Hola!!
Hoy no quiero entreteneros mucho así que aquí os dejo con el onceavo capítulo de este fic.
Pero antes: ¡cinco minutos de publicidad!
No, es broma.
Solo la habitual advertencia que ya todos conocemos:
- No soy J. K. Rowling, no nací en Inglaterra, no inventé Harry Potter...
Suficiente.
Así que, ya sabéis:
¡¡A LEER!!
LILY:
8-11-76. Lunes.
(Escuela de Magia y hechicería Howarts, Torre de Griffindor, habitación de las chicas de sexto)
- Eh, James... lo que pasó el otro día fue...
- Un error, lo se.
- ... ¿un error?
- Claro. Es lo que ibas a decir, ¿no?
...
Un error.
¡¿UN ERROR?!
¿Pero quien coño se cree que es este imbecil?
Fue él quien me besó, fue él quien me dijo que le importaba ¡ÉL! ¿Y ahora se arrepiente? ¿O es que tiene algún tipo de trastorno mental?
Porque no me va a decir que estaba con la regla y se le alteraron las hormonas ¿verdad?
¡AHHH!
Si es que cuando quiero soy tonta.
¿Cómo pude pensar otra cosa?
...yo nunca te... haría daño. Nunca, Lily... porque tú...tú me importas de verdad.
Y como la estúpida que soy me dejé llevar por sus palabras dulces y su mirada tierna.
¡Joder soy tonta, vale! Pero no eres tú la que estaba con él en medio de un bosque, a oscuras y solos...
Que le faltarán muchas cosas (¬¬ cerebro por ejemplo), pero atractivo desde luego no. Y sabiendo la ligera perversión de ideas que sufro cuando estoy a su lado... ¡Dios, que una no es de piedra! Y si te miran con esos ojazos, y esos labios y...
¡Y además va y dice que le importo! ¡Mierda! ¡Contento que no le salté encima!
Aunque luego tiene que liarla, como no.
Que tampoco digo que me pidiera salir (ni que yo quisiese tal cosa) pero por lo menos que no huya como un cobarde y diga "fue un error".
¡Confiar en el sí que fue un error!
Pero esto no se repetirá, oh no.
No pienso ser tan tonta como para tropezar dos veces con la misma piedra. (bueno, tres veces... cuatro... ¬¬ muchas, muchas, lo he pillado)
El caso es que nunca más. ( y no, aquí los refranes no son aplicables, porque yo sí que digo nunca).
Nunca volveré a confiar en él.
Nunca me engañará de nuevo.
...
Nunca dejaré que me importe otra vez.
Nunca.
JAMES:
8-11-76. Lunes.
(Escuela de Magia y hechicería Howarts, Torre de Griffindor, cuarto de baño de los chicos)
Me odia.
¡Joder, me odia!
¿Pero quien la puede culpar después de lo que dije? Lo normal hubiese sido que me matará ahí mismo y me diera de comer al calamar gigante.
Y es que, al final va a tener razón cuando dice que soy retrasado, ¿no podía haberme dado cuenta de que la quiero antes de liarla?
No, primero meto la pata hasta el fondo (y cuando digo fondo, me refiero a mil quinientos kilómetros bajo tierra) y luego ya me entero que no puedo vivir sin ella... irónico, ¿verdad?
Al final el conquistador es el conquistado.
Y por si no fuera poco conmigo mismo, tengo a mis "amigos" recordándome lo estúpido que he sido:
- Prongs, ¿estás bien? Llevas toda la tarde callado tío.
Ya bueno... digamos que se me habían quitado las ganas de hablar...
- Aja...
- Prongs... ¿Me escuchaste?
- Aja...
- James, ¿qué coño te pasa?
- ...
- ¡¡JAMES POTTER QUIERES HACER EL FAVOR DE ESCUCHAR CUANDO TE HABLO!!
¡Dios, quería dejarme sordo!
- ¡¡JODER PAD NO ESTOY PARA TUS PUTAS CHORRADAS!!
- ¡¿CHORRADAS?! ¿QUÉ MIERDA TE PASA TÍO ESTÁS MÁS RARO QUE...
