Hola :D que tal? muchísimas gracias a aquellas que se animas a dejarme un review, y agregar esta historia a sus favoritos o solo seguirá , un beso enorme y aquí les dejo el cap :D
-Los personajes no me pertenecen, son de la increíble J. K. Rowling :) y la trama es mía y solo mía :D
Al otro día las chicas despertaron muy temprano y ansiosas por el primer día de clases. Además cómo vivían en los alrededores de la ciudad, tenían que conducir 10 min para llegar tan solo a la ciudad y 15 minutos para llegar a la universidad.
La primera en estar lista fue Hermione, tenía puesto un vestido campestre floreado, con unas botas y su pelo suelto, un maquillaje sencillo y una cartera enorme con una gran agenda, se encontraba tomando un tazón de cereales, cuando vio a Ginny aparecer en la cocina, su amiga iba vestida con unos leggins negros, camiseta larga con la bandera de UK , unas zapatillas negras, sus labios rojos y sus ojos muy delineados ,y una cartera negra.
-Buenos días- dijo Gyn sonriente- estoy tan emocionada.- mientras se servía un vaso de jugo.
-Buen día- contesto Hermione- así veo, yo igual, pero estoy nerviosa, emocionada, feliz, tengo sentimientos encontrados.- continuó comiendo de su cereal.
- Parece que a Pansy se le pegaron las sábanas- bromeó la pelirroja, mientras se servía una tostada.
- Tienes clases más tarde- dijo Hermione, en ese momento sonó su teléfono, era un mensaje, leyó en la pantalla Draco y sonrió instantáneamente.
- Dragoncito ¿verdad?- preguntó Mey-¡pero que tonta soy!, es como tan lógico, es cosa de ver tu cara de embobada.
- No jodas- dijo bromeando Hermione y leyó en voz alta- Señorita Granger, si te la desperté perdón y si no probablemente está tomando un rico desayuno, espero que en este día que comienzas tu nueva vida, me tengas presente porque quiero estar siempre contigo y que cuentas conmigo para lo que sea, te deseo lo mejor, no te imaginas como me gustaría estar ahí, un beso a la distancia, te quiero mucho… Draco. PD: en mi futuro serás mi doctora favorita y no me atenderé con nadie que no seas tú, pero en mi presente eres mi persona favorita.
- Eso es precioso, mira que considerado, son las 7.30 y él te envía eso- dijo la pelirroja con sus ojos llenos de ilusión imaginándose a Hermione con Draco juntos como novios- me encanta para ti.
- No sabes cómo me encanta a mí- suspiró- bueno, yo me iré a lavar los dientes y me voy ¿vas conmigo?- en ese momento le sonó el teléfono a Gin y era un mensaje de texto.
- Sí, contestaré este mensaje, luego terminare de arreglarme y nos vamos.- contestó la chica, volteó a ver el texto recibido y sorpresa era Draco, y en la pantalla se leía: ¡Buen día! Espero que te vaya excelente, pero necesito un favor, averigua el horario de Hermione y llámame cuando te encuentres sin ella.
Ambas chicas subieron al Jeep Wrangler de Hermione y comenzaron su camino a esta nueva etapa. Rápidamente se encontraron en la ciudad y tomando las calles correctas para llegar a la universidad, todo el trayecto cantaron animadamente, varias de sus canciones favoritas.
-Entonces…¡ya llegamos!¿hasta qué hora tienes clases?- preguntó sutilmente Ginny.
- Creo que hoy es solo la inducción, entrega de horario , reconocimiento de salas y un taller de Inserción, me llegó un mail anoche.- contestó con una sonrisa la chica.
- Entonces ¿no almorzaremos juntas verdad?- volvió a preguntar.
- Creo que no, pero saldré como las 4 de la tarde de clases, si quieres me esperas y te traigo.- respondió Hermione.
-Okey, ahí te aviso- dijo la ojiazul – déjame aquí, me queda más cerca la Facultad de Educación.- agregó- que tengas un bello día, muack- lanzó un beso al aire a Hermione- te quiero "bitch"- y cerró la puerta, en ese instante Hermione siguió hacia su Facultad de Ciencias de la Salud, sin percatarse de que su amiga se había quedado parada llamando por teléfono.
