Primero que todo ¡feliz navidad! despues de toda la celebracion tuve un momento de inspiracion y decidi sentarme a terminar el capitulo 11...espero que les guste n_n

Datos para este capitulo

En la historia se presentan escenarios geográficos no tan conocidos, les dejo los terminos.

Nagano: Prefectura que queda técnicamente cerca de Tokio. Vease mapa simplificado de Japón en google imagenes.

Komagane: Ciudad dentro de la prefectura de Nagano, cerca de las zonas montañosas. Vease articulo de Komagane en Wikipedia

Aclaración: Ninguno de los personajes de VOCALOID me pertenecen, ellos son propiedad de Crypton Future Media.


Capitulo 11: El último desafío

Las numerosas y bien combinadas luces anuncian en todas las calles que el último mes del año ha llegado trayendo consigo la gran celebración de navidad…en una de las tantas calles se encuentran dos jóvenes conversando…

Luka

-No puede creer que ya nos hayamos graduado…que rápido pasa el tiempo.- Lily se arreglaba el cabello mientras decía esto.

-Umm…es increíble como ha pasado el tiempo.- Luka por su parte miraba el decorado que tenia una de las tantas tiendas.

-¿Qué harás con tu vida de ahora en adelante?- La rubia esta vez adoptaba una mirada y tono serio.

-Ah…quien sabe que hare…- La pelirrosa contesto vagamente mientras se encaminaba a un pequeño parque.

-Gumi te sugirió un buen plan a seguir ¿verdad?, eso de ser retratista para la policía.- Prosiguió la rubia al tiempo que ambas tomaban asiento en una banca.

-No creo tener la habilidad necesaria para eso, y ademas…no es como si quisiera pasar el resto de mi vida en un trabajo asi.-

-¿No tener la habilidad? Pero si dibujas excelente, una prueba de eso son los retratos que nos hiciste.- Lily le sonrió amablemente, logrando que la pelirrosa le correspondiese.

-Un dibujante solo dibuja lo que su corazón quiere, no es como si fuese sencillo dibujar a partir de descripciones.-Luka argumento el porqué del rechazo hacia la carrera.

-Entonces serás un dibujante ambulante…- La rubia de ojos azul oscuro susurro esto esperando que Luka rechazase esta idea también.

-Quien sabe…después de todo no es como si necesitara una carrera para mantenerme el resto de mi vida.-

-Asi que después de todo lo harás.- Esta vez Lily alzo la voz con un tono sorprendido y a la vez disgustado.

-Ah…aun no he decidido nada…no tienes porque ponerte asi.-

-Pero…incluso si fuese asi…creo que te iría mejor en Okinawa.-

-¿Okinawa? ¿Por qué tendría que establecer mi futura vida tan lejos?- Luka estaba confundida por el reciente comentario de la rubia.

-Pues porque ahí está la casa que tu padre te dejo…- Lily dudo un poco al decir esto pero luego reafirmo lo dicho con un asentimiento de cabeza, si se hubiera equivocado Gakupo y Gumi se lo hubieran hecho saber en el auto aquel día.

-No sabía que las casas podían moverse…- Luka le contesto mientras intentaba contener la risa.

-¿Ah?- La rubia solo alcanzo a exclamar esto antes de que la pelirrosa continuara.

-La casa que mi padre me dejo esta en Nagano…en Komagane…ya sabes esa ciudad que esta al pie de las montañas…la casa es un tanto antigua porque es herencia de generación…antes fue una casa para monjes o algo asi ¿Lily enserio nada de esto te hace recordar bien las cosas?- Luka esta vez sonaba preocupada, no entendía como las cosas se habían distorsionado tanto.

-Creo que algo recuerdo…ah…ya recuerdo…una vez estuvimos ahí ¿verdad?-

-Asi es, fuimos a limpiar aquella casa y también a buscar a alguien para que cuidase de ella.-

-Si…recuerdo que cuando fuimos había un festival de inicio de la temporada de pes…- La rubia fue interrumpida.