- ¡¡¡ EH !!! – (Menos mal que Remus me entendía) -Ya vale Sirius, cállate de una vez y deja que hable. -(oh, oh... aquí comenzaba el interrogatorio de verdad...) -Ya estás abriendo la boca ahora mismo, James Potter.
Y no se de donde se ha sacado Monny la fama de "persona comprensiva", (¬¬ desde luego conmigo no), porque ya puedes inventarte lo que quieras, que si él se ha propuesto que le digas algo... prepárate, que siempre, siempre lo va a descubrir...
- Yo...
- Suéltalo.
- La he liado tíos ¡joder, la he liado más que nunca!
- ¿No me digas que te han pillado en algún lío? ¡A sido la pelirroja, ¿verdad? Te ha delatado ella!
No sabía lo cerca que andaba...
- Pad, creo que sí tiene que ver con Evans, pero no en lo que estás pensando.
(¿ves? ¬¬ Siempre se entera de todo)
- Eh... pues en realidad...
- ¿Ya te has enterado?
- ...ella no...¿cómo?
- ¿Qué si ya te has dado cuenta de que la quieres?
- Yo, sí... espera un momento, ¡¿lo sabías y no me lo dijiste?!
- ¿Qué esperabas? Eso es algo que tienes que descubrir tú solo James.
- ¿Pero no ves que soy un inútil para estas cosas?
- La verdad pensé que lo entenderías antes de cagarla demasiado...
- ¡Joder! Pues no, no lo hice.¡¿ y ahora que mierda hago?!
(Mientras nosotros discutíamos, imagínate a Pad moviendo la cabeza de un lado a otro como en un partido de tenis, mirándonos con la boca un metro abierta):
- ¡¿Te gusta la pelirroja?!
- ¡Sí, me gusta vale! Entre todas las mujeres de Howarts va y la quiero a ella.
- Pero eso es...
- Lo se, soy un desastre de merodeador y no merezco...
- Espera, quieres a Evans y la has mandado a la mierda por el manual?
- ¿Qué hubieras hecho tú? Era lo que tenía que hacer y...
- ¡¿PERO TÚ ERES GILIPOLLAS O QUE?!
...
¡Venga, únete al club de hacer sentir a James como una mierda! Total, uno más uno menos...
Porque por mucho que luego me insistieran en que las cosas iban a estar bien, y que seguro que me perdonaría, podían haberse ahorrado el recordarme cada cinco segundos que soy un imbecil.
¡Como si no lo supiera ya yo solo!
Pero me da igual. Pienso hablar con Lily mañana mismo, y le voy a decir todo.
Sí, absolutamente todo.
Así que prepárate, porque mañana vas a presenciar la primera declaración de James Potter.
JAMES:
9-11-76. Martes.
(Escuela de Magia y hechicería Howarts, Torre de Griffindor, cuarto de baño de los chicos)
Tengo dos planes de momento, pero necesito que me ayudes:
¿Ahorcarme en las mazmorras o lanzarme desde la torre de astronomía? Humm, no se...
¿Qué porqué estoy hoy tan sumamente optimista? Fácil, cierta pelirroja se ha encargado de bajarme el ánimo (¬¬ pisármelo, escupir en él, y dárselo de comer a los perros).
¿Recuerdas como hoy iba a ser mi primera declaración? Pues, me han entrado ganas de que sea la última...
Me he levantado con toda la intención de decirle a Lily que la quiero.
Pero, me imaginaba la situación algo... diferente, no se, un sentimiento recíproco para empezar (y a ser posible con reconciliación incluido...)
Algo como:
- ¿No ves que sufro cuando no estoy a tu lado? Yo te quiero Lily.
- Oh James, he esperado tanto oírte decir eso... yo también te quiero.
- Entonces bésame y olvidémonos de todo.
--
Vale, es cierto, parece sacado de una novela romanticona absurda... ¿Y que? Cada uno sueña lo que quiere.
Además, créeme que la realidad ha estado a mil millones de años luz de distancia:
He salido de mi habitación más temprano que nunca, porque no solo quería ver llegar a Lily, quería conseguir hablar con ella antes de empezar las clases (y con un poco de suerte aprovechar que nadie nos molestaría... )
Así que he salido hacia el gran comedor nada más amanecer, y he estado esperando en las escaleras que bajan desde la sala común de Griffindor. ¿Qué porqué no he hablado con ella en la sala? Simple, le daba la posibilidad de huir a su habitación donde como ya sabes, los hombres no podemos entrar. Por lo tanto era más seguro esperarla en otro lugar.
