``COMO CUIDAR UN BEBE''

Por: CESE-yopo

Summary: Es un día como cualquier otro en Karakura, es un día como cualquier otro en el instituto, pero ¡esperen! -tarea, ¡traer un huevo, por pareja! -¡BYA-KUN! -¡NOOOOOOOOOOOOOO!

Bleach le pertenece a Tite-kubo.


-Byakuya…

El Kuchiki mayor, frunció el ceño y respiro profundo en un intento por calmarse. En su mente contaba del uno al diez, una y otra vez pero de nada servía. ¡Por dios! ¡Había osado jugarle una mala broma! ¡LO LLAMO EUNUCO! Y ¡eso se paga…! ¡CON LA MUERTE!

El reiatsu de Byakuya comenzaba a elevarse considerablemente. Si así era sin decirle nada, no quería ni pensar cuando le dijera lo que había venido a decirle.

-Ni-sama. –poso temerosa una mano sobre la mano del moreno, que estaba sobre Zenbonzakura. –el tonto de Ichigo quiere explicarte como fueron las cosas. –le dirigió una mirada a su compañero.

-si… -trato de sonar serio y tranquilo. Sin embargo estaba demasiado nervioso. –debo decir que yo y Rukia… -sus mejillas se tiñeron de carmín. Algo que a Rukia le pareció lindísimo. –ella y yo… -no sabia como continuar, no podía decirle: oí Byakuya, Rukia y yo nunca hemos follado, pero hace un rato estuvimos apunto de hacerlo, ¿darás tu permiso o que? Podía imaginarse su cabeza en la chimenea del cabecilla del clan Kuchiki, con un gran letrero:

Kurosaki… murió por estúpido.

El solo pensarlo lo hizo temblar. Antes no hubiese titubeado tanto, pero es que el echo de pensar en la cara de maniaco de Byakuya hace un rato, le provocaba escalofríos.

-lo que Ichigo trata de decir es, que es ilógico pensar que el y yo tendríamos un hijo, Kon se refería a esto. –saco de su manga una cajita blanca. –se llama Bya-kun. –lo mostro con una sonrisa chappylesca. –el idiota de Ichigo no quería llamarte eunuco a ti. Se refería a, que por los adornos que le puse a Bya-kun, parecía eunuco.

Ichigo dio mil gracias al cielo por mandarle a Rukia. Sin ella nunca hubiera echo muchas de las cosas que lo marcaron y que fueron importantes.

-¿entonces por que me mintieron?

-por que creímos que te enojarías mucho si Ichigo se expresaba así de alguien que lleva tu nombre. –esa era la mejor táctica contra su hermano mayor. Adularle y hacerlo olvidar. –lo llamamos así en tu honor.

Renji que se había mantenido a la expectativa, solo miraba a Ichigo con una sonrisa socarrona. Vaya imbécil, si no fuera por Rukia ahora su trasero estaría 4 metros bajo tierra. Menudos jaleos en los que se metía el cabeza de zanahoria.

-mmm… -se lo pensó. Todo parecía tener querencia, sin embargo había lago que no le cuadraba. -¿y por que tienen un…–llamarlo huevo, no seria adecuado ya que era parte de su familia. -…bebe?

-es un proyecto escolar.

Analizo a su sobrino. Cara de chappy, ojos grandes y azules, y cabello naranja. Por lo menos tenía algo de Rukia. –imagino que lleva Kuchiki por apeido.

-¡claro taichou! –se acerco el pelirrojo y observo al nuevo integrante de la familia Kuchiki.

Sus cejas se arquearon y puso cara de: ¿Qué mierda le pasa a todo el mundo? ¡¿Qué acaso no veían que era un huevo? ¡DIOS QUE ERA UN HUEVO!

-¿puedo cargarlo? –le pregunto a la madre, por que el padre ponía caras raras y hasta daba miedo con las expresiones que hacia.

-pues… -Renji era un bruto. Un idiota que no sabia tocar algo sin romperlo ¿estaría bien prestarle algo tan delicado como un huevo? –…pero ten mucho cuidado.

Dio varios brinquitos de alegría y casi le arrebata el huevo a Byakuya. Sonrió y miro al hijo de Rukia. Su sonrisa se borro de golpe. De verdad que era un esperpento. Hiso una mueca. –tiene mucho de ti, Rukia. –de veras que el chamaco estaba feo, con una cara de chappy mal hecha y el cabello naranja totalmente despeinado, era un típico remedo de Chucky, cabello naranja y cara deforme. –es muy lindo. –casi se lo avienta a Rukia para dárselo.

Rio por lo bajo. Seguro Renji también creía que era un horror.

-entonces aclarado todo, salgan y déjenme a Rukia y a mi a solas.

