Todos los chicos sexys ewe…esto es obra de Amano Akira.

Summary: Hibari Kyoya es el jefe de los Yakuza en la ciudad de Namimori, temido y respetado en el mundo de la mafia. Sawada Tsunayoshi un hermoso civil se encuentra al yakuza herido y los hospeda en su casa.

Nota:

Perdón! Les aseguro que tengo una muy buena explicación! Se los juro!

Advertencias:

Mucho yaoi y divagaciones Disclamer: Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, de ser asi tsuna seria violado por de una enferma mental.

Aquí no existe la mafia vongola, ni las llamas de la juventud…digo de la última voluntad ni nada de eso ewe.

No habrá italianos ni nada de eso, solo japoneses y sus muy japonesadas mafias (?

Y una leve mención de mafia china (Xiang….eso es culpa tuya ewe Xiang: jojojo –se cubre el rostro con su abanico mientras rie-)

Parejas:

1827!

Y las otras .w.

Aclaraciones:

–Hablan los personajes–

Pensamientos

(Autora metiche)

Mi peshiosa beta: 19'Mika-chan'91

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Al día siguiente Tsuna se levanto sintiéndose como mierda, las ojeras cubrían su rostro mientras que su piel lucia terriblemente pálida, se sentía como si hubiera pasado todo un día completo con su estúpido padre.

Lentamente se vistió y se preparo un café bien cargado, le dio sus respectivos alimentos a ambas mascotas, y casi se hecha a llorar de nuevo cuando vio al canario, pero se aguanto y salió de la casa en dirección a su trabajo.

Cuando llego allí todos notaron que el joven hombre no se encontraba bien y no precisamente por causa de la herida que ya estaba sanada al completo.

Los Arcobaleno se alarmaron al ver así a su amada propiedad y convocaron a una reunión de emergencia poco antes de comenzar las clases, puesto que el maestro estaba muy ocupado siendo acosado por sus compañeros de trabajo.

-…Esto no es bueno kora- comenzó Colonello con sus ojos azules fijándose nerviosamente en su maestro.

-pero, ¿Qué pudo causarlo? –murmuro Lal conteniéndose el impulso de morderse las uñas por los nervios.

-¿problemas económicos? –sugirió Verde sin estar muy seguro.

-Imposible, gana la misma cantidad que la directora –informo Mammon, ¿qué? Los Arcobaleno eran caros de enseñar.

-¿se murió algún pariente? –esta vez fue el siempre callado Bermuda.

-No, según se mi padre y mi abuelo son su única familia ahora a demás de su aterrador padrino y ninguno de ellos está mal –nego Fon con sin su habitual tono tranquilo.

-…. ¿Algún amigo? –murmuro Skull con tono tímido.

-Sensei no tiene muchos amigos –esta vez quien respondió fue la dulce Uni.

-Fue Hibari –y Reborn por fin abrió la boca, todos lo miraron con incredulidad – piénsenlo, la ultima y primera persona que siempre ve es él, a demás están comprometidos –eso ultimo lo dijo con amargura, a ninguno de ellos le agradaba tener que compartir a su Dame-Tsuna con ese hombre con complejo de animal- ….si le ocurrió algo, fue por su culpa.

-Posiblemente una pelea de amantes –asintió Lal, que como mujer al igual que Mammon y Uni tenía un conocimiento natural sobre eso a pesar de ser una niña pequeña.

-…nos conviene –fue el murmullo de Viper el que atrajo la atención, esta había dejado de contar su dinero y se dirigió a ellos – si podemos separarlos sensei volverá con nosotros y no tendremos que compartirlo –una sonrisa avariciosa apareció en su rostro de la bebe.

Los nueve se miraron fijamente antes de comenzar a armar su plan de guerra, Hibari no sabria lo que le golpeo.

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Tsuna suspiro mientras entraba en clases, al fin había podido librarse de sus preocupados amigos, su mirada se fijo en sus alumnos que estaban calladamente sentados en sus lugares rostros de angelitos, a Tsuna eso definitivamente le dio muy mala espina…pero no le hizo mucho caso, sus alumnos nunca harían nada malo, se dijo firmemente antes de comenzar su clase con una cálida sonrisa reservada solo para ellos.

Cuando sono la campana Tsuna fue a sentarse en su silla apoyando su rostro en el escritorio con un suave bufido de cansancio, escucho a sus alumnos salir correteando suavemente y no pudo evitar una involuntaria sonrisa.

