Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de Katsura Hoshino
Ciertamente que durante tres días de entrenamiento, pude sentir nuevas energías correr por mi cuerpo, había memorizado todo lo que Fou me enseño, pero eso no me quitaba del camino el hecho de que no podía transformar una sola parte de mi cuerpo. Debía practicar una vez volviera a casa, tal vez tardaría un poco en acoplarme a ello, pero era lo mejor para todos y para mí.
Salí de bañarme y me coloque la ropa que Bak me había regalado, lavi esperaba por mí fuera; no demore.
-Gracias, lo necesitaba- Le dije al momento de verlo apoyado en la pared –Mañana volveremos a casa…
-¿Hay algo que te preocupe?- Negué con la cabeza –Puedes decírmelo con toda confianza
-No, no es nada…- A lo lejos pude ver a Kanda, se dirigía a los baños. Me detuve frente a él, el pasado no tenía importancia, solo quería hacer bien mi trabajo –Espero que estés listo para mañana…
-Hmmm, no tienes por qué decirlo, sigue siendo irrelevante que deba ir con ustedes- Respondió, me rodeo y avanzó unos pasos –Todo esto fue una pérdida de tiempo, no estas capacitada para decir tal cosa, un exorcista siempre está preparado…
No solía responder a las palabras de Kanda, de por sí nuestra relación era ya nula como para poderla empeorar, así que avance y deje a Lavi muy atrás.
-Oye, espera…- Me dijo al momento de darme alcance -¿Por qué dejas que te hable así?
-Porque algún día Kanda comprenderá el daño que puede llegar a ocasionar, y si no hay daño, solo habrá odio hacia él, pero ese no es mi caso- Respondí, estaba molesta por el hecho de que había intentado todo lo humanamente posible y no había logrado conseguir una buena relación con Kanda –Prometí no luchar para los demás, pero lo hacía para al menos conseguir su respeto, así como lo tiene por Lenalee. Yo no encajo en su mundo perfecto, sólo quería formar parte de él como compañera, como algo que debemos hacer juntos, pero todo este tiempo que entrene con Fou, me di cuenta de que eso no aplica en Kanda y, en todo caso, me di cuenta de quienes son realmente valorables en este mundo
Lavi no pudo decir nada al respecto, él y Kanda eran relativamente amigos, se llevaban decentemente bien, hablaban y podían estar juntos. En cambio, Kanda y yo no podíamos ni siquiera vernos a los ojos.
Deje pasar el problema principal y me quedé dormida, los brazos de lavi eran cómodos y me sentía segura y protegida. Al amanecer comenzaría nuestra divina odisea; leía el libro que el abuelo me regaló, esperaba a que los demás llegaran a la entrada, Bak parecía darles severas indicaciones a los demás, por otro lado, había sido yo quien descubriera su estrategia, así que me omitió a voto de confianza, agregando que sabría qué hacer en caso de que las cosas se salieran fuera de control.
-Está confiando demasiado en mí- Suspire, cerré el libro de jalón y me dirigí hacia la cafetería, estaba sumamente hambrienta, así que pedí mi último bocado en Asia -¿Uh? Lavi ¿Ya terminaron?
-Supuse que estarías aquí glotona- Me acarició la cabeza y se sentó a mi lado –Así parece, Kanda sigue teniendo esas diferencias de antes, esta renuente a viajar con nosotros
-Ya veo- Termine de comer y bebí mi té. Me perdí un poco en mis pensamientos, aunque realmente divague –Bien, entonces vámonos
Recé porque todo saliera bien, yo me encargaría de los dos fragmentos de inocencia y de la vigilancia, Lavi y Kanda me resguardarían, aunque no podría quedarme quieta y ver como ellos trataban de salvar dos fragmentos. Todos ya estaban a la entrada, Kanda se dirigió a mí de inmediato.
-Se supone que estarías esperándonos en la entrada- Comenzó a parlotear, yo lo miraba a los ojos sin expresión alguna -¿Dónde has estado?
-No tengo porque darte explicaciones, así que comencemos la misión- Bak me hacía entrega de ambos fragmentos, no los tomaría aún. No portaba la ropa de exorcista y mucho menos la que él me había obsequiado, así que me transforme en un guepardo, el animal más veloz para poder huir y, en una bolsa de viaje que enredó en mi cintura, colocó ambos fragmentos –En marcha
-La bolsa se adaptara a la forma que tomes, tal vez tenga su límite, pero te ayudara a mantenerla cerca- Agregó Bak, todos los demás me seguían –Mucha suerte…
Las puertas de piedra se abrieron y los cinco salimos. Podía sentir a los akuma, pero no estaban ni por demás cerca, tal vez a unos cuantos miles de kilómetros.
