*Disclaimer: los personajes de Hetalia no son míos (lamentablemente) son pertenencia de Hidekazu Himaruya*
Aun cuando ya había salido el sol, nadie parecía querer levantarse. Muchos estaban aun con las copas por la noche anterior y ni siquiera sintieron el calor del sol en sus caras. Los otros, los que si fueron despertados por el sol, le ignoraron completamente, para poder seguir durmiendo placidamente sin importarle nada. Pero era entendible, ¿quien en su sano juicio quería levantarse temprano luego de una noche de juerga? Nadie. Por ellos, los piratas, aun después de salido el sol, siguieron haciendo del día, noche.
Pero, siempre hay alguien cuyo sentido de la responsabilidad le hace despertar tempranamente, aun después de quedar completamente ebrio. Esta persona, era el capitán de los piratas, él único que podía sacar a patadas a su tripulación del dormitorio, o en este caso de la playa…
Por ello, cuando Arthur Kirkland, más conocido por el nombre de capitán England, el temible pirata heredero de Roma, sintió los rayos del sol pegar en sus ojos exigiéndole que despierte, dos pensamientos pasaron por su cabeza: "Mierda, mi cabeza…." Y el segundo "¿Dónde demonios estoy…?". Luego de poder enfocar la mirada (y que se dejara de mover la habitación), se dio cuenta de tres cosas: uno, que ese era su camarote, nada extraño con eso; dos, que estaba desnudo, sorprendentemente nada nuevo ni extraño con eso (no era la primera vez que despertaba desnudo, muchas gracias); y tres, había un pesado brazo que abrazaba su pecho y le impedía mover. El dueño de aquel brazo, era un rubio que dormía, desnudo, placidamente muy cercano a él.
Después de pensar y tratar de recordar algo con respecto a eso, aun medio dormido, logro reconocer al rubio dueño del brazo, era Alfred, su navegante nuevo. Ahora lo que quedaba era sumar y atar cabos, a si que mentalmente, lo más rápido que podía funcionar su cerebro estando con resaca, empezó a realizar una simple operación "matemática".
"Yo, desnudo, en una cama con un Alfred igualmente desnudo eso significa que… oh Dios Santo…"
Fue en ese momento cuando su aun dormido cerebro despertó, logrando por fin entender lo que estaba pasando. Él y Alfred lo habían hecho en la noche. El pensamiento lo dejo en blanco unos segundos, para después sentir una explosión de información, más bien preguntas, provenientes de su mente.
"¡pero, ¿Qué demonios paso? Mierda, mierda, mierda…."
Para comprobar que su hipótesis fuera correcta, como pudo logro sacar el brazo de Alfred que le amarraba (y aplastaba) sin despertar al dueño. Luego, lo más delicadamente posible le hecho una mirada al camarote, las ropas tiraras por aquí y por allá confirmaban un poco, pero más confirmado quedo aun cuando levanto la sabana que le cubría a ambos… ya no había duda.
Tratando de guardar la calma lo más que podía, trato de recordar los hechos sucedidos la noche anterior. Se acordaba de la fiesta que habían hecho con Antonio y su tripulación, la gran cantidad de alcohol que había, las risas y locuras de todos los asistentes. Se acordaba que en un punto Feliks le reprocho que no bebiera tanto, consejo que ignoro. Recordó, también, haber empezado una discusión con alguien (con quien, no se acuerda), después recuerda que estaba en el barco, y se había tirado al mar… espera, ¡Alfred estaba ahí! Se acuerda que él trataba de arrancarse de Alfred por lo que fue a la despensa a esconderse y encontró una botella (¿o dos?) de ron que le llamaba… luego de eso no se acuerda. Esto significa que en un punto de ese "ya-no-me-acuerdo" él y Alfred tuvieron sexo. Pero, ¿Qué gatillo eso?, tenia la leve impresión de que Alfred estuvo más sobrio que él, por lo que este debería haber tenido un poco de sentido común y no caer en la tentación, pero… ¿¡que pasaba si él le había obligado? Si Alfred se resistió y él, él … le violo… NO NO NO. Imposible, podía ser un pirata pero era un caballero, él no violaría a nadie… creo. Aunque podía haber sido así, Alfred nunca hubiese aceptado a voluntad, a fin de cuentas él le odiaba, ¿verdad?
