Declaraciones: no me pertenecen ni las PowerPuff Girls, ni sus personajes, ni Dexter, Bell y Agallas... Solo son mis muñecos para escribir la trama de esta historia, que sí es mía.
Advertencias: PPG y RRB sin poderes. Universo Alternativo.
Nota: hice un pequeño cambio que, aunque ahora no lo parezca, será muy importante en el futuro: cuando Xori tenga conversaciones telepáticas, se volverá verde y no morada. Ah, y también cambié el nombre del capítulo porque no me convencía anteriormente.
ESPÍAS
Capítulo 11: ¿Pelea? ¿¡Qué!?
2 de agosto de 1989
Querido Diario:
Por fin hemos avanzado algo… Xori sigue siendo un secreto para mamá, papá y… pues para todos los que no seamos Alex, Jane y yo.
Estos ocho días, como ya te he contado, Jane es la que más ha conseguido acercarse a ella… Y digo ella por su voz de niña, porque hasta donde yo sé, Xori es un ser asexual.
A lo que vamos. No me extraña que mi hermana pequeña fuera la que forjase mejor relación con Xori, ya que fue la única que en un principio no la quiso tocar. Además, siempre ha tenido facilidad para hacer amigos, así que cuando vamos a la cueva, suele ser ella la que conversa telepáticamente. La pega es que aguanta poco y el dolor de cabeza le llega pronto. Entonces, soy yo la que toma el relevo…
En fin, ¿por qué hemos avanzado algo? Pues, por fin hemos conseguido que Alex hable con ella. Y mira que negó… Le da mucho repelús cuando nos ve a nosotras con la mirada verde y perdida. "Parecéis poseídas", nos suele decir. Así que, por fin conseguimos que iniciara contacto mental con Xori, ¡YUJUUUUUU! Y, al final, no han resultado llevarse mal.
De momento, nosotras le contamos cosas sobre nuestra familia, la Tierra… Ella nos cuenta cosas sobre su madre.
Nos cuenta que antes de dormir le cantaba una nana y la arropaba delicadamente con las sábanas. Luego, le daba un beso en la frente que la hacía dormir hasta la mañana siguiente.
Por eso ahora dice que siempre está despierta, porque su madre no está para cantarle una canción de cuna y arroparla. Pero, hay algo que yo no me explico… Xori es una bola, una bola de energía. Siendo así, no es corpórea como los humanos… No sé, es muy confuso. Quizá quedó ahí, dentro de una prisión y en realidad es un extraterrestre tipo los de Marte.
Además, ella no recuerda nada más que a su madre. Ni siquiera el cómo llegó a la Tierra, porque está claro que no es de este planeta…
¡Rayos! Oigo pasos. Teóricamente tenía migraña, por eso me he ido antes a la cama… Me voy a ir quedando sin escusas para poder escribirte. En fin, seguro que ahora entra alguna de mis hermanas o mamá o papá. No quiero que sepan que escribo un diario… Y es que, ¡en esta casa son todos unos cotillas!
Buenas noches, Diario.
El despertador suena, haciéndole abrir sus ojos grises. Busca con la mano el botón del despertador. Un momento. No hay mesilla. Ni el aparatejo está a su lado. Tantea sin poder ver bien, ya que tiene la vista terriblemente borrosa, y encuentra sus gafas color amarillo. Se las pone y se incorpora, mirando a su alrededor. Está en una habitación totalmente rosa. ¡Es verdad! Se quedó a dormir en casa de sus recién descubiertas primas.
Cuando Buttercup llegó a casa, los únicos que le regañaron fueron el Profesor y Blossom. El Profesor por irse sin avisar. Blossom, por llegar tan tarde.
Después de cenar, que por cierto, a ella se le quedó fría la cena, la morena cumplió su promesa de enjuagarse veinte veces la boca. Además, se lavó dos veces los dientes con una pasta de menta que hacía picar los ojos. Todavía no se cree que ese bastardo le haya dado su primer beso… y le jode que encima le haya gustado.
Por otra parte, Blossom vio cómo intentaba desinfectarse de algo la boca en el baño. Y a esto no le encuentra explicación… Porque cenaron pizza barbacoa, y esa es la pizza que más adora su hermana morena en el mundo. Vio además que le ponía más ímpetu a la lengua… La dejó muy confusa estas acciones de Buttercup, pero no tiene ganas ahora mismo de preocuparse por eso.
Sobre todo, porque se ha dado cuenta de que ahora Dexter y ella están muy incómodos… Y ella todavía sigue con ese dilema de no saber si quiere al pelirrojo como amigo o como novio… Aunque, no sabe por qué, pero su decisión tira más para lo primero. Es como que, no se imagina ella dando su primer beso con el ahijado de su padre, dándole de comer melosamente o… bueno, todo lo que sale en esas películas romanticonas. Algo le dice, que Dexter la agobiaría si su relación fuera a más que amistad… Claro que todavía su decisión no está tomada, y aunque él no le presiona, se siente así. Además, si al final decidiera que solo son amigos, ¿cómo se lo diría?
Y luego está Bubbles, con ese lío en su mente de no saber lo que se propone el Him rubio. Sabe que no hay que juzgar a las personas sin conocerlas… pero, teniendo un padre así, el chico no puede tener buena influencia, ¿no? Sin embargo, parece tan simpático… y tiene una cara de angelito… Uffff… Tal vez debiera conocerlo, pero sería desobedecer al Profesor. Aunque luego podría servirles que hubiese relación con esos tres. Aunque, de todos modos, en unos días probablemente estén de viaje para cumplir con la misión que les han encomendado.
Zoey se levanta. Ha dormido en un saco de dormir… Je, se siente como cuando vivía en el orfanato. La diferencia es que no hay monjas que te despierten a gritos, ni gachas que parecen barro de desayuno, ni es una marginada social. En vez de todo eso, se encuentra en una acogedora casa, con sus nuevas mejores amigas (y primas) y esperándole un delicioso desayuno abajo.
