¡Hola chicocas, aquí ya llegando con un nuevo capítulo para ustedes! Lamento mucho el retraso pero les prometo que ahora intentaré actualizar una vez cada semana y media =). Antes de comenzar me gustaría decir antes algo muy importante para cualquier persona/mujer que pueda estar leyendo este fic y que considero muy necesario.

Si bien todo el romanticismo de hacer el amor con alguien sin ninguna clase de protección parece muy lindo, por favor, intenten no hacerlo así. Siempre, siempre en la medida de lo posible protéjanse. Si bien un preservativo sólo tiene un 94% de probabilidad de que no salgan embarazadas, es el único método que previene el contagio de alguna ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual). Una nunca sabe queridas, qué puede tener la otra persona.

En caso de que ya sea una pareja estable y sepan que los dos están sanos y libres de cualquier cosa de contagio vaya y pase, pero…si pasa algún contratiempo y van a tomar una PAE (Pastilla de Anticoncepción de Emergencia) tengan en cuenta por favor que estas pastillas una mujer debe consumirlas máximo dos veces POR AÑO. No es un caramelo. Lean las posologías si no me creen.

Bueno, y luego de este bloque tan serio que espero no haya incomodado a nadie, les doy paso a mi nuevo capítulo.

Arigato!

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Kyoko terminó de cambiarse después de un relajante baño, tan relajante que los ojos se le estaban volviendo a cerrar. Se puso nuevamente la ropa con la que había ido en la mañana y salió hacia el cuarto de Ren otra vez. Cuán grande sería su sorpresa al notar que la cama estaba tendida nuevamente. Sólo por curiosidad levantó el cubrecama y vio que las sábanas eran de otro color. Le dio algo de vergüenza pensar que Ren hubiese tenido que hacer todo eso, pero decidió alejar ese pensamiento y salir a buscarlo a la sala. Lo encontró sentado, también bañado y cambiado, esperando con comida en la mesa.

— ¿Cómo es que estás bañado? —fue lo primero que se le ocurrió preguntar.

—Me bañé al mismo tiempo que tú, sólo que lo hice en el baño del cuarto de huéspedes.

— ¡Lamento mucho haberte quitado tu lugar habitual! Yo hubiese podido ir al cuarto de huéspedes para no incomodarte.

—Kyoko…—ella se calló casi inmediatamente—ven aquí—le dijo mientras le tendía la mano y le regalaba esa angelical sonrisa que ocasionaba que su sangre comenzase a hervir. Obedeció calladamente y se sentó a su lado y él la abrazó.

— ¿Cómo te sientes? ¿Estás bien?

—Ehh… ¿sí?

—Si algo te duele, si algo te molesta, me lo dices inmediatamente ¿Está bien? —le dijo mientras la miraba fijamente. Kyoko sintió ganas de reír ante tal preocupación de su parte.

No es como si me fuera a romper—pensó algo divertida.

—Hai.

—Por ahora, come.

Kyoko ahora si pudo observar con claridad una mesa con sushi de todo tipo que por sólo la manera de presentación sabía que no había sido barato.

— ¿Sabes que yo hubiera podido cocinar algo?

— ¿Y tú recuerdas que fue lo que te dije al momento de levantarte?

Kyoko lo recordaba bien. …"hoy no harás nada, a lo mucho, dejarás que te cuide todo el día"…Y no era que no le gustara esa clase de idea, pero definitivamente no estaba tan mal como había pensado que estaría, si bien le dolían los muslos y la cadera, era algo completamente soportable. Sin embargo no había "no" que valiese ante los ojos de cachorro de Ren, así que dándole un silencioso asentimiento empezó a comer.

Ren por su parte, mientras comía, no podía evitar el observarla con más detenimiento que antes. Esa pequeña niña que estaba sentada frente a él le había entregado su virginidad, había estado acostada debajo de él con expresiones que esperaba que nunca nadie conociese y se había vuelto suya. No sabía cómo expresar exactamente lo que estaba sintiendo, puesto que después de tanto tiempo de haber estado controlándose y reprimiéndose había dejado que sus sentimientos se apoderaran de la mejor parte de él, y no es que se estuviese arrepintiendo, si no que tal vez, sólo tal vez, hubiese podido ser mucho mejor: más preparación, un mejor lugar, un mejor momento, no a la apurada como había ocurrido.

— ¡Oishii! —exclamó Kyoko mientras se metía un sushi a la boca y sonreía mientras lo hacía.

Los labios de Ren formaron una sonrisa automáticamente y se dejó inundar por esa perfecta armonía que parecía querer regalarle el cielo. Levantó la mano y le acarició la mejilla, provocando que Kyoko voltease a verlo con los ojos abiertos de la sorpresa, sin embargo, un segundo después, su cuerpo se relajó y su cabeza se inclinó hacia donde estaba su mano y le regaló una sonrisa que era el reflejo de la suya propia. Ren la acercó y le dio un leve golpe en la cabeza con su frente, como bromeando y se dispuso a comer también.

