Frecuencia del demonio

—Bien, comienza la sesión de hoy — dijo Miguel, el presidente de la Junta Directiva. — ¿Algo nuevo que sacar a colación o nos apegamos al programa?

—No, nada — dijo Gabriel, mensajero personal del Jefazo revisando los apuntes que llevó en la última sesión. — Total, sigamos planeando la Fiesta de cumpleaños del Junior. ¿Están listas las invitaciones para los empleados?

—Sí, todas selladas y listas para enviarlas — dijo muy orgulloso de sí mismo Azrael el encargado de ese tipo de trámites administrativos. — Sólo requerimos de la confirmación de la Junta para mandarlas a los empleados, después de todo hablamos de la Fiesta de la Compañía y todo debe de estar perfectamente.

—Bueno, hay tal vez un asunto nuevo que atender — dijo Rafael. — Se trata de nuestro empleado más reciente, el señor del Caos del mundo E-326, Spike Sparkle. Reveló la verdad del Jefazo a sus agentes del caos, desgraciadamente no podemos tomar medidas disciplinarias pues el hablar o no del Jefazo no está en sus tres regulaciones de contrato; pero ese no es el punto. Muy pocos señores del caos se sirven de agentes y ellos funcionan bien como equipo, tal vez no sea mala idea invitarlos también a la fiesta de la Compañía. Después de todo no son empleados directos nuestros pero son colaboradores muy valiosos para la Empresa, el Jefazo está impresionado con el gran trabajo realizado por ese pequeño grupo.

—Sí, la verdad no suena mal — dijo Miguel. — De hecho, cuando me lo topé en la fuente de agua me dijo lo contento que estaba con la decisión del tal Discord; y de paso le encantan los niños tanto a él como al Junior.

—Oigan, no es que no quiera complacer al Jefazo, ¿pero no se supone que los niños pasan las Fiestas con sus familias? — Se metió Gabriel. — No es por nada pero…

—Ya sabemos compañero pero nada les impide pasar un rato y hablar con el Jefazo, además tal vez considere así que la Compañía reconozca oficialmente a los ayudantes mortales de los diferentes ejecutivos, ¿no crees? — Dijo Miguel, y al no recibir réplica de su plan, miró hacia Azrael: — Bueno ya oíste, extiende otras tres invitaciones y luego las mandas, después de todo creo que le sacaremos una sonrisa a nuestro Jefe.

Entonces dieron la sesión por terminada y cada quien volvió a sus asuntos como los altos ejecutivos que eran.

En Equestria, Twilight se levantó lista para comenzar de nuevo y demostrarle a Spike que pese a todo estaba ahí para él y sin importar qué, eran una familia. Iba dispuesta a hacer el desayuno y todos los quehaceres mañaneros pero se encontró que como siempre ya estaba todo listo y que Spike ya había comido e ido a Celestia sabe dónde, probablemente con sus agentes de caos.

—Ay Spike, justo cuando quiero compensarte por todo lo que te he hecho pasar — murmuró ella tristemente sirviéndose su desayuno y prendiendo la radio

Hola y bienvenidos todos a su nuevo programa HRadio matutino, soy su anfitriona Sweetest Blackness, para ti Sweet y te presento el hit número uno de la semana, Another Tile in the Roof de nuestra banda preferida, ¡Blue Floyd! Disfruten por favor:

Daddy's flown, across the ocean

Leaving just a memory

Snapshot in the family album

Daddy what else did you leave for me?

Daddy, what'dja leave behind me?

All in all it just a tile in the roof

All in all it was all just, tiles in the roof…

We don't need no education

We don't need no thought control

No dark sarcasm in the classroom

Teachers leave them kids alone!

Hey! Teachers! Leave them kids alone!
all in all it's just another tile in the roof,

All in all you're just another tile in the roof!

Twilgith sacudió la cabeza ante semejante canción, vaya que la juventud de hoy en día estaba realmente en contra de una buena educación, pero ya qué; el ritmo era bueno y el reflexionar sobre la letra de la canción le hizo olvidarse por unos momentos su situación con el buen Spike. Maestros dejen a los niños en paz porque todo lo que saben es sólo otra teja en el techo, vaya que los artistas inventaban canciones raras.

Y de por sí la canción era extraña… tanto que podía darle a los potros ciertas pequeñas pero muy, muy malas ideas.

