11. Empapados
Una semana antes de Navidad estaban las chicas con Remus haciendo los deberes en la biblioteca cuando llegaron James y Sirius, empapados de pies a cabeza y con el calzado embadurnado de nieve y barro.
Había caído en la última semana, sobre Hogwarts, una cantidad tal de nieve que habían tenido que suspender las clases de Herbología y de Cuidado de Criaturas Mágicas; pero sin embargo James, que era el capitán del equipo de Quidditch de Gryffindor, no había suspendido los entrenamientos, y, su ánimo, en parte, se debía a la victoria que habían obtenido contra Hufflepuff un par de semanas atrás.
Los morenos se sentaron a la mesa con los demás, y Nathaly se apresuró en apartar sus apuntes, ya que Sirius se los estaba mojando.
La chica le lanzó una mirada indignada y le sacó la lengua.
Sirius se acercó a ella.
-¿Crees que tus apuntes se asustarán mucho conmigo?-le susurró al oído.
La rubia se estremeció.
-Me los estabas mojando-se defendió ella.
-¿Y tú me tienes miedo?-le preguntó al oído.
Nathaly le dedicó su más bonita sonrisa y se volvió hacia sus amigos, que estaban observando su diálogo con un poco de descaro.
-Cotillas-murmuró entre dientes antes de volver a sus deberes.
Los demás se miraron entre ellos con una sonrisa, y disimularon un poco tarde. Remus se inclinó sobre su redacción de transformaciones, Lily y Emily hablaban entre ellas, y James se apresuró en interesarse por las marcas de la madera de la mesa.
Sirius le pasó un brazo por los hombros, mojándole el pelo, la ropa y los apuntes.
A la rubia la volvió a recorrer un escalofrío y se giró hacia Sirius.
Sus labios estaban tan cerca que casi se tocaban.
Nathaly se apretó contra Sirius, acabando casi tan empapada como él.
Se escuchó un grito y una exclamación justo cuando sus labios se rozaban.
-¡FUERA DE AQUÍ AHORA MISMO!
La señora Pince corría hacia allí blandiendo su varita.
Nathaly y Sirius se separaron asustados.
-¡MOJADOS EN LA BIBLIOTECA!-rugió la mujer-¡FUERA¡FUERA TODOS!
Los seis se levantaron y recogieron sus cosas, para salir corriendo de la biblioteca.
Cuando llegaron al pasillo del cuarto piso, uno por encima de la biblioteca, se detuvieron jadeantes; y Nathaly se dejó caer al suelo, mojada y con sus apuntes saliendo en orden caótico de su clasificador, sus libros medio fuera de la mochila y todo completamente mojado.
Lily se sentó a su lado, también tenía las cosas completamente desordenadas, sobre todo los apuntes, que salían casi completamente de su carpeta; Emily también se sentó al lado de sus amigas, aunque ella había logrado recoger todo a tiempo, gracias a Remus, que, cuando vio llegar a sus amigos le ayudó ordenar sus cosas, porque sabía que con sus amigos cerca podía estallar una catástrofe en cualquier momento.
-¿Te ayudo?, Lily-preguntó James agachándose a su lado.
Ella se encogió de hombros y fue recogiendo las hojas con apuntes que él moreno le pasaba.
Remus se sentó al lado de su novia y le pasó un brazo por los hombros, viendo como Nathaly discutía con Sirius, porque el chico no le dejaba guardar sus apuntes ni ordenar sus libros, porque estaba demasiado ocupado intentando que sus miradas se cruzasen, tal y como había ocurrido en la biblioteca.
No había ocurrido nada entre ellos desde la fiesta de Halloween; Nathaly se había distanciado un poco del moreno, y él, por consejo de Remus, que estaba al tanto de lo ocurrido, por medio de Emily, le había aconsejado que no la atosigase. Y Sirius había seguido sus consejos al pié de la letra, sin embargo, un mes y medio después, le resultaba muy difícil ignorar la manera en que la rubia despertaba sus instintos.
Ella, por su parte, necesitaba besarlo, sentirlo, pero tenía miedo, a no poder controlar la situación y a perder la responsabilidad de sus actos; en otras palabras, tenía miedo de llegar a dejarse llevar.
Terminaron de recoger, justo cuando un maullido se escuchó desde una esquina y vieron a la Sra. Norris, acechando.
Emily se levantó apresurada.
-¿Qué pasa?, Emy-preguntó Lily levantando la vista de sus apuntes, ya guardados.
-La Sra. Norris…Venga levantaos-dijo en un apremiante susurro.
Todos se pusieron en pie, como accionados por resorte.
