Hola de nuevo gente... ya se me matarán por no haber actualizado hace semanas pero les explico:

Cuando dejé de publicar el fic fue cuando me quitaron el internet... y sigo sin el ;_; mil disculpas por haberlos hecho esperar tanto tiempo, pero he aqui el capi 11 de mi historia.

Gracias a quienes han dejado reviews y adivinen que? Un capi mas y terminamos el fic w estoy emocionada jamas crei terminarlo :o

Soul Eater creado por Atsushi Okubo

Historia esrita y creada por mi


Capítulo 11.- Libertad que sabe a sangre

Stein tenía una fuerte batalla contra Giriko.

Él, debido a la motosierra en sus pies lo hacia veloz y a Stein se le dificultaba atacarlo, ya que tampoco se quedaba quieto. Además, tenía varias heridas y estaba cansado.

-¿Qué te pasa, doc? ¿Soy demasiado para ti? Intenta patearme el trasero si puedes.- Se burlaba Giriko.

-Stein, ¿qué haremos? Parece una cucaracha.

-Necesito atacarlo con una de mis frecuencias. Así lo cosería y lo atacaríamos directamente, pero será difícil acercarnos a él sin ser golpeados por su sierra.

-¿Qué sucede? Bah, ya me aburrí… ¡así que los mataré ahora!

Giriko rodeó su pecho de cadenas y corrió hacia Stein, y con su pierna-motosierra logró rasguñar su pecho.

Stein tomó posición inmediatamente y contraatacó a Giriko con la guadaña de Spirit, y pudo atravesar su pierna.

Black*Star estaba herido, al igual que Mifune pero con menos gravedad.

-Vaya, debo admitir que eres fuerte.

- Igual tú, aunque solo seas un mocoso.

-Dime, samurai. ¿Por qué peleas a favor de estos injustos matones?

-Me temo que ese asunto no te importa.- Mifune atacó nuevamente a Black*Star.

Él hacia todo lo posible por defenderse, ya que era ágil y veloz en sus movimientos, pero de repente tropezó.

Mifune aprovechó aquella distracción y con un movimiento rápido sujetó a Tsubaki para desarmar a Black*Star e inmediatamente lo golpeó tan fuerte que terminó chocando contra una casa.

El samurai estaba a corta distancia para atravesarlo con su katana, pero Tsubaki se transformó de nuevo en humana y con su cuerpo defendió a su compañero.

-Idiota.- Mencionó Mifune, quién ya había atravesado a Tsubaki.

-¡Tsubaki…!- Gritó Black*Star, pero calló en cuanto sintió un dolor punzante en el estómago.

-Tranquilo, te irás al infierno con ella.- Dijo Mifune mientras sacaba su katana tanto del estómago de Tsubaki como del de Black*Star.

Ambos cayeron al suelo.

Una vez terminada su labor, Mifune dio media vuelta y tomó posición de defensa inmediatamente al ver que Kid se acercaba rápidamente hacia él.

-Tú… ¡maldito!- Gritó Kid no muy lejos y disparó al asesino de sus compañeros.

Mifune desviaba fácilmente cada disparo que Kid le lanzaba.

Momentos después Justin se puso frente a Mifune y Kid detuvo sus pasos.

-Tu pelea es conmigo… ¡así que no lo olvides!

Justin lo atacó inmediatamente.

Desde la ventana, Crona observaba con detalle lo que sucedía entre Kid y Justin.

Ella quería ayudarlo, pero el pecho le punzaba debido a la herida que tenía.

En eso pudo ver cómo Mifune se colocaba detrás de Kid mientras peleaba contra Justin, y preparaba su katana para atravesarlo, como hizo con Tsubaki y Black*Star.

-Lo matará.- Dijo Ragnarok, quién también observaba lo que sucedía afuera.

Crona no permitiría que eso pasara, así que saltó por la ventana mientras unas alas negras salían de su espalda y al mismo tiempo una espada color negro con una franja blanca en medio se materializaba de la nada en su mano derecha.

Con algunos movimientos torpes debidos al dolor en su pecho, Crona logró llegar a donde se encontraba Kid y se colocó detrás de él.

La katana de Mifune chocó contra Ragnarok.

Mifune estaba algo confundido ya que le impresionó la llegada repentina de Crona.

Ella aprovechó su asombro, lo desarmó y con Ragnarok lo golpeó.

Por el impacto Mifune retrocedió, pero sintió cómo una espada atravesaba su pecho por la espalda.

Miró detrás suyo y se encontró con un moribundo pero decidido Black*Star.