Como prácticamente todos los días, media hora antes de empezar las clases, la prefecta perfecta Lily Evans, acompañada por su inseparable compañera Kimberly Summers, ha salido del retrato de la dama gorda para ir a desayunar (un café con leche y dos tostadas con mermelada de arándanos... eh...ejem, he tenido que observarla para que funcione el plan... ya sabes).
En fin, que cuando se aproximaban a donde estaba escondido, casualmente otra persona ha salido corriendo del retrato, y casualmente ha tropezado con la morena, iniciando así la perfecta discusión que me daba la perfecta oportunidad de secuestrar a la perfecta- digo, prefecta pelirroja.
(Quede claro que nada de esto es casualidad. Sirius es quien ha salido de la sala común, y quien ha empujado a Kim. Y obviamente, los merodeadores somos los genios y creadores de toda esta perfección).
El caso es que he aprovechado el momento de caos y he cogido a Lily de la muñeca para meternos en un aula vacía que había en ese pasillo, y no se si por el destino, la suerte o simplemente el atontamiento mañanero, pero hasta aquí la operación ha resultado increíblemente fácil.
El problema ha venido luego, ya que no había previsto tener que llevar instrumentos para domar a las fieras...
- ¡¡¿QUÉ COÑO ESTÁS HACIENDO GILIPOLLAS?!!
- ¡Merlín, Lils no chilles tanto de par de mañana por favor!
(Ops... gran error)
- ¿Qué no... ME RAPTAS EN MEDIO DEL PASILLO Y LUEGO ME DAS ÓRDENES? ¡¿DE QUÉ VAS IMBECIL?!
- Lily por favor escúchame...
- ¡Para ti soy Evans, no se cuantas veces más voy a tener que repetírtelo!
- Espera, solo quiero disculparme por...
- ¿Disculparte? Llega un momento en el que tus disculpas ya no valen nada, Potter.
- Lily, en serio, esto es importante.
- Me da igual, no me interesa nada de lo que puedas decir porqu- hmm
Te juro que nose porque lo he hecho, quizás porque no me dejaba muchas opciones de explicarle lo que sentía, o simplemente porque ya habían pasado demasiados días desde la última vez, pero aquí ha llegado mi segundo gran error: la he acercado hacia mí y la he besado, intentando demostrarle lo que no me atrevía a decir, por lo menos hasta que su rodilla en mi entrepierna me ha obligado a separarme...
- ¡¿QUÉ CREES QUE ESTÁS HACIENDO?!
- Lily... es- pera... por fav-or.
- ¡Aléjate de mí, Potter! Yo no soy una más de tus muñequitas, y no permitiré que juegues conmigo.
- ¡Joder, Lily tienes que escucharme!
--
Pero como habrás adivinado, no, no lo ha hecho, se ha dado la vuelta y ha salido del aula.
Y tú puedes pensar que todo ha acabado aquí, pero eso sería rendirse, y esa palabra no existe en mi vocabulario.
Así que cuando me he recuperado (entiende que mi pelirroja pega fuerte...), he salido corriendo tras ella hasta la puerta del gran comedor. Y no se si ella ha tenido la ingenua idea de que eso me detendría (digo, el hecho de estar delante de toda la escuela), porque estaba muy equivocada...
- Lily tenemos que hablar.
Son esos momentos, y esas frases que hacen que el tiempo se detenga, y es que, que el buscador estrella (y no es por fardar) le diga eso en medio del desayuno a la chica menos popular de la colegio, no es algo que pase todos los días. (¬¬ o igual es que simplemente los demás se aburren en su vida y prefieren regodearse en las desgracias ajenas... vete tú a saber)
- Ya te he dicho que no tengo nada que hacer contigo.
- Eso decídelo cuando me escuches...
- Potter, no quiero montar ningún numerito, así que te agradecería que me dejaras en paz.
- ¡Pues a mí me da igual montar el circo universal si hace falta con tal de que oigas lo que tengo que decir!
Me he vuelto a acercar a ella, y le he subido la barbilla para que me mirara a la cara:
- Te quiero, Lily.