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Sentado en el camerino que le habían ofrecido, imágenes pasaban una y otra vez por su mente: primero, era una niña pequeña de cabello negro con una sonrisa tonta en los labios dándole un chocolate por San Valentín; después, esa misma chica jurando venganza con odio puro emanando de su cuerpo; después, la misma persona, sólo que ahora estaba vestida de blanco sonriendo brillantemente mientras pétalos flotaban a su alrededor; luego, con sus manos apretadas contra su cuello, llorando, realmente llorando, provocando que se congelara en el acto; luego, vestida con un estilo Sexy Dark; luego, besando a Tsuruga Ren.

Un fuerte golpe fue propinado a la mesa de cosméticos frente a Shou cuando recordó esa última escena.

¿Quién se cree que es? Ahora que piensa haber ganado algo de fama va de hombre en hombre, quién diría que Kyoko fuese del tipo fácil.

Pero aunque se obligaba a decirse eso, sabía en el fondo que ella realmente no era así, si no, no la hubiese traído en primer lugar, ella era la que tenía que tener al lado puesto que sabía que jamás miraría a nadie más aparte de él, pero ahora… … … ahora todo era diferente.

— ¿Shou? ¿Estás bien? —Shouko-san estaba preocupada puesto que cada momento que tenía sólo se sumía en el silencio y de vez en vez, tenía una pequeña rabieta.

—Estoy bien. Quiero terminar con esta maldita entrevista e ir a casa.

—No puedes ¿recuerdas? Llamaron de tu antiguo departamento diciendo por quincuagésima vez consecutiva que hay aún una caja que nadie ha reclamado.

— ¿Y cómo es que siguen llamando?

—Parece que Kyoko puso tu número de celular como número de emergencia.

—No me interesa nada de ese departamento.

—Ve y recoge lo que haya que recoger, Shou. Será mejor a estar recibiendo llamadas a cada momento.

—¿Por qué simplemente no pediste que la botaran?

—Lo hice, pero parece que la señora es de esas personas que no son capaces de deshacerse de nada que no sea legítimamente suyo. Mira, en el peor de los casos la recoges y la tiras a la basura sin siquiera abrirla. Ahora vamos, ya va a empezar el show.

No me interesa. Realmente no me interesa lo que haya en esa caja. Quién sabe, tal vez es una trampa de Kyoko para hacerme algo…—ese era el pensamiento del cual Shou quería convencerse, sin embargo, un par de horas después, se hallaba con ropas simples, dentro de un taxi yendo hacia al lugar en el que alguna vez había vivido con Kyoko.

Iré, la recogeré y la botaré tal y como me dijo Shouko. Sí, es lo mejor, de seguro son ropas viejas o cosas de poco valor que alguna vez tuve dentro de ese lugar.

Bajando del taxi pudo ver los departamentos y entró buscando a la casera.

—¡Buenaaaaaas!

—¿Mmm? Sí, jovencito. ¿Le puedo ayudar en algo? —Era una anciana de mucha edad, pero de rostro bondadoso que se acercaba hacia la ventanilla de recepción.

—Vengo a recoger una caja. Me han estado llamando por ella.

—Ara, ara. Sí. Pero pensé que vendría la señorita que había estado viviendo aquí. Kyoko-chan.

—Ella me envió a recogerla. Éramos dos los que vivíamos aquí.

—Si mal no recuerdo, el joven que vivía aquí sólo lo hizo por unos cuantos meses. Luego raramente se le veía por aquí. Me pregunto qué le habrá sucedido. En fin… yo no he botado la caja puesto que no es mía. —dijo mientras tomaba la llave del apartamento—Si alguien quiere hacer algo con ella, me parece correcto que sea el antiguo dueño. Encontrará la caja en medio de la sala. Tome el tiempo que necesite, joven, y vea que llegue a manos de su dueña.

—Sí, yo se la haré llegar—dijo Shou mientras tomaba la llave. Al entrar al apartamento, una oleada de nostalgia muy rara en él le sobrevino…Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había pisado ese lugar.

"—¿No es grandioso? Tiene el suficiente espacio como para que pueda tener mis instrumentos y una cocina amplia para que hagas todos mis platillos favoritos.

Sí, es muy lindo. Pero Sho-chan, el alquiler es caro ¿cierto?...

Lo es Kyoko, pero esto, esto….esto es lo que yo necesito. ¿Me ayudarás con la renta? ¿Sí? Tú eres la única persona en la que puedo confiar ahora."

Los recuerdos llegaban a su mente como si hubiesen ocurrido apenas un día antes. El apartamento estaba amoblado, sin embargo se sentía vacío. Caminó hacia la sala y encontró lo que buscaba: era una caja mediana cerrada con cinta de embalaje, sin ningún nombre por fuera.

—¿Qué habrás puesto aquí, Kyoko? ¡Te voy avisando que si esto es una treta te arrepentirás!

Empezó a romper las cintas y dudó durante unos segundos antes de abrir las tapas de la caja, hasta que finalmente, lo hizo. Lo primero que encontró fueron videos de VHS, al revisarlos pudo observar los títulos de "Primera presentación de Shou-chan en vivo", "Shou-chan es invitado al talk-show más importante de Japón", "Shou-chan debuta con el 1er puesto de ventas de su nuevo single". Y todo el resto tenía algo así, era como ver su carrera de manera ordenada dentro de esas pequeñas cintas negras. Las puso a un lado y ahora se sentó en el suelo. Lo siguiente que encontró fue un álbum de recortes, todos y cada uno de ellos con una noticia sobre él de diferentes momentos desde que había empezado en la industria del espectáculo como líder de una banda. Enojado, lo tiro a un costado, le parecía inútil el tener cosas así guardadas por tanto tiempo, aunque igualmente disfrutaba el hecho de ver cada uno de sus logros cuidadosamente coleccionados. Finalmente, al final de la caja, había un pequeño cuaderno. Al abrirlo, encontró más de la mitad escrita con diferentes cosas, mayormente costos de alquiler, servicios, comida; la etiqueta "Gastos Personales" estaba casi siempre en 0 en todas las páginas.

