Hola a todos :D y bueno se acercan las fechas que más me gustan, así que andaré un poco de buenas como para escribir, por el momento este capítulo se lo dedico a los seguidores de esta historia. Disfrútenlo.
Canción de inspiración:
Animal – Neon Trees
Soundtrack:
Misguided Ghosts – Paramore
About a Girl (Acustic) – The Academy Is…
Capítulo 11: Me Gusta Como Eres
Enero comenzaba de manera espectacular, siendo que el clima mejoraba lo suficiente como para mantener las calles libres de nieve, y dejar ese particular ambiente de descanso; al menos hasta que los chicos tuvieron que volver a la rutina mucho antes de lo que imaginaban. Debido a la presión que tenían los estudiantes de último año, estaban sentenciados a reducir sus vacaciones de Navidad y estudiar arduamente para exámenes en distintas universidades, y después, si recibían el sobre "gordo" tendrían la oportunidad de entrevistarse personalmente. Esto le importaba demasiado a tres de los cuatro chicos; ya que Sam, por ahora solo podía pensar en la víspera de año nuevo, y el hecho de que ahora ella decidiera desaparecerse por unos días, sin contestar las insistentes llamadas y mensajes del castaño.
En definitiva ella no quería hablar para nada de lo sucedido, no quería salir lastimada, ya que a todas luces ella había forzado la situación, siendo la que diera el primer paso de aquel beso; a lo cual su conciencia le decía a cada minuto que había hecho mal, y que Freddie intentaba hablar con ella para aclarar esa situación, siendo que temía lo que el chico fuese a decirle, huyo lo antes posible. Pero al final de la semana tuvo que volver debido a que tendría que regresar a la rutina del instituto, dispuesta a enfrentarse de una buena vez a lo que sea que fuere a suceder en su relación con Freddie.
—¡A donde rayos te fuiste toda la semana pasada! —Espeto Carly al ver llegar a la escuela a su amiga.
—Perdona Carls, tuve un viaje de improvisto— Explico la chica como si nada.
—¡Todos nos volvimos locos al no saber nada de ti!
—Vamos Carly, al siguiente día no pudiste ni recordar quien eras tú, y no recibí ninguna llamada.
—Bromeas, ¡Freddie estuvo llamándote días completos y jamás le respondiste!
La rubia no pudo evitar palidecerse, ya que aún no quería ver al chico, y estar simplemente ahí ya era un gran esfuerzo para la rubia, quien en definitiva, si hubiera tenido la oportunidad de desaparecer para siempre, lo hubiese hecho.
—¡Lo siento mamá!... Prometo no hacerlo de nuevo ¿De acuerdo?
—No es a mí a quien debes darle una explicación. Por cierto, Freddie te vera hoy en tus tutorías.
—¿A dónde rayos esta ahora?
—Sigue con la tonta idea de quedarse en la Universidad de Washington; fue por sus requisitos para presentar el examen— Explico exasperadamente la castaña.
—En verdad es un idiota ¿Su madre sigue enfadada con él?
—Al parecer si, además que al siguiente día de la fiesta, parece que jamás pidió el permiso de su madre para asistir y cuando llego al departamento, su madre ya lo esperaba. Sigo sin entender porque está haciendo todo esto.
Sam guardo silencio, a pesar de todo Carly era su mejor amiga, y tarde o temprano tendría que decirle todo lo que sucedió aquella noche; pero el temor de exteriorizar sus sentimientos la aterraba. Sin más que pudieran decir, fueron directamente a sus clases, decidida a que por la tarde no volvería a ver a Freddie.
—Así que Sam Puckett aparece después de días— Reprocho Brad al momento en el que se encontraron en la cafetería.
—No comiences tú también a regañarme Brad, hoy no estoy de humor— Espeto la rubia.
—Aun no entiendes como nos tuviste toda la semana… ¡Desapareciste completamente!
—Wow, wow… Tranquilo quieres, no me sucedió nada.
—¿Por qué te fuiste así como así? —Pregunto el chico mirándola fijamente.
—Por nada importante, bien— Respondió tajantemente.
—Amiga te conozco, tu no huyes sino es por algo realmente importante, la última vez que te huiste de improvisto fue cuando terminaste con Jonah.
—Carly créeme, estoy bien.