-Por dios…era el festival de inicio de la temporada de senderismo…-

-Ah…es cierto después de todo está cerca de la zona montañosa...lo siento, fue un desliz de mi memoria.-

-Ya no me sorprenden los defectos que tiene tu cabeza.- Dicho esto ambas se miraron y comenzaron a reír, tras un par de minutos recordando las diversas situaciones que habían acontecido en la casa retomaron el tema anterior.

-Volviendo al tema de la carrera ¿Cómo crees que me iría si fuera dibujante en esa zona?-

-Umm tienen paisajes que mezclan lo natural con lo moderno, ademas muchos turistas tienden a ir y buscan recuerdos originales…con tu talento y costumbre a dibujar escenarios de ese estilo no creo que te vaya mal….pero espera… ¡¿estás considerando irte realmente?!-

-Quizás…si ella quiere ir conmigo…- Luka recordó de pronto el motivo de su salida. Había sido invitada por Lily para relajarse y volver a un estado normal, después de todo la espera la estaba afectando más de lo que creía.

-Está bien que pienses en ella…pero… ¿y nosotros?, ¿Acaso tus amigos no importan?-

-No es que no importen, es solo que si algo tengo ganas de hacer es salir de esta ciudad y vivir una vida tranquila.-

-No es como si pudiera detenerte.-

-Agradezco mucho tu preocupación, se que podría llegar a ser egoísta pero ya no tengo tiempo para dudas.-

Ambas chicas continuaron conversando sobre diversos temas, intentando evitar a propósito todo lo relacionado con Miku. Habían hablado ya de todo lo relacionado con ella, aunque no habían tenido noticias muy emocionantes. Meiko solo informaba de vez en cuando que si todo salía bien se acortaría la estancia de Miku en el hospital, pero al final la fecha de salida termino siendo la misma.

Miku

-Meiko, ¿Cuántos días faltan?- Miku había hecho esta pregunta cientos de veces con la esperanza de que el numero fuera disminuyendo rápidamente.

-Déjame ver…hoy es viernes…umm…te quedan dos días aquí...- Meiko lo dijo con tono relajado pero a la vez feliz.

La operación había sido un éxito. La chica que decidió sobre su propia vida había dejado como última petición que se le enterrase junto a la tumba de una persona de iniciales D.M que yacía en un pequeño y antiguo cementerio. Miku había tardado un mes en reponerse emocionalmente, la devastación y la soledad que sintió durante ese tiempo era diferente a la inicial, comprendió que le era imposible ver la vida con seguridad sin tener a Luka a su lado. Ahora que le quedaban dos días la chica de las coletas aguamarinas se preocupaba más que nunca por su futuro. Se le había dicho que su padre estaría en casa cuando ella fuera dada de alta, la simple idea de tener que enfrentarlo le parecía aterradora.

-Miku…Miku…- La insistencia de Meiko para llamar su atención la saco de sus pensamientos.

-¿Qué pasa?-

-Cuando salgas del hospital habrá una celebración en tu casa…todos estarán ahí…incluyendo a esa ruidosa y molesta pelirrosa…- Meiko hizo una expresión de falso disgusto.

-Ah…ya veo…- Una sonrisa instintiva se instalo en los finos labios de Miku.

-Como sea, falta muy poco para que comiences una nueva vida.- Dicho esto Meiko se retiro de la habitación.

Los días restantes para la llegada de Miku pasaron rápidamente y asi el día de la celebración por su recuperación total llego. Al llegar a su casa no tuvo que dar muchos pasos para ser recibida cálidamente por los gemelos Kagamine, su madre y su hermano estaban en el salón más calmados que el resto puesto que la habían podido visitar durante su recuperación. Sin embargo Miku no podía mostrarse totalmente feliz, su amada pelirrosa no se encontraba ahí.

-Puedes estar tranquila Miku-chan…ella ya debe estar por llegar.- Kaito le hablo suavemente mientras la volteaba, hecho esto le dio un largo abrazo.

-Gracias…Kaito…- Miku se relajo completamente al oír las palabras de su fiel amigo, pero la llegada de alguien más al salón hizo que perdiera inmediatamente esa sensación.