Camina hasta la mesilla y le da al botoncito. El sonido se detiene. La chica castaña casi rubia se sorprende al descubrir a Blossom salir del baño en albornoz. O es muy rápida duchándose o…
-¡Buenas! –saluda la pelirroja, dejando caer su pelo mojado por la espalda- Pensaba que tendríamos que hacer la M.E.D.B. contigo. El despertador sonaba y tú como si nada
-¿M.E.D.B.? –repite. Ciertamente, se sorprende de no haberse despertado antes, ella siempre ha sido muy madrugadora. Pero ahora, le interesa más el saber el significado de esas siglas.
-Maniobras Especiales para Despertar a Buttercup –aclara, sonriente. Agarra el uniforme, convenientemente colocado en la silla, y se quita el albornoz para empezar a vestirse-. ¿Qué? ¿No te duchas?
-¿Ahm? Sí, claro, pero no tengo toalla… ni esponja.
-Tranquila, el Profesor se ha encargado de eso, tienes una esponja de un solo uso en la ducha y una toalla colgada de la mampara. Son amarillas.
-Gracias.
La chica Bows se mete en el baño y cierra tras de sí. Mientras, Blossom termina de abrocharse la camisa. Se sube las medias, calza los zapatos y ajusta la corbata. Lista e impecable… exceptuando el cabello. Sigue húmedo, y le cae por la espalda hasta la cintura; es como si llevase un velo de tela naranja. Abre una pequeña cajita en la que guarda los coleteros, pero… ¿¡está vacío!? ¿¡Por qué!? Ella siempre deja las cosas en su sitio, no pueden haber desaparecido todas las gomas para el pelo así como así… Y rehúsa de llevar el pelo suelto. No es que no le guste, pero lo lleva muy largo y podría ser molesto. "Podría", no; sería molesto.
La pelirroja gira sobre sus talones y se agacha para abrir el último cajón de su mesilla de noche. Aparta la ropa interior que éste contiene y agarra un pequeño joyero. Lo abre y en este hay únicamente dos objetos: una pequeña llave dorada en forma de corazón y una cinta roja doblada. Blossom saca cuidadosamente la cinta y la desdobla. Hace mucho que no se pone ese complemento. Se recoge el pelo en su típica coleta alta pero, debido a que está utilizando la cinta, queda con un precioso lazo rojo. Un lazo exactamente igual al de la foto en el laboratorio del Profesor.
Una pequeña lágrima rebelde recorre su mejilla, ya que ese fue el último regalo que le hizo su madre, junto a la llave, que por cierto aún no sabe qué abre. El sonido del agua caer en la ducha, sonido que se había escuchado hasta entonces, cesa. Zoey ya debe de haber terminado de ducharse. La Utonio de ojos rosas se limpia la mejilla y guarda todo rápidamente.
La puerta del baño se abre un poco, quedando medio cerrada. Zoey asoma la cabeza, con un pequeño rubor en sus mejillas. Nunca había tenido que hacer esa pregunta… tampoco en el orfanato, y le da mucho corte. Y eso que no es para tanto…
-Bloss –llama. La pelirroja se gira, sonriente-, ¿me podrías alcanzar el uniforme?
-o-
El hombre saborea una vez más el licor que contiene el vaso, ya medio vacío. No ha corrido las cortinas, por lo que la habitación se mantiene en la penumbra. Él está pensativo…
Todo ha comenzado ya. Consiguió gracias a sus muy útiles contactos un radar igual a los de las instalaciones del FBI, hace una década. Lo modificó con la ayuda de su ejército de científicos haciendo que fuera más eficaz que los de ese montón de espías inútiles. Y ese radar, captó las ondas del Poder X… Pero, él sabe algo que los demás ignoran… Algo que será clave en su victoria o derrota.
El hombre sonríe de nuevo, al ver que el radar vuelve a pitar. A diferencia de Sara Bellum y Jonathan Utonio, él sabe que no les será tan fácil a sus espías de cuarta encontrar el Poder X. Otra pulsación más. Corrección: cuatro pulsaciones más. Porque sí, el Poder X se ha dividido. ¿Cuándo? ¿Cómo? Hay una simple respuesta… Las hermanas Titanio. No bastó con asesinarlas para lograran frustrar sus planes. Y, para colmo, sus descendientes han tomado el relevo… Pero eso ya lo preveía. Él es de los pocos que conoce la verdadera identidad de esas cuatro chicas, y su plan para destruirlas, ya se está llevando a cabo.
-¡Papáaaaaaa! –el hombre sonríe al oír la voz de su hermosa hija, su pequeña princesita.
La chica pecosa de pelo pelirrojo enmarañado irrumpe en el salón abriendo la puerta de golpe. Se acerca rápido a su padre y le regala un beso en la mejilla.
-Papi, no te encontraba, me he recorrido toda la mansión buscándote… Tenía que darte mi beso de despedida. Me voy ya al instituto.
-Que pases buen día, querida.
-Lo mismo digo, papi, ¿no vas a la empresa hoy?
-Me temo que no me encuentro demasiado bien… Pero ve sin preocuparte, mi princesita.
La chica sonríe y le regala un nuevo beso a su querido padre. Vuelve a la entrada del despacho y, antes de cerrar, se escucha un "Adiós, papi". El hombre sonríe. La única persona que ha conseguido traspasar esa muralla de su corazón ha sido su adorada hija. Le duele que la pobre tuviera problemas mentales… pero consiguió taparlo todo perfectamente para que la prensa no se enterara de que su propia hija acuchilló a su madre. La locura puede que sea el único defecto de su Princesa.
-o-
Por alguna razón, Boomer se levantó con entusiasmo aquella mañana. No sabe por qué, pero esa chica de ojos azules… no se la podría tirar así sin más. ¿Hay alguna razón para que él cambie de idea? Pues bueno, el rubio no será muy lúcido en otros temas, pero de asuntos del corazón sí que entiende. Sus hermanos le llaman "mariposón" por el hecho de tener un "sexto sentido femenino" y se burlan de él. Par de idiotas.
