Lo sé! Tarde mucho en actualizar pero en mi defensa es el capitulo mas largo de todos y creanme, que me costó tanto terminarlo... maldito bloque de escritor -_-

No iba a agregar a Cooper pero luego pensé: 'Debe ser el mejor tio de todos', so, Cooper esta aquí.

No digo más, disfruten :3 No olviden de comentar y si es la primera vez que leen, pues, ¡¿que esperan para ponerlo en favoritos?! xD


Kurt estaba cortando vegetales en la cocina cuando escuchó el auto estacionar fuera de su casa. Suponiendo que Blaine entraría en cualquier momento levantó una de las ollas para usarla como espejo para ver si su cabello estaba en buenas condiciones.

Cinco minutos pasaron, luego diez y Blaine todavía no entraba. Extrañado, el castaño se sacó el delantal y dejó el cuchillo en la mesada. Salió afuera y vio que el auto estaba estacionado pero no podía ver si había alguien adentro.

Lentamente se acercó y se asomó para ver por la ventana de la puerta de acompañante. Blaine estaba adentro. Pero el ojiazul se sorprendió de ver a su novio llorando. Las lágrimas habían mojado la mayor parte de sus mejillas, que estaban enrojecidas como sus ojos.

El moreno no se dio cuenta que lo estaban observando o si lo hizo no se preocupo en hacerlo notar, él solo siguió viendo la pantalla de su celular, secándola cada tanto de las lagrimas que caían sobre ella. Kurt decidió que la escena era dolorosamente hermosa.

El castaño, lentamente, abrió la puerta y se sentó a su lado. Iba a comenzar a hablar pero Blaine lo interrumpió.

"Dentro de unos días es su cumpleaños" dijo como si lo explicara todo. El ojiazul frunció el seño e iba a preguntarle de que estaba hablando… Hasta que vio la pequeña niña en la foto.

Oh. Oh.

Se acercó y lo abrazó con un brazo por la cintura. El ojimiel apoyó su cabeza en su hombre y dejó que las lágrimas cayeran, sollozando en silencio.

Blaine terminó de lavar el último plato que utilizaron durante la cena y cuando se dio vuelta liberó un gritito de asombro de encontrar a su novio a tan solo centímetros de distancia.

Kurt no dijo nada, solo le tomó la mano y le alcanzó su celular.

"¿Qué-?" preguntó pero el castaño lo interrumpió.

"Llámalas. Llámalas y dile que estarás ahí para su cumpleaños"

El moreno suspiró. "Kurt-"

"No voy a aceptar un no como respuesta" dijo mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho. "Llámalas" repitió señalando el celular con su cabeza.

"¿Y qué hay de la escuela? No puedo desaparecer así como así"

"Diles… No sé, ¿Qué te vas de viaje tal vez?" preguntó sarcásticamente.

Blaine rodó los ojos. "No me dejaran ir tan fácil"

"Entonces inventa algo. Que estás enfermo o, o que tuve accidente y tienes que quedarte para cuidarme…"

"No quiero vuelvas a decir algo así" dijo el ojimiel seriamente. "Nunca jamás"

"¡Entonces deja de inventar excusas y llama!" gritó exasperado Kurt antes de salir de la cocina.

Blaine suspiró y pasó su mano por su rostro. Se apoyó contra la mesada y contempló el celular en su mano. En verdad quería llamar.

Buscó en la lista de contactos y presionó el botón de 'llamar'. Pegó el teléfono a su oído y esperó a que contestaran.

"¿Hola?" preguntó una voz femenina.

"Hey" dijo suavemente.

"¡Blaine!" gritó Emma en su oído y tuvo que alejar el celular de su oreja mientras reía.

"¿Cómo esta todo por allá?"

"Bien, preparando las cosas para la fiesta. Déjame decirte que para ser una niña de cinco años sabe lo que quiere" dijo y luego se quedó en silencio por unos segundos. "Desearía que estés aquí"

"A decir verdad, para eso te estaba llamando" comenzó con una sonrisa. "¿Crees que hay lugar para mas invitados en la fiesta?"

Emma volvió a gritar y Blaine podía escuchar los pequeños saltos que daba.

"¡Oh por Dios! Vas a venir. ¡Vas a venir!"

