Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Kris Salvador.
Gracias a mis betas eviekinz y M. Las quiero chicas.
A todas las que recomendaron y comentaron, wow…sólo, wow. Me sorprendieron.
XXX
Jasper era la única persona que soportaba tener cerca cuando estaba de mal humor. Él se mantenía al margen de todo lo que yo hacía en general y plácidamente aceptaba mis fallas y crímenes. Pero había algunas veces en que él podía llegar a ser una pequeña mierda molesta.
Una hora después de que Bella me dejó parado en la curva como un idiota, él vino a la cocina donde yo estaba comiendo. Echó un vistazo de mi enfurruñado y desarreglado y se rió.
Si decía algo sobre mí luciendo como el inferno, lo iba a estrangular.
No lo hizo.
Sus primeras palabras fueron: "Apuesto cien mil dólares a que puedo infiltrarte dentro del Pentágono."
"¿Por qué putas querría infiltrarme en el Pentágono?"
"Doscientos mil," ofreció, ignorando mi mal humor.
"Apuesto trescientos mil a que no puedes."
"Acepto."
La mayoría de nuestras bromas empezaban como apuestas descuidadas y costosas antes de que se convirtieran en toda una gama de delitos.
Cuando Jasper tenía 10, le aposté cien dólares a que no podía hackear la computadora de su padre y robar los números de sus tarjetas de crédito.
Cuando tenía 12 años, él me apostó mil dólares a que no podía robarle el bolso a Madame Delaure, una tía distante suya que constantemente me atosigaba para que tocara el piano.
Cuando yo tenía 12, aposté a que no podía meterse en el ordenador central de Circuito Cerrado de Televisión privado de CNN y conseguirnos escenas de una co-editora que me gustaba, y quien estaba trabajando ahí como pasante.
Cuando tenía casi 15, él me apostó quinientos mil dólares a que no podía robar un Jaguar para que yo pudiera correr su Maseratti en las carreteras secundarias de Alemania.
Por el precio correcto o por ninguna razón en particular, la respuesta siempre ha sido la misma: "Acepto."
Hasta la última apuesta.
Hice la apuesta esa noche que él me llevó a Tacoma, la primera vez que nos vimos después de ocho largos años.
"Te apuesto mi propio culo a que puedo robar todos los Bugatti Veyrons último modelo en el lapso de dos semanas y embarcarlos a Dubái bajo las putas narices del FBI y la Interpol."
Los autos deportivos Veyrons 16.4 eran una edición especial, valorados en $2.5 millones cada uno. Ellos alcanzaban una velocidad de 268 mph [433 kph], y eran los autos más veloces del planeta. Hasta el momento, sólo había 20 de ellos en el mercado, desperdigados en nueve países y tres continentes.
Jasper se opuso al principio. Los autos eran demasiado raros, razonó, y su robo atraería mucha atención. Automáticamente yo estaría en la lista de sospechosos del FBI. También lo estarían él y toda la gente que me hablara, llamara, o simplemente compartieran conmigo el mismo aire en las próximas semanas. Se expondría a la sospecha a la mitad de nuestra red y los más cercanos a nosotros.
Sobre todo, requeriría un ejército de ladrones, operarios y conductores altamente competentes para llevar a cabo los terrenos de vigilancia, distracciones a gran escala y los robos reales.
No podíamos encender un Bugatti haciendo corto circuito en el cableado. Duplicados de llaves adquiridas de concesionarios incautos o las originales robadas de los hogares eran las dos únicas opciones. Una vez que los conductores tuvieran las llaves, los autos expuestos podrían ser llevados lejos sigilosamente. Aquellos que estén bajo llave y candado serían robados, se desarmaría su sistema localizador y el sistema de seguridad alrededor del reloj. Con la paranoia que los ladrones estaban seguros de generar, adquirir el Veyron último modelo haría parecer el infiltrarse en el Pentágono como una caminata en el parque.
Una vez que los autos estuvieran en custodia, deberían ser trasladados en avión a Maastricht y Amberes, donde los Volturi esperarían con forjadores maestros para darles a los autos sus 'nuevas identidades'. De ahí, serían embarcados a Dubái y colados a cualquier parte del Medio Oriente.
Era como tocar el piano en una orquesta en vivo. Todo tenía que ser hecho con precisión infalible.
