El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que tienen miedo, muy largo para los que se lamentan, muy corto para los que festejan, pero, para los que aman, el tiempo es una eternidad.

El hada y la luna

En el aeropuerto de Tokio una gran cantidad de personas se hallaban conglomeradas esperando.

En un hospital una chica de cabello azulado se apresuraba a terminar de cambiarse, salió corriendo del hospital

— ¡Aami! – una joven de cabello negro salió corriendo detrás de la peliazul que se dirigió a el estacionamiento

— ¿Qué pasa Makino? — pregunto la chica impaciente

— ¿Quería saber si vas a venir con nosotras a la fiesta de esta noche? — pregunto la joven un poco molesta

— Lo siento pero hoy tengo un compromiso esperado desde hace cuatro años — respondió la peliazul y rápidamente subió a su motocicleta y arranco dejando a su compañera completamente sola.

En una prestigiosa pastelería una joven de unos veinte años se esmeraba en terminar de decorar un bellísimo pastel de cuatro pisos con una sonrisa coloco el último detalle una luna dentro de una estrella

— Es maravilloso Lita, ¿pero dime para quién es? –

— Es un pedido especial , fue separado y pagado hace cuatro años- respondió la castaña sonriente

— No te entiendo - dijo el chico

— Yo me entiendo - respondió la chica alzando el enorme pastel y clocándolo en una caja listo para su envió

— Bien, nos vemos el lunes Yuki- se despidió la joven

— El chico la vio salir con la gran caja sin ningún problema, sonrió le gustaba Lita, pero…

— Hermosa, ¡who! , eso se ve pesado ¿te echo una mano? - pregunto una voz masculina y el enorme paquete despareció de las manos de la castaña

— Gracias Masao - dijo la chica. Yuki observo como el hombre de unos veinte cuarto años acomodaba la caja en la parte trasera de su automóvil y después saludaba con un beso a la joven castaña

— ¿Vamos? - pregunto Masao

— Si vamos - asintió la chica

— Adiós Yuki - dijo el hombre

— Hasta luego jefe - respondió el chico y suspiro, Lita era la mejor pastelera y también era la novia de su jefe, una pena

Rei se miró en el espejo y volvió a fruncir el ceño, nunca fue de las personas superficiales pero ahora ya no era una adolecente ¡era una mujer!, suspiro con frustración y volvió a mirar dentro del guardarropa.

Un gran jet aterrizo y cuando las puertas se abrieron una joven de largo cabello rubio se asomó unas gafas de sol cubrían sus ojos y su cabello danzaba con el viento, tras ella bajaron dos mujeres que rápidamente se colocaron alado de la chica para poder protegerla de los fanáticos que gritaban y los periodistas que se lanzaron asía la joven dispuestos a conseguir una primicia tan concentrados estaban en la joven rubia que nadie noto cuando otra joven descendió, llevaba el cabello de color negro con rayos fucsia y unas gafas de sol

— Serena vamos - dijo una voz a su lado y la joven sonrió a su acompañante

— Ha pasado un año desde que Salí de Japón, ha cuanto he extrañado mi país — suspiro la chica pelinegra

— Bueno, vamos rápido o el sacrificio de Mina no habrá servido de nada — dijo la joven a su lado

— Si, tienes razón Sakura, además seguro que estas ansiosa de ver a tu novio — dijo la pelinegra

— Que cosas dices — se sonrojo la castaña

Las jóvenes caminaron disimuladamente alejándose de la multitud que rodeaba a Mina, ya lejos de la multitud las chicas suspiraron tranquilas

— Señoritas – una mano se posó sobre el hombro de la pelinegra ambas chicas alzaron la cabeza y se encontraron con Haruka

— ¡Haruka! - la pelinegra se giró rápidamente y abraso a la rubia mayor

— Hola cabeza de bombon -

— Pequeña cerezo - saludo a Sakura

— Hola Haruka y gracias por venir por nosotras - dijo la castaña

— vámonos antes de alguien más las reconozca -

El camino asía el departamento de las chicas fue corto y Serena se entretuvo contándole a Haruka sobre los maravillosos lugares que había visitado

— Bueno Haruka gracias — dijo Serena junto a Sakura ambas trabajan juntas y eran vecinas