"Si, las extraño demasiado"

"Nosotras también te extrañamos Blaine. Audrey siempre me pregunta 'cuando vendrá papi a verla'"

El moreno soltó un suspiró mientras trataba de que las lagrimas quedaran dentro suyo.

"¿Cuándo es la fiesta?"

"El sábado". Era martes, podrían salir el jueves a la madrugada y volver en el vuelo nocturno del domingo.

"Entonces el jueves a la tarde estaré ahí, si es que no hay problemas"

"Blaine, por mi puedes aparecer ahora mismo en mi puerta y quedarte un mes o mas" dijo seriamente la castaña. "¿Exactamente para cuantos invitados mas tengo que organizar?"

"Bueno, seria para mí… Cooper seguro querrá venir y…"

"¿Y…?"

"Y puede que venga alguien más" dijo con una pequeña sonrisa.

"Espera, ¿Es alguien o alguien?" preguntó Emma y el moreno podía escuchar la sonrisa en su voz.

"Definitivamente alguien"

"Entonces será mejor que venga" dijo y se podía oír en su voz que no lugar a discusión.


El miércoles a la noche Blaine estaba armando las maletas.

Kurt se acercó al cuarto y sonrió al ver a su novio sentando en la cama, la valija en su regazo y una cara de exasperación.

"¿Cómo haces para que te entren las cosas?" preguntó sin levantar la mirada.

"Uso tres valijas" dijo divertido mientras se apoyaba en el umbral de la puerta.

El moreno asintió y siguió acomodando la ropa. "¿Cuál prefieres llevar?" preguntó levantando una bufanda azul y una roja.

El ojiazul frunció el seño. "¿Qué?"

"Se pone bastante frio en esta época del año, tendrás que llevar por lo menos una"

"¿Quien dijo que iría?" preguntó y la cara de Blaine cambió completamente a una de dolor y tristeza.

"Oh, yo… yo pensé que ibas a venir con nosotros" dijo en voz baja, casi susurrando. Un segundo después sonrió, el castaño sabía que era falsa, y bajó la mirada. "No te preocupes, yo, yo solo tengo que sacar tus cosas"

Kurt suspiró y se acercó a la cama. "Blaine…"

El ojimiel no respondió. Movió de lugar la valija y se levantó de la cama, llevando unas camisas de su novio al closet.

"Blaine"

"Lo siento, no debí suponer que querías venir" dijo y se paró en medio de la habitación.

"No es que no quiera ir pero… Creí que no querías que vaya" explicó y Oh Dios, sonaba como un niño al que acababan de regañar.

"¿Por qué querría eso?" preguntó mientras se acercaba y pasaba sus brazos por la cintura del menor.

"No lo sé" se encogió de hombros. "Supuse que no querrías que las conozcas"

"Kurt..." el castaño lo miró. "Eres un idiota" dijo con una sonrisa. Kurt lo miró indignado. "Tienes que dejar de suponer cosas. Claro que quiero que las conozcas, ellas ocupan un gran lugar en mi corazón… Al igual que tú. Tenerlos a los tres en una misma habitación seria un sueño hecho realidad para mi" escondió el rostro en el hombro de su novio.

Kurt pasó sus brazos por el cuello del mayor y suspiró. "Está bien"

"¿Iras?"

"Iré" Blaine lo levantó y lo hizo girar en el aire mientras reían. "Eres un idiota" susurró con una sonrisa.

"No lo negaré" respondió sacándole la lengua antes de besarlo.


"Oh Dios, oh Dios, oh Dios, ¿Por qué acepte venir?" susurró en el oído de Cooper cuando Blaine tocó el timbre.

Cooper rió y le pasó un brazo por los hombros. "Tranquilo, te van amar" le aseguró. "Osea, todavía dejan venir a Blaine"

Kurt soltó una risita al ver a los hermanos pelear pero paró cuando la puerta se abrió.

Un hombre de pelo negro y ojos azules abrió la puerta y sonrió. "¡Blaine!" dijo y envolvió al moreno en sus brazos.

"¡Alex! Tanto tiempo" respondió. Se separaron y Alex pasó a abrazar a Cooper.

Blaine lo iba a presentar pero se escucharon unos pasos corriendo y grititos.

