – la llamo Ron moviéndole la manos delante de su cara para llamarle la atención, cortando así el contacto visual de Draco y Hermione.

- Eh? Que, que? Que queres Ron? – le pregunto.

- Te estaba preguntando que de donde venias con ese? – le dijo el pelirrojo algo molesto.

- Ese? – le pregunto confundida y pestañeando varias veces, como si Ron le hablara en otro idioma.

- Si ese! – y señalo a Marcial, que en ese momento les daba la espalda.

- Marcial? – le pregunto, su amigo asintió con la cabeza – nada, solo me lo encontré en el camino y vinimos juntos. Es un amigo Ron! –

Ron no dijo nada y siguió comiendo. Hermione tomo una taza de jugo de calabaza y se levanto no tenia hambre. Últimamente no comía mucho. Salio del Gran Salón, tenia clases de Herbologia, pero no tenia ganas de ir. Se sentía deprimida.

Que iba a hacer? En que pensaba Malfoy, que era lo que quería de ella? "jugar" pensó. "Si, quiere jugar conmigo, una sangre sucia, burlarse de mi. No se lo voy a permitir" caminaba distraídamente por los pasillos desiertos hasta que una chica la saco de sus pensamientos.

Luna estaba enfrente de ella y respiraba agitadamente. Hermione se preocupo:

- Luna?? Que te pasa porque estas así? – espero a que Luna pudiera hablar bien.

- Hermione, tengo que hablar con vos de algo muy importante!! – le dijo media alterada, raro en ella, ya que generalmente tenia la costumbre de ir tranquila y encerrada en su mundo. Luna guió a Hermione fuera del castillo y se sentaron frente al lago (N/A: si, se que todas las conversaciones pasan frente al lago, pero siento que es el mejor lugar! Tranquilo… no se, me encanta xD).

- Que pasa Luna? – le pregunto una preocupada Hermione.

- Perdóname Hermione, te juro que no era mi intención. Yo no sabia que hacer, no lo puedo creer – parecía que estaba apunto de llorar, Hermione la abrazo instintivamente, definitivamente la angustiaba – Hermione, vos y Ginny son mis únicas amigas, no quiero pelearme, te juro que te quiero, perdón –

- Luna, calmate! Que te pasa?! – se separaron y Hermione obligo a Luna a mirarla a la cara.

- Yo… - dijo en voz muy baja – yo… yo… me bese con Ronald, perdón. – y una lagrima cayo por la mejilla de la inocente rubia.

Hermione sonrió ante la angelical vista. Tan tierna, tan pura, pobre Luna.

- Luna…- dijo la castaña en voz suave – Luna, mírame – la rubia levanto la mirada con sus ojos empañados – no me importa Luna, yo te quiero igual, sos mi amiga. No me voy a enojar. Y menos por eso, Ron y yo terminamos, somos amigos nada más. Y estoy muy feliz porque por fin se te aya declarado – sonrió al ver la sorpresa de Luna – si… a mi ya me parecía que a Ron le gustabas – y sonrió picaramente – contame, como fue?? – dijo emocionada.

- Bueno… yo estaba acá, sentada, y de repente estaba sentado al lado mío, y no se, me dijo que yo le gustaba así, de sorpresa, y antes de que me diera cuenta ya.. me estaba besando y… -

- Y fue tu primer beso! – grito emocionada Hermione, aplaudió con sus manos riendo descaradamente. En la cara de Luna apareció un suave color rosa.

- Si – dijo en voz muy baja.

- Y?? te gusto?? – Luna estaba algo cohibida ante la pregunta de Hermione.

- Mmm.. si… - estaba definitivamente colorada. Era tan raro ver a la frágil rubia tan avergonzada – Mmmm… Hermione…? – pregunto como tratando de decir algo, luego de un silencio.

- Si..? – pregunto la castaña con voz algo nostalgica mirando el lago.

- Hay… hay algo que me quieras contar…? –Hermione se quedo callada por unos minutos.

- Si – dijo después del silencio. Repentinamente, se abalanzó sobre la rubia y se largo a llorar. Estuvo así unos minutos, como descargando todo su dolor, toda su pena y confusión, su angustia y frustración en su amiga. Esta, no la miraba extrañada ni mucho menos. Algo le dijo a Hermione que Luna ya sabía lo que le pasaba. Se separo de la rubia y se seco las lágrimas.

- Es Malfoy, no? – pregunto al chica tranquilamente, haciendo que Hermione la mirara sorprendida.

- Si – dijo en un susurro – Si, me gusta.. yo… yo creo que estoy enamorada, se que parece imposible pero… no se, me siento tan confusa, no entiendo que pasa, Luna. Se que Malfoy es muy mujeriego, y se que nunca estaría conmigo, y si así fuera… seguramente seria para burlarse de mi. Me duele, no quiero verlo mas… - empezó a llorar nuevamente.

Hermione entro en la biblioteca esa tarde muchísimo mas tranquila que en el desayuno. Su charla con Luna había sido un consuelo importante para la castaña, se sentía relajada y mas liviana, definitivamente se había sacado un peso de encima confesándose con su amiga. Camino por entre las mesas y los estantes llenos de alumnos, hasta una mesa un poco apartada donde un pelinegro leía con el seño fruncido en libro de encantamientos. Hermione sonrió, lo conocía hace poco pero algo le decía que Marcial era una persona muy buena y tierna. Se sentó al lado del chico, pero este parecía no haberse percatado de la presencia de la castaña (que lo miraba divertida) ya que estaba extremadamente concentrado en el libro.