-Mucha suerte Lenalee, bookman- Les dije antes de que marcharan, pero Kanda y Lavi comenzaron a adelantarse –Hmmm…
Avanzábamos, no había mucha comunicación ente nosotros, y realmente había un aire de pesadez en el ambiente; comenzaba a fastidiarme, y más por el hecho de que llevaba ya cinco días transformada.
-Oye sharon…- Su voz me hizo alzar la cabeza, estaba cansada, ya había llevado al límite mi transformación –Deberías descansar, no será conveniente que estés agotada si los akuma llegaran a atacarnos
No conteste y seguí adelante, tal vez era la mejor manera en que podía evitar discutir con Kanda, era la primera vez que me dirigía la palabra desde que salimos de la rama asiática. Mi prioridad ahora era llegar a la siguiente ciudad para poder descansar decentemente y para tomar el tren de vuelta a casa. Escuché a Lavi suspirar, a Kanda gruñir y luego a Lavi insistir.
-Kanda tiene razón, deberías descansar- Le ignore, seguí avanzando sin prestarles atención –Sharon, oye ¡Espera!
Los obligue a correr un poco, pude sentir la presencia de algunos akuma acercarse y sinceramente no sabía qué hacer.
Me detuve, estaban demasiado cercas, active mi inocencia y Lavi y Kanda me imitaron; pude sentir ese poder exagerado, no era un nivel dos.
-Debes huir con la inocencia, no tiene caso que te quedes aquí luchando…
-Haré lo que yo quiera, no necesitas darme órdenes ¿entiendes? No me rendiré, aún tengo cosas que hacer en este mundo- Jamás dejaría de estar molesta con Kanda, tal vez nunca le dirigiría la palabra como es debido –Hay un akuma nivel tres…
-Yo me hare cargo de él, ustedes acaben con los demás y huyan- Agregó Kanda, no deseaba exponerme tanto a la pelea –Háganlo
Y así fue como Lavi y yo luchamos contra los akuma más débiles, pero una vez terminamos con ellos nos acercamos a Kanda para auxiliarle.
-Lárguense, no es necesario que vengan- Kanda estaba herido, estaba claro que un nivel tres era demasiado –Tsch…
-Serás el primero en morir ahogado- El akuma lanzó a Kanda hacia el mar y de un momento a otro ya estaba frente a mí –Entrégamela…
-Jamás- Le propicie un rasguño en la cabeza, éste solo chillo y gruño. Me convertí en una sirena y emití mi cántico, pero no pareció afectarle –No me digas que…
-Ese tipo de trucos sucios no funciona en mí, pero ya que has decidió no entregarme la inocencia, los ahogare a todos- Alzó sus manos y el agua del lago se elevó también –Jamás podrán salir de mi prisión…
Acto seguido tomé a Lavi, me transforme en un delfín, pero no podría hacer mucho para ayudarlos, tal vez no tenía otra opción. Localice a Kanda, Lavi lo tomo del brazo, pero pude notar que no respiraba, deseaba ayudar pero ¿Cómo? Hubiera querido controlar el agua pero no podía, Lavi también comenzaba a quedarse sin aliento, mis pulmones tenían aire suficiente gracias a mi transformación, así que trate de guardar todo el que pude y regrese a mi forma humana. Besé a Lavi y le di un poco de aire, cuando capto la manera de ayuda, simplemente asintió, imité tal acto y debí darle más aire a Kanda de lo que yo podría darle; me miraba atónito, pero tenía otra tarea.
Me quite el cinto y se lo entregué a Kanda, la decisión estaba tomada, comencé a expandir cada musculo y célula de mi cuerpo. No había escatimado en tamaños, simplemente me agrande y ahí estaba yo, transformada en un enorme dragón; miré al akuma y active mi inocencia nuevamente. Lancé un potente fuego verde-azul, pero el akuma había elevado una pared de agua, eso podría afectar a Lavi y Kanda.
-Tu fuego jamás podrá hacerme daño…- Comenzó a volar en varias direcciones, en algunas me golpeaba y otras yo lograba golpearlo con mi cola, pero no podía atinarle un buen golpe –Jeje, morirás…
Lance nuevamente un potente fuego, me fui acercando pero el agua volvió a aparecer, eleve el vuelo y lo ataque desde arriba. Desee entonces poder tener una mejor habilidad, pero era esto lo mejor que podía hacer; logré atrapar al akuma entre mis manos, le había clavado las garras en su impenetrable armadura, le arranqué la cabeza y deje hecho cenizas su cuerpo.