"¡Papi!"

El ojimiel se dio vuelta y corrió a abrazar a la pequeña niña. Audrey escondió su rostro en el cuello de su padre y pasó sus pequeños bracitos por el cuello de su novio.

"Hola bebé"

La niña se alejó y vio las lágrimas en el rostro de Blaine. "¿Por qué lloras papi?"

"Son lagrimas de felicidad cariño, te extrañé" explicó con una sonrisa.

"Yo también te extrañé papi, pero no llores, no me gusta verte llorar" dijo mientras limpiaba las mejillas del moreno con la manga de su buzo.

Kurt se quedó mirando. "Tardaran un rato en separarse" dijo una voz. "Alex Ortiz" se presentó extendiendo la mano.

"Kurt Hummel" respondió con una sonrisa mientras aceptaba su mano. "Un gusto conocerte"

"Igualmente"

"¡Tio Coop!" gritó la niña mientras salia del abrazo de su padre y corria a su tio.

"Hola princesa" dijo sonriendo como loco. "¿Cómo esta mi pequeña ardilla?"

"Tío, no soy pequeña, voy a cumplir seis años" dijo seriamente.

Cooper abrió la boca formando una gran 'O'. "¿Seis? Oh Dios, en cualquier momento manejaras un auto y tendrás novio"

Blaine levantó una ceja mientras se acercaba a Kurt. "¿Novio? Le patearé el trasero a cualquier que se le ocurra"

Audrey se tapó la boca con una mano. "Dijiste una mala palabra" susurró. Se bajó de los brazos de su tío y caminó hasta su padre. "Dame un dólar" exigió.

El moreno volvió a levantar una ceja.

"Cuando alguien dice una mala palabra tiene que guardar un dólar en el 'frasco de las malas palabras'." Explicó Alex.

Blaine asintió antes de sacar la billetera y alcanzarle un dólar a su hija, quien corrió para guardarlo en el frasco.

"¿En serio Blaine? Hace cinco minutos que estas aquí y ya pusiste un dólar… Que decepción" dijo Emma mientras salía de la cocina limpiándose las manos con un repasador.

"¡Emma!" gritó Blaine antes de correr a abrazarla. La castaña rió y aceptó el abrazo.

Otra vez estuvieron abrazándose por más de dos minutos y Kurt volvía a sentirse incomodo, como si estuviera interrumpiendo en algún momento privado.

Emma se separó y caminó hasta Cooper para poder abrazarlo, pasando a su lado como si no existiera. Otra vez, incomodo.

El ojimiel debió darse cuenta- o su cara lo hacía muy obvio- por lo que se acercó y pasó un brazo por su cintura.

"Tranquilízate" susurró en su oído.

"Como si fuera fácil" respondió el susurro rodando los ojos.

La mujer se separó y giró para poder verlos. Miró al castaño de arriba abajo y luego le levantó la ceja a su amigo. "Blaine, ¿Dónde lo conociste, en una guardería?" bromeó.

El moreno le pegó suavemente en el brazo cuando sintió como su novio se tensaba debajo de él. "Cállate, lo estas asustando"

"No te preocupes, no muerdo" dijo con una sonrisa. "Soy Emma, un gusto"

"Kurt" dijo extendiendo la mano. La castaña rodó los ojos antes de abrazarlo por unos segundos.

"¿Por qué nadie me presenta?" se quejó Audrey mientras abrazaba la pierna de Blaine.

El moreno la alzó. "Audrey, él es Kurt, el novio de papi" dijo mirando a su hija. Luego miró a su novio "Kurt, ella es Audrey, mi hija".

Audrey escondió su rostro en el cuello del ojimiel. "Bebé, ¿Por qué no saludas a Kurt? Él muere por conocerte" dijo con una sonrisa Blaine.

"Es verdad" dijo Kurt. "Tu padre me contó tantas cosas sobre ti"

"¿En serio?" preguntó la niña mirándolo.

"Claro, no para de hablar de ti" sonrió el castaño. "Me contó que eras una niña hermosa y por lo que veo no se equivocó"

"¿Mi cabello también?"

"Claro, es como el de tu padre" dijo mientras peinaba uno de los rizos de la niña.

