Anoche ya no pude subir la segunda parte de la historia de Hana, mi súper Internet estaba tan rápido que no pude alcanzarlo.

Contiene más spoilers, con esto termina lo que ella vivió en el mundo Ninja, y con ello podrán comprender mucho mejor, al resto de los personajes y lo que sucedió.

La relación de Naruto y Hinata pronto se dará, así como la de compañeros y demás.

Si hay dudas, comentarios, amenazas, intentos de asesinatos u otra cosa que se les ocurra estaré feliz de recibirlas.

Agradezco a Heero Kusanagi, Selene-Moonlight y a ETOLPLOW-KUN,

Me han ayudado mucho, me disculpo por no haberles agradecido en el otro capitulo, pero se me fue, sorry.

Gracias.

Espero que les guste

LA CHICA QUE SIEMPRE SERA OLVIDADA

SEGUNDA PARTE

Supe que el pelinegro me llevo todo el camino en su espalda, cuando desperté me encontraba en una habitación blanca, me dijeron que era un hospital, no sabia que era eso, pero sentía que podía estar segura.

Ahí se dieron cuenta de mi situación, los golpes, los maltratos, todo lo que había sufrido, la desnutrición y el frío de la celda habían hecho estragos en mis piernas, consideraban que era un milagro el que me haya podido levantar.

Naruto me visitaba todos los días, era como un sol que me visitaba. Yo era muy feliz, aunque siempre se la pasaba peleando con Hayato, aunque había veces en que ambos deseaban matarse, al final se llevaban muy bien.

Por primera vez tenia libertad, podía decidir que hacer o a donde ir, y eso asustaba.

Dijeron que yo jamás podría volver a caminar, pero la lógica de Naruto hizo que lo intentara, y aunque el dolor era terrible, el estar en una cama sin moverte lo era más.

Me llevo a conocer toda la aldea, su equipo, donde comía, donde vivía, sentí envidia el tenia un lugar a donde pertenecer, un lugar a donde volver, aunque el guardaba un gran dolor había logrado enfrentarlo día a día.

Termine viviendo en su departamento, el decía que no era la gran cosa, pero yo estaba feliz, para mi era lo mejor que podría haberme pasado.

Y sin darme cuenta comencé a reír de nuevo.

De no ser por el zorro que habitaba dentro de el, quien siempre me molestaba, creo que se dio cuenta que podía liberarlo al quitar el sello, pero preferí no meterme con el.

Así se me fueron varios meses, entre las andanzas de Naruto, los celos de Sakura y un Sasuke que comencé a ver como un hermano gruñón.

También aprendí que hay pervertidos buenos, quienes adoran a las mujeres sin hacerles daño.

Ero Senin el legendario Sanin, el súper pervertido como se auto llamaba, yo de verdad que llegue a tomarle mucho cariño.

Kakashi, me enseño a leer con sus libros, la verdad me intrigaban mucho esas novelas, era otra forma de ver la vida entre un hombre y una mujer.

Jiraiya consiguió unos zapatos especiales, los cuales ayudaron a mitigar el dolor de mis piernas el cual con el tiempo desapareció, no podía correr como yo hubiera querido, pero ya no me caía tanto.

Había desarrollado una personalidad de auto burla, mis caídas, las cosas que no entendía, y las habilidades que habían sido encerradas dentro de mi, poco a poco comenzaron a despertar.

El tercer Hokage Sarutobi se dio cuenta de ello, y por ello me inculcaba sobre el fuerte deseo del mundo Ninja, el proteger a tus seres amados, había tristeza en su corazón al recodar algo, el poder a veces corrompe a la gente.

Llegaron los exámenes Chunin, y con ello la llegada de Ninjas de otras aldeas.

Fue precisamente donde le conocí.

El estaba de cabeza baja una rama, me sentí atraída por esa aura, era igual a la de Naruto.

Un chico de pelirrojo de blanca piel, su mirada era de odio, si bien apenas había aprendido a leer, el Kanji en su frente me resulto extraño.

Hayato me dijo que significaba AMOR.

Curioso, tratándose de un chico con semejante aura oscura, pero al final de cuentas, el amor era un sentimiento desconocido para mí.

Pero a pesar de ello podía percibir su dolorido corazón, odio, dolor y soledad.

La misma soledad que emanaba de los recuerdos de Naruto, pero también tenía una bestia encerrada dentro de, era demasiada coincidencia.

Esa bestia no parecía muy feliz de verme.

Al verme se sintió amenazado y un aura asesina broto de el, creo que hay algo dentro de mí que los pone nerviosos.

Rodé por la colina mientras el me miraba con fastidio, pero creo que me divertí como siempre con mis caídas, no se cuantas veces volví a caer, pero no podía levantarme.

