Konbanwa! Disculpenme; de verdad lo siento T-T no quería tardarme tanto, pero aún asi lo hice; gomen! (intentaré actualizar más seguido)
Fran: No te preocupes Tsuki-chan; tuve bastante tiempo para dormir junto a Haru
Tsuki: Ya veo... - se pone a pensar- ahora entiendo porque Bel me quería convertir en un cactus con espinas en estos meses T-T
Bel: Aún planeo eso; plebeya (risa sadica)
Tsuki: Hm, y yo que te puse lindo el día de hoy ¬¬ (Tsuki mira a sus queridas lectoras, haciendo una reverencia) Nuevamente disculpenme; y espero les guste este capítulo :D *besos*
Disclaimer: KHR! no me pertenece; es de Amano-sama (sí me perteneciera; divagaría todos los días con un reverse harem para Haru *¬* XD Es broma)
Una mujer con zapatillas blancas corría por los pasillos de aquella gran mansión con alegría; el día de su boda se acercaba; se sentía tan feliz. Tocó varias veces la puerta; al ver que no contestaban la abrió con cuidado.
La cama estaba tendida, todo en su lugar; sus ojos claros buscaban a la persona con la que compartía sus alegrías y tristezas; su amiga. Cerró la puerta, camino por la lujosa alfombra; preguntando a la nada.
— ¿Haru-chan?—. Se escuchó un ruido en el baño; al percibirlo bien. Se percató de que era el sonido de la regadera goteando y la perilla de la misma cerrarse; suspiró.
La puerta de abrió; mostrando una fémina figura bien moldeada cubierta por una toalla, y sus cortas hebras cafés humedecidas. Kyoko sonrió; abalanzándose hacía ella; que apenas pudo mantenerse de pie.
— ¡Hahi! ¿Qué sucede Kyoko-chan?— preguntó curiosa, recibiendo el abrazo de su amiga.
— El vestido de la boda llegó; quería probármelo. Pero me gustaría que me acompañaras— su dulce voz sonaba feliz; Haru sintió una ligera punzada en su pecho; curiosamente no era igual de fuerte que la primera vez que recibió la noticia; ni tampoco sentía el mismo dolo que el día del compromiso. Tal vez se estaba acostumbrando. Sonrió.
— Claro; pero necesito cambiarme antes—. La peli-miel se alejó con una sonrisa en su rostro; sentándose en la cama; mientras Miura buscaba sus prendas.
— Haru-chan… ¿sabes?—. La morena se colocaba una tanga negra con adornos azules; y un sujetador del mismo modelo.
— ¿Sí?—. Haru se ponía una falda verde a la rodilla; una blusa azul de tirantes; delineando su pequeño pecho y de abajo suelta hasta por la cadera. Se colocó unos zapatos de tacón negros.
— Estoy nerviosa, pero feliz. Amo a Tsu-kun. Mi corazón palpita; y pensar que nos vamos a casar; me hace muy feliz— comentaba sonriente; el rostro de Haru mostró sorpresa, y sonrió.
— Lo sé…—. Definitivamente ya no dolía igual que antes; lo acababa de comprobar.
— Mm, por cierto. El vestido de las damas de honor lo trajeron también hoy; me gustaría te lo probarás—. Dijo tranquila, mirando fijamente a la muchacha, que respondió con gusto.
— Claro, Kyoko-chan—. Ambas mujeres salieron de la habitación. Entre comentarios y risas llegaron a la habitación donde se probarían las ropas.
[***]
Mientras, en la mansión de los Varia. En una lujosa sala con un círculo de tira al blanco para dardos; Belphegor lanzaba sus cuchillos. Lussuria le veía desde la entrada con una bandeja en las manos; en la cual llevaba unas tazas de té.
— Mou~ Bel está raro; van dos veces que falla de puntería. Es como si estuviera ido— quejó se el guardián del sol. Fran que había escuchado todo; se acercó a él; diciendo.
