Final Fantasy VII: Eternal Cycle

Aquí la segunda parte del capítulo. Espero que la disfrutéis ;)

Capítulo XI: El precio de la victoria (Finale)

Jessica's viewpoint

La mañana había empezado tranquilamente, con los trabajos de laboratorio diarios de la doctora. Sin embargo al poco rato había empezado a sonar aquella alarma de emergencia por lo que en ese momento Jessica se encontraba en el panel de control buscando el punto en concreto dónde había despertado una nueva larva mientras se ponía en contacto rápidamente con Sephiroth:

-¡Sephiroth! ¡Dirígete hacia Edge, va a despertar una nueva larva allí!

-Bien... ya me estaba empezando a aburrir...-dijo sin mucha preocupación por el peligro que comportaba la aparición de aquel monstruo.-¿Has dicho Edge?¿Eso dónde está?-la doctora recordó que el hombre de cabellos plateados había desaparecido antes de que Edge se construyera.

-Es una ciudad que está por las cercanías de Midgar. No tiene pérdida.

Dicho esto, la doctora llamó rápidamente a Cloud. Éste atendió al teléfono, como siempre, sin mediar palabra.

-¡Cloud...!¡Ha despertado la segunda larva!-informó Jessica.

-¿Dónde?-la voz de Cloud sonaba fría y seca: parecía algo enfadado. Aunque quizás solo fueran imaginaciones suyas.

La doctora Hemler le informó de la localización de la larva y de que Sephiroth se dirigía hacia allí. Al colgar, tal y como le había dicho el rubio, se dispuso a contactar con Tifa. Sin embargo nadie atendió la llamada. La doctora, preocupada, se dirigió hacia sus dos compañeros:

-Nanaki, Reeve, por favor llamad al resto de Avalancha para que vayan rápidamente en la Shera hacia Edge. Yo seguiré intentando contactar con Tifa...

-¡Eso está hecho!-exclamó Cait Sith, con entusiasmo.

Mientras Jessica volvió a intentar tomar contacto con Tifa varias veces más hasta que:

-¿¡Jessica?!¿Pasa algo?-por fin Tifa contestó. La doctora empezaba a temer que le hubiera pasado algo.

La joven le colgó tras explicarle la situación para luego volver a ponerse en contacto con la doctora a través del transmisor. La estaba escuchando dar instrucciones a Denzel de que permaneciera en el Séptimo Cielo, para informar a los vecinos del nuevo peligro cuando una de las terminales del laboratorio empezó a sonar: Cloud la estaba llamando.

-¡Jessica! La larva se dirige bajo tierra hacia el sureste ciudad. Sephiroth y yo vamos tras ella pero...

-¡Entendido!-respondió antes de colgar. Volvió a activar el micrófono para hablarle a Tifa a través del transmisor:-¡Tifa! ¡¡La larva se acerca a Edge!!-hubo un silencio tras el que su interlocutora gritó:

-¡¡Marlene!!

La doctora sabía que ese era el nombre de la hija de Barret así que dedujo que ambos vivían en esa zona de la ciudad. Entonces fue cuando más impotente se sintió por no poder salir a luchar, de sentarse en la silla de su lejano laboratorio mientras gente inocente sufría... Sin embargo sacó rápidamente esos pensamientos de su mente intentando convencerse de cómo ella mejor podía colaborar en aquella lucha era de esa forma.

Unos golpes y unos rugidos horribles se oyeron a través del transmisor de Tifa. La doctora se quedó helada ante esos sonidos escalofriantes, no sabía qué estaba pasando. Solo pudo oír más golpes, algún grito lejano y algún que otro rugido antes de que Tifa se pronunciara:

-¡Maldición!

-¿Tifa, qué pasa?-pero su interlocutora no contestó. Unos segundos más tarde oyó un golpe mucho más cercano que cualquiera de los anteriores que hizo que su corazón se parase por unos segundos-¿Tifa?-insistió con un hilo de voz, pero nadie respondió. Escuchó algunos gritos más en la lejanía y algunos golpes más. Después un rugido aterrador. Y luego silencio...-¡¡Tifa!!-empezó a gritar Jessica desesperada. ¿Qué estaba pasando?