Hasta que el me sujeto y me arrojo lejos de la pendiente.

- Eres patética. – me dijo aquel chico.

No entendí bien el comentario pero solo le sonreí tan alegre como me fuera posible, para mi el me ayudo, a su modo pero me había ayudado.

Le regale una de mis bolas de arroz que había hecho, la verdad todavía la forma no me salía, pero creo que el sabor estaba mejorando.

Nunca supe si la había tirado o no.

Tenia que ver a Naruto y los demás para llevarles el almuerzo.

La verdad el mundo Ninja no me agradaba, Sarutobi me permitió asistir a uno de los exámenes, creo que quería que desarrollara mas mis habilidades, pero…

El ver como peleaban entre ellos, la determinación, el sentir, el odio de muchos, era demasiado para mi, hubo dos peleas que me afectaron demasiado, la de Hinata Hyuga y la de Gaara el chico pelirrojo que había conocido días antes.

Había tanto dolor en esas peleas, había soledad en sus corazones, por que no todos podían vivir en paz, por que no podían ser amigos,

Naruto también le afectaron esas peleas, la de Hinata la sintió personal y la de Gaara no supe como describirlo.

Al final, nunca supe ayudar a Naruto, los sentimientos encontrados, podía sentirlos pero no los podía comprender, no sabia que era el amor, el odio, ni el rencor.

En las finales de los exámenes hubo un ataque a la aldea.

Aprovechando este ataque, algunas Ninjas contratados para regresarme con el mejor postor, la verdad no estaba preocupada por mi, Naruto y Gaara estaban peleando entre ellos, deseaba tanto que pararan, que pudieran ser amigos, ellos de cierta manera eran tan parecidos.

Sasuke fue quien me rescato, por los golpes que tenía no podía moverme mucho, así que me dejo en un lugar seguro y fue a ayudar a Sakura.

Solo vi como terminaron las cosas, Naruto había derrotado a Gaara, al caer cerca de donde estaba corrí lo mas rápido que pude, no quería que se mataran entre ellos, mire con tristeza como Naruto se arrastraba hacia Gaara, debía detenerlo si el seguía con su idea de destruir Konoha.

El no se podía mover, pero pudo verme con lagrimas en los ojos, mientras suplicaba que dejaran de pelear, el miro mis lagrimas, pero no me importaba en absoluto yo solo quería que todo acabara pronto.

Sus hermanos llegaron pronto por el, mientras Sasuke llegaba a nuestro lado, cada quien se fue por su propio camino, con nuevos sentimientos encontrados.

Después del ataque se celebraron los funerales de los caídos, entre ellos los del tercero, el dolor que abrazaba a Konoha era muy fuerte, fue la primera vez que pude sentir ese sentimiento de perdida.

Jiraiya tomo a Naruto para ir en busca de una persona muy importante, me alegre cuando me dejaron acompañarlos, la verdad tenia miedo de quedarme sola en la aldea, en el camino Naruto continuaba su entrenamiento, y el hecho de que no pudiera caminar tan rápido como era su costumbre me ayudo a que pudiera seguirles los pasos.

En este viaje fue como conocimos a la legendaria Tsunade, ella era una mujer increíble, aunque su personalidad era algo fuera de lo común, pero Orochimaru apareció, deseaba que Tsunade curara los brazos que el tercero había lastimado, Tsunade tenia sentimientos de tristeza y perdida pero, gracias a Naruto ella pudo hacer brillar la llama que se había apagado dentro de ella.

Así fue como llego a Konoha Tsunade la quinta Hokage, ella me enseño algunas formas de medicina a través de plantas, también ayudo a que pudiera mejorar mi cuerpo, le sorprendió que no emitiera ningún tipo de chacra, pero nunca me trato de forma distinta, y eso me hizo feliz.

Su trabajo en la aldea fue de gran importancia, curo a Rock Lee, y todas las personas que habían sido heridas en el ataque, continuaron más misiones, y parecía que la vida se había tranquilizado…pero lo peor estaba por comenzar.

Sasuke había decidido dejar la aldea.

El odio de Sasuke fue mayor al sentimiento de sus amigos.

Tal vez si hubiera entendido este sentimiento como el resto, hubiera podido ayudarlo, pero no pude…

Naruto junto con otro equipo fueron en busca de Sasuke, Orochimaru mando varios Ninjas por el, y era cuestión de tiempo para detenerlo, Sakura le pidió a Naruto que lo trajera de vuelta y el le prometió que lo traería de regreso, nunca pensé que eso fuera a causarle tanto dolor.