—De acuerdo te creeremos esta vez, pero deberías hablar con Freddie, él también se preocupó por ti— Finalizo Brad zanjando el tema.
Si bien la rubia no pudo dejar que sus amigos la miraran a cada momento, queriendo averiguar la verdadera razón de su comportamiento, solo se limitó a mantenerse tranquila y evitar pensar demasiado en todo lo sucedido. Pero a pesar de todo, siempre regresaba el tiempo a aquel beso, lo cual la descolocaba totalmente; en verdad no quería ver a Freddie de nuevo.
Por la tarde, Sam ni se molestó en intentar ir al departamento del castaño, lo cual le daba más tiempo para volver a componer canciones, y aunque le costara mucho, utilizo la guitarra del padre de Freddie.
—… See I'm trying to find my place but it might not be here where I feel safe.We all learn to make mistakes...And we just go in circles. Now I'm told that this life and pain is just a simple compromise, so we can get what we want out of it.
La rubia fue interrumpida por el golpe en la puerta, a lo cual ignoro completamente de quien se pudiese tratar, a lo cual fue a atender rápidamente, encontrándose tras de la puerta al chico que menos quería ver en ese instante, totalmente pálido, cansado y desgarbado, dejándola casi con un vuelco en el corazón, maldiciéndose internamente el sentirse de esa forma.
—Hey— Saludo el chico sin ánimos.
—¿Qué haces aquí? —Pregunto ella, totalmente extrañada.
—¿Puedo pasar? O me dejaras plantado aquí afuera.
—Está bien, puedes pasar.
El chico entro a la casa de la rubia, sentándose en el lugar de siempre, parecía un poco mejor ahora que sabía que la chica estaba bien, pero eso no evitaba sentirse enojado con ella.
—Hola… ¿Ahora me dirás que haces aquí? —Comenzó la rubia con ignorándolo completamente.
—Eso es lo mismo que quisiera saber yo ¿Por qué regresaste? ¿Acaso no desapareciste durante una semana? — Le reprocho el castaño con resentimiento.
—Oh vaya, lo notaste.
—¡Claro que lo note, Sam! ¡Te llame cientos de veces y nunca devolviste la llamada, ni un mensaje! —Exploto al fin el chico.
—No tenía por qué darte una explicación Frednub— Contesto tajantemente.
El chico pudo esperar alguna otra respuesta, excepto aquella; en verdad esa chica lo traía descolocado en todos los sentidos, ya que habían sido los peores días de su vida al no saber si quiera donde se encontraba, ir a su casa día y noche teniendo la esperanza de volver a verla.
—¿Por qué no fuiste hoy a las tutorías?
—No quería verte, al menos no ahora— Respondió con sinceridad.
—¿Cuál es el juego Sam? — Lanzo indiferentemente él chico —¿Me besas y después huyes? ¿Qué es lo que en realidad buscas?
Sam no esperaba tocar el tema tan rápido, para lo cual la tomo desprevenida que el chico quisiese saberlo en ese instante, a lo que solo se limitó a evitar a toda costa algún contacto visual con él y evitando hablar, se hizo presente un silencio totalmente incómodo.
—Escucha, pase días enteros intentando localizarte… En verdad me preocupaste Sam— Comento el castaño calmadamente.
—Deberías preocuparte por tu carta de Mellon— Espeto la chica.
—Ya hablamos de eso, no pienso irme lejos de casa.
—No intentes parecer amable Freddie, lo peor que puedes hacer es quedarte aquí.
—Tú no eres precisamente la indicada para hablarme de lo mejor que puedo elegir para mi futuro.
—Es por eso que quiero que vayas a esa universidad de nerds como tú.
—Y dejarte sola, creo que me has demostrado que no harás nada bueno en cuanto me vaya.
—¡Por favor! ¿Por qué te preocupo tanto? —Estallo la chica, cansada de esa actitud del castaño.
—Ya te lo dije un millón de veces Sam, me importas demasiado, tanto que he llegado a odiarte.
La rubia no esperaba aquellas palabras por parte del chico; pero por extraño que pareciere, ella llegaba a sentir exactamente lo mismo, era tan extraño que compartieran los mismos sentimientos de uno hacia el otro.
