Capitulo 11: Su verdadera identidad
Rihanna aun estaba algo conmocionada no solo por el hecho de la repentina muerte de su mejor amiga, si no por la propuesta espontanea que le había hecho Len acerca de su compromiso, de la nada el vampiro le había sugerido huir juntos.
La muerte de Lenka no era la única razón por la que no podría aceptar tan rápido la propuesta, a Len parecía no haberle importado el asunto de su difunta prometida, casi podía jurar que el no lo sentía y por una sola vez en su vida ella se hubiera dado el lujo de dejar a Rinto y ser egoísta para conseguir su felicidad pero eso fue… hasta que se entero del pasado de Len.
Rinto le había dicho que él no era más que un jugador y en esos momentos ella era su objetivo, se había negado a creer algo tan terrible como eso pero tristemente lo comprobó cuando se lo confirmaron algunas de sus ex-amantes que Rinto había encontrado.
De cualquier forma ya no tenia sentido, no regresaría con Len nunca a pesar de lo mucho que lo amara por que él no la amaba, solo era un juego, ella solo era su capricho y muy en el fondo le dolía, lo que le parecía una prueba contundente era el desinterés y la frialdad ante el tema de la muerte de Lenka, apenas habían pasado unos días después de eso cuando se había acercado a ella con aquella absurda petición que obviamente negó.
Aparentemente Len no había aceptado un no como respuesta y seguía acortejándola, lo cual no era nada bueno para una mujer comprometida, definitivamente era hora de dejar las cosas en claras con el rubio de una vez por todas y con ese objetivo se dirigía al castillo de ese vampiro.
-¡No señorita, un puede pasar! ¡No se lo recomiendo!-intentó reflexionar Kaito con ella una vez que entró decidida dirigiéndose al despacho de Len, el peliazul no tenia la autoridad de detenerla por la fuerza debido a que eso podía molestar a su amo.
-¡No me importa yo…!-al abrir la puerta se topo con una escalofriante escena.
Aquel vampiro sonreía desenterrado del cuerpo de Rinto que yacía en el piso su espada manchada con la sangre que comenzaba a formar un charco debajo de aquel rubio.
-Ah Rihnna, no esperaba que vieras eso-dijo como sin nada limpiando la hoja de su espada con un pañuelo-Kaito, retírate, yo me encargo de ella-dijo inexpresivo.
-Como lo ordene-hizo una ligera reverencia antes de salir de la habitación y cerrar la puerta.
La rubia aun seguía inmóvil procesando lo qua acababa de suceder, ahí frente a sus ojos estaba el cadáver de su prometido y quien lo había asesinado era el joven que ella amaba.
-No…-su voz temblorosa resonó en la habitación al tiempo que ella dio un paso hacia atrás con un escalofrió recorriendo todo su cuerpo-Len… ¿Qué es lo que…?
Antes de que se diera cuento los brazos del vampiro ya la tenían aprisionada contra su pecho mientras su mano derecha se deslizaba sobre sus sedosos cabellos como si intentara tranquilizarla.
-No te preocupes Rihanna, ya no hay impedimento, podremos estar juntos y no te preocupes, eliminare a cualquiera que ose interponerse en nuestro camino así como lo hice con Rinto y Lenka, todo estará bien.
La mano se posó en su mejilla y sus ojos reflejaban calidez pero la rubia seguía inmóvil y aterrada ante lo que él acababa de decir, Len mató a Rinto y acababa de admitir que también se deshizo de Lenka, la mente de la joven estaba muy confusa y los labios del vampiro se posaron en los suyos fundiéndose en un delicado beso que él estaba intentando profundizar.
Rihanna reaccionó con temor e intentó alejarse de él de inmediato pero en cuanto el rubio se percató de sus intenciones la estrechó más contra su cuerpo y con su mano derecha empujo la nuca de la chica contra su rostro para profundizar el beso, ella se retorció intentando soltarse del agarre, pero él era demasiado fuerte y no la soltó, introdujo su lengua a la cavidad de la joven, quien de inmediato negó su acceso pero siendo forado él logró invadirla y saborear toda su boca, para Len no había nada mejor que deleitarse con los labios de su amada, nadie más que él podía compartir una caricia tan intima con ella.
La rubia siguió luchando hasta que el vampiro rompió el beso para dejarla respirar y se separo de ella dejándole un dolor en su labio inferior mientras un líquido carmesí descendía de este.