-Si me voy al infierno, me aseguraré de que tú me acompañarás, desgraciado.

Mifune rió irónicamente y supo que al fina había perdido contra Black*Star. Cayó al piso, al igual que su victorioso oponente.

Kid noqueó a Justin para poder ir con Crona.

La admiró con aquel camisón blanco y se la imaginó como su ángel guardián quien descendió de los cielos para salvarle la vida.

Después de esa repentina fantasía la abrazó con cuidado para no lastimarla.

-Crona, debes regresar. No puedes ni debes pelear. Te pueden lastimar de nuevo.

-Pero ese samurai… iba a atravesarte… tú no… ibas a morir!.- Dijo entre sollozos y derramando algunas lágrimas.

Kid colocó sus manos en el delicado rostro de Crona, y con sus dedos removió algunas de sus lágrimas. Después colocó su frente contra la de Crona y la miró a los ojos.

-De verdad lo siento, Crona. Gracias por salvarme, te prometo ser más cuidadoso, pero por favor, regresa al palacio antes de que alguien pueda hacerte daño.

-Vaya, ¡qué conmovedor!- Reía sarcásticamente Justin – El demonio negro salva a su encantador príncipe, y además están enamorados. Ja ja ja.

-¡Cállate de una vez! Ella no es ningún demonio, así que déjala en paz.- Dicho esto, disparó a Justin y su pelea comenzó de nuevo, pareciendo que no tendría fin jamás.

Gopher había sido ya eliminado, así que Ox junto a Harvar decidieron ir con Maka y Kim para protegerlas mientras curaban a los heridos.

-¡Killik! Nosotros nos encargaremos de cubrirlas. Escuché que Sid y Nygus tienen problemas con el hombre lobo, así que ayúdalos.

-De acuerdo. Y procura protegerlas bien.

Ambos chicos levantaron su pulgar en señal de acuerdo, y Killik se dirigió hacia el bosque para ayudar a Sid y Nygus.

Sid se encontraba malherido. El hombre lobo contaba únicamente con su ropa desgarrada, ya que su ojo izquierdo curaba cualquier herida que le provocaran.

Killik se ocultó tras unos árboles.

Sid logró verlo. Killik le hizo una señal, la cual entendió inmediatamente.

Así, Sid corrió directo al hombre lobo y logró apuñalarlo con Nygus en mano. Después del ataque se alejó inmediatamente y Killik salió de entre los árboles.

Con sus compañeras armas en manos, golpeó el piso con uno de sus puños y una ráfaga de rayos comenzó a electrocutar al hombre lobo.

Él aullaba de dolor.

Después, con su otro puño, Killik golpeó el piso de igual manera pero esta vez una ráfaga de fuego se dirigió directo al hombre lobo, quién comenzó a arder poco a poco

Sus aullidos se convirtieron en un desgarrador grito de dolor y agonía.

Killik detuvo su ataque cuando el hombre lobo calló.

Sid actuó rápidamente y removió el ojo izquierdo del lobo.

Al hacerlo, éste comenzó a desintegrarse en el aire, como si de polvo se tratase.

-Gracias por la ayuda, Killik.

-No fue nada. Pero ahora vamos con Maka y Kim para que lo curen. Yo lo cubriré.

-De acuerdo.

E inmediatamente regresaron al palacio.

Al llegar, observaron a muchos aldeanos heridos y esperando su turno para ser curados.

Kim y Maka estaban exhaustas. Necesitaban ayuda profesional. Necesitaban al profesor Stein.

Killik se dirigió a ellas para darles un consejo.

-Oigan, curen a Sid para que pueda ayudar al profesor Stein, que aún pelea contra la sierra humana. Así él podrá ayudarlas con los heridos.

Kim y Maka intercambiaron miradas. Lo que necesitaban ahora era la ayuda del profesor para curar a los heridos.

Así que asintieron con la cabeza y con la fuerza que les quedaba curaron casi del todo a Sid.

Minutos después, Sid se sentía nuevamente listo para pelear, tomó a Nygus y se encaminó para ayudar a Stein.

Kim y Maka cayeron de rodillas al piso, exhaustas.

Ox, Harvar y Soul se reunieron con ellas.

-Han hecho un excelente trabajo, chicas. En esta zona ya no hay religiosos, así que nosotros nos encargaremos de vendar a los heridos. Ustedes deben recuperar fuerzas para cuando llegue el profesor, así estarán listas y podrán curar a los más heridos. Nosotros también procuraremos que nadie más muera.- Dijo Ox.

