Disclaimer: Todo es de Tolkien y la letra del final de L. Cohen. A mi no me pertenece nada, esta historia es por puro entretenimiento... bla bla bla. Vamos que no saco ni un duro con esto. Si ya lo decía mi madre... nena dedícate a otra cosa que te dé de comer XD

Capítulo 11

oOooOoOOOoooOo La Celestina ooOOooOOoooOoO

-¿Dama Kahlan? ¿Ha terminado ya?

Asentí y cogí con gusto la toalla que me tendía mientras ella se volvía a seguir rebuscando en el vestidor. Elithiel resultó una chica muy agradable después de pasar por alto nuestro primer desafortunado encuentro. Era una elfa muy divertida y dicharachera, y pronto nos hicimos tan amigas que salíamos a pasear juntas. La primera tarde que se ofreció a enseñarme Lórien nos encontramos a Haldir, Legolas y Aragorn en la armería (yo la había convencido de enseñarme el lugar porque quería comprobar que Gilraen y Undómeärel no eran las firmas de algún herrero élfico). Ni que decir tiene que se alegraron de ver lo bien que nos llevábamos, eso sin contar que el elfo silvano parecía tremendamente aliviado de no volver a ser el responsable de elegir entre mi fondo de armario un atuendo. A partir de esa tarde nos lo encontrábamos más de seguido, en los sitios más insospechados y con las excusas más extravagantes posibles. Y como una no tiene alma de alcahueta, me he dedicado desde entonces a la labor de Celestina con pocas ganas, y también con un inexplicable desconsuelo.

-¿Os parece bien este vestido, brennil nín?

Me enseñó un vestido en tonos anaranjados, muy vaporoso, con brocados en hilo de oro. Me encogí de hombros. Normalmente un vestido así no te lo pones en pleno febrero, pero la magia de Galadriel parecía crear en Lórien un microclima independiente del resto del mundo. Todo era perfecto, precioso, ideal... no había temor a coger una pulmonía...

-¿Aún no recuperáis del todo la voz? Puedo avisar para que os vea el sanador, tal vez...

Negué con la cabeza. Ni aquello era un circo ni yo era la mujer barbuda, tan sólo empezaba a parecerme (temporalmente claro) a uno de los enanitos de Blancanieves. Con no forzarla más y dejar descansar mis cuerdas vocales bastaría. Me ayudó a ponerme el vestido que me hacía parecerme a Naranjito y me senté en el tocador a esperar que la elfa encontrara unas sandalias adecuadas.

-¿Has sabido del príncipe Legolas? Anoche estuvimos hablando un buen rato de ti, parece que le tienes fascinado...- pronunciarlo en voz alta hizo que me doliera horrores. Y la garganta también.

-Ahora que lo dice sí, me entregó algo para vos.

Elithiel sacó una nota arrugada de entre los pliegues de su túnica y me la dio. Supe enseguida que no mentía y que Legolas en persona había escrito la nota. El mensaje era claro, garabateado sin demasiadas florituras por una mano que a pesar de no estar acostumbrada a escribir en la lengua de los hombres no presentaba falta alguna. Pero a pesar de ser extremadamente correcta no se podía evitar vislumbrar su origen élfico, sobre todo en el tamaño diminuto, la redondez en las formas o la tendencia a alargar las letras altas y los rabitos de las bajas como la p o la g.

'Te hice una promesa y pienso cumplirla.

Reúnete conmigo antes de la reunión,

la compañía no acepta los términos.'

Me quedé un buen rato admirando la hojilla dibujada de un sólo trazo en una de las esquinas del papel, mientras Elithiel me peinaba. Estúpida de mí no caí hasta ése momento. Le pregunté que cuando había recibido la nota. No podía referirse a la reunión de hoy, a la de Galadriel... ¿verdad? ¡Era demasiado precipitado! Le pedí disculpas a la elfa por irme a medio peinar y sin esperar contestación corrí a buscar al elfo. Poco quedaba para el medio día, maldita, maldita estúpida. Tenía que encontrarle antes. Al salir al corredor principal me dí de bruces con un par de elfos bastante altos y algo fornidos que me impusieron un poco. Me disculpé torpemente y continué mi camino a toda prisa, pero no por mucho tiempo porque en las escaleras me encontré a Aragorn, Haldir y algunos guardias más. Cada vez me intrigaba más dónde se metían los hobbits, se me hacía raro no encontrármelos. Supongo que la decisión de Frodo de no dirigirme la palabra ha tenido más repercusiones de las que esperaba en un principio.

-Aragorn...-dije recuperando el aliento- ¿dónde... Elfo... ay!

Me llevé las manos al cuello. Al final iba a tener que aceptar que me viera un sanador o iba a desgarrarme la laringe y a quedarme muda de verdad. El montaraz me miró preocupado, pero antes de que pudiera echar mano de sus conocimientos como curador en prácticas, cambié de cara y sonreí (o lo intenté)

-Mucha prisa tienes tú por encontrar a Legolas. Dentro de un rato os vais a ver en la reunión...

-Es... importante...-recordé entonces las palabras de la nota. La compañía no acepta los términos. Había de mentirle- Le llevo un mensaje de... Elithiel...

-¿de Elithiel?-Haldir parecía extrañado.

-Sí, de Elithiel. ¿Hay algo de malo en que lo haga?

-No, por supuesto que no. Os ennoblece el preocuparos por la vida amorosa del príncipe en estos tiempos difíciles...

-La guerra terminará algún día Haldir, y creo que todos conocemos a estas alturas al príncipe Legolas. Si no me ocupo yo de su 'vida amorosa' como la llamais vos, él no va a hacerlo... y a mi me quita demasiado el sueño el dejar que mi amigo se quede solo todo el tiempo que Eru os diera a los elfos de vida...

-Alabo su buena intención, mi señora, pero me temo que en tales asuntos no dispone de autoridad suficiente como para decidir tales cosas.

-¿A qué te refieres? ¡Es una elfa!

-Sí, es una elfa. Y una dama de compañía Kahlan, no lo olvides. Pero a lo que se refiere el bueno de Haldir es que tal vez deberías dejar que fuera el propio Legolas el que siga los designios de su corazón...

-No me lo puedo creer... ¡Jamás pensé que fueras un estúpido clasista! ¡tú menos que nadie! Sí, ella es una dama de compañía. Y tú un sucio montaraz, éste un triste capitán y yo una simple dependienta. Elithiel es amable, divertida y mona. ¡Y además es una elfa! Y por supuesto que no voy a obligar a nadie a quererse si no les sale de dentro, pero por lo menos doy alternativas. Intento que sea feliz, y os guste o no, siempre será mejor que lo que se le tenía reservado.

-¿clasista?¿yo?

-¡uff! ¡Aragorn como sigas así de imposible me vas a obligar a hacerme anarquista!-Me dí media vuelta dispuesta a marcharme si no tenían a bien detenerme, y como no lo hicieron emprendí camino escaleras abajo, hasta que no pude escuchar ya sus dudas.

-Aragorn, ¿qué diantres es 'anarquista'?

-No tengo ni la menor idea Haldir. Claro que tampoco tengo muy claro a qué viene lo de clasista... Vamos, mellon nín, quiero hablar contigo antes de la reunión, pues o mucho me equivoco o has de estar muy bien informado...

Caminé hacia la escala con decisión. No había tiempo de tener miedo. Empecé a bajar un peldaño tras otro ocupada en mirar a todos lados, a ver si lo veía por los alrededores, hasta que en una de las veces miré hacia abajo. No podía entretenerme en imaginarme espachurrada contra el suelo... con los sesos fuera y... concentración. Buscar al elfo. Si, debía encontrarlo. Pensé en dónde podría haberse metido y fue más fácil llegar abajo. Estuve un buen rato perdida entre los senderos y caminos de la ciudad, hasta que por fin dí con él y con Gimli sentados en los ladrillos de adobe de la pequeña fuente antiquísima que decoraba lo que venía a ser algo parecido un mercado. Los encontré charlando ambos, justo al lado de un puesto de manzanas.