Yo no la obligué a matarse por mí, ella lo hizo por voluntad propia—se volvió a decir Shou. Estaba a punto de guardarlo todo cuando, en un descuido, se le cayó el cuaderno de las manos y quedó abierto en la última hoja. En la contratapa , había un purikura (1) que lo mostraba a él y a Kyoko sonriendo y dando la señal de victoria rodeados de un borde floreado y una inscripción que decía "Felices en Tokio". Ni siquiera recordaba en qué momento se había tomado algo así.

Shou volvió a sentir ese extraño peso en el pecho que había sentido al verla como ángel y al golpearle la cara.

Shou-chan, Shou-chan…¿Por qué estás en el suelo Shou-chan? Levántate y lávate las manos que pronto te cocinaré algo.

Le pareció escuchar mientras veía una imagen de la antigua Kyoko que él conocía desaparecer en la cocina.

Shou-chan, ¿Sabías que eres lo más importante para mí?

Shou-chan, realmente eres genial

Shou-chan, no te preocupes por Tsuruga Ren, ¡lo más seguro es que todas esas tipas que van a verlo a los programas sean contratadas!

Shou-chan, tú siempre serás el mejor…

¡Shou-chan!

¡Shou-chan!

Shou-chan…

Shou empezó a sentirse patético, sentado en un piso de madera mientras recordaba épocas pasadas que más de una vez había despreciado. Nunca pensó que llegaría el día en el que Kyoko realmente no se interesase más por él. Ella era suya, desde pequeños esto había sido así, y para él era más que suficiente el ocupar el mayor espacio en su corazón, sin embargo, ahora ella había dicho "Adiós" de una manera tan definitiva la última vez que la vio a solas, la primera y única vez que ambos se habían besado en mutuo acuerdo. Aún lo recordaba, sus labios eran suaves, y podía sentir que tan pequeñas eran sus muñecas entre sus manos mientras la besaba… ¿Qué demonios había sucedido esa vez? No lo sabía con exactitud, pero sí sabía qué era lo que estaba pasando ahora entre ella y Tsuruga Ren; y eso era lo que más le molestaba.

Bastará con hacérselo saber. Bastará con que el idiota ese sepa que ella fue por su propia cuenta a buscarme y accedió a besarme por propia voluntad. Será suficiente para que ella siga odiándome como siempre lo ha hecho y yo siga siendo "su presa".

Shou recogió el purikura, lo metió en una escondida parte de su billetera y el resto de cosas las volvió a meter en la caja, todas excepto el libro. Al salir, pasó por el incinerador del edificio y tiró la caja allí.

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Kyoko se hallaba recostada en el hombro de Ren viendo algo de televisión después de comer, aunque en realidad, sería más exacto decir que lo estaba intentando, puesto que con cada vez más frecuencia, los ojos se le cerraban.

—¿Aún tienes sueño?

—Creo que sí…

—Vamos

Y sin más aviso, Ren tomó a Kyoko en sus brazos y la llevó a su habitación, acostándola en su cama, tal y como había hecho apenas unas cuantas horas antes, sólo que ahora la estaba llevando a descansar. El pensamiento logró que su corazón se acelerara un poco, con la emoción del recuerdo aún vivo en su piel. Kyoko estaba ya prácticamente dormida en el momento en el que la arropó con una colcha, Ren retiró algunos cabellos que habían caído en su rostro y acarició su mejilla. Si alguien hubiera estado presente en el cuarto para observar la expresión que Ren vestía en su rostro, definitivamente hubiera pensado que así debía de verse un ángel, aunque él pensaba que el verdadero ángel era el que estaba echado en su cama respirando lentamente mientras que se dejaba envolver por ese mundo de ensueño que sólo ella podía habitar.

Habían pasado ya cinco horas desde que se había echado a dormir, pero ella no lo sabía, cuando abrió los ojos lo primero que observó fue a Ren, de espaldas a ella sin polo, buscando algo en su cómoda para cambiarse. Pronto sus ojos se abrieron por completo y una expresión de horror se estampó en su cara.

—¡Ren!

El aludido volteó sorprendido al darse cuenta de que Kyoko se había despertado.

—Despertaste—le dijo sonriendo mientras se ponía la camiseta verde que había escogido.

—Voltéate

—¿Qué?

—Voltéate

—Kyoko, no deberías…—pero antes de que pudiera lanzar alguna excusa, ella lo alcanzó y le levantó la camiseta para dejar expuesta su espalda.

—¿Cómo es que…?

La espalda de Ren mostraba sendas marcas de arañazos y su cintura estaba del mismo modo o incluso peor. Él intentó soltarse inmediatamente, pero Kyoko ya había observado suficiente, tenía los ojos húmedos.