"¿Recuerdas a Tim Ellis? Ferrari Testarossa de 2009," habló Jasper, sacándome de mis pensamientos.
"¿El Ellis que fue atrapado conduciendo a exceso de velocidad en Suiza?"
Él asintió. "Fue multado por un millón de dólares."
"Jodido idiota."
"Y Boyd Mayfied corrió su Volvo hacia el lago-"
"Jasper," lo interrumpí. "Es muy temprano para hablar sobre idiotas. Hablemos de algo más."
Estaba privado de sueño, sobre estimulado y extrañamente enojado.
"¿Como qué?"
"¿Cómo te fue ayer?"
Me miró sin comprender. "¿Ayer?"
"Cuando saliste con Alice."
"Ah, cierto." Sonrió. "Fuimos a mirar aves."
Gruñí. Las aves era una de las siempre latentes obsesiones de Jasper y nada era más aburrido que una Wikipedia andante de aves.
"¿Sabías que aquí tienen Alabastros de patas negras y pardelas de patas rosadas? Vimos una familia de pardelas, pero se alejaron volando tan rápido. Tuvimos que esperar una hora para que más familias se acercaran."
Otra hora más. Cristo jodido Todopoderoso. Probablemente se acabó los oídos de Alice hablando sin parar sobre patrones migratorios y extraños hábitos de apareamiento de las aves del noreste.
"Pasamos después por su escuela y nos sentamos en los escalones de la librería," él continua.
"¿Enserio?"
"Fue divertido." Sonrió. "Había un juego y observamos a las personas."
"No son personas, son jodidos adolescentes."
"Como la hija del policía."
Joder, tenía que traer eso a colación.
Afortunadamente, no dijo nada más. Comimos en silencio, yo hincándole el diente a mi segundo sándwich mientras él empujaba hojuelas de cereal alrededor de su tazón. Se tuvo que conformar con la última caja de cereal porque yo me había comido todo lo que estaba en la alacena en los últimos dos días. Se dio por vencido después de un rato, botando todo en el fregadero y estaba a punto de regresar a su recamara cuando alguien llamó a la puerta.
"Jasper, alguien está en la puerta."
"Sí." No hizo ningún movimiento.
"Jasper, ve a abrir la puerta."
Se arrastró hasta la puerta, abriéndola y se quedó mirando. Maldición, debí decir 'abre la puerta y deja a quien quiera que esté ahí pasar.'
"Hola." Era Alice.
"Hola," Alice lo saludó de vuelta y me gritó un saludo hasta la cocina.
Dije "hola" y trate de ser lo más callado y discreto que podía.
"Gracias por lo de ayer," Alice habló primero. "No sabía que tú sabías tanto sobre aves."
Jasper no la invitó a pasar así que ellos hablaban con él adentro y Alice afuera.
"Sí," él contestó, arrastrando su pie. "También me gustó cuando observamos a las personas."
"Escucha, más tarde vendrán unos amigos por si quieres venir…"
"Ah…"
"Son personas, sabes, ¿tal vez quieras…observarlos?"
Jasper no contestó de inmediato. Las fiestas suelen molestarle: el ruido, las preguntas y la inhabilidad de las personas de mantener sus conversaciones prolijas y unilaterales.
"Pero si no quieres, sabes, está bien."
"No, quiero ir pero y-y-yo no creo que pueda."
"Está bien, si estas ocupado-"
"No, no estoy ocupado."
"No es la gran cosa, de verdad. Tan sólo una pequeña fiesta para unos amigos. Edward tampoco irá, así que…"
"¿A qué hora?"
"¿Alrededor de las seis?"
Él exhaló un suspiro. "Está bien."
"Mira, no te sientas presionado. Sólo vendré y tocaré y si puedes ir, vas."
Él asintió de nuevo y exhaló otro doloroso "está bien."
…
Al cuarto para las 5, él estaba listo. Camisa fajada, cabello prolijamente peinado, relucientes zapatos con calcetines a juego. Se sentó sobre el sofá durante una hora, mirando las manecillas del reloj correr.
Al cuarto para las seis, Alice tocó. Él no abrió. Alice llamó, tocó de nuevo y cuando no hubo respuesta, se giró y regresó a la mansión.
Salí de la habitación del piano cuando ella se fue y encontré a Jasper tirado contra la puerta. Estaba sosteniendo su cabeza con ambas manos, visiblemente molesto.