Al menos, Boomer sí que acepta cuando una chica va más allá de "gustarle". Brick no lo quiere admitir, pero está fascinado con la tal Blossom Utonio, y Butch está colado hasta los huesos por Buttercup. Claro que, o son muy estúpidos para verlo, o se lo hacen. Porque desde el exterior no es evidente… es lo siguiente. Es más claro que el agua, ¡si babean cuando las ven!
La cosa es que, ninguno de los tres se acerca lo suficiente como para ser siquiera amigo de ellas… Por alguna razón, los evitan desde el primer día. Bueno, Bubbles parece la más dispuesta a hacer nuevas amistades, pero su recelo es demasiado notable.
Boomer resopla dirigiendo su atención a la vista de la ventana de la limusina. Él y sus hermanos odian ese trasto. Es como si quisieran fardar de sus pertenencias… Pertenencias ganadas con asesinatos y robos. Aunque este hecho, ni al rubio ni a sus hermanos mayores les turba lo más mínimo. Podrían sustentarse ellos mismos sin la ayuda de su padre. Tienen sumas ahorradas y no ganadas limpiamente, precisamente…
Ya ve el enorme edificio del instituto. Cuando lo vio por primera vez, lo visualizó como un laberinto del que quería escapar. Sin embargo, con la sonrisa amigable de Bubbles allí, su estadía se hacía más ligera… y duda que pudiera dejar esa escuela tan fácilmente. La Utonio rubia ha logrado despertar algo en él.
-o-
Las tres hermanas Utonio ya están en la clase. Las hermanas de Blossom le hicieron multitud de preguntas, o más bien una, de sobre porqué se había puesto su lazo en vez de recogérselo en una coleta normal. Ella solo sonrió, sacudió su cabeza y respondió que no le quedaban más coleteros. Esta contestación dejó a Bubbles y Buttercup sorprendidas, pues de alguna manera esperaban que fuera un motivo sentimental relacionado con la madre de las tres que consiguiera que ojos rosas, verdes y azules se cristalizasen.
La pelirroja parece enfrascada en su libro, pero no es así. Está pensativa. Su mente estuvo trabajando durante toda la noche sobre quién podía ser el misterioso M. Desde que sus superiores esquivaron la pregunta, no pudo evitar cuestionarse quién sería… y también se formó paranoias en que podría ser alguien relacionado con ellas… Puede que no directamente, pero de alguna manera. Es por eso que su mente, sacando conclusiones algo precipitadas, llegó a deducir que los hermanos Him podrían tener algo que ver.
La chica suspira y baja el libro. Lo cierra y dirige su mirada a la rubia de su hermana. A pesar de que ella aparenta leer en su revista, su mirada está perdida en un punto infinito. Está pensando, y en ella se nota demasiado cuando su mente está ausente de su cuerpo. Buttercup, sin embargo, está con la cabeza apoyada en el respaldo de su silla y mirando al techo con los ojos cerrados y el ceño ligeramente fruncido.
Blossom toca el hombro a su hermanita más pequeña, quien despierta de su ensoñación y pega un bote en su asiento. La rubia baja la revista y le dedica una sonrisa a la pelirroja.
-¿Qué pasa, Bloss? –pregunta, sin dejar de sonreír.
-Bubb… necesito pedirte un favor… -la obliga a acercarse, para poder hablarle al oído en susurros- Es muy importante, y quizá influya en la misión…
-Eso quiere decir que necesito ser lo más discreta posible y que tendrá totalmente que ver con la misión, ¿verdad? –Bubbles adopta el tono de voz de su hermana, para que los pocos estudiantes medio dormidos de la clase no los escuchasen. La pelirroja asiente, con una expresión más seria de la normal.
-Puede que sea precipitado… pero sospecho que los Him podrían tener relación con M. –pausa, mientras la de ojos azules abre mucho los ojos- He visto que pareces congeniar con el rubio, con Boomer… Acércate a él e investígalo. Descubre todo lo que puedas sobre ese trío.
-Pero… eso sería desobedecer al Profesor –protesta la joven. Ciertamente, ella había tomado la decisión de averiguar si el Him menor era buena o mala persona… independientemente de la opinión de Blossom, pero debía saber el motivo de esa desobediencia por parte de la mayor-… Nos dijo que no nos acercáramos a ellos.
-Sé lo que dijo, pero debemos eliminar todos los posibles sospechosos para ser M. o estar relacionados con él o ella… Si consiguiéramos pararle los pies, lograríamos tener campo libre para encargarnos de la misión principal…
-¿No podríais haber discutido esto en casa? –pregunta de repente Buttercup, quien había estado escuchando y se había acercado sin que sus hermanas se dieran cuenta para hablar también en susurros- Verás cómo nos escuchen la que se arma.
-Lo siento… pero no podía esperar –confiesa la de ojos rosas- Bubbles, a segunda hora toca Arte, encárgate de acercarte a él.
Bubbles queda un segundo con la mirada perdida, pensando. Ya lo tenía todo preparado, el plan para conseguir una amistad con el rubio… Ahora tiene, más o menos, el consentimiento de la líder de las PPG… Y más o menos porque ella quería ser de verdad amiga de Boomer Him, pero la misión convertiría toda su relación con él en una farsa. Ella odia las farsas, y sin embargo vive una, engañando a sus mejores amigas… y siendo dos personas diferentes: la dulce, paciente y sensible Bubbles Utonio y la fría espía la cual nunca involucra a nadie sentimentalmente Azul la PowerPuff Girl. Ahora, tendría que formar otro teatrito más, la cuestión es que no sería con Boomer; sino con Blossom y Buttercup.
-De acuerdo, ya tengo algo pensado…
En ese momento, entra corriendo un chico agitado en la clase, resbalando en el acto. El chico, de pelo castaño claro, se queja cuando su espalda da contra las frías baldosas del suelo, y no tardan en escucharse las risas de Buttercup de fondo. Los pocos alumnos más que hay en la clase siguen demasiado medio dormidos como para enterarse del castañazo que se ha pegado el muchacho y las carcajadas de la morena.