Red XIII y Cait Sith volvieron al lado de la doctora al oír sus gritos.

-¿Qué pasa, Jess?-preguntó, un poco temeroso, Red.

-He perdido el contacto con Tifa... ¡No responde!

-¿¡Qué?! ¿Quieres decir que... le habrá pasado algo?-dijo Cait Sith algo alterado.

Sin darle tiempo a responder la terminal que contactaba con el móvil de Cloud empezó a sonar. Jessica descolgó:

-¿Cloud?

-¿Cuál es la situación?-preguntó fríamente su interlocutor.

-Eh... ¿estás solo?-hubo un silencio estremecedor antes de recibir ninguna respuesta... realmente Cloud estaba de muy mal humor.

-...No... Estoy con Sephiroth en la entrada de Edge...-a la doctora le heló la sangre aquella respuesta: Cloud no sabía nada de Tifa, y ambos se habían dirigido hacia el mismo punto de la ciudad. Empezó a pensar en lo peor...

-Cloud-intervino Nanaki al ver que la doctora no reaccionaba.-Hemos avisado a los demás, pronto estarán allí-satisfecho con esa respuesta el rubio colgó.

-Tifa...-susurraba Jessica, inmensamente preocupada. Sin embargo, sabiendo que tenía que reaccionar, pulsó el botón que lo pondría en contacto con el puesto de mandos de la Shera.-¿¡Cid?! ¿Ya habéis llegado a Edge?

-¡Claro que sí! Hace cinco $%&# minutos que aquellos dos se han lanzado con el aerodeslizador.

-¿Te refieres a Vincent y a Shelke?-preguntó la doctora.

-¡Sí! ¡Aquella $%&# de Yuffie dijo que iría por su cuenta!¡¡Se refirió a mi Shera como a una jodida lavadora!!-y así Cid empezó a bramar todo tipo de palabrotas y maldiciones dirigidas a la ninja de Wutai.

-Nos mantendremos en contacto-dijo Jessica antes de cortar la conexión.

-¿Jessica?-sonó una voz provinente del transmisor.

-¿¡TIFA?!-gritó, desesperada, la doctora.

-No... soy Shelke...-se identificó.

-¿Shelke?¿Qué haces con el transmisor de Tifa?

-Estaba... tirado en el suelo de una casa en ruinas...

-¿En el suelo... de una casa en ruinas...?-repitió la doctora intentando atar cabos: Tifa se había dirigido hacia el sureste de la ciudad en busca del monstruo... sin embargo lo que más le preocupó fue Marlene... tal vez aquella casa...

-¡¡MALDITO MONSTRUO!!-se oyó a través del transmisor, en la lejanía, acompañado del sonido de una metralleta.-¿¡QUÉ LE HAS HECHO A MI CASA?!

-¿Barret?-fue lo único que Jessica pudo decir, palideciendo ante las ideas que se le pasaban por la cabeza al pensar en lo que le habría pasado a Tifa y a Marlene.

Shelke's viewpoint

Shelke y Vincent corrían a través de la nave de Cid hacia el área de los aerodeslizadores: se iban a lanzar encima de Edge para ayudar en la lucha contra la larva que había despertado. Cuando por fin llegaron se colocaron en sus posiciones le dieron instrucciones a Cid para que abriera la puerta de salida. Sobrevolaron Edge dirigiéndose al sureste, tal y como les habían indicado. Sin embargo aterrizaron algo lejos de la ciudad y más hacia el este que hacia el sur.

-Tu habilidad para aterrizar lejos del objetivo sigue intacta, Vincent-comentó la chica recordando que, dos años antes en la lucha contra el Deepground, el moreno aterrizó demasiado lejos de su objetivo. Sin embargo éste no se dio por aludido y empezó a correr hacia la ciudad, exterminando a los monstruos lejanos con su arma, para que no se interpusieran en su camino.