Remus tomó a Emily de la cintura y echó a correr, seguido por James, que llevaba a Lily de la mano.
Sirius miraba a Nathaly, que parecía dividida entre echar a correr, echarse a su cuello y quedarse estática en aquel lugar.
Tenía la vista fija en el suelo, y estaban a unos treinta centímetros de distancia.
Sirius se insultaba mentalmente, muy a menudo, por dejarse llevar por el instinto; eso podía echarlo todo a perder. De esa forma solo conseguiría que ella pensase que se quería aprovechar; y eso no era cierto.
Unos pasos, pesados y renqueantes lo hicieron volver a la realidad.
Nathaly alzó la vista asustada, y su mirada se encontró con la del moreno; fue una fracción de segundo; los pasos estaban cada vez más cerca, y ellos hicieron lo único que tenía sentido en aquellos instantes. Correr.
Sirius la tomó de la mano y salió corriendo, dejando un rastro de barro y humedad a su paso.
Corrieron, subiendo, hasta que llegaron al séptimo piso.
Sirius se metió en un aula vacía, con Nathaly todavía asida fuertemente a su mano.
Cerró la puerta con un suave movimiento de varita y se volvió hacia la rubia.
-Nathy, tenemos que hablar.
Ella asintió en silencio, prefería no abrir la boca; de esa forma evitaba decir algo que la dejase totalmente rendida a los pies del moreno.
-Lo siento-comenzó el chico- Sé que a veces hago las cosas sin pensar, como en Halloween, y no quiero que lo nuestro se estropee.
Ella lo miró un segundo, antes de volver a fijar su vista en el suelo.
-No lo sientas, Sirius, es sólo que me asusté.
Él se acercó un poco más a ella.
-Te necesito, Sirius, este ha sido el peor mes de mi vida-murmuró ella intentando modular su voz para no llorar.
Él la abrazó y le frotó la espalda dulcemente.
-Te prometo que nunca más haré nada como aquello; nunca te haré nada que no quieras.
Ella se estremeció.
-No es eso, es que… en el tiempo que llevamos… ya sabes, me dijiste que te molaba, que te ponía y eso… Pero no es suficiente-murmuró Nathaly.
Él la miró extrañado.
-Parece que sólo quieres estar conmigo para tener una tía disponible las veinticuatro horas del día; sólo para un polvo y punto.
Sirius puso un dedo sobre los rosados labios de la rubia.
-Nunca querré eso; entiéndelo, quiero estar contigo, pero debemos esperar, a que yo esté listo para, ya sabes, tener algo serio… y nunca me aprovecharía de ti... lo del otro día fue instinto.
Ella ahogó una risita.
-Yo también tengo instinto y no me tiró al primer tío que pasa.
-Tu eres la única que lo despierta de esa forma; nunca me gustó otra chica que no fueses tu, o por lo menos, no de la misma manera.
Ella lo miró, con una mezcla de tristeza y ternura en la mirada.
-Quiero estar como antes-murmuró.
-Yo también-susurró Sirius en su oído.
Ella se apartó.
-No podemos.
Él la miró alarmado.
-¿Por qué?-preguntó con tristeza.
-Me dijiste que te gustaba, que te ponía; pero no me dijiste lo más importante, si es que lo sientes.
Él la miró sin comprender.
-Sirius¿Tu… me… me quieres?-preguntó ella dubitativa.
-No- respondió el tajante.
A Nathaly se le llenaron los ojos de lágrimas, y giró, dándole la espalda, mientras luchaba consigo misma para que las lágrimas no saliesen.
Notó como Sirius la abrazaba por la espalda y rodeaba su cintura con sus fuertes brazos.
-No te quiero, te adoro, te necesito y no puedo vivir sin ti.
Ella se volvió hacia él y le pasó la mano por la cara.
-Mi niña, no llores-le susurró;- No valgo la pena.
Ella lo abrazó con fuerza y lo besó.
Aquel beso contenía toda la tristeza que habían acumulado durante aquel mes y medio.
-Te prometo, amor mío, que nunca te haré llorar; o por lo menos, no conscientemente.
Ella lo abrazó y Sirius la tomó en brazos.
-Ahora, mi amor, sonríe.
Nathaly se secó las lágrimas y esbozó la sonrisa más bonita que Sirius había visto en su vida.
Holaaa!!! Espero que os haya gustado el capi, bueno, los capis
Ya sabéis
Reviews
Por cierto, a partir de ahora, actualizaré dos capis de cada vez; a ver si así agilizo el fic, porque quiero publicar ya la segunda parte, que vale muchisimo la pena
Gracias a todos por leerme!!
Beshitos con sabor a merodeador!!
Se os kiere!!!
Thaly--APB
