Con nuestro primer beso, empezó la historia de nuestro amor, aquel envuelto en la magia del destino, que te hizo aparecer frente a mí repentinamente…
¡Y por eso digo sí!, ¡Estaré a tu lado por siempre!
¡Porque tú eres el único al que le entregaré mi futuro!
¡Y estaré aquí para ti!, ¡Hacia un nuevo mundo, ven conmigo!
ZERO NO TSUKAIMA
AFTER FINAL
XI
Nada se había sabido de la maga del vacío de la Valliere desde hace ya varios meses en el territorio de la Academia mágica de Tristein y menos cerca del castillo del reino. Los días pasaban uno tras otro como perseguidos por el destino, que a rienda suelta emprendió su carrera en busca de la verdad desde aquel día en que Romalia declaró al hijo del vacío y su familiar como indigno.
-¿Está hablando en serio majestad?, -tiemblan los ojos de Jessica, quien se ha encontrado con Henrietta, luego que la reina saliera del castillo a escondidas de sus vigilantes y revestida por una capucha para resguardar su verdadera identidad. Se encuentran en una de las habitaciones interiores de la casa de las hadas.
-Si Jessica-san… no