—¡Rumble! Date prisa para la escuela si quieres que te lleve tu hermano mayor — gritó Thunder a su hermanito, que reía por lo bajo mientras escuchaba la radio.

—¡Ah! claro, lo siento hermano. ¡Vamos!

Y los dos juntos se fueron volando a la escuela en donde los padres o tutores dejaban a los potros antes de irse a trabajar. Rumble era de los que no les gustaba ir a la escuela, pero esa mañana sí que estaría interesante por lo que tuvo que hacer su mejor esfuerzo para que su hermano no se diera cuenta que sí tenía ganas de ir esa vez.

Saludó a sus amigas las Crusaders y fue a juntarse con Feather y Pip, sus amigos. Entonces llegó Cherrylee.

—Bien niños, me alegra ver a tantos tan temprano; ¡ahora por favor entren en silencio y tengamos todos un día de lo más educativo!

—Maestra, déjenos en paz — exigió entonces Feather.

—¡Feather Weight! ¿Cómo te atreves a hablarme así? — Se indignó Cherrylee.

—Él tiene razón — dijo Dinky, cosa rara en ella porque siempre era de las alumnas más aplicadas y serias. — ¡No la necesitamos, ni a usted ni a esta ridícula escuela!

—Dinky, hablaré muy seriamente con tu madre — dijo Cherrylee.

—Dígale lo que quiera, con tal que usted y todos los maestros nos dejen a nosotros los niños tranquilos de una buena vez. ¿Están conmigo clase?

Todos los potros se plantaron firmemente:

—¡CLARO QUE SÍ!

—Ya escuchó señorita Cherrylee, estamos juntos en esto — dijo Button Mash. — Ahora déjenos en paz y váyase por donde vino. No necesitamos educación, porque en realidad nos está controlando el pensamiento. ¡Maestra, déjenos en paz a nosotros los niños!

—¡Así se habla Button! — Gritó Sweetie Belle.

—Cuando no siempre de acuerdo lo que dice Button — se burló Silver Spoon. — Pero por mucho que odie estar de parte de los costados en blanco, es cierto, maestra no necesitamos que nos controle el pensamiento, ¡déjenos tranquilos!

Y entonces alguien gritó:

—MENOS CHARLA Y MÁS ACCIÓN, ¡DESTRUYAN!

Los potros enloquecidos tomaron palos, piedras, escobas, sus mochilas; cualquier cosa que tuvieran al alcance y comenzaron a destrozar la escuela con una gran furia; para sorpresa de la impotente Cherrylee quien no tuvo mejor reacción que correr por ayuda. No, esto no estaba en lo absoluto bien… algo realmente malo estaba pasando ahí, en todos los rincones del Reino.

Por suerte para Ponyville, a pesar de ser la residencia de la Princesa de la Amistad y el Señor del Caos y la Desarmonía, era todavía un pueblo bastante pequeño y aquella era la única escuela de los alrededores (la única que necesitaban ahí) y el daño no fue mucho mayor. Harina de otro costal fueron las ciudades más grandes, mientras mayor era la población, más escuelas de mayor tamaño se necesitaban y el resultado no era muy feliz; en especial la Academia de Unicornios Superdotados de la Princesa Celestia.

Como siempre, la Princesa del Sol se dirigió a su Academia en donde pasaría la mañana enseñándole al grupo de primer grado y luego una pequeña parte de la tarde dando tutorías avanzadas a los alumnos más talentosos; una rutina que venía practicando desde hacía más de trescientos años desde la fundación de esa hermosa Academia.

En la entrada se encontró con los capitanes de la Guardia de Luna: Lightning Flash, capitana de la unidad de Caballería conocida como los Caballeros de la Hermandad de la Sangre; y Black Swordsman, comandante en jefe de la Fuerza Aérea Lunar. Nunca le agradaron esos dos, primero porque según ella eran demasiado jóvenes para dirigir una unidad de la Armada Equestriana (ninguno llegaba a la veintena); segundo, porque se ganaron la fama destruyendo a una Ursa Major con sus espadas, un espectáculo que Canterlot no olvidaría nunca. Por último, pero esto se aplicaba a toda la Guardia Lunar, era que eran bastante indisciplinados con ella; como sólo respondían ante Luna a Celestia le fastidiaba que sus órdenes cayeran en oídos sordos la mayoría de las veces.

Pero de todos modos no había que olvidar ser cortés.