Ahora sí. Esto verdaderamente ha sido el momento más incómodo de mi vida, mi primera declaración y ella ni siquiera abría la boca. Además no lo arreglaban nada los trescientos pares de ojos que tenía encima.
- Estupendo... -(se han empezado a oír unas palmadas)- muy... conmovedor, Jamesy. Y ahora que, ¿Le vas a pedir que se case contigo?
- No te metas, Sarah esto no es asunto tuyo.
( ¬¬ Si piensas que me he olvidado de lo que me hizo la muy p-$%&, estás totalmente equivocado)
- ¡Ay! No me digas Evans, ¿al final te has acabado enamorando de tu peor enemigo, cierto? La pareja perfecta, el traidor y la sangre sucia ¡Que romántico!
- ¡No te consiento que la llames así!
- ¡No necesito que me defiendan! Así que ya puedes ir a contarle tus mentiras a otra, porque yo desde luego no pienso caer en tus chorradas. –se ha dado la vuelta, y ha empezado a andar hacia la puerta- Y Miller, el día en que me afecte que alguien como tú me llame sangre sucia, tienes mi permiso de pegarme un tiro.
--
Y se ha ido. Sí, tan digna como siempre, y sin mostrar un solo signo de abatimiento.
No como yo, que lo único que me apetecía era echarme a la cama y no volver a levantarme en años.
Pero para algo sirven todas las falsas sonrisas que tengo que poner en las aburridas cenas en el ministerio a las que tengo que ir con mis padres.
Así que he puesto mi mejor cara de póquer y me he sentado a desayunar como si nada hubiera pasado.
...
Y ahora pensarás que se ha acabado, ¿cierto? Que ya no hay nada que hacer.
Pues te equivocas otra vez. Le voy a demostrar a mi pelirroja lo mucho que la quiero como que me llamo James Potter, aunque para ello tenga que pasearme por el colegio en tanga (n:a: algo que obviamente no te vamos a prohibir).
No pienso rendirme hasta que Lily Evans entienda que todo lo que le he dicho es cierto.
LILY:
14-11-76. Domingo.
(Escuela de Magia y hechicería Howarts, Torre de Griffindor, habitación de las chicas de sexto)
Si hubiera un premio para el día más extraño de la historia, ganaría por lo menos los catorce primeros solo contando lo que me he pasado en este último mes.
He vivido castigos, trabajos, charlas, peleas, bromas, besos...
¿Y los últimos días? Esos sí que han sido raros.
Empezando por el desagradable espectáculo del gran comedor, siguiendo por los molestos incidentes del resto de la semana, hasta acabar con la inesperada y extrañamente amistosa charla que he tenido hoy.
¿De que estoy hablando?
Pues antes de contártelo quiero recordarte una teoría que te comenté hace unos días, para que luego entiendas como estaba completamente en lo cierto:
Potter está menopausico perdido.
No, no es broma. Si no explícame tú como es posible que un día me diga que el haberme besado fue un gran error, y al día siguiente me suelte eso.
¿Qué es eso? ( ¡Queso! ... no, esta vez sí es broma)
Eso es lo que me confesó, o mejor dicho, me inventó el otro día para que lo volviera a perdonar:
Este martes, como todos los días, después de la difícil tarea de poner en marcha a Kim, nos dirigimos al gran comedor para desayunar antes de empezar con las clases. Pero casualmente, una "persona" salió corriendo del retrato y casualmente tropezó con mi amiga. (entiéndase que no me creí que nada de esto fuera casualidad, mucho menos cuando estaba el intento de ser humano de Black implicado en ello).
En fin, que como muy bien había supuesto, nada más descuidarme una mano me apresó y fui arrastrada hasta un aula vacía. ¿Y a que no adivinas quien era el secuestrador?
Sí, el mismo:
- ¡¡¿QUÉ COÑO ESTÁS HACIENDO GILIPOLLAS?!!
(Ya le he avisado mil veces que mi paciencia es bastante escasa... ¡y no se como pero Potter siempre consigue agotarla!)
- ¡Merlín, Lils no chilles tanto de par de mañana por favor!
¿Cómo?