-Es bueno saber que has salido bien de tu operación…hija.- La voz grave y fría de un hombre de oscuros cabellos y barba turquesa resonó en el salón que se encontraba ahora en completo silencio.

-Gra…gracias p…por haberte to…tomado la molestia de venir.- Miku articulo con bastante dificultad su frase mientras le hacia una reverencia a su padre, tras esto el timbre de la puerta rompió el nuevo silencio que se había formado. Miku y Mikuo se apresuraron a abrir la puerta pero su padre que estaba más cerca llego primero, al ver esto ambos retrocedieron.

Luka

Por culpa de las precarias indicaciones que Meiko le había dado para poder llegar a la casa de Miku se había retrasado. Cuando por fin estuvo frente a la puerta estaba exhausta, había corrido los últimos metros que la separaban de su querida Miku. Toco el timbre mientras se arreglaba el cabello.

-Siento haber llegado tarde yo…- Luka se silenció completamente al levantar la mirada y encontrarse con un completo extraño, en un instante su mente comenzó a trabajar, el no era un extraño, era obvio quien era, pero no quería creérselo.

-¿Quién eres?- El padre de Miku hablo con la misma frialdad de antes logrando que la pelirrosa se paralizara, como si la pregunta hubiera sido totalmente diferente, intento articular palabras pero la voz no le salía. La voz y el aura que emanaba aquel hombre la había dejado aturdida y nerviosa.

-Ella es…una amiga de Miku…- Mikuo hablo firme pero en su expresión se dejaba ver el nerviosismo.

-Ya veo…tanto te costaba decir eso…muchacha…-

-Me llamo Luka…Megurine Luka…es un gusto conocerlo.- Dicho esto hizo una pequeña reverencia, estaba tensa, con el padre de Miku aquí no podría mirar demasiado a la misma, y mucho menos acercársele. Pero la chica de ojos y cabello turquesa logro pensar una solucion.

-Iré a mi habitación un momento…- Dicho esto Miku le dirigió una mirada suplicante a Rin y Len y comenzó a subir las escaleras. El par de rubios entendió y tras explicar lo obvio lograron ingeniar una excusa junto con la madre de esta.

-Querido…ella es una amiga reciente de Miku, estuvo aquí en su cumpleaños…y hablando de eso…Luka-san…olvidaste tu chaqueta ese día, cuando me dijeron que vendrías la deje en un mueble del pasillo, deberías ir a buscarla antes de que ambas lo volvamos a olvidar…- La madre de Miku logro hacerle llegar el mensaje a la pelirrosa, al tiempo que Rin y Len distraían al padre de Miku preguntándole si deseaba beber o comer algo.

-Ya veo…es usted muy considerada…iré por ella…- Luka logro encontrar tranquilidad en aquellos maternales y preocupados ojos que la habían aceptado como un familiar mas.

Tras ese último dialogo Luka subió las escaleras a una velocidad rápida pero prudente, al llegar al pasillo se detuvo, Miku estaba de pie afuera de la puerta de su habitación mirándola, sin pensarlo dos veces avanzo hasta ella abrazándola fuertemente, susurrándole cuanto la había extrañado y lo feliz que estaba por verla. Miku se mantuvo en silencio correspondiendo el abrazo con la misma intensidad, mientras se aferraba fuertemente a las ropas de la pelirrosa la dirigió al interior de la habitación.

Miku

Tras ver a aquella figura conocida en el pasillo las lágrimas se derramaron instantáneamente, en un instante ya estaba abrazándola fuertemente, comprobando que aquello no era una ilusión. Cuando la dirigió al interior de la habitación se separaron, tomaron asiento en el borde de la cama y con una sola mirada ambas dieron inicio a un intenso beso.

-Te…te necesito.- Miku desvió la mirada al decir esto, el intenso beso que se habían dado la había dejado bastante avergonzada.

-Yo también.- Estas dos palabras fueron dichas por Luka con un tono de voz cálido y profundo, logrando una reacción bastante esperada, Miku acabo mirándola tiernamente.

Tras la romántica afirmación de mutua necesidad que ambas chicas se hicieron saber comenzó una tranquila conversación acerca de muchas cosas, de vez en cuando Luka dejaba salir frases que conducían a pequeños besos como respuesta.