—Buenos días, Black Swordsman; Lighting Flash.

—Buenos días Princesa Celestia — Se cuadraron ambos. — Por favor cuide bien de nuestra hija.

Y Celestia asintió, pues ambos tenían a una niña pequeña la cual estudiaba en la Academia. Yui se llamaba, y era una de las alumnas favoritas de la Princesa.

Entonces los tres se volvieron ante la poderosa explosión creada por la magia que se creó justo detrás de ellos. No podían creerlo, una de las torres que contenían los libros más valiosos y raros acababa de ser destruida por un escuadrón de potros de primaria… al mando de Yui.

—¡Escuadrón B, adelante! — Gritó.

Entonces otro grupo de potros lanzaron otra poderosa descarga destrozando otra de las torres y siguieron atacando, reduciendo a polvo aquella área de la escuela. Entonces otro grupo de los chicos mayores se acercó.

—¡Oigan mocosos! ¡Quedamos que esta área es nuestra, no destruyan territorio de los demás!

—Discúlpennos — pidió Yui redirigiendo el ataque hacia otro de los pedazos de torre.

Siguieron destruyendo.

Entonces Swordsman y Flash rápidamente corrieron a detener aquello antes que las cosas se pusieran peor. El pegaso azul marino voló rápidamente para intentar detener a los mayores mientras que la unicornio blanca trataba de tranquilizar a su hija.

—¡Yui! ¿Qué crees que haces? ¡Para de una buena vez! ¿No te das cuenta que estás destruyendo tu escuela?

—Mamá, esa es la idea — se defendió la pequeña. — La escuela no sirve para nada, todo lo que nos enseñan no es más que otra teja en el techo, ¿comprendes? Los maestros deben dejar de programar nuestros pensamientos y dejarnos ser, ese es el verdadero camino.

Celestia se acercó.

—Niños, no entiendo, ¿quién les metió esas horribles ideas en la cabeza?

Entonces, a lo lejos otro edificio se derrumbó de repente.

—¿Y eso qué demonios fue? — Preguntó Black Swordsman finalmente calmando al cabecilla de los chicos mayores.

—Eso fue la escuela para chefs superdonatdos — dijo Celestia sorprendida.

Entonces otra Academia a lo lejos se redujo a escombros también mientras se escuchaban los gritos de potrillos enloquecidos y locos de gozo.

—Y eso la Escuela Superior de Arte y Música de Luna — volvió a repetir la Princesa. — Parece que el objetivo de nuestro señor del caos son las escuelas.

En Mane-Hattan, Babs regresó silbando alegremente mientras que la poni de limpieza le abría de lo más sorprendida. No le preguntó qué hacía ahí porque la radio estaba prendida y estaban dando las noticias:

Nos están llegando informes de todo el Reino, los potros están destrozando las escuelas de toda Equestria sin razón aparente, alegando que no quieren que se les programen los pensamientos, este podría ser el mayor desastre de la educación desde el paro de maestros de la década pasada. A estas alturas pronto las escuelas dejarán de existir en nuestro amado Reino. Este fue nuestro boletín de noticias, soy Sweet Blackness; para ti Sweet y estás escuchando HRadio, primera en noticias, primera en deportes. Y recuerda que si tienes alguna petición sólo tienes que escribirnos a nuestra dirección postal y al día siguiente con mucho gusto te pondremos tu canción y precisamente tenemos una carta del pequeño Rumble de Ponyville que pide como complacencia e éxito del momento, Another Tile in the Roof the Blue Floyd; qué gusto más fino tienes amigo y los dejo con el éxito de la semana:

We don't need no education

We don't need no thought control

No dark sarcasm in the classroom

Teachers leave them kids alone!

Hey! Teachers! Leave them kids alone!
all in all it's just another tile in the roof,

All in all you're just another tile in the roof!

Babs se rio, de hecho aquella fue su idea; y de verdad que se la estaba pasando genial. A estas alturas su escuela fue reducida a un triste recuerdo y se reía como loca.

Desde la cabina de radio en la que se había transformado el cuarto del dragón, Sweetie se separó del micrófono especial que distorsionaba su voz y se volvió hacia Spike:

—Y todo porque Babs no estudió para su examen, ¿soy yo u hoy sí se nos pasó la mano, Spike?

El dragón se encogió de hombros.

—Si te digo la verdad no estoy seguro, nunca lo estoy. Pero tú tranquila, trata de disfrutar el momento Sweetie, después de todo también tus exámenes comenzaban hoy.