- ¿Qué no... ME RAPTAS EN MEDIO DEL PASILLO Y LUEGO ME DAS ÓRDENES? ¡¿DE QUÉ VAS IMBECIL?!
- Lily por favor escúchame...
- ¡Para ti soy Evans, no se cuantas veces más voy a tener que repetírtelo!
- Espera, solo quiero disculparme por...
Besarme sin mi permiso, hechizarme, hacerme pelear con mi amigo, engañarme, humillarme... ¿qué toca ahora?
- ¿Disculparte? Llega un momento en el que tus disculpas ya no valen nada, Potter.
- Lily, en serio, esto es importante.
- Me da igual, no me interesa nada de lo que puedas decir porqu- hmm
Y va el muy cabrón y me besa, como si nada hubiera pasado, como si no me hubiera hecho sentir más dolor del que he sentido en mi vida.
¿Quién se cree para hacer eso? No solo cortarme mientras hablaba, ¬¬ que también, si no tratarme como si fuese un juguete con el que se puede divertir a su antojo.
¡Pues lo lleva claro si piensa que conmigo funcionará! Porque puedo no tener ni la menor idea de quidditch, pero tengo unos conocimientos bastante efectivos en lo que respecta a métodos de sugestión masculina. ¡Vamos, que le quité las ganas y la calentura de un solo golpe!
- ¡¿QUÉ CREES QUE ESTÁS HACIENDO?!
- Lily... es- pera... por fav-or.
- ¡Aléjate de mí, Potter! Yo no soy una más de tus muñequitas, y no permitiré que juegues conmigo.
- ¡Joder, Lily tienes que escucharme!
--
¡Ja! ¡No tenía otra cosa mejor que hacer!
Así que como puedes intuir salí corriendo y recé para que mi rodillazo lo hubiera dejado lo suficientemente débil como para no poder alcanzarme antes de entrar al gran comedor.
Y cuando crucé la puerta, te juro que volví a respirar. Ya sabes, James Potter nunca se rebajaría a hablarme, menos a suplicarme, nada delante de toda la escuela, entiende que eso afectaría a su reputación.
Por lo tanto estaba segura, completa y absolutamente...
- Lily tenemos que hablar.
...segura.
¡Mierda!
- Ya te he dicho que no tengo nada que hacer contigo.
- Eso decídelo cuando me escuches...
- Potter, no quiero montar ningún numerito, así que te agradecería que me dejaras en paz.
- ¡Pues a mí me da igual montar el circo universal si hace falta con tal de que oigas lo que tengo que decir!
Se acercó a mí y me tomó de la barbilla:
- Te quiero, Lily.
Vale, esto no me lo esperaba. Así que comprende que me costó bastante reaccionar, y al final alguien se me adelantó:
- Estupendo... -(se oyeron algunas palmadas)- muy... conmovedor, Jamesy. Y ahora que, ¿Le vas a pedir que se case contigo?
- No te metas, Sarah esto no es asunto tuyo.
- ¡Ay! No me digas Evans, ¿al final te has acabado enamorando de tu peor enemigo, cierto? La pareja perfecta, el traidor y la sangre sucia ¡Que romántico!
- ¡No te consiento que la llames así!
¿Ves? Me defendía como si pensara que eso era lo que había causado que se me empañaran los ojos.
¡Dios, que se cree! A mí no me afecta que una niñata nazi me insulte, por mí puede decir lo que le venga en gana.
Lo que me duele es que una persona a la que he llegado a apreciar tanto me humille de semejante manera, que me trate por estúpida y que intente engañarme únicamente para poder demostrar su hombría.
¡Pero este chico va a aprender lo que es jugar con fuego!
- ¡No necesito que me defiendan! Así que ya puedes ir a contarle tus mentiras a otra, porque yo desde luego no pienso caer en tus chorradas. –me di la vuelta para que no viera como una lágrima resbalaba por mi mejilla - Y Miller, el día en que me afecte que alguien como tú me llame sangre sucia, tienes mi permiso de pegarme un tiro.
Recorrí el pasillo hasta la puerta procurando mantener la cabeza bien alta, y salí de allí intentando que los sollozos no me impidieran respirar.
--
Pero no, no me escondí en mi habitación, y no, tampoco me escabullí de mis clases, al fin y al cabo tenía que hacer honor a el título de prefecta perfecta que me otorgan mis compañeros, ¿no?
