Disclaimer. Los personajes de esta historia pertenecen a Stephenie Meyer

OSCURIDAD RENACIDA

Capitulo 11. Primeros días como vampira

Bella POV

Llevaba una semana en Volterra. Estaba deseando la llegada de este día porque cuando desperté y fui consciente de la situación Aro vino a mi cuarto.

- Bella, querida, me alegra ver que has despertado.- exclamo al mismo tiempo que entraba, sin llamar, en la habitación.

- Hola, Aro- le salude.

- Querida, te veo decaída, debes alimentarte; no quiero que te arrastres por ahí…- el tono de su voz era algo paternalista, pero conmigo no iba a lograr nada.

- No tengo sed, gracias- y la verdad es que no la tenia. Cuando desperté si que sentí mi garganta arder, como implorando ayuda, pero había desaparecido. Era enormemente extraño ya que los Cullen me dijeron que era una sensación que nunca les abandonaba a pesar de que lograran controlar sus instintos y sin embargo yo…una neófita…no sentía el menor atisbo de sed.

- Eso es imposible, querida, eres una recién nacida, no me mientas; recuerda que eres mi esposa, debes tenerme confianza. Si te preocupa el hecho de tu dieta…podemos llegar a un acuerdo…- su mirada se endureció, parecía molesto…

- No te estoy mintiendo Aro. Es mas…diría que…me apetece… ¿chocolate?- solté una risilla, ¿en serio estaba teniendo un antojo de chocolate? Y… la sangre no quería ni verla…parece que incluso siendo un vampiro sigo aborreciéndola.

- ¿¿Chocolate?? Pero ¿Cómo?, si esto es una broma… ¿Dices en serio, que quieres chocolate?- su siempre fachada de dominación se descompuso y su cara reflejaba su desconcierto.

- En efecto, la verdad, es que cada vez tengo mas hambre y cuando digo hambre me refiero a comida humana, supongo que estar tres días sin comer…tienen gran parte de culpa. Me imagino…que esto será por el embarazo…porque no se tu…pero yo no le encuentro otra explicación….

Aro comenzó a reírse, -¡Esto es magnifico!- entonces fui yo la que me sorprendí, no esperaba una reacción así.- ¡Una vampiro embaraza y con dieta humana! Pasaras a la historia Bella. La verdad es que me quitas un peso de encima, porque como esto es la primera vez en la historia pensé que quizás el bebe necesitara sangre humana para desarrollarse y dada tu negativa a alimentarte de humanos….pero en vista de que tu cuerpo requiere alimentos normales…

- Si, bueno, ya ves…- me molestaba este tema, yo solo quería volver con Edward y el me decía que mi destino era ser el símbolo por excelencia de la vampiro embarazada…

- En fin, yo venia a ofrecerte el desayuno, pero ya veo que no puedo ofrecerte mucho, le diré a Heidi que contrate algún servicio de catering, te comprara una nevera para que también tengas provisiones aquí y ¡ah! Haz una lista con todo lo que te apetezca, haré que te lo traigan; ¿Quieres algo en particular?

- Si, llamar por teléfono.- lo solté de golpe, era lo que mas quería en este mundo, hablar con el. Al menos era algo, si no podía estar con el, escucharle….suponía bastante.

- Querida…no eres una prisionera….claro que puedes llamar; sin embargo…creo que deberías esperar…acabas de llegar, tienes que hacerte a la idea de que vas a quedarte aquí. No seria agradable que hablases con ellos en mitad de un ataque de histeria y les dieras tanta lastima que tuvieran la desagradable ocurrencia de venir en tu busca; creeme, no tendrán un final feliz si lo que pretenden es raptarte. Así que por el bien de todos, esperaremos a que lleves aquí una semana para que cuando hables con ellos tengas una apariencia mas tranquila, además…no creo que al bebe le venga bien el estrés. Querid –

- ¡No vuelvas a llamarme Querida por favor!- le corte de forma tajante. Me estaba poniendo enferma con tanto Querida, para arriba y para abajo. Nada mas decirlo me sorprendí a mi misma, ¿Cómo me había atrevido a contrariar a uno de los Vulturi??