Luka

La amena charla se vio interrumpida por la mirada que ambas le dirigieron al reloj de la mesa de noche. Antes de bajar Luka tomo con una mano el rostro de Miku.

-Te amo Miku.-

-Yo también te amo Luka.- Dicho esto ambas fundieron sus labios una vez más, el beso fue lento pero no por eso menos significativo, aunque se vio interrumpido por los toques en la puerta. Ambas desviaron su mirada hacia esta por reflejo, encontrándose a la persona de peor aura en el marco de esta.

-Pa….pa…pa…padre.- Miku estaba aterrada y se había paralizado por completo.

-Asi que…solo una amiga…- Cuando el padre dijo estas palabras ambas chicas pudieron ver la furia que había en sus ojos.

Tras la inminente aparición del padre de Miku en la puerta la pelirrosa se lamento por haber pasado el detalle de cerrarla. Se levanto para poder quedar frente a la de cabello turquesa.

-Todo estará bien, te lo prometo.- Dicho esto se separo de ella y se acerco a su padre.

-¿Cómo piensan explicarme lo que acabo de ver?- El padre de Miku se notaba cada vez mas irritado ante la actitud que Luka había tomado.

-Amo a su hija y lo que acaba de ver es solo una muestra física de lo que siento.- Luka sabía perfectamente a lo que se exponía pero no le importo y pronuncio aquellas palabras con toda seriedad.

-¡Maldita inmoral! ¡Cómo te atreves a contestarme de esa manera!- Dicho esto el padre de Miku plasmo en el rostro de la pelirrosa una gran y sonora cachetada, haciendo que esta se tambaleara, de alguna manera la pelirrosa consiguió volver a incorporase. El padre de Miku estaba a punto de volver a golpearla cuando Miku interrumpió.

-¡Detente!- Miku se levanto y tras dar un par de pasos se ubico entre su padre y Luka, segundos después una cachetada le fue dirigida, por instinto la bloqueo, desatando al fin toda la furia de su padre.

-¡No te atrevas a dirigirme la palabra nunca más! ¡Desde hoy ya no mereces llevar mi apellido! Cuando cumplas los 18 años yo mismo me encargare de echarte de esta casa, ahora será mejor que tu y está sucia mujer desparezcan de mi vista.- En un estado de total cólera el padre de Miku le hizo la última advertencia mientras contenía su rabia en sus puños.

Miku

El shock en el rostro de Luka no se reflejo en Miku, esta estaba más bien tranquila al oír esto, era un pase de liberación. Si la echaba le daría en compensación dinero suficiente para poder vivir con Luka en paz, pensó mientras la arrastraba fuera de la habitación. Al salir vio que su madre y su hermano venían corriendo, el resto de los convocados estaba al pie de la escalera. Ignoro completamente a todos y siguió corriendo hasta salir de la casa.

-Mi…Miku.- Luka volvió a la realidad mientras veía que todo lo sucedido al fin estaba afectando a la de ojos turquesa.

-Estoy bien…de alguna manera…dolió menos de lo que pensé…ademas…él se enteraría tarde o temprano… ¿verdad?- Miku comenzó a llorar mientras decía esto.

-Es cierto…aunque la manera en que lo ha descubierto sigue siendo la peor.- Tras estas palabras ambas se abrazaron. La realidad de lo difícil que seria llevar su relación a causa del que dirán al fin las había golpeado, aunque en el caso de Luka el golpe había sido demasiado literal. Tras un par de minutos Meiko apareció en el umbral de la puerta de entrada, sin decir nada cogió la mano de ambas y las llevo hasta su auto. Una vez que las tres estuvieron dentro lo encendió.

-¿Meiko?…- Miku intento romper el silencio.

-Tranquila, no estoy molesta con ustedes, es más me siento bastante impresionada por su actitud.- Dicho esto las miro a través del espejo retrovisor.

-¿A dónde vamos?- Luka se aventuro a preguntar mientras se sobaba la cara.