—Lo lamento Freddie, no quería que pasara esto, simplemente quise odiarte demasiado, por utilizar la excusa de ser mi tutor para acercarte a Carly, y durante un tiempo lo vi bien, solo hasta que comenzaste a hacer esos pequeños detalles para conmigo; simplemente no supe como tomarlo y creo que se salió de control— Se excusó la rubia.
—Resulta extraño, pero en un principio yo pensé lo mismo y aunque ahora culpo a Brad por estar hablando de ti en todo momento, siento que por más que intente odiarte me fue imposible ignorar todas esas cosas que de una u otra forma compartimos… Sonara extraño, pero pensé que tú y yo en verdad funcionaríamos como algo más que amigos— Explico el castaño con una sonrisa.
—¿Entonces… ya sabes… deberíamos olvidar todo esto? — Susurro la rubia.
—Si tú quieres, entonces que así sea… No forzaremos algo que a leguas será de lo más incómodo— Suspiro el chico con desgana.
—Sip, creo que tú y yo estaríamos peleando en todo momento.
—Eso sin mencionar que tendría que aguantar tus enfados repentinos.
Ambos chicos guardaron silencio, y se limitaron a poner en orden sus pensamientos, tanto que aquella conversación los hacía sentir como antes, pero con aun mas vacío.
—Así que, ¿estabas componiendo una canción?
—Resulta que en estos días tuve inspiración para escribir una canción.
La chica tomo la guitarra que Freddie le había prestado hacia algunos meses, y como hacían unos minutos comenzó a tocarla.
—…Would someone care to classify our broken hearts and twisted minds so I can find someone to rely on — Termino la rubia. — Aun no sé cómo finalizarla, pero creo que es algo.
—Suena genial, ojala termines de escribirla pronto.
—No lo sé, es solo algo muy personal que no quiero que todos escuchen… — Explico la chica; después de un par de minutos, Freddie le pidió la guitarra y se dispuso a tocar algo, comenzando con ligeros acordes que comenzaban a tomar forma, dejándola totalmente sorprendida.
One song about a girl I'm not in love Last night I knew what to say I'm not in love I'm not in love To be loved, to be loved I'm not in love I'm not in love I'm not in love
Can't breathe when I'm around her
I'll wait here everyday
In case she scratch the surface
She'll never notice
This is not my heart
I'm not gonna waste these words
About a girl
But you weren't there to hear it
These lines so well-rehearsed
Tongue tied and overloaded
You'll never notice
This is not my heart
I'm not gonna waste these words
About a girl
This is not your song
I'm not gonna waste these words
About a girl
What more could you ask for?
To be loved, to be loved
Everyone wants to be loved
To be loved
What more could you ask for?
To be loved, to be loved
Everyone…
This is not my heart
I'm not gonna waste these words
This is not my heart
I'm not gonna waste these words
About a girl
This is not your song
I'm not gonna waste these words
—Creo que es la primera vez que te he escuchado cantar— Comento la rubia en cuanto el chico termino.
—De hecho, desde que murió mi padre no quise volver a saber nada de la música.
—Él no hubiese estado muy orgulloso de eso.
—Lo sé, pero por mucho tiempo estuve triste porque él nos dejó y luego pase al enfado de que no había sido muy justo al decirnos de su enfermedad.
—¿Y luego? ¿Simplemente quisiste desaparecerlo de tu vida?
—Solo hasta que te conocí y pude volver a creer en todas esas cosas que había llegado a olvidar; me hiciste darme cuenta que todo en lo que él creyó en toda su vida era realidad; eso de que la música lo arreglaba todo.
—¿Lo ves? Eso es precisamente lo que quiero para mi futuro, ser una misma con mi música y una buena canción… No me importa nada más.
—Y es ahí donde estoy en desacuerdo total, mi padre arriesgo todo lo que quería por ser médico y darle a su familia un buen futuro, tú no eres menos que eso Sam.
—No quiero volver a discutir esto Freddie, tenemos sueños totalmente diferentes.
—Entonces no vuelvas a juzgar mi decisión de quedarme aquí.
—¿Por qué haces todo esto? Tal vez tenga la culpa de haber actuado impulsivamente la vez pasada, pero tú no pones mucho de tu parte para evitarlo.
—Créeme que tú tampoco aportas mucho, mira que tu madre me llamo para avisarme que su hija se fue así como así para ir a Pensilvania en un viaje de improvisto ¿Quizás no es la mejor forma de demostrarme que estarás bien?