Y una chica como yo no se deja afectar por una cosa como esta.
A una chica como yo no... le importa que él... él haya sido tan...
Tan...
...
LILY:
14-11-76. Domingo.
(Escuela de Magia y hechicería Howarts, Torre de Griffindor, habitación de las chicas de sexto)
(Veinte minutos más tarde)
Hola otra vez.
Quería disculparme porque te he dejado un poco colgado antes, es que me he sentido un poco indispuesta, pero tranquilo, ahora estoy bien.
En fin, a lo que iba, te estaba contando porqué estos últimos días han sido tan extraños. Una de las razones es la dolorosa mentira de Potter, y en ello incluyo los ochenta mil nuevos intentos de convencerme que ha llevado a cabo durante toda la semana. (no tengo gangas de habar sobre ellos, pero créeme que cada uno ha sido más humillante y molesto que el otro).
Pero la otra razón es una charla que he tenido hoy, una que no esperaba que fuera a suceder nunca:
Estaba andando hacia la sala de estudios muggles (últimamente paso bastante tiempo allí) cuando una mano me ha interrumpido el paso, haciéndome pensar en lo peor.
Pero no, no era Potter el que me había agarrado. Era diez centímetros más bajo y físicamente más... mujer.
Alice Cooper estaba en medio del pasillo impidiéndome avanzar.
- Evans, espera un momento.
- No tengo tiempo para tus tonterías, si vienes a hablar en nombre de Miller por mí como sí-
- Es precisamente por eso, quería pedirte perdón.
- ¿Cómo?
¿Había dicho...?
- Me has oído perfectamente. Quiero disculparme por lo que te dijo Sarah el otro día.
- Si ella te ha mandado a-
- Ella no me ha dicho nada, ese es el problema. Me molestó mucho que te llamara sangre sucia, porque no sabía que ella pensase así sobre tu familia.
- ¿Y tu no piensas como Miller?
- Si lo hiciera no estaría aquí, ¿no?
- ¡Vale, lo he pillado!
Tampoco tenía que contestar tan a la defensiva...
- Mi madre es hija de muggles, Evans, y no me gusta que nadie se meta con ellos. Y tú... por muy insoportable que seas a veces- (¬¬ gracias yo también te quiero) - eres tan bruja como las demás, incluso mejor que muchas otras de sangre limpia.
Espera, ¿ Cooper estaba siendo amable, conmigo?
(Por favor, dime en que clase de realidad virtual me he metido y ¡¡COMO SE SALE DE AQUÍ!!)
- Valla... no sabía que pensaras así. ¿Entonces, porque te juntas con ella?
- Me juntaba. Cuando le dije lo de mi madre se pudo como una loca.
- Es una loca.
- Si, bueno. El caso es que quería que supieras que por muchas diferencias que tengamos, yo nunca te despreciaría por algo así. Tú eres tú, da igual la familia de la que vengas.
- La verdad me alegra que no todos sean como Miller.
- ¡Créeme, la gran mayoría no es tan idiota!
(¡Eh! esto cada vez se parecía más a una conversación normal...)
- Hasta otra, Evans.
- Adiós, Alice, y... gracias.
...
¿Lo ves? El mundo se está volviendo loco.
¡¡Definitivo, ha llegado el Apocalipsis!!
No, ahora en serio, entiende que esta semana ha sido completamente agotadora para mí, y que lo peor es que mañana al ser lunes, tengo menos opciones de esconderme de los acosos de Potter.
Puff... no se, con un poco de suerte igual ya se ha cansado, ¿no?
(¬¬ no contestes. Yo misma se la respuesta).
Pero ¿qué quieres?
Soñar es gratis al fin y el cabo.
Bueno, ¿que tal?
No, no hagáis como Lily y James y lo escribáis en vuestro diario, podéis hacer algo más simple y muchísimo más productivo:
Contármelo a mí. Anda... porfis...
(Aquí voy, mendigando reviews... ¡mejor no comentarlo!)
En fin, muchas gracias otra vez por seguir leyendo y hacer posible esta historia, porque al fin y al cabo, esto no serviría de nada si nadie lo disfrutase.
Y eso, un besazo a todos:
GWP.