—Esto lo hice yo… ¿verdad? —dijo a medio sollozo— ¿Cómo pude? ¿Pero qué tenía en la cabeza? Eres un actor, no es posible que tu cuerpo esté marcado de esta manera…

—Kyoko—dijo Ren mientras tomaba su rostro en sus manos— ¿crees realmente que estoy preocupado por algo así?

—Pero es que tú…

—Yo tomé algo tuyo. Y tuve la suerte de poder estar consciente de compartir el dolor que sentiste mientras lo hacía. Esto no es nada, esto es algo que hasta podría decir me agrada tener, puesto que así como tú, me afirma que todo fue una realidad y no un sueño.

— ¡No es lo mismo! Si te quedasen marcas de esto yo…—sin embargo otra idea repentina apareció en su mente— ¡La sesión de fotos! ¡Tienes que aparecer sin polo!

—Cálmate, por favor. Esto desaparecerá antes de ese día, y si en el peor de los casos aún queda algo, con maquillaje se quita. Kyoko—le llamó mientras hacía que se sentase en el borde de la cama y se arrodillaba frente a ella. Ninguno de los dos dijo nada, Ren la miraba con tal adoración que Kyoko no pudo evitar sonrojarse un poco y comprendía a lo que se estaba refiriendo. Ella mientras se estaba bañando también había descubierto que tenía una que otra marca por su cuerpo, pero no le importaba, lo que no podía creer era que le hubiese hecho tal daño sin siquiera poder acordarse de en qué momento exactamente había sucedido. Reaccionó de nuevo al sentir la mano de de Ren sobre las de ella y solo atinó a abrazarlo fuertemente.

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Llegó el esperado día de la sesión de fotos; Reino, Shou, Kyoko y Ren se hallaban posando frente a la cámara para el poster promocional de regalo por el CD de la película. Kyoko siempre había pensado que tomarse fotos era algo sencillo, pero luego de estar 3 horas en peinado, maquillaje, vestuario, luces y finalmente frente a una cámara le demostraron que las modelos, actrices y demás, no se la llevaban tan fácil.

Su día con Ren había terminado bien, él mismo la llevó hasta su casa y prometieron salir después del día de la sesión ya que Kyoko tenía tareas que terminar para la escuela.

Iremos a comer algo que te guste

Esa era la promesa que rondaba en la mente de Kyoko y la animaba a dar el 200% en su trabajo de ese día. Kyoko no lo había notado, pero sus movimientos habían cambiado, el aura que la rodeaba parecía radiante aunque misteriosa y ese día en el set estaba atrayendo más miradas que de costumbre.

—¡Muy bien! ¡Con esta última foto acabamos! ¡Muchas gracias por su buen trabajo!

—¡Gracias! —se escuchó en el set general.

Los Vie Ghoul fueron corriendo hacia su líder y lo llevaron puesto que ya habían avisado que más tarde ese día tenían una presentación. Shou ya estaba siendo asediado por las muchas mujeres que había en el set que querían una foto o un autógrafo con él aprovechándose de que era el último día de rodaje.

—¡Setsu-chan, Heel-san! —Los aludidos voltearon a ver a Nadeshiko llamándolos mientras corría hacia ellos—Ya está todo preparado, sólo necesitamos un leve cambio en vuestro vestuario para las tres primeras fotos. Luego haremos un break para que descansen y se puedan cambiar para las dos últimas. Si me siguen, por favor—dijo mientras les señalaba las puertas.

Shou vio cómo una mujer que no había visto antes en el set se llevaba a Kyoko a Ren para unas "fotos" según lo poco que había podido captar de su conversación.

¿Pero no se supone acaso que todas las fotos que necesitaban ya las acabamos? ¿A qué se refiere esa tipa?

Sin poder contenerse los siguió de lejos, deshaciéndose de la fanaticada que estaba sobre él y llegó hasta un estudio que tenía las ventanillas tapadas con papel y aparte había un anuncio de "¡Cuidado! Trabajos en proceso". Le parecía todo muy raro, este estudio estaba alejado del resto, se escuchaban ruidos dentro y sabía que allí había entrado Kyoko. Finalmente decidió abrir la puerta y lo que vio lo dejó con la boca abierta.

Habían tres sets dispuestos en las esquinas del lugar, todos perfectamente preparados con la luz adecuada y una sola persona tras la computadora mientras que la mujer que había visto llevarse a Kyoko estaba tomándo fotos de ésta última y de Ren acostados en una piscina de rosas, Kyoko vestida con un provocador vestido rojo, sonriendo mientras se pegaba más al tipo que le hacía hervir la sangre.

—¿Qué se supone que es esto?

—Fuwa-san, esta es un área restringida—Nadeshiko se estaba acercando rápidamente a pedirle que se fuera. En ese lapso de tiempo, Shou notó que tanto Kyoko como Ren se había dado cuenta de su presencia, sin embargo no le prestaron la más mínima atención. Por el contrario, algo que Ren le estaba susurrando al oído estaba provocando que Kyoko se ruborizara fuertemente y le diera un golpe en el hombre mientras se quejaba, pero este sólo se limitaba a mirarla fijamente aún envuelto en su papel de Cain Heel. Eso no podía soportarlo más.

—Fuwa-san, si me hiciera el favor de retirarse.

