Capitulo 11

La Gema Perdida

"¡Woah, dios!" -Exclamó Cobalt estirando cada extremidad de su cuerpo y soltando un sonoro bostezo.- "Por fin llegamos, es increible que haya pasado tanto tiempo montado en Zuzu."

"Hubieran sido 4 horas un poco mas llevaderas si no las hubieras pasado roncando." -Gruñó Ruby, regresando a su Swampert después de que Crys saltó a la arena. -"Enserio, ¿Cómo puedes dormir tanto?"

"Estaba cansado, es todo. Normalmente no soy tan perezoso." -Explicó Cobalt, dejandose caer sobre la arena. El rubio comenzó a hacer angeles de arena ante las miradas extrañadas de sus hermanos.

"Por alguna razón, no me creo eso." -Murmuró Crys, mientras su hermanito frotaba freneticamente sus brazos y piernas en la arena.

"¿Cansado de qué? ¡No haz hecho absolutamente nada en todo el día!" -Exclamó Ruby, levantando a Cobalt de la arena, y por ende-

"Ow, arruinaste mi angel." -Murmuró el chico, mirando al suelo. Ruby soltó un suspiro lleno de molestia y, siguiendo a Crys, arrastró al chico al interior de la isla.

"¿Donde estamos, capitana?" -Preguntó el ojirojo, esbozando una sonrisa burlona. La portadora del mapa se giró y le clavó una mirada matadora.

"Ya tengo suficiente con Gold poniendome apodos estúpidos, no necesito que el Niño Princesa tambien lo haga." -Dijo Crys, reasumiendo su escaneo del mapa. Cobalt soltó una sonora carcajada, mientras que el rostro de Ruby se enrojecía rápidamente.

"¡Te llamó Niño Princesa!" -Repitió Cobalt, casi ahogandose y sujetando sus costados mientras rodaba en el suelo. Ruby metió sus manos a sus bolsillos y siguió caminando.

"Se lo que dijo, Cobalt. No necesito que lo repitas." -Gruñó el malhumorado coordinador, dejando atras al menor del grupo.- "Ya es bastante insoportable por si solo, no necesito que le des nuevo material." -Le reclamo el chico a Crys.

"Es divertido verlo hacer este tipo de cosas." -Dijo Crys, con la mirada aún fija en el mapa.- "Se ven como verdaderos hermanos."

"Sigo pensando que no deberiamos- ¡Wow, que hermosas!"-Exclamó el ojirojo, para después correr hacia un pequeño plantío de flores que reposaban a la base de un frondoso árbol.- "Son hermosas."

"¿Sobre qué haces tanto alboroto?" -Preguntó "la capitana", arrodillandose junto a Ruby, seguida por Cobalt, que se ubicó al otro lado del coordinador.

"Son lirios, es dificil encontrarlos en esta epoca del año." -Dijo Ruby, arrancando un par para aspirar su escencia, y después dejarla salir con un leve suspiro.- "Huelen muy bien, tambien."

"En verdad son muy..." -El rostro del rubio se congeló por unos segundos, y después su parpado izquierdo comenzó a temblar. Ruby examinó su rostro por unos segundos, aún con las flores en las manos y despues-

Ashu*

"¡Pero qué de-! ¡COBALT!" -El rubio se puso de pie a la mención de su nombre, y comenzó a correr, seguido de cerca por el Dex Holder de Hoenn.- "¡Pequeño animal, ven aquí chico salvaje! ¡Te enseñaré a estornudarle a alguien en el rostro!"

"¡Lo siento, soy alergico a los lirios!"- Gritaba el chico, recorriendo el bosque mientras era seguido de cerca por Ruby.

"¡Ruby, dejalo en paz!" -Ordenó Crys, furiosa, siguiendole el paso a ambos.

La pequeña persecución llevó a los 3 a recorrer lo largo y ancho del bosque, y después de unos minutos, Ruby había perdido de vista al rubio, pero aún tenía a Crys detrás suyo.

Smack*

"¡Dejalo en paz!" -Gritó la chica, autoritaria como siempre.

"¡¿Qué te dije acerca de despeinarme?" -Gritó Ruby, ajustando su gorro y mirando con rabia a Crys, sin embargo, su expresión se derritió y su mirada viajó hacía algo detrás de la ojiazul.

"Disculpame por no estar pendiente sobre-" -Crys calló al ver los ojos del coordinador, y después siguió su mirada hasta encontrar a Cobalt, de cara contra un árbol.

Ambos se acercaron al rubio a paso apresurado, y lo encontraron sujetando algo con fuerza: una fotografía.