— Serena pasare por ti a las siete — dijo la rubia mayor

— Claro respondió—

Después de que la rubia se marchara serena subió al ascensor junto a Sakura. se despidió de Sakura y subió un piso más camino lentamente hasta la puerta con el numero veinticuatro grabado en la puerta suspiro, cuatro, esos eran los años en que no veía a Seiya directamente, no dentro de aquel extraño sueño que solía llevarla hasta el, quería verlo suspiro hacia seis meses que perdió todo contacto con su amada estrella y si no hubiera sido por Sakura probablemente habría corrido a buscarlo, a asegurarse que estaba a salvo, sonrió pensando en Sakura , la vida era irónica pensar que Sakura, su amiga, la famosa modelo y actriz que interpretaba a Sailor venus en la serie. "Lunas gemelas" alado suyo, era un hechicera, sonrió, bueno cada uno tenía sus propios secretos ¿no ella era la rencarnada princesa de un mundo que estaba en la luna?, sonrió pero entonces sus ojos se encontraron con la fotografía y la tristeza volvió a su rostro

— ¡Serena! –

— ¡Luna! - grito la chica y se agacho para poder abrazar a la gata

— Serena que bueno que al fin hayas vuelto –

— ¿Y qué tal va todo por acá? - pregunto la chica

— Todas están bien aunque no quita que te hemos echado de menos -

— Yo también las eh extrañado -

— es mejor que te vayas arreglando las chicas han estado muy felices preparando todo -

Serena asintió y se puso de pie, tiro de su maleta, luna veía a la chica pelinegra caminar, Serena había cambiado, no solo en el físico ahora más madura, ya toda un mujer la gata la contemplo y en ella vio vestigios de la antigua princesa de milenio de plata, pero quien ahora se mostraba por completo era Serena, una sonrisa gatuna ilumino la cara de la gata mientras su dueña iba de un lado a otro en la habitación. Serena lanzaba cosas sobre la cama y seguía mirando el interior del gran armario nada parecía adecuado, suspiro frustrada y cerró la puerta del armario entonces pudo apreciar el gran espejo se vio de cuerpo entero era una mujer hermosa no había duda de ello sonrió y corrió hacia su maleta abrió los cierres y metió la mano dentro rebusco un buen rato y entonces al fin la encontró su pluma de transformación sonrió triunfante y se puso de pie

— ¿Serena piensas usar la pluma mágica? - cuestiono Luna

— ¡Hay Luna! no es como si fuera la primera vez - dijo y sin borrar su sonrisa levanto la pluma

— ¡Poder lunar! - la pluma brillo y pequeñas luces cubrieron el cuerpo de la chica por completo cuando las luces desaparecieron serena sonrió amaba poder contar siempre con la pluma mágica, camino hasta el espejo y sonrió estaba perfecta y justo en el momento oportuno pues el sonido del timbre le indico que Haruka había llegado

— Vamos Luna -.

Las luces de Tokio, la gran torre el aire tan diferente una sonrisa adorno su rostro, cuanto había pasado desde la última vez que estuvo allí, sonrió ya faltaba poco.

En un gran salón Serena sonreía era su cumpleaños y todas se habían esmerado en hacerle una gran fiesta había de todo regalos y sonrisas que la chica apreciaba, su familia también se hallaba allí, todos estaban pero el no y se sentía feliz pero a la vez lo añoraba, cuando Aami y Mina se entretuvieron conversando se alejó del grupo para salir a tomar un poco de aire fresco pero choco con Rei Serena le sonrió a modo de disculpa y se alejó. Darién y Rei al final no llegaron a nada concreto solo quedaron como amigos y ahora la pareja de la pelinegra era Nicolás. Haruka la vio alejarse y pensó en seguirla pero Michiru la detuvo. Hotaru y Setsuna suspiraron, Serena lucia algo diferente

— ¿Chicas donde esta Serena? - pregunto Darién acercándose a las outers

— En el balcón - respondió Michiru

— ¿Qué planeas? - pregunto Haruka cuando Darien se dispuso a ir tras la chica

— Ir a ver que le ocurre —

— Creo que eso ya no te concierne Darien - la voz de Haruka se había vuelto un poco fría

— Ella aun es mi amiga—

— Lo sé, pero …

Serena contemplo la luna sonrió había luna llena esa noche y su resplandor era hermoso a pesar de la nubes que intentaban ocultarla, una sonrisa triste bailo en sus labios echaba de menos a Seiya y se sentía frustrada por no poder ir mas en sueños, una corriente de aire la hizo tiritar y se envolvió con sus brazos, sin darse cuenta una lagrima escapo

La luna salió
y un hada durmió al instante...

Una melodía se podía oír dentro de salón Serena se estremeció esa canción era la que Seiya solía cantarle, la canción que Seiya le compuso a ella

Mi reina estelar
Ansío poder rozarte.

De pronto sintió unos cálidos brazos rodearla y la voz que tanto había añorado escuchar en eso últimos seis meses le susurró al oído la siguiente frase

Oigo respirar, los sueños que abandonaste
Volviendo a secar una lágrima que nace...