-Sharon, Kanda aún está en el agua- Lavi se había acercado a mí con la ayuda de su mazo, busque de inmediato entre las olas y lo localice, alce el vuelo y lo tome con mis "manos" dejándolo sobre tierra firme, pero pude sentir una presencia más, así que miré hacia el cielo -¿Qué sucede?
-Lograron eliminar a un nivel tres, está claro que eres una amenaza, tal y como Road lo había dicho...- El hombre lanzó una serie de poderes, pude deducir que era un uso de la materia oscura. No pude esquivarlo, estaba llegando a mi límite –Pero aún no es tiempo…
Desapareció, lentamente volvía a mi forma humana y quede tirada sobre la arena.
-¡Sharon!- Me tomó en brazos, no se atrevió a moverme aún –Oye ¿Estas bien? Responde…
-Solo… me golpeo el flanco izquierdo…- Respondí, realmente no podía moverme más, ni siquiera deseaba hablar. Observé a Kanda a un lado, estaba consciente y llevaba la bolsa en sus manos –Hmmm…
No perdí el conocimiento, simplemente estaba guardando las pocas energías que me quedaban. Podía sentir el frío en mi piel, después de todo, estaba desnuda y mojada, pero Lavi me cubrió con algo, noté que Kanda se había quitado su abrigo y era lo que me cubría; lo agradecí eternamente, deseaba volver a casa lo más pronto posible y darme un baño en agua caliente.
-No podemos quedarnos aquí, debemos llegar a la siguiente ciudad y resguardarnos en un hotel, estamos mojados y cansados- Agregó Lavi, me tomó en brazos y avanzó un poco –Kanda…
-Ya te oí, no tienes por qué repetirlo- Dijo el susodicho, supuse que se había puesto de pie, ya que había cerrado los ojos al sentir el calor de Lavi –Será la primera vez que concuerdo contigo, además…
Me dio curiosidad el saber porque Kanda se había quedado callado, al abrir los ojos, me di cuenta de que me miraba a mí, me sonroje, o eso fue lo que sentí en mis mejillas. Se dio media vuelta y comenzó a caminar, Lavi le siguió y yo decidí cerrar los ojos.
-¿Te sientes bien?- Moví la cabeza en asentimiento, el frío me llegaba por los pies y piernas, pero era tolerable –Te daré un baño caliente en cuanto lleguemos al hotel…
Pasaron unos cuantos minutos, los akuma y el Noé nos habían atacado muy cerca de la ciudad, pero ¿Por qué? Mis pensamientos eran volátiles, así que deje de pensar en eso; cuando llegamos al hotel y pagamos el hospedaje, Lavi corrió al baño y cerró la puerta, abrió la llave del agua caliente y al momento en que hirvió, la templo y me puso en el suelo, me ayudo un poco, al menos hasta que pude apoyarme en la pared.
-Gracias, lo necesitaba- Dejé que el agua recorriera mi cuerpo, me sentía… bien, no como la primera vez que había intentado fallidamente transformarme en un dragón -¿Crees que haya sido malo que me transformara?
Lavi se giró para verme, me estaba dando la espalda para darme privacidad, nos miramos fijamente por algunos segundos y luego agregó.
-No, al contrario, pienso que es una manera de decir que estas avanzando- Sonrió. Me había dado un baño rápido, él extendió una toalla y cerró las llaves de la regadera, había recuperado mi temperatura corporal, así que me envolvió en la toalla –Sin ti estaríamos perdidos…
Me apoyé en lavi, me secó y me dejó sola para que me vistiera. Cuando salí, Lavi entró a ducharse y Kanda y yo nos quedamos solos en la habitación; no nos veíamos a los ojos, y mucho menos nos dirigimos palabra, así que tome posesión de una de las camas y me dejé caer boca abajo abrazando la almohada.
Después de unos minutos, Kanda comenzó a andar por la habitación como león enjaulado, lo mire con un ojo a media asta y me reí. Lavi salió en ese momento envuelto en una toalla y sin su parche y bandana, miró a Kanda y le señalo el baño.
-Es mejor que lo aproveches, esta tibio- Agregó mientras caminaba hacia mí, yo me había sentado en la cama -¿crees que se haya secado la ropa?