-Buenos días Gimli, elfo...

-Buenos días Kahlan...

-Podrías haber tenido la deferencia de decirme dónde podía buscar... ¡llevo media mañana dando vueltas por Lórien!

-Ni a Legolas ni a mi nos engañas. Te conocemos lo suficiente como para saber que media mañana serán a lo sumo cinco minutos. Me apostaría mis hachas a que al despuntar el alba aún seguías en los brazos de Irmo.

-¿No temes perder y tener que enfrentarte a los orcos con tu mejor sonrisa Maese Gimli?- sonreí, aunque llevaba razón.

-Ambos sabemos que no perdería Kahlan vanimelda. Te gusta demasiado dormir, o sino recuerda quién hacía la mayoría de tus guardias...

-Vamos que... a ver si porque me quedé dormida una vez y me la hiciste tú me va a caer ahora el sanbenito de marmota...-Legolas se me quedó mirando muy fijamente, alzó la mano y me colocó en su sitio una de las horquillas doradas que Elithiel me había prestado. Debí sonrojarme o se sintió coartado, porque me dijo que estaba muy bonita y se apartó un poco, lo que hizo que me turbara aún más- En todo caso, los elfos son los únicos que no podéis opinar al respecto, pues por lo que tengo entendido no tenéis el placer de dormir...

-Son muchos los placeres que se nos niegan en esta vida... y no por ello nuestra vida está exenta de ellos.

-En cualquier caso- el que parecía fuera de lugar parecía el señor enano- ¿qué te parece si nos acompañas a dar un paseo?

-He de hablar con Legolas de algo importante, Gimli.

-Hablaremos. Durante el paseo. Vamos Gimli, a paso ligero que la señorita ha de estirar las piernas. Ten, que de seguro que no has desayunado.

Me lanzó una manzana que acababa de coger del puesto y, tras darle una moneda de plata la elfa que las vendía, partimos en dirección desconocida. Bueno, más exactamente en la dirección que al elfo le salió del arco, porque era él quien iba un poco adelantado abriéndonos camino mientras que Gimli y yo íbamos unos pocos pasos por detrás charlando animadamente sobre lo tremendamente difícil que era orientarse entre tanto árbol. Al poco estabamos en la pradera de niphrediles que encontramos a nuestra llegada al hogar de los galadhrim.

-Gimli, saca las hachas.

-Eso está hecho elfo...

-¿qué? Ignora al principito psicópata mi querido Gimli-me arrodillé junto al enano para pedir clemencia- no tienes porqué matarme, que en el fondo te tengo mucho aprecio... en serio... aunque no te escuché con lo del Cauce de Plata... ¡pero te aprecio! Por favor Gimli...

El enano comenzó a reirse a más no poder. Legolas le regañó sin poder aún así contener la sonrisa en los labios, alegando que no había tiempo para tonterías como esa. Me tendió la mano y aceptándola me puse en pie, aún sin saber qué había de gracioso en que suplicara por mi vida.

-¿De veras crees que si alguno de nosotros hubiera querido matarte habrías llegado sana y salva a Lórien?

-Te habríamos tirado Caradhras abajo...

-Bueno, eso lo hizo ella sola Gimli, asi que no cuenta. Es casi medio día, apenas tenemos tiempo. Desde la colina veremos si se acerca alguien y con que intenciones, y las hachas de nuestro amigo enano son para simular que te está enseñando a manejarlas como yo lo hice en su día con el arco.

-¿Perdón?¿Que tu me enseñaste a qué? Te recuerdo que aprendí yo sola. Tu sólo intentaste enseñarme un maldito día que debías aburrirte, y lo único que hiciste fue mirarme y me decirme que lo hacía mal todo el tiempo.

-Ya discutiremos sobre eso ¿quieres? Hemos de hablarte del plan. He conseguido unos caballos. Esta noche Gimli los preparará para partir mientras...

-No te ofendas Gimli pero... (al elfo) ¡¿se lo has contado?

-No si no me ofendo, pero me molesta que no lo hicieras tú Kahlan.

-Un plan como el que tengo para sacarte de aquí no se puede llevar a cabo por una sola persona Ang.. Kahlan.

-Para qué me molestaré en meter baza...

-Un segundo Gimli, que no soy la dama blanca y mantener una conversación ya de por si me cuesta. ¡No tenías ningún derecho elfo! ¿Quién te crees que eres para ir chismeando mis cosas por ahi?

-Solamente le pedí ayuda a Gimli- intentaba contener la ira, pero transpiraba enfado puro y duro por cada poro de su piel- Porque no es fácil sacar de Lórien a una invitada de honor de Galadriel, a la que todo el mundo conoce y tan...tan... ¡tan llamativa como tú! ¡Pero te prometí que lo haría!

-¿Me estás llamando cantosa?

-¡Ya empiezas otra vez a hablar raro! ¡Como cada vez que te enfadas!

-¡Me enfado porque le has contado a Gimli lo que te confesé en secreto! Es casi secreto de confesión principito... ¡si fueras un cura te podría denunciar! ¡Qué va a pensar Gimli de mí ahora!

-¡Silencio!-gritó el enano, dejándonos a ambos patidifusos-Tiempo habrá en que podáis recriminaros cosas el uno al otro, tal vez después de una larga comida o tras un paseo en una tarde soleada, pero te recuerdo Legolas que el asunto que nos ocupa no podemos retrasarlo hasta que a la dama y a ti os dé por poneros de acuerdo.

-Como siempre, tienes razón. Bien, tratemos esto cuanto antes y volvamos antes de que nos puedan echar en falta. Esta noche nos iremos Kahlan, tenlo todo preparado y sobre medianoche pasaré a buscarte, recuerda dejar el balcón abierto.

-¿Cómo que nos iremos? ¡No podéis abandonar la compañía!

-Yo me quedo. Cubriré en la medida de lo posible la ausencia del príncipe Legolas hasta que regrese.

-¿Cómo que...?¡No! ¡no, no y no!

-¡Sí, sí y sí! Voy contigo, no voy a dejarte marchar sola.

-¡He dicho que no! ¿No ves que si lo haces cambiarás la historia?

-¡Me da igual!

-¡A mi no! ¡Y si por tu ausencia hieren a Gimli!

-Aragorn no tiene previsto partir aún y en Lórien no hay peligro para ninguno de la compañía.

-Sólo son tres días por el Camino Viejo...

-¿Por el Camino Viejo?¡Me quieres dejar en el Bosque Negro!¡No!

-No me daría tiempo a llevarte a Rivendel y volver.

-¡No tienes que llevarme!¿Qué te crees que soy un maldito fardo?

-¡Por Eru que eres terca como una mula!

-¡y tú tienes la cabeza más dura que el pedernal! ¡A media noche me acompañarás a la puerta de la ciudad y punto! Partiré yo sola hacia Rivendel...

-¡Y con tu extenso conocimiento de los parajes de la Tierra Media lo mismo llegas a Mordor antes que nosotros! ¡Por todos los Valar, Angie! Deja que te acompañe hasta mi casa. Allí te cuidarán bien y estarás a salvo.

-¿Porqué te cuesta tanto entenderlo elfo? ¡No voy a salir de Lórien para meterme en Mirkwood!¡No estaré a salvo aquí ni en tu casa ni en Rivendel! ¡No hay un maldito lugar en toda la Tierra Media que no vaya a sufrir la ira de Sauron!- Ví como una sombra cruzó el rostro de Legolas y la preocupación nubló su mirada. Me acerqué y le abracé. Soy una maldíta estúpida. Era de su casa de la que estaba hablando, de su vida, de sus amigos y de su familia- Perdóname, perdóname Legolas, perdóname...

-¿El reino de mi padre caerá, verdad? Ange, te ruego que no me mientas ni seas condescendiente conmigo. He llegado a pensarlo alguna vez, pero siempre era algo muy lejano y con pocas pretensiones de que realmente llegara a suceder. Nunca pensé que perdería el lugar donde crecí...

-No digas eso...