"Esta foto..." -Murmuró Cobalt, con la vista fija en la imagen: 3 chicos, sentados en la arena de una playa, de espaldas a la camara, admirando el atardecer.- "Solo se imprimieron tres copias. Yo tengo una..." -Inmeditamente, el rubio metió su mano en el bolsillo de su chaleco y de él sacó una fotografía exactamente igual.- "Y Crimson tiene otra. La última copia la tiene-"

Aparentemente de la nada, una fuerza tomó la fotografía y la elevó al cielo, hasta llegar a la rama de un árbol... y a las manos de una chica.

Cabello castaño hasta la espalda, piel tostada, ojos de brillante color purpura. Todo esto cubierto por una blusa blanca debajo de un chaleco de mezclilla y una falda negra, todo debajo de una boina blanca con franjas purpura.

El rubio admiraba atonito a la dama que acababa de arrancarle la fotografía... y el aliento.

"Wow, de verdad haz crecido."

"...Amethyst."


"¡Greeeeeen, por favooooooor!" -Rogaba cierta castaña, mientras el nieto de Oak barría el suelo del laboratorio.- "¿Acaso no sientes pena por dejar que una joven e indefensa muchacha vaya sola de compras?"

"La verdad no." -Contestó el chico, sin dignarse a ver a Blue y aún barriendo.

"¡¿Pero y que tal si me pasa algo? ¿Podrás vivir con mi muerte en tu consciencia?" -Preguntó ella, abrazando al chico por la espalda y llevandose una mano dramaticamente a la frente.

"Haré el intento." -Fue todo lo que salió de labios del lider de gimnasio, todavía barriendo. Blue infló las mejillas y se sentó de brazos y piernas cruzadas sobre el escritorio.

"¡Bien! Entonces aguantare la respiración hasta que aceptes venir conmigo."

"Dudo que puedan morir todavía mas de tus neuronas." -Dijo Green, formando una sonrisa de lado, aún sin dignarse a verla a los ojos. Blue tomó una hoja del escritorio, la arrugó hasta formar una bola y la tiró al piso.- "¿Podrías ser todavía mas infantil? Dios." -Bufó el chico.- "¿Por qué no le pides a Red, Sapphire o incluso Silver que te acompañen?"

"Silver está en Johto con Gold." -Explicó la mas adulta de los Dex Holders, antes de recostarse sobre el escritorio, aún con las piernas cruzadas.- "Y Sapph y Red han estado actuando muy extraños."


El campeon del noveno campeonato de la liga pokemon de Kanto caminaba a paso lento hacía Viridian City, varias gotas de sudor alojadas en su frente, amenazando a caer. Dios, ¡Podía sentir su aliento chocar contra su cuello! No era una mala sensación, es solo que Red no estaba acostumbrado a recibir... este tipo de atención.

"Sapph..." -Murmuró Red, frenando en seco. Inmediatamente sintió como alguien chocaba contra su espalda.- "No era necesario que vinieras, ¿Sabes?"

"Lo siento, ¿Te molesta que te acompañe?" -Preguntó ella, su tono de voz varios descibeles por debajo de su rugido acostumbrado. Red inmediatamente se giró y alzó las manos de una forma defensiva.

"¡No, claro que no! Es solo que..." -Al ver los ojos con que Sapph le miraba- esa mirada llena de admiración y lealtad, casi como un cachorrito- las palabras de Red se atoraron en su garganta.- "...Oye, ¿Qué tal una batalla cuando lleguemos al gimnasio?"

"¡Claro!" -Exclamó la hija de Birch, antes de que ambos emprendieran rumbo de nuevo. La mente de Red no dejaba de pensar en lo que se estaría metiendo, ya que había escuchado historias terribles por parte de Ruby...


"Es de esperarse. Sapphire siempre ha sentido una gran admiración hacía Red." -Explicó Green, sin darle la mas minima importancia.- "Después de todo, Red es la razón por la que Sapphire se decidió a desafiar los gimnasios de Hoenn."

"¿Cómo sabes eso?" -Preguntó Blue, sorprendida ante el conocimiento del chico acerca de un tema tan delicado, y sorprendida mas aún de que Green estuviese barriendo tan tranquilamente mientras trataba dicho tema.

"Sapphire le dijo a Red, Red me lo contó a mi." -Musitó Green, tratando claramente de terminar la conversación lo mas pronto posible.- "¿Me harías el favor de llevar tu chismosa naturaleza a otro lado?"

"Amargado." -Gruñó Blue, bajando del escritorio de un salto. La chica caminó hacía la puerta, sin embargo se detuvo y se giró a encarar al chico.- "¿Puedo visitarte mañana?"