"No te burles," dijo, girándose enfadado hacia mí. "No te atrevas a reírte de mí."
No lo hice, sabiendo ya lo que era tener un mal día. Hay algunas cosas que no podían ser apresuradas, por más que uno lo deseara.
La mañana siguiente, se despertó temprano, caminó hacia la mansión y espero 30 minutos en el frío hasta que Alice salió para ir a la escuela. Él dijo algo, probablemente una disculpa por la noche anterior, luego abruptamente le dio la espalda y comenzó a caminar de regreso a la cabaña. Alice lo siguió a paso lento.
"Quiero enseñarte algo."
Entraron a la cocina donde Jasper extendió sus aparatos. Los había preparados por horas hasta el amanecer.
"Di hola."
"Um, ¿hola?"
"Buenos días Alice." El generador de voz SPLICE la saludó.
"Oh, es tu SPLICE."
"¿Sabes algo acerca de segmentación automática de discurso?"
"Es lo que tú haces, ¿no es así? ¿Es lo que pasa a las voces grabadas cuando…uh, cuando las pasas a través de a máquina y la máquina las reconoce y responde de vuelta?"
"Es difícil con el actual generador de dictación de discurso. La mayoría de los dispositivos de reconocimiento los evitan directamente, por lo que utilicé el sistema g2p. Ya sabes, el sistema g2p se basa en el mecanismo del Árbol de inducción de decisión y está capacitado en la primera base de datos de pronunciación Fonilex. Cada fonema está predicho basado en un vector de 10 variables: el grafema bajo consideración, un contexto de cuatro izquierdas y cuatro grafemas derechas y el último fonema decodificado o lo que comúnmente se conoce como retroalimentación... "
"Si," ella asintió cortésmente, interviniendo con un "aja" aquí y allá a lo largo del monologo de Jasper. "Más o menos lo entiendo."
"Puedes dictar tus trabajos y notas o grabar a tus maestros, el SPLICE puedo convertirlos en texto. Le puse caracteres auditivos de reconocimiento para tus señales acústicas o para usarlo al revés."
"¿Mis qué?"
"Tus señales acústicas especiales…es decir tu voz," se detuvo, agitado por su largo y apresurado discurso. "Y-yo lo hice para ti."
"Oh, que dulce," dijo y sonrió. "Gracias, estoy segura que lo amaré."
"De nada," le dio una risa satisfecha. "¿Acaso hablé mucho?"
"Un poquito, si," Alice se rió. "Pero está bien."
"Hablo mucho cuando me emociono. Es lo que hago."
"No, no," dijo Alice, posando una mano en su brazo. "Está bien, enserio."
"¿Te puedo llevar a la escuela?"
"¿Qué?"
Repentinamente, me compadecí de la chica. Yo conocía bien a Jasper, pero incluso a mi me costaba mucho seguirle el ritmo algunas veces.
"No lo sé," dudó Alice. "Alguien deberá recogerme después y tengo un auto. ¿Tal vez para la próxima?"
"Yo puedo pasar por ti," ofreció Jasper. "Podríamos ir de nuevo a ver las aves."
"¡Oh!" Finalmente entendió, que de una forma rebuscada, él la estaba invitando a salir. "¿Nos iremos en tu auto?"
"Sí." Jasper estaba muy contento, pero probablemente yo era la única persona que lo sabía. "Sí, sí lo haremos."
…
Él volvió más tarde de muy, pero muy buen humor.
"Ella quiere ir a Princeton para ser escritora."
"Es lo que las malcriadas hacen," le dije. "Ir a la universidad y convertirse en escritoras que nadie lee."
"Nunca he ido a la universidad," dijo con tono esperanzado.
Tampoco yo por obvias razones, o a ninguna otra institución con maestros y otros chicos. Una larga línea de tutores privados completó mi educación. En ese sentido, Jasper y yo éramos iguales. Dos marginados sociales flotando sobre dinero desde que nacimos. Mi padre hizo un último esfuerzo cuando yo me estaba saliendo de control y contrató a una recién egresada como mi nueva tutora después de que mi madre murió. Su nombre era Tanya, quien resultó ser un agente en cubierto, y ella me enseñó más de por lo que se le había pagado.
"Te gusta."
Suspiro. "Es tu prima, Eddie."