Al llegar a la parte exterior de la ciudad empezaron a rodearla hacia el sur vigilando bien en dónde habían signos de batalla, para que no les pillara desapercibidos. Lo primero que se encontraron fue un hueco enorme en una de las casas por lo que decidieron entrar a investigar. Shelke miró a su alrededor: estaba casi todo el domicilio destrozado. Siguió mirando los escombros de su alrededor caminando a través de la estancia hasta ver otra abertura enfrente suyo que los llevaría a la entrada de la ciudad. Fue entonces cuando oyó unas voces cerca de sus pies. Miró al suelo y finalmente encontró un transmisor tirado en el piso. Lo observó, extrañada, escuchando la conversación que se oía al otro lado del aparato: reconoció los gritos de Cid y la voz de Jessica. Cuando dejaron de hablar Shelke tomó la palabra:

-¿Jessica?-preguntó a través del micrófono.

-¿¡TIFA?!-la voz de la doctora sonó tan fuerte que Shelke tuvo que apartarse el auricular del oído.

-No... soy Shelke...

-¿Shelke?¿Qué haces con el transmisor de Tifa?

La joven pelirroja le explicó dónde se había encontrado el aparato, cosa que pareció asustar a su interlocutora. Sin embargo antes de que pudiera preguntar nada se oyeron unos gritos dentro de la ciudad:

-¡¡MALDITO MONSTRUO!!¿¡QUÉ LE HAS HECHO A MI CASA?!-la voz de Barret se oía fuerte aunque estuviera a varios metros de aquella casa. Su prótesis tenía forma de una enorme metralleta y disparaba en dirección a una pequeña montaña verde que se alzaba ante él.

Shelke no pudo distinguir lo que era hasta que se dividió en cuatro colas implacables, parecidas a las de un dragón. Una de ellas se alzó más que las demás y dejó caer todo su peso encima del brazo derecho de Barret. Éste cayó como un peso muerto y parecía que Barret no podía moverlo así que, con la ayuda de su brazo izquierdo levantó la metralleta como pudo para seguir disparando. Sin embargo no parecía que su arma estuviera funcional en esos momentos. Justo cuando parecía que las tres colas de aquella bestia que permanecían alzadas fueran a aplastarlo, una mancha roja lo hizo desaparecer justo a tiempo. Shelke se giró hacia Vincent y, como ya se había imaginado, vio a Barret a su lado.

-No merece la pena arriesgar tu vida sin motivo-le riñó la chica con una voz bastante neutra.-Solo hazlo por tus seres queridos.

-¡Marlene!-bramó de repente Barret, si cabe, más enfadado que antes.-¿¡Dónde está?!

-No lo sabemos...-respondió Shelke mientras Vincent registraba la casa con la mirada, como si hubiera algo por ahí.-Nosotros acabamos de llegar-le enseñó el transmisor que se había encontrado en el suelo.-Tifa también ha desaparecido...

Se hizo un silencio en el que a Shelke le pareció oír unos sollozos en el lateral contrario de la casa, justo al lado de Vincent. Éste se giró hacia una montaña de escombros y susurró:

-Marlene...

-¿¡QUÉ?!¿MARLENE ESTÁ ALLÍ?-bramó Barret justo antes de empezar a sacar piedras de aquella montaña junto al hombre de la capa roja. Shelke se acercó y vio como Barret sacaba a su pequeña de debajo de aquellos escombros.-¡¿Estás bien?! ¿Qué hacías allí debajo?¿Qué ha pasado?-parecía preocupado mirando a la pequeña de arriba abajo. Sin embargo Shelke, al echarle un pequeño vistazo, se dio cuenta de que solo cabía preocuparse por el susto que tenía encima y por el polvo que la cubría: no presentaba ninguna herida, ni siquiera leve.

-...Ti...Tifa...-consiguió decir entre sollozos Marlene mirando la montaña de escombros.