-Mi Rihanna-lamió la sangre de su labio sin que ella pudiera hacer algún movimiento debido al miedo que sentía en esos momentos-Mi linda Rihanna, no dejare que nada nos separe, tú eres mía…solo mía y de nadie más-dijo con una cálida sonrisa mientras acariciaba su cabello.
-Te… te equivocas-dijo con nerviosismo aún con el temor invadiéndola por dentro-Yo no te pertenezco, no soy tuya… ¡Tú no eres nada de mi!-gritó retrocediendo un par de pasos.
-Rihanna tranquila-intentó acercarse para tocar su cabello pero su mano fue golpeada por la chica y esto lo tomo por sorpresa.
-¡No me toques!-siseó con lagrimas en los ojos-¡Eres un asesino! ¡Rinto tenia razón sobre ti! ¡Los mataste! ¡Mataste a Rinto y Lenka!-decía la joven alterada.
-Era necesario-avanzó hacia ella al tiempo que con cada paso la joven retrocedía con temor, su mirada había cambiado parecía ¿Enojado?-Ellos merecían morir por intentar separarnos-la acorraló contra la puerta.
-¡Aléjate de mi!-trato de retarlo sonando valiente pero lo cierto es que la forma en que él la miraba la hacia que todo su cuerpo temblara.
-Nunca lo haré por que te amo, al igual que tu me amas a mi-esas solas palabras y el tono profundo en que fueron pronunciadas hacían que una corriente eléctrica recorriera la espalda de la rubia, si lo amaba, pero con todo lo que hizo no podía aceptarlo.
-¡No te amo y tú a mi tampoco! ¡Has enloquecido!
-Si, estoy loco, loco de amor por ti Rihanna ¿Es que no lo vez?-se acercó más ella reduciendo el espacio entre sus cuerpos, ella ya no podía retroceder-Voy a hacer que lo aceptes.
-Jamás lo aceptare, es cierto que llegue a sentir algo por ti pero no fue más que un enamoramiento pasajero y gracias a esto me di cuenta que a quien amo de verdad es a Rinto-mintió con determinación, no sabia que era lo que podía provocar pero no podía darle al rubio la satisfacción de haber ganado cuando uso estrategias tan bajas.
La mirada del vampiro se volvió turbia y sombría.
-¡Mientes!-siseó con enojo-¡No puedes amar a nadie más que a mi!-rugió lanzándose hacia ella y apretando con fuerza su cuello.
-¡Len suéltame… me lastimas!-gimió sintiendo como ponía más fuerza en sofocarla pero no la suficiente para asfixiarla.
-¡Te quedaras conmigo para siempre! ¡Eres mía! ¡Y si no estarás a mi lado por las buenas, entonces será por las malas Rihanna!-gruño con furia mirándola con ira ¿Por qué ella no lo entendía?
-Len…-ella observó sus ojos llenos de emociones mezcladas y después perdió el conocimiento.
…
Tan bella y hermosa, a sus ojos ella parecía verdaderamente un ángel, sonrió algo siniestro había perdido la cuenta de cuanto tiempo había estado observando a su amada pero jamás se cansaría de eso.
La rubia abrió los ojos y lo primero que vio fue al vampiro parado frente a ella y observándola con avidez como un león a su presa, nuevamente la invadió esa sensación de temor ante su mirada, tardo unos segundos en darse cuenta de la habitación en la que se encontraba, ella estaba de rodillas en el suelo con las muñecas aprisionadas por unos grilletes sujetos a una cadena que colgaba del techo, aquel cuarto era como una cámara de tortura.
-Len…-susurró algo asustada de cómo él se la comía con la mirada así como la situación en la que se encontraba, mareada, débil, indefensa, totalmente a su merced.
-Mi dulce, dulce Rihanna-dijo dando suaves pasos que resonaron por toda la habitación.
Un escalofrió recorrió el cuerpo de la chica, no podía mover libremente sus manos y su cuerpo no reaccionaba, era imposible ponerse de pie y antes de que pudiera siquiera darse cuenta el vampiro ya se encontraba de rodillas frente a ella posando su mano sobre sus mejillas.
-Has sido una chica mala Rihanna, por mentirme de esa forma te has ganado un buen castigo-posó un dulce beso sobre la frente de la chica-Seré delicado contigo si admites que lo que has dicho es una mentira. Dime que me amas y que te quedaras conmigo.
-No… yo no te amo Len, estas mal, estas obsesionado, déjame libre y encontraremos a alguien que te ayude a superarlo… yo… no le diré a nadie que asesinaste a Rinto y Lenka, todo estará bien y te vas a curar ya lo veras-dijo ella con voz temblorosa.