Tuve una fuerte visión y el miedo de perder a mis dos hermanos fue mayor al dolor que esta me causaba, así que tome prestado a uno de los perros de la familia de Kiba y decidí alcanzar a Naruto, debía detener esa predicción antes de que se cumpliera.

En el camino me tope con Gaara y Lee quienes habían luchado con un chico llamado Kimimaro, no pude evitar sentirme triste por su muerte, al igual que yo había crecido dentro de una celda, la visión de soledad y sufrimiento que el había dejado, me parecieron una tortura, así que continúe con mi camino, debía encontrar a Naruto antes de que fuera muy tarde.

En ese momento agradecí mi sensibilidad ya que eso me llevo más rápido hacia ellos, la batalla que estaban teniendo estaba fuera de límites, Sasuke estaba decidido a matar a Naruto.

Fue un momento crítico, debía detenerlos, pero estando ahí no sabía como hacerlo.

Y un grito salio de mi, nunca me imagine que mis sentimientos pudieran alcanzarlo, fue como descubrí que puedo hacer que otras personas, aunque sea por un momento puedan sentir los sentimientos de otros.

Y gracias a ello Sasuke no lo asesino.

La gran explosión me aventó lejos, después de eso, solo vi como se iba alejando hasta que le perdí de vista, pero aunque quisiera detenerlo, alguien con mi condición nunca hubiera podido detenerle, así que solo me enfoque en Naruto.

Kakashi nos encontró después, había tristeza en su corazón.

Con la recuperación de las heridas de Naruto, su corazón por el contrario no lo estaba, tampoco el de Sakura.

Pasó algún tiempo, pero Naruto estaba decidido a traer de vuelta a su amigo, y fueron varias misiones enfocadas en su búsqueda, decidí que debía esperarlo en casa, es lo único que podía hacer.

Hinata y yo comenzamos a ser buenas amigas, desde que la vi luchar sentía una gran admiración por ella, nunca le conocí alguna amiga, además no entendía muy bien sus sentimientos por Naruto, pero de lo que estaba segura era de que ella se preocupaba mucho o mas que yo de el.

Su deseo de superación y fortaleza me dieron ánimos para tomar mi camino, platique con Tsunade y ella estaba feliz de mi decisión, sabia que Naruto muy pronto partiría con Jiraiya y yo no podría seguirle.

Hubo varias misiones y peleas en donde Akatsuki comenzaba a mostrar interés en las nueve bestias, pero en ese momento no comprendía la magnitud de todo aquello, tenia que aprender mas cosas, entenderlas, para poder ser de utilidad y ayudar a las personas que eran importantes para mi.

Naruto dejo la aldea para su entrenamiento, serian dos años y medio, mucho tiempo para mí, pero estaba decidida en apoyarlo, Sasuke también era importante para mi, era como un hermano mayor gruñón al que quería tanto.

Así que estudie con todas mis fuerzas, aprendí más sobre plantas medicinales, y todo lo que pudiera aprender del resto de las aldeas vecinas.

Me prepare todo lo que pude y con la autorización de Tsunade, me convertí en una embajadora, viajaría por toda la región, logrando tratados con las otras naciones, en pocas palabras parte del trabajo de Tsunade creo que por eso ella se puso muy feliz, le ahorraría el papeleo, pero yo estaba feliz con todo ese trabajo, era mi forma de ayudar.

Pero deje la aldea por dos años, me la pasaba viajando y estudiando nuevas ideas y costumbres, era maravilloso poder hacerlo, pero también muy triste.

Pero por fortuna siempre estuvo Hayato conmigo, de no ser por el tal vez no hubiera logrado nada de lo que me había propuesto, el siempre cuidándome y preocupándome.

Y fue cuando pude liberar el sello que lo tenia atrapado, pude apreciar al apuesto joven, quien mas que ser un Ninja de Konoha, estaba mas a mi servicio, siempre preocupado por mi.

Así pude constatar que Hayato era en verdad muy fuerte, conocía técnicas muy poderosas, agregado a su inteligencia, comenzó a ser temido.

Un guardián muy sobre protector.

Conocí a los diferentes lideres de cada aldea, cada uno tenia su modo de ver el mundo Ninja, al poco tiempo Gaara se convirtió en el nuevo Kazekage, estaba feliz por el, los sentimientos de su corazón habían cambiado, y su sonrisa empezaba a mostrarse.

No entendía muy bien el porque mi corazón comenzaba a cambiar al verle, pero cuando descubrí que podía evitar el ver los sentimientos que la gente tenia de mi, cerré esa parte, me daba miedo saber todo aquello, el sentir que alguna vez, alguien a quien yo estimaba pudiera sentir odio o repulsión me hacia temblar.

Y con Gaara no fue la excepción.