Así los dos hombres siguieron sacando piedras de aquella montaña para descubrir a la segunda víctima de aquel incidente. Sacaron a Tifa de allí y la tumbaron en el suelo. Su estado era realmente lamentable: la joven estaba totalmente inconsciente, le salía una preocupante cantidad de sangre de la frente y del oído y sus brazos y piernas estaban cubiertas de moratones y heridas varias... seguramente tendría algo roto. Sin embargo su respiración, aunque algo débil, aún se oía.

-¡MALDICIÓN!-gritó Barret impotente.-¿¡Qué demonios...?!

-¿Barret?¿Qué está pasando?-sonó la voz de Jessica por el transmisor.-¿Habéis encontrado a Marlene y a Tifa?

-Sí-respondió lo más tranquilamente que pudo Shelke.-Marlene está bien pero Tifa...

Hubo un silencio, daba miedo hasta moverla, pues parecía que se fuera a romper. Se oyeron las máquinas de la doctora funcionar a toda velocidad.

-Las manillas no han sufrido ningún daño-dijo Jessica de repente.-Hice bien en hacerlas tan resistentes...

-¿¡CÓMO TE PREOCUPAS AHORA POR TUS MALDITAS MÁQUINAS?!-bramó Barret ante la sorpresa de todos. Sobretodo teniendo en cuenta a quién se dirigía. Sin embargo la respuesta que recibió fue firme:

-¿Quieres que esa horrible larva destroce más hogares y le haga daño a más gente?-Barret no respondió.-Eso pensaba... porque en ese caso las necesitamos... Shelke, ¿puedes ponértelas?-la chica obedeció.-Bien, apunta con el puño hacia Tifa, le sacaré una foto para analizar los daños antes de que me la traigáis...

Una vez hecho esto Vincent tomó la palabra:

-Barret, coge a Marlene y a Tifa y llévalas con la doctora...

-¿¡Qué?! ¡No pienso huir de ese monstruo! ¡¡¡Después de todo lo que ha hecho se merece una buena paliza!!!

-Sí... y tu no puedes dársela-respondió Vincent secamente aludiendo claramente al brazo roto de su amigo.

-Yo... yo quiero luchar... por la gente a la que quiero...-murmuraba lleno de rabia Barret.

-Puedes luchar-intervino Shelke.-Salvar a inocentes también forma parte de la lucha y ofrecer ayuda a los que la necesitan...-su interlocutor la miraba sin terminar de convencerse.-Esta vez nos ocupamos nosotros de "darle una buena paliza"... Cuenta con nosotros.

Esas palabras convencieron a Barret que cargó con Marlene en su hombro derecho y se puso a Tifa, lo más suavemente que pudo en su hombro izquierdo. Antes de marchar preguntó:

-¿Dónde está Denzel?

-Tifa le dijo que permaneciera en el Séptimo Cielo-contestó Jessica. Barret cogió su teléfono y se lo puso en la oreja tras lo que empezó a correr hacia el norte, por dentro de la ciudad, en dirección al Séptimo Cielo bramando:

-¡¡¡CID, MUEVE EL MALDITO CULO METÁLICO DE TU MALDITA NAVE HACIA EL ESTE DE LA MALDITA CIUDAD!!! ¡¡COMO NO TE ENCUENTRE EN EL MALDITO SÉPTIMO CIELO EN DOS MALDITOS MINUTOS NO RESPONDO DE MIS MALDITOS ACTOS!!

Vincent y Shelke observaron como su amigo desaparecía rápidamente de sus vistas, tal vez maldiciendo demasiado. La voz de Jessica sacó a ambos de su ensimismamiento:

-Cloud y Sephiroth necesitan la forma de vencer a la larva rápido. No podrán detener su afán de destrucción durante mucho más tiempo...

-Estas manillas...-empezó a decir Shelke-funcionan cuando se produce una vibración, ¿verdad?

-Eso es...

-Creo... que yo puedo usarlas-sentenció.

-¿Tú... sabes artes marciales?