— Seguro el baka-senpai está pensando en Haru—. La monotonía no dejo su faz ni su tono; aun así se percibió cierta molestia. Nuevamente un cuchillo erró su rumbo; incrustándose en un costoso cuadro de al lado.
— ¿La prometida de Gokudera Hayato?— inquirió dudoso. El ilusionista asintió.
El blondo de Varia lanzaba cuchillas, mirando sin mirar; pensando en los dos últimos días que había vivido.
Había poca luz; sus labios sentían un sabor dulce; provocado por el pastel de chocolate; sintió una respiración cerca de su cuello; sonrió al pensar en la castaña. La atrajo hacía su cuerpo, pero no podía. Algo se lo impedía. Abrió sus ojos; observando todo a través de su flequillo. Miró a Fran recostado en el regazo de la chica; el rostro del peli-verde era sereno; y tenía tomada la mano izquierda de la mujer entre la suya; Belphegor curvó sus labios en molestia; frunció el entrecejo. Aunque nadie lo percibió; una por estar dormidos, otra porque no se veía. Estaba por quitar al ilusionista de golpe, pero se detuvo; no quería despertarla.
Abrazo a la morena protectoramente; contempló sus carnosos labios que había probado varias veces. Observó las pestañas de ella, sus mejillas; aspiró el aroma de sus cabellos con deleite. Estaba por colocar sus labios sobre los de ella; cuando escuchó un leve gemido de dolor; y una gota salió de sus cerrados ojos.
— Tsuna-san…
El bermejo se detuvo; creyó escuchar mal; pero no. Ahí de nuevo ella pronunció con tristeza ese nombre.
"¿Sawada Tsunayoshi?" se preguntó él mismo en pensamientos. Se alejó un poco de ella; aún la abrazaba, sonrió de medio lado; golpeando su cabeza con desgano contra la fría pared.
"Tal vez… no soy un genio"
Lanzó otra navaja; esta vez salió por la ventana; chasqueó la lengua; levantándose del sillón en el que descansaba; volviendo a recordar.
Todos se habían levantado. El ambiente era tenso; el blondo se hizo el dormido, después le dijo a Miura que se fuera; no haría nada que la molestará; ella negó al principio, pero se retiró después algo triste. El príncipe sentía un vuelco en el estómago; no era hambre. Era algo extraño; molestia, enfado; culpa de verla así. Era todo y nada al mismo tiempo; le dio la espalda. Después escuchó que ella se despidió y salió. Pasaron los días; su castigo terminó, y ahora había regresado a la mansión; pero ese sentimiento extraño no desaparecía.
Fran, que observaba a su senpai. Se encontraba meditando. ¿Qué le pasó al baka-senpai para estar así? Intentó hacer un repaso de los días anteriores.
Miraba las facciones de la mujer a lado de él. Llamó a su senpai varias veces y soltó unos insultos; al no haber reacción; se acercó a la chica que dormía plácidamente en ese incomodo lugar. Con la punta de sus dedos rozó sus labios, sintiendo su cálida respiración calmada; acarició la cremosa mejilla; era suave. Se sentía curioso por aquella mujer; quería saber más de ella; pero no sabía cómo. Su apatía permanecía, pero la curiosidad le ganaba.
Intentando estar cerca de ella; se recostó sobre sus piernas; tomó la mano izquierda de la muchacha para sentir ese cálido tacto. Poco a poco el sueño le embargó; tranquilizándose y dejándose caer en un mundo abstracto.
A la mañana siguiente; recuerda haber despertado; mirar el rostro de Haru con un leve dejo de haber llorado. Tal vez en sueños, pensó. Observó a su senpai dormido; se levantó con calma; con la yema de su pulgar, borró los rastros de las lágrimas de aquel fémino rostro.
La miro por unos momentos, se levantó de aquel lugar; posicionándose en la entrada del calabozo.
Miura se despertó a los poco minutos. Belphegor dejó de abrazarla, y se levantó, importándole poco si ella mantenía el balance o no. Torpemente ella se levantó; le sonrió a ambos varones con un ¡Buenos días!. El blondo le dijo que se marchará; no necesitaba verla ni tenerla ahí; y que sí el problema era que estaba allí por la "rana"; entonces no haría nada en su contra.
