¡Esto no puede ser! Según mi reloj, me pasé por unos minutos y ya el domingo oficialmente ha acabado D:
(Importantes notas al final)
Disclaimer: Naruto es propiedad de Madara, digo Masashi Kishimoto…
Capítulo 9: Encontrando el tesoro perdido.
Nada estaba saliendo como esperaban.
Había sido una decisión difícil dejar ir al niño, pero no habían tenido tiempo para pensar en una excusa plausible para evitarlo. Tenían que seguir la corriente.
Y ya que el plan estaba arruinado, era hora de improvisar.
Mientras salían del templo, se escabulleron de la multitud con cuidado de no ser vistos. Había sido difícil, con el terreno tan abierto que se extendía fuera del recinto. Para su suerte, los osos les sirvieron como la pantalla perfecta. Sólo tuvieron que pretender dirigirse a ellos para observarlos curiosos, fingir caerse en un ángulo donde no pudieran ser vistos, crear un clon y finalmente usar el shunshin no jutsu* para llegar al techo del templo.
Sus clones volverían a la posada, a plena vista de todos, y sólo ahí se dispersarían.
Mientras tanto, ellos entrarían al templo nuevamente, pero esta vez desapercibidos. La infiltración y el espionaje eran la especialidad de un ninja.
Por horas, recorrieron el interior del templo, revisando cada habitación, pero sólo dos les llamó la atención por encima de los demás. La oficina del Sumo Sacerdote y el cuarto donde mini-Naruto era custodiado por dos guardias.
Decidieron que sacarlo sería lo primordial, así que se llevaron a un niño de cinco años que coincidencialmente atravesaba un pasillo solo con varios libros y lo llevaron al interior de la habitación donde estaba mini-Naruto, entrando a través de la ventana que hasta hace unos momentos estaba sellada.
Le pusieron la peluca y los lentes de contacto de mini-Naruto antes de atraparlo en un genjutsu, haciendo que mostrara una expresión vacía.
Con eso hecho, salieron nuevamente a través de la ventana, hacia un jardín que había detrás del templo. Fue ahí que mini-Naruto, siendo cargado por Sakura, profundizo su agarre en su cuello para llamarle la atención y luego señalarle un punto del pie de la montaña que cercaba el jardín.
Ambos se acercaron al punto que les señalaba el pequeño, sin saber muy bien qué esperar.
Llegaron hasta una parte de la pared de roca que estaba cubierta por enredaderas. No había nada más, pero el niño seguía señalando directamente hacia ese lugar.
Fue entonces que mini-Naruto comenzó a moverse inquieto, como señalando su deseo de bajarse. Sakura lo obedeció tan pronto se dio cuenta.
Con sus propios pies en la tierra, el niño corrió hacia uno de los tantos bebedores de agua para pajaritos que había en el jardín. Tanto él como Sakura se acercaron curiosos, sin entender qué había de especial en ese peculiar bebedero, cuando todos se veían exactamente iguales.
Sólo gracias a sus excelentes dotes de observación, se dio cuenta que entre los adornos de ese bebedero, había algo extraño. Rozando la yema de sus dedos por el intrínseco diseño tallado en piedra en la parte baja del bebedero, palpó una especie de interruptor. Con cautela, lo presionó, esperando a ver qué pasaba.
El pie de la montaña pareció estremecerse un poco antes de que una parte de la pared de roca se moviera a un lado, dejando ver un pasadizo secreto.
Un poco impresionado, tanto él como Sakura entraron con el corazón acelerado, ansiosos por lo que esperaban encontrar ahí dentro.
Cuando estuvieron dentro, el pie de la montaña se movió de nuevo, tapando nuevamente la entrada. Ambos le dieron sólo una mirada, en ese momento no muy preocupados por salir.
Por el pasadizo secreto se extendía un amplio pasillo, pero tan estrecho que debían enfilarse para pasar. Permitió que Sakura tomara la delantera con el niño, y él la siguió por detrás. Ambos caminaban con sus sentidos en alerta máxima, cautelosos de que pudiera haber una trampa.
Todo era silencio, el único sonido el de las llamas de las antorchas que iluminaban el lugar silbando al compás del viento.
Al final del pasillo les esperaba una habitación circular, con mesas llenas de papeles, sillas dispersadas en todo el lugar, una especie de círculo con sellos en su interior dibujado en el suelo, y lo más destacable de todo, una especie de ataúd de color negro en el extremo opuesto a la entrada.
Se acercaron al ataúd con dolorosa lentitud, cuidadosos de no penetrar en el perímetro del extraño círculo, aguantando la respiración ante la expectación de lo que podrían encontrar.
Y sólo cuando estuvieron parados frente al ataúd, removiendo la tapa, pudieron soltar el aire que tenían retenido.
El ataúd estaba vacío.