-¡Mike! –exclama la rubia levantándose de su asiento y yendo a socorrer al caído- ¿Estás bien?
La chica le ofrece una mano al que es su mejor amigo de la infancia. Sin embargo, Mike la ignora y me levanta rápidamente. Su nivel de prisa y nerviosismo está por los cielos. Se dirige a Buttercup, que ya ha parado de reír.
-¡Buttercup! –exclama, jadeante- ¡A Mitch se le ha ido la olla!
-¿Qué dices? –pregunta ella, levantándose al instante- Mitchelson ya está loco, ¿qué estupidez está haciendo para serlo más?
-Celos –contesta, simplemente.
Buttercup se tensa, y Blossom y Bubbles se miran entre sí. Mitchell "Mitch" Mitchelson con celos no es ninguna broma… Y dado que la persona de la que él está enamorado es Robin… Oh, Dios. La morena rodea el pupitre y sale corriendo del aula, siendo seguida por Blossom, Bubbles y Mike. El castaño se adelanta, dando a entender que él las guiará. Recorren pasillos hasta salir al patio, y entonces, dan la vuelta al edificio para acabar detrás. La parte trasera del instituto, donde hay un montón de adolescentes aglomerados alrededor de algo… eso da muy mala espina.
Las chicas, Buttercup especialmente, aumentan su carrera. Los gritos de "¡Pelea, pelea!" inquietan a las tres. A Bubbles y a Blossom, ya de por sí, no les gustan las peleas entre compañeros, pero Buttercup teme que con quien se esté peleando Mitch sea el Him de ojos verdes… y viendo cómo dejó a ese borracho la noche anterior, el castaño podría acabar igual si no interviene nadie. A codazos se abre paso hasta la primera fila, y lo que ve… no le gusta un pelo.
¿Que ese castaño quería guerra? Pues guerra tendría. Peor para él… Porque ¿qué culpa tiene él de ser tan guapo que su novia se haya enamorado de él? De hecho, hasta duda que sea su novia… De lo contrario, no habría ido su gatita a decirle que la dejara en paz. Y sin embargo, lo había retado a una pelea por el corazón de la tal Robin. Románticos estúpidos. Nunca pensó que se encontraría luchando por una chica, exceptuando a Buttercup. Pero en fin, ahí se encuentra: en posición de combate frente a un Mitch Mitchelson cabreado, con una sonrisa altanera y una Robin intentando detener la pelea.
-¡Robin! –exclama la rubia, corriendo al encuentro de la susodicha- ¿Qué ha pasado?
-Pues… Mitch fue y le retó a una pelea a Butch.
¿Mitch? ¿Pelea? Hombre, eso era más que evidente, pero… Bubbles pensaba que su amigo de ojos miel ya había dejado atrás esa conducta de las peleas en los recreos… No puede ser que vuelva a la carga. Además, el Him es más alto y tiene al parecer mejor complexión… Físicamente no podría ganar.
-¡Oh! ¡Dios! –exclama Blossom, adentrándose en el círculo- ¿Estáis locos? ¿Os vais a moler a golpes así sin más? ¡Dónde quedó vuestra parte civilizada!
-Muy atrás, Blossom –responde Mitch, cerrando los puños y mirando amenazador a Butch. Sus ojos deprenden tanta furia… y celos, muchos celos.
La chica pelirroja frunce más el ceño de lo que lo tenía ya. Una pelea solo genera odio y rivalidad, además de dolor. Dolor puede que para uno sí y para otro no, o dolor para ambos. Además, no han pasado por milenios de evolución para acabar igual que sus homínidos antepasados: peleando con la cachiporra llevados por la furia provocada de alguna tontería. Cierto que ella no fuera precisamente una santa, pero lucha por detener la muerte de personas inocentes e, incluso, la de las culpables.
-O sea… -continúa la chica, en un tono en el que se nota su enfado- Que básicamente os habéis rebajado a la Edad de Piedra, ¿no es así? –se cruza de brazos- Bien, si queréis comportaros como unos trogloditas, seré yo la que pida específicamente a la enfermera que no trate las secuelas de la pelea… Y el que avisa no es traidor.
-Yo no tendré secuelas, pelirroja –afirma Butch, con una sonrisa arrogante y haciendo cabrear más a Mitch-. Además, es este que se me ha plantado con ganas de guerra.
-Más bien –se adelanta Buttercup, hasta ahora callada y masajeándose la sien, tratando de calmarse por la ineptitud de su amigo-, ninguno de la dos las vais a tener…
-¡Butter, no te metas! –exclama el castaño mandándola callar con un gesto de mano a la morena.
La Utonio de ojos verdes se está resistiendo de pegarle un capón en la nuca que, si hay suerte, le arregle la parte del sentido común dañada del cerebro a ese pobre memo. Si Robin se fija en Butch, es solo por el aspecto. Además, si bien conoce a la castaña, ella no aguantaría a tipos como el Him que ahora está en posición de combate frente al celoso. Es tan simplemente… pues como para sacarle a rastras fuera del círculo y después darle de cachetadas por ser imbécil. Ya se lo dijo en su día: ella se encargaría de que Butch no se acercara a Robin… porque ella sabría cómo hacerlo, y Mitch solo quedaría mal frente a la Snyder.
Por cierto de la Snyder… Ella nunca había sido la causante de una pelea entre dos chicos, así que esa idea en parte la emociona. Pero, por otro lado, Mitch es su mejor amigo y Butch su amor platónico. Además, ella sabe que de veras Mitchelson está enamorado de ella, mientras que como ha podido notar, el mujeriego no se interesa precisamente en la castaña… Cierto que le duele que en realidad Butch se fije en Buttercup, pero se nota demasiado. Sobre todo ella lo nota, porque si ella lo está mirando a cada rato, él está mirando a la morena a cada segundo. Le duele, pero como sabe que su amiga nunca se fijaría en gente como Butch, además de que no le haría esa putada de liarse con su amor platónico, le anima tener amigas tan increíbles como ella… Aunque luego intente encasquetarle algún novio.