"¿Y eso qué?" Me sacudí de hombros. "Tú eres Jasper. Si lo vieras desde mi perspectiva, sería jodidamente incestuoso, así que no lo hagas."
Estaba lleno de mierda. La verdad era, que lo quería fuera de mi camino. Algo podía salir mal y me tenía que preparar para la posibilidad de que tal vez necesitaría desaparecer y dejarlo por su cuenta otra vez. Remus le había servido bien, pero un sordo mudo que estaba en el ocaso de sus años no duraría. Él necesitaba alguien joven; alguien que con suerte le ayudaría a sobrevivir.
Alguien como Alice.
Ella sería perfecta. Nacida y criada en un ambiente estable y aburrido. Con un gran papá, una genial mamá y una normal y contenta infancia. Putamente normal, algo que ambos nunca fuimos. Ella superaría pronto la etapa acelerada y molesta.
Jasper se la ganaría pronto si se las arreglaba para poner sus asuntos en orden.
Ellos salieron todos los días después de eso para observar las aves. Regresaban a la cabaña, y se sentaban por un rato. Alice dejaba divagar a Jasper hasta que era tiempo de comer y los dos iban a la mansión para la cena. Algunas veces, me iba con ellos y me quedaba por un rato cuando ellos estaban presentes. La mayoría de las veces, los evitaba.
Gracias jodido Dios que lo hice, porque no quería estar en la habitación para esta conversación.
"¿Estabas excitada?" Jasper le preguntó a Alice después de otra 'cita' para mirar aves.
"¿Qué?"
"Sexualmente," balbuceó, "Cuando estábamos viendo a las aves."
Tuve que frenarme para que no notaran la puerta parcialmente abierta pero pude haber muerto de risa.
"Umm…" Probablemente Alice se estaba preguntando si esto era o no una broma. "Yo no- no, ¿en realidad no?"
"Porque yo lo estaba cuando sostuve tu mano y me preguntaba si también tú lo estabas."
Por un rato nadie habló y nada se movió.
"Entonces," Alice dijo y podía escuchar su resistencia a contestar, "Gracias por traerme de vuelta. Creo que ahora me iré."
Pude verla ir hacia la puerta de enfrente y abrirla.
"¿Te molesté? Cuando te dije que estaba sexualmente excitado."
"No, no- es decir, sí," Alice dejo salir una corta risa avergonzada. "¿No lo sé?"
"¿Es gracioso?"
"No, no, es sólo que no lo esperaba."
"Lo siento, no sé lo que las personas están pensando a menos de que me lo digan," dijo él. Cuando Alice no dijo nada… "¿Como ahora?"
"Oh, lo siento. Está bien, tratemos de nuevo," dijo tomando un respiro profundo. "No creo que sea gracioso. Es algo…lindo."
Desafortunadamente para Alice, Jasper estaba en una mala racha. "Tengo Aspergers, es algo en el espectro del autismo. Soy diferente de la demás personas. Digo cosas que otros creen son inapropiadas, pero es como me siento."
"Lo sé, Edward nos lo dijo."
"La única persona a la que puedo entender es Edward porque su mente trabaja similar a la mía," explicó. "Puedo descifrar lo que él está pensando incluso si dice una cosa y hace otra. Él no es realmente honesto de esa manera. Como cuando me dice qué no decir y qué hacer, para no meterme en problemas."
Alice se rió de nuevo. "Asumo que no lo es, habiendo estado en la prisión y todo eso, pero él es mi único primo así que no ataques para Edward."
"Correcto," Jasper concedió. "No ataques para Edward."
Por mucho que él pudiera evitarlo, de todos modos.
"¿Considerarías tener sexo conmigo?"
En su favor, Alice no se rió. "¿Puedo pensar en ello?"
"¿Mañana?"
"Si, lo pensaré mañana."
"Gracias."
Incluso a través de las paredes, podía sentir a Jasper emocionado.
…
Alice me agarró el modo rápido. Prestó atención a cómo interrumpía los monólogos de Jasper sin ofenderlo, cómo escucharlo y dirigir una conversación hacia la siguiente. En poco tiempo, se hablaban muy bien por su cuenta y teniendo conversaciones de dos vías.
Una vez, los atrapé besándose. Aparentemente, ella le dio un libro sobre las aves del noreste y el bobo tenía tan trabada la lengua que no podía decir correctamente las palabras y actuó por instinto. De verdad me mantuve alejado de la cocina cuando ellos estaban presentes por ahí después de eso.