No supo exactamente qué sentir al respecto, decepción, dolor, ¿desesperanza?
Pero el niño los sorprendió nuevamente al tocar con sus bracitos el fondo vacío del ataúd.
Con una rápida mirada a la habitación, el niño corrió hacia una de las mesas, donde había un jarro de agua. Con cuidado, ya que el pequeño no alcanzaba con sus cortas piernas, mini-Naruto tomó el jarro y lo vertió sobre el fondo del ataúd.
Tanto él como Sakura permanecían inmovilizados, permitiendo que el niño hiciera lo que debía hacer.
Con el fondo del ataúd mojado, unos símbolos aparecieron sobre la madera.
—Es un sello —observó al notar la forma en la que estaban organizados, haciendo uso de su poco conocimiento en fuinjutsu*—. Parece que protege algo.
El niño se mordió el pulgar y dejó que unas gotas de sangre cayeran sobre el sello. Este brilló brevemente de azul y se volvió removible, como si sólo fuera un fondo falso.
Él y Sakura se miraron expectantes. ¿Ahora sí?
Juntos, removieron el ahora fondo falso y lo que encontraron debajo de eso fue suficiente para hacer que Sakura derramara unas lágrimas, y que él sonriera genuinamente.
—¡Naruto! —Sakura fue rápida en levantar el torso del rubio para abrazarlo, ahí de rodillas en el suelo, dejando que sus lágrimas cayeran sobre el hombro de su amigo perdido.
Mientras tanto, él sólo miraba. En algún momento, el niño se paró a su lado y se aferró a su mano. Él lo miró interrogante, aún no sabían quién era ese niño, de dónde venía o cuál era su conexión con Naruto.
El niño sólo le sonrió, de una forma en que su cara entera se iluminaba de una felicidad sincera.
—¿Naruto? —Preguntó Sakura inquieta.
La miró, seguía teniendo a Naruto en sus brazos, pero parecía preocupada por algo.
—¿Qué pasa Sakura? —La cuestionó sin entender el motivo detrás de su repentino cambio de humor.
—No despierta —le empezó a explicar—. Intenté usar mi chakra para despertarlo, pero no funciona. No está herido y sigue respirando, sólo su chakra está bajo, pero eso no debería impedir que mi chakra curativo lo despierte.
Él sólo miró intensamente a Naruto. El rubio tenía el cabello bastante largo, llegando por debajo de los hombros, y también notó, aunque Sakura parecía aún no darse cuenta todavía, que estaba completamente desnudo.
—¿Tú sabes por qué no despierta? —Le preguntó al niño, ante la mirada expectante de Sakura.
Mini-Naruto lo miró sin entender, pero después le señaló a la salida. Entendió que debían irse pronto, antes de que fueran descubiertos.
Ahora debía pensar en cómo salir de ahí. Obviamente, él tendría que cargar a Naruto en su espalda, algo que lo incomodaba de sobremanera, y Sakura se llevaría al niño.
Así le explicó a Sakura, quien accedió inmediatamente. Sólo después de que Sakura soltara a Naruto para cargar al niño, fue que ella se dio cuenta que el rubio estaba completamente desnudo, y aún a pesar de todo su entrenamiento ANBU, no fue capaz de evitar el sonrojo que adornó sus mejillas.
—¿Y ahora cómo salimos? —Le preguntó nuevamente al niño, burlándose en su interior de la vergüenza de su compañera.
El niño le señaló el lugar por donde habían entrado.
Y sin más, cargó a Naruto, aparentando muy bien su propia incomodidad, y ambos corrieron hasta la salida, donde la pared de roca seguía bloqueándola.
El niño se estiró un poco, logrando alcanzar una de las antorchas. Al retirarla, se vio otro botón secreto que el pequeño presionó, logrando que se les revelara la salida.
Ambos salieron corriendo, dejando que la entrada se bloqueara nuevamente, y saltaron hasta el techo. Ahí se detuvieron para pensar en el próximo paso.
No podían volver a la posada, sabiendo que el Sumo Sacerdote los estaría buscando, no sabían cómo pero de alguna manera reconoció al niño y por eso quiso apartarlo de ellos. Debían salir de la Isla, pero el problema era cómo.
Por el momento estaban seguros en el techo, irónicamente ya que estaban encima del enemigo. Pero ahí, con los visitantes ya idos, y con la extensión del templo, era muy difícil que alguien los viera desde abajo, a menos que se subieran al techo. Y como los sacerdotes estaban muy ocupados con sus deberes, así como los guardias, dudaba mucho que alguno subiera por el momento cercano.
Decidieron esperar a que cayera la noche, ya que todos los isleños estarían en sus hogares, y sería más fácil trasladarse con unos cuantos guardias rondando las calles que una multitud abarrotándola. Por fortuna eran civiles, y ninguno podía sentir chakra.
