Hola!. Bueno, hoy traigo un capítulo pequeño, pero mejor eso, a tardarme años, de nuevo u.u

Quiero agraceder sus comentarios, realmente me alegran mucho! =D


Capítulo VI

Las paredes de la habitación disminuían el sonido de la lluvia. Afuera de ella, los invitados reían entre pláticas irreconocibles desde el lugar donde ellos se encontraban. Izayoi Aki, doctora en una ciudad de Japón, se encargaba de curar las heridas que su amigo, Fudo Yusei, tenia en la cara. Un algodón con alcohol lo hizo saltar.

-Parecen adolescentes, pudieron haberse lastimado peor...- regañaba la chica- Yusei... ¿Tú y Carly son novios?

-...¿Por qué lo preguntas?

-Bueno, somos amigos, me interesa saber de ti. No nos vemos hace 10 años

-¿Quieres saberlo en plan de amigos?... Nos hemos besado, un par de veces. Es una mujer atractiva que comparte el sentimiento de soledad igual que yo.

La sola idea de imaginar sus labios pegados a los de ella le presionaba el corazón. Ese sentimiento de nudo en la garganta la asfixiaba pero no le impedía sonreír hipócritamente a su amigo. "Me da gusto por ti". Mentira.

-Sin embargo... No siento nada por ella más allá de un gran cariño. Como mi amiga... ¿Eso te deja tranquila?

Sus juegos de palabras eran una indirecta para ella. Crecer involucra experiencia y persuasión. Ella lo seguía queriendo, lo notaba...

-¿Y tú? ¿existe alguien por ahí?...

-Sí -dudó- pero él no me corresponde

-¿Cómo estás tan segura?

-Cuando me ve, el brillo de sus ojos es el mismo que cuando ve a los demás

La pelirroja cerró el pequeño botiquín del que estaba tomando los algodones y volteó a verlo.

-¿Yusei, me puedes dejar sola? Necesito cambiarme de ropa, ésta está un poco mojada

-Tómate todo el tiempo que quieras. ¿Aunque sabes? Es una pena. Ese vestido en realidad te sienta bien

-Gracias- la pelirroja se sonrojó, no sólo por la pena que le daba utilizar un vestido tan corto, sino por que su amor platónico se había fijado en ella como mujer después de 12 años de conocerlo.

-Aki -abrió la puerta de la habitación- Yo te amaba. ¿Por qué nunca volviste?

La pelirroja se sorprendió, el shock en su cabeza era demasiado fuerte para poder articular una palabra. Fudo cerró la puerta de la recámara y bajó las escaleras. Él la había amado, ahora lo entendía, pero después de tantos años, ¿cómo saber si la amaba todavía? Ella seguramente había cambiado, al igual que él. Además, ella volvería a irse. ¿Qué caso tenia ilusionarse con una estúpida fantasía?.

Izayoi, resbaló el vestido por su cuerpo, lo que acababa de suceder era real pero no era para nada satisfactorio. "¿Por qué nunca volviste?" retumbaba en su mente una y otra vez.

-¿Por qué nunca me buscaste?