-Yo...

-¡No! Mírame... ¡Mírame te digo!- el elfo me rehuyó la mirada hasta que terminé cogiéndole por el mentón-¿Confías en mí?¡Legolas!¿Confías en mí?

-Por supuesto que sí, ¿que clase de pregunta es ésa?- Por un momento me pareció que realmente le había ofendido tanto como para que se le olvidara la tristeza de sus pensamientos, pero no. Seguía ahí, latente en su mirada. No debí de hacerlo. No podía contar nada de lo que iba a pasar y seguramente de estar Alberto o Gandalf ahí no me lo habrían permitido. Pero no estaban. Ni siquiera Gimli, que parecía haberse desaparecido como la bruma seguramente cansado de ser ignorado, podría impedírmelo.

-Entonces creéme cuando te digo que no hay nada que debas temer al respecto.

-El ocaso de los elfos se acerca... –me apartó de él- se lo oí decir a Lord Elrond. Los pocos que no han partido ya a Valinor lo harán después de la guerra... nos veremos reducidos a un recuerdo...

-Ven siéntate a mi vera. El olor de las niphredil distraerá esos pensamientos grises...- me arrodillé frente a él para poder mirarle a los ojos, porque quería que supiera cuánto lo sentía-No puedo decirte que los elfos no desapareceréis algún día. Has visto algo de mi mundo. No existen elfos, ni enanos, ni hobbits, incluso los grandes linajes de los hombres han sido ya olvidados. Y sin embargo deberías estar contento y orgulloso Legolas, pues uno de ésos hombres comunes y corrientes dedicó su vida a contar vuestra historia millones de años después. Y gracias a sus relatos de vuestras hazañas millones de personas os conocen y os admiran. Habéis creado impronta, mellon nín. ¿De qué si no iba a saber yo sindarín? Además, no puedes quejarte... pues los elfos sois muy queridos tanto aquí como en mi mundo...

-No nos quieren a nosotros me temo, sino a nuestras habilidades.

-Vuestras habilidades son debidas a los muchos años practicándolas no a vuestra condición de elfos.

-Peor me lo pones entonces, pues si algo nos quieren es debido a la inmortalidad.

-No lo entiendes, no puedes entenderlo porque no te ves como te veo yo a ti...-no pude evitar sonreír un poquito-Legolas, en mi casa las personas rezan a Eru para cruzarse con personas como tú. Los elfos sois lo más cercano que nunca estaremos los mortales de Eru y de los Valar. Seguramente no entiendas lo que te voy a decir, porque no creo que aquí sepais lo que son los ángeles, pero eso es lo que sois. Yo no creía en Dios, en casa llamamos Dios a Ilúvatar, ni en ángeles ni en nada que no pudiera ver o tocar. Ahora tampoco es que crea mucho, pero si que pienso que sí que tenéis el alma más pura que nosotros, que si existe Eru sois más caros a sus ojos que nosotros los hombres. Nada más que veas que con tu simple presencia me haces mejor persona Legolas, y eso es algo de lo que deberías estar muy orgulloso. Sé que lo que temes es que os olviden... pero si te sirve de consuelo yo que os he conocido no lo haré nunca.

Legolas tomó la mano mía que más cerca tenía entre las suyas y depositó un cálido beso entre los dedos que hizo que se me subieran los colores. Acto seguido, con la voz quebrada me dio las gracias.

-Anda, ven aquí, que a mi no me van a coser una letra escarlata por darte un abrazo ni tu vas a ser menos elfo por recibirlo de una buena amiga- Con una sonrisa lo recibió de buen grado y respondió a él en igual intensidad- ¿Mejor?

-Mucho mejor.

-Tal vez no debería hablar, pero tampoco puedo callar viéndote tan hastiado. Sí, todos los reinos de los elfos se verán tocados Legolas, pero alégrate, que no han de caer tan pronto. Tu bosque espera que vuelvas a casa, sólo que cuando lo hagas no podrás llamarlo Bosque Negro porque las hojas habrán reverdecido-intenté sonreir para apoyar mi convencimiento de que todo saldría bien. Corté una de las flores blancas y se la ofrecí- Paula dice que a veces las flores más hermosas son las que crecen bajo la adversidad...

-Mithrandir me dijo lo mismo en una ocasión, pero entonces no supe a qué se refería- tomó la flor con el índice y el pulgar y se dedicó a observarla como si no hubiera visto nunca una nimphedril.

-¿Y ahora ya lo sabes?

-Ahora lo sé y me pregunto como he podido no saberlo antes.

-En tal caso espero que Paula y Gandalf lleven razón, porque de ser así no puedo esperar a ver Eryn Lasgalen con mis propios ojos-Sonreí y me dejé caer de espaldas sobre las flores blancas- Podría pasarme la vida entera en esta pradera...

-¡Lord Legolas! ¿No habrá visto por casualidad a Lady Kahlan? Aragorn me envió a buscarla, la reunión está a punto de comenzar...

-No estoy... estoy apagada o fuera de cobertura en este momento-bufé contrariada. Recordé por un momento mi querido teléfono, muerto o perdido en combate. ¿Dónde demonios estaría? ¿Se habría quedado ya sin batería?¿Cómo narices habría funcionado desde un primer momento?

-Ha tenido suerte entonces porque la ha encontrado, Elithiel. No se preocupe, yo también estoy invitado a ésa reunión y en seguida nos pondremos en camino-Se puso en pie como si hubiera sido impulsado por un resorte. Me incorporé y la saludé a Elithiel, que pareció contenta de haberme encontrado y nos esperó al borde de la calzada de piedra.

-En serio tenemos que...- ni me dio tiempo a terminar la pregunta, pues me encontré la mano tendida del principito como respuesta inmediata. La tomé con una sonrisa, convencida de que no iba a librarme, aunque dudando si quería hacerlo-¿Ves como me haces mejor persona? Yo habría dejado que me buscara sin descanso por todo Caras Galadhon, pero no... cómo te gusta verme sufrir elfo...

-Es uno de los pocos entretenimientos que me dejas tener para contigo Kahlan...

OOOooOOooOOooLa caja de IrmoOOooOOOOOooo

Llegábamos tarde, no mucho, pero lo sufiente como para que pudieran sentirse molestos. Aragorn nos echó una mirada reprobatoria a ambos al vernos llegar a la carrera, pero no dijo nada al respecto. Galadriel al contrario parecía divertida con la situación.

-Sentimos el retraso- se disculpó el elfo silvano.

-Intentábamos perder a Elithiel- me llevé la mano a la cadera, presa del flato. Sin dejar de reirnos me apoyé en el hombro de Legolas y recuperé en aliento. -O esa elfa corre como si Eru la empujara o una menda ya está mayor para estas cosas...

-Que alegría, Dama Kahlan Amnell, veros así de contenta esta mañana. Ilumináis la estancia con vuestra sola sonrisa-Celeborn sonrió, sin duda por algún comentario de la intrusa en su cabeza.

-Cierto es, mi señora, pues tengo la impresión de que hoy lograré que me despidáis con el corazón lleno de pena... ¿o acaso no es el asunto de la reunión de esta mañana?

-¿Lo decís porque pensais convencerme de que os deje marchar o porque aún tenéis esperanza que el plan del príncipe del Bosque Negro y el maestro enano pueda llevarse a cabo con éxito?-lejos de parecer contrariada, me miró divertida. En cambio Aragorn estaba muy molesto e intentó sonsacarnos a qué plan se refería Galadriel- No los culpes querida, ninguno aquí ha abierto la boca.

-Ventajas de la telepatía, supongo.

-Supones bien.