Haru negó, posterior a eso; bajó su rostro, y salió de aquel lugar. Se despidió del blondo, que la ignoro; y después de Fran; quien asintió sin interés.
Ese mismo día. Lussuria había llegado con la noticia de que él iba a relevar a Fran. El peli verde se fue, y no supo de su senpai. Y ahora… este estaba más extraño de lo usual.
Fran observó a Belphegor salir por la ventana de aquella sala en el segundo piso. "Seguramente ira a ver a Haru". Ante ese pensamiento sintió una cuchilla en su pecho; y no era la típica navaja de su senpai; esto dolía más; ardía, quemaba ¿qué era?. El rostro de la morena llegó a su mente; el dolor se calmó un poco; esbozó una invisible sonrisa.
"Tal vez sí la veo; también me tranquilice" pensó; estaba por salir de la misma forma de Bel; cuando escuchó una estruendosa voz.
— Voiiii! Malditos mocosos; tienen que ir a otra misión. Es peligrosa— su rostro se puso serio; escaneó la habitación, preguntó a los presentes— ¿Y Bel?
— Se fue— respondió sin más el menor. Lususría hizo un corazón con sus dedos ante el comentario. El capitán de estrategia frunció su entrecejo; gritando.
— Voii! Qué se cree ese estúpido mocoso— bufó. Resignadamente molesto; miró a Fran y a Lussuria.
—Lussuria. Fran. Tienen que liquidar a una familia entera; tenemos el permiso de los Vindice; puesto que esta familia se ha revelado ante toda la mafia—. Dicho eso, estaba por irse; cuando una monótona voz le detuvo.
— Squalo-san. ¿Por qué no manda al hentai de Levi-san? Él es muy orgulloso cuando de misiones se trata—. Una vena saltó de la frente del capitán de estrategia; se viró de golpe. Lanzando espadazos a diestra y siniestra.
— Voiii! Él imbécil ese se largó junto al jefe de vacaciones— gritó furioso—. Ahora, ustedes vayan y eliminen a la familia Dubois.
— Squ-chan. ¿Ese nombre no es acaso…?— se escuchó a Lussuria decir precavido.
— Lo es. Los Dubois son unos poderosos mafiosos; no son muchos; pero son bastante fuertes. Cada miembro se puede comparar a la fuerza élite de los Vongola.
— ¿Entonces por qué solo Fran, y yo vamos?
— Tengo que quedarme a recibir al idiota del jefe; y a cumplir otra misión. El mocoso de Bel se largó a no sé dónde. A los críos Vongola no los enviamos porque la boda de Sawada Tsunayoshi se acerca; así que los disponibles son ustedes dos.
— Tch. Yo no quiero una misión así— quejó se el menor.
— Voii! No te lloriquees. La misión queda programada para una semana fuera en París; al regresar se llevará a cabo la boda de Tsunayoshi, y estarán presentes.
El peli-blanco miró a los dos; y con un cierto tono calmo; mencionó antes de irse.
— Tengan cuidado.
Los Varia asintieron, retirándose a sus habitaciones para tomar sus pasaportes, y viajar a Francia para cumplir su misión.
"Supongo que no veré a Haru en una semana. Me gustaría despedirme. Pero no es como sí no la fuera a volver a ver ¿no?".
Tomó su pasaporte, y salió de aquel lugar. Se compraría prendas en aquel país, así no tendría que cargar con un molesto equipaje. Lussuria llegó un poco después; y ambos partieron rumbo a su jet privado. El rostro de Fran se asomaba por la ventanilla del avión; observando la mansión de los Vongola volverse más pequeña lentamente.
[***]
Kyoko se veía en el espejo con su blanco vestido largo, con encajes florales en el escote; y un velo extenso. Haru le pasaba varios accesorios, mientras la sastre admiraba su trabajo contenta. Miura le entregaba un hermoso prendedor de cabello, dando el aspecto de una orquídea, cuando su amiga estaba por tomarlo. La morena se lastimó con el metal agudo de la misma, soltándola por acto reflejo. Kyoko le miró preocupada. Haru quitó la mano con rapidez evitando que el blanco vestido se tiñera de gotas rojas.