-Corrijo: yo no soy quien me meto… -Buttercup se pone a un lado de su hermana mayor, con un tono tan sereno que resulta amenazante- Sino la campana.
Y, como había calculado a la perfección, un sonoro "riiiiing" hace a todos pegar un bote y mirar, algunos con cara de fastidio, al gran reloj que hay incrustado en la torre del edificio tipo Big Ben de Londres. Muchas chicas suspiran aliviadas, entre ellas Bubbles y Robin, además de Mike. Blossom niega con la cabeza y rápidamente localiza a Karen con la mirada para ir con ella. Por otro lado, Buttercup coge del hombro a Mitch arrastrándolo a clase.
-¡Vamos, eunuco lelo! –le grita, totalmente enfadada.
-¡Ay! –se queja él- ¡Buttercup, más despacio!
Bubbles pone suavemente una mano en el hombro de Robin y clava sus ojos celestes en los, igualmente azules, de ella. Con la mirada le está queriendo decir que debería dejar al Him en paz, ya que las dos saben que no quiere crear más conflictos. La castaña suspira y asiente. Se conocen desde el jardín de infancia, y una sola mirada basta para que ambas se entiendan. Emprenden el camino de vuelta a clase, ya más bien corriendo, ya que el profesor de Geometría no tardará en hacer su aparición en la clase.
-o-
El Profesor Utonio de nuevo no está en la casa. Esto en parte molesta a Dexter, ya que no está seguro de si su artilugio está quedando bien o no. Además, su padrino siempre está ahí para sacarle de sus ensoñaciones, que normalmente tienen que ver con cierta pelirroja.
Le inquieta de gran manera que su querida Blossom aún no le haya dado una respuesta… de hecho, es como si quisiera evitarlo. Siempre ha oído que a las mujeres no hay que presionarlas en esos temas, pero él no lo está haciendo para nada… entonces, ¿qué es lo que falla? Realmente, ya ha pensado varias conclusiones al respecto de por qué su amada no le dice ninguna respuesta. Unas conclusiones terribles que no se pueden juzgarse más que precipitaciones, puesto que no tienen ningún fundamento base. ¿Terceras personas? No… son simplemente tonterías. Ella no está interesada en nadie más, ¿no? No. Le dijo que simplemente no sabía que dictaba su corazón: si amistad o amor.
Claro que esto último no sabe cómo tomárselo el chico… a fin de cuentas, si le quisiera y estuviera segura de sus sentimientos ya le habría dicho que sí, ¿verdad? Pero, en fin. La ama demasiado como para no esperarla, pero Dexter quiere una respuesta. Y espera que, en caso de rechazo, sea en verdad porque no hay terceras personas. Eso ya, el pelirrojo, no lo soportaría.
Si hubiese otro chico que le arrebatase a su Blossom, su corazón se negaría definitivamente a amar. ¿Qué si quizás es muy precipitado? Es muy probable. Solo tiene diecisiete años, al fin y al cabo, es muy joven y seguramente habrá muchas más chicas. Pero la Utonio de ojos rosas es la chica de ahora, del presente, también del pasado, y, espera, del futuro. Y es que, ya hubo alguien que le partió el corazón… Sí, también fue una mujer, pero no de la manera que uno piensa.
Dee Dee era la persona que más fastidiaba a Dexter, pues siempre lo andaba molestando. Pero, sin embargo, ella le enseñaba a ser buena persona. Le decía cómo tenía que tratar a los demás y, muchas veces, lo sacaba de su mundo de marginación para que se divirtiera y distrajera. Para que despejara su mente. Por eso, aunque en numerosas ocasiones él le decía a su hermana que la detestaba, ambos sabían que no era así. Porque Dexter amaba a su hermana, la quería de una manera que llegaba a doler el pecho, igual que Dee Dee a él.
Ese fue el motivo del porqué al pelirrojo se le partiera el alma cuando la rubia murió. Se sumió en un mundo de sombra y depresión, culpándose así mismo de la muerte de su hermana. ¿Qué si él había tenido que ver? Sí, pero no fue su culpa. Él, hace tres años, volvía junto a su hermana mayor de una convención científica. Ciertamente, a Dee Dee no le interesaba nada esos rollos de su hermanito, pero sus padres la obligaron a acompañarlo para cuidarle. La convención se alargó más de lo esperado, y los dos volvían a casa al anochecer. No supo de dónde salió, pero un hombre apareció ante ellos con una pistola, exigiendo dinero.
Dee Dee dijo que no llevaban nada encima, que se marchara y los dejara en paz. Entonces, el hombre apuntó con la pistola a Dexter, quien se quedó quieto, muerto de miedo. El ladrón alegaba que como no le dieran todos los objetos de valor, mataría al niño, pero Dee Dee repetía que no tenían dinero. Luego sonó un disparo. Y un cuerpo cayó al suelo. La rubia se había interpuesto entre la pistola y su hermano, recibiendo la bala en el pecho, que iba a la cabeza de Dexter. No tardaron en escucharse las sirenas de la policía y el ladrón salió huyendo.
Sin embargo, cuando llegó la ayuda, era demasiado tarde. El cuerpo de Dee Dee yacía inerte en el suelo y Dexter permaneció arrodillado llorando repitiéndose que todo había sido culpa suya. Si él se hubiese atrevido a hacer algo, a moverse siquiera, su hermana no habría tenido que interponerse entre él y el balazo y no tendría que haberlo recibido en el corazón, que fue donde justamente le dio.
Desde aquella fatídica noche, el señor Frikus empezó a beber y la madre de Dexter a trabajar, ya que su marido había rechazado a continuar con su oficio desde la muerte de su primogénita. Dexter, por su parte, dejó los estudios científicos, ya que pensó que solo traían desgracias. Su padre murió a los cinco meses, puesto que había ingerido tal cantidad de alcohol, que su hígado no pudo soportarlo. Y dos meses después, la señora Frikus tuvo un accidente de coche que la dejó en coma por varias semanas, hasta que al final las máquinas marcaron un constante y continuo bip, y ese fue el final de su vida.