Su capitán podía llegar a ser tan grosero… se dio la media vuelta y espero a que Ichigo saliera junto a el, sin embargo le peli naranjo no se movió.

-Ichigo… -trago duro. El Kurosaki estaba decidido, y por la cara que tenía no iba a poder convencerlo de desistir. Pero eso no quitaba que estuviera súper nerviosa.

-necesito hablar contigo Byakuya. –su voz sonó seria, y Byakuya arqueo un poco las cejas al oírlo.

Renji miro a Ichigo y luego a Byakuya. Ambos estaban serios mirándose directamente a los ojos.

-retírense Renji, Rukia. –hablo frio, y sin quitar la mirada del peli naranjo.

Suspiro aliviada, pero cuando iba a dar el primer paso oyó la voz de Ichigo.

-necesito que Rukia también este presente.

Se congelo en su lugar, a la expectativa de una respuesta de su hermano.

Sabía que lo pediría. De hecho lo había dicho solo para saber las intensiones del otro.

Renji, miro dudativo a los tres. ¿Seria seguro dejarlos solos?. Bueno Rukia se quedaba, ella podría controlarlos si algo se salía de control ¿no?. Y con ese pensamiento salió cerrando la Shoji.

El cuarto de quedo en silencio, con ambos masculinos mirándose fieramente. Byakuya tratando de poner nervioso al otro, e Ichigo tratando de demostrar que no tenía miedo, y que no era un cobarde.

-necesito hablar con mi hermana. –rompió el hielo. –así que te ruego y digas ya lo que tienes que decir.

Rukia trago duro, sabiéndolo que podría venir.

-estoy enamorado de Rukia.

La pobre morocha perdió todo color. Su cabeza se giro tan rápido para ver al chico, que se hiso daño. ¿Era posible tener tanta insensibilidad? ¿Era posible decir algo tan grande y a la ligera?

-¿y?

Su cabeza se giro a su hermano. Tenía los ojos cerrados y no tenia emoción aparente. Un sudor frio recorrió su espalda, a la expectativa de su respuesta.

-¿Lo amas Rukia? –abrió los ojos y miro directamente a su hermana.

Ichigo también se volteo a verla fijamente.

Todo el peso recayó en ella. Trago duro y agacho la mirada. ¿Amar a Ichigo? ¿Lo amaba?...era un cabezota, un estúpido que siempre terminaba herido, un idiota que no pensaba antes de actuar. A veces quería matarlo…sin embargo…

-le diré a Byakuya la verdad.

La voz de Ichigo sonaba tan seria.

-tampoco es para tanto. –trato de sonar tranquila, sin embargo se sentía turbada.

-le diré que estoy enamorado de ti.

-¿Cómo? –pero el chico se dio la media vuelta y comenzó a caminar a la mansión Kuchiki.

Al oírlo el corazón le había latido tan fuerte… había tenido un acercamiento intimo con el hombre y no estaba segura de amarlo.

-me gustas.

Le había dicho. A ella también le gustaba y mucho, se sentía tan atraída a el, que si Ichigo no se hubiese detenido antes, ella se hubiese entregado a el. Pero de eso a amarlo. Amor…no sabia el significado de esa palabra, nunca había amado a nadie, no tuvo familia, ni nunca se enamoro. Lo más cercano a la definición amor… era…era… Ichigo...sin embargo... -no. –musito suavemente.

Algo en su pecho hiso crack.

-no se lo que es amor. Pero… -levanto la mirada para ver a su hermano a los ojos. –quiero aprenderlo junto a ese idiota. –lo miro con una pequeña sonrisa.

Rukia le miraba a los ojos decidida. Nunca había visto a alguien con los ojos de color violeta. Pero sabia que si alguien mas los tuviera, a nadie se le verían igual que a Rukia.

-entonces, no hay nada mas que decir. –ambos jóvenes lo voltearon a ver sorprendidos.

-Ni-sama…

-recuerda que eres una Kuchiki, y debes respeto y honor a tu apeido.

Eso quería decir…

-¡¿aceptas la relación Byakuya?

-mas te vale no tocarla antes del matrimonio.

-Bya…

-¡Gracias Ni-sama!

Miro a su ahora novia. La chica le hacia una reverencia a su hermano. Rukia era tan pequeña que de rodillas parecía un bebe.


Por enésima vez miro su reloj. Rukia llevaba más de dos horas en la habitación de Byakuya, y nada que salía. Eso lo preocupo en un principio, pero después de hablar con Renji que deambulaba por ahí. Se quedo mas tranquilo, el pelirrojo le había dicho, que seguramente estaban hablando de algo familiar, era normal entre ellos.

