Capitulo 11
El
cielo se tornó totalmente negro, salpicado de estrellas
relucientes que brillaban espectantes.
Ron abrazaba a Hermione,
mientras que ella con su cabeza apoyada en el hombro de su novio
miraba hacia el cielo.
-Son hermosas, ¿verdad? -preguntó
Hermione con un hilo de voz.
-Si, lo son. Pero no tanto como tú
-respondió Ron.
Permanecieron en silencio durante horas,
hasta que se levantó una brisa insistente que los olbigó
a volver a la Madriguera.
Cuando entraron, Ginny preparaba la cena
y Harry leía el profeta.
-Al fin llegas, Hermione ¿me
ayudas con la comida? -preguntó Ginny
preocupada.
-Enseguida.
Hermione se dirigió hacia la
mesada donde su amiga cortaba papas y Ron se sentó junto a
Harry a ojear el diario.
-¿Ya se arreglaron? -preguntó
Hermione en un susurro para que los chicos no pudieran oirlas.
-Sí,
no fue nada. Solo me hacía la ofendida -dijo Ginny
sonriendo.
-Eres complicada eh...
Siguieron cocinando y cuando
la cena ya estuvo lista (al cabo de una hora aproximadamente) los
cuatro se sentaron a la mesa a disfrutar.
-Miren esta noticia
-dijo Ron con la boca llena de papas rellenas.
-No hables con la
boca llena, mi amor -dijo Hermione perdiendo la pasiencia.
Ron
tragó y luego se puso a leerla en voz alta. Esta rezaba:
"Minerva
McGonagall, actual directora del colegio Hogwarts de Magia y
Hechicería rechazó a la propuesta de ser Ministra de
Magia. El Profeta: Minerva, ¿Porqué
haz rechazado el puesto? Es algo muy importante...
Tras la trágica muerte del ex Ministro Rufus
Scrimgeur (creo qe se escribia asi :oops:) ha pasado a la directiva
del mundo mágico, una vez más, Fudge, a quien se le
propuso reemplar al actual fallecido hasta que se votara y se
decidiera al nuevo Ministro de Magia.
La votación se llevo
acabo hace una semana exactamente y con la mayoría de votos ha
salido elegida la actual directora de Hogwarts: Minerva McGonagall,
la cual rechazó el puesto.
Hemos viajado hasta el colegio y
hemos hablado con ella.
McGonagall: Sé
que es un puesto muy importante, y le agradezco a todo aquel que haya
votado por mi, pero sin embargo no me siento capacitada como para
llevar adelante a todo un mundo mágico.
El Profeta: Pero la
han elegido, eso supone que si esta capacitada.
McGonagall: Bueno,
yo creo todo lo contrario, a demás debo admitir que estoy muy
a gusto en Hogwarts.
El Profeta: Las malas lenguas dicen que
quiere seguir los pasos del profesor Albus Dumbledore, ya que el
rechazó muchas ofertas con respecto al Ministerio. ¿Es
verdad?
McGonagall:Tal como lo dijiste, las malas lenguas lo
dicen. No pretendo imitar (ni mucho menos igualar) a Albus
Dumbledore, solo que te reitero, me siento muy bien aquí,
tanto con los profesores como con los alumnos. No tengo nada en
contra el Ministerio.
El Profeta: ¿Más adelante
aceptarás el puesto si te lo vuelven a ofrecer?
McGonagall:
Todo puede llegar a suceder. Pero por ahora no, de verdad estoy
sinceramente agradecida.
El Profeta: Muchas gracias Minerva por
habernos recibido en tu despacho.
McGonagall: Fue un placer.
Así
concluía nuestra entrevista con la directora del colegio más
famoso.
Si bien no aceptó el importante puesto que
cualquiera desearía ocupar, Fudge seguirá a la
directiva hasta que se resuelva la nueva fecha para la votación,
aproximadamente dentro de unos tres o cuatro meses."
Ron
terminó de leer y cerró el diario de un tirón.