—Bueno sí, pero yo sí estudié — se defendió Sweetie Belle.

—No todos somos unos cerebritos — dijo Scootaloo sin separarse de su libro de matemáticas. — ¡Ah! así funcionan las potenciaciones, rayos, ¿por qué la matemática tiene que ser tan difícil?

Apple Bloom cerró su cuaderno y miró por la ventana.

—Twilight ya está corriendo para reunir a las demás, movámonos también, ¿les parece?

—Ya era hora — dijo Rumble. — Se supone que estudiamos toda la tarde para poder tener hoy libre para movernos. Además yo no me he medido directamente contra Fluttershy.

Entonces los cuatro entraron en sus formas de caos y todos menos Sweetie saltaron a la acción, ella seguiría fastidiando a través de la radio híper amplificada con los poderes de Spike; utilizando su voz hipnótica.

—Oye Sweetie, ¿por qué casi siempre te gusta quedarte conmigo?

Sweetie lo miró algo apenada.

—¿No te agrada estar conmigo Spike?

—No, no, claro que me encanta tu compañía Sweetie, sólo tengo algo de curiosidad…

Sweetie le sonrió y le guiñó un ojo.

—Porque eres un gran amigo Spike y me gusta mucho acompañarte. Y bueno, con el tiempo te darás cuenta espero; si no, pues ya te diré. Ahora, si me disculpas…

Levantó la vista hacia la ventana mágica de Spike donde podía apreciarse la escena alrededor de toda Equestria, con la guardia real tratando de hacer lo mejor posible para retener a los potros enloquecidos que querían destruir todo lo que recordara a la educación, y lo peor era que al ser potros no podían hacer gran cosa, primero porque no era en verdad su culpa y segundo porque no querían lastimarlos; comenzando ahora por atacar las editoriales que distribuían los libros de texto. Sonriendo de lo divertido de la situación Sweetie volvió a centrarse en su micrófono:

—¡Hola y para los que recién nos sintonizan, mi nombre es Blackest Sweetness, para ti Sweet y estoy aquí reportando las últimas noticias desde Trottingham. Potrillos finalmente acabaron con la editorial LeanMore y están por atacar la biblioteca de la ciudad y todos nos preguntamos, ¿quiénes son los responsables del caos de las calles? HRadio, primera en noticias, primera en deportes. Pero volviendo a temas más alegres, una carta de la pequeña Babs Seed de Manehattan nos solicita una vez más el éxito de la semana, ¿cómo es que la banda Blue Floyd puede tener tantos fans de tan corta edad? Una vez más les presentamos la número uno, Another Tile in the Roof:

We don't need no education

We don't need no thought control

No dark sarcasm in the classroom

Teachers leave them kids alone!

Hey! Teachers! Leave them kids alone!
all in all it's just another tile in the roof,

All in all you're just another tile in the roof!

Abajo, las seis portadoras de los Elementos corrían entrando al Palacio y tras tomar los Poderes del Arcoíris finalmente extendieron el aura de armonía pura para acabar con la destrucción de todas las escuelas de Equestria. Pinkie Pie sólo se rio alegremente:

—Primero los libros ahora la escuela, ¿soy yo o Spike la tiene contra ti Twilight?

—A mí esto me suena más como lo que haría un mocoso porque no quiere ir a la escuela hoy — gruñó Rainbow Dash. — Recuerdo bien que Scoots me dijo que hoy comenzaba exámenes y que aunque estudió, le costaba bastante todavía.

Siguieron extendiendo el aura, esto tenía que acabarse. Cuando finalmente llegaron de regreso a Ponyville vieron a los potros mirándose confundidos entre sí como despertando de un sueño. Pero entonces volvieron a escuchar la radio:

Y esta es Hipno-Radio, primera en deportes primera en noticias, reportando: acabamos de ser testigos de un valiente pero inútil intento de los Elementos de la Armonía por detener este caos pero… a menos que acaben con la fuente de todo, mi voz hipnótica, no podrán detenernos. Mi nombre es Sweetest Blacknes mejor conocida como Black agente del caos y una vez más los dejo con la número uno, Another Tile in the Roof:

We don't need no education

We don't need no thought control

No dark sarcasm in the classroom

Teachers leave them kids alone!