- Dime - dijo Draco por el otro lado del auricular- ¿conseguiste lo que te pedí?
-Sí, hoy sale a las 1600 horas en punto mi general- bromeó la chica- ¿Me quieres decir que sucede?
-Solo te diré que cuando quiero mucho a una persona, hago lo posible por estar con ella, así que hasta luego señorita, muchas gracias y a las 1600 horas espero verte en el frontis de la universidad porque también llevo una sorpresa para ti.- contestó él y cortó la llamada.
En ese momento Ginny sonrió pensando en todo lo que podría ocurrir, mientras que a varios kilómetros de distancia un chico tocaba la bocina de su auto, mientras que otro salía aun vistiéndose de su departamento y con un bolso en mano.
-No puedo creer que me hayas convencido- dijo uno.
-¿Quieres ver a tu novia no?- preguntó Draco.
-Obvio que si- sonrió– estamos enamorados parece.- dijo Harry.
-Aún no, pero si hoy me dicen sí, lo más probable es que lleguemos a eso- comentó Draco- son 6 horas de viaje y el resto de tiempo sobra para preparar todo- encendió el auto, puso primera y comenzó a conducir- en marcha…
Hermione caminaba por un pasillo, leyendo cada puerta para encontrar la adecuada…había dejado a Ginevra como cinco facultades más abajo y no conocía a nadie.
-Mierda… si no es tan complicado- susurró.
-¿Te ayudo en algo?- preguntó una chica castaña, de casi su misma altura, media gordita, con unos ojos pardos que destacaban su tez blaquísima y llena de pecas.
- Busco el aula de los alumnos de Medicina de Primer año- contestó ella sonriendo.
- Voy para allá, si quieres vamos juntas- respondió ella amablemente- tengo a unos amigos esperándome.
-Sería genial no llegar sola, muchas gracias – sonrió Hermione- por cierto soy Hermione Granger, pero mis amigas me dicen Herms.
- Un gusto, soy Susan Bones, pero me puedes decir Su- en ese momento ella abrió una puerta que conducía a un gran salón repleto de personas.
-Wow- dijo Hermione- son demasiados… ¿todos estudiaran Madecina?
-No – respondió Susan- por ser primer día nos han reunido aquí a todos los del área de salud, Medicina, Obstetricia, Odontología y Enfermería.- nombraba ella- Ven por aquí- indicó-los chicos de allí son mis amigos- caminaron hasta situarse en las butacas al lado de los amigos de la chica- Hola les presento a Hermione Granger, mi compañera- miró hacia sus amigos y luego hacia la recién llegada- ellos son Seamus Finnigan mi hermanastro y Dean Thomas su mejor amigo, que estudiarán Odontología, Hannah Abbot que estudiará Obstetricia, Cedric Diggory que estudiará Enfermería y mi novio Cormac Mc Laggen y yo seremos tus compañeros.
-Hola a todos- dijo Hermione mientras sonreía.
-Hola -dijeron a coro todos, en ese instante un señor de mediana edad con una traje formal y sobre este un delantal blanco comenzó a dar la bienvenida a todos los nuevos alumnos, él era el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud.
Después de 30 min, aún seguía hablando el decano y poco a poco todos comenzaron a aburrirse, Hermione comenzó a observar el peculiar grupo al cual se había integrado con facilidad.
Susan y Seamus a pesar de no ser 100% hermanos se llevaban muy bien y se notaba a simple vista y se mimetizaban tenían gestos iguales, era chistoso mirarlos, luego Dean un chico alto moreno ojos color miel y una sonrisa encantadora que dejaba ver su perfecta dentadura, por otra parte Hannah una trigueña de ojos verdes, mediana estatura con unos kilitos de más, pero una personalidad extrovertida y muy risueña, continuando con la observación, se encontraba Cedric, un chico alto delgado pero bien formado, con unos hoyuelos en sus mejillas cada vez que sonreía,y finalmente Cormac, un chico alto, se notaba que era deportista," fútbol o basket " tal vez pensó Hermione, ojos pardos, no se sabían si eran claramente cafés o verdes, porque tenía ambos colores y en ese momento esos ojos la miraron provocando que se sonrojara y mirara al decano que aún hablaba.