El me ayudo mucho a comprender muchas cosas, también estaba interesado en crear mejores relaciones con otras aldeas, empezamos a ver las pequeñas aldeas que siempre sufrían por el poderío de las mayores.

Con el tiempo comenzaron los rumores de Naruto, había salvado a Gaara de Akatsuki, las misiones que tenía comenzaron a sonar muy fuerte, me alegraba mucho que se estuviera volviendo muy fuerte.

Pero no estaba preparada para lo que se me venia, un día al dirigirnos a Suna para que Gaara pudiera leer un tratado con la nueva Mitsukage, me desvanecí.

No se cuanto tiempo fue, ni por que razón.

Parecía un sueño, flotaba, estaba desnuda y mi cabello estaba suelto, no me había percatado de todo lo que había crecido, pero aquello no me importaba, no muy lejos la presencia de alguien conocido para mi, era un sueño o una ilusión, no, Jiraiya.

Estaba en una pelea, la forma que tenia era muy rara, había dos ranas en sus hombros, y le estaba costando mucho trabajo el evitar los golpes de seis individuos.

Gritaba con todas mis fuerzas, pero era en vano, no lograba escucharme.

Solo era una espectadora de todo aquello.

Me sentí terrible, Jiraiya estaba siendo asesinado y yo no podía hacer nada.

Por un momento desapareció, creí que había escapado y eso me dio un poco de alegría, pero no tardo mucho en volver a aparecer.

Había determinación en aquel momento, tomado por sorpresa el resto se le fue encima, era una pesadilla, no podía creer que estuviera pasando todo esto.

Estaba muriendo.

Y por un instante pude ver parte de sus recuerdos, y dos personas llamaron mi atención, recordaba haber visto a una antes, el rostro del cuarto Hokage, y la mujer de cabellera roja… todo era como un rompecabezas, y salio a la luz.

Los padres de Naruto.

Un ultimo esfuerzo y un testamento fue lo que dejo Jiraiya, el hombre de los piercing lo estaba rematando, el caía de lleno en el agua, hundiéndose lentamente.

Trate en vano de alcanzar su mano, pero fue inútil, pero me sorprendí cuando el me miro y me dedico una sonrisa, creo que en esta forma, solo pueden verme los moribundos y los fantasmas, solo pude ver como el se hundía cada vez mas.

Había muerto.

Ese dolor me consumía y no se cuanto tiempo estuve así, pero no podía regresar a mi cuerpo, en ese momento entendí lo que Sasuke decía con su dolor.

Cuando desperté ya habían atacado Konoha, el mismo hombre de los piercing, no sabia que es lo que ocurría, como había tanto dolor y odio en una sola persona.

Volví a caer en un tipo de coma, y vi con horror, Konoha había sido destruida, muchas personas estaban muertas y heridas.

No entendí por que tenía que ver todo eso, por que solo debía ser una espectadora.

Pero creo entender mucho mejor el porque, Naruto estaba peleando con aquella persona, creo que el lazo que tengo con las personas mas importantes es lo que me llama.

Pude ver a Naruto, cuanto había cambiado.

Su cuerpo, aquella mirada, y el poder que ahora tenia, no había manera de describirlo.

Había dolor y mucho sufrimiento por ambas partes, Naruto estaba perdiendo, no quería ver de nuevo la muerte de alguien importante para mí, pero no sabia que hacer.

Hinata apareció de pronto y se enfrento a ese sujeto y fue cuando comprendí sus sentimientos, todo lo que ella había guardado todo este tiempo, un sentimiento de admiración se había convertido en amor.

Por primera vez entendía ese sentimiento y fue cuando yo comprendí lo que sentía por Gaara.

Mire con horror como era herida, y Naruto vuelto en furia libero cuatro colas, la pelea comenzó de nuevo y por un momento perdí su esencia, volví a sentir la de aquel hombre rubio tan parecido a Naruto.

Había deshecho la transformación, y la pelea siguió de nuevo.

Pero estaba vez Naruto había ganado.

Ahora tanto Naruto como yo, pudimos entender todo el dolor que guardaba el corazón de Nagato, fuera de todo lo acontecido, estaba feliz de que Naruto no haya elegido el camino de la venganza, a pesar de todo el daño que este había hecho a Konoha, había sido perdonado.

Naruto con su brillo volvió a liberar a otra persona de la oscuridad de su propio corazón,

A diferencia de Jiraiya, Nagato siempre pudo verme desde que estuve en aquel sitio, pero me ignoro por completo, antes de morir sentí que tenía esperanzas en Naruto.

Konoha recupero las vidas perdidas, con lo último del Chakra de Nagato, resucito a los caídos, incluyendo a Kakashi.