—Disculpa, sucede que no te había visto durante la filmación y estoy seguro de que no debes haber estado, de lo contrario una mujer tan hermosa como tú no hubiera podido escapar a mi vista—le contestó mientras le besaba la mano.

Nadeshiko no pudo menos que ruborizarse, era fanática de Shou y no había tenido aún la oportunidad de trabajar con él, pero recuperó la compostura rápidamente y le dijo

—Es muy halagador, Fuwa-san, y se lo agradezco, pero en este momento nos encontramos en una sesión de fotos privada.

—Es para la película ¿verdad? ¿Por qué entonces es tomada aparte de las demás?

—Es porque esta tiene un objetivo distinto…

—De ser el caso, ¿me permitirías ayudarte? Cualquier cosa con tal de ayudar a una aparición angelical y a la película ¿cierto?

Nadeshiko parecía que estaba a punto de hiperventilar mientras veía a su estrella favorita diciéndole esa clase de cosas. Shou sabía la clase de efecto que ejercía sobre las mujeres, y no tenía miedo de usarlo, estaba determinado a hacer que lo dejaran participar.

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—Fuwa-san, esta es un área restringida—Kyoko y Ren vieron como Nadeshiko iba hacia las puertas en las que el rubio se hallaba parado. A Kyoko le pareció raro que él estuviera allí, pensaba que ya se habría ido.

En fin, de seguro quiere husmear.

De pronto, al voltear, se dio cuenta de que Ren la estaba observando fijamente. Había notado que esto había estado ocurriendo todo el día desde que se encontraron en el trabajo, y, aunque le gustaba, no estaba segura del porqué de su constante mirada.

—¿Tengo algo raro?

—¿Por qué habrías de tenerlo?

—Es que…mmm…he notado que me…

—¿Qué no te he quitado la vista de encima desde hoy en la mañana?

Kyoko asintió levemente. Ren, aprovechando que el técnico de fotografía había volteado para tomar algo de su mochila y Nadeshiko estaba hablando con Shou, salió un momento de su personaje y dio rienda suelta a esa manera tan sensual que tenía de decir las cosas. Aunque él no lo sabía, Kyoko se daba cuenta cada vez que hacía estos cambios, y al notar que frente a ella ya no estaba Cain Heel si no el "Emperador de la Noche", se paralizó.

—Es que no sabes lo increíblemente hermosa que te ves el día de hoy—le susurró suavemente al oído, provocando que la pobre se ruborizara de pies a cabeza y le propinara un golpe en el hombro.

—¿C-c-cómo me dices eso? Estamos en medio de la sesión de fotos…

—Y no por eso es menos cierto.

—Heel-san, Setsu-chan—Nadeshiko había vuelto y Ren también regresó a su papel de Cain. La sorpresa era que detrás de ella, se encontraba nada más y nada menos que Fuwa Shou—Shou-chan se ha ofrecido amablemente a darnos su punto de vista imparcial acerca de nuestra sesión de fotos. ¿Les parece bien? —dijo con una sonrisa de oreja a oreja en los labios, obviamente, puesto que Shou le había prometido una cena si lo dejaba entrar.

Setsuka estuvo a punto de decir algo con una mirada súper fría, pero Cain se le adelantó.

No problem.

Setsuka volteó completamente sorprendida de la decisión de su hermano de dejarlo participar, sin embargo, no dijo nada sabiendo que por algo debía ser y asintió hacia donde Nadeshiko estaba, no sin dejar de mirar indiferentemente al hombre rubio a su lado.

—¡Perfecto! Entonces podemos empezar. Creo que ya tengo la foto correcta para este set ¿podrías ponerte tu otro atuendo Setsu-chan? ¿Podría comenzar a ponerse la cadena Heel-san? Por favor Shou-chan, siéntate donde estés más cómodo.

Shou se sentó al lado del técnico detrás de la computadora y empezó a ver el set de fotografías que ya habían salido. Nuevamente estaba sorprendido de cómo podía Kyoko haber cambiado tanto con tan solo algo de maquillaje y un atuendo diferente.

Las siguientes fotos fueron de ellos tomados de la mano, ella sonriendo, él como si no tuviese ninguna preocupación en el mundo. La tercera sesión fue con los mismos atuendos pero Shou estaba hirviendo sentado en donde estaba viendo que tan cerca tenían que poner sus rostros para esa foto.

¡Tsk! Esto no tiene sentido ¿quién querría verlos actuar de esta manera tan melosa?

Sin embargo no podía decir nada ya que ya había revisado el resultado de las encuestas entre 100 mujeres del set y todas habían contestado lo mismo "Queremos ver más de Yuuki y Jack"

—¡Perfecto! —la voz de Nadeshiko lo sacó de su hilo de pensamientos—Creo que con eso tenemos. Haremos un break de 20 minutos mientras te reaplican el maquillaje Setsu-chan y tú y tu hermano se cambian.

Shou observó cómo al pasar ambos frente a él, Kyoko ni le dirigió la mirada, al contrario de "Cain Heel", que lo miró y esbozó una sonrisa que hizo que los vellos de la nuca se le pararan del miedo.

¿Pero qué demon…? ¿Qué clase de expresión es esa?

Ren sabía ya que era lo que pasaba con Fuwa Shou, lo sabía desde hacía mucho tiempo, pero no se lo había dicho a Kyoko por egoísmo y temor.