-¿Por
qué creen que McGonagall no aceptó el puesto? -preguntó
llevandose una papa a la boca.
-No lo sé, pero fue muy
inteligente de su parte -dijo Hermione limpiandose la boca con una
servilleta.
-¿Inteligente? -dijo Ginny pensantiva-. Creía
que el puesto de Ministro era muy importante.
-Lo es, Ginny. Pero
tal como Dumbledore, no quizo involucrarse con el Ministerio, y
realmente tengo que felicitarla -repuso Hermione.
-Tal vez tengas
razón, pero si hubiera aceptado podría haber aplicado
su política, muy diferente a la de Scrimgeur o Fudge, ¿no
lo crees? -dijo Harry que acababa de meterse en la conversación.
-Si
es verdad, pero igualmente sigo sosteniendo mi opinión. Hizo
muy bien en no relacionarse con esa gente.
-Ya no hay mortífagos,
ni Voldemort, ¿recuerdas? -le espetó Ginny que no
entendía nada de lo que estaban hablando.
-¿Y eso
que tiene que ver? -preguntó Hermione-. Si bien ya no hay
nadie que apoye a Voldemort o bien cubra que este ha regresado como
ocurrio en nuestro quinto año, todos siguen siendo los mismos.
Allí trabaja Umbridge, ¿recuerdan?
-Estas en lo
cierto -dijo Ron dandole un beso en la mejilla.
-Tú porque
siempre le das la razón -dijo Ginny sonriendo.
-¡No
es cierto!
-Bueno, basta. ¿Qué tal les pareció
la cena? -preguntó Hermione tratando de cambiar de
tema.
-Riquisima -dijo Harry.
-Sí, espectacular -aportó
Ron.
A los pocos minutos limpiaron con un moviemiento de su varita
todo lo que habían usado y subieron al cuarto de Ginny.
Los
cuatro se recostaron en la cama y siguieron la converzación
que habían empezado en la cocina después de
McGonagall.
-¿Realmente creen que la pasaremos bien en la
fiesta? -dijo Harry inquieto.
Tenía su cabeza apoyada en
las piernas de Ginny, mientras que ella le acariciaba el pelo con
ambas manos.
-¿Que si la pasaremos bien? ¡Obvio que
si! -exclamó Hermione-. Vamos a tirar la casa por la
ventana.
-¿La casa por la ventana? ¿Hay un hechizo
para eso? -preguntó Ron mirandola extrañado.
Hermione
y Harry largaron una risa que retumbo en toda la habitación.
-Es
un dicho Muggle, Ron -dijo Hermione con los ojos llorosos de la
risa.
-Bueno, bueno, no se rian -exclamó Ron
enfadado.
Siguieron charlando y riendo, haciendo especulaciones de
la fiesta hasta pasadas la media noche, cuando ya por fin les agarro
sueño a todos.
-¿Vamos a dormir? -le preguntó
Ron a Hermione tendiendole la mano para que se levante de la
cama.
-Sí, vamos. Buenas noches, chicos -dijo Hermione
volteandose para verlos.
-Esperen, esperen. Hermione ven aquí
un momento -dijo Ginny y la separo a un costado de la
habitación.
-¿Qué pasó? -preguntó
esta.
-¡Shh! Debo contarte algo muy importante pero quedará
entre nosotras. ¿Si? -dijo Ginny bajando la voz.
-Claro,
dime.
-¡Hermione vamos, tengo sueño! -se escuchó
a Ron gritar desde la puerta.
-Ve con mi hermano, mañana
hablamos -dijo Ginny con una sonrisa indicandole que todo estaba
bien.
-¿Estas segura? ¿No quieres contarme
ahora?
-No, no. Mejor vamos a dormir. Hasta mañana
Herm.
Ginny cerró la puerta de su habitación y
Hermione hizo lo mismo con la puerta de la habitación de
Ron.
Y así, los cuatro acostados, pensaron en que ya había
pasado un día de sus minis-vacaciones.
Pero la cosa, iba
cada vez mejor.
