Capítulo 11: Cacería
William "Willy" Collins despertó sobresaltado. A su lado yacía su mujer, y en el cuarto al final del pasillo dormía una niña de unos once años que, sin duda, era el tesoro más preciado del viejo Willy. Sin embargo, no era eso lo que lo había despertado, sino un cambio en el ambiente. Quizá su mente había confundido el residuo de un sueño con la pura realidad, o quizá su entrenamiento de Asesino estaba en marcha y le advertía de un peligro inmediato; sea cual fuese la razón, Collins se levantó de su lecho y caminó a tientas en la oscuridad hasta que alcanzó la puerta. Salió al pasillo y recorrió el piso de alfombra hasta la sala de estar, y de allí se encaminó a la cocina.
Entró, encendió la luz, abrió la nevera y extrajo una botella de leche.
_ ¿Quieres?_ preguntó.
La figura detrás de él no respondió.
_ Lo tomaré como un si_ continuó.
Fue hasta una alacena, tomo dos vasos y los dejó en la mesa. Sirvió un poco de leche en cada uno y puso uno al alcance del extraño. Luego guardó la botella y tomo un sorbo del otro vaso.
El extraño estaba sentado frente a la mesa, vestía una chaqueta negra con una capucha que le cubría el rostro.
_ Creí que teníamos un trato_ comentó Willy con falsa despreocupación mientras miraba su vaso.
_ Yo también_ dijo por fin el extraño_ Pero entonces me entero de que estás involucrado con la gente de Juno.
_ No es cierto_ se limitó a responder.
_ ¿No?_ el extraño se encogió de hombros_ Un pajarito me dijo que si.
_ Fue Érica ¿Verdad?_ dijo William_ esa puta…
_ Cierra tu maldita boca, gusano_ estalló el otro_ Millones de ti no valen una ella.
Un silencio incomodo cayó sobre los dos.
_ Lo siento, yo…_comenzó a decir Willy, pero el extraño lo interrumpió.
_ En que estás metido.
_ Nada, lo juro.
El encapuchado suspiró.
_ Dímelo ahora_ dijo_ Dímelo, porque si llego a saberlo por otra fuente, lo consideraré como una violación a nuestro trato, y vendré por ti…_ hizo una pausa dramática para que su interlocutor imaginase lo que diría a continuación_... y por tu familia.
_ No_ dijo_ Teníamos un trato, yo pagué por mis errores, no puedes usarlos para presionarme.
El encapuchado se quitó la capucha y clavó sus penetrantes ojos en los de Collins.
_ ¿Enserio?_ preguntó_ ¿Enserio crees que pagaste por TODOS tus errores?
William asintió.
_ Bien, hagamos una pequeña encuesta: Tú dices que sí; yo digo que no; ¿Qué dice Helena?
Collins bajó la cabeza y respiró hondo.
_ Iván…_ comenzó_ yo…
_ ¡Nada!_ exclamó el Asesino_ Ella no puede decir nada ya, porque está muerta, y recordarás porqué ¿no?
_ Vamos Iván_ suplicó_ No me hagas esto…
_ ¡Por tu culpa! Ella está muerta por tu culpa_ Iván tenía los ojos húmedos_ Ni mil vidas te alcanzarían para redimir tus pecados.
_Sabes muy bien porque lo hice_ declaró Willy_ Tenía que… Era lo mejor.
_ ¿Eso te dices a ti mismo cada mañana?
_ Mi conciencia está tranquila_ el anfitrión asintió pensativo.
Iván se levantó de su silla y caminó hasta Willy, hasta estar a pocos centímetros de su nariz.
_Eres una rata asquerosa e insignificante.
Acto seguido se volteó y caminó hasta la puerta.
_ Mi advertencia se mantiene: Si descubro que estás metido en algo grande, no habrá ciudad en el mundo, pueblo o grieta donde no te encuentre ¿Entendiste?
_ Iván espera…
El Asesino se detuvo.
_ Hay algo… hace unos días unos tipos extraños vinieron aquí y me interrogaron sobre Érica y su local nocturno, creí sería por lo usual, así que les di un poco de información limpia, nada de la Hermandad.
_ ¿Qué información?
_ No se…_ se rascó la cabeza haciendo memoria_ que tipo de club es… donde está… Algunos empleados… lo usual.