Cambie de rumbo con dirección hacia el señor del fuego, debía informar lo acontecido, aunque quisiera salir corriendo hacia Konoha, mi deber era antes que nada.

Para cuando llegue ya habían dado la orden de que Danzou sustituyera a la nueva Hokage, eso era algo malo, había escuchado de Jiraiya que este hombre no era alguien de fiar.

Pero sin pruebas, no podía hacer nada, además de que había una reunión urgente para todos los Kages, aun peor.

Como embajadora tenia que asistir y verificar los tratados que se llevaran a cabo, pero el simple hecho de que se mencionara a Sasuke para aparecer en el libro Bingo, me decía todo lo que se venia.

Llegamos tarde a la reunión, el líder de Akatsuki se había presentado como Madara Uchiha y había declarado una guerra en contra de las naciones, Sasuke había atacado a los Kages, con el único propósito de matar a Danzou.

Hayato estaba nervioso, sentía que algo andaba mal con todo eso, Sasuke por lo descripto parecía muy diferente, y estaba seguro que Madara era del tipo de personas manipuladoras y engañosas.

La cosa se estaba poniendo demasiado complicada, pero la presencia de Madara, me tenia muy nerviosa, algo en el comenzaba a rondar por mi cabeza.

Sentía que le conocía, y estaba segura que si lo encontraba y veía en su corazón encontraría las respuestas a mi pasado.

Con lo acontecido, notifique al señor del fuego de la decisión de Danzou, al haber escapado de la reunión y con testigos de los Kages, se destituyo del cargo, así Kakashi paso a ser el nuevo Hokage.

Salimos junto a Gaara en búsqueda de Naruto, era lo principal que se debía hacer en ese momento, mientras los Kages comenzaban a realizar los movimientos necesarios para enfrentar lo que se venia a cabo.

No tardamos mucho en encontrarle, pero lo que vi, fue a un chico deshecho, su corazón estaba en pedazos.

Supe lo de Sakura, ahí fue cuando comprendí otra parte del amor, aunque esta era más retorcida y amargosa.

No se si Sakura era capaz de matarle, y no me refiero a la fuerza, si no al tenerlo en frente y matar a la persona que amas.

Todo lo que pude hacer era abrazarlo con todas mis fuerzas, lo mas fuerte que podría hacerlo, quería intentar sanar su corazón, quería borrar todo ese dolor que cargaba.

Gaara hablo con todo el dolor de su corazón, intenta ayudarte, por un lado esta como Kazekage y su deber como tal y por el otro esta como tu amigo.

Al final tuvimos que regresamos a Konoha, a fin de evitar que Danzou modifique la situación, tres clones de Naruto partieron para buscar a Sakura y al resto del equipo.

Pero después de eso no hubo más que silencio por tu parte.

Hasta que a mitad de camino te detuviste sin razón.

Cambiaste a modo Senin y una expresión de enojo se dejo ver en tu rostro, preocupándonos a todos.

Imágenes en tu rostro aparecieron y mi sorpresa fue mayor.

Sasuke había aparecido y estaba con Danzou, y Sakura no estaba muy lejos de donde el se encontraba.

Madara había encontrado a Danzou, ambos hombres sabían secretos uno del otro, mientras sus Anbu le daban tiempo a este de liberar el sello de su brazo vendado.

Durante la batalla, Madara logra absorber a los Anbu de Danzou, a pesar de lo fuertes que eran, al mismo tiempo libera a Sasuke ya recuperado por la habilidad de Karin, su plan comenzaba a moverse.

Sasuke en cuanto tuvo a Danzou de frente se percato del brazo que tenia, los ojos de los Uchihas caídos, al parecer durante la masacre del clan Uchiha, este de algún modo pudo hacerse de sus ojos, y los sello en su brazo.

Todo esto enfureció a un nivel inimaginable a Sasuke, quien de inmediato se lanzo contra su adversario, Madara por dentro sonreía, era lo que estaba esperando, Karin solo era una espectadora, si se acercaba sufriría las consecuencias.

Se percato de la presencia de varios Ninjas, de un lado Sakura y su equipo, de otro lado la Mitzukage, y otro Chakra más conocido, Naruto Uzumaki.

Pero Sasuke no escuchaba ninguna razón en ese momento, solo tenía en mente en acabar con el principal causante de su odio.

Madara debía pensar rápido si Konoha o algún otro se interponía, podría afectar su plan antes de ser ejecutado,

La pelea que se estaba desarrollando Sasuke vs. Danzou estaba fuera de limites, aun cuando Sasuke estaba agotado por las anteriores peleas, su odio le daba las fuerzas para continuar, pero Danzou resulto ser alguien en verdad muy peligroso.