Luego cometí el error de preguntarle a Jasper cómo marchaban las cosas. No debí hacerlo porque entonces el tuvo que preguntarme cómo iban las cosas conmigo.
Y las cosas no iban bien.
Tuve que frenar cada instinto para no perseguir a Bella cuando se marchó. No la llame, ni la provoqué o hice viajes inesperados a Tacoma para verla. Estábamos en medio de la planeación de uno de los robos más complicados que habíamos hecho, y me di cuenta que si no mencionaba su nombre en voz alta me olvidaba que ella existía. Si me perdía en los planos y esquemas y el mundo tecnológico de Jasper, no recordaría como ella olía, como se sentía o cómo se reía cuando me contaba las "historias de Charlie."
Me estaba jodidamente engañando a mí mismo.
"No sé lo que estás planeando," Jasper dijo. "Pero cualquier cosa que sea no puede ser buena. Lo que pasó con Tanya, pasará de nuevo."
"No, no pasará. Tanya es una perra."
"Deja de decir esa palabra." Le molestaba cuando me refería crudamente a las mujeres. "Ella tan sólo estaba cumpliendo con su trabajo."
"¿Así que ahora estás de su parte, es eso así?"
"Ella es un agente del FBI. Era su trabajo atraparte así que puedes dejar de culparla. Fuiste a prisión porque te enamoraste de ella demasiado rápido y te volviste descuidado."
"¿Ah sí? ¿Y cuántas veces tuve que salvar mi propio culo por tu putos errores?"
"Pude haberte metido en problemas anteriormente, pero nunca te envié a la prisión," me gritó de vuelta. "Lo que estoy diciendo es que es peligroso, juntarte con alguien que es tan diferente a nosotros, que nunca entenderá-"
"¿Diferente a nosotros? ¿Porque ella no tiene puto pedigree como un puto cachorro? ¿Porque es la hija de un policía humilde? Eres un puto engreído Jasper."
Negó con la cabeza. "La vas a lastimar Eddie."
Y ese era el punto de la cuestión. Por alguna razón, Jasper se sentía protector de las chicas que mostraban interés por mí, incluyendo a las peores. Chicas cuyos nombres y caras ni siquiera podía recordar: Ernesta, Irina, Kate e incluso Tanya.
Fue un golpe bajo y yo era un imbécil. Le pedí disculpas al día siguiente.
Llegó el día en que era tiempo de que él se fuera. Lo quería cerca de los Volturi para que pudiéramos monitorear las ofertas que ellos habían estado recibiendo por los autos. También él necesitaba establecer una base segura de monitoreo tan lejos como pudiera de mí. Empacamos sus cosas y nos aseguramos que nada se quedara en la cabaña. Sería el primer lugar en donde el FBI buscaría una vez que nuestras opresiones empezaran
Salvo por algunas piezas faltantes, todo estaba casi listo.
Alice lo llevó al aeropuerto. Al principio, Carlisle se había negado a que lo hiciera, pero cedió después que Esme y Alice confabularon en su contra, diciendo que ella estaría bien conduciendo sola tan lejos de casa. Jasper y Alice no habían mantenido su relación en secreto y era digno de reconocerles a Carlisle y Esme que hubieran aceptado tan fácilmente a Jasper. De todos modos, le pedí a Derrick que los siguiera.
Al día siguiente que Jasper se fue, Alice vino a verme.
"Sé lo que estás haciendo," ella anunció tan pronto entro.
"Un momento," le dije y le indiqué que me esperara en la cocina mientras encendía el neutralizador.
"Así que," dije uniéndome a ella en la mesa, "¿qué es lo que estoy haciendo?"
XXX
N/A
:)
¡Espero que hayan disfrutado a Jasper y a Alice! Después del último capítulo, pensé que un descanso de Edward y Bella sería bueno. :)
¿Le dirá Edward a Alice? ¿Le dijo algo Jasper?
Jasper está, y seguirá estando, inspirado en "Adam" (Hugh Dancy).
Señoritas, aviéntenme una nota o déjenme un comentario o díganme hola en twitter. En verdad lo apreciaría.
N/T
Comenten por favor XD.
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Su historia está genial y creo que su trabajo merece reconocimiento.
Nos leemos mañana.