¿Quieres quedarte a ver? Quédate… y disfruta del espectáculo—eran los pensamientos de Ren al momento de sacarse las ropas y quedar vestido con tan sólo un pantalón de pijama blanco. Solo en su camerino revisó minuciosamente su espalda nuevamente; la mayoría de las marcas de su espalda habían desaparecido, nada que un leve retoque no pudiese arreglar. Otra historia era en su cintura, que aún estaba lacerada y con las marcas de las uñas de Kyoko. Al pasar sus dedos sobre ellas, no pudo evitar sonreír, dijese lo que ella le dijese, él disfrutaba de cada una de sus heridas y esperaba que no se borraran pronto. Pero por el momento, tuvo que aplicarse una gruesa capa de base y polvos para esconder la verdad.

Kyoko por su lado, se hallaba cambiándose en el camerino, completamente avergonzada del atuendo que le estaban haciendo usar.

Bueno, al menos no es tan revelador como pensaba. Esto es mucho más cubierto a como yo iba a salir la primera vez que me quedé con en el hotel Cain. Gracias a Dios él ya estaba dormido.

El break pasó rápido y pronto era hora de volver a la sesión. Shou se hallaba nuevamente sentado al lado de Nadeshiko halagándola de una u otra manera poniendo su mejor cara, pero internamente, no podía dejar de pensar en por qué el siguiente set debía de ser una cama.

—Ah, ya llegaron.

El único cambio captado a simple vista era que ambos vestían batas blancas y el cabello de Setsu había sido dejado suelto y su maquillaje era ahora muy suave, casi parecía que no tenía, pero se le veía igual de fiera, esos ojos no se los quitaba nadie.

—¿Comenzamos? Nakahara-san—le llamó al técnico—¿todo listo? —este asintió y Cain y Setsu se dirigieron a la cama que había puesta. Shou notó que habían dos cámaras en cuanto vio a Nadeshiko subir por una escalera: una estaba sobre la cama, otra en frente de ella. Antes de poder refunfuñar por dentro, observó que Kyoko se había sacado la bata. Tanto Nakahara-san como él se ruborizaron ante la visión que estaba frente a ellos. Si bien la muchacha parecía no estar completamente desarrollada, lo delicado de sus movimientos y lo pegado de su ropa (que no dejaba a la adivinación ninguna de sus curvas) lograban que cualquier hombre estuviese a punto de una hemorragia nasal.

Shou se mantuvo firme con su cara de palo, no sólo al observar de pies a cabeza a su amiga de la infancia, si no al ver la posición que estaba adoptando sobre la cama.

—Muy bien, Heel-san, por favor tome a Setsu-chan por la cintura y descanse su cabeza sobre su brazo. Exacto, sí, ahora Setsu-chan, pega todo tu cuerpo contra el de tu hermano e intenta que tu cabeza quede justo debajo de la suya, casi en su mentón. Así, muy bien. Ahora retoños míos, duerman mientras yo hago mi trabajo—terminó Nadeshiko con una pícara sonrisa.

Kyoko tenía los ojos cerrados, e intentó mantener su cara lo más laxada posible para parecer que estaba realmente dormida, sin embargo, el sentir de nuevo contra ella la piel desnuda de Ren no estaba ayudando para nada.

Peor aún: que la estuviese apretando contra él.

Mucho peor: Que su parte baja estuviese descansando directamente sobre la entrepierna de este.

Respira, respira, respira…

Era el único pensamiento en la mente de Kyoko. Se recriminaba internamente el hecho de no poder estar tan calmada como lo estaba Ren, de manera tan profesional como siempre. Lo que ella no sabía, era que en la mente del hombre más guapo de Japón, se libraba otra batalla…

Ríos, praderas, la novicia rebelde, la familia Ingalls…

Le estaba tomando todo su autocontrol el evitar que su cuerpo reaccionase ante sus impulsos naturales al tenerla tan pegada a él. Sufría lo indecible cada vez que Nadeshiko pedía un leve cambio o que Kyoko se acomodara de manera distinta, cada pequeño toque y roce hacía que gruñera por lo bajo.

La historia era otra con Shou que ya tenía la mente en blanco puesto que todos los insultos que tenía y había lanzado mentalmente contra Ren se le habían acabado. Una tras otra las fotos captadas por la cámara aparecían en la pantalla de la computadora y le daba más rabia tener que ver una escena como esa. Había habido alguna vez en la que él había dormido con ella en el mismo futón. Su madre había desaparecido hacía ya varias semanas y se sentía sola, ya no eran niños, eran un par de adolescentes y él notaba su nerviosismo al estar tiesa como una tabla, pero él simplemente le dio la espalda y se echó a dormir.

—Muy bien, creo que con eso está. Setsu-chan, ven por aquí, quiero retocar un poco el otro lado de tu rostro.

Nadeshiko la llevó a un lado para aplicarle algo de base. Después de enseñarle cómo quería que se viera su rostro, fue con otro tono de base hacia Ren para aplicarle del mismo modo. Shou aprovechó su oportunidad y se acercó hacia Kyoko.

—No entiendo por qué tanto jaleo por esta "parejita", ni que fuera algo tan importante.

—No lo entenderías aunque te lo explicara.

—Oh, por favor—dijo mientras hacía una reverencia—ilumíname.