Lo más importante como exorcistas, era portar el uniforme debidamente, pero esta vez, nada se había salvado. Habíamos perdido muchas cosas, entre ellas ropa mía, y ahora solo llevaba un solo cambio; el que portaba en ese momento, por otro lado, Lavi había puesto a secar su abrigo y el de Kanda en un calefactor.
-Es la primera vez que me encuentro en esta situación- Agregué mientras miraba por la ventana, no había más que cinco akumas en unos diez kilómetros a la redonda, así que estaba tranquila –Nadie nos sigue, nos hemos quedado sin nada ¿Qué más puede salir mal?
-Supongo que nada, debemos darnos prisa y llegar a la orden- Respondió Lavi, aún exprimía su camisa –Tsch, se secara hasta mañana…
-Lo importante es que estamos los tres, vivos- Kanda había salido del baño, y al igual que lavi, salió envuelto en una toalla –Sin contar de que tenemos un grave problema en estos momentos…
-No me digan…- Tenía apoyada mi brazo en mi pierna, y con mi mano sostenía mi cabeza por el mentón –Creo que puedo lidiar con esto, un cuarto de dos hombres semidesnudos y una chica, bien…
Era la única que llevaba ropa seca, tenía hambre, así que iría por comida. Me puse unos pequeños zapatos que usaba de emergencia, pero estaban mojados, así que hice caras y gestos al sentir el agua en mis pies nuevamente; no tenía otra opción.
-Iré por algo de comer ¿Quieren algo?- Lavi me dio un asentimiento, Kanda se negó y yo me encogí de hombros –Solo no se maten entre ustedes
No me aleje mucho, no podía sobrepasarme en alimentos, así que me mediría un poco. No me sorprendió ver la cara de Lavi un poco consternada, sabían la cantidad exuberante de comida que podía ingerir, y que llegara solo con un poco de comida para mí, realmente lo asombraba.
-Toma…- Me ofreció su comida, yo había terminado con mi canónica mínima porción y me vi tentada a hacerle caso, negué con la cabeza -¿Por qué?
-No es necesario, resistiré hasta que pueda encontrar otra cosa que comer- Respondí, realmente había quedado satisfecha, y aunque mi cuerpo pedía más, podría soportarlo. Recodé haber comprado una manzana, así que la tome y se la lance a Kanda –Todos debemos tener algo en el estómago, al menos si queremos terminar esta misión…
Observaba por la ventana, entonces vi a alguien llevar en sus manos algunas de nuestras pertenencias. Me petrifique por unos momentos, no era un akuma, podría enfrentarlo. Me levante a las prisas y me volví a colocar los zapatos mojados; salí de la habitación corriendo, desde mi entrenamiento con Fou me había vuelto más ágil, así que no fue difícil darle alcance.
-Tú…- Tome al encapuchado por sus ropas y lo retuve contra la pared, nadie nos veía, había tratado de huir por un callejón cuando se dio cuenta de que lo seguía -¿De dónde sacaste eso?
-Yo… lo encontré por ahí… en el bosque…
Tenía un tono de voz muy aguda, pero igualmente no sabría decir si era chica o chico, me descuide, en ese momento me golpeo e intento huir nuevamente. Use un barrido de los que Fou me enseño y lo derribe, su capucha calló de su cabeza y dejó al descubierto a una joven, casi de mi edad y muy pálida.
-Esas cosas pertenecen a mis amigos y a mí, devuélvemelas- Exigí, en otras circunstancias no hubiera seguido actitudes de Kanda, pero estábamos en una situación un tanto delicada. Evite que se pusiera en pie, me entregó las cosas y las revise –El dinero…
A regañadientes me entregó una cartera, el dinero estaba ahí, así que la deje marchar. Volví al hotel, en el camino había comprado un poco de ropa interior limpia para los chicos y una ropa de bajo costo para que se la pusieran mientras los uniformes se secaban; la ropa que Bak me había dado también estaba ahí, me sentí feliz.
-¡Sharon! ¿A dónde fuiste?- Lavi observó lo que llevaba en mi brazo izquierdo –Nuestras cosas
-¿De dónde las sacaste?- Preguntó Kanda tomando la bolsa de lo que había comprado. Sonrió al ver su contenido –Eres lista…
-Cuando vi por la ventana que alguien llevaba nuestras pertenencias decidí recuperarlas, no fue difícil- Agregué, las mochilas estaban secas, era como si la chica se hubiera tomado cierto tiempo para secarlas –Una chica llevaba todo, intento huir pero logré derribarla gracias a ciertos movimientos que Fou me enseño. Como recupere el dinero, pensé que se sentirían mejor si tenían algo seco con que descansar esta noche.