"Pero mami dice que el cabello de papi es como un brócoli"

"¡Hey! Mi cabello está perfectamente bien y no se parece a tal cosa. ¿O no, Kurt?"

"No te pareces en nada a un brócoli" dijo serio. Se tapó la boca con una mano para que Blaine no lo vea y susurró a la niña. "Si se parece"

La niña largó una risita. "¿Qué andan diciendo ustedes dos?" preguntó el moreno.

"Nada" dijo Audrey con una sonrisa. "Kurt, ven a ver las de- dec- decoraciones para mi fiesta" dijo la niña, repitiendo varias veces la palabra hasta que le salió. Se bajó de los brazos de su padre y tomó la mano del castaño antes de correr hasta la cocina.

Cooper sonrió al ver los dos salir y aplaudió. "Bueno, eso ha salido bastante bien en mi opinión. Ahora, a comer"


"¡Mami! ¡Mami!" gritó Audrey mientras entraba al living.

Era viernes en la tarde y los adultos decidieron tomar un té y charlar.

"¿Qué sucede, bebé?" preguntó una vez que la niña se acercó a ella.

"Mi muñeca no tiene ropa para ponerse para la fiesta" explicó mientras levantaba la muñeca desnuda.

"¿A quién me hace acordar?" susurró Cooper en el oído de su hermano. "Ouch, eso dolió" dijo mientras se sobaba la parte trasera de su cabeza, donde Kurt le había pegado. "Que violento" le dijo.

"Te escuché. Acuérdate que estoy en todos lados, soy un ninja. Te observo Anderson." Dijo Kurt e hizo la seña de 'te observo' con los dedos.

"Cariño, ¿no hay nada que pueda usar?" preguntó Emma.

"No, ya ha usado todo dos veces" dijo negando la cabeza.

"Debes admitirlo, es una mini-versión tuya" le dijo Blaine a su novio, quien le sacó la lengua.

"Emma, ¿tienes algún retaso de tela que no utilices? Ah, hilo y aguja también" dijo el castaño. La mujer asintió y fue a buscar lo que le pidieron, volviendo con un pedazo de tela negra.

"Es lo único que encontré. Ah, y traje una tijera"

"Servirá" dijo con una sonrisa. "Audrey, ¿puedes prestarme la muñeca unos minutos?". La niña se acercó y le alcanzó la muñeca.

Kurt midió la tela en el juguete antes de cortar un pedazo de la tela. Le hizo un pequeño ruedo por arriba y abajo para que la tela no se deshilachara. La dobló para formar un tubo y con la aguja hizo una costura en la unión de los costados.

Con la tela que sobró hizo dos pequeñas tiritas y las cosió en la parte superior del tubo. Con el pequeño vestido terminado vistió la barbie y se la alcanzó a la niña.

Audrey la miró por unos segundos. "Le falta algo más" decidió.

El ojiazul miró el vestido por unos segundos antes de sacarse el pañuelo y cortar una de las puntas, formando una tira roja. Se acercó a la muñeca y lo ató como si fuera un cinto.

"Es perfecta. ¡Gracias!" gritó Audrey antes de besarlo en la mejilla y volver a su cuarto.

"Kurt, no hacía falta-" dijo Emma pero el castaño rodó los ojos con una sonrisa.

"No te preocupes, si se trata de moda yo ayudaré"

"Pero arruinaste tu bufanda" dijo Alex.

"No se preocupen, era vieja de todos modos"

Mentira, pensó Blaine. Esa bufanda no tenía más de una semana de nueva. Lo sabía porque su novio había tardado semanas en conseguirla.

Pasó una mano por su cintura y lo besó en el cuello. "Gracias" susurró.


"Dios, esta es la razón por la que no tengo hijos" dijo Cooper cuando un grupo de niñas corrió a su lado gritando.

"Claro, no tiene que ver con el hecho de que no tienes novia" rodó los ojos Kurt.

"Oh, no seas tan malo conmigo, Blue"

"¿Blue?" preguntó el castaño.

"Tu nuevo sobrenombre, ya sabes, por tus ojos" dijo Cooper como si fuera obvio.

Kurt volvió a rodar los ojos pero sonrió. Luego miró a su novio jugar con su hija y suspiró.