— Perdón, Kyoko-chan— dijo al tiempo que levantaba el adorno; colocándolo en una mesita caoba perlada.
— No te preocupes. ¿Estás bien?—. La aludida asintió. La modista cuchicheó.
— Puede ser un mal presagio…—. Ambas jóvenes se miraron entre sí; preocupadas.
— O tal vez sólo un accidente. No me hagan caso, soy medio supersticiosa— corrigió se de inmediato. Ellas sonrieron, un poco intranquilas.
[***]
Belphegor saltaba de rama en rama; hacía la habitación de la morena que le tenía incomodo e intranquilo. Cuando la viera confirmaría su malestar. Y preguntaría qué rayos estaba soñando como para decir el nombre del Vongola ese.
Sintió un aire fuerte; se detuvo mirando al cielo; sus cabellos se meneaban con el viento; alcanzó a divisar un jet que emprendía el vuelo. Sonrió.
— Seguramente van de misión; pero tengo algo más importante que hacer—. Continuó su camino hasta la mansión Vongola, ignorando el avión que partía.
Y como siempre; mi eterna pregunta ¿qué tal? ¿les gusto? Espero que sí; me quedó corto, pero me esforce en hacerlo (me tomó más de 3 horas)
Fran se fue T-T a una mision casi suicida (soy una malvada ¬¬).
Bel anda más ooc de lo usual con dudas y empezando a sentir algo sin saber qué; al igual de nuestro lindo ilusionista. La boda de Kyoko y Tsuna se acerca. Y ¿Qué pasará con el compromiso de Gokudera y Haru?
Esperen saber las respuestas a estas preguntas con ansias; intentaré dar lo mejor de mi; y actualizar pronto :D
Gracias por sus reviews a:
Mere Mitsuky Taiyoukay: Gracias :D Que bien que te gustó; Mukuro no es Mukuro sin su kufufu~ XD (eso pensé cuando la puse)
Jeje, a mi tampoco me cae bien Levi (menos por lo que le hizo a Lambo). Espero este capítulo haya sido de tu agrado n_n *Cuidate*
Vicki-chan: ¡Hola! Gracias :D Finalmente pude continuarlo T-T (me tarde siglos U_U, bueno meses); gomen!. Espero te haya gustado este capítulo ^^ *saludos*
Mary-chan: ¡Hola! No te preocupes, la que debería pedir perdón por no actualizar soy yo T-T (gomen ne!). Gracias. Si, Fran es un amor XD (lo amo XD)
Si, finalmente se la dio, después de mucho tiempo; te aseguro que esta super feliz; hasta la puso en su librero en la parte intermedia en la que se ve mejor.
A mi también me gusta ver chicos lindos celosos *O* (ya somos dos XD). Si, Don Mukuro; el mejor casanoca de la época (me gusta *¬*)
Gracias por esa sugerencia, me ayudo mucho; tus comentarios siempre lo hacen; gracias :D *Cuidate*
Lady Haru-Sakuno: ¡Hola! Lamento lo de tu cuenta; lo bueno es que ya tienes nueva n_n Ya te dí las gracias en mi otro fic; pero las reitero; gracias por tu consejo.
Bueno, según una reseña que leí de internet controla el trueno; por ahora -como borré los capítulos- los estoy haciendo de nuevo T-T (aunque ya tengo el uno *O*). Gracias.
Cuidate. Ja ne! ;D
Valeria: Gracias ^^ Que bien que te gustó el especial de Navidad. Por cierto, me pidieron continuación ¿te molestaría sí la escribiera?. Después de todo es el fic que te regale,
y puedes hacer lo que quieras con el; es tuyo; por eso pido tu permiso n_n. Cuidate, nos vemos :D
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Cuidense; un abrazo y beso a cada una.
Matta ne~! ;D
Dejen reviews onegai ^^