Comenzaba a anochecer, seguí observando por la ventana, Lavi y Kanda aprovecharon mi momento de ausencia mental, y visual para cambiarse de ropa. Pensé en esa chica, era como si tuviéramos alguna extraña conexión; llegue a sentirme mal por haberle quitado las cosas, pero al final nos pertenecían a nosotros.
-Los akuma se retiraron, no queda ninguno en mi rango de vigilancia- Susurre, no sabía si me habían escuchado, la luna se asomaba por la ventana y solo algunas nubes lograban cubrir su brillantez –Sólo unos días más…
Después de unos cuantos minutos más, Lavi me acomodo en la cama y me quede dormida. Había sido un día muy pesado, así que descansar no me vendría para nada mal, las cosas estaban marchando bien.
Al amanecer, Lavi y Kanda se colocaron sus uniformes, secos y listos. Tal vez tenían el mismo problema que yo con las botas, pero era tolerable; nada como llevar tu uniforme decentemente para terminar tu misión. Así que abordamos el primer tren del día camino a casa, y aunque serían unas cuantas horas, y luego un poco más a pie, me sentía regocijada.
-Llegando a la orden, iré directamente a devorar todo lo que pueda en el comedor- Murmure, me encontraba en un asiento para mi sola, me sentí de mejor ánimo –Y luego dormir…
-Si Komui te deja, adelante- Rio lavi, pero tenía razón, Komui estaría sorprendido por todo lo sucedido en esta misión –Merecemos un descanso…
-Idiotas…
Lavi y yo ignoramos el agrio comentario de Kanda, no escatime en tiempo, así que dormí por el resto del viaje. Lavi me despertó cuando llegamos, así que baje adormilada y un tanto torpe, solo debíamos caminar por unas cuantas horas y llegaríamos a casa.
-¿Algún akuma cercano?- Pregunto Kanda, me había volteado a ver, negué con la cabeza -¿Segura?
-Llegados a este punto no deberías desconfiar de mis habilidades- Gruñí, intentaba espabilarme –Rectifico, no hay akumas cercanos, podemos llegar a la orden sanos y salvos
-Bien, una vez lleguemos a la orden, deberás ir directamente a la cámara de Hevlaska con los dos fragmentos de inocencia- Ahí estaba de nuevo, el Kanda líder que siempre había conocido –Después volverás a la oficina de Komui, ahí nos dará una evaluación
-Sí, lo que digas…- Sacudí la mano, fastidiada de sus comentarios mandones. Mi oído no me fallaba, estaba hecho para detectar a los akuma, pero no solo eso, cualquier sonido también era identificable por él – Hay alguien siguiéndonos, no es un akuma, de eso estoy segura…
Asegure al momento en que Kanda me miró, volvimos la vista hacia el camino por el que veníamos, se escondía, pero no podía huir de mi capacidad auditiva. Los fragmentos estaban a mi cuidado, así que Lavi y Kanda se adentraron a investigar, nuestro perseguidor no tardó mucho en salir, pero logró esquivar los ataques de mis compañeros para dirigirse hacia mí; cubrí el golpe que me había lanzado con los ante brazos, había comenzado una lucha cuerpo a cuerpo, me recordaba mucho a los movimientos de Fou, y mi atacante no era tan bueno como lo fue mi entrenadora, así que de un buen golpe y una llave deje al intruso en el piso. Retire el gorro de su cabeza, entonces me di cuenta de que era aquella chica.
-¿Qué haces aquí? ¿Por qué nos seguiste?- Interrogué, la chica desvió la mirada. Tenía media cara contra el suelo, presionaba con fuerza sus costillas, y sostenía sus manos firmemente -¡Responde!
Kanda y Lavi no interfirieron, solo observaban la escena, en la cual, deje de ser yo por un instante; no lo era, no sabía desde cuando mi carácter había cambiado hacia la gente que se atrevía a atacarme. En otro tiempo, yo jamás hubiera reaccionado así, pero tal vez, las situaciones lo ameritaban.
-Sigo esperando tu respuesta- Insistí, la chica no tenía la menor intención de responder, así que presione hasta donde mi peso era demasiado para su cuerpo, ella se quejó y comenzó a patalear; deje de presionarla -¿Y bien?