Kim y Maka aceptaron, así que se quedaron donde estaban para descansar, mientras Ox y compañía vendaban a los heridos.

No permitirían que más personas valientes que luchaban por su libertad murieran sin disfrutarla.

Sid y Nygus se dirigían con Stein, y en el camino se encontraron con una vieja amiga que les ayudaría en la batalla.

El trío escuchó las sierras de Giriko, así que siguieron el sonido y encontraron al profesor.

Stein sangraba debido a varias heridas en su cuerpo.

Sid logró ver que Giriko cubría su pecho con cadenas. Por esa razón él contaba únicamente con un par de rasguños superficiales en los brazos.

Stein notó la presencia de sus compañeros tras los árboles.

Al verlos, Sid hizo una seña y se movió rápida y sigilosamente entre los arbustos.

Stein entendió inmediatamente. Así que se dirigió hacia Giriko nuevamente, pero esta vez para entretenerlo y darle a sus compañeros una oportunidad para que actuaran.

Nygus se transformó en cuchillo y Sid la sujetó en su mano.

En ese momento, Stein tomó distancia de Giriko. Sid actuó rápidamente y lanzó a Nygus, rasguñó el brazo de Giriko y se clavó en un árbol.

Giriko volteó en dirección a Sid, mientras éste sostenía a su compañera en forma de ballesta e inmediatamente disparó hacia su enemigo directo a los brazos, quedando incrustados en un enorme árbol.

Giriko gritó de dolor, y aunque lo intentó no pudo escapar de aquellas flechas.

Stein lo atacó directo al pecho con una frecuencia doble de alma, lo cual provocó que las cadenas en el pecho de Giriko desaparecieran, dejándolo expuesto.

Así, Stein tomó a Spirit y con su guadaña atravesó el pecho de Giriko, dando fin a su batalla.

Giriko reía sarcásticamente.

-Vaya…seré yo… quién irá al infierno…- Fueron sus últimas palabras.

Stein cayó al suelo agotado, pero victorioso.

Sid y Nygus lo ayudaron a levantarse y apoyando sus brazos sobre sus hombros para que pudiera mantenerse de pie.

Stein miró a su compañera ballesta.

-Asuza, es bueno volver a verte.- Dijo Spirit.

-El rey me informó sobre este asunto, así que vine lo más rápido que pude para ayudar. Pero lamento no haber llegado desde el comienzo.

-Descuida, el que nos hayas salvado el pellejo es más que suficiente para Spirit y para mí.

-Dejen los saludos y sarcasmos para después. Maka y Kim necesitan tu ayuda.- Sugirió Sid.

Kid y Justin estaban cansados y heridos. Pero a pesar de que los compañeros de Justin habían sido derrotados y otros habían escapado de la batalla, él no pensaba detenerse.

-Date por vencido, Justin. Tus compañeros han sido derrotados.

-¡No me digas qué hacer! Esto acaba hasta que uno de nosotros esté muerto.- Respondió Justin, quien atacó de nuevo a Kid, pero ya de una manera torpe y desesperada.

-¡Basta! Sabes que has perdido. Nadie más debe morir para que esto pare. S te detienes, serás perdonado por el verdadero Kami-sama.

-¡Cállate! ¡Ni tú ni nadie más puede mencionarlo!

Justin, con su filoso brazo rasguñó las piernas de Kid y el cayó al suelo.

Justin iba a partirlo en dos, pero Crona lo defendió nuevamente con Ragnarok.

-¿¡Porqué no has muerto, maldito demonio!

-No dejaré que lastimes al príncipe.

Cada golpe que hacía Justin, era detenido por Crona.

-¡Crona, detente! Si continúas tu herida…

-¡No importa! No importa nada, ni siquiera si yo muero. El príncipe es quien no debe morir, no ahora. Porque, si mueres…. ¿quién dará paz y libertad al pueblo?

-Pero yo no quiero que mueras. ¡Quiero que des esa paz a mi lado!

-Ya basta de estúpidas declaraciones. ¡Ambos morirán aquí y ahora!- Recalcó Justin. Se dirigió rápidamente hacia Crona, la sujetó del cabello y la lanzó contra unos pedazos de escombro.

Ella quedó desarmada y en el suelo, cuando intentó levantarse Justin la sujetó del cuello, impidiéndoselo, y con la navaja de su brazo rasgó el camisón y las vendas que cubrían la herida que le había hecho anteriormente, quedando su pecho descubierto.

Justin soltó el cuello de Crona y comenzó a abrir la herida en su pecho.

Crona gritaba de dolor.