Fallecida toda su familia, Dexter se mudó con su padrino. No era su tío; no compartían lazos de sangre, pero Jonathan Utonio fue un gran amigo de la familia en otros tiempos, y en su momento su padre y el Profesor firmaron un documento que marcaba que, en caso de ausencia de los padres, Dexter se fuera con él. Y desde entonces, vivió en Townsville y, gracias a la influencia de su padrino, retomó los estudios científicos siendo alumno personal del Profesor.
Le costó mucho superar en haberse quedado huérfano, pero su nueva familia le aportó mucho apoyo. Blossom se hizo rápidamente muy amiga de él, ya que compartían multitud de intereses. Bubbles fue muy comprensiva y le ayudó en todo lo que pudo. Buttercup… bueno, Buttercup adoptó el puesto de hermana mayor con la que se lleva fatal, y el Profesor, se convirtió en su nuevo padre. Por eso, Dexter quiere mucho a los cuatro… aunque algo más que amor fraternal haya nacido hacia la pelirroja. También adora a la robot, le recuerda de alguna manera el entusiasmo y vitalidad de Dee Dee.
El chico confecciona el chip que había diseñado previamente para el neuralizador. Lo termina y deja en una pequeña cajita. Ya ha hecho bastante, y solo hace dos horas que se fueron las hermanas Utonio al instituto. Dexter se apoya en la mesa y suspira. ¿Y si va a recoger a Blossom a la salida? No. No la presiones. No la agobies. Simplemente, deja que fluya.
Se escucha un estruendo en la planta de arriba y Dexter sube corriendo las escaleras del sótano. Abre de golpe la puerta, que da directamente al salón, y se encuentra a Bell vestida con un tutú blanco sentada en el suelo asegurándose las tuercas del pie y el sofá volcado.
-¿¡Pero qué…!? –exclama el chico, llevándose las manos a la cabeza.
-¿Ah? Lo siento, Dorkster –se disculpa la niña robot-. Es que, vi en la tele un programa de ballet y quise probar.
-Pero, ¿¡cómo has volcado el sofá!? –pregunta intentando poner el mueble en su sitio, hasta conseguirlo.
-Salto por aquí, salto por allá… -responde, adoptando una sonrisa inocente- Es que me aburro. No están ni Blossy, ni Bubbly, ni BC y tú estás en el lab, así que… no hay nadie con quien jugar.
-Es que, si tuvieras amigos fuera de casa… -queda pensativo.
-Pero, el Profe dijo que la gente se extrañaría de ver un robot.
-Con que sí… -al chico se le forma una sonrisa, al ocurrírsele una gran idea- Bell, baja conmigo al laboratorio, vas a tener una transformación…
-o-
Ya pasaron las horas, y todos los alumnos salen del instituto. La mayoría con paso apurado, ya que al ser viernes, es el día más esperado después del sábado.
Boomer sigue con esa sonrisa tonta que tiene desde la clase de Arte. Bubbles le comentó que se lo había pensado y que no era mala idea que Agallas hiciese un nuevo amigo. Así que, al día siguiente quedarían en un parque del centro con sus respectivos perros. Será con los caninos, pero una cita, al fin y al cabo ¿no? O eso quiere pensar Boomer, porque lo mismo la rubia sí que lo hacer para que su cachorro se haga amigo de Hermes… Bueno, qué más da. Se verían el sábado sobre las cinco de la tarde y punto.
Por otra parte, Brick había vuelto a intentar pillar a Blossom, pero ésta parecía evitarlo. "Parecía", no, le estaba evitando. De alguna manera, esto al pelirrojo le ofende y le ¿duele? Sí en el orgullo, y algo más. La Utonio está buena y es lista… ¿Qué más puede pedir? Simplemente, es el tipo de chica que le gusta a Brick, pero, ¡qué sorpresa! Ella lo detesta. Sin embargo, tras leerse tres novelas romanticonas en dos días, ya sabe qué podría gustarle de alguna manera… Y tiene una especie de plan. Ahora solo espera que el tal Dexter, el cual solo puede calificar como "su rival", no se interponga. Brick Him tiene planeado conquistar a la fascinante, temperamental e inteligente Blossom Utonio, y ningún (posible) enclenque se entrometerá en su camino a ello.
Y por último: Butch. No cruzó palabra con su gatita en todo el día… Además, estaba bastante claro que ella lo estaba evitando. No lo quiere ver ni en pintura, y es comprensible… Al fin y al cabo, le robó su primer beso. Además, no está del todo seguro, pero juraría que cuando estuvo a punto de pelearse con Mitchelson, estaba preocupada por el castaño. Eso solo puede significar dos cosas: o la ha impresionado, o la ha cagado intimidándola más de lo que quería. Claro que, viendo ya poco de su personalidad, es difícil imaginarse a Buttercup amedrentada. Aunque si con eso logra volver a probar esos labios… No fue el mejor beso que le dieron, mas sí el que él dio. Y el más deseado. Y si incluimos que el sabor de la boca de la chica todavía está impregnado en la suya… lo que daría por volver a besarla, estuvo casi tentado de encerrarla en los vestuarios y meterle la lengua hasta la garganta. Y que ella lo correspondiera, como hizo anoche. Sonríe al recordar eso. Al final, su gatita no es tan inaccesible.
Los hermanos se suben a la limusina que aun atrae las miradas curiosas de los demás alumnos. Los tres Him están sumidos en sus pensamientos, tratando de averiguar la forma de llegar al corazón de sus tres musas… sin saber que esas tres musas les traerán muchos problemas en el futuro.
-o-
Las hermanas Utonio y la Snyder emprenden su camino a casa conversando amenamente. Y no de temas triviales, como suelen hacer… No, sino que están planeando la pijamada que la noche del sábado tendría lugar en casa de la castaña. Las chicas ya les habían comentado a la hora del recreo que invitasen a Zoey, para que se integrase en el grupo. Karen y Robin acogieron la idea con entusiasmo, y Samantha afirmó que no le importaba mientras no se pasase de cerebrito.