-Está bien… te lo diré…- Dijo entre jadeos, tomo aire e intento levantarse, pero no se lo permití –Tenía curiosidad por saber quiénes eran, después de ver su pelea en el lago, cuando vi que perdieron sus cosas, pensé que no volverían por ellas; vivo en las calles, no tengo mucho, así que decidí quedármelas, en eso apareciste tú y…
-Eso no nos deja claro el hecho de que nos siguieras- Agregó Kanda, la había interrumpido, yo no mengüé mi fuerza. Él se había agachado para hablarle más directamente -¿Qué quieres de nosotros?
-Quiero ser una de ustedes…- Respondió rápidamente ella, las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, en mi mente reí, eso no funcionaría con Kanda –Quiero tener un techo donde dormir, comida y ropa limpia…
-La orden oscura no es un lugar de asilo, y mucho menos guardería- Volvió a ponerse en pie, le amenazó con su mugen –Será mejor que dejes de seguirnos y vuelvas por donde viniste; déjala ir Sharon
La solté de inmediato, ella se puso en pie rápidamente y avanzó unos cuantos pasos, nos observó, pero hizo un recorte total en mí. Kanda le volvió a señalar con mugen y desapareció.
Después de nuestro repentino encuentro con la chica, continuamos nuestro camino, me había espabilado del sueño del tren, así que me sentía mucho mejor. Kanda se había replegado al frente nuevamente, Lavi y yo solo seguíamos sus pasos, tomados de la mano; eso no me salvaba de mí deber como vigilante, y no podía sentir a ningún akuma en mi zona de detección.
Llegamos a la entrada de los túneles, subimos a la pequeña barca y nos adentramos en la oscuridad. Solo la lámpara frontal nos iluminaba, aunque apenas podía diferenciar algo a un metro de distancia, y dado que nadie decía nada, yo tampoco.
Esta vez Komui no nos recibió, bajamos de la barca y avanzamos hacia la parte superior, y tal y como Kanda me lo ordenó, me dirigí hacia la cámara de Hevlaska.
-Sharon, estoy tan feliz de volver a verte mi pequeña- A veces me alegraba ver a Hevlaska, pero en el momento en que me invadía su recuerdo de traición y mentira, juraría que había algo oscuro y malvado que se desataba en mi interior –Dos fragmentos, que alegría que hayan vuelto con bien
Tomé ambos fragmentos y se los entregué a Hevlaska, mi fragmento también había sentido esa conexión con ellos, y me sentí feliz de que volvieran a su origen, así que procedí a retirarme.
-¿No quieres hablar de algo querida?- Últimamente todos me preguntaban eso, estaba claro que era un libro abierto para algunos. Volví a mirar a Hevlaska, ella me tomó entre sus manos y me analizó -88% de sincronización, es más que perfecto para ti
-No es como si hubiera avanzado mucho, no puedo transformar una sola parte de mi cuerpo individualmente, aún hay cosas que debo mejorar- Agregué, no era un resultado muy bueno –No era este el resultado que esperaba
-Sólo…
-Tú- Alguien había entrado a la habitación de Hevlaska, un hombre de duras facciones me señaló. Me molestó realmente el hecho de que interrumpiera nuestra conversación –Al fin te conozco…
-Leverrier…- Llamó Hevlaska al hombre, quien le puso atención –No te atrevas a hacerle daño
-Todo depende de ella, Link…- Un hombre, un poco más bajo que el otro dio unos pasos al frente –Llévala a la oficina de Komui, iré en unos momentos
-Sí señor- El hombre me tomó del brazo y comenzó a llevarme hacia la oficina de Komui, me jalonee un poco y obligue a que soltara mi brazo con un brusco movimiento –Oye…
-Conozco el camino, gracias- Nos miramos por unos segundos, estaba molesta por la manera en como estos hombres se dirigían hacia los demás –Y no te atrevas a tocarme nuevamente
Aquel hombre no volvió a decir una sola palabra, habíamos llegado a la oficina de Komui, mi equipo estaba ahí y Lenalee y bookman también. Observé a Komui, mantenía esa pose relajada y formal que solía poner muy pocas veces, así que mantuve la serenidad y me coloqué entre Kanda y Lavi, un espacio que habían dejado entre ellos.
Exactamente no sabía lo que sucedía, todos actuaban como si un grave peligro estuviera presente; tal vez así era, pero yo no tenía el conocimiento necesario de esa "amenaza", no como mis compañeros. Leverrier, el hombre que me había interrumpido en la cámara de Hevlaska había entrado a la oficina y dirigido hacia Komui.