En la espera, Sakura se infiltró de nuevo al templo para traerle al rubio una toga para que así no estuviera desnudo.
No faltó mucho para que anocheciera, y los dos estuvieran nuevamente en camino. Debían dirigirse al puerto y robarse un barco.
Bajo el manto de la noche se les hizo muy fácil esquivar los guardias que rondaban las calles, pero las cosas se complicaron un poco cuando encontraron el puerto pesadamente vigilado. Sabían que se dirigían hacia allí, era demasiado obvio. Lo único que ellos subestimaban lo que dos ninjas eran capaces de hacer.
Tendrían que demostrarles, porque para salir, tendrían que pasar a través de todo los guardias.
—Yo me encargaré de ellos, tú quédate aquí con esos dos —le ordenó a Sakura. Ambos habían elegido otro techo para esconderse.
—¿Estás seguro? —Preguntó Sakura escéptica—. Aún tienes el sello que limita grandemente tu chakra.
—Son sólo civiles, no necesitaré mucho chakra para esto.
—Y no puedes matarlos, recuerda —le advirtió Sakura.
Traes eso, saltó hacia la congregación de guardias, aterrizando justo en el medio de todos y sobresaltándolos.
Por un momento se quedó inmóvil, dejando que la sorpresa se les pasara y fueran corriendo hacia él con las lanzas que portaban.
—Bunya Denki no jutsu —gritó después de hacer unos cuantos sellos, liberando unos rayos que fueron conducidos por la tierra, alcanzando a electrocutar a todos los guardias que se le acercaban, pero llegando sólo a dejarlos inconscientes por el nivel intermedio que usó.
Ese jutsu lo dejó un poco drenado, era un ataque básico, pero para alcanzar a todos los guardias debió usar un poco más de chakra del necesario.
A su lado pronto aterrizó Sakura cargando al niño, y un clon de Sakura con Naruto en su espalda.
Ahora sólo necesitaban tomar el barco y estarían fuera de esa isla pronto.
—Justo lo que esperaba del Uchiha —le felicitó una voz familiar. No faltó mucho para que ante ellos se apareciera el Sumo Sacerdote—. Debo admitir que me han impresionado. No sólo encontraron mi cámara secreta, sino que también descubrieron el sello que mantenía oculto a Naruto Uzumaki.
—Todo este tiempo, ¿eras tú quien mantenía a Naruto alejado de nosotros? —Le preguntó Sakura, que había dispersado el clon y dejado a Naruto acostado en el suelo detrás de ellos. No podía culparle, su reservas de chakra no eran tan gran grandes para mantener un clon de sombra por más de unos pocos minutos—. ¡¿Por qué?!
—Eso es algo que ustedes no necesitan saber —les respondió con una sonrisa que le dio mala espina—. Ya envié las cartas a mis numerosos representantes en el continente, para mañana todos los civiles del mundo despertarán para enterarse que los ninjas de la Hoja se infiltraron en la Isla de Dios para asesinar al Sumo Sacerdote.
—¡Pero eso es mentira, nosotros sólo vinimos a recuperar al amigo que tú secuestraste cinco años atrás! —Recriminó Sakura bastante indignada por la acusación y furiosa por las maquinaciones de ese hombre.
—¿Lo es? ¿A quién ustedes creen que la población civil creerá?
Odiaba admitirlo, pero el Sumo Sacerdote tenía razón en su aclamo. Dos ninjas infiltrados en la isla era bastante acusatorio por sí sólo, pero si además le agregaba que su intención era matarlo, esto podría dar lugar a numerosas revueltas en todos las naciones.
—¿Por qué hacer todo esto? —Le preguntó calmadamente. Debían tomar el control de la situación antes de que se saliera de sus manos—. Poner a los civiles y a los ninjas unos contra otros, ¿qué es lo que esperas ganar?
—Después de que sangre y fuego cubran el continente, sólo los civiles sobrevivirán. De las cenizas surgirá un nuevo mundo, de igualdad y justicia.
—Tú, estás dispuesto a sacrificar miles de vidas, tanto de ninjas como de civiles, porque ilusamente crees que tu mundo de fantasía será creado —le dijo fríamente—. No me hagas reír, eso es lo más absurdo que he escuchado.
—¿Con qué derecho se creen ustedes ninjas superiores a los demás? —Le reclamó el Sumo Sacerdote, mostrando odio en su mirada—. Siempre pisoteándonos, siempre destruyendo nuestras vidas con sus guerras por poder. Si ustedes demonios no existieran, el mundo sería un mejor lugar. Y si tengo que sacrificar a miles para lograr ese mundo, lo haré. Dios me ha enseñado el camino y lo recorreré hasta el final.
El Sumo Sacerdote estaba muy determinado, y nada de lo que le dijera podría cambiar su opinión.