-Tomad asiento- dijo Celeborn ceremonioso- Pues lo que nos ocupa es importante y largo de contar. Celeborn y Galadriel se sentaron en sendas sillas plateadas cerca de la ventana, presidiendo la reunión. A la derecha de la dama blanca se sentó Aragorn, visiblemente molesto aún pues parecía ser que le irritaba trementamente ser el único con el que no se había contado para nada. Gimli fue el único valiente en sentarse junto al montaraz cabreado. Por el contrario Merry tuvo a bien sentarse a la izquierda de el caballero Celeborn y al lado de su inseparable compañero Peregrin, junto a otros dos hobbits y del hijo de Denethor. Legolas fue el último en sentarse, separándome la silla que había junto a Gimli, quedándose él a mi vera. Respiré profundamente, sabiendo que estaba por adentrarme en la cueva del lobo con una manzana en la boca, sobre una bandeja de oro y ya salpimentada y todo-No temáis, pues el asunto de esta reunión lo comprenderéis enseguida. Sabéis de la leyenda que rodea a Lothlórien, pocos de los que nos han encontrado han vuelto a sus hogares. Y sin embargo vosotros lo haréis porque conocemos la importancia del asunto que tratáis de solucionar y en vuestras manos está el destino de todos los que habitan Arda, incluídos los galadhrim.

-Comprendemos vuestra situación, y en cuanto estemos repuestos y tengamos un plan a seguir partiremos y no abusaremos más de la hospitalidad que tan amablemente nos mostrais, mi señor.

-Aragorn, no es necesario que os repita que podéis permanecer en nuestros dominios el tiempo que necesitéis o deseéis. Si bien es cierto que somos desconfiados por naturaleza con los extranjeros, no es a eso a lo que nos referimos.

-¿Porqué no sois franco mi señor Celeborn y dejáis de hablar en acertijos?-empezaba a cansarme de tanta parafernalia- Es evidente a lo que os referís, hasta un leprechaun borracho lo habría adivinado. Todo este teatro no es más que para informar a mis compañeros de que no van a permitirme marchar de la ciudad.

-¿Qué has hecho Kahlan?- dijeron Legolas y Boromir casi al unísono consternados ambos, mientras Pip se preguntaba lo realmente importante... qué demonios sería un leprechaun.

-Aunque tus palabras sean ciertas han sido demasiado rudas con mi esposo Kahlan.

-Luego te lo explico Pip. Pido disculpas por la crudeza de mi lengua. Siento si no soy nada diplomática, pero es mi futuro de lo que se está debatiendo aquí.

-Las acepto. Y entiendo que te preocupe pero no es sólo tu futuro el que se decide, como he dicho antes, el de los miles de habitantes de Arda también.

-Conocemos cual es tu verdad Angela Montes, sabemos quién eres. Sabemos de dónde eres. No nos preocupa tu seguridad en absoluto, nos preocupa la nuestra. No queremos que acabes destruyendo nuestro mundo.

-¿De qué están hablando?-Me interrogó Frodo-Kahlan...

-Se lo dije la noche que nos conocimos. No eres real aquí. Tu mundo es otro y en él no todo es chocolate y gafas de colorines

-Saruman ya ha empezado a industrializar Arda, Galadriel. ¿Teme que siga su ejemplo?¿o tal vez que le enseñe a ser más eficiente en su tarea?

-Nada temo ya de Saruman que no haya de cumplirse. Sin embargo, pocas veces he dudado de la cordura de Gandalf si no es esta la primera vez que lo hago. Esta chiquilla sola es más peligrosa que todos vosotros juntos.

-¡Si apenas me puedo defender con la espada!- le dije furiosa.

-No es tu espada lo que me preocupa. Hablo de tus recuerdos, de tu cerebro. Hablo de esto- Garabateó rápidamente unos números y algunas letras en un papel y me lo enseñó.

-Cómo demonios sabes...

-Está ahí, en tu cabeza. Y si yo puedo verlo, alguien con menos recursos y más tiempo y paciencia puede verlo igualmente.

-Tampoco creo que sepa lo que significa.

-Volvemos a lo mismo. Tú si lo sabes.

-¿Qué se supone que es?- indagó Boromir

-La desintegración beta del Uranio 238, o en otras palabras, la base de la bomba atómica. Dependiendo de la potencia podría acabar con una ciudad del tamaño de Minas Tirith en pocos segundos, o incluso hasta con la Comarca entera en poco más... bueno en teoría, un pepinazo lo suficientemente potente podría acabar con el planeta entero y hacerlo añicos. Y no sólo eso, las personas que sobreviven a la explosión o mueren por la radiación o quedan gravemente enfermas, y no hay planta ni animal que pueda sobrevivir en la zona largo tiempo.

-¡Y cómo puedes tener eso en la cabeza!

-¡Legolas!-le regañó Aragorn.

-¡No, bordar no sabes!¡Pero desencadenar el fin del mundo es otra historia!-increpó de nuevo el elfo.

-También me enseñaron a hacer galletas ¿quieres una principito?

-¡Kahlan!

-¿Qué?¿Yo que culpa tengo Aragorn? Es algo que me enseñaron en clase de química, no es que me haya planteado nunca el destruir el planeta leñe. No voy a disculparme por se inteligente, o culta, o leída.

-Si se me permite-dijo Merry- sólo quería recalcar que por lo que conozco de Gandalf nunca hizo nada en su vida sin una buena razón para hacerlo.

-Lamentablemente nunca sabremos ya la razón por la que hizo que nos acompañaras...- habló Frodo por segunda y última vez en la reunión, con amargura.

-Muchas veces te ha pedido que tengas fe, Frodo, tantas que ya ha perdido la cuenta... sin embargo la confianza no es así como se gana y cuando lo sientas en tu corazón podrás confiar, mientras tanto no sirve de nada darle vueltas y sugiero que volvamos al tema de la reunión... ¿entiendes ahora porqué no puedo dejar que partas de Lórien? Al menos en estas condiciones no.

-Tal vez sea lo mejor Kahlan-continuó Aragorn- No estás preparada para una guerra.

-¿Si me levanto y le pego una soberana galleta al piedra de elfo me echarías del briefing?-pregunté a Galadriel que me miraba y no sabía si lo decía en serio, o si reírse en mi cara.

-Sí que lo haría.

-Te has librado de una buena Trancos...

-Deberías considerarlo-me dijo Boromir

-¿Lo de la galleta?

-No, lo de quedarte.

-Pero bueno ¿os a dado un mal aire o qué?-Empezaba a cabrearme de verdad.¿Qué demonios se habían creído?

-Aquí estarás a salvo- Ya está. El enano de mi diestra hizo que me entraran ganas de desdecirme y plantarle un sopapo a cada uno. Si seguían en ese plan...

-Pero vos le habéis prohibido expresamente abandonar Lórien, mi señora- dijo Merry acertadamente, después se diriguió a mi directamente- ¿Acaso vas a contrariar a la Dama Blanca?

-Sí, Kahlan...

-¿Sí que, Pip?-Me levanté furiosa. No me lo podía creer-¿Acaso todos pensáis que debo quedarme?¿Porqué? ¿es porque creéis que soy una muñequita de porcelana? ¿o tal vez porque pensáis que no soy capaz de defenderme? ¡No soy una jodida Nancy rubia!

Me disculpé por el golpe que le propiné a la mesa. Volví a sentarme a petición de la Dama de Lórien, dejando para después las ganas de poner una bomba en el edificio y largarme yo sola a Mordor.

-Ella sabe que las razones que tengo para impedirla abandonar Lórien son poderosas, maese Meriadoc. Pero creo que podemos llegar a una solución que nos satisfaga a todos.

-¿Acaso vais a darle garrotazos en la cabeza hasta que lo olvide lo que sea que tiene dentro?

-Hay métodos más sofisticados, maese Gamyi.-Galadriel sonrió y Gimli pareció estirarse un poco de la emoción.

-Lo que es inamovible es que no puede acompañaros con lo que tiene en la cabeza. Sabe como funcionan muchas de las cosas de su mundo, algunas de ellas armas y todas peligrosas si Saruman o Sauron llegan a capturarla...

-No van a cogerte-replicó el elfo molesto, como si de lo que se dudara fuera de él.

-Gracias por la preocupación elfo. Aunque no sé si la motiva mi seguridad o tu enorme ego.

-Kahlan...

-Galadriel...