-Bien, es hora de hablar claro en todo esto, Komui- Dijo Leverrier, se había puesto entre Komui y nosotros, me observaba atentamente, pero era tanto el peso que conllevaba su mirar, que debía virar mi mirada hacia otro lado -¿Qué tan bien resulto el tiempo que solicitaste? ¿Te sirvió de algo?
-Sé que hasta hace poco habían sido solo hipótesis, pero en lo que se refiere a la inocencia, el poder sigue siendo inimaginable. A pesar de que en un principio se tuvieron graves riesgos, estos parecen haber desaparecido con el tiempo –Agregó mi superior, Komui me observó, traté de comprender lo que intentaba comunicarme –Sigo trabajando aún con su inocencia, aunque debo decir que todo es obra de su esfuerzo, ha dejado de ser un objeto de prueba; puedo calificarla como una exorcista
Sí, definitivamente hablaba de mí, aunque sus comentarios y terminologías eran hirientes, lo perdonaría. Él le entregó un expediente, supuse que era el mío, así que espere; Lavi me abrazó por los hombros, Kanda, impaciente a mi otro lado, parecía explotar.
-Esto no nos garantiza nada, siegue siendo irrelevante y arriesgado- Lanzó el expediente hacia el escritorio, su hostilidad había aumentado –Pensé que obtendrías más información, fue todo una pérdida de tiempo
-Falta analizar los hechos de esta última misión, pero si así lo decide usted la matará- Agregó Komui, todos a mi alrededor se tensaron –Si a eso se refiere con que todo fue una pérdida de tiempo, entonces lo consideraría una pérdida de tiempo para mi equipo y para mí
Hubo un silencio atroz, nadie decía nada y Leverrier alternaba su mirada varias veces, entre mí y Komui; analizaba las cosas, hasta que una vena saltó en su frente.
-La estaré vigilando, pero aún hay otras cosas que debemos tratar- Miró al grupo, luego llamó a su chinche –Link, esperaremos a que Allen Walker vuelva a la orden, mientras tanto, deberás mantenerla vigilada
-Sí, señor
Salimos de la oficina de Komui, la chinche también, así que no sería nada bueno, después de todo estaría vigilándome.
-Iré al comedor- Agregué sin pensarlo mucho, estaba muerta de hambre -¿Vienes Lavi?
-Sí, estuvimos algo malpasados en esta misión
-Iré con ustedes- Agregó Kanda, me sorprendí por sus acciones, pero no le llevaría la contraria –Vamos…
Lenalee y Bookman tomaron caminos diferentes, era absolutamente imposible que ignorase su presencia, así que trate de ser feliz. En el comedor, pedí doble ración de todo, incluso de postre, me había comido hasta la última migaja de los platos y apenas estaba satisfecha.
Kanda y Lavi hablaban sobre no sé qué cosas, yo había pedido una taza de té y la bebía tranquilamente; Link había comido poco, pero tomaba nota sobre mis movimientos. Sabía que me seguiría a donde quiera que fuera, así que salí del comedor, dejando a Lavi y Kanda solo y me dirigí a los baños; Link detrás de mí.
El plan de todo esto era escaparme de la vista de mi guardia; me bañe decentemente, al menos para quitarme la suciedad del viaje. No había llevado ropa extra, así que cerré las llaves de la regadera y me transforme en una hormiga y salí por debajo de la puerta, riéndome en mis adentros por estar burlándome de estas nuevas personas.
Pasee por la orden, ser hormiga era aburrido o más bien, tedioso; avanzaba muy lento y debía evitar que me pisaran, pero mi mejor recompensa, era la de estar nuevamente en mi habitación, así que me transforme, me vestí y me deje caer en la cama.
Link no nos tomaría mucha atención, así que Kanda y yo podíamos hablar sin preocupaciones, pero cuando Sharon se fue, pudimos estar más tranquilos.
-Para Leverrier no somos más que simples soldados desechables- Agregó Kanda, y tenía razón, Leverrier solo nos veía como sujetos de prueba –Si lo que él dijo es verdad, querrá extraer la inocencia del cuerpo de Sharon, no podemos permitírselo
-Sé que ella tampoco lo permitiría pero… ¿Qué hay de Komui y Hevlaska?- Si, ellos no podrían oponerse, Hevlaska llevaba años sirviendo a la familia de Leverrier ¿Qué pensaría Komui de eso? –Tal vez en ese momento… sólo sería un Bookman…
-Entonces le habrás mentido todo este tiempo
Kanda se fue, aún había cosas que debía reflexionar, así que me retiré a darme un baño. Había ido a mi habitación por mis cosas, pero me sorprendió ver a Link a las afueras de las duchas de mujeres ¿Estaba sharon aún dentro?