No sabía qué hacer, aún si escapaban no llegarían a tiempo para detener el conflicto que estallaría en el continente. Los ninjas tendrían la ventaja, pero tampoco podían matar a sangre fría a los civiles por tener fe en un lunático.
Al principio los ninjas se resistirían a luchar, pero si eran presionados no les quedaría de otra que defenderse. Lo cual podría desencadenar una masacre de civiles. ¿Acaso el Sumo Sacerdote no podía verlo, por qué estaba tan convencido de que lo lograría? No había forma de crear ese mundo libre de ninjas, porque si la cuestión era quién sobreviviría a una guerra entre ninjas y civiles, la respuesta era más que obvia.
—Ahora, si fueran tan amables de entregarme a Uzumaki y al niño, es posible que permita que se marchen ilesos —les dijo recobrando la compostura.
—Estás demente —declaró Sakura, dirigiéndose al Sumo Sacerdote—. De ninguna manera te daremos a Naruto o al niño.
—¿Y qué harán para evitarlo, matarme, escapar de la Isla? —Esas ideas parecían divertirlo—. Sólo que, lamento informarles, no podrán salir de este lugar.
Y a continuación, todos los barcos explotaron.
—¿Qué has hecho? —le preguntó impasible. No iba a darle el lujo de saber que los había atrapado con ese último acto.
—Poner unos cuantos explosivos en los barcos y kaboom, dejarlos sin un medio para salir de la Isla.
¿Y ahora qué hacer?
Estaban solos, en una isla donde todos los odiaban, y sin posibilidades de salir sin lastimar a los pobladores y desencadenar una guerra.
Sintió que alguien lo tomaba de la mano, sacándolo de sus pensamientos, al mirar se dio cuenta que era el niño, quien también tenía la mano de Sakura sujetada.
Al ver que tenía su atención, los soltó para correr al lado de Naruto. Con una sonrisa, y un gesto de adiós con la mano, el niño tocó a Naruto en la frente. Una luz azul envolvió al niño, mientras que su cuerpo se hacía cada vez más transparente hasta que terminó por desaparecer, dejando sólo la luz azul, que pronto entró al cuerpo del rubio.
Para su asombro, Naruto Uzumaki abrió los ojos.
Fin del Capítulo 9.
Este capítulo ha sido bastante difícil de escribir, y al final no estoy del todo convencida de él T-T (si les quedó alguna duda, ¡no vacilen en preguntar!)
Y ahora el momento de la verdad; como vengo diciendo desde hace varios capítulos, tengo que darles unas malas y unas buenas noticias…Comencemos con las malas: La universidad empezó y mi horario actual es bastante caótico, estoy prácticamente todo el día en la universidad (desde las 7AM hasta las 10PM, hasta las 8PM lunes y miércoles) de lunes a viernes, y llego a mi casa muy cansada y sin ánimo. Por lo que continuar esta historia en el ritmo que he estado llevando será bastante difícil. Y como me conozco bien, y sé que de continuarlo es posible que dure años en terminar este fic, el capítulo siguiente es el último (lo cual es la buena noticia, que ya tengo el fic acabado. Aunque debo admitir que me vi obligada a omitir ciertas cosas, desechar otras, y finalizar sin involucrar algunos planes e ideas.) (Pero no se preocupen, al menos todos los misterios serán aclarados y por fin sabremos quién es Mini-Naruto, si es que no lo han descubierto ya :P)
A todos mis lectores les debo una tremenda disculpa. Este fic fue creado como un pequeño experimento, para ver si me era posible escribir un capítulo por día, aunque fuera corto. Y lo logré, mientras estuve libre de obligaciones al menos.
Finalmente, quiero agradecer a todos los que se han tomado el tiempo para leer este pequeño proyecto, a los que han comentado a lo largo de los capítulos, a los que siguen esta historia y a los que lo tienen de favorito…¡De verdad, muchísimas gracias a todos! ¡Me hacen inmensamente feliz! ¡Saber que les gustó, y que aún puedo escribir algo decente ha sido satisfactorio!
Ehh…Se me acaba de ocurrir que eso debería decirlo en el próximo capítulo y no en este lol…Pero no importa…¡Nos vemos el miércoles!
No sé por qué siento que olvido algo…
*1-shunshin no jutsu (Jutsu de Cuerpo Parpadeante): es una habilidad que tienen en general todos los ninjas, que se trata de hacer mover el cuerpo a alta velocidad permitiéndole ir a cortas o a largas distancias a una velocidad casi imposible de ver. (Fuente: Naruto wikia)
*2- fuinjutsu: Técnicas de Sellado (Fuente: Naruto wikia)
*3-Bunya Denki no jutsu: Ataque basico Raiton. (Fuente: konoharol)