A la hora de la comida, se reunieron en la mesa de siempre, invitando a la nueva a sentarse con ellas, y le comunicaron la idea. Zoey aceptó de muy buena gana; le emociona hacer amigas tan rápido, ya que aunque fuera por influencia de sus primas, las otras tres la habían admitido. Hablando de la Bows… hasta que descubrieran la posición exacta del Poder X, tendría que quedarse en la residencia Utonio, para proseguir con la investigación más fácilmente. Por esa razón, ella salió algo más rápido que los demás, disparada hacia su casa a hacer la maleta y trasladarse temporalmente a los suburbios de la enorme ciudad.
Las hermanas se despiden de la castaña y se dirigen a la casa de al lado. Bubbles ya puso en marcha su idea para acercarse al Him rubio, y sus hermanas la acogieron con interés. Además, la chica de los ojos azules pudo ver en los de Boomer la alegría cuando le comunicó que sí que podrían quedar. Aunque claro, el sábado tendría un día muy ajetreado… Por la mañana, la investigación sobre el Poder X, a las cinco su "cita" con Boomer y su perro y a las ocho, estaría en casa de Robin teniendo una pijamada con sus mejores amigas en la residencia Snyder. ¿Quién dijo que el sábado era un día de total relax?
Entre Robin y ella, Buttercup consiguió que Mitch se mantuviera alejado del Him de ojos verdes. Consiguieron persuadirle para que abandonara la idea de partirle la cara y, al final, no le citó detrás del instituto para pelear. La morena de veras está preocupada por su amigo… Recuerda que el Mitchelson tuvo una época de matón, en la que iba de conflictivo por la vida, pero de un momento para otro dijo que ya no le interesaba meterse con los más débiles y ganarse más expulsiones por las peleas. Sin embargo, ella vio a Butch pelear y… admite que puede que a ella le costase un poco ganar una lucha contra él. No debe de ser fácil dejarle K.O., y esta idea atrae a la chica. Así que, esta repentina atracción la aterroriza y ha estado huyendo del chico en todo momento. Buttercup no quiere que, al final, le guste ese memo de Him… ¡Porque lo odia! ¡Lo odia! ¡Lo odiaaaaaaaa! ¡Lo detesta con toda su alma! ¿Toda? ¿Segura?
Y Blossom… Bueno, ella ha hecho lo mismo desde el segundo día de clase: evitar lo más posible a Brick. No sabe por qué, pero él la intimida. El pelirrojo la busca, la desea… puede que sí que le guste más que otras chicas, que ella haya destacado del montón. Eso, de alguna manera, motiva a la de ojos rosas, ya que siempre era la "cerebrito" de la clase, y al serlo, los niños la creían de repipi y las niñas decían que nunca tendría un novio que no fuera un friki. Eso a ella nunca le ha importado, pero le encantaría restregarle por la cara a personas como Princesa el hecho de tener al de ojos rojos detrás suyo. Aunque, de hecho, que esos ojos rojos busquen los suyos y se claven en ellos le provoca un escalofrío en la espina dorsal que le encanta… ¡Pero que no! ¡A la pelirroja le cae mal Brick! ¡Y punto pelota! ¡Y también reconoce que es tozuda al afirmar que no le agrade nada el chico!
Las chicas entran en la casa. En ella hay un silencio sepulcral… roto cuando los trotes de Agallas al correr hacia su ama se hacen presentes. Las tres se miran entre sí, preguntándose con los ojos "¿Dónde está Bell?". La llaman, pero, al no recibir respuesta, se encogen de hombros y ponen rumbo a la cocina para verificar si hay alguien ahí. Raramente, la cacerola con la comida d Dexter aún está sobre la encimera; el chico no la ha tocado.
Entonces es cuando por fin escuchan la melódica voz de la niña-robot… pero… es melódica, no robótica. Las tres se giran sincronizadas, para saludar a su "hermanita", pero al verla, se quedan mudas y con la boca abierta. Dexter aparece al lado de la peliblanca con una sonrisa de triunfo pintada en la cara.
-¿E-esa es Bell? –rompe el silencio por fin Bubbles, preguntando lo que las tres hermanas no pueden creer.
-¡Sí! ¡Soy yo! –responde la pequeña, dando vueltas sobre sí misma- ¿Os gusta? ¡Ha sido idea de Dexter!
No estoy segura, pero creo que este es el capítulo más largo hasta ahora... Tampoco es que lo sea mucho, pero compensa por la espera, ¿no? ¿Cuánto tiempo he estado sin pisar este fic? ¿Una semana y media? En fin... Tampoco importa mucho: he publicado y punto.
Lo estoy dejando un poco evidente, pero... ¿alguien sabe ya quién es M.?
Sus: ¡Oye! ¡Eso me toca a mí!
Yo: Llegaste tarde... además, ahora hay que ver las respuestas a los Reviews... ¿Sandra?
Sandra: Sure... (Seguro...) *volviéndose a un público imaginario* Hello everybody! How are you, guys?
Ichigo-nn: And, again, Dorothy updated! Your wish has been fulfilled and we have new chapter... Yeah! (Y, de nuevo, ¡Dorita ha publicado! Tu deseo ha sido cumplido y tenemos el nuevo capítulo... ¡Sí!)
Fluffy Puff: Thanks! Finally someone down from the clouds to Sus! We are look for asylums to intern him... Dorothy and me didn't know that I Will Always Love You was that song... it's a classic, but we didn't remember... And, it's true! It's very beautiful! (¡Gracias! ¡Al fin alguien baja de las nubes a Sus! Estamos mirando manicomios para internarle... Dorita y yo no sabíamos que I Will Always Love You era esa canción... Es un clásico, pero no nos acordábamos... ¡Y es verdad! ¡Es preciosa!)
mariela is batman: And... the anxious wait ends! Here is the chapter 11! (Y... ¡La ansiosa espera finaliza! ¡Aquí tenemos el capítulo 11!)