-¿A qué solución habéis llegado entonces mi señora?- se adelantó Aragorn que ya se olía algo.

-¿En estas condiciones? Habéis dicho en estas condiciones...-ignoré las palabras del montaraz y miré a Galadriel con desconfianza. Un interruptor hizo 'clic' en mi cabeza- ¿acaso hay otras?

-Anoche, cuando miraste en el espejo me diste esperanzas Kahlan. Yo pensaba que un solo elfo bien podría sacrificarse por el bien de Arda. Yo misma lo haría sin dudarlo. Pero después de tu visión entendí que como dice tu Doctor, nunca hay una sola opción. A un mismo lugar se puede llegar por varios caminos. Lo que voy a ofrecerte es lo único que me queda de mi hogar al otro lado del mar.

-Creo que es hora de que la vean- dijo Celeborn a su esposa. Ella se apresuró a sacar de entre los pliegues de su túnica una cajita pequeña, de un tamaño un poco mayor que el de una caja de cerillas. Estaba hecha de la madera oscura de un árbol que sólo crecía en Valinor, según explico la reina de los galadhrim. La puso encima de la mesa ante la mirada indiferente de los que no éramos elfos.

-Déjame que te de este regalo, aranel...-Me tendió la cajita- Como prenda de mi buena voluntad.

-¿Qué es?

-Es una caja de Irmo.

-Disculpe mi ignorancia mi señora pero... ¿de qué va a servirla ahora un atrapa sueños?-dijo Legolas sorprendido acercándose con cautela, como si la caja fuera a pillarle la nariz si se acercaba demasiado-es fascinante, siempre pensé que eran una leyenda...

-Es uno de los pocos que existen a este lado del anchuroso mar principe Legolas- le explicó Galadriel- un juguete que me traje hace ya mucho, mucho tiempo... y al que acabo de encontrarle un uso mejor que el que yo le daba. Es mi regalo de despedida, para que guarde en ella sus pensamientos y pueda partir.

-¡No!-contestó el elfo enfadado- ¡están hechos para guardar sueños no pensamientos!

-Yo la ayudaré a guardarlos- le replicó Galadriel- no debéis preocuparos por esa nimia cuestión.

-En otras circunstancias estaré encantada de quedarme en Lórien el tiempo que queráis, pero en estos momentos no hay elfo, hombre, enano o hobbit que impida que vaya, mi señora. Como diría mi Doctor... vete arrancando la TARDIS que nos vamos.

-¿Qué narices es TARDIS?

-Time and relative dimensions in space, chèrie. Ya te lo explicaré más detenidamente. Ahora vamos al lío, Allons-y Galadriel!-Sonreí. Eso es que iba a partir ¿no?-¿debería despedirme entonces?

-Es peligroso-bramó Aragorn triunfante por haber desenmascarado la conspiración. Maldito montaraz paranoico.- ¡lo sabía!

-Repito... no hay elfo, hombre, enano o hobbit...-no pude terminar porque el elfo silvano se levantó como si le acabaran de pinchar, más enfadado aún que Aragorn, y me replicó mirándome directamente a los ojos

-Si no es peligroso ¿porqué quieres despedirte?

-Creo que en lo que Kahlan pensaba era en decirnos adiós a los galadhrim, principe Legolas-contestó la Dama Blanca- Aunque no estaría de más que se despidiera, pues no sabemos los recuerdos que quedarán afectados.

-¿afectados?-Preguntó Sam. Boromir, Gimli y los medianos no parecían entender nada.

-¡Quiere borrarse la memoria!-Adivinó al fin Merry pegando un salto en el asiento.

-Un sabio de su pueblo- La dama de los galadhrim estuvo de acuerdo conmigo en no explicarles quién era Ortega y Gasset y en que decirles cual era el trabajo de los filósofos nos llevaría mucho tiempo- solía decir el ser humano es el que es por las circunstancias que le rodean. Si se borraran esas circunstancias no sabría decir que parte queda y que parte desaparece. ¿Lo entendéis?

-Perfectamente pero no voy a permitirte hacerlo. Le prometí a Alberto que te mantendría a salvo, y yo mantengo mis promesas Angie. Te quedarás en Lórien hasta que volvamos.

-Tal vez podría funcionar, Aragorn- ¿cuándo el elfo se había puesto de mi parte?

-¡Insinúas que deberíamos dejarla borrar sus recuerdos!

-Digo que podríamos probar con uno a ver que pasa. No perdemos nada ¿no crees?

Ése servirá.

No estaba pensando en nada Galadriel...

Pero él sí.

¿él?¿que 'él'?

El príncipe del Bosque Negro, aranel.

Os rogaría, mi señora, que ése pensamiento se quedara dónde está. Escuché en mi cabeza la voz del elfo. ¿cómo podía ella hacer eso?

Voy a sacarlo de su cabeza, no de la tuya.

Aún así me gustaría que ella lo recordara, es tan sólo un pensamiento, puede escoger cualquier otro.

Mi querido Legolas Thranduillion, si logramos nuestro objetivo pronto no recordará lo que es un elfo. Además, si es tan preciado para vos será un aliciente importante para abrir la caja llegado el momento ¿no creéis?

Me preguntó si era lo que realmente quería hacer y asentí con la cabeza para confirmárselo. La Dama Blanca se acomodó a mi vera y me pidió que cerrara los ojos y que le contara de mi llegada a Rivendel. Por dónde empezar... ¿Le cuento lo del secuestro? ¿que confundí al elfo con una mujer y a Frodo con un enano? ¿Las llamadas a Paula?¿la agresión de su nieta?¿la otra agresión de Arwen? ¿le hablo de la mala leche que se le pone a Gandalf?¿de la vena que se le hincha al señor de Imladris cuando se enfada?

Galadriel fue a abrir la caja, pero no había abierto aún una rendija cuando Aragorn le impidió hacerlo.

-Mi señora, por respeto a vos y a que es un recuerdo muy querido de vuestra infancia he preferido no dañarlo, pero créame que como vuelva a intentarlo mi espada acabará con esa cajita de madera. Los pensamientos de Ange se quedarán en donde están, dónde les pertenece estar. En cuanto al viaje, nos esperarás aquí hasta que volvamos de la guerra y te acompañemos de nuevo a...- Aragorn estaba furioso, rojo de ira. Estaba tan enfadado que se había permitido gritar su nombre a los cuatro vientos a pesar de la prohibición de hacerlo. Y al comportarse de esa manera me enfurecía a mi: Quería gritarle, decirle a voces que no era quién para impedirme nada. Quería decirle que no tenía ningún derecho a tratarme así, ninguno de ellos. Maldita compañia. Pero no lo hice. No dije nada. Me comí un cabreo tras otro, una decepción tras otra, sólo porque aún me quedaba dignidad. No iba a montarles una escena delante de Galadriel y Celeborn. No iba a conseguir nada y encima iba a quedar como una loca chiflada. En lugar de eso me fui antes de que Aragorn acabara su monólogo- Ange! Vuelve aquí! Kahlan! Te estoy hablando!

-Déjala Aragorn-dijo Gimli en el momento en el que yo giraba el pomo de la puerta, con un tono como el que usan los tíos cuando parece que lo único que te ocurre en ése momento se llama síndrome premenstrual.

-Gimli, la única razón por la que me marcho es porque a diferencia de otros yo sí que tengo en cuenta la dignidad de las personas. Teniendo en cuenta eso y a pesar de que él no ha tenido la misma delicadeza conmigo, me parece más razonable marcharme antes de que acabe abofeteando a un futuro rey delante de tanta gente ilustre-Dicho esto abrí la puerta y salí al pasillo. Elithiel que me esperaba sentada en un banco en el jardín, se levantó e hizo ademán de acompañarme en mi camino-Ahora no Elithiel, daremos el paseo más tarde. Has de hacerme un gran favor. Busca a Haldir y dile que le espero en la pradera en la que me encontraste esta mañana. Si está ocupado, aclárale que pienso esperarle todo lo que haga falta.