-¿Dónde queda tu casa ruidosa, impulsiva y ahora golpeada pelirrosa?- Meiko le pregunto en un tono bastante relajado. Luka le dio las instrucciones con una mirada agradecida, al llegar se despidió de ambas.

Luka

-Tu casa es bastante linda.- Se aventuro a decir Miku mientras esperaba a que Luka abriese la puerta.

-Umm….- Luka no le prestó mucha atención puesto que estaba pensando en cómo le explicaría a su madre todo lo relacionado a Miku.

-Ya estoy en casa.- Dijo intentando sonar calmada, aunque en ese instante noto que Miku le tomaba la mano visiblemente nerviosa.

-Tus… ¿tus padres están en casa?- Pronunció con temor.

-Solo mi madre, mi padre murió hace un par de años.- Luka contesto en tono despreocupado mientras tomaba asiento en el sofá y dirigía su mirada a la escalera.

-Yo…lo siento…- Miku había tomado asiento junto a ella sin soltarle la mano.

-No te preocupes, no es un tema que me afecte, él sabía que iba a morirse y aun si vivió su vida trabajando para poder dejarme una buena vida a mí.- Al concluir esto sonrió.

-Qué gran padre.- Miku susurro esto último mientras contemplaba la mejilla de Luka, que ahora estaba visiblemente hinchada, en ese momento una voz y unos pasos calmados la sacaron de sus pensamientos.

-Bienvenida a casa hija y…espera un momento…que tenemos aquí.- La madre de Luka se sorprendió un poco ante la presencia de la extraña, pero luego volvió a su relajada actitud.

-Su nombre es Miku y ella…-Luka estaba ansiosa y nerviosa, no sabía como su madre se tomaría todo lo que ella estaba a punto de contarle.

-Hey espera un segundo, deja que ella se presente.- La madre de Miku le dirigió una sonrisa mientras tomaba asiento frente a ellas.

-Etto…me llamo Hatsune Miku…y…y…- Miku no sabía si continuar.

-¿Y?-

-Y estamos saliendo juntas…- Luka pronuncio aquellas palabras con firmeza, aunque no se atrevió a mirar a su madre a los ojos.

-¿Enserio? ¿En qué momento sucedió todo? ¿Por qué nunca me cuentas nada? Si me lo hubieras dicho antes le hubiera comprado algún regalo en agradecimiento por poder soportarte…ja ja ja…es broma…ella es bastante agradable verdad ¿Miku-chan?- La sorpresiva reacción de la madre de Luka hizo que Miku se sonrojara un poco y asintiera con la cabeza ante la pregunta.

-Ma…mamá…tu… ¿no estás enojada?-

-¿Por qué tendría que estarlo?- La madre de Luka le dirigió una mirada llena de falsa ingenuidad.

-Pues…porque…- Luka se sonrojo levemente, dándose cuenta de que aunque la explicación era simple no podía darla. Una vez más su madre había conseguido dejarla en una posición incómoda.

-No estoy enojada por la decisión que has tomado, tu padre y yo siempre pensamos que eras libre de elegir como querías vivir tu vida, he de ahí que decidiéramos dejarte una casa. Aunque luego yo sugerí que debíamos dejarte suficiente dinero para que te mantuvieras en caso de que fueras una buena para nada…ja ja ja.- La madre de Luka soltó todo esto en un tono que fue desde lo serio hasta las clásicas bromas.

Tras esto ambas chicas fueron contándole lo acontecido, explicando vergonzosamente como había sucedido todo entre ellas. Al finalizar un silencio invadió toda la habitación.

-En resumen, tu padre te echara dentro de un año, pero dices que es seguro que te de dinero para poder vivir bien un par de años, que tu madre ya acepto la relación y que de seguro te ayudara en lo que pueda…me parece bien. Ahora, supongo que tendré que regañarlas por esto…- La madre de Luka adopto un tono cariñoso pero serio. Ambas chicas se miraron desconcertadas.

-En primer lugar si hubieran cerrado la puerta hubieran prevenido que las viesen por tanto es su culpa lo que acaba de pasar. Tras meditarlo un poco he decidido un castigo para ambas. No podrán verse hasta que Miku-chan cumpla sus 18 años.