—¡Oh por dios, te odio Pam! —Bufo la chica cubriéndose la cara con un cojín.
—¿Me dirás a que fuiste?
—No pienso decírtelo Benson.
—En ese caso asumiré que huiste de mi porque te gusto el haberme besado— Bromeo el chico, pero para su sorpresa, la rubia no respondió nada— Oh vamos, al día siguiente quise venir a verte y hablar de lo sucedido…
—… Y decirme que había sido un error que sucediera, que lo olvidara y que siguiéramos como si nada.
—Por supuesto que no, yo solo quería que me dieras respuestas; no creo que hubieses hecho eso si no tenías una buena razón.
—Oh vamos Freddie, solo fue una estupidez.
—¿Entonces porque lo hiciste?
—No lo sé… De acuerdo.
—¿Pero porque? —Insistió aún más el castaño, haciendo exasperar a la chica.
—¡Por que tal vez me gustas! Contento
—La verdad es que no, yo me sentí muy confundido esa noche e intente por todos los medios olvidar lo sucedido, y fue entonces al día siguiente que vine a buscarte y tu madre me dijo que te habías ido, me sentí triste y a la vez enfadado, como cuando mi padre murió y entonces lo supe, tú en verdad estas llegando lejos Sam Puckett.
El silencio volvió entre ambos chicos, por alguna extraña razón la rubia tenía esa necesidad de explicarle al chico del porqué de su actitud; ya que aunque no lo quisiera le debía mucho, solo porque todo lo que hacía lo implicaba completamente a él.
—Me fui a Pensilvania por error, tome el primer vuelo lejos de aquí, y ya que estaba en el aeropuerto de allá caí en la cuenta de que lo hice porque ese lugar me recordaba a ti y fue entonces que todo lo que hice fue por querer estar cerca de ti, no solo porque Brad hablaba de lo buen amigo que eras y de que Carly te mencionara a cada rato, sentí que fuiste llegando poco a poco a mi vida.
Sin pensarlo, Freddie no pudo evitar sonreír, sentirse feliz ante cada palabra que aunque le costaba demasiado decir a la rubia, tenía la certeza de que no bromeaba para nada, y se sorprendió aún más en cuanto se levantó de su lugar y sintió el impulso idiota de besarla, se puso de rodillas frente a ella, tomándola de improvisto, pasando ambas manos alrededor de su rostro y acercándose de una forma peligrosa que la chica no pudo evitar, y fue en el momento en el que sus labios se tocaron; sintieron aquella sensación de flotar, de sentir aquella extraña paz y tranquilidad.
—¿Y eso porque fue? — Pregunto la rubia separándose unos pocos milímetros de él.
—No lo sé, quizás solo quería probar algo— Susurro aun cerca.
—¿Qué cosa? Ver si huiré de nuevo, o que comenzare a gritarte y maldecirte por haberme besado… Creo que son algunos de mis defectos con los que he vivido.
—Claro que no, al contario; siento que esas son tus virtudes.
—Por supuesto que no, no quisieras aceptar todos esos defectos que tengo.
—Me gusta cómo eres Sam, no quiero que lo cambies para nada.
—Quizás te defraude.
—No lo harías, tú no eres así… Eso ya lo has demostrado muchas veces.
—Entonces tú deberías esforzarte más, ya que no soy una chica fácil de convencer.
—Eso ya lo sé, y créeme que no me importa.
—Eres demasiado obstinado Freddie Benson.
—Solo con lo que me importa Sam Puckett… ¿Todo bien entre nosotros?
—Por supuesto, pero no somos nada— Bromeo la chica, viendo como el rostro de Freddie se volvía serio.
—Estas bromeando ¿Verdad? Yo pensé… que tal vez… tú y yo.
—Tampoco he dicho lo contrario.
—Entonces debo esforzarme más y hacerlo apropiadamente— Sonrió el chico, sintiendo que no estaba totalmente rechazado.
—Hasta que eso suceda, te sigo odiando Fredo.
—Y tú me gustas Sam— Dijo al fin el chico, dándole un beso rápido y saliendo de la casa de la chica, dejándola feliz, sintiendo que a pesar de todo, había salido bien esa platica entre ambos. Dejando esa esperanza de que Freddie llegaría a sorprenderla totalmente.
