Alguna vez se preguntaron seriamente ¿Serán naturales?

Tal vez puedan mal interpretarme, no lo digo por envidia ni nada que se le parezca, únicamente siento la curiosidad de saber. La dependienta de Las tres Escobas tiene mi talla de espalda ¿cómo es posible que parezca tener el triple de sostén adelante?

Miro hacia abajo.

No estoy mal pero en mi pecho jamás se ha perdido algo como oigo decir a algunas de mis compañeras.

― ¿Otra vez midiendo? ― Sam a mi lado toma un trago de su cerveza y me mira con cierta picardía.

― Nunca me anime a preguntarle. ―

― Si quieres lo hago por ti. ― de mi otro lado, Bill sonríe con cierta diversión.

Claro, a ustedes dos se le pegó la misma onda de burlarse de mí. ¿Durara mucho o será como la moda de usar guantes deshilachados? Seamos sinceros, esto último no era práctico, y menos en invierno donde los dedos te quedaban como estalactitas.

Y todo el mundo sabe que las estalactitas no pueden tomar chocolatada caliente porque no saben sostener las tazas.

Es cuestión de lógica. De eso y un poco de ayuda extra, pero son pequeños detalles.

― ¿Cuándo llegara tu prima? ― cambio de tema radicalmente aunque realmente me interese lo que estoy preguntando. Días antes luego de meditarlo mucho me di cuenta que quizás una mirada externa de todo el asunto me ayudaría a desenredarme un poco ¿Y qué mejor que una mano femenina para ello?

― Debería haber llegado. ― Bill se inclina para ver hacia la puerta pero ni rastros de su chica. ― Por ahí se entretuvo en Honeydukes. ― queda en silencio unos segundos. ― Iré a buscarla.

Sin que pudiera quejarme o decirle que no se preocupara, Bill se levantó como un rayo y caminó hasta la puerta.

― Se ve que la conoce. ― masculla Sam jugando con su botella vacía. ― Debe ser como tu cuando entras en una librería.

Cierto.

Sonrío.

― Bien, iré al baño, creo que me pase con el jugo. ―

― Siempre es un placer hablar contigo.

― Anatómicamente, tu vejiga es dos o tres veces más grande que la mía, no tienes derecho a reclamar si no conoces el dolor. ― contesto en el mismo tono.

Los baños quedan en la parte trasera del local, se puede acceder a ellos después de cruzar un pasillo angosto en donde se ven volando u tencillos como cucharas, tenedores y destapa botellas.

Es decir, hay que tener cuidado.

Literalmente esto es al fondo y a la derecha.

Uhm...huele a pino.

Que rico. Doy una rápida mirada al espejo junto a los lavados, frente a los cubículos.

Esos pantalones nuevos te quedan bien, pelirroja. Que buen gusto tiene tu madre que sabe adaptarse a tu cuerpo cambiante y psicótico.

Uf.

Aunque están algo ajustados debe ser porque son recién estrenados y...ah. Si, de eso hablo. Una vez que el botón se desabrocha lo demás viene solo.

¿Me pregunto qué clase de consejo me dará la prima de Bill? Si es como él seguramente será uno bueno aunque entre parientes hay diferencias. Mi hermana es un claro ejemplo. Ella es tan cerrada como una almeja, y no es para que me mal entiendan, pero tiende a ser intolerante con todo lo que es diferente, por ejemplo, yo. Desde que entre a Hogwarts se ha puesto en plan asquerosa cuando cuento algo sobre este lugar y con los años ha empeorado.

Creo que tiene que ver mucho con ese noviecito que se ha ganado en una feria de mala muerte el verano pasado. Vernon no es de buen trigo, lo puedo saber yo. Hay algo en él que no termina de...

Espera.

La manija se atoró.

Tiro de ella nuevamente pero no hay caso. Empujo unos segundos hasta que me doy cuenta que la puerta se abre para mi lado.

Detalles.

...

¡Sí! ¡Mi varita!

...

¡No! ¡Me la deje en el bolso!

¡Ah!

Comienzo a golpear la puerta con impaciencia. Grito pero es inútil.

Miro hacia abajo pero el espacio que queda es demasiado pequeño para caber. Bueno, no quedara otra. Bajo la tapa del retrete y me subo sobre él.

Bien Lily.

Recuerda las clases de gimnasia particulares. Flexiona las piernas, visualiza el objetivo y...

¡Salta!

...

¡Ah!

¡Mi estomago!

¡Mi hermoso y sensual estomago!

...

La puerta del baño se abre y deja pasar a una chica de cabello negro.