"En verdad la ama" dijo.

"Si, es una pena que estén separados" concordó su cuñado.

"¡Tío Coop! Ven, quiero sacarme una foto contigo" gritó Audrey. El hombre sonrió antes de acercarse a la niña vestida con un traje de princesa.

"¿Te estas divirtiendo?" preguntó Blaine.

"Claro" respondió Kurt con una pequeña sonrisa.

"Hey," dijo el moreno abrazándolo por la cintura. "¿Qué sucede?"

"Siento que estoy metido en un momento familiar en el que no debería estar" admitió en voz baja.

"Oh bebé, te adoran, claro que quieren tenerte aquí" dijo pero el castaño no parecía muy convencido. "Kurt, si no fuera por ti nunca hubiera llamado, tú me diste las fuerzas y-"

"Muy bien, acérquense todos, es hora de cortar el pastel" gritó Emma.

"Ve, yo estaré bien" prometió Kurt.

Blaine se mordió el labio por unos segundos antes de asentir y caminar hasta el grupo de niñas.

Todos cantaron el 'feliz cumpleaños' antes de que soplara las velas. Emma le sacó una foto al grupo de niñas, antes de sacarle una a Audrey y Cooper. Luego se movió de lugar y le pasó la cámara a Cooper quien le sacó una foto a Emma, Alex y Audrey.

"¡Kurt!" gritó Audrey. "Ven a sacarte una foto conmigo y papi"

El castaño se sorprendió pero caminó hasta allí. "¿Estás segura?"

La niña asintió. "Sí, tengo una foto con mi tío Coop, una con mi mami y papá Alex y ahora necesito una con papi Blaine y papá Kurt"

Y no se necesitó nada más para que el corazón de Kurt explotara de amor. Con una sonrisa se acercó a los dos y se acomodó atrás de Audrey y junto a Blaine, quien lo abrazó por la cintura con un brazo.

"Muy bien, ¡digan 'queso'!" gritó Cooper.

"¡Queso!" dijeron los tres y la niña rió y se fue con las amigas justo después de que la foto fuera tomada.

El moreno lo abrazó con fuerza. "¿Papá Kurt, eh? Me gusta cómo suena"

Kurt rió para no llorar. "A mí también".


"Hey" dijo Emma mientras se sentaba al lado de Blaine.

"Hey" respondió con una sonrisa. "¿Audrey está dormida?"

"Todavía no, están haciendo más ropa para sus muñecas con Kurt y Cooper. Bueno, Cooper solo observa." dijo con una sonrisa y apoyó su cabeza en el hombro de su amigo. "Audrey en verdad lo quiere"

"Si, sabía que lo haría. Kurt siempre logra enamorar a la gente"

"Si, veo" dijo tocándolo con un dedo en las costillas. "¿Crees que es el elegido?"

"Mi corazón dice que sí pero no me quiero apresurar tanto. Mi corazón me ha fallado antes" Emma sabia a que se refería. "Pero… Audrey le dijo 'papá'."

"¿En serio?" El ojimiel asintió. "Bueno, eso es bueno. Audrey nunca se equivoca sobre las personas"

"Si… cruza los dedos" bromeó. Se quedaron en silencio.

"Te amo Blaine"

"Y yo a ti Emma"

"Muy bien, suficiente de moda por hoy" dijo Cooper mientras se levantaba. "Me voy a dormir" besó en la frente a Audrey y luego a Kurt. Cuando llegó a la puerta saludó a su hermano y se fue a su habitación.

"¿No creen que es suficiente para ustedes también?" preguntó desde la puerta. La niña guardó las cosas antes de acostarse en la cama.

"¿Beso de las buenas noches?" preguntó con una sonrisa.

Blaine sonrió y se acercó para besarla en la frente y acomodarle las sabanas.

"¿Kurt?"

El castaño sonrió antes de besarla en la mejilla. Ambos adultos caminaron hasta la salida, apagando la luz y cerrando la puerta en el proceso.

"¿Yo recibo un beso?" preguntó el moreno.

Kurt sonrió antes de besarlo ligeramente y tomarlo de la mano para ir a su habitación a descansar. Bueno, tal vez un par de besos mas y luego a descansar.