Sandra: That's all (Eso es todo)
Yo: En realidad, no... ¡Gracias a los que no tenían cuenta y me dejaron un Review! La cosa es que yo respondo a los Reviews que me dejan las personas registradas... ¡Pero me emocionó mucho vuestros comentarios! ¡Gracias de veras por leer!
Sus: Por favor... *¿eso es sarcasmo?*
Yo: ¿Qué?
Sus: ¿"¡Gracias por leer!"? Tú te jodes la vista escribiendo esto y ¿vas y dices "gracias por leer"? ¡Gracias a ti por ser tan friki y escribir!
Yo: Ignoraré el hecho de que me hayas llamado friki y te diré algo... Un escritor no es nada sin sus lectores.
Sus: Claro, claro...
Yo: Y ahora, deja de ser un pedante y ve con las preguntitas.
Sus: Claro, jefa.
¿Blossom eligirá a Dexter como amigo o novio? ¿En el caso de que lo elija como amigo cómo se lo dirá? ¿Y si lo elije como novio; se pondrá Brick en un estado celoso/enrabietado exagerado? ¿Quién es M.? ¿M. es el hermano de Antonio Him? Si es así, ¿por qué lo llaman M.? ¿Princesa acuchilló a su madre (qué macabra...)? ¿Les dirán Zoey y las Utonio al resto de las Gominolas que son primas? ¿Cómo que el Poder X se ha divido en 4 partes? ¿Dónde se encuentran esas 4 partes? ¿Qué abre la llave en forma de corazón de Blossom? ¿Qué le ha hecho Dexter a mi dulce Bell?
Sandra: Eh... Sus, I thougt you have girlfriend... (Eh... Sus, pensaba que tenías novia...) Why you call Bell "my sweety Bell"? (¿Por qué llamas a Bell "mi dulce Bell"?)
Yo: ¡Anda, es verdad...! ¿Cuánto llevas saliendo con Jessica? ¿Cuatro, cinco días?
Sus: ¡Y a vosotras qué os importa!
Yo: Pues hombre, somos tus hermanitas... si corta contigo tendremos que irle a partir la cara...
Sandra: Yeah.
Sus: Locas...
¿Dónde está el Profesor? ¿Qué hacía donde fuera que estuviera? ¿Buttercup se siente atraída por Butch? ¿Es esa la razón de por qué lo haya estado evitando? ¿Robin se desenamorará de Butch? ¿Cómo habría quedado Mitch si al final se hubiese peleado con el moreno? ¿Dónde estaban Brick y Boomer cuando la pelea iba a comenzar (ñe, supongo que ahí, disfrutando del espectáculo)? ¿Robin se fijará en el castaño? ¿Por qué hasta ahora no había aparecido Mike? ¿Jugará un papel más importante a partir de ahora? ¿Cuál es el plan de Brick para conquistar a Blossom? ¿Boomer está enamorado de Bubbles? ¿Qué ocurrirá en la "cita" de los azulitos?
En el próximo capítulo de ESPÍAS: "Sábado". ¿Quieres leerlo otra vez?
Yo: ¡Bravo! ¡De momento no has dicho nada para cabrearme!
Sandra: Don't sing victory... (No cantes victoria)
Sus: ¡Eh! ¿Sabéis? He visto que llevas continuada una parte del capítulo 12...
Yo: Sí, ¿y qué?
Sus: Pues verás, he leído un poco... y creo que voy a hacerle un regalito a nuestros lectores...
Sandra: Oh, no...
Yo: ¡Sandra! ¡Tápale la boca! ¡Que no revele nada!
Sus: Ahora... un pequeño avance del próxim... ¡Ahhhhh!
*Sandra y yo nos tiramos contra Sus con un trozo de esparadrapo en la mano. Tras muchos tirones de pelo... arañazos... y toda clase de golpes, yo acabo sujetándole por los brazos realizándole una llave y Sandra tratando de parar el pataleo de Sus para amordazarle*
Sus: ¡Ahhhh! ¡No! ¡Noooo! ¡No me callaréis!
Sandra: Be quiet! (¡Cállate!)
Yo: ¡Cállale! ¡Cállale!
Sus: ¡Lectores, prestad atención a lo que seguramente serán mis últimas palabras!
Sandra y yo: *Sandra olvidándose de hablar en inglés* ¡No lo digaaaaaaas!
Sus: ¡Lo diré!
Avance del próximo capítulo:
-Pero ¿¡qué!? -exclama Zoey.
-¿Qué pasa? -pregunta Buttercup.
-El archivo buscado fue extraído hace años -responde la de gafas.
Sus: ¡Jaque Mate!
Sandra y yo: *de rodillas y mirando al cielo* ¡Noooooooooo!
Sus: Venga, por favor... ¡si no es para tanto!
Yo: Que no es para tanto... *me levanto, con una mirada endemoniada* ¿¡Que no es para tanto!? *me lanzo contra mi "querido" hermanito tirándole al suelo y estrangulándole encima de él* ¡Tu trabajo es poner el suspenso, no quitarlo! ¡Eres idiota, idiota, idiota! ¡Rematadamente gilipollas! ¡Desde ahora te prohíbo leer cada capítulo del Fic hasta que esté publicado aquí! ¡Y así aprenderás la lección, Rubén!
Sus (¿Rubén?): ¡Aggggg! ¡M...aría...! ¡Pie...dad...!
Yo: ¡Piedad nuestra abuela!
Sandra: María, ya vale... no vayas a convertirte en una parricida... Dudo que a mamá le mole que te hayas cargado a Rubén.
Yo: Sí... tienes razón *le dejo de estrangular y me levanto, dejando a Sus moribundo* Pero no me llames María.
Sandra: Sorry, Dorothy (Perdón, Dorita)
Sus: Y... a mí... no me... llaméis... ah... Rubén...
Sandra: Okay, okay...
Yo: Y, después de esta "muestra de afecto" entre familiares...
¡Adiós-chavales-que-no-tenéis-nada-mejor-que-hacer-que-leer-esto (comúnmente llamados lectores)! Dorita out.