Para poder salir de todas sus dudas lo mejor que podía hacer era preguntarle a Alfred, pero algo le decía que no lo hiciese. El navegante podía odiarlo, pero últimamente se habían llevado un poco mejor, sólo era un poco pero era algo. Por esto no quería romper esa poca confianza que le había dado.
Con su mente en total confusión, decidió que no sacaría en claro nada con ese enorme dolor de cabeza que tenia, por lo que se levantó. Sin hacer el menor ruido posible, se vistió poniéndose lo más necesario, sus pantalones y camisa, sus botas no las encontró, seguro estaban por ahí botadas. Ante de salir del camarote decidió darle una mirada al chico con quien hace unos minutos había estado durmiendo. El sol le pegaba en la cara ni con eso el chico se despertaba, pero si hacia que su cabello rubio brillase, su piel medio tostada se veía completamente firme y suave, por debajo de la sabana se veian unos músculos en su abdomen. Aun así, su cara se veía muy infantil sin los lentes encima, tenía una pequeña sonrisa en sus labios y en leve sonrojo en su cara. Sin dejar de ser varonil, se veía muy lindo. Arthur no pudo más si no maravillarse por la escena, ¡era como si tuviese a un hermoso dios adelante! Con un sonrojo, sin pensarlo acercó su mano a la cara de su navegante, le careció suavemente la mejilla, reaccionando levemente Alfred con el contacto, pero aun así no despertó. Arthur con esta reacción, alejo su mano inmediatamente, asustado de haberle despertado.
No lograba comprender porque esa cara dormida, que se ve tan tranquila le traía un sentimiento de paz y… ¿nostalgia? ¿Eso era nostalgia? No lo sabia, pero era un sentimiento agridulce. Aun observándole, volvió a acariciarle la mejilla, para acercarse lentamente y darle un beso casto en ella.
-Has crecido mucho…
Se quedo de piedra. ¿Qué había dicho? ¿Qué había crecido mucho?... Bueno, era verdad que el chico era alto, y más alto que él, pero él no lo conocía ¿o si? Entonces como pudo decir eso, le debió haber conocido en alguna parte cuando Alfred era pequeño… pero eso era imposible, seguro que era su mente aun ebria que le hacia decir cosas raras, si seguro era eso. Quería creer eso, su cabeza dolía de tanto pensar, especialmente luego de decir aquello, y no era el típico dolor de la resaca, ese era él dolor que sentía cuando intentaba recordar algo de su pasado.
"Tal vez este chico me conoció… NO NO. No importa el pasado, si me conoció o no, no quiero saberlo" luego de esta decisión, rápidamente salio de la habitación para darse un buen baño de agua fría y cambiarse de ropa.
Después de unas par de horas luego de que saliera el sol, algunos habían decididos levantarse por fin, aunque eran los pocos ya que la mayoría aun seguía en los brazos de Morfeo (y algunos aun en los brazos de Dionisio). Entre los que se levantaron estaban Ludwig, Kiku, Elizaveta y Vash. Quienes se preparaban el desayuno con lo que había sobrado del festín que hizo la noche anterior Feliciano. Estos se encontraban bebiendo un café discutiendo la necesidad de despertar a los demás para emprender el camino.
-Hay que despertar a los capitanes, ellos pueden manejar esto.- dijo Ludwig severamente, la verdad estaba enojado consigo mismo por haberse permitido dormir más de la cuenta.
-Si, Ludwig-kun tiene razón. A fin de cuentas tenemos que prepararnos para zarpar lo más rápido posible, ¡con la fiesta de anoche nos quedamos casi sin comida y licor! – contesto Elizaveta, que preparaba el desayuno para los demás al no poder despertar ni a Felicano ni a Lovino.