Aquel sitio se convirtió en una verdadera zona de guerra, cada oponente sacaba lo mejor de si, un error significaría la derrota del otro.

Por lo mismo esa batalla permitió que fueran detectados.

Sakura llego a su encuentro mucho antes que los demás, su llegada dio el tiempo suficiente para que Danzou pudiera escapar como era su costumbre, sabia que no podría derrotar a Madara y a Sasuke juntos.

Sasuke intento ir tras de el pero fue detenido por Sakura, este enfurecido miraba como Danzou se perdía a lo lejos.

Madara no podía permitirse semejante error y en un rápido movimiento se coloca detrás de Sakura dispuesto a darle un golpe que acabara con su vida.

Pero un rápido movimiento de Rock Lee impidió hacerlo, ahora tenia a cuatro Ninjas de Konoha, eso no era nada bueno.

Sai solo miraba como su maestro salía corriendo, pero no pudo evitar mirar su brazo vendado.

- Sharingan – su brazo estaba lleno de esos ojos rojos.

No había tiempo que perder, había que acabar con ellos o perdería aquella oportunidad, los absorbería como a los demás, pero un fuerte Chakra les había encontrado, la Mitzukage los había hallado.

Mala suerte, ella como oponente las cosas no saldrían bien, su ataque podía dañar a Susanoo sin ningún problema, necesitaba que Sasuke se volviera aun mas fuerte, hacer la técnica definitiva de los Uchiha aun mas poderosa.

Sakura no estaba dispuesta a perder esta oportunidad, tenia que salvar al chico que siempre ha amado, aun cuando ella se perdiera en el proceso.

Sasuke no estaba para jugar con ella al gato y al ratón, pero se dio cuenta que esta vez era diferente, la Sakura presente tenia otra aura, tal vez debería darle una muerte digna.

Sin que ella pudiera evitarlo Sasuke saco su espada a una velocidad que fue imposible evitarla, y atravesó un cuerpo.

Estáticos quedaron los presentes.

Frente a ambos chicos, Sai se había atravesado recibiendo el ataque del pelinegro.

Con una mirada fría miro como el pálido chico caía sobre la nieve, mientras le miraba con una sonrisa. Esa sonrisa falsa con la cual le había visto la primera vez.

Sakura comenzó a llorar.

Aprovechando la oportunidad Madara, Sasuke y Karin desaparecieron, siendo perseguidos por los hombres de la Mitzukage.

Sakura intentaba por todos los medios curar a Sai, mientras veía como su vida se le escapaba de las manos.

Cuando llegamos fue demasiado tarde, Sai había muerto.

Naruto estático veía a Sakura llorar sobre el cuerpo de Sai, mientras alrededor de el sus amigos le miraban con tristeza.

Ahora que podría hacer.

Ya no estaría aquel chico que le causaba dolor de cabeza con cada comentario que sacaba de sus libros.

No le sorprendería con algún abrazo vergonzoso en medio de la calle.

Sai ya no estaría ahí…

Después de eso, regresamos a la aldea, había mucho que hacer, terminar la reconstrucción de la aldea, y la captura de Sasuke había pasado a un segundo término.

Con la muerte de Sai, Kakashi considero que era mejor que Naruto se encargara personalmente.

Danzou pasó a ser un prófugo después del reporte de los Kages.

El Raikage decidió que debería entrenar al Joven Naruto, ahora que tenía a Samehada, esta era muy útil para protegerle.

Pero aun así lo tenia muy bien vigilado.

Naruto acepto la oferta de Killer Bee, si podia mantener al Zorro a raya, en caso de que perdiera el control no causaría mas daños.

Aun tenía mucho que aprender, hacerse más fuerte.

Pronto se escucharon rumores de que Madara ya comenzaba a realizar sus primeros movimientos, y nuevos Akatsuki empezaron a ser conocidos.

Era cuestión de tiempo para que empezara a mover a las ocho bestias contenidas por el.

Konan pronto dio señales de vida, ayudando a Konoha, al principio muchos estaban renuentes pero Naruto supo convencerlos de lo contrario.

Más aldeas se sumaban a la lucha, aliados que empezaron a dejarse ver.

Cada uno comenzaba a buscar superarse aun mas, la situación lo requería.

Fue el año mas largo que jamás nos hubiéramos imaginado, había pocos momentos para relajarse, solo a la expectativa de cualquier ataque.

Sakura entreno aun mas duro, sus decisiones habían causado mas dolor de lo que jamás hubiera imaginado, con Naruto lejos de la aldea, no podia seguir dependiendo de el, ahora estaba sola, Kakashi como Hokage tenia mucho trabajo, Sai muerto y Naruto entrenando, solo ella quedaba de aquel equipo.