¡Milagro!

¡Yo te conozco!

Si, a ti, la última vez que nos vimos estábamos en las gradas del estadio de Qhuidditch, por ahí hoy me ves un poco mas lookeada, tengo jeans nuevos y estoy atorada en plena puerta del baño con medio cuerpo dentro y medio cuerpo fuera pero, oye, soy yo.

Me sonríe.

― Deberían ponerle un cartel a ese cubículo. ― Merlín, gracias, gracias por tu divina misericordia y... ¡espera, que haces!

¡No!

¿Estás murmurando lo que creo que...?

¡Ese hechizo no funciona para...!

¡AAAAAHHHHHH!

...

Salgo volando.

Literalmente lo hago. El Karma es agobiante porque caigo sobre la chica y esta sin poder contener el equilibro, cae hacia atrás tratando de agarrarse de los lavados. Uno de ellos cede ante el peso.

Ese crack estoy más que segura que no es nada bueno... ¡AHHH!

¡Me mojo!

¡Esta helada!

¡Me ahogo!


¿Qué miran? ¿Tengo algo en mi cara?

Si, así está mejor.

Ni que fuese un fenómeno de circo, solo, solo estoy empapada de pies a cabeza. A todo el mundo le pasa en algún momento, y si no...¡No vivió!

Uf.

― ¿Te encuentras bien?

― Si, ¿Por qué preguntas? ―

Bill se lame el labio inferior con cierta picardía.

― No sé si te habrás dado cuenta pero, estás completamente empapada. ― mira por sobre mi hombro, cosa que no es difícil para el por qué me lleva una cabeza de diferencia. ― ¿Y por que mi prima esta igual?

Momento.

Me giro para encarar a mi acompañante de paseo por el mundo acuático y juro que se me sale el:

― ¿Pueden verte? ¿No eras una amiga imaginaria?

Ella abre la boca, la cierra. Está confundida.

― Como sigas llamándome así terminare por dudar. ―

Excelente punto.

Bill niega lentamente intentando darle algo de coherencia a la situación, cosa que por obvias razones, es imposible, así que dejémosle con sus pobres intentos.

― Lily, mi sensual pelirroja, después me explicaras como llegaste a esa conclusión. ― Sam me pasa una mano por los hombros. ― Un gusto, tú debes ser Anne.

La joven afirma con una sonrisa amena.

― ¿En qué año estás?

― Séptimo. ―

La cara de ambos debe ser para partirse de la risa porque ella comienza a hacerlo con ganas. Miramos a Bill para que él confirmara lo que estábamos escuchando.

― Parece de menos ¿no? ― fue su respuesta.

― Pero…pero…ella no puede tener diecisiete. ― Objeta Sam. ― Nunca la hemos visto en las clases.

― No compartimos muchas. Creo que si son dos me estoy yendo mal. ― argumenta ella con soltura. Apunta su varita a la ropa que trae puesta y tras unas mínimas palabras la misma queda seca, como si no hubiese pasado el ataque de los caño rotos y rebeldes. ― ¿Quieres?

― Por favor. ― respondo y hace lo mismo sobre mí.

Ah.

Calentita.

Que linda.

¿Han notado que la ropa seca parece tibia cuando uno se la pone luego de estar mojado?

Y esponjosa.

¿Qué tipo de suavizante usaran los elfos?

Mmmmm

Anne no puede tener la misma edad que yo. Digo, es bajita y tiene cara redonda, parece mucho más joven de lo que es aun sacando el factor de la altura. ¡Le llevo una cabeza!

¡Yo!

Que para Miss Métrica me faltan unas cuantas reencarnaciones. (Y creo que me quedo corta)

― Entonces…―

― ¡Evans!

Ignóralo, ignóralo. Ahora estas en una salida con amigos y conociendo a alguien nuevo, no dejes que se te piante la hilacha, aléjate, aléjate… que te alejes… ¡POTTER ALEJATE! ¡Acaso no oyes mis pensamientos!

¡Ash! ¡No es excusa! ¡Tendría que leer mis rasgos faciales por lo menos!

― ¿Qué? ― respondo ciertamente en voz neutral.

No está solo, llega a nosotros acompañado por todo su grupo. Saludo a Peter y Remus con un hola, suave pero audible. Tu Black, no mereces ni que… ¡Que haces! ¡Quita tus manotas de mis hombros! ¿Estuviste comiendo frutillas?

― Lily, le dije a James que tenías algo para decirle. ¿Recuerdas?

No.

¡No! ¡En serio!

¿Había quedado en decirle al…? Hijo de tu madre no tan santa.