La elfa asintió con la cabeza y se marchó apresurada a cumplir el recado que la había enconmendado. No sabía que haría si Haldir no me ayudaba, tenía que hacerlo, le rogaría si fuese necesario. No tenía otra opción. Entrenar sola no me servía para nada y poco a poco me había hecho más rápida que Boromir. Necesitaba a alguien más ágil. Yo por mi parte iba a intentar encontrar mi dormitorio sin perderme, cogería las espadas regalo de la Estrella de la Tarde y el arco de Giladar. Se había acabado el ser amable, si de verdad pensaban que una mujer no podía seguirles es que no me conocían. Yo había crecido admirando a la Teniente O'Neil y puede que no me pareciera a Demi Moore ni en el blanco de los ojos pero iba a demostrarles de qué pasta estaba hecha. A ser posible sin necesidad de raparme el pelo. Miré por última vez atrás y vi al principito observándome preocupado desde la ventana. Sus ojos claros se me clavaban como agujas hipodérmicas en el alma. No sé porqué me dolió tanto. Tal vez porque me pareció que era el único que veía como realmente era, y si era así no podría soportar que mi manera de ser le decepcionara.

Si aún deseas intentarlo aranel, reúnete conmigo a medianoche en el claro dónde miraste el espejo. No me asusté esta vez de la intromisón de la Dama de los galadhrim en mi cerebro, ya me la esperaba.

Nunca podré agradecértelo lo suficiente, brennil nín.

oOOOoooooOOOOoooOOooDEP Angela Montes. Los que van a la lucha aún te lloran oOOoOOoooOOOooo

*Hearing Hallelujah by Imogen heap

Esta y no otra fue la manera en la que llegó la caja a mí. Directamente de las manos blancas de la propia Dama de los Galadhrim. Galadriel y yo habíamos hablado mucho al respecto, desde la noche que miré en su espejo de agua me había enumerado cada vez que le di oportunidad las mil y una razones por las que no debería marchar de Lórien, como si al hacerlo fuera consciente de que me convencía un poquito más de no llevarla la contraria. De lo que no se da cuenta es que yo sentía prácticamente lo mismo. No sé que es lo que la hizo cambiar de opinión en mi visión pero estoy convencida de es lo mismo que la hace estar un poco más contenta cada vez que me niego a quedarme en su reino.

-Es la hora brennil nín.

Elithiel me esperaba en la puerta con el rostro ensombrecido, capa en mano, aguardando a que me decidiera a dar el paso y pornérmela sobre los hombros. Como si la fría brisa de la noche me preocupara en estos instantes sombríos. Por mí podía quedársela, tal vez con un poco de suerte a un mal viento le dé por llevarme. Siempre me quedaba la esperanza ambigüa de que Galadriel no lograra su propósito y de que todo terminaría finalmente para bien o para mal, por un mal viento o un mal pensamiento da igual. Ni haciendo los preparativos para el viaje, ni cuando había puesto en marcha su plan, ni al esconder sus cosas, ni al escribir la carta... no había sentido en ningún momento miedo. Pero ahora el terror me impedía respirar, la angustia me oprimía el corazón y sentía agudos pinchazos muy dolorosos en el pecho. Estaba aterrada, tanto que el miedo me había paralizado las piernas y me impedía emprender la marcha. Y la elfa debió de darse cuenta (la expresión de mi cara debió ayudarla sin lugar a dudas) porque se me acercó, y dejando la capa en el respaldo de una silla abrió los brazos y me rodeó con ellos.

-Mi señora, no debéis temer. La Dama Blanca no permitirá que os ocurra nada malo.

-Lo sé- Mentí. No confiaba en Galadriel, pero tampoco era estúpida. Enfrentarse con la Señora de los Galadhrim no era productivo y ella era mi único pasaporte de salida. Además, si hubiera estado en sus planes hacerme daño de algún modo ya lo habría hecho; y había que reconocerla el que se hubiera ofrecido a ayudarme cuando todos los demás se habían negado a hacerlo. Intenté armarme de valor, el suficiente para dar el primer paso, el resto vendrían solos, uno tras otro.

-Pensad en por quienes lo hacéis Dama Kahlan, os ayudará.

El consejo de la elfa resultó totalmente inútil. No podía pensar en ellos o me desmoronaría. La Compañía de los nueve se había convertido ya en parte de mi familia, y aunque los quería tanto como para renunciar a ellos, se me hacía muy cuesta arriba. Intenté pensar en Haldir, pero no funcionó. Es más tuvo el efecto contrario. ¿Como pretendía yo, una niñata malcriada, salvar a nadie? ¿Cómo iba a enfrentarme a uno sólo de esos mostrencos llamados Uruk hai, capaces de abrir un cráneo en dos de un hachazo? ¿qué posibilidades tenía yo de defender al Capitán de la Guardia de Lórien, un hombre hecho y derecho, formado en la batalla?

Pensar en Boromir tampoco me daba fuerzas, tan sólo unas ganas horribles de llorar de miedo. A mi mente volvieron las imagenes de Haldir en Helm y las lágrimas anegaron mis ojos. Los cerré fuertemente, mientras Elithiel aprovechó a ponerme la capa oscura y me agarró del brazo, guiándome como a un paralítico que acaba de recuperar las piernas.

-¿Te importa que cante?

Era algo que solía hacer de pequeña. Nunca he sido demasiado miedosa la verdad, pero había algo que me aterraba sobre manera a los nueve años. Hacía poco que mi padre se había marchado, y por la noche mi madre solía venir a la habitación que compartía con Paula para contarnos un cuento, cosa que el espabilado de mi hermano aprovechaba para meterse entre ambas y esconderse entre las sábanas con la esperanza de que no nos dieramos cuenta ninguna y no tener que volverse a su cama después. Ahora entiendo perfectamente a Al, pero entonces me pareció lo que debió de pensar mi madre cuando yo misma la conté que no era capaz de pegar ojo. Bueno, más exactamente no era no pegar ojo... tenía pánico a dormirme. Según iba acabando mi madre el cuento de turno empezaba a ponerme nerviosa hasta llegar a un estado de angustia en el que me era imposible cerrar los ojos. Diez años después y tras abonar 30 mil pesetas de las de antes, una psicóloga que hube de ver por cuestiones que nada tienen que ver con lo que nos ocupa, me informó de que probablemente ese 'insomnio' autoimpuesto se debía al temor de una niña de 9 años a abrir los ojos de nuevo y darse cuenta de que su madre y sus hermanos ya no estaban. Y la solución de mi madre a lo que la especialista había dictaminado como miedo al abandono fue simple. Canta, me dijo. Cuando cantas las penas se aligeran y los miedos huyen. Claro que después de aquella 'revelación mística' a Paula la tuvo que comprar un par de tapones para los oídos. Y no sé si será real o efecto placebo, pero desde entonces a mi me funciona.

-Por supuesto que no, mi señora. Será un honor escucharos...

-Tampoco esperes un aria de Puccini...-Me aclaré la garganta, que tampoco estaba para lanzar cohetes la verdad. Aún la tenía resentida.-I've heard there was a secret chord that David played an it pleased the Lord. But you don't really care for music do you?

Apenas me sutentaban las piernas, cuando entre susurros llegó el ansiado primer paso. Y como había predicho, el segundo y el tercero, y pronto estuvimos las dos en el dintel de la puerta. Para aquel entonces no había dejado de sentir miedo, pero me había relajado lo suficiente como para empezar a dominar el temor y no sentir las piernas agarrotadas en cada pisada. It goes like this, the fourth, the fifth, the minor fall, the mayor lift, the baffled king composing Hallelujah. Un uruk hai le partía de nuevo la crisma al capitán, una y otra vez, una escena que se repite sin saber como demonios pararla, ni dónde diablos está en botón del pause en la película de mi cabeza. Hallelujah. Hallelujah. La risa de cantarina del galadhrim vino a romper la monotonía estallándome e hiriéndome como si de diminutos pedacitos de cristal se tratara. Hallelujah. Hallelujah. Los gritos de los hobbits llamando al montaraz reemplazaron a los del elfo. Elithiel me agarró de la cintura, y yo me agarré a la baranda más cercana para no caer. El miedo había dejado paso a una profunda tristeza y desolación que se me agarraba a los pulmones y que hacía que me trastabillaran los pies. Iba a perder una parte de mi para siempre y lo que más me importaba en estos momentos era que no me habían dejado despedirse. De Al, Paula y Leire no habría podido despedirse aunque hubiera querido, pero era la tozudez del futuro rey de Gondor la que me hacía hervir la sangre, la que había causado que fuera a marcharme sin pena ni gloria, sin decir esta boca es mía. Maldito Aragorn, maldito montaraz de pacotilla. Él me había obligado a hacerlo a escondidas, él me había privado de decirles lo que sentía tal vez por última vez. Y lo irónico era que lo apreciaba muchísimo, había llegado a quererle casi tanto como a Alberto. Maldito.