—Si tú sales vestido de alguna manera, te sacas fotos, haces conciertos, vendes posters ¿no es ese el modo en el que te vendes?

Era cierto

—Entonces ¿qué de diferente tiene esto? Es simplemente publicidad.

Pero Shou no se lo tragaba, si fuera así de fácil no le hubiera dicho en un momento que sería inútil para él entenderlo. ¿Qué era lo que ocultaba? Quería saberlo pero no sabía cómo sacarle la información, decidió entonces, molestarla.

—¿Y que tal te va con tu "novio"?

Kyoko no se molestó en contestarle y se dio media vuelta mientras regresaba al set.

Ja, de seguro ya se pelearon.

Ninguna de las escenas anteriores había pasado desapercibida a los ojos de Ren, pero no hizo pregunta alguna, le carcomía por dentro verlo acercarse a ella, pero no podía dejar que sus sentimientos dominaran su mejor parte. Pero maldición, estaba celoso.

—Muy bien Setsu-chan, recuerdas lo que te dije la última vez ¿verdad? Es sólo cuestión de imaginación. —Le digo Nadeshiko mientras le guiñaba un ojo. Kyoko tomó aire y se acercó hacia donde su "onii-sama" estaba sentado. Todo esto era tan extraño, era como estar reviviendo el último fin de semana, la única diferencia era que ahora tenían audiencia, este último factor no ayudaba mucho, poco a poco sus mejillas estaban comenzando a arder. Entonces la vio…vio una mano que estaba extendida frente a ella y levantó la mirada hasta encontrarse con esos ojos que ella bien conocía, aún estando cubiertos por lentes de contacto.

—Ven—Fue lo único que Ren dijo, en japonés, para la sorpresa de todos en la sala.

Sus pies avanzaron por inercia y su mano se colocó sobre la suya sin pensarlo… antes también había sido así (2). Ren la jaló un poco hacia él y ella subió a la cama quedando parada frente a él, ladeó un poco la cabeza y lo miró. Un lado de la boca de Ren formó una provocadora sonrisa.

—Qué pérdida de tiempo—dijo Shou. Luego de que Nadeshiko le hubiera enseñado los bosquejos de las fotos que tomaría, sabía que Kyoko no podría hacer la última, esa chica dijese lo que dijese era demasiado inocente, demasiado pura para su propio bien.

Nadeshiko también estaba algo confundida, se suponía que ella debía de estar arrodillada frente a él mientras lo abrazaba, no parada sin hacer nada. Pero de pronto lo sintió, esa atmósfera que los rodeaba, parecía como si nadie más estuviese presente en la habitación.

—Tsk, realmente, si esto iba a ocurrir entonces…—siguió Shou

—¡Silencio! —exclamó la fotógrafa.

Nakahara-san, Shou y Nadeshiko fueron testigos de un despliegue de sensualidad en vivo y en directo. Setsuka lentamente puso una pierna a cada lado del cuerpo de Cain y se arrodilló hasta quedar casi frente a frente, posó sus manos sobre el pecho de su hermano y lentamente, como en una caricia, llegó a su cuello, las extendió y dejó sus brazos reposar en sus hombros. Cain por su lado, había rozado cuidadosamente los muslos de su hermana y había llegado hasta su espalda, obligándola a quedar más pegada a su cuerpo. Todo esto lo hicieron sin dejar de mirarse un sólo segundo.

Nadeshiko no dijo nada, no había necesidad de dirigirlos, todo se estaba dando de una manera tan natural que hasta su corazón comenzó a latir más rápido, incluso se dio cuenta de que no estaba tomando ninguna fotografía y rápidamente empezó a presionar el botón. Un flash tras otro había algún cambio en la foto: él se había acercado más, ella le estaba tocando el rostro, él parecía estar susurrando algo es su oreja, ella sonreía levemente dando a indicar que le gustaba lo que había oído. No pasó mucho tiempo para que la posición cambiara, como si fuera una danza, se desglosaron el uno del otro hasta que Setsuka terminó echada en la cama con los brazos hacia atrás con Cain sobre ella. Setsu levantó una pierna hacia la espalda de su hermano, él levantó un poco el polo pijama que llevaba dejando ver el hueso de su cadera y como si alguien les hubiera dado una señal, ambos voltearon hacia la cámara con una expresión tan erótica que Nadeshiko juraría que casi le sangra la nariz.

—Ummm…creo que…acabamos. —dijo como si no estuviera segura de nada.

Cain ayudó a su hermana a ponerse su bata y luego él se puso la suya. Ambos se retiraron. Nadeshiko dejó salir un suspiro y se sorprendió al escuchar otros dos tras ella, Nakahara-san y Shou estaban definitivamente más afectados después de esa escena. Mientras veía la última foto en la computadora, se juró a sí misma volver a trabajar con ellos en algún momento, era simplemente increíble la sincronización que estos dos tenían, esa mirada… cualquiera que la viese tendría ganas de…

¡Control! ¡Control, Nadeshiko!

Cuando recordó que tenía una cena con Fuwa Shou pensó que tal vez si habría oportunidad de satisfacer todos los deseos que tenía dentro de ella en ese momento, pero cuando volteó a verlo, la silla estaba vacía.