Ella se giró para encarar aquello ojos azules y esa sonrisa que solo le podía pertenecer a su amada estrella, Seiya sonrió al ver la sorpresa en los ojos de Serena

Deseo pintar
El camino hacia tus brazosQue acunen mi ser
De mimos y luz... ¡te encontraré!

Haruka sonrió la fin había llegado, la música se oía de fondo era el lento acorde un piano un poco más allá vio a los otros dos

Idiotas – susurro

Hoy la luna volverá
a buscarte una vez más...
Celosa de amor entra por tu ventana,
te arropa y se va, deseando volver mañana...

Seiya guio al chica que aun parecía en shock asía el interior del salón al fin estaba alado de su amada princesa, después de esperar tanto al fin había llegado y ahora no se volvería a separar de ella

Una noche más, eterna se va en el tiempo...
y el amanecer suspira por nuestro encuentro...

El padre de Serena se quedó contemplando sorprendido a joven pelinegro que le cantaba aquella nana a su princesa, Ikuko a su lado suspiro era tan romántico y finalmente su pequeña tendría la felicidad completa, ella lo sabía por qué los ojos de Serena no habían brillado de ese modo en casi cuatro años sonrió, ese era el indicado eso lo supo cuando vio a su hija perdida en los ojos del chico

Muero por llegar
Quisiera sentir tus besosTanta devoción
Tantísimo amor... ¡hoy junto a ti!

Darien suspiro por un momento había acariciado la posibilidad de ir junto a serena de intentarlo de nuevo pero ahora que él había vuelto sabía que ya no habría oportunidad, suspiro y se empino otra copa mientras la música se iba apagando lentamente.

Hoy la luna volverá
a buscarte una vez más...
Celosa de amor entra por tu ventana,
te arropa y se va, deseando volver mañana...

Los lentos acordes del piano y la música de fondo se fueron deteniendo lentamente hasta que no se oyó nada más

— Feliz cumpleaños bombon – dijo el pelinegro y como si de un sueño saliese Serena parpadeo y clavo sus ojos en él, entonces ante las sorprendidas miradas de todos le estampo una cachetada a Seiya que se llevó una mano a la adolorida meguilla y giro a ver desconcertado a la chica

— Idiota - era apenas un susurró, Serena había bajado la cabeza y se podía oír un pequeño sollozo, Seiya la abraso la chica forcejeo pero finalmente lo dejo estar

Lo lamento bombon - dijo el pelinegro

— ¡Tie… tienes idea de lo preocupada que he estado estos últimos meses, no me llamaste no podía cruzar la barrera para ir a verte en sueños, creí y pensé que las peores cosas te pudieron haber pasado! — finalmente exploto la chica dejando anonadados a todos los presentes, cuando volvió a alzar el rostro este estaba bañado en lagrimas

— Veras bombon, yo — Seiya no sabía que decir o que hacer, pero Serena si sabía lo que quería después de todo ese tiempo lejos de, el, sujeto de las solapas al pelinegro y tirando un poco asía abajo lo beso dejándolo sorprendido y anonadado, pero Seiya no perdió el tiempo rodeo la cintura de la chica y aproximo más a su cuerpo quería demostrarle en ese beso todo el amor que le tenía y también quería demostrarle cuanta falta le había hecho en todo el tiempo que estuvieron separados

— vaya manera de saludar - comento Mina riendo y rompiendo la tensión

— Hola, Mina - aquella voz hiso que la chica se tensara, el recuerdo de lo que había hecho la última vez que estuvo con Yaten tan cerca la hiso enrojecer, busco una salida rápida pero no había nada ¿porque no había una salida emergencia cuando se necesitaba?, se preguntó la rubia tal vez si se alejaba podría ocultarse en el baño, además quien lo notaria Seiya y Serena tenían toda la atención, lentamente se dio unos pasos vacilante negándose a levantar la cabeza, apresuro el paso ya casi llegaba al pasillo que la llevaría lejos de Yaten pero una mano en frente suyo la freno

— ¿Asi saludas a un viejo amigo? pregunto Yaten y Mina alzo la cabeza lentamente los ojos verdes lucían divertidos por la reacción que había provocado en la rubia

— Ho… hola Yaten. tan tiempo – dijo poniendo su mejor sonrisa de niña buena

— ¿Qué pasa? te noto un tanto tímida – el peliplata se acercó tanto al rostro de la chica que ella podía sentir su cálido aliento golpeándole el rostro quiso retroceder pero la pared le impedía una huida, se hallaba completamente acorralada por los brazos de Yaten

— ¿Yo … tímida?, que va … es que —

— ¿Acaso olvidaste lo que paso la última vez que nos vimos? - pregunto y se acercó más todavía

— Yo - Mina sabía que en cualquier momento se desmayaría

— Debiste pensar en las consecuencias cuando me besaste aquel día - susurro Yaten disfrutando del terror que pasaba la rubia

— Okey asumiré la responsabilidad por robarte tu primer beso — dijo Mina y beso al pelipalta que se quedó anonadado pensando ¿en qué momento las cosa habían cambiado? porque estaba seguro que hasta hace solo un segundo tenia a Mina atrapada contra la pared y ahora él era quien estaba atrapado por esos dulces labios.