-No... no sé de eso... pero puedo darle con la palma de la mano...-explicó la pelirroja. Hubo un pequeño silencio.

-¿Estarás bien?

-Shelke es muy veloz-intervino Vincent.-No tendrá ningún problema en acercarse a la larva... ni en alejarse sin haber recibido ningún golpe.

-Está bien, entonces...-hizo otra pausa, algo larga esta vez.-Tifa está muy grave... voy a preparar la sala para atenderla cuando llegue... os dejo con Cait Sith y Nanaki a los mandos...

-¡Que empiece la acción!-sentenció una voz estridente.

-Reeve...-susurró Shelke.

-¡Cuento contigo!-respondió el gato mecánico.

Shelke se colocó, por fin, el transmisor en su oído, revisó sus manillas, miró a Vincent y corrieron hacia el monstruo. Cuando llegaron se encontraron con sus cuatro colas de frente. Al otro lado Cloud y Sephiroth mantenían una no muy animada lucha contra la bestia. El segundo, de hecho, parecía estar aburriéndose.

Shelke informó a sus dos interlocutores de su posición y apuntó al enemigo con el puño para que le sacaran una foto, tal y como le indicaron.

-Vaya... la foto no es muy buena-se quejó Reeve. Shelke observó los movimientos de la larva durante unos segundos: estaban en una calle algo estrecha para aquella situación debido a los edificios que había a los lados... si pasaba por uno de los laterales su muerte sería segura. Decidió matar dos pájaros de un tiro.

-Vincent, cúbreme.

El moreno asintió, saltó encima de una de las casas y empezó a disparar a las cuatro colas del monstruo. Mientras éste intentaba darle a Vincent que saltaba hábilmente de un edificio a otro, Shelke se coló por un hueco entre las colas cayendo en la espalda de la larva con las manos para poner en funcionamiento los sensores de las manillas. Después de dar una voltereta y aterrizar sobre sus pies, aún encima del bicho, corrió lo más que pudo hacia las dos cabezas. Cerca del cuello de la larva dio un salto que la hizo caer tras Cloud y Sephiroth que seguían impidiendo que la bestia avanzara. Una vez allí apuntó de nuevo a su enemigo con el puño para que Cait Sith sacara una foto frontal.

-¡Eso es!-exclamó con su voz estridente.-Esta foto nos irá bien... ¡y además estamos recibiendo la información de los sensores a la perfección! Ahora solo nos queda esperar los resultados...

Shelke asintió con la cabeza aún a sabiendas de que ni Cait Sith ni Red XIII la veían. No apartaba la vista de la batalla que aquellos dos hombres llevaban a cabo. Solo se defendían para no destrozar nada alrededor y solamente atacaban en caso de que el monstruo desviara su ataque hacia algún edificio cercano. Así estuvieron los cinco minutos que tardaron en el laboratorio en obtener los resultados.

Cloud's viewpoint

Cloud, al enterarse de que Jessica había avisado a todos sus compañeros, se añadió a la lucha contra la larva. Sus movimientos eran muy limitados puesto que, con tan solo pasarse un poco con la fuerza, podría hacer daño a alguien. Quizás era por eso que aquella bestia les iba ganando terreno poco a poco. Si seguían así terminarían metidos en medio de la ciudad... Pero tampoco tenía ningún plan coherente para sacar aquella bestia de allí: suficiente tenía con defender las edificaciones cercanas y procurar que esta vez no huyera bajo tierra. A la que veían que iba a hacer un agujero para huir lo atacaban desde abajo para impedírselo. La parte de las colas estaba bastante tranquila hasta que se oyó un ruido de ametralladora provinente de esa zona. Cloud se detuvo unos segundos a mirar a Barret, que gritaba algo que no llegó a entender por culpa de los rugidos de las dos cabezas de la larva. El rubio frunció el ceño pensando que seguramente lo estaría maldiciendo por haber entrado en la ciudad.