-¿Sigue ahí dentro?- Pregunté, la regadera estaba cerrada, link asintió, cerrando un libro de golpe -¿Cuánto tiempo lleva ahí?
-Una hora, veinte minutos, dieciséis segundos y contando- Respondió -Ya tiene un rato que cerró la llave, pero aun no sale…
Llamé a la puerta, nadie respondió, así que decidí abrirla y ¡Sorpresa! No estaba, sharon había escapado.
-¿Cómo pudo escapar? No me he movido de este lugar…- Link estaba demasiado sorprendido –Esto no le gustara al inspector
-¿Qué nadie te explicó sus habilidades?- El negó con la cabeza, suspiré. Sharon estaba metida en un lío, a menos de que Link guardara el secreto –Ella puede cambiar su forma y apariencia, esa es la habilidad de su inocencia
-¿Dónde crees que pueda estar?
-Probablemente en su habitación… oye, espera…- Link había comenzado a moverse, pero le detuve, solo quería intentarlo –Sólo quiero que guardes el secreto de que escapo de tu vista, no quisiera que se metiera en problemas…
-Sólo si me ayudas a encontrarla más rápido, antes de que el inspector se dé cuenta…
Asentí, ambos corrimos hasta la habitación de Sharon, el camino se me hizo corto, aunque ciertamente, su habitación no estaba tan alejada de las duchas. Llame a la puerta, nadie contesto, así que giré la perilla de la puerta, no había nada en su cama, sólo la marca de que había estado allí.
-Puede que se haya ocultado al sentir nuestras presencias- Comenté, su cama estaba tibia, no tenía mucho que se había movido de ella. Lo presentía, ella estaba ahí todavía, oculta –Por favor Sharon, si no sales ahora te meterás en muchos problemas, a menos de que sea eso lo que quieres. Sé que es difícil, pero debes seguir las órdenes del inspector Leverrier, al menos hasta que Allen regrese…
Observé toda la habitación, no había nada que me avisara que ella estaba ahí. Ella era lista, tampoco deseaba meterse en problemas, pero era extraño que eligiera hacer ese tipo de cosas.
-Supongo que deberemos buscar en otro lado…
-No…- Su voz sonó fuerte y clara, nos habíamos dado la vuelta para salir por la puerta, así que cuando volteamos la vista hacia atrás, ella estaba ahí, en forma de gato. Meneaba su cola de un lado hacia otro, y miraba a Link molesta –Lamento haber hecho eso, pero necesitaba despejarme. Volver de una misión y ser sorprendida por gente a la que ni siquiera conozco, me puso algo… molesta, estaba furiosa por cómo me trataron desde un principio; también quiero pedirle una disculpa más a Link por como lo trate al comienzo, suelo ser un poco temperamental a veces
-Está bien, supongo que no medí mi fuerza- Respondió el a la disculpa de Sharon, no parecía molesto, pero su fría y dura mirada no cambiaba –Una disculpa si eso le molesto, joven Sharon
Link y yo salimos de la habitación de Sharon, al menos para dejar que se vistiera. Cuando ella salió, pidió ir nuevamente al comedor, no me sorprendía, había gastado mucha energía en la última misión y realmente, había comido muy poco en los últimos días; pidió nuevamente una exuberante cantidad de comida y devoró todo en poco tiempo.
-Ahora si quede llena- Comenzaba a parecerse a Allen, se había apoyado en la mesa una vez termino, aunque poco a poco fue resbalando su rostro por sus ante brazos hasta que toco la áspera madera de la mesa –Eso estuvo delicioso…
-Demasiado parecido con Allen Walker- Agregó Link, y en eso si concorde con el –Las inocencias tipo parásito escasean, y suelen ser las más poderosas si saben utilizarse debidamente
Observé a Sharon por un momento, no era sumamente poderosa y aun le faltaba sincronizar con su inocencia, de hecho, le faltaba perfeccionar su técnica de transformación. Se había quedado dormida sobre la mesa, era una chica sin remedio.
-Yo la llevare a su habitación, puedes estar tranquilo- Comentó link mientras tomaba a Sharon sobre su espalda, ésta ni siquiera se inmuto a moverse o despertar. Yo no podía actuar posesivo con ella, mucho menos con el inspector Leverrier cerca y Link vigilando a Sharon –Buenas noches
Link se la llevó, había tenido un largo día después de todo, y no había tenido tiempo de hablar con ella sin que Link interviniera y desee en ese momento que Allen apareciera pronto.