Yo continuaba con mi labor de aldea en aldea, Hayato como siempre no se despegaba de mi, aquel chico que siempre me cargaba a sus espaldas, llevándome de un lado a otro…ese chico que siempre me amo…muy pronto desaparecía frente a mis ojos.

Madara dio un nuevo ataque ahora con Sasuke aun más fuerte, no había tiempo que perder, tenia que obtener lo que siempre anhelo.

Tenia que destruir todo lo que Hashirama había construido, Konoha, el espíritu del fuego de cada Ninja, y al último Senju, Tsunade.

Ahora ella ya recuperada se ocupaba de entrenar a más Ninjas médicos, enfocándose más en los hospitales y lugares de acopio de heridos, no permitiría que muriera más gente.

Con el regreso de Naruto las bajas eran mínimas, había creado una excelente mancuerna con Killer Bee, lugar donde se paraban, no había quien los detuviera.

Solo buscaba el momento de enfrentar a Madara y encontrar a Sasuke.

Muy pronto se le concedería su deseo.

Hinata había crecido como Ninja aun más, sus técnicas se habían vuelto muy fuertes, había superado a Neji y a su hermana, sin duda ahora era el orgullo de su padre y su clan.

Envuelta ahora en una belleza que le rodeaba, su hermosa figura y su fuerza, comenzó a ser una leyenda en las batallas que se llevaban a cabo.

Aunque eso ya no le importaba.

Quería proteger a su aldea, su familia, amigos y si fuera posible a aquel rubio que seguía desde las sombras.

Se daba tiempo para su clan, los combates que sufría Konoha y para ayudar a su maestra al cuidado de la Hija de Azuma.

Con Shikamaru había podido cuidar a la pequeña, y se repartían el tiempo junto son Kiba e Shino, la pequeña de cabello y ojos negros era la viva imagen de su padre, seguramente llegara a ser tan buena como sus padres.

Naruto la vea siempre en la batallas y estaba muy asombrado de su crecimiento, cuando se reunían en grupo para detallar los siguientes movimientos, era cuando estaban en el mismo sitio, pero no pasaban de ahí.

Decidido a responder a aquella chica su confesión, y avergonzado por no haberlo hecho antes, la cito cerca de los campos de batalla, para no ser interrumpidos.

Yo solo me burlaba de mi querido rubio,

- como era posible que no lo hayas hecho antes, creo que tu amor por Sasuke te tiene nublado.-

Hayato comenzó a reír como loco, me extraño verlo de ese modo, el es mas serio.

Mientras Naruto no le gusto la broma salio echando nubes negras, era divertido verle de nuevo así.

Pero algo cambio los planes que tenia.

Danzou apareció junto con los Anbu que le habían seguido, tomo a Sakura y pidió que Naruto se entregara.

Mientras Hinata esperaba por Naruto, Madara la tomo como prisionera, y de igual forma espero que el rubio fuera a rescatarla.

Una trampa por cualquier lado que le vieras, pero no sabia a quien iría a rescatar, quien era mas importante para el,

Aun con lo ocurrido, Sakura seguía siendo alguien importante dentro de su vida.

Por el otro Hinata también era ya parte de su vida.

Con el apoyo de todos sus amigos, y ala brillante mente de Shikamaru, comenzamos a movernos.

Solo mire como se alejaba Naruto, los sentimientos encontrados desde aquella vez de la reunión de los Kages, aun lo consumían por dentro, la muerte de Sai, los sentimientos que comenzaban a florecer dentro de el y que aun no se daba cuenta.

Mi misión era la de entregar un documento a Gaara, eran los últimos planes de aquella batalla, sus últimos avances y la técnica que había desarrollado, un legado que había dejado Ero Sennin, la técnica de su padre el cuarto, y la técnica que Itachi le dio para detener a Sasuke.

Ahora todo dependía de un último ataque.

Un error y con ello traería la destrucción de Konoha.

También quería seguir el ejemplo de Hinata, no mentirme más, mis sentimientos por Gaara, aunque fuera más grande mi miedo, tenía que sacarlos de mi corazón, no quería vivir arrepentida por el resto de mis días.

Mientras me despedía de Naruto con la mano levantada, le veía alejarse, no sabía que seria la última vez que nos encontráramos.

En el camino nos encontramos con Kanguro y Matsuri, también tenían un mensaje para Kakashi.

En un intercambio de información, ambos dimos vuelta por donde habíamos venido.

Me sentí mal, no había podido siquiera verle, pero al ver a Matsuri, siempre creí que había algo entre ellos, pero nunca quise ver dentro de sus corazones para averiguarlo, o mejor aun el preguntarle directamente.