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Ren y Kyoko no habían dicho una sola palabra después de la última foto de la sesión, él le ayudo a ponerse su bata y ambos se retiraron a su camerino. Comenzaron a caminar, antes de irse Ren dio una pequeña mirada y pudo observar que todos estaban aún demasiado sorprendidos, no podía negarlo, él también lo estaba. Mientras avanzaba a su camerino podía notar que Kyoko había regresado a sus cabales, puesto que estaba sonrojada y parecía estar recordando todo lo que había hecho hacía pocos minutos. A él le había gustado muchísimo, más aún porque en un principio pensó que tal vez ella actuaría para demostrarle a Fuwa lo que ella era capaz de hacer ahora, pero se dio cuenta de que ella estaba metida de lleno en su trabajo, en su personaje, si bien ahora se moría de la vergüenza, había cumplido con lo establecido, la seriedad de un actor comenzaba a formarse cada vez más en ella y eso le agradaba.

Cuando entraron y cerró la puerta, parecía como si una especie de silencio incómodo los envolviera. El camerino era para ambos, eso lo habían pedido desde el día 1, obviamente siempre habían mantenido las distancias y el respeto el uno por el otro, pero ahora, luego de ese fin de semana, luego de esa sesión de fotos…Todo parecía ser un poco distinto.

Ren decidió no dejarse llevar, él era el adulto en esto. Se quitó la bata y se sentó en el mueble mientras tomaba un agua mineral, Kyoko se había sentado frente a un pequeño tocador sacando la base de su rostro, o al menos…eso intentó. No había rociado la loción demaquilladora en el algodón y volteó a verlo, se encontró con sus ojos que la habían estado observando. La mirada duró escasos segundos, él puso el agua mineral sobre la mesa y ella se levantó, se paró frente a él y se sacó la bata. Se sentó a su lado y no dijo nada, él también se quedó quieto. En el tiempo que duran dos latidos en pasar Ren se hallaba sobre ella en el mueble mientras la besaba apasionadamente, Kyoko no hacía lo menos respondiendo a sus besos mientas acariciaba su cabello, a ella simplemente le encantaba la manera en que se sentía su cabello. Volvió a levantar una pierna como lo había hecho para la foto y la mano de Ren se maravilló contra la textura de la piel de su muslo.

¡THUM! ¡THUM! ¡THUM!

Ambos se separaron sorprendidos, habían tocado la puerta de una manera que parecía que querían abrirla a golpes.

Ren se separó de ella y Kyoko volvió a sentarse en el sillón, al abrir la puerta un rubio alto saludó.

—¡Yo!


(1) Purikura: Pequeña imagen que se toma en una cabina fotográfica a la que se puede agregar decoración: borde, letras, color...

(2) La referencia la encuentras en mi perfil.

Agradecimientos:

sakuraliz: Eso es lo bueno de los lemons, que todo lo puedes hacer de manera inesperada. Definitivamente quiero lanzarlos en un huracán de pasión, pero eso todavía sera en 1 capítulo más después de este si no me equivoco. Gracias por siempre andar amenazándome Liz, me das inspiración :P

Waleej: Muchas Gracias!

G-Dragon-sama: Jajajaja, me alegro mucho de que hayas disfrutado tanto del lemon, creo que lo he basado un poco en mi propia experiencia *sonrojo* y otro poco en poemas e historias que he escrito antes que algo picantón tenían por allí también. Ojalá que hayas disfrutado con este capítulo tambien!

Lapin. Biscuit: Lamento mucho el retraso! De verdad, de verdad pienso actualizar más seguido!

Kariramos: Jajajaja, todas las que escriben fics M de SB me he dado cuenta que siempre hacen que de alguna u otra manera le caiga el pato a Yashiro, no pues, ya mucho! Jajajaja...

Starfive: ¡Qué decirte! Que te agradezco muchísimo tus bellas palabras y no tienes idea de lo que sentí aquí adentro cuando leí que te moví hasta las lágrimas, realmente, mis más humildes y honestas gracias.

Ruichi-chan: Espero seguir viéndote por aquí!

oryxyro: Siempre las llamaditas, para darle un toque de emoción al asunto, jejeje.

nickita021: Lamento mucho el retraso, en serio. Como dije en la parte de arriba, intentaré actualizar cada semana y media =).

chamorra: Ojalá y hayas disfrutado de mi descripción de la sesión de fotos!

Stefyue: Tocaya! Cuidado con las hemorragias nasales que en este capi Nadeshiko casi tuvo dos, y Shou ni que decir...jajaja

kuroneko: -nyaa- gracias por tu review! -nyaa-

Sake22: Bueno, si bien sólo he puesto algo de celos en Ren en esta ocasión y algo de posesión también, te doy un spoiler del proximo cap: Ren y Shou hablarán de Kyoko por primera vez...fufufufu

mika-chan18: Por Dios madre, intenta dormir un poco...jajajaja, cuando dije "que chevere que mika esté leyendo el fic" no pensé que te lo tomases todo en una madrugada mujer! Jajajaja, espero que hayas disfrutado la actualización!

maryol: Muchas gracias por tu fic, y por eso de "maravillosa mente creativa" *sonrojo* jejejeje. Aqui te dejo este capi con la promesa de intentar hacerlo cada 12 días o algo así. Ojalá y sí me dé el tiempo puesto que ya empecé a estudiar de nuevo. Un beso!