-Para finalizar, cada carrera debe ir a una sala determinada con sus jefes de carrera, les deseo mucho éxito este año… y mis puertas siempre estarán abiertas ante cualquier petición, consulta o duda que los pueda ayudar.
En ese momento todos comenzaron a aplaudir y se dirigían a la salida.-Bueno chicos, nos vemos más tarde – dijoHannah despidiéndose con la mano.
- ¿Nos vemos para almorzar?- preguntó Dean- sería excelente.
- Me parece buena idea- contestó Susan- pues nos vemos más tarde en la entrada de la Facultad- tomó a su novio de un brazo y a Hermione del otro y los arrastró hasta un aula, en donde se encontraba el resto de la carrera.
Por otra parte Ginny en un auditorio de su Facultad. Escuchaba atentamente al profesor como interactuaba con sus compañeros hasta que fue el turno de ella-¿Por qué decidió estudiar Educación física?- preguntó el profesor.
-Sería ridículo decir que solo por gusto- dijo riendo, mientras que contagiaba al resto de sus compañeros- para mi la pedagogía es algo que es necesario, me gusta ,mucho ayudar y enseñar, y lógicamente los deportes, desde pequeña fue así y que mejor que unir dos cosas que te gustan- suspiro-.
- Muchas gracias Ginevra- agradeció el profesor mientras le sonreía- ¿alguien se siente de igual manera?- volvió a preguntar, en ese momento un chico trigueño alto, pelo negro y ojos oscuros levantó la mano.- Háblenos- dijo el profesor.
-Mi nombre es Neville Longbottom- comenzó – bueno al igual que mi compañera, pienso que es algo fundamental en mi vida, creo que no podría vivir sin hacer deporte.- sonrió y continuó.
Bueno chicos, me encantaría verlos a todos en sus áreas deportivas y ver cómo se desarrollan, ver cuáles son sus estilos, sus preferencias- habló el profesor- los iré llamando uno a uno y.
El primer chico comenzóa realizar una rutina de gimnasia artística, luego una chica demostró su talento para la gimnasia ritmica y así sucesivamente hasta que le tocó a Ginny, caminó hasta el centro del gimnasio en el cual se encontraban-pues mi deporte es poco femenino,- sonrió nerviosamente- me gusta jugar basquetbol estiró sus dedos, cerro sus ojos y comenzó a realizar lanzamientos desde el medio de la cancha, sorprendiendo a varios de los presentes. Neville estaba alucinado, mirando a aquella chica, él se sentía de la misma manera con el balón de auqel deporte, sabía que serían grandes amigos.
Mientras que en plena carretera dos chicos venían en pleno viaje, uno a sorprender a su novia y el otro a sorprender a su futura novia -Tengo ganas de hacer pipí- decía Harry como niño chico- Draco, para porfis…
-No, no podemos parar, llevo las horas justas para alcanzar a preparar la sorpresa- dijo seriamente- ¿Por qué no has orinado antes de salir?
-Por qué no alcancé- respondió- vamos para, lo necesito.
- Llevamos 1 hora de viaje y ya quieres parar, que mal copiloto eres- dijo Draco en tono de broma.
- Pero no soy mal amigo, como tú que no quieres que orine- río- para por favor necesito orinar.
Draco se estacionó en una estación de servicio e Harry bajó corriendo, al ver a su mejor amigo corriendo olímpicamente para llegar al baño, el chico se puso a reír y le envió un mensaje a Hermione.-Señorita Granger espero que hayas tenido una excelente presentación hoy en la mañana. Me encantaría que cuando volvieras a casa, estuviera yo esperándote y celebrar por los nuevos comienzos. Te quiero muchísimo mi niña. Un beso y siempre tuyo. Draco.- en ese instante entró Harry al auto.
-Gracias por parar, pero para la otra no esperes a que me tenga que desesperar- uff suspiró- ¿enviándole mensajitos a Hermione?