-No estoy enfermo Rihanna, te amo, te amo tanto que no permitiré que nadie se acerque a mí, si no eres mía-saco una daga de entre sus ropas y la paso por su cuello sin herirla mientras le daba una mirada oscura-Entonces no serás de nadie… pero no es necesario matarte-lanzó la daga lejos-Bastaría con que borrara tus recuerdos para asegurarme de que te quedaras a mi lado, pero debo hacerte entender que no puedes querer a nadie más que a mi-dijo en un tono oscuro con una sonrisa siniestra.
-¿Len…?-ahogó su susurró al sentir como la mano del rubio se deslizaba por debajo de las faldas de su vestido acariciando sus muslos y con el lento toque dejando un rastro de calor mientras ascendía hacia su zona privada-Para…
A chica cerró los ojos cuando sintió la lengua del vampiro entrar en contacto con su cuello al tiempo que seguía dando masajes en su muslo.
-Ah… de-detente-rogó con un temblor en su voz-Len por favor… yo no te amo, amo a Rinto, si te detienes ahora aun podemos ser amigos y te ayudare a superar tu obsesión te lo prometo-dijo sintiendo como sus ojos se humedecían y con la esperanza de que le hiciera caso.
-Deja de mentir Rihanna, no parare hasta que admitas que me amas, la reacción de tu cuerpo te delata-apretó más fuerte su muslo logrando sacar de sus labios un gemido algo subido de tono-Vamos, gime mi nombre-susurró a su oreja exhalando su cálido aliento haciendo el cuerpo de la joven estremecerse.
La joven se mordió el labio inferior sonrojada mientras el vampiro continuaba esparciendo calientes besos por todo su cello y con su mano libre apretando uno de sus senos y comenzando a masajearlo.
-Dilo-comenzó a bajar los besos hacia su clavícula trazando un camino a sus pechos y agradeció el diseño del vestido que ella llevaba puesto ya que jalándolo un poco hacia abajo podía dejar sus pechos al descubierto y comenzó a masajearlos con ambas manos.
-No… yo… amo a Rinto-apretó con más fuerza sus ojos cerrados, el toque era muy caliente y excitante que contener sus gemidos era muy difícil pero no podía darle a Len el lujo de ganar-Ah~ Rinto-jadeo cuando el introdujo su lengua en su oído.
-Di mi nombre Rihanna-susurró bajando sus labios y posándolos sobre la punta de su pezón izquierdo con un ligero roce.
-Rinto…-gimió nuevamente cuando sintió su húmeda lengua jugueteando con su pecho, no quería darle esa satisfacción, las lagrimas comenzaba a resbalarse de sus ojos, estaba segura de que terminaría siendo violada.
-Si no dices mi nombre no me voy a detener-mustió haciendo que se arqueara al estrecharla contra si y hacer que sintiera el calor de su cuerpo-Di mi nombre Rihanna o no voy a contener las ganas de hacerte mía en estos momentos, para ser sincero preferiría hacerte el amor en mi cama-mordió con sensualidad su pezón sacando otro gemido de sus labios-Pero esto es parte de tu castigo.
Ella abrió la boca para decir algo pero sus palabras no serian convenientes, la forma en que Len se estaba comportando era algo que apenas y podía manejar y no podía predecir sus movimientos.
-¡Len!-jadeó alzando la voz y el finalmente se detuvo sonriendo con malicia.
-Di mi nombre otra vez-pidió besando sus labios.
-Len-su dulce voz resonó en aquella habitación.
-Una vez más-colocó un beso en su nariz.
-¡Len!-repitió nuevamente.
-Eso es, buena chica-sonrió dando unas palmaditas en su cabeza.
Durante los siguientes tres días Len la mantuvo encerrada y visitándola cada vez que sentía la necesidad de sentir su tersa y suave piel, pero nunca llegaba tan lejos con ella, besos y caricias algo forzadas eran lo único que compartían, Len quería enseñarle a aceptarlo por las buenas y dejarle los recuerdos de lo que sucedería si se negaba a sus peticiones u ordenes.
A Rihanna su encierro le pareció una eternidad y enfrentarse a un vampiro obsesionado con ella era algo bastante tedioso y cuando decidió que tal vez debía darse por vencida los sirvientes de la familia Minou fueron a rescatarla.
No dudo en huir de ese castillo para encontrarse con su padre y contarle todo lo sucedido quien sabiendo de la obsesión del vampiro huyó con ella de inmediato.