- Ya me parecía raro que no saliera tu carácter, pero en lo siguiente me gustaría que me trataras de otra manera, esto no podría consentírtelo si hubiéramos tenido testigos…y no me gustaría tener que hacerte daño; así que acostúmbrate a lo de Querida, Cariño, Cielo…eres mi queridísima esposa, grábatelo en la cabeza.- me temblaba el mentón de contener la rabia, me había amenazado, aunque se notaba que tenia cierta debilidad en lo concerniente a mi. Pero era atemorizante, esa voz punzante, esa mirada borgoña envenenada, estaba enfadado y me lo hacia ver. Me fui retirando de el, haciendo que quedara mas espacio entre nosotros, con una mirada de reproche entre el miedo y la cólera.- No te pongas así,- dijo dando un paso para acercarse a mi, -somos recién casados, tenemos que conocernos poco a poco…- su expresión cambiaba a amable mientras la mía era de desagrado y miedo, mientras intentaba rehuir su mirada y su contacto (se me vino a la cabeza la costumbre que había tomado que cogerme de la mano - De acuerdo,- siguió hablando, al tiempo que cogía mi mano, no pude impedirlo, - me he pasado un poco, no estoy acostumbrado a tratar con alguien que me lleva la contraria; a mi nadie me dice que no…entiéndelo…intentare no llamártelo, pero somos una figura publica y la apariencia lo es todo.- increíble, le tenia comiendo de mi mano, me lo llega a decir Alice y no me lo hubiera creído.- lo siento, pero por favor, no me mires así, no quiero que me tengas miedo, solo quiero que te adaptes a esto, veras como no es tan malo, estarás con tu hijo y formaras parte del clan, como una familia y quizá algún día el amor vuelva a ti…- mi cara ya no reflejaba miedo y en sus ojos solo había preocupación y ¿culpabilidad? Lo malo es que esa culpabilidad era solo por haberme hablado así, no por apartarme de Edward, pero bueno…supongo que para Aro, rebajarse a pedir perdón era hacer un gran esfuerzo. Mi expresión inescrutable se deshizo y con una mirada de agradecimiento por su disculpa asentí, dándole a entender que aceptaba sus disculpas y que empezaba a entender como funcionaba la corte italiana. De un día para otro me había convertido en una popstar americana e iba a tener mil ojos sobre mí y en especial sobre Aro que debía hacer ver su poder y superioridad sobre todos.

Nos habíamos aparatado mucho del tema de la llamada así que después del asentimiento añadí, - Será como tu digas Aro, esperare cuatro días para llamar y les diré que no vengan por aquí.- mi expresión se entristeció al pronunciar la ultima frase, solo me recordaba a mi misma lo sola y alejada que estaba de Edward.

- Ya veras como poco a poco todo ira a mejor…además si todo evoluciona bien y tu comportamiento es el adecuado incluso dejare que te visiten siempre que sus intenciones no pasen de visitarte…ya me entiendes.- levanto mi cara tomándome del mentón, su tacto era firme y mi primer instinto fue apartarme pero no lo vi oportuno…

- Gracias Aro, eso me haría muy feliz,- ¡Y encima tenia que agradecerle! Me separa de mi casa, de mi familia, de mi marido, me casa con el sin mi consentimiento, me droga para violarme, en un futuro querrá apartarme de mi hijo y encima ¡¿tengo que darle las gracias por permitirme recibir visitas?! Bella, respira, piensa que esto es como el ajedrez, debes jugar bien tus cartas…Había dado un paso hacia delante siendo dócil, dentro de cuatro días escucharía la voz de Edward…eso pensamiento me daría fuerzas para aguantar hasta que llegase el día.

- Me alegra que hayamos hablado, Bella, estaré aquí para ti. Los días pueden hacerse muy largos y necesitaras distraerte; que a partir de ahora puedas llamar no significa que te tires todo el día colgada del teléfono o encerrada en tu habitación, un poco de vida social te vendrá bien.

Los días pasaron lentos pero saber que cada segundo que pasaba me acercaba mas a hablar con Edward era suficiente para soportar el segundo siguiente, y el siguiente y el siguiente…Heidi no solo era la encargada de mis suministros que no tardaron ni dos horas en llegar, llenando mi habitación de comida, ropa, joyas…también se convirtió en mi mejor amiga allí dentro; se pasaba a menudo por mi cuarto y me sacaba fuera del castillo, muchas veces dábamos vueltas en el interior y me susurraba el nombre de las personas con las que nos cruzábamos contándome quienes eran, que posición tenían en la jerarquía, sus poderes y lo mas importante quien podía ser peligroso para mi; pero no solo eso, parecía que hubiera estado mi llegada desde hacia tiempo, como si necesitara a alguien allí dentro. La verdad es que su labor era odiosa, servia de gancho para traer la comida, no se como podía hacerlo; en una ocasión le pregunte al respecto.