Cuando aquel ruido de disparos paró de repente, Cloud se alarmó y volvió a mirar hacia la parte trasera de la bestia, pero esta vez no vio a nadie. ¿Se habría ido Barret al ver que sus balas no afectaban al monstruo?¿O quizás habría ido a dar la vuelta para atacarle por delante? El rubio suspiró, resignado: lo único que les faltaba era tener a Barret disparando a diestro y siniestro a sus espaldas...

Pasó un rato, en el que aquella larva seguía ganándoles terreno, de repente volvió a oír disparos provinentes de la parte trasera de la bestia, pero esta vez eran los de Vincent. Al mirar se encontró a Shelke corriendo a toda velocidad hacia ellos y dando un salto que la hizo quedar por detrás de los espadachines. A Cloud le extrañó ese comportamiento, sobretodo al ver que Vincent había dejado de disparar en cuanto Shelke había llegado a tocar el suelo de enfrente del monstruo. Sin embargo no se detuvo a pensar en ello, pues la lengua de aquella bestia pretendía entrar por una ventana cercana: con un rápido movimiento de su espada lo detuvo. Entonces fue cuando se empezó a impacientar de verdad, ¿cuánto tiempo pensaba tardar Tifa en aparecer con las manillas? No podían estar eternamente esperándola. Esos pensamientos hicieron que el enfado que sentía hacia sí mismo esa mañana se empezara a transformar en una rabia incontrolable hacia Tifa.¿A caso estaba tardando tanto porque no quería estar cerca de él?¡Ese no era momento para hacer tonterías así! ¡La necesitaban para vencer a ese maldito monstruo! En un momento de tensión máxima en su cuerpo, estuvo a punto de escapársele un ataque demasiado potente para la seguridad de la ciudad, sin embargo se contuvo a tiempo. Unos segundos más tarde escuchó una voz detrás suyo:

-Tengo los datos que necesitáis-se giró un poco, era Shelke la que hablaba. Los dos hombres pararon de luchar, y Vincent entró en acción continuando con su estrategia de distracción, mientras Cloud y Sephiroth hablaban con Shelke sobre la forma de deshacerse de ese monstruo. En ese mismo momento Yuffie aterrizó con ayuda de su paracaídas y, sin preguntar, se dispuso a entretener aquella bestia junto a Vincent.

-¿Qué datos...?-preguntó el rubio sin entender. La joven levantó sus brazos mostrándoles las manillas cosa que hizo que Cloud se ofendiera: ¿era Tifa capaz de haberle dado las manillas a Shelke para no acercarse a él?¿En qué demonios estaba pensando?

-¿Esperas algo para decírnoslo, niñita?-preguntó Sephiroth con un tono un poco burlón, seguramente por la apariencia de Shelke: tenía el cuerpo de una niña de entre diez y doce años.

-Las columnas...-contestó sin tener en cuenta la forma en que le había hablado aquel hombre.-Debéis atacar sus columnas vertebrales.... Las cuatro a la vez, partirlas desde el nacimiento hasta el final de la cola...

Cloud dividió su espada en dos pero de repente miró a Sephirot. Él no tenía más que una espada y, por muy poderosa que fuera, no podía con dos columnas a la vez. El rubio le ofreció una de sus dos espadas a Sephiroth:

-Yo solo lucho con mi Masamune... no me hace falta ninguna de tus estúpidas espadas-dijo fríamente Sephiroth.

-¿Estás sordo?-contestó de muy mal humor Cloud.-¿No has escuchado que necesitamos cuatro espadas para derrotarlo?

-¿¡Queréis dejar de discutir?!-se oyó la voz de Yuffie a sus espaldas mientras lanzaba su Shuriken al aire para distraer a una de las cabezas.-¡Esta bestia se está cabreando!