A ti te van las emociones fuertes ¿No, Black? ¡¿Dónde está mi varita? ¡Donde! ¡Te la voy a clavar en el ojo! ¡Y se te va a salir y te va a doler! ¡Vas a ver!...que irónico ¿no?

¡Y ya suéltame!

Así está mejor.

― ¿Quieres que vayamos a hablarlo en privado? ― pregunta Potter con cierto tono que no logro descifrar.

― No es necesario. Al parecer tu amigo no es lo suficientemente competente para decirte que…

― ¡Hoy hay ventas de bazar en la tienda al final de la calle! ¿Qué les parece si vamos todos? ― me interrumpe Black con ese tacto tan carente de todo.

― No

― Si.

― Pero tengo hambre.

― Si.

El primero quiero creer, han supuesto bien y me lo han adjudicado. El tercero teniendo en cuenta que Anne habló, fue de ella, eso nos deja con dos respuestas positivas que me están comiendo los dedos de los pies, dejándome esa sensación de tenerlos dormidos.

¡Dos!

¡Dos "si"!

¡Dos "si de mis amigos!

¡Dos si" de mis amigos traidores!

¡ ¿Ah? !

¿Por qué me hacen esto?

¿Tanto los abrumé con mis problemas no amorosos que ahora me pasan la factura? ¿No significaron nada las canciones desentonadas en horas libres o los postrecitos que les cedí? ¿Nada? ¡Se me está rompiendo el corazón! ¡Sépanlo!

Debajo de toda esta mata pelirroja hay un ser sensible, tal vez por demás, pero sensible en definitiva.

¡No hay derecho ni decencia en este mundo cruel! ¡Primero me atoro en un baño, luego me ataca el agua de los caños y ahora esto! A este paso no llego a mi próximo cumpleaños, siquiera me va a sobrar vida para llegar a fin de mes.

― No creo que sea buena idea. ― mascullo con cierto recelo. ― Estamos en medio de algo.

Potter me mira, Black me mira. El primero con cara dubitativa, el segundo con: no me trago ni medio lo que me dices y como James es mi amigo lo voy a ayudar, porque quiero ganarme la estrellita del mejor amigo del mundo, que me disputa Remus.

Sí, todo eso puede decir un rostro.

Y más.

― Tenemos que irnos. Ahora. ― Improviso tomando a Anne de la ropa. Hubiese hecho lo mismo con los otros dos pero viendo que andan tratando de tirarme al precipicio mejor los dejo en donde se merecen.

En definitiva, todos los hombres son iguales.

¡No!

Bueno, si, son más altos que yo.

¡Pero no me refería a eso!

― Quede con ella en ir a ver una tienda. ― no está mal, no está mal. Una mentirita superficial improvisada por parte de la prima de Bill puede que pase.

― ¿Ah, sí? ¿Y cuando han quedado? ― eres tramposo Bill, eres una maquinita de malignas ideologías. Con razón te llevas tan bien con Sam.

― No estoy segura. ― responde Anne dubitativa. Me mira. ― ¿Fue antes o después de que te tocara los senos en el baño?

― Durante. ― contesto sabiendo que a la pregunta de mi nueva amiga le falta: mientras intentaba apartarte de mí en el suelo por que estabas muy pesada.

No es que no esté notando las varias y múltiples reacciones que están teniendo mis compañeros, pero estoy segura que más tarde me detendré a meditar porque Black tiene esa cara de pervertido, o por que Peter y Remus esconden su cara mirando para el otro lado. Ni hablar de la expresión de Bill y Sam que por muy buena onda que sean son hombres y todo el mundo sabe que los escalones son racistas.

No, esperen.

Así no era.

Sepan disculpar, pero Potter tiene una cara de flipado que es para fotografiar.

Y yo sin mi cámara.

Que mala suerte.


¡Hola! ¿Como están?

Miren que no sabía como terminar este capitulo y voy y me pongo a escuchar "No Rain" de Blind Melon y PAF. Ahí estaba Lily hablando de nuevo como cotorra. Esta chica es como mi musa, si no le pongo la música correcta no hace ni medio. En que mundo corrupto vivimos.

Jajajaja.

Ya.

¿Que les parecio?

Espero que les haya gustado.

¡Gracias por apoyo!

¡Les mando muchos beshos y cuídense!

Grisel

Instantáneas magicas de los seis muchachos viéndolas salir de las tres escobas como si nada, para: macaen , pau black, Leyla, I'mCruelAndPretty , JinP , Andy Black Riddle , Ly Malfoy