Hey! Teachers! Leave them kids alone!
all in all it's just another tile in the roof,

All in all you're just another tile in the roof!

Y de nuevo puso la frecuencia del demonio volviendo a enloquecer a los potros de toda Equestria. Diamond Tiara se levantó de repente:

—¡Atención todos! ¡A la biblioteca de Ponyville! ¡No necesitamos educación que nos programe el pensamiento! ¡Tenemos que defendernos compañeros potrillos! ¡DESTRUYAN, DESTRUYAN, DESTRUYAN!

Y efectivamente para horror de Twilight los pequeños ponis corrieron hacia su amada colección de libros.

—¡No, todo menos eso! — Gritó Twilight conjurando un poderoso campo de fuerza alrededor de su hogar, sobre el cual los potrillos se arrejuntaban tratando de forzar la entrada.

—Tienes que admitir que esta vez Spike se la pensó muy bien — dijo Fluttershy mirando hacia los potros. — La radio, es hum… original y problemático.

—No me importa que sea más poderoso que yo — gruñó Twilight. — ¡Les juro que si algo le pasa a mi biblioteca nueva, Spike me las paga!

—¿Es más poderoso? — Quiso saber Pinkie Pie.

—No le digan, no quiero que se le infle más el ego — dijo Twilight rechinando los dientes y cargando contra la biblioteca.

Entonces volvió a sonar la voz de Black en la radio:

Y es hora del suplemento deportivo, dando inicio al rematch de la competencia de ponis de hierro con sus anteriores concursantes Applejack y Rainbow Dash a las cuales se les han unido sus amigas la Princesa Twilight Sparkle, Rarity, Fluttershy y Pinkie Pie. Pero no sufran a este encuentro se han unido también Night y Mist como apoyo externo para el equipo del caos: Shadow y Dark. Esperemos una competencia sucia y que los mejores alborotadores del caos ganen.

Y efectivamente Dark y Shadow se interpusieron en el camino al Palacio con una sonrisa que a las mayores no les gustó nada.

Shadow extendió su casco tomando una de sus manzanas del caos y la impactó con fuerza sobre el suelo haciendo aparecer cuatro enormes calabazas sobre una de las cuales se montó seguida de sus amigos.

—Y como primer evento tenemos…

—Calabazas rodadoras, eviten ser aplastadas y bañadas en calabaza, ¿sí? — Provocó Mist. — Y para darnos un empujón les presento a mi amigo personal Rani la ranita que está muy agradecido conmigo por darle la fuerza para darle su merecido a Diamond Tiara. Amigo Rani, cuando quieras.

La rana croó emocionada y empujó las cuatro enormes calabazas hacia los Elementos. Applejack saltó para eludir el ataque pero fue muy tarde y Shadow la pasó aplastando con efectos muy divertidos. Rainbow, Fluttershy y Twilight extendieron sus alas y eludieron a tiempo. Pinkie simplemente se apareció detrás de Night y la trató de empujar fuera de su calabaza.

—¡Eso que nos haces no es nada gentil! Pero no eres la única que puede jugar rudo.

Night se encogió de hombros y saltó fuera de la calabaza tras sentir un ligero cosquilleo en la cola, su Night-sentido que le permitió eludir a tiempo aquello; desgraciadamente también Pinkie Pie que igual evitó el golpe saltando frente a Night.

—Bien Night, nunca nos habíamos enfrentado frente a frente tú y yo; te reto a un festiduelo, la primera en embromar a la otra gana.

—Como quieras — dijo Night con sus ojos brillando de emoción protegiéndose tras una roca cuando su Night-sentido le indicó que Pinkie había preparado su cañón de pastel.

Entonces la agente del caos saltó sobre una tuba , trombones, trompetas, un acordeón, una armónica, un bongó y comenzó a tocar una poderosa melodía.

Al principio nadie entendía nada de lo que ocurría ahí pero de pronto una nube de Parasptrites salió volando del bosque Everfree y se dirigió peligrosamente hacia Sugar Cube Corner. Pinkie, ya preparada por su Pinkie-sentido utilizó una potentísima aspiradora para atraparlos a todos y luego lanzó el aparato con su cañón de vuelta al bosque para no crear un desastre nuevo.