Sonrisa que se esfumo cuando sintió una presencia a su espalda, tenso su cuerpo que tenía muy fresco el ataque de Mukuro hacia su persona y se giro cautelosamente.

Pero allí no estaba Rokudo, era Kyoya el que estaba parado tras suyo y su corazón latió dolorosamente al verlo.

-…hn y-el hombre de ojos de mercurio se vio interrumpido cuando una apresurada Uni entro corriendo al salón y se abrazo a la pierna de su joven maestro castaño.

-¡Tsuna-Sensei! Rápido, ¡Reborn-kun está a punto de matar a Lambo-chan! –chillo la pequeña estirando al maestro con insistencia hacia la salida.

Tsuna la siguió apresurado no sin lanzarle una fugaz mirada a su aun prometido que tenía el ceño fruncido y una mueca de insatisfacción.

Cuando volvió al salón después de regañar a ambos niños y llevarlos a la enfermería con la señorita Kyoko, una chica amable pero tan centrada como el aire, descubrió que Kyoya ya se había ido y quedo un poco decepcionado.

Ese tipo de encuentro sucedió varias veces ese día, los dos amantes siendo interrumpidos por los alumnos del menor en cada vez.

Hibari estaba comenzando a perder la paciencia y se apareció por última vez en el dio a la hora de la salida.

Y eso los niños lo notaron y cuando se preparaban para hacer una distracción el hombre tomo al delicado maestro entre sus brazos y desapareció saltando sobre el techo cual ninja salvaje.

-¡SENSEEEEEI! –chillaron los más escandalosos del grupo mientras el resto gruñía con frustración ante la pérdida.

-…..-la mirada de Reborn era inquietantemente parecida a la del padrino de Tsuna con quien compartía nombre, el joven Sawada nunca se había perdonado por haberlos presentado.

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-Hiiieee -chillo levemente Tsuna el sentirse alejado del suelo de manera tan brusca, a lo lejos escucho el grito de sus alumnos.

Hibari solo dejo escapar una media sonrisa, regocijándose al tener el pequeño y delicioso cuerpo entre sus brazos de nuevo, podría haber sido solo un día separados…pero para ellos se sintió como una eternidad, Hibari lo llevo directamente a la casa del castaño y lo lanzo a la cama sin contemplaciones.

-..K-kyoya –tartamudeo Tsuna sonrojado hasta la raíz del pelo, no había rastro alguno de amabas mascotas.

-Te amo Tsunayoshi, perdóname –fue todo lo que dijo el hombre sus ojos brillando con sinceridad.

-….-los ojos de Tsuna se llenaron de lagrimas mientras estiraba los brazos para rodear su cuello y besarlo temblorosamente, el mensaje fue claro, estaba perdonado, el castaño sintió con cierta culpa como el musculoso cuerpo de relajaba por completo y los fuertes brazos rodeaban su estrecha cintura con posesividad.

-Eres mío –gruño el Yakuza colando sus manos por debajo de la camiseta del joven hombre, Tsuna solo atino a gemir cuando sus tetillas fueron capturadas y su camiseta rasgada con violencia –solo mío…-volvió a repetir devorando sus labios con frenesí y apegándolo a su torso, las delicadas manos de Tsunayoshi intentaron deshacerse de la camisa morada del mayor con cierta torpeza.

Grito silenciosamente cuando las expertas manos del de ojos mercurio se apoderaron de su erección y se removió avergonzado.

-…ah..hi-hibari –gimió Tsuna al sentir la caliente mano acariciarlo y respingo levemente al sentir como sus bóxers y pantalones eran retirados con violencia-¿Hibari-san?-pregunto con curiosidad y extrañeza.

- Te deseo –murmuro el hombre con la voz ronca y sus manos recorriendo desde su espalda hasta acariciar el lugar que lo recibiría dentro de poco.

Tsuna se estremeció pegándose al otro hombre con sus inexpertas manos recorriendo el musculoso abdomen y depositando varios besos en el cuello del mayor.

-..Tómame Kyoya, déjame ser completamente tuyo –gimoteo Tsuna sensualmente abriendo cada vez más sus pecaminosas piernas debido a la impaciencia.

-Lo hare, pero primero quiero saborear cada centímetro de tu piel y luego escucharte gritar mientras ocupo completamente tu pequeño y dulce trasero hasta que ya no puedas más –prometió con una sensual sonrisa acariciando las nalgas de Tsuna para enfatizar su promesa.