Su padre sabía que debía mantenerla a salvo y mantener a Len alejada de él seria imposible mientras pudiera seguir su rastro, tenia que hacerla desaparecer. Y la mejor forma era convertirla en humana y sellar sus poderes hasta determinada edad para que después pudiera recordar y alejarse de él.
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Pero esos planes fueron frustrados cuando Len la encontró siendo una humana…
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Mikuo retrocedió y rin se cubrió la boca después de haber recibido ese beso que le había devuelto de golpe todos sus recuerdos.
-Es… mentira ¿cierto?-interrogó temblorosa queriendo no creerlo-No es real.
-Rihanna-sama…-dijo intentando tocar a la conmocionada chica que dio un paso hacia atrás.
La presencia de Len se acercaba.
-Por favor reflexiónelo Rihanna-sama-dijo el peliazul-Volveremos a vernos.
Mikuo desapareció tal y como había aparecido, el corazón de la rubia latía a mil por hora, solo segundos antes se había enterado que el hombre al que amaba era un asesino despiadado con un problema de obsesión hacia ella, pero aun no podía creerlo.
-Rin ¿Te encuentras bien?-le preguntó el vampiro en un susurro una vez que estaba lo suficientemente cerca como para que ella pudiera escucharlo y la joven se sobresalto ante su presencia.
-Mmm…-asintió con la cabeza disimulando su nerviosismo.
-¿En verdad? Estas temblando-dijo un poco preocupado.
-No, no es nada, solo me siento un poco mal….ehm… ¿Podemos regresar? Yo creo que necesito descansar-Len pudo detectar su nerviosismo pero decidió pasarlo por alto y la tomó con delicadeza del brazo-Bien, vamos.
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La habitación estaba en penumbras iluminada levemente por la luz de la luna cuyos rayos se filtraban únicamente por los espacios entre las cortinas de las ventanas. Len estaba profundamente dormido abrazando la espalda de la joven que seguía despierta mirando a la nada.
Ciertamente sabia que Len tenía una obsesión con ella que había creído era amor, aunque era verdad que la amaba de una manera retorcida o de lo contrario no llegaría tan lejos solo para tenerla consigo, creer en los recuerdos que Mikuo le había dado era algo difícil, tal vez era que no quería creerlos, pero muy en el fondo sabia que todo era real.
Si, era real, él asesino a su prometido y a su prima, él la mantuvo en cerrada, él la amaba con locura, por su culpa su único familiar a había muerto, pues su padre había sacrificado su vida para convertirla en una bebe humana y evitar que Len la encontrara y de nada había servido pues en esos mismos momentos estaba casada con él y acostada en la cama rodeada por sus brazos.
Siendo todo eso verdad y dado el carácter impredecible de Len tenía que de alguna manera ingeniárselas para huir. No podía quedarse a su lado, el temor de lo que haría con ella la consumía ¿Y si un día decidía que ya se había aburrido de jugar con ella?
¿Qué le haría? ¿La mataría? ¿La torturaría? ¿La haría su esclava sexual o algo pero?
Rin intentó mantener la calma, por ahora lo mejor era fingir que todo estaba bien hasta que se diera la oportunidad de huir de ese maniático y esa oportunidad de oro se presentaba en la fiesta que se daría mañana en el castillo, con tantos invitados y todos distraído podía escabullirse y salir de su prisión, después vería que hacer, lo importante era mantenerse alejada de él.
Cerró los ojos con lentitud esbozando una sonrisa, si, mañana a esa hora seria libre.
Yey! Esta historia esta muy cerca de llegar a su final jeje, no se si en dos o tres capítulos más pero ya casi la acabo.
Richy Escorpy: Espero que en este capitulo se hayan resuelto algunas de tus dudas ya que no se exactamente cuales sean jeje.
Dianis mar : chan chan chan~ ahora la duda seria como es que esta historia terminara, jajaja,, pues eso será algo que todos tendrán que leer.
cathychan : Pues aquí se acabo la intriga, a menos que tengas dudas sobre esta historia que deba responder, plis no dudes en decírmelas
shingeki-petra Estoy contenta de decir que pronto acabara esta historia, aunque aun me faltan varias por completar.
Shioo: Y pues, no se si era muy obvio que ella era Rihanna pero que bueno que lo desabriste.
Ahora chicos ¿Cómo creen que terminara esta historia? Tal vez me den una idea para el final jejej, dejen sus comentarios y tal vez haga un final alternativo con una de sus propuestas.