- Ese pervertido de España esta en la carpa de los Bad Friends Trio. ¡No estoy dispuesto a entrar ahí!- Vash dijo tomando firmemente de su querida arma.
-Vash-san, nadie dijo que tú fueras a buscarlo. También creo que le dejemos descansar un poco más, Antonio-san, aunque no lo aparente, quedo muy ebrio anoche y seguro tendría una resaca enorme en estos momentos… y eso seria peligroso para la integridad de la tripulación.- Kiku, dijo tranquilamente mientras se preparaba un té.
-¿Por qué estaría en riesgo la tripulación?
-Ludwig-kun, ¿no lo sabes?, y eso que estuviste en el mismo barco con él. Bien déjame contarte, Antonio con resaca es igual de peligroso y enojón que un demonio… aunque creo que Antonio da más miedo que un demonio.
- Oh… ¿y el capitán England?
-Bien, digamos que Arthur-san no creo que quiera que lo molestemos en este momento.- dijo Kiku con una pequeña risita cómplice, dejando con dudas a todos los demás, pero sin ganas de pregunta por qué.
-Bien, yo creo que no le importaría que le molestáramos en este momento, por que ahí viene.- dijo Vash, provocando que todas las miradas se desviran hacia donde miraba Vash. Y era verdad, ahí venia Arthur, con una cara de muy pocos amigos, con su chaqueta larga roja, y con un aura que decía "no-se-atrevan-a-contradecirme-o-los-partiré-en-dos". Una vez llegado a donde los demás estaban, pregunto ceñudamente:
-¿Dónde están los demás?
-Eh... Arthur-san, Buenos días. ¿Los demás? Aun no se levantan, lo siento.- Kiku fue el único que se atrevió a contestar la pregunta de su capitán, y es que era en esos momentos cuando Kiku le temía a Arthur, cuando este estaba realmente enojado.
- ¿Que aun siguen dormidos?, ¿y por que no les han despertado aun?- pregunto tranquilamente, con una sonrisa fría.
-N-no quisimos molestarlos…
-¡¿Qué no quisieron molestarlo, eh? ….Pues bien, tendré que despertarlos yo, ¿verdad?- alzo un poco la voz, sobresaltando a los cuatro delante de él.
Acto seguido tomo un palo quemando la punta de este provocando que se incendiara, luego se dirigió al primer grupo de carpas que vio. Aunque los cuatros aun estaban paralizados por la actitud de su capitán, decidieron mejor no "intervenir". Lo único que podían hacer era mirar mientras un medio loco Arthur incendiaba las carpas sin importarles que adentro estuvieran sus hombres. Obviamente de dentro de las carpas de escuchaban gritos de desesperación, para luego ver salir a la gente que estaba dentro vistiendo sólo la ropa que ocuparon para dormir y otros desnudos.
Los hombres que salieron disparados de las carpas se disponían a enfrentar al imbécil que quemo sus carpas y cosas, y que de pasada, les despertó. Agarrando lo primero para herir al mal nacido que les había despertado, cuando vieron que este vil hombre no era más que su capitán no hicieron ni dijeron nada, tratando de ocultar las improvisadas armas que habían tomado, asustados por la reacción violenta que podía tener el hombre.
Luego, Arthur siguió su camino despertando a quien fuera, sea de su tripulación o la de Antonio, utilizaba distintos medios para despertarlos, pero nadie se atrevía a contradecirle. Una vez que llego donde dormían Lovino, Feliciano y el Bad Friends Trio, cambio un poco de estrategia.