"No." -Respondió el, aún barriendo, sin verle a los ojos. Entonces Blue se giró de nuevo a la puerta.

"Hasta mañana." -Se despidió la chica, antes de cerrar la puerta detrás de ella.

"...Hasta mañana." -Murmuró Green, parando de barrer por 10 segundos.

Después de un par de horas, 2 botellas de cloro, 5 viajes al contenedor de basura fuera del laboratorio y diversos ataques a 7 colmenas de Caterpie ocultas en los rincones del laboratorio, Green podía decir que su trabajo estaba hecho. El "Entrenador" soltó un suspiro de satisfacción, sin embargo, ocurrió algo extraño.

Pudo ver su aliento.

No es posible. Acababa de volver del basurero y afuera hacían como 30° centigrados, y el cielo estaba completamente despejado... ¡Diablos!

El Dex Holder arrojó escoba al suelo y se arrojó detrás de un escritorio. De pronto, una pared del laboratorio explotó, y varios pedazos congelados destrozaron todo lo demas. Green asomó la vista por un lado de su refugio, y pudo ver a una mujer caminando entre los escombros.

"Vaya, vaya. Sin duda alguna eres el nieto de Oak." -Exclamó la mujer, con una sonrisa burlona adornando su rostro.- "Si fueses otra persona, de seguro habrías muerto."

"No conozco a nadie que hubiese muerto ante tan risible golpe." -Se defendió Green, abandonando completamente la seguridad del escritorio.- "¿Quién eres tu?"

"No es necesario presentarse ante un condenado." -Explicó la mujer, antes de chasquear los dedos. Segundos después, un pokemon apareció flotando junto a la mujer.- "Froslass, Ventisca."


Los 4 emprendían se acercaban lentamente a la ciudad, sin embargo, Cobalt y Amethyst iban bastante adelantados, demasiado como para que Ruby y Crys escucharan algo de la conversación.

"Entonces ella es Amethyst..." -Murmuró Ruby, con la vista fija en la chica, que charlaba animadamente con el rubio.- "Tengo que admitirlo: para tener tan mal gusto en moda, Cobalt tiene muy buen gusto en chicas."

"Fino, Ruby. Muy fino." -Gruñó Crys, cruzando los brazos y desviando la mirada. Sin embargo, su expresión se suavizó poco después y su mirada se posó en Cobalt.- "¿No te parece algo extraño?"

"¿A qué te refieres?"

"Bueno, según lo que Cobalt nos contó, Crimson lleva 3 años buscando a esta chica, ¿Y ahora ella se aparece delante de Cobalt, que no lleva buscandola mas de 3 semanas?" -Indagó Crys, murmurando para que el tema de converzación no se enterara de que lo era.

"Bueno..." -Susurró Ruby, pasando un brazo alrededor del cuello de Crys, para después acercar su rostro al de ella y apuntar con un dedo a Cobalt.- "¿Realmente importa? Él está feliz. ¿Por qué arruinar eso pensando en necedades?" -Crys lo pensó por unos segundos y después se dibujó una suave sonrisa en su rostro.

"Tienes razón..." -Susurró ella, aún sonriendo. Sin embargo, su sonrisa fue reemplazada por un sonrojo cuando se percató de la cercanía entre su rostro y el de Ruby, y sin mas ni menos, lo apartó de ella.- "Pero tampoco te pongas tan cariñoso, no he olvidado lo de "capitana"."

"Es mejor que "Chica Super Seria", ¿No te parece?" -Preguntó Ruby, sonriendo burlonamente. Como si fuera posible, el rostro de Crys se enrojeció aún mas.

"Imbecil."

"Entonces, ¿Crimson habló contigo?" -Preguntó Cobalt, a lo que Amethyst respondió sonriendo.

"Sip. Me lo encontré en Goldenrod City hace un tiempo, y me dijo lo mucho que habías crecido." -Dijo ella, poniendo su mano sobre la cabeza de él. Ya casi eran del mismo tamaño, ahora solo le llevaba unos cuantos centimetros.- "Pero no me imaginé que tanto."

"Si, bueno, tu siempre haz dicho que te gustan los hombres altos." -Dijo el rubio, colocando su mano sobre la de su amiga y admirando su sonrisa. Había olvidado el bien que le hacía verla sonreir...

Luego de unos minutos, los 4 llegaron a la ciudad: Boreas City. Un lugar bastante agitado y concurrido, la tercer isla mas poblada del archipielago. Los Dex Holders y Amethyst caminaron por las calles, solo por unos minutos hasta que Cobalt se dirigió a sus hermanos.