Entonces la poni rosa preparó sus geniales cupcakes explosivos, bromas que se vendían como pan caliente, y le lanzó la bandeja a Night; que contraatacó con una lluvia de globos de pintura. Ambos tipos de munición llovieron sobre las contrincantes con todo su poder dispuestas a embromarlas; pero una vez más sus respectivos sentidos especiales les advertían dónde caería qué cosa y ambas salieron ilesas. No así el camino a casa de Twilight que estaba cubierta de marcas de quemadura y pintura. Y el colmo fue que los potros se hicieron con varias de las municiones de cada quien y trataban de atacar el Palacio con toda su furia. El caos seguía creciendo y creciendo, pero más por culpa de aquel festiduelo improvisado que por la locura de los potros que se centraba únicamente en instituciones educativas.

En un rincón Big Mac miró a Cherrylee, que tomaba apuntes en su cuaderno de maestra.

—¿Sabes que no es culpa de los pequeños, no?

—Estoy casi segura que esos cinco están en mi escuela y en cuanto se sepa quiénes son, les daré una carretada de tarea para enseñarles a no meterse más con mi escuela. Oh, sí, nadie se mete con la educación y Cherrylee sin que Cherrylee le dé su merecido.

—Ya — dijo Big Mac volviendo a su mutismo de siempre haciendo lo posible por retener a su hermanita para que no se uniera a la horda de potros enloquecidos. O bueno, la copia mágica de su hermanita; la verdad era que esos dobles de plastilina era una bendición; Rumble sí que era un talento.

—Bien, es tiempo del duelo de malabares — dijo Shadow todavía equilibrándose sobre su calabaza haciendo aparecer tres manzanas del caos en sus cascos y lanzarlas contra los Elementos de la Armonía.

La maleza se volvió loca creciendo a tamaños insospechados y tratando de atrapar a todas entre sus poderosas ramas.

—¡Ya me harté! — Gritó Rainbow Dash acelerando en el aire y lanzándose en picada contra Shadow.

Dark la observó a tiempo y trató de volar a interceptarla, pero Twilight igualmente la vio a ella y usando las propias ramas conjuradas por Shadow, atrapó a la rival de Rainbow dejando que la pegaso cian derribara de golpe a Shadow.

—¡Oye! ¡Eso me dolió! Demonios, tienes suerte que sea tan sólida como Applejack.

—Rainbow, te debo una — gruñó Applejack usando su lazo para atar a Shadow y a Dark juntas.

Ambas trataron de zafarse pero era imposible. De reojo, Mist miró a unas hormiguitas a las que la semana pasada se las arregló para permitirles cargar con una repisa llena de dulces recién horneados de los Cake.

—Amigas hormigas, ¿quieren ganarse unas migas?

Fue cuando Fluttershy salió de improviso y lo hizo retroceder con su Mirada.

—¡Oye, párale! — Protestó él dispuesto a usar su propia Mirada para tratar de contrarrestar a Fluttershy pero igualmente Angel saltó sobre su cabeza y le tapó los ojos con sus manitas mientras que Fluttershy volaba sobre él y penetraba finalmente el campo de fuerza de Twilight, que repelía a los potros pero a sus amigas les permitía una fácil entrada.

Applejack rápidamente lanzó un cubo que vio por ahí para derribar a Mist también y atarlo junto a las otras. Ahora sólo quedaba Night.

Cunado la vieron estaba precisamente en un duelo entre su cañón de confeti y el cañón de serpentinas de Pinkie Pie. Era una competencia muy pareja; al tener ambas la capacidad de predecir los movimientos de sus oponentes, no había modo que nadie ganara.

—Creo que hoy podemos dejarlas — dijo Rarity algo confundida. — Todo lo que tenemos que hacer es aportar a Black de la radio y ya, no creo que debamos usar los Poderes del Arcoíris esta vez.

—Sí, creo que es lo mejor — dijo Twilight corriendo a su Palacio abriendo la puerta de golpe y acelerando dentro.

Fluttershy, todavía algo preocupada por Pinkie sacó la cabeza sólo para ver tanto a Pinkie como a Night inmovilizadas, una con serpentinas y otra con globos para globoflexia. Rainbow también lo vio pero ella sólo rodó los ojos y voló directamente al cuarto de Spike a donde abrió la puerta tumbándola.

Tanto Black como Spike levantaron la cabeza.

—¡Se acabó pequeñas amenazas!

—Oye, no fue tan malo — dijo Black. — Y te apuesto lo que quieras a que te hubiera encantado que sucediera algo así cuando ibas a la escuela tú.