_ No debiste decir nada.
_ ¿Qué esperabas? No puedo ocultar información a agentes importantes, tengo una familia que proteger.
Iván abrió la puerta y antes de salir le dirigió una mirada a su antiguo camarada.
_ Antes tenías una familia que proteger y los traicionaste, trata de no traicionar a esta también.
Niko Rostov caminaba tranquilamente por las silenciosas calles de la ciudad. El aire frío le endurecía la nariz y una fina llovizna comenzaba a empapar su abrigo. Con sus manos enguantadas buscó en sus bolsillos un cigarrillo y un encendedor, luego se llevó el primero a sus labios y encendió el segundo para acercarlo rápidamente al primero. Con la primera bocanada de humo sintió un calor interno que le alivió del frío nocturno, y luego de relamerse en el sabor, vino la segunda bocanada.
De repente tuvo una extraña sensación. Al principio pensó que podría haber sido el cigarrillo, o el alcohol que había estado bebiendo horas antes. Pero esto era otro tipo de sensación. Giró su cabeza y miró sobre su hombro a la acera que dejaba por detrás. No había nadie, y eso hacía crecer su sensación hasta que se transformó en paranoia. Apresuró el paso. Después de algunas calles comenzaba a hacerse a la idea de que todo estaba en su cabeza, cuando el inconfundible sonido de pisadas detrás le hizo detenerse y voltear. Nada. Ya en estado de alerta, Niko buscó entre sus ropas y desenfundó una Beretta que apuntó al vacío.
En ese momento una figura encapuchada cayó del cielo parándose detrás de él. Rostov giró con el brazo extendido sosteniendo el arma pero la figura lo tomo con una mano de la muñeca y con la otra del arma, y retorció la primera causando que suelte la segunda, y para terminar una patada en el pecho lo arrojó hacia atrás. Ahora la figura tenía el arma y con rápido movimiento de manos la desarmó dejándola en pedazos. Niko rió mientras se acariciaba el tórax pues había descubierto con incredulidad que su atacante era una mujer. Antes de que él pudiese cargar contra ella, una segunda figura saltó por su espalda y lo abrazó para sostener sus bazos, mientras la primera figura se arrojaba en carrera contra él. Sin embargo Rostov fue más rápido y levantando un pie detuvo el ataque de su rival quien se dio de lleno con su suela. A continuación dirigió sus manos por sobre su hombro y tomó al otro encapuchado por sus ropas para arrojarlo hacia delante contra la chica que intentaba levantarse. Cuando ambos agresores se pusieron de pie se arrojaron contra su enemigo lanzado golpes que Rostov con dificultad lograba bloquear, recibiendo muchos en el proceso. En uno de estos ataques, logró detener el puño limpio del masculino y lo pateó en el pecho lanzándolo al suelo. Rápidamente Niko concentró su atención en la mujer, justo a tiempo para detener una hoja oculta que detuvo a pocos centímetros de su estómago.
_ Asesinos…_ Rió Rostov.
Ella intentó golpearlo con su mano libre pero él también la atrapó.
_ Que patética personita eres_ se burló Niko al verla atrapada.
A continuación le dio un violento rodillazo en el estómago que la dejó fuera de combate. Luego se acercó a ella y la pateo mientras estaba en el suelo.
_ Será mejor que vuelvas a casa_ dijo_ este no es lugar para niñitas.
_...Y será mejor que aprendas a cuidar tu espalda, papagallo_ le respondió Carla con una sonrisa segundos antes de que Alex lo apuñalara por la espalda.
Niko se volteó sorprendido. Cayó de rodillas y farfulló algunas palabras incomprensibles. Luego rio.
La pareja se reunió delante de él.
_ Necesitamos información_ dijo Carla.
_ Vaya que interesante_ respondió irónico_ Yo necesito un cigarrillo.
_ Dinos lo que sepas sobre la fiesta de Von Hammer_ encaró Alex.
_ No.
En respuesta el muchacho accionó su Hoja Oculta y la puso sobre la garganta del hombre.
_ Escucha_ comenzó a decir la mujer_ Morirás de todas formas ¿Por qué no nos dices lo que queremos saber?
_ Es cuestión de honor_ respondió_ O al menos eso es lo que siempre creí.
_ ¿Qué?