"Crys, ¿Crees que puedo merodear la ciudad con Amethyst?" -Pidió el chico, ganando una mirada de sopresa de parte de sus compañeros de viaje.

"Eh, ¿Estás seguro?" -Preguntó Crys, extrañada por la sorpresiva petición.

"No te preocupes, te lo devolveré en una sola pieza." -Bromeó la chica de ojos amatistas, abrazando a Cobalt por la espalda. Crys dudo por unos segundos, sin embargo alguien se adelantó en su decisión.

"Claro, nos veremos aquí en 2 horas." -Dijo Ruby, mientras Crys se recuperaba de su pequeño trance. Sin esperar otra palabra, los nativos de Sunnyshore huyeron a toda velocidad, entre risas y empujones.

"No debiste haberlo dejado." -Murmuró Crys, aún con la mirada fija en las distantes espaldas de los chicos.

"Dejalos ser, ademas, mientras ellos se ponen al día, tu y yo podemos pasear tambien." -Algo en las palabras de Ruby hizo que la piel de Crys se enchinara, pero cuando Crys se giró hacía Ruby, pudo ver como ya estaba media cuadra apartado de ella.- "¡Te veré aquí en dos horas!" -Gritó el ojirojo. La chica solo gruñó y miró al horizonte de mala gana.

"Imbecil."


Ya llevaba un muy buen tiempo esquivando ataques. Era lo único que podía hacer, ya que cada vez que trataba de alcanzar una pokebola de su cinturon, una nueva ventisca amenazaba con congelarlo hasta los huesos.

"¿Por qué simplemente no te rindes, chico? Harías mi trabajo mas ameno." -Preguntó la condescendiente mujer, mientras Green corría por entre los escombros del laboratorio, esquivando cada ataque del Froslass enemigo.

"´Debo pensar en algo rápido...´" -Pensó el joven, e inmediatamente ubicó una posibilidad detras de un escritorio volteado.

Green se lanzó detras del escritorio, y medio segundo después se vio como salía corriendo por el otro lado.

"Froslass, ¡Ventisca!" -Ordenó la mujer, y el aire congelado golpeó la- "Escoba."

"¡Scizor, Bullet Punch!" -Una rafaga roja golpeó al pokemon fantasma, derribandolo de un solo golpe. Segundos después, Green salió desde detrás del escritorio, completamente ileso y regresó a su pokemon a su pokebola. -"Te lo pregunto de nuevo, ¿Quién eres? ¿Qué quieres aquí?"

"Ya veo. Eres un muchacho ingenioso, te concedo eso." -Dijo la mujer, girandose para salir de las ruinas del laboratorio.- "Mi nombre es Roxa; Comandante del Team Void. Deberías sentirte honrado de que vine a acabar contigo yo misma."

"Si fallaste tan miserablemente debe ser porque el rango te queda grande." -Espetó Green, acercandose a la mujer, sin embargo, ella le miró de reojo y una macabra sonrisa plegó sus labios.

"Mide tus palabras, muchacho." -Una sombra apareció detras del chico.- "Froslass, ¡Sheer Cold!" -Una ventisca aún mayor a las anteriores estuvo a punto de golpear al lider de Viridian, sin embargo se lanzó fuera del camino, lo suficiente solo para que su pierna se congelara al suelo.

"Maldita sea." -Gruñó Green, sintiendo como los nervios de su pierna se adormecían y su sangre se helaba poco a poco.- "¿Cómo pudo soportar el ataque de Scizor?"

"Vamos, Green." -Dijo Roxa, hincandose frente al Dex Holder.- "Tu sabes de estas cosas. Si un pokemon está en vitalidad plena, la Faja de Enfoque le ayuda a soportar un ataque mortal." -Explicó la mujer, antes de levantarse, regresar a su pokemon a la pokebola y caminar hacía la enorme salida.- "Por hoy te dejaré vivir, solo para que le comuniques a todos: El Team Void no es como nada a lo que se hayan enfrentado, y si vuelven a entrar de esa manera a nuestras instalaciones, no dudaré en asesinarte."


"No tenías que invitarme el helado, ¿Sabes?" -Dijo una apenada Amethyst, mientras ella y Cobalt caminaban por los limites de la ciudad.

"Quise hacerlo. Ademas, no había usado nada del dinero que traje, y no me pasé 6 meses ahorrando solo para pasear el dinero." -Dijo el rubio, con una sonrisa de oreja a oreja, saboreando el cono de helado en su mano derecha.- "Oye... ¿Por qué me abandonaste?"