Serena y Seiya se habían separado y el pleinegro hiso aparecer una rosa de un color rojizo pero había algo distinto en la rosa pues parecía estar en llamas, Taiki sonrió, él sabía lo que esa rosa significaba, Serena contemplo la rosa sorprendida

— ¿Te casas conmigo? - pregunto el pelinegro entregándole aquella rosa Serena lo miro sorprendida pero la acepto y apenas cogió del tallo la rosa esta se abrió por completo en medio había un precioso anillo de oro blanco con un pequeño diamante en forma de luna

— ¡Ho Seiya claro que sí! - grito la rubia y se laso al cuello del joven

El padre de Serena que hasta ese momento había sido un mudo espectador se fue de espaldas Ikuko lloraba conmovida ¡su pequeñas se casaba!

— Eso no me lo esperaba - comento Lita

— ¿Qué paso? - pregunto Mina que hasta hace unos momentos había estado "asumiendo responsabilidades" con Yaten

— Serena se nos casa – respondió Aami

— ¡Qué bien! - grito la rubia, Yaten aprecio poco después, lucia desconcertado y tenía el cabello algo revuelto y una tonta sonrisa en los labios.

Seiya daba vueltas y más vueltas estaba ansioso, Taiki estaba a punto de darle un golpe para ver si así se calmaba, Yaten había desaparecido como de costumbre, de repente el lugar quedo en silencio varias cabezas voltearon al oír la marcha nupcial y Seiya giro al momento, por la puerta principal entraba su amada bombon, el hermoso vestido blanco le daba un aire angelical casi sagrado y Seiya se sintió afortunado de ser el quien se llevaría a ese ángel.

La fiesta después de la boda fue grandiosa, y cuando Serena arrojo el ramo este hiso varios giros sobre el grupo de chicas ansiosa por cogerlo para finalmente caer en las manos de Taiki y Yaten que instintivamente habían levantado las manos cuando vieron aquel ramo dirigirse así a ellos

— Bueno habrá que planear sus futuras bodas - comento Lita riendo divertida Rei la acompaño al ver lo rojos que se pusieron los dos chicos

— Aami , creo que tú vas a tener que darle el anillo a Taiki – bromeo Haruka

— Que cosa dices Haruka - respondió la peliazul completamente roja

— ¿Y tú que dices Mina? - pregunto Michiru

— Pues voy a proponerle matrimonio a Yaten — respondió la rubia — después de todo tengo que asumir "mis responsabilidades" — agrego con una sonrisa socarrona las chicas la miraron escépticas

Seiya y Serena rieron al oír las palabras de Mina sabían de lo que era capaz y mejor que Yaten se apresurara si no quería que Mina realmente hiciera lo que había dicho.

— Te amo bombon — dijo el pelinegro cuando se escabulleron de la fiesta para tener un momento a solas en el balcón

— Yo también — respondió ella y se dejó abrasar por su el hombre con el que partir de ahora compartiría toda una vida, esta vez sentía que había hecho lo correcto sonrió y se apoyó en el pecho de Seiya

— El futuro nos espera — susurro Seiya ,

— pues que espere sentado, porque ahora quiero vivir el presente — respondió Serena antes de girarse y besar los labios de Seiya

¿Crees que noten nuestra ausencia? — pregunto el sonriendo

— Están tan entretenidos que lo dudo — respondió la rubia Seiya sonrió y salto desde el balcón una vez abajo espero a que su esposa hiciera lo propio y a los pocos segundos tenia a Serena entre sus brazos, después de todo habían cosa que no cambiaban y que a pesar de ya no ser prohibidas aun eran divertidas …

— Hay cosa que nunca cambian— dijo Haruka cuando vio a la pareja marcharse en el automóvil que se suponía era de ella – más te vale cuidarla Kou – dijo sonriendo dio la vuelta y volvió a la fiesta aun esperaba ver a Mina pedirle matrimonio a Yaten.

Fin

Gracias por su paciencia y por seguirme hasta aquí

espero les guste este final

La canción se llama el hada y la luna y es de sauron

bay bay