- Hola – susurro al lado del chico, haciendo que se asustara y dejara caer el libro torpemente – uy, lo siento, no te quería molestar – dijo algo apenada.

- No hay problema! – dijo el chico sonriendo y recogiendo el libro – como estas? –

- Bien gracias – y le sonrió dulcemente. "Rayos! Porque tiene que ser tan linda?!" – te pasa algo? – le pregunto preocupada por la cara que ponía el chico, evidentemente Hermione no se daba cuenta que se ponía así por ella. "Es tan inocente" se dijo tiernamente.

- No, no, estoy bien – y le sonrió de manera tan sincera que hizo que Hermione se sonrojara.

- B-bueno… que te parece si empezamos? – le dijo la chica desviando la mirada.

- Si, si, voy a buscar unos libros – dijo Marcial, se paro y desaparecían entre las estanterías.

En ese momento un rubio entraba con paso lento y arrastrando los pies, sin ganas. Sabía que Hermione estaría allí con Steph. Se había enterado por medio de Pansy. "Me pregunto como cuernos se sabrá todos los chimes!" pensaba mientras se sentaba en una mesa. empezó a buscar a la castaña por entre los alumnos. Finalmente diviso a Hermione en una mesa apartada, sola. Estaba a punto de pararse para ir hasta ella cuando vio aparecer a Steph con una pila de libros y se sentaba al lado de la chica. Muy cerca. Y parecía que Hermione no se había percatado de eso. Pero Malfoy si. Y no le gustaba nada. Nada de nada. De repente vio como la chica le decía algo a Marcial y se paraba y desaparecía entre una anaquelería. Malfoy aprovecho ese momento, saco un papel y escribió rápidamente una nota y camino hacia el lugar donde la chica había desaparecido. Le encontró en un pasillo desierto pasado los dedos por unos tomos de los libros murmurando algo para si. Se acerco a la castaña sin que ella lo notara.

- Granger… - susurro en el oído y la abrazo por atrás haciendo que Hermione soltara un grito ahogado y golpeara la estantería.

- Malfoy! Te has vuelto tonto? – le pregunto notablemente molesta, ante esto Draco sonrió, le encantaba verla molesta – primero, suéltame, saca tus manos de mi, y segundo, podría vernos alguien! Sal! – y lo empujaba inútilmente. Draco le corrió el pelo y empezó a besar el cuello de la castaña haciendo que se estremeciera. El contacto con su tersa piel y el olor de su perfume hacían que se volviera loco.

Hermione sintió los dedos del rubio corriéndole el pelo, y luego sus labios besando su cuello. Un pudo mas que sentir un leve escalofrió y soltar un casi inaudible gemido. Draco sonrió ante la reacción de la chica. De repente la soltó. Fue como si Hermione saliera bruscamente de un sueño y se dio cuenta de donde estaban y que estaban haciendo. Malfoy saco el papel que instantes antes había escrito algo, lo puso enfrente de Hermione y antes de que ella pudiera leerlo, se lo metió en un bolsillo de la túnica. Volvió a besarle el cuello, dejándole un visible marca y salio de las estanterías, dejando a una confundida y enojada Hermione.

Luego de unos instantes, Hermione volvió a la mesa donde se encontraba Marcial.

- Uff que bueno que ya volviste, estaba a punto de irte a buscar y… - se callo repentinamente al ver a la castaña que tenia la vista ida, como si no estuviera escuchándolo, y aparte no traía ningún libro – Hermione! – la chica pego un saltito y lo miro – te pasa algo?? Y el libro?? – la chica no contesto hasta después de varios minutos.

- Yo… lo siento muchísimo, Marcial, pero me tengo que ir… no me puedo concentrar, yo… podemos volver a encontrarnos mañana? A la misma hora? – le dijo al chico algo apenada. Este la miro confundido unos instantes.

- Claro… - dijo algo desconcertado después. Contesto Hermione salio rápidamente de la biblioteca. Y empezó a dar vueltas por el castillo (n/a: faa suena re.. no se, loco! jaja). Ya era la tercera vez que pasaba por ese pasillo pero no podía dejar de hacerlo necesitaba pensar tranquilamente. Y de repente una puerta apareció en medio del pasillo. Hermione la miro recelosa, pero luego de unos minutos la abrió. Se encontró con una agradable habitación con una chimenea prendida, y una enorme cama, la sala Multipropósito. Se sentó en la cama y saco el papel que le había dado Malfoy.

"Granger,

No importa cuando te esfuerces, eres mía. Nos vemos hoy a las nueve en la misma sala donde nos vimos aquella vez.

D.M."

Hermione arrugo furiosamente el papel y lo tiro a la chimenea. Quien se creía el para decirle lo que tenia que hacer, lo iba dejar plantado. No le daría el gusto. Y así enojada como estaba se quedo dormida.

Draco Malfoy salía de la biblioteca con una sonrisa triunfante. La ponía nerviosa, lo sabía, ella estaba encantada con él. Era obvio, pero… quien no lo estaba? sonrió nuevamente. Sus pasos lo guiaron hasta la sala común donde se quedo pensando hasta que se hicieron las nueve menos veinte. El rubio salio rumbo al aula donde se llevaría un molesto disgusto.