-¡¿Qué?!- Ambas chicas exclamaron esto al unisonó.

-Como he dicho, y no intenten desobedecerme. Por supuesto tengo un plan a futuro para ustedes dos ya que se que no han pensado en ninguno.- En ese momento Luka interrumpió.

-Yo si pensé en un plan a futuro, aunque quizás es un poco extremo…- Luka se detuvo miro a Miku y continuo.

-¿Quieres vivir conmigo en una casa en Nagano?-

-Espera un segundo…hemos tenido la misma idea…por algo eres mi hija.- La madre de la pelirrosa se levanto y la abrazo para luego alborotar lo más posible su s cabellos. Miku aun procesaba la pregunta.

-¡Si, si quiero!- Cuando termino de pensar dio una enérgica respuesta.

-Esa es la actitud que esperaba, bien no hay tiempo que perder, recuerden que el castigo sigue vigente. Luka comienza a preparar tus cosas, tienes una casa que arreglar. Miku tienes que enfrentar a tu padre y decirle cual es la decisión que tomaste, yo te llevare.

Terminada toda la agitada pero productiva conversación ambas chicas se despidieron con un gran abrazo, la madre de Luka les dio un tiempo a solas mientras sacaba el auto. Ambas chicas estaban derramando tibias lágrimas cuando se dieron el último beso que daría inicio nuevamente a una larga separación. Fue asi como el último desafío de ambas chicas comenzó. La distancia esta vez sería mayor que las veces anteriores aunque también sería la última vez que estarían separadas.

Cuando la madre de Luka volvió a casa encontró a su hija ordenando sus ropas mientras un rio de lágrimas recorría su rostro. Se dirigió a ella y la abrazo, Luka le dio las gracias por todo entre sollozos que mezclaban su agradecimiento con su tristeza. Miku por su parte al llegar a casa encontró a sus padres discutiendo. Con el apoyo de su madre se atrevió a enfrentar a su padre, explicándole decididamente lo que pensaba hacer de ahora en adelante, y los recursos que necesitaría. Este un poco sorprendido accedió a las demandas. Los amigos de ambas chicas no tuvieron otra opción que aceptar la decisión que habían tomado. Intentando no ponerse melancólicos los amigos de Luka se despidieron de ella.

Fue asi como el tiempo comenzó a avanzar, cuando Luka se estableció al fin en la casa no tardo en conocer a los que de ahora en adelante serian sus vecinos. Conoció a una pareja de jóvenes que amablemente le mostraron los alrededores y le dieron una lista de lugares para todas las necesidades que pudiese llegar a tener. El día 13 de Febrero llego y junto con este el recuerdo de aquel extraño sobre. Lo rasgo por un costado y al voltearlo una fotografía salió de este. Luka la observo detenidamente era la chica de las coletas negras que estaba abrazando por detrás a otra de cabellos negros y ojos verdes. Ambas se veían muy felices. En el reverso de la foto una pequeña frase estaba escrita.

"Éramos una pareja feliz y gracias a Miku ahora podremos volver a serlo, gracias." Atte. B.R.S.

Luka sintió como las lagrimas caían por sus mejillas, tras reflexionar nuevamente todos los hechos decidió comprar un marco para poner la fotografía, después de todo no quería olvidar nunca el rostro de la persona que le había concedido la felicidad y libertad a Miku.

El resto de año Luka pudo obtener un puesto en un sector donde se vendían cosas exclusivas de la provincia, sus dibujos de paisajes y a veces pedidos personalizados la llevaron a tener éxito tanto con los turistas como con la gente local. Miku por su parte termino su ultimo año hundida en un sentimiento de ansiedad, no se familiarizo con nadie de su clase y tampoco lo intereso hacerlo, cuando su cumpleaños llego el pase fue concedido, pero aun tenía que graduarse.


Bajo un hermoso atardecer Miku llego finalmente a la ciudad de Komagane, quería que fuese una sorpresa asi que no le informo nada a Luka, ahora se arrepentía un poco puesto que estaba un poco desorientada.

-No eres de esta zona ¿verdad?- Una joven de cabellos negros que le llegaban por debajo de lo hombros y profundos ojos verdes le dirigió la palabra.