Sephiroth cogió de mala gana la espada que el rubio le ofrecía mientras Cloud volvía a dividir en dos su espada. Se dispusieron a darle el toque final a aquella larva justo cuando Vincent y Yuffie se apartaron de ella. Los dos espadachines saltaron encima de las cabezas de aquella lagartija gigante, clavaron las espadas de una forma increíblemente sincronizada en el inicio de las cuatro columnas y corrieron hasta el final de las colas. Para acabar dieron un salto que los hizo quedar de espaldas a su enemigo, sin embargo no les hizo falta girarse: éste cayó desplomado casi partido en cuatro.

-¡Una presentación genial!-exclamó Yuffie, la cual cogió una muestra de una de las aberturas de aquella bestia.-Llegó la hora de la limpieza-con su materia fuego prendió una pequeña llama en las puntas de las cuatro colas de aquel bicho para que se quemara lentamente. Una vez quemado creó una pequeña ventolera para limpiar el lugar.-¡Limpio!¡Vamos al laboratorio de la doctora!

-Yo no voy-dijo secamente Cloud dirigiéndose hacia la salida de Edge para ir en busca de su moto. Sentía una ira por dentro demasiado grande como para contenerla, así que decidió irse a desfogar por las montañas de los alrededores.

-Cloud Strife...-Shelke, que era la única que tenía la irritante manía de pronunciar el nombre completo de la gente, lo detuvo.-Tienes que ir al laboratorio...-el rubio se giró hacia ella con el ceño fruncido: esperaba una explicación.-Los demás están allí...

-¿Los demás...?-repitió.

-Sí, todos...

Parecía que la pelirroja estaba ocultando algo. Cloud entornó los ojos mientras se lo planteaba: ¿Barret abandonando un campo de batalla? No se le ocurría ninguna razón por la que eso pudiera suceder, sin embargo Shelke no tenía porque mentirle así que decidió ir con ellos. Justo en ese momento la nave de Cid sobrevolaba sus cabezas.

Cuando embarcaron en ella el rubio notó miradas tensas entre Shelke y Vincent. Sin embargo, y debido a su inmenso enfado, decidió pasar por alto todo aquello. Miró a Sephiroth el cual le sonrió: parecía hacerle gracia ver a Cloud tan enfurecido. Al dirigir la vista hacia Yuffie vio como ésta no podía hacer más que aguantar estoicamente el mareo y las miradas asesinas que le mandaba Cid desde el puesto de mando.

Finalmente Cloud suspiró, se sentó en el suelo y bajó la cabeza: no tenía ganas de hablar con nadie.

Cuando al fin llegaron Cloud salió lentamente esperando una bienvenida alegre, que no le apetecía para nada. Sin embargo no hubo reacción y de hecho todo parecía más silencioso que de costumbre. Vincent y Shelke iban delante con un paso no demasiado rápido, acompañados de Yuffie, que parecía no entender la cara de preocupación de aquellos dos. Cid, al bajar de la Shera, se dirigió a una pequeña nave que había aparcada cerca y se dispuso a hablar con el piloto que acababa de salir del interior mientras sus pilotos adjuntos revisaban la nave. Sephiroth, por su lado, se quedó rezagado: seguramente no le apetecería nada pasar por una de las inspecciones de Jessica así que se estaría intentando escabullir.

Cuando por fin llegaron al laboratorio Cloud miró a su alrededor: todo eran caras de preocupación y curiosamente todas las miradas se centraban en él. Frunció el ceño... ¿a caso tenía algo en la cara?

-¿¡Qué pasa?!-dijo visiblemente enfadado.

-Eh... no... ¿no te han dicho nada?-preguntó Jessica, para después mirar a Vincent y a Shelke. Al mirar hacia la doctora Cloud pudo ver a Barret sentado en el fondo de la sala, de espaldas a él, con la cabeza escondida bajo su brazo izquierdo, el derecho colgando y algo encorvado hacia delante.

-Creo... que lo mejor será que lo vea él mismo...-propuso Shelke. Cloud miró impaciente a todos los de su alrededor: lo estaban poniendo nervioso y con el enfado que llevaba eso no era nada bueno... Solo se le pasó una pregunta por la cabeza al ver que nadie estaba convencido respecto a qué hacer:

-¿Dónde está Tifa?-la reacción de los demás le traía sin cuidado, pero quería hablar muy seriamente con ella por estar escondiéndose de él tan descaradamente. Finalmente Jessica pareció reaccionar.