-Si – respondió Draco- con cada kilómetro que me acerco a donde ella se encuentra, mi corazón late desbocado, me imagino como será verla, como estará vistiendo, que fragancia llevará puesta, si me extrañará tanto como yo.
-Pues estamos hasta el cuello con esto del amor- dijo Harry- yo extraño tanto a Ginn, que iba pensando lo mismo que tú, como será verla, estar de nuevo con ella.
-Hay una gran diferencia, ella es tu novia- habló Draco- Hermione no es mi novia.
-Por ahora querido amigo, solo por ahora.- aclaró su amigo.
Hermione comenzó a leer el mensaje y sonrió, le encantaba hablar con Draco, los mensajes de Draco, los besos, los abrazos, todo, pero la maldita distancia y el poco tiempo se había encargado de no consolidar esa relación, ella sabía que lo mejor que le había pasado ese verano era él, pero así mismo no era tan egoísta como para no dejarlo ir u obligarlo a que estuvieran juntos.
Y le respondió: Señor Malfoy ha sido una mañana interesante, pero debo confesar que he estado distraída, también te extraño y mucho, pero falta menos para el cumpleaños de Harry, quiero verte y abrazarte. Me encantaría que estuvieras acá lamentablemente estudiamos lejos. Te quiero muchísimo, un besote. Tu Persona favorita del mundo.
Pansy despertó y lo primero que hizo fue bañarse y luego ponerse sus leggins negros y una blusa de encaje de color gris para su primer para su primera clase, la carrera de ella era más disciplinada, sus profesores se preocupaban desde la alimentación ya que al ser una carrera ligada con la moda, muchas veces el estrés hacía que los chicos sufrieran desórdenes alimenticios, le habían enviado un mail, con las especificaciones para su primer día, ellos habían dividido a sus alumnos en dos grupos, ella era del grupo B.
Eran las 11 de la mañana, ella entraba a las 12, tenía una hora para continuar preparándose, su atuendo era perfecto, solo faltaba complementarlo con unos altos tacones negros, su cabello negro liso y un tenue pero seductor maquillaje. Se sirvió un vaso enorme de jugo natural, comió unas berries y un tazón con cereales y semillas.
En ese momento sonó su teléfono. Nombre de llamada entrante Gin.-¿Ginny que ocurre?- preguntó Pansy- ¿se te quedó algo?
-Amiga, viene Draco a ver a Hermione hoy- chilló desde el otro lado del aparato.
-¿De verdad?- preguntó- me alegro, ojalá las cosas terminen bien. ¿Cómo va tu mañana?
-Genial, ahora tengo clases de composición, te dejo, un besote y éxito en tu primer día- y antes de dar tiempo a responder algo colgó.
Las horas pasaron rápidamente, y Hermione se encontraba almorzando con su nuevo grupo de "conocidos-compañeros" en el casino de la facultad, el cual se encontraba repleto.
-Bueno Herms- dijo Dean- ¿Qué te ha parecido hasta ahora?
-Pues debo admitir que el decano me tenía algo aburrida- confesó la chica.
-"Algo aburrida"—imitó Hannah- ¡yo estaba quedándome dormida!- rió y contagió a los demás.
-¿Qué tal ustedes con Odontología?- preguntó Hermione a Seamus y Dean.
-Interesante, hemos hablado de muchas cosas y creo que no me equivoque de carrera- dijo sonriendo Seamus.
- Me alegra hermanito- dijo Susan abrazando a su hermano.- Amor estas muy callado, ¿sucede algo?- preguntó la chica a Comarc.
- Nada, estoy algo cansado, anoche estaba tan ansioso que no dormí bien.- confesó el chico.
- Creo que todos estábamos así- comentó Cedric- hoy en mi clase una chica ha estado tan nerviosa que el profesor le ha preguntado su nombre y ha vomitado, pobre.
-Ced!, estamos comiendo- protestó Seamus- que asco.
- Serás odontólogo, ¿y te da asco escuchar vómito?- preguntó- que irónico.
.-Pues cuando como sí- contestó el chico.
-Iré a fumarme un cigarrillo antes de entrar a clases, nos vemos- dijo Hermione mientras se paraba de su silla y comenzaba a caminar hacia la puerta del casino.