- Bella, somos lo que somos y lo aceptamos así. El pez grande se come al pequeño, es simple, no nos paramos a pensar en que tienen una familia o algo que perder, al principio para muchos es difícil aceptar tomar una vida humana, pero los instintos se adueñan de nosotros y poco a poco pasa de convertirse de una necesidad a un placer. Como sabrás siempre hay quien no llega a hacerlo, los vegetarianos; ellos esconden su naturaleza para ganar algo de humanidad. Es tu decisión Bella, pero a larga esta comprobado que sufren menos aquellos que no luchan contra si mismos, lo que son y lo que representan. Mira el lado positivo, tendrás nueve meses para pensar que es lo que tu quieres hacer; mira, compara y quédate con lo mejor para ti.

También solía pasar tiempo con Demetri, Felix, Gabriel, Alec y Jane, aunque Jane no se abría del todo a mi, se notaba que hacia un esfuerzo consciente por ser mi amiga, si es que se puede llamar amistad a las relaciones que estaba tramando con ellos, porque es extraño intentar confiar en los que se supone que son tus enemigos…la verdad que todo es muy lioso…Me dijeron que tenían preparadas unas sesiones de entrenamiento para mi, las primeras según me informaron serian las mas duras si las hubiese necesitado y es que hacían hincapié en el control de mis instintos, las siguientes serian para perfeccionar mis habilidades y descubrir mis poderes…lo cual les tenia muy emocionados, pero hasta el momento no había notado nada diferente en mi, quitando la súper fuerza, vida eterna, velocidad, piel blanquecina y ojos dorados…

Llego mi tan esperado día, Jane toco temprano mi puerta y con ella traía un teléfono móvil y un ordenador portátil. Su mirada era diferente, normalmente era indiferente o parecía triste, sin embargo, hoy parecía sentirse más feliz.

- Bella, ¿sabes que día es hoy?-pregunto con una sonrisa en sus delicados labios al tiempo que extendía hacia mi un pequeño teléfono móvil.

- ¡Si!,- exclame saltando hacia ella atrapando el teléfono.

- Te dejare sola, para que hables tranquila.- me dedico otra calida sonrisa y se retiro cerrando la puerta tras de si.

Mi mente era como un torbellino que no paraba; por un lado, me dolía enormemente la ausencia de Edward, necesitaba tanto su cercanía, al menos…oír su voz…y por otro la culpa, la inmensa culpa por haberme entregado a Aro, no sabia como iba a decírselo a Edward, pero el debía saberlo, si decidía enfadarse conmigo y no volver a hablarme no podría culparle pero al menos se habría enterado por mi y no por otro…además estaba el asunto de que ahora estaba casada con Aro y ¡Ah! ¡Sorpresa! Estoy embarazada de ti, pero que lastima no veras nacer a tu hijo y quien sabe cuando lo conocerás….Si aun asi….con todo eso…el seguía queriéndome tenia que convencerle de que no se acercara a Italia, eso seria bastante difícil, ya que de seguro toda la familia estaría haciendo grandes esfuerzos por mantenerle atado a Forks, supongo que no se moverían de allí, por si por alguna causa regresaba.

Edward POV

Desde que se llevaron a Bella me he pasado los días angustiado por saber que habrá sido de ella; si habrá sufrido mucho con la transformación, si sus poderes son lo que esperaban y querrán retenerla mucho tiempo o por el contrario estaría a punto de volver por resultar poco útil, si la estarían tratando bien o sufría su desprecio…a veces pensaba que no podría soportarlo mas; pero entonces llegaba Jasper y ejercía su influencia sobre mi, acompañado por toda la familia para retenerme ya que en mas de una ocasión, salí corriendo por el bosque en dirección al aeropuerto; pero habían conseguido que me calmara y volviera a casa a esperar noticias de Bella.

Estaba en mi habitación en silencio regodeándome en mi propio sufrimiento ya que desde que Bella no estaba no escuchaba música; no valía la pena escucharla, solo conseguía acordarme aun mas de ella. De repente, mi teléfono comenzó a vibrar, no esperaba que lo hiciera pues toda mi familia estaba en casa y una palabra resonó en mi cabeza. ¡Bella!


Hola a todos!!Bienvenidos antiguso y nuevos lectores!!

Muchsismas gracias por leerme!!Espero qeu el cap haya sido de su agrado

MILLLLLLLLL DISCULPAS!!Por el mayusculo retraso, intantere actualizar mas seguido.

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Un besoote enorme

Samanta