Your faith was strong but you needed proof, you saw her bathing on the roof. Her beauty in the moonlight overthrew you. She tied you to a kitchen chair, she broke your throne, and she cut your hair and from your lips she drew the Hallelujah. No podía olvidar aquella mirada suya, cuando se aferró al colgante de la estrella de la tarde aquella noche en el talán cerca del Nimrodel. Quería decirle que luchara, que no se rindiera, que no sucumbiera al desánimo. Quería darle todo mi apoyo antes de que fuera demasiado tarde, antes de que incluso mi nombre fuera sacado de mi mente y olvidado por los restos. Hallelujah, Hallelujah. Angela Montes, así era como me llamaba, no de ninguna otra manera. Ahora entendía las pretensiones de la Dama Blanca con lo del cambio de nombre. Cualquiera que fuese mi reacción o los caminos y derroteros que tomáramos, Ange moriría en Lórien. Era inevitable. No sabía que iba a ser lo que sucumbiera esta noche o lo que no lo haría, pero desde luego lograba ver la amanecida no sería Angie. Hallelujah, Hallelujah. Aún recordaba la cara de los hobbits cuando me presenté. Angie no debía de ser un nombre corriente en La Comarca, pero al contrario de lo que podría pensarse en un primer momento no se cachondearon de ello (a pesar de que los confundí con enanos y les ofendí gravemente lo cual tiene aún más mérito). Recordó como los presentó Tolkien en principio, a un Merry y un Pip traviesos, ladrones de coles y zanahorias, y ese pensamiento se clavó como una aguja fina al pensar en el destino que les esperaba. Mis queridos Meriadoc y Peregrin, cuán orgullosa se había sentido de ellos y qué pocas veces había tenido la decencia de decírselo. Ellos no la habían tomado con ella con el asunto de Gandalf, no al menos hasta el punto de dejarla de hablar como Frodo y Sam. A ellos también les apreciaba, obviamente, porque sabía que en el fondo lo que les movía a odiarme de tal manera era el amor a Gandalf.

-Mi señora, permitid que os cierre bien la capa, es una noche fría- Paramos ante la portón de salida y la elfa se apresuró a ajustarme bien la capa y a cubrirme con la capucha. Yo misma lo habría hecho gustosa pero aún tengo el pulso como para dedicarme a robar panderetas- Seguid con la tonada Lady Kahlan, es triste pero bonita.

Baby I have been here before I know this room, I've walked this floor, I used to live alone before I knew you.
I've seen your flag on the marble arch, love is not a victory march It's a cold and it's a broken Hallelujah. El amor es un frío y roto aleluya. No había creído en Dios en toda mi vida, no había pisado una iglesia y la sola mención de hacerlo me producía un intenso dolor de cabeza. No conocía el significado de la palabra 'hallelujah', no había escuchado nunca el oratorio de Händel y la letra de Leonard Cohen ya se me hacía dificil recordarla. No había creído en nada que no fuera en mi misma, en mis habilidades y en ganarme el pan con el sudor de mi frente. Hasta que me hallé colgada de esa maldita escala y me perdí en un mar azul cristalino. Supe en seguida que no encontraría elfo como él en toda Arda, algo en mi interior me lo dijo. Y aunque mentalmente estaba prevenida contra los de su raza no podía negar lo evidente: quería mucho a ese hombre. No sé cómo sucedió ni de que manera lo hacía, pero le tenía muchísimo cariño. Hallelujah, Hallelujah. El corazón pareció pararseme en seco, como si no quisiera seguir latiendo ya más. ¿Y sí...? No, mejor no pensarlo.Hallelujah, Hallelujah. ¿Y si se equivocaba?¿Era ésa la auténtica razón por la que lo estaba haciendo o sólo lo que se decía a si misma para poder dormir por las noches? Y lo más espeluznante de todo... ¿Era ese malsano empeño por seguir al elfo do quiera que fuese por lo que se había empecinado en abandonar Lórien? There was a time when you let me know what's really going on below. But now you never show it to me, do you? No, claro que no. Boromir era la verdadera razón. Escuché como me llamaban en la lejanía, pero intenté ignorar las voces. And remember when I moved in you The holy dove was moving too And every breath we drew was Hallelujah. Merry y Pip eran muy insistentes, no dejaban de llamarnos. Temí que tanto alborozo llamara la atención de Aragorn a si que me di la vuelta y les pedí que nos esperaran en la entrada, que Elithiel y yo íbamos a estirar las piernas un rato pero que volveríamos enseguida para la cena.
Hallelujah, Hallelujah... Hallelujah, Hallelujah,

Háblame del Bruinnen- escuché la voz de Galadriel colandose como una brisa fresca

Recuerdo que las aguas eran frías. Estuve un buen rato en la orilla, preguntándome si aquél sería el límite de los dominios de Elrond el medio elfo, pensando en lo que había al otro lado, en si podrían seguirme, en cuanto tiempo dispondría antes de que se enteraran de que me había marchado... Ni siquiera sabía dónde iría tras dejar Rivendel, ni cómo iba a hacerlo, sólo caminé con decisión para cruzar el río. Estaba harta de ser tratada como si mi opinión no contara, como si fuera un cero a la izquierda. No quería ser el oráculo de nadie, y menos si ese nadie era Gandalf. Me aterraba lo que un mago tan poderoso podía obligarme hacer si se lo proponía. Quise huir. No podía volver a casa, pero podía irme lejos. Si supieran lo cerca que estuve de abandonarlos...

¿Porqué no te fuiste?

Justo cuando metí los pies en el agua me llamó.

¿Quién?

Legolas. Sabía que los elfos eran ágiles, pero en ése momento me recordó a los gatos. Hay un dicho que dice que los gatos siempre caen de pie, salvo Dinah claro... pero es que mi gata era muy patosa incluso para ser gata. A veces pienso que nos tenía engañados a todos y que en realidad era un elefante... A lo que iba, que saltó de un árbol cercano cual melocotón maduro que se cae al suelo, pero sin ostiarse y sin que se le moviera un sólo pelo de su sitio. Estuvimos hablando un buen rato y la necesidad que huir desapareció. No sé si fue cosa del elfo, pero siempre le estaré agradecida por aquella charla. ¿Galadriel?

Empecé a sentirme mareada. Abrí los ojos. Una gota de sudor frío caía por la frente lisa de la Dama Blanca, muy por debajo de la diadema plateada, directamente a los ojos.

-Brennil nín, ¿os encontráis bien? Estáis pálida...-Elithiel empezaba a preocuparse- Tal vez deberíais dejarlo para otro momento.

-Ya casi está- respondió ella alzando la mano. Todo se fue volviendo cada vez más oscuro, hasta que Nenya brilló en la mano de su dueña y ambas caímos al suelo inconscientes, ella de agotamiento y yo fruto de la magia de la caja.

*brennil nín. Término que si he entendido bien el síndarín significa 'Mi señora'. Y digo 'si he entendido bien' porque al no encontrarlo por ninguna parte he tenído que apañármelas yo, asi que no sé cúan correcto es.

*mellon nín. Amigo mío.