- Es guapísima- dijo Seamus- espero que no tenga novio.
-Sería genial que fuera mi cuñada- agregó Susan- lo que he hablado con ella es muy simpática, carismática y tierna.
Una vez fuera del casino Hermione llamó a Draco, extrañaba su voz, se imaginaba si hubiese estudiado en la misma ciudad de él, probablemente habrían almorzado juntos, estarían juntos y una puntada de tristeza se clavó en su corazón.
-Hola preciosa- dijo Draco.- ¿qué tal las cosas?
-Hola, bien – contestó ella- arreglando el mundo - rió- he conocido a varias personas, pero me recuerdan a ti.
-Yo también me he acordado muchísimo de ti, quiero que llegue pronto el cumpleaños de Harry, te extraño y quiero verte.- confesó el chico.
-Yo igual amigo querido- rió- un beso enorme, volveré a clases, salgo como en dos horas más, como las 4 la tarde por si me quieres llamar. Te quiero mucho. Besos.
-Besos amiga querida- dijo en tono irónico, haciendo que ella riera- me encanta tu risa, espero siempre hacerte reír, yo también te quiero. Besotes.
La pelirroja por su parte había llevado algo de comer y se sentó en un jardín que tenía su Facultad, miraba con fascinación la entrada, poseía amplias slaas y muchas multicanchas para practicar deportes, además de tres enormes gimnasios.
A la distancia se escuchaban los gritos de un partido de futbol y varios chicos vitoreando, ella sonrió para si misma, entonces un voz la sacó de aquella visión.
-Disculpa ¿ te puedo acompañar?- preguntó un chico.
- Si, no hay problema- contestó ella- tu eres Neville ¿verdad?
-Si y tu Ginevra- sonrió él- debo decir que tienes un don y que eres extremadamente talentosa con el balón.
- Ginny, dime Ginny- dijo ella- muchas gracias – se sonrojó, llevo años jugando, desde pequeña.
- Pues se nota, me ha encantado, además hiciste unos lanzamientos ¡Wow!- dijo el sonriendo.
-Bueno tú no te quedas atrás, ¡jugaste maravillosamente contra el profesor!, nos tenías a todas embobadas.
- Desde pequeño aprendí, si quieres algún día jugamos un uno contra uno, sería genial.- propuso el chico.
-Sería genial Neville- dijo Ginny y continuaron conversando.
Los chicos al fin habían llegado a la ciudad, los nervios los recorrían a ambos, estaban completamente ansiosos y extasiados para ver a sus chicas. Rápidamente bajaron a comer algo a un fast food.
-Primero…-decía Draco masticando elegantemente- iré a un florería y comprare una rosa por casa día que no estuvimos juntos- siguió masticando.
-¿En total fueron?- pregunto Harry mientras bebía de su bebida.
- 12 rosas- contestó él devorándose las papas fritas.- Tengo que cambiarme de ropa-agregó el chico.- No puedo ir con la misma ropa que estuve durante todo el viaje.
- Te queda tiempo- dijo el azabache tratando de que Draco se despreocupara- iremos a un hotel, nos inscribiremos y aprovechamos de cambiarnos ropa y pues bueno yo pasaré la noche ahí, e invitaré a Gin que se quede conmigo.
- Ese es mi "tigre"- dijo Draco molestándolo- ¿quieres tener acción?
- La verdad es que rlla y tenemos otro tipo de conexión, el sexo aún no es prioritario en nuestra relación, al parecer se me están pegando tus costumbres amigo.- palmeó la espalda de Draco.
- Entonces vamos, son las 2.50pm- dijo mientras miraba el reloj, me queda por lo menos una hora para lograr todo.- suspiró Draco- estoy nervioso-confesó.
-Descuida- tranquilizó el ojiverde- todo estará bien.
Más rápido de lo que se esperaba Draco pasó la hora, ya se había duchado, y vestido, tenía puesta una polera verde, unos jeans oscuros y unas zapatillas blancas y para terminar el conjunto una chaqueta negra.
-Adiós, nos vemos- dijo mientras salía de la habitación del hotel.