Al fin después de dos largas horas, vio una pequeña figura salir de la habitación. Se acerco lentamente a la chica, y esta le miro con una sonrisa nerviosa, mientras levantaba un papel.

-¿Qué es eso? –lo leyó de la mano de la chica. –reglas para el… ¡matrimonio!

La chica sonrió aun más, y le dio un casto beso en la mejilla.

Se sonrojo, pero siguió mirando a la chica queriendo una explicación.

-Ni-sama, quiere que tengamos respeto por las tradiciones y el apeido Kuchiki. Así que me hiso estas reglas para el matrimonio, solo si las cumples podremos casarnos.

Se sonrojo aun más. –n-o no crees que es muy rápido pa…ra pensar en eso. –se paso una mano por el rebelde cabello.

-tonto, no es que nos vayamos a casar mañana. –le miro feo. –dice que si llego a la decisión de casarme, estos son los requisitos que mi prometido debe cumplir.

-a ver. –le arrebato la hoja. –uno…el prometido debe ser un… ¡capitán! –leyó con asombro. –tiene muchas expectativas. Considerando tu carácter, y los capitanes que hay ahora, tus probabilidades de quedarte con al… -pero un puño directo a la cara, lo dejo inconsciente antes de que dijera mas babosadas.

-tarado. –comenzó a arrastrarlo afuera, donde una Senkaimon los esperaba.


Reglas para el matrimonio.

Los requisitos que debe llevar el prometido son:

El prometido debe ser un capitán.

El prometido debe alcanzar el Bankai.

El prometido debe tener sentido del arte y la guerra.

Y último y más importante punto. Debe respetar a la prometida hasta el matrimonio.

Pobre Ichigo, tiene todas menos…

Sonrió al leer la 4, si su Ni-sama se enterara.

Una pelirroja entro a la habitación. La chica le sonrió de oreja a oreja al verla.

-¡Kuchiki-san te ves preciosa! –corrió y la abrazo.

-tu te veías mas linda junto a Ishida. –mimo su cabeza como solía hacerlo desde que se mudo a la Sociedad de almas junto con su ahora esposo Ishida Uryu. Trato de alejarla , pero la chica se resistió. –Inoue… -a pesar de ser Ishida Orihime, nunca le había dejado de llamar por su apellido de soltera, ya era una costumbre.

-Kuro-Kurosaki-kun…ti-tiene mucha…suerte. –le dijo entre sollozos.

Inoue se veía tan linda, incluso cuando lloraba. Nunca entendió por que Ichigo jamás la miro.

-gracias. –le sonrió cálidamente.

-pero no es un día para llorar. –se paro de golpe. –es un día de felicidad. –le dijo con un puño en alto. –Kuchiki-sama me pidió llevarte.

-si. –se levanto y se miro por ultima vez al espejo. Tenia el cabello recogido, y lo adornaba un hermoso velo blanco, estaba maquillada al natural, con un labial rojo brillante, contrastando contra su piel. Su vestido era de corte straplee, blanco y lleno de diamantes. Quien diría que Ichigo resultaría hijo de un Shinigami tan rico y que su Ni-sama en regalo había pagado la mitad de la boda. Se vio por última vez antes de salir con su hermano.

-suerte. –le susurro Orihime antes de salir a la capilla. La pechugona mujer le había dejado algo en la mano. Levanto su extremidad y miro el objeto. Era Bya-kun, aun después de tanto seguía vivo, y cuantos intentos fallidos de su padre por borrarlo de la faz de la tierra. Ese huevo le había traído mucha suerte. Tal vez no seria mala idea guardarlo. ¡Era un huevo de la suerte!

-Rukia.

Se giro al hombre que la sostenía del brazo. Su hermano lucia un traje de etiqueta, negro y una corbata negra, llevaba el cabello negro amarrado, tenia la mirada perdida, y no la miraba directamente. –te vez hermosa. –la alago con voz fría. Sonrió, no se preocupaba por ello, era por costumbre, no por que no la quisiera.

-gracias. –ambos se detuvieron frente a una gran puerta de cristal de espejo. Tomo una gran bocanada de aire.

Las grandes puertas comenzaron a abrirse, y una cabellera naranja fue lo primero que vio.

El hombre con el que se casaría…

¿Quién diría que un huevo traería tantas cosas consigo?

Una tarea hiso que dos vidas se juntaran… tal vez deba hacer la tarea mas seguido…

Tal vez a mis llaves me traigan buena suerte…


bueno que les parecio? dejen sus reviews, y cualquier critica.

Nota:

escribi este fic, inspirada en una tarea, y lo ultimo fue algo que se me ocurrio. vamos si a ellos les cambio el destino un huevo, por que a mi no me lo cambiarian mis llaves. nunca se sabe XD JAJA

besosss

Cese-yopo.