Kid intentaba desesperadamente levantarse para ayudar a Crona, pero el rasguño en sus piernas era profundo y el dolor insoportable.

Liz se transformó en humana, tomó a Patty en forma de pistola y disparó a Justin en el pecho.

Él volteó en dirección a Liz, y al verla se dirigió rápidamente hacia ella, golpeándola y tirándola al piso.

Una vez frente a ella, no lo pensó dos veces y con su brazo en navaja atacó.

Pero, sin ser notado, Spirit llegó y se interpuso entre Liz y Justin, siendo él quién fue cortado con una profunda herida en el pecho.

Liz gritó debido a lo asustada que estaba y al ver cómo Spirit fue cortado en su lugar.

Sid tomó a Asuza en forma de ballesta y le disparó en el pecho.

Pero a pesar de sus graves heridas, él no se daba por vencido.

Stein lo atacó por detrás con una fuerte frecuencia de alma, enfurecido al ver a su hija sangrando y quejándose de dolor entre los escombros.

Justin dio unos cuantos pasos hacia Stein, pero finalmente cayó al piso, riendo enloquecidamente.

Kid logró levantarse con ayuda de Liz, y con Patty en mano se dirigió hacia Justin, disparándole directo en la cabeza, dando fin total a la batalla.

-Tú no mereces perdón ni en el infierno.- Concluyó Kid.

Después corrió en dirección a Crona, quien lloraba y gemía de dolor.

-Kid…

-Tranquila, no hables. Enseguida tu padre te curará.- La consolaba Kid.

Pero observó que de su herida brotaba mucha sangre, así que tomó las vendas que la cubrieron y las colocó encima para detener un poco la hemorragia.

Después, Kid se quitó su abrigo y lo colocó sobre el pecho de Crona. Después tomó su mano entre las suyas, haciéndola saber que no estaba sola.

Stein se acercó a ella también, preocupado.

-Tranquila, pequeña. Te curaré enseguida.

Pero no sabía qué hacer, la herida de Crona debía ser cerrada inmediatamente o la hemorragia la mataría, pero Spirit necesitaba la misma ayuda o le pasaría lo mismo.

No sabía a quién detener la hemorragia primero para después operar una vez llegaran al palacio.

-Stein…ayuda a… Crona. E…es tu hija después de todo…te necesita más… más que yo.

-No seas idiota, Spirit, Maka también es tu hija, también te necesita.

Spirit sonrió.- No… ella jamás me necesitó. Además… el bastardo de cabellos blancos… sé que cuidará bien de ella.

-Pero, Spirit…

-Date prisa y detén la hemorragia de Crona.

Sin más, Stein fue con Crona y comenzó a detener el sangrado y a aliviar un poco el dolor.

Al cabo de unos minutos, logró estabilizarla momentáneamente y fue con Spirit para ayudarlo. Pero ya era tarde.

Stein golpeó el piso con su puño.

-Spirit… fuiste un tonto. Pensaste en todos menos en mí. Eras mi compañero… y mi amigo.

No muy lejos, Maka y Soul observaban cómo los últimos religiosos con vida salían corriendo de las Tierras de Death.

-Al parecer, ganamos, Maka.

-Pero… ¿a qué precio?

-Nunca se dijo que nuestra libertad sería fácil de conseguir y sin sacrificar nada. Por eso hay que disfrutarla a partir de hoy.

Maka observó hacia el horizonte y a sus compañeros acercarse. Ella junto a Soul se dirigieron a la entrada del palacio para recibirlos, y al observarlos bien se sorprendieron por lo malheridos que estaban.

Stein cargaba a Crona en sus brazos, Liz cargaba a Kid sobre su espalda y a lado suyo se encontraba Patty, y finalmente Sid cargaba el cuerpo de Spirit. Asuza y Nygus también los acompañaban.

Al entrar al palacio, Maka y Kim se ocuparon inmediatamente de las heridas de todos, comenzando con el profesor Stein, para que así, pudiera cerrar nuevamente la herida de Crona.

No mucho rato después, la noche cayó, y junto a ella las lágrimas de Maka sobre el regazo de Soul.

El saber que su padre murió al proteger a Liz se le hizo un acto valiente, pero doloroso a la vez.


¿Qué tal? ¿Les agradó la compañera que salió para ayudar?

Y si lo se fui mala por haber matado a algunos personajes pero... es una guerra, no se puede ganar sin sacrificar u.u

Bueno, espero les haya gustado ^^ Subiré el último capítulo en unos momentos, y esta vez no hay spoiler, sorry people xDD

Nos leemos después :D