Se acerco a la carpa que compartían Antonio, Francis y Gilbert, llamo a unos hombres para que le ayudasen y con carpa y todo movieron a los tres hasta un puerto pequeño y lo tiraron al mar. Luego de algunos minutos, recién salieron a flote, siendo el primero Francis, quien vio a Arthur y su aura maligna y no dijo nada. Gilbert, no se quedo callado, pero sólo una mirada asesina (y un sartenazo de Elizaveta) le hizo tranquilizarse. Aun habían pasado unos minutos y Antonio no salía a flote. Por lo que Arthur no quiso esperar y se dirigió a la carpa que compartían Feliciano y Lovino, entro a esta y, para la sorpresa de todos, cambio su cara asesina, por un poco más amble (la cual era la que comúnmente trae).
-Hey Feliciano, Lovino levántense, hay que preparar las cosas para partir.-dijo tranquilamente. Aun así, ninguno de los hermanos se movía.
-Ya pues, levántense- alzo un poco más la voz. Feliciano se movió un poco.
-…hay pasta de desayuno…- Feliciano despertó inmediatamente.
-¡Pasta~!- Arthur sólo sonrió levemente por esta reacción tan obvia el chico. Ahora sólo faltaba despertar a Lovino.
-Hey, mocoso, levántate.
-Cállate, bastardo- fue lo único que contesto Lovino, dando se vuelta y tapándose la cara. En este punto, Arthur ya estaba perdiendo la poca paciencia que había logrado reunir.
-¡Levántate, ahora!
-¡Cállate! ¡No me levantaré aun! –dijo sentándose en la cama, se iba a acostar de nuevo, cuando algo o mejor dicho alguien le asusto, este alguien apareció por la espalda de Arthur. Arthur vio palidecer a Lovino y luego ver desmayarse a este. Se dio vuelta y vio a un muy enojado (y mojado) Antonio.
- Como osas hacer que Lovinito se desmaye.
-Que fuiste tu el que le asustó…
-¡Eso es imposible! Jamás asuntaría a mi Lovinito así. Fuiste tú que con esas horribles cejas asusto a mi LoviLove.
-¡Mi cejas no tienen nada de malo!- luego de esta declaración, Arthur se abalanzo sobre Antonio, sacando a ambos fuera de la carpa. Inmediatamente luego de levantarse ambos sacaron sus armas.
-Eres un idiota Antonio, ¿lo sabias?
-Más idiota eres tú por dejarte alcanzar por Rusia.
-¡Esa fue tu culpa por darme información errada, imbécil!
-¿Así que ahora tu debilidad es mi culpa? Bonito.
Ambos hombres no hablaron más e iniciaron una de sus tantas peleas. Aunque esta vez era distinta a las anteriores, las cuales eran batallas más inofensivas. En esta pelea se estaban dando con toda sus fuerzas, olvidándose ambos de su entorno. Los hombres que se reunían para ver la pelea de sus capitanes se veían asustados, ya que habían aparecido, luego de mucho tiempo, los llamados "Demonios de Ojos Verdes".
Cuando Arthur y Antonio se ponían en esta forma no había quien los detuviera, peleaban hasta que uno de ellos saliera herido o se cansaran. Este tipo de pelea era común ver entre ellos cuando Roma estaba, y sólo él sabía detenerlos inmediatamente, ahora deberían esperar a que se cansaran, que gracias a Poseidón, seria rápido por las heridas de Arthur y la resaca de Antonio.
¡Hola! ¡Cuánto tiempo! Bueno, aquí vengo con un nuevo capitulo de esta historia (por fin) Como siempre espero que les guste, aunque sea algo lento y cortito, pero escrito con cariño y con un dolor de cabeza.
Debido a que los profesores son unos sádicos y le gusta torturar a sus estudiantes con toneladas de libros, ahora actualizare cada fin de semana (hoy es una excepción, porque mañana es feriado en mi país), y los capítulos no serán muy largos (aunque tratare cambiar eso). De ante mano pido perdón por esto, cunado tenga más tiempo libre actualizare lo más rápido que pueda.
Ya saben, cualquier duda, sugerencia, critica, comentario un REVIEW plisss~
Y….¡Muchas Gracias por todos sus lindos review! Me motivan para seguir escribiendo~ =)
Nos vemos~