-Recuerda darle a Ginny las indicaciones, para que me encuentre- recordó el chico- y éxito.
-OK, gracias- dijo Draco mientras cerraba la puerta.
Velozmente, pasó a una floristería y compró un ramo con las doce rosas rojas de tallo largo, subió al auto y llegó hasta la entrada de la Facultad de Hermione, 15:57 marcaba el reloj- suspiró- relájate- se decía a si mismo. 15.59 comenzó a ver como varias personas salían y decidió llamar a Hermione, pero en ese momento como una visión ante el apareció ella sin percatarse que él se encontraba ahí.
Ella conversaba animadamente con dos chicas y varios chicos, se reía por el comentario de uno de ellos, su pelo al natural, su vestido campestre, su aire romántico, su sonrisa iluminadora- así pensaba Draco.
Cogió el teléfono y la llamó.
-Draco- grito ella- tan puntual como siempre.
-Hola guapa- dijo el calmado, mirando los gestos de ella, como sus mejillas se habían encendido al hablar con él y como en un segundo el grupo con el cual ella estaba hablando había quedado completamente de lado por él- Sabes, estoy viendo la entrada de tu facultad y es preciosa, como tú. Me gustaría estar allá contigo- mintió, y vio como la chica se ponía más fucsia.- te quiero mucho Hermione
-No digas eso Draco, pero me encantaría que estuvieras acá- suspiró- Creo que por internet se ve mal la visita virtual al campus- contestó ella pensando que el chico estaba viendo la facultad por la página web de la universidad.- te extraño, sinceramente hoy más que nunca he querido estar junto a ti- en ese momento el vio como la cara de ella se había entristecido.
-¿Dónde estás tú?- preguntó él.
-En la entrada de la facultad ¿y tú?- contestó Hermione.
-Al frente tuyo…- respondió él. En ese instante Hermione miró en todas direcciones, hasta que en el estacionamiento de su Facultad y vio a Draco apoyado en un auto, con su teléfono en mano y un ramo enorme de rosas. Al darse cuenta que no era una visión, Hermione corrió hacia donde él se encontraba y el caminaba lentamente hacia su encuentro.
-Estoy soñando ¿Qué haces aquí?- pregunto ella visiblemente emocionada.
-No podría estar más sin ti, no podía seguir así y no puedo ser solo tu amigo sabiendo todo lo que siento y todo lo que sientes tú por mi, te extraño muchísimo, sueño contigo todos los días, y no puedo hacer como que nada pasara y pedirte que me esperes, y que no conozcas a nadie, si yo no hago nada al respecto, sé que te voy a perder…y no quiero eso.- dijo el chico de corrido. Hermione se encontraba anonadada, no sabía que decir, su corazón latía más fuerte que nunca y de felicidad, estaba frente a ella él chico de sus sueños, el que tanto extrañaba.
-No puedo seguir así –continuó Draco- te quiero y no puedo ser tu amigo, me lanzaré al río, porque lo quiero intentar y me voy arriesgar.- levantó el mentón de Hermione, haciendo que ella se estremeciera ante el contacto y se sonrojara violentamente- Eres mi persona favorita en el mundo y no te quiero perder- suspiró y la miró directamente a los ojos- te quiero muchísimo y quiero saber si quisieras arriesgarte en esta aventura y ser mi novia. Hermione Granger ¿quieres ser mi novia?
En ese momento las lágrimas de felicidad rodaban por el rostro de la chica, y ella se acercó a él y suavemente lo besó, se separó, lo miró y le dijo: Si tú, no venias a pedírmelo, créeme que en el cumpleaños de Harry te lo habría pedido yo.- sonrío- te quiero mucho y sí, me encantaría ser tu novia.
En ese momento se escucharon unos gritos de alegría y eran el nuevo grupo de amigos de Hermione, quienes la veían besándose apasionadamente con su finalmente novio Draco.
-Hoy oficialmente comienza una nueva vida, nueva carrera, nuevo amor.- le dijo a Draco, mientras este le entregaba las rosas- son tantas.
-Son doce, una por cada día sin ti- la besó-Hoy oficialmente estamos juntos los dos.- sonrió y la volvió a besar.