-Has acertado, la verdad es que a partir de hoy viviré aquí, pero no encuentro la que será mi casa.-

-¿En ese papel llevas la dirección?- Otra chica apareció saludando rápidamente a la de ojos verdes. Le pregunto a Miku por el papel que llevaba en una de sus manos. Al entregárselo la de cabellos aguamarina noto que era una chica de cabellos negros recogidos en dos coletas cortas y de brillantes ojos azules, sintió una cálida sensación en su pecho, como si la conociera de antes.

-Si.-

-¿Puedo verlo?- Pregunto la chica en tono amable.

-Claro, toma.- Tras entregarle el papel las tres chicas comenzaron a caminar hasta llegar a una zona relativamente tranquila. Cuando se estaban despidiendo Miku tuvo el impulso de preguntar algo exacto.

-¿Cuáles son sus nombres?-

-Yo soy Mato y ella es Yomi…no los olvides.- La chica de las coletas cortas le grito mientras se despedía con la mano. Miku sintió otra vez ese aire familiar. No tuvo caminar demasiado para encontrar al fin la casa donde su amada pelirrosa se encontraba. Tras prepararse emocionalmente toco el timbre. Tras un par de segundos la puerta se abrió la persona que estaba parada en el umbral de la puerta la abrazo fuertemente sin decir nada.

-Ya estoy en casa. –Dijo Miku mientras deshacía el abrazo intentando no derramar tantas lágrimas. Luka la observo mientras sus ojos inconscientemente comenzaban a llorar.

-Bienvenida.- Dicho esto ambas se besaron, al separarse y entrar en la casa no tardaron en volver a unirse en otro beso, esta vez Luka fue quien dirigió a Miku hasta la que de ahora en adelante seria su habitación. La arrojo a la amplia cama mientras se miraban. Ambas supieron que las palabras estaban demás y que en ese momento el único lenguaje que podían usar era el de sus cuerpos.

Asi comenzó un romántico y pasional reencuentro, ansiado y soñado por ambas durante tanto tiempo. La necesidad de contacto fue saciada entre besos, abrazos y finas caricias que ambas se dedicaban. La distancia entre sus cuerpos fue suprimida lentamente hasta que ambas comenzaron a sentir que se fusionaban, ambas se volvían un solo ser mientras llegaban al clímax en aquella habitación cargada de un tierno erotismo. Cuando todo termino ambas se abrazaron adoptando la posición típica de los amantes, Miku se apoyo sobre el pecho de Luka mientras contemplaba el marco fotográfico de la mesa de noche.

-Esa foto estaba en un sobre que me dio la chica donante.- Luka le sonrió mientras le acariciaba el cabello.

-Entonces al final si supe su nombre.- Miku dijo esto en tono bajo, mientras se acurrucaba aun más al cuerpo de su amada pelirrosa.

-¿A qué te refieres?- Luka pregunto un tanto desconcertada.

-No es nada.-


Asi termina el capitulo 11, no tengo mucho que decir, es oficialmente el final, pero dejare un epilogo para que sepan que continuaron viviendo felices (?) y tambien para decir un par de cosas...

Nota: Como sabemos Mato es Black Rock Shooter y Yomi Dead Master...asi que bueno...reencarnaron por así decirlo. Otra cosa: si notan que desplace a segundo plano hechos o personajes tienen derecho a apedrearme...

Y asi llego a la parte donde respondo las reviews que me dejaron en el capitulo anterior ^^

Nael Tenoh: Gracias por la review y me alegra que te gustara el capitulo anterior...espero que esta chapter te agrade n_n

MadokaMagicaLover: Gracias por dejar review y como he dicho antes...se que aveces los tiempos no dan, espero que esta chapter te haya gustado ;33

eclipse total: Como siempre gracias por la review, bueno el padre de Miku no es muy bueno que digamos, espero que este capitulo te guste...aunque con lo que comentaste en esta review anduviste prediciendo un par de hechos...DX

Akari Testarossa: Gracias por la review, aunque estuviera comprimida se agradece igual...espero que este capitulo te guste :·3