*niphrediles. Obviamente plural (no sé si inventado por mí porque no recuerdo exactamente dónde lo he leído) para la flor blanca 'niphredil', porque yo lo valgo XD

Primero de todo os dejo la URL de mi perfil en facebook, por si queréis echarlo un vistazo. Contaros que así me parece más fácil, es más probable que os conteste a los comentarios antes de que os jubiléis y esta la posibilidad de chatear online. El fic está en mis notas. Va caracter, punto. Quitando los puntos os sale la url.

h.t.t.p.:././.w.w.w...f.a.c.e.b.o.o.k...c.o.m./.p.r.o.f.i.l.e...p.h.p.?.i.d.=...4.2.7.&.s.k.=.n.o.t.e.s.

Y ahora los comentarios cheriès!

Kururu-Neko. Creo que me quedé en el tuyo. Gracias por la parte que me toca. La verdad es que es muy fácil escribir a Ange... con no pensar demasiado ya lo tienes! XD Me alegro que te guste, que te rías y que maquines los celos del elfo! En cuanto a saber que pasa (espíritu de River Song poseyendo a Ange) uhm... spoilers! Jejeje!

Dehianira-Cullen. Gracias guapa :)

Gabby. Que sepas que aprecio mucho que sin tener tiempo me escribas! Y desestrésate mujer! Vete a un spa! O pídele a tu meleth nín que te de un masaje! Si no avísame y te mando a Aragorn que te hace una infusión de esas de athelas que ni el vicks vaporub! Que te deja nueva, te lo digo yo XD

Varne Belikov. Gracias, gracias y gracias. Me alegro que te parezca tan bueno :)

Vic. La verdad es que si, el otro día hablando con una amiga me dí cuenta de que habían pasado ya dos años (bueno, los hace en mayo pero ya queda poco XD). Lo que pasa Vic es que Zamora no se hizo en una hora, y ten en cuenta que lo que Tolkien cuenta en seis o siete capítulos en primer libro yo lo he hecho en once y no precisamente cortos... como dato os diré que éste último me ha ocupado 21 pag de word... entre eso, la escasez de musas y la vaguería de la autora... pues ahí lo tienes XD Creo que lo he comentado más veces, pero no temáis que continuar continúa. Ahora, cuando, eso ya si que no lo sé XD

Ddiana y Rosela 123. Gracias!

Geno1970. Me lees desde Chile?uff! entonces la que te da las gracias soy yo! XD

Sariu. Gracias y no te preocupes, que sucede a menudo, incluso a mí XD Lo bueno de esta historia (en mi modesta opinión) es precisamente éso, que a pesar de ser de ESDLA tiene también 'guiños' a otros autores (Lewis, Goodkind... en mente tengo alguno a GRR Martin y a ) y a lo que viene a ser un poco de culturilla de nuestro mundo ( un cajón de sastre que abarca desde los leprechaun a Doctor who) que siempre es bueno conocer (como por ejemplo la reacción de la desintegración beta del Uranio, que no sé como os habréis quedado con eso XD)

Pamelaharuno. Gracias!

Eire. Gracias mil Eire. Veis? Ahí una razón convincente para dejarle vivo! Como diría Rajoy (manoloescobarizado) Viva el vino! Que si es por españolizar, aceptamos dorwinion como Rioja! XD

Earwen Hojiverde. Gracias!

Gilaren. Gracias! Me alegro de que te guste tanto. La escena del lobo se la debía en parte. Es la demostración de que Ange no es un fardo en la compañía, de que puede ayudar, y por eso se molesta tanto en la reunión con Galadriel de hoy. En cuanto a los reviews, no hace falta que pongas uno en cada capi mujer! Con que me escribas cuando termines de leerlos tus opiniones me vale! XP

PoisonedLetters. Gracias (de nuevo. Me repito más que el pepino pero es que he de daros las gracias a todas por tomaros el tiempo de leerme y más aún de responderme!) Al final voy a acostumbraros a un personaje cómico y cuando le vengan mal dadas me saltaréis todas como leonas! Por cierto, intento solucionar lo del laísmo, de verdad, pero es que lo llevo en la sangre y se me hace díficil. De todas maneras ando con cuidado para no meter el canco (sobre todo en los últimos capis)!

Gilaren. Y lo que te esper, que vienen curvas! Vais a tener sarcasmo e ironías a paladas XD

AngelaGiadelli... ah no! Que soy yo. Veis? XD

Sonya-chan17. Soy de España, lo confieso! Del Madrid de las Españas, u sea se... gata de nacimiento XD Lo de Guadalix... te vas a reír pero... es que yo vivía justo en el pueblo de al lado en ésa época y tengo los gritos y tal aún grabados (y ha llovido ya eh?) Ismaaaaaaaaaaaa...! XD

Varne Belinkov. Espero que se os queden ya resueltas las dudas, al menos de si se quedará en Lórien. Del resto... espera, espera que vuelve a poseerme el espíritu de River Song... SPOILERS! XD ¿en serio que te gustó el bonus track? Porque varias personas me han dicho que les parecía un poco pronto para algo así...

Geno1970. Gracias otra vez!

Loveanimesvc. Gracias, pero no puedo hacer nada con eso... yo lo intento de verdad... estoy por apuntarme a un grupo de Vagos anónimos, pero no encuentro ninguno! XD

Norah Eunice. Claro que sí Norah! Ese es el espíritu!

Dark-nasky. Vale, vale... lo continuo! Jo de verdad... lo que os gusta hacerme trabajar!XD La parte del corsé estuve a punto de quitarla por una razón. Me parecía muy 'intima' para el momento en el que estaban, y aunque no se dice (que en el próximo saldrá) muchos de los detalles que Ange le pide a Legolas no debería habérselos pedido, porque los elfos tienen costumbres diferentes, como puede ser el detalle que nombra Aragorn de que está mal visto que las elfas enseñen el brazo entero. Además está el que parece que sí que ha llegado a un punto de cierta intimidad con el elfo porque no parece molestarle el que la vea en paños menores mientras que con Elithiel puso el grito en el cielo. En cuanto al tema de Galadriel, espero que haya quedado claro en este capi XP

Gabby. Te adelanto algo. NO van a estar todo el viaje juntos. Me gusta la idea de que se enamoren lento y tal pero no voy a pegarlos con silicona porque me parece que la historia pierde. Además, yo creo que os va a gustar más así. Como dice hoy Ange las flores más hermosas son las que crecen bajo la adversidad, y va a haber momentos en los que ni el elfo ni nadie va a poder defenderla. De otra manera sería la típica historia del whiteknight a lomos de Arod, pero yo quiero que sea más... que Ange y que Legolas crezcan... uff! Lo dejo que me estoy poniendo en plan moña y no hay quien me aguante! XD Cuidate!

Ang... Otra vez yo... Os habéis dado cuenta que afán de protagonismo tiene esta chica? XD

Abrahel. Me gusta que te guste ;D Y estoy esperando tu opinión de todos los capítulos, que me encantan los versos alejandrinos y sabes que las críticas son bien recibidas! Del resto, ya te dije... me uno al Team Odiamos a Frodo, el personaje de Galadriel es como el rey (justo y necesario... aunque no sepamos muy bien pa qué XD) y del bonus track... bueno, luego después de tu comentario me puse a pensar que sí que era muy pronto... pero es que como dije necesito que muestre algo YA. Porque, para empezar Ange es más terca y más persistente que la ardillita de Ice Age, y le va a costar asimilar y aceptar cosas. Por otra parte está lo que ocurre al final del capi y que va a cambiar TODO para el elfo. No es como si pusiera una escena de sexo salvaje entre mallorn y mallorn... sólo es un comienzo, para que no penséis que Legolas... uff! Demasiados spoilers! Ale, con Dios! Ahí lo dejo tan pancha!

Bueno 21 pag de capi y dos de comments... y sigo cuerda! (o al menos todo lo cuerda que estaba cuando me senté frente al pc... el resto es clínico y no creo que se me arregle así como así) Esto... ¿en qué se parecía un cuervo a un escritorio? XD