Hayato solo me veía con tristeza, sabía muy bien de mis sentimientos.

- En verdad soy patética –

Un Chakra me saco de mis pensamientos Madara Uchiha estaba detrás de nosotros.

Ahora con más aliados yo era un blanco, mis habilidades le interesaban, pero al estar de frente con el, algo se rompió, los recuerdos, aquellas memorias extraviadas comenzaron a salir sin poder ser contenidas.

Madara al tener la habilidad de leer la mente, supo de inmediato quien era, Hayato al igual que yo recupero sus recuerdos, yo estaba paralizada, no sabia que hacer, no podia moverme.

Ahí tirada en el piso, sosteniendo mi cabeza, mientras lagrimas salían de mis ojos, cayendo como piedras al piso, Madara y Hayato peleaban entre ellos.

Frente a Madara se encontraban dos personas que tenían lazos con Hashirama, la persona que mas odiaba, tenia que eliminarnos de inmediato, sobre todo a mi, ya que sabia de mi origen.

Tal vez utilizarme para sus propósitos, pero Hayato nunca lo permitiría.

Los recuerdos de Madara permitieron a Hayato darle pelea, era algo que tenia de ventaja, y Madara sabía muy bien eso, aprovechando mi desesperación, utilizo Amateratsu hacia mí.

Hayato llega a tiempo mientras me aleja.

Yo solo lo veo quemarse.

No podia creerlo.

Mi querido Hayato desaparecía entre aquellas oscuras llamas.

El solo me sonreía mientras me decía algo que no alcanzaba a escuchar.

Un grito sale de mi boca, tan agudo y con tanto dolor.

Madara divertido veía la escena.

-Quien te va a proteger mi niña, ahora estas sola – divertido gozaba mi dolor.

Las apagadas llamas no habían dejado ningún rastro, nada había.

Pero ahora que lo pienso, al no tener ese tipo de Chakra si no el de Naturaleza, yo no hubiera sufrido algún daño, me agobia solo de pensarlo.

Madara se acerca, y con dolor siento que desaparezco.

Una nueva visión aparece ante mí.

Oscuridad, el mundo Ninja esta en caos, el sol ha dejado de brillar, el Tsukuyomi parece haber dado frutos, eso me llena de dolor.

Pero de pronto una luz más fuerte que la del sol hace que la oscuridad desaparezca.

Naruto Uzumaki.

Un nuevo orden aparece y con ello la esperanza.

Creo que entonces todo esta bien.

Una vez mas nadie me recuerda, he sido olvidada, como si nunca hubiera existido.

Pero no me importa.

Solo deseo poder verte una vez mas, no solo a ti, si no a todas aquellas personas que pude conocer, gracias a tu fuerza que compartiste conmigo.

La lluvia cae fuertemente.

Mi cuerpo esta lleno de heridas, no recuerdo como me las hice.

Sigo llorando.

Frente a mi un chico pálido de cabellos rojos me mira sorprendido.

-Nagato – susurro antes de perder el conocimiento.

Este sorprendido corre a mi encuentro evitando que cayera al suelo.

Así fue como de nuevo nos encontramos, estoy más débil, pero en esta nueva era, hay paz, no hay misiones, no hay peleas, creo que ahora lo que rige es la política, aunque creo siempre ha sido así.

Poco a poco nos encontramos con muchas personas, estoy feliz, aunque haya pasado demasiado tiempo, la mayoría sigue teniendo la misma esencia.

Naruto, sabes, Hayato no podrá volver a renacer, Amateratsu quemo todo de el, incluso su alma.

Pero espero que por un milagro nos podamos encontrar y como siempre me cargue en su espalda y caminemos a un nuevo camino, donde todos podamos reír como si todo hubiera sido un mal sueño.

Llevas tres días inconciente.

Utilizaste la técnica del ermitaño, pero tu cuerpo no esta acostumbrado, fue demasiado pesado para ti, y seguramente en estos momentos, estas recordando cada día que viviste antes, tus amigos, aquellas personas que perdimos, y a nuestro querido Baka: Sasuke.

Hinata ha venido varias veces, pero no pasa de la esquina de la casa, puedo saberlo por que la he sentido, supongo que no tiene el valor para hablarte.

Así que despierta, aun tenemos mucho que hacer.

Aun tenemos que saber que es lo que nos ha traído a esta época, he sentido parte de los otros en ti, pero de Sasuke y Sakura no he podido verlo, ellos aun no recuerdan aquello, y no se por que, tu lazo con ellos debería ser mas fuerte.

Debo dejarte tu madre me llama, así que apúrate a despertar mi querido hermano

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La Esencia de Todos

Muchas gracias por haberse tomado tiempo de leer esta historia