"Cobalt..." -Murmuró ella, realmente no había una buena explicación.- "Yo no quise abandonarte, es solo... algo que debía hacer." -Ambos seguían caminando, y Cobalt seguía con la mirada fija al frente.

"¿Volverás algún día?" -Preguntó el chico, con un notable deje de esperanza en su voz. Amethyst desvió la mirada al suelo.

"...No está en mis planes volver pronto." -Dijo ella. Inmediatamente, Cobalt se detuvo, causando que la castaña tambien lo hiciera. Estaban en la cima de una colina, y desde su posición se podía apreciar el mar, a una distancia no muy larga o muy corta.

"Te esperaré el tiempo que haga falta." -Dijo el chico, sin verle a los ojos.- "Para que cuando vuelvas, pueda recibirte con una enorme sonrisa, y entonces te podré invitar todo el helado que quieras... Cuando estés lista... yo estaré ahi para ti."

Amethyst miró a Cobalt por unos segundos. Tal vez Crimson tenía razón; tal vez este ya no era el mismo niño que decía día tras día que estaba enamorado de ella, quiza este ya era un hombre, que sabía lo que quería... y lo que quería era que ella volviera.

"Cobalt..." -Murmuró ella, y el chico, al escuchar su nombre, se giró. Sin embargo, ella lo embistió, y ambos rodaron colina abajo por unos segundos, hasta aterrizar sobra un suave y esponjoso cesped, riendo y respirando agitadamente.

Cobalt había quedado sobre ella, y ambos reían al ver el aspecto del otro, cada uno bañado en helado y con restos de cesped adheridos a sus pegajosos rostros. El rubio paró de reir por un momento, y sin aviso, permiso o advertencia alguna, atrapó los labios de ella entre los suyos, tomando el aliento de Amethyst con el propio.

El cuerpo de Cobalt reposaba delicadamente sobre el de la chica; suficientemente cerca para sentir el latido acelerado de su corazón, pero no lo suficiente como para aplastarla. Con una mano acariciaba su rostro mientras con la otra mantenía su posición. Luego de unos instantes, rompió el contacto, y sin siquiera atreverse a mirarle a los ojos, se removió de ella y se tumbó al lado.

Ninguno se atrevió a mencionar palabra alguna por un buen rato. Ella solo se mantuvo recostada en la hierba, y el sentado, ocultando su rostro tras sus manos.

"No sabes cuanto tiempo había esperado para hacer eso." -Murmuró Cobalt, pasando su dedo indice por sus labios.- "Si hubiera sabido qu-"

"Callate." -Gruñó Amethyst, sorprendiendo al rubio, para después levantarse del suelo. Miró a Cobalt con ojos de coraje, a lo que él respondió con una mirada dolida.- "Me equivoqué: No haz madurado absolutamente nada." -Y dicho esto, la chica partió colina arriba. Cobalt se levantó y corrió tras ella.

Pero para cuando llegó a la cima, ella ya no estaba.


Esa noche, los Dex Holders habían decidido pasar la noche en una posada, y una vez mas Ruby y Cobalt compartieron habitación.

"Así que eso es lo que pasó..."- Murmuró el hermano mayor, después que Cobalt terminó su relato.

"...No pude haber hecho algo mas estúpido." -Murmuró Cobalt, sumamente deprimido.- "...Ruby, necesito un favor."

"Lo que quieras, hermanito." -Dijo el coordinador, levantandose de su cama para caminar a la de Cobalt.

"...Acerca de ese cambio de apariencia que tanto haz mencionado..." -Ruby sabía a donde se dirigía esto, y no podía evitar sonreir.- "Si quiero madurar, tengo que empezar por verme mas maduro, creo yo."

"No te preocupes, tendré tu nuevo atuendo para mañana en la mañana." -Dijo Ruby, antes de buscar el equipo necesario para tal operación en su mochila.- "Manos a la obra."

N/A: Hay varias cosas que quiero mencionar sobre este capitulo. Primero, la frase Dejalo Ser ha estado en mi familia paterna desde que tengo memoria, y este me parecio un buen momento para usarla (Se que a nadie le importa pero me parecio un dato curioso). Segundo, nunca he jugado un juego de Pokemon en español, así que disculpenme si no escribo los nombres de ataques u objetos de forma que lo entiendan, ya que he tenido que hacer una traducción literal para todo.

Faja de Enfoque = Focus Sash.

Ademas, quiero agradecer a Melisa Mistick y su fic El tiempo perdido, ya que me ayudo a entender un poco la personalidad de Green.

Hasta el siguiente capitulo!