_ Tu sabes, estar en tu hora final a manos de tus enemigos y mantenerte firme en tus ideales, creía que sería muy poético.
_ Pero…
_ No lo sé… aquí y ahora yo… siento como si nada importara_ tosió un poco de sangre_ solo una pequeña carga en mis hombros.
_ Alíviala, entonces_ dijo Alex poniéndole una mano en el hombro.
Niko suspiró. Sacudió la cabeza para mantenerse despierto y dijo:
_ Muy bien... les diré lo que sé.
Cuando él trío de Asesinos se reunió, faltaba poco para el amanecer. El cielo empezaba a aclarar por el oriente y el cielo azulado se volvía cada vez más celeste. Las estrellas titilaban por última vez antes de ser opacadas por el sol matutino. La temperatura aún estaba baja y las pocas nubes que quedaban de la llovizna nocturna se encendían de colores vivos al ser golpeadas por los rayos solares.
_ Wow_ exclamó Carla ante tal espectáculo_ siempre me gustó ver el amanecer.
_ ¿Sí?_ inquirió Alex.
Ella asintió.
_ Es como un nuevo inició_ respondió_ A pesar de todo lo que puede haber pasado, el sol sale, limpia la noche y empieza un nuevo día, lleno de oportunidades.
Alex sonrió.
_Si… yo solía verlo pero perdí la costumbre cuando perdí a pap…_ se detuvo en seco_ cuando me fui de América_ corrigió haciendo una mueca de disgusto.
Ella lo notó. Se acercó y le puso una mano en el hombro.
_ ¿Te importaría contarme?
Alex se encogió de hombros.
_ Yo nací en Nueva York. Me crie allí, me entrené allí. Había una base subterránea debajo de la ciudad, como un Nexo que facilitaba mucho el trabajo. Yo y mi hermano Demian crecimos con mi papá, mi madre había muerto hacía mucho ya, y éramos de esas familias inseparables. En fin, el Nexo donde vivíamos era seguro, hasta que un día, un traidor le reveló todo a los Templarios y… nos emboscaron como ratas. Mi padre nos llevó hasta la bahía y nos dejó en una embarcación de escape con otros Asesinos mientras él se quedaba para retrasarlos_ Trago saliva mientras recordaba_ Tengo esa imagen en la cabeza de mi papá de pie en el muelle mientras nosotros nos alejamos… llorando.
_ ¿Murió?
Alex se encogió de hombros.
_ Realmente no lo sé. Su cuerpo no apareció, pero fueron muchos los caídos que no identificamos y tampoco lo volví a ver. Antes creía que estaba vivo y un día vendría y estaríamos todo juntos, pero nunca pasó y comencé a creer que estaba muerto.
_ ¿Y ahora? ¿Qué crees?
_ No sé, fue hace mucho y ya lo superé. Supongo que sí está vivo está en el Caribe o algún lugar así, bien y tranquilo, con mucho dinero y una familia que lo quiera… tu sabes, feliz.
Carla frunció el ceño.
_ ¿Pero... No preferirías que este aquí, contigo?
Alex negó con la cabeza.
_ Sería egoísta de mi parte ¿No crees?_ admitió_ Vivir esta vida... perseguido, asustado, durmiendo con miedo de no despertar... No se la desearía nunca.
_ "La vida de un Asesino es dolor: los inflinjes, los sufres, todo con la esperanza de hacerlo desaparecer a la larga"_ Citó Carla.
_ Quién haya dicho eso tiene mucha razón_ acordó el joven.
Su conversación fue interrumpida cuando Iván se unió a ellos.
_ Mi pista era un callejón sin salida_ sentenció_ ¿Ustedes tuvieron suerte?
Los dos jovenes se miraron. Carla asintió.
_ Hicimos una investigación del lugar de tu... amiga_ Alex se aclaró la garganta_ y descubrimos unas pistas que nos llevaron a un cabecilla importante...
_ El jefe de seguridad Nikolai Rostov_ concluyó Carla_ lo emboscamos hace como una hora y le sacamos mucha información_ Continuó.
Iván se encogió de hombros esperando que continuen.
_ Sabemos donde será la fiesta y el tipo y cantidad de seguridad que tendrá.
_ Bien_ asintió el mayor_ Pasa esa información a la Central y comecemos a preparar un plan...