-Te llevaré con ella-le hizo un gesto para que se acercara y el rubio obedeció.

Ambos se dirigieron hacia la salita pequeña y al pasar por al lado de Barret lo oyeron murmurando "Es culpa mía, yo debería ser el que estuviera allí...". Cloud frunció el ceño, ¿qué le pasaba a Barret?

Delante suyo Jessica abrió la puerta y él pasó sin dejar de mirar a su abatido compañero. Luego recorrió lentamente la sala con la mirada pero no vio a nadie más. Jessica lo esperaba en el fondo, al lado del tubo de aislamiento que volvía a estar lleno de aquel espeso líquido, por lo que Cloud se acercó lentamente con cara de interrogante. Cuando estuvo a un metro apartó la mirada de la doctora para llevarla hasta el contenido de ese recipiente ya que en ese momento podía distinguirlo claramente. Lo que vio hizo que su enfado, que creía tan severo, se desvaneciera en menos de un segundo y que sintiera como el corazón se le paraba de golpe:

Tifa estaba dentro de aquel tubo, llena de heridas y magulladuras por todo el cuerpo, con una expresión demasiado serena para su situación y con el pelo ondeando en aquel líquido que la rodeaba. Por una milésima de segundo la imagen de Aerith hundiéndose en aquel lago de la Ciudad Olvidada se clavó en su retina. Cloud quería preguntar pero no le salía la voz... si la respuesta era la que temía él no sabría... el no podría... no podría soportarlo. Las palabras de Barret entonces tomaron sentido en su cabeza "Es culpa mía, yo debería ser el que estuviera allí..." y además se sintió completamente identificado con ellas: Cloud prometió salvar a Tifa siempre que ella estuviera en un apuro... ¿Dónde quedaba ahora esa promesa?¿Dónde quedaba ahora... TODO? Finalmente, se atrevió a abrir la boca...

-¿Ella está...?-sin embargo no pudo pronunciar la última palabra de su pregunta. Le dolía sólo de pensarlo... "muerta"...

Continuará...


Sí... lo hice... lo dejé en el peor momento... después de un capítulo más largo que un día sin pan, partido en dos... (no os quejaréis que los he colgado a la vez, ¿eeeh?) y se queda aquí. Las amenazas de muerte mandádmelas a la siguiente dirección: experta_en_cortar_el_capitulo_en_el_peor_momento(arroba)estonoesunmailreal(punto)ja

Las críticas (buenas y malas) en el apartado review, ¡como siempre!

Muchas graciasssss.

Próximo capítulo: Debilidad y fuerza


Reviews:

Sango-Hiraikoutsu: Uhm... creo que de esta ya no salgo, no? xD Voy haciendo testamento? Nooooo, sigo teniendo el podeeer! Si me aniquilas el fic se queda así xD Bueno, pediste que Cloud sufriera y está en ello, no? xD Así que no todo es tan malo ;) Ya me dirás!

Demona 0: Ay lo de estos dos se complica, a ver cómo sigue esto... Y respecto a Sephiroth... se ha aclarado un poco qué es lo que busca pero puedes seguir sin fiarte de él, jajajaja.

Love Sephiroth: De momento tenemos a Tifa herida y no sabemos si muerta... en el próximo capítulo se sabrá ;) Lo de Aerith, Tifa y Cloud se puede leer de muchas maneras. Y está claro que Cloud no puede olvidar a Aerith, igual que no puede olvidarse de Zack ni del desastre de su pueblo. Si hay algo más allá sigue siendo algo subjetivo.

Aurenare: Después de uno relajadito, toca otro movidito ;) Como te dije Shelke toma un poco más de importancia (tiene punto de vista propio y todo!) pero no es a esto a lo que me refería. Ya verás más adelante ;)