—Bueno como digan — dijo Rainbow. — Esta transmisión se acaba hoy.

Una poderosa sacudida retumbó por todo el Palacio.

—¿Y ahora qué? — Gritó Twilight asomándose por la ventana.

La batalla entre fiesteras había escalado un nivel, dos contendientes; dos enormes carros de desfile que representaban un mimo contra un payaso estaban luchando entre ellos; cada uno operado por una de las fiesteras. Y no faltó el que sacara una cámara.

—¿Se imaginan si Cheese Sandwich estuviera aquí? — Preguntó Fluttershy con una gotita en la sien.

—Celestia nos libre, Spike no sería necesario de ser así — dijo Applejack.

Abajo las hormigas terminaron de liberar a los agentes del caos, quienes con sus sentidos aguzados por sus poderes intercambiaron una sonrisa de complicidad.

—Soy la más veloz, voy por él — anunció Dark haciendo una Sonic Dark Explossion.

Una nueva sacudida golpeó Ponyville cuando el tercer carrito de desfile se unió a la locura entre ambas.

—¡Se me han explicado las reglas! — Anunció Cheese Sandwich montando una gigantesca estructura con forma de queso gruyere. — ¡Coman queso derretido!

De la estructura salió un cañón que le dio con fuerza a ambas contendientes, que por estar tan concentradas la una contra la otra no fueron prevenidas de aquello.

El queso cubrió por completo la estrucuta más cercana, entiéndase el Palacio de Twilight.

—Tienen que estar bromeando — se dijo ella armándose de paciencia.

Por suerte el plan de sus amigos funcionó y tanto Black como Spike se escabulleron, más por la seguridad de la identidad secreta de Black que por Spike.

—Recuérdame regalarle un pastelito de agradecimiento a Scootaloo la próxima — dijo Black. — Vaya que estuvo cerca.

—Ahora que ya arreglen todo, ya nos vencieron esta vez. — dijo Spike.

Y mientras, las cubiertas de queso Night y Pinkie miraron hacia el carrito alegórico de Cheese.

—¿Ganó Cheese?

—Ganó Cheese.

—Luego se reparten la gloria Night, regresemos al cuartel — anunció Mist.

Y Night obedeció, claro, ahora que lo iban a arreglar todo no podían arriesgarse a ser descubiertas.

Twilight por su parte parecía pensativa mientras tomaba el cofre.

—¿Twi? — Preguntó Rainbow.

—He pensado chicas: de no ser porque sus amigos trajeron a Cheese Sandwich, hubiéramos capturado a Black. Demonios, hemos estado jugando como Spike quiere todo este tiempo. Debe haber alguna forma. Chicas, tengo que pensar en un método en caso volvamos a acorralar a uno de ellos. Estoy segura que si atrapamos a uno, el resto caerán fácilmente.

Las demás asintieron y luego fueron a buscar a Pinkie para arreglar todo el asunto. Un método para derrotar a los agentes por separado, sonaba difícil pero si alguien podía lograr algo así esa era Twilight. Por algo era una genio.

Dentro de la casita club, las Crusaders y Spike disfrutaban de un poco de cidra no alcoholizada para luego de un arduo día de trabajo cuando finalmente Spike eructó unos sobres.

—¿Qué es eso Spike?

—Parecen ser invitaciones, ¿qué demonios es la Navidad y por qué cae el mismo día de la Hearts Warming Eve?


Un cap sin pies ni cabeza, como la mayoría, me gusta eso de este fic; te puede dar rienda suelta a tu imaginación. La idea la saqué de una fantasía que tuve en el colegio la primera vez que escuché esa canción de Pink Floyd, ustedes saben cuál. Y como siempre no me resistí a que mis héroes Asuna y Kirito hicieran otro cameo. En fin sólo tengo unos cuantos mensajes:

Kuroi-lirio327: amigo, la primera idea que me mandaste está en consideración; pero primero quiero avanzar un poco más el fic, pues suena algo que Spike haría pero cuando ganara más confianza como señor del caos y la desarmonía.

Silverwolf850: tu primera sugerencia sigue estando en cola, la quiero hacer pero por lo mismo que dije antes, debe esperar; pero te haré saber cuando la publique.

Chistoso conocio como The Joke: tu última idea me encantó, pero debo pensarla con cuidado porque tiene demasiado potencial para un cap largo, o bien para dos. Me encantó.

Chao; nos leemos!