El muchacho se estremeció y gimió largamente cuando le hombre engullo su erección, comenzando a saborearlo como si fuera un delicioso dulce mientras Tsuna jadeaba y suspiraba a la par que se aferraba a los hombros de Kyoya.

-Tan hermoso –sonrio el de ojos mercurio alejándose cuando presintió que su pequeño amante se correría ganándose una mirada de reproche – Abre –ordeno mientras untaba sus dedos en un pequeño pote que saco del bolsillo de su abrigo luego de deshacerse de sus pantalones quedando solo con los bóxers negros de Armani.

A Tsunayoshi se le seco la boca al ver el Gran bulto que sobresalía orgullosamente, se mordió el labio abriendo tentativamente las piernas inseguro de que eso cabria en su interior.

Cerro los ojos cuando el primer dedo se introdujo comenzando a curiosear por su interior, y respingo cuando el segundo se adentro comenzando a expandirlo con suavidad mientras que cuando llego el tercero no pudo evitar un jadeo, puesto que aunque extraña…era una sensación placentera, los besos de Kyoya le impedían sentir dolor y luego arqueo su espalda cuando sintió un punto que lo hizo ver estrellas.

-oh…con que aquí es –murmuro volviendo a rozar ese mágico lugar una y otra vez endureciéndose aun mas al escuchar los gemidos que esa deliciosa boquita producía.

Siguió por varios minutos hasta que ya no pudo soportarlo y retiro los dedos ganándose un breve gemido de protesta que ignoro mientras se deshacía de los bóxers.

-Respira y relájate-instruyo antes de adentrarse de una sola estocada en el castaño y luego quedándose completamente inmóvil al escuchar el grito de dolor de su pareja.

-"Duele"-Tsuna sintió el dolor carcomer sus entrañas mientras jadeaba pesadamente intentando relajarse, cuando estuvo seguro de que no lloraría movió tentativamente las caderas y eso fue suficiente para que Hibari con una maestría digna de un cazador comenzara a devorárselo como todo un carnívoro.

-Hoy te hare correr tanto como puedas, quiero memorizar cada centímetro de tu cuerpo, cada respuesta a mis toques, serás completamente mío y no habrá nadie que pueda alejarte de mis brazos de nuevo –juro con una sonrisa predadora embistiéndolo salvajemente y Tsuna le creyó, dejándose llevar por la pasión mientras disfrutaba el sentimiento de ser dominado y amado por ese déspota hombre.

-"es como estar en casa"-pensó el Yakuza deleitándose con la seductora imagen que presentaba el de ojos chocolate, sus cabellos mas desordenados que de costumbre, su piel perlada por el sudor, sus ojos llenos de lagrimas de placer con las piernas imposiblemente abiertas mientras se ofrecía a ser llenado una y otra vez.

-Eres solo mío, mío –gruño embistiéndolo con fiereza, tocando ese punto considerablemente causándole aullidos de placer –grita para mi y dime que me perteneces –ordeno con la respiración pesada y jadeante, sentía que no duraría mucho.

-AH…mmm…oh s-sí… s-soy ah TUYO –grito Tsuna lastimándose la garganta en el proceso mientras continuaba gimiendo con fuerza ante la violencia con la que era poseído.

-Grita hasta que no puedas mas –pidió enterrando su rostro en el cuello del menor y mordiéndolo con violencia dejando una marca rojiza.

Y Tsunayoshi obedeció gritando hasta desgarrarse la garganta hasta que se corrió seguido prontamente de su amante que no soporto estar tan imposiblemente apretado en ese magnífico lugar.

Ambos respiraban agitadamente debido a la bruma post-orgásmica mientras se miraban.

-…vive conmigo…-pidió el hombre dejándose caer a su lado y estrechando el delicado cuerpo de su precioso amante entre sus brazos.

-…por supuesto –confirmo con un suave suspiro antes de que los dos se dejaran llevar por el sueño

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-se esconde tras una mesa y saca la cabeza levemente – holi asdsadsasdsa espero que les haya gustado el lemon, y lamento si no fue así… sé que ya no son como antes pero hago mi mejor esfuerzo –pose solemne con lagrimas en los ojos.

Gracias a todos por su apoyo y comentarios, sé que no estuve respondiendo a los reviews pero ando tan ocupada que se me paso, juro que desde ahora volveré a hacerlo.

Los amo a todos y gracias por leer!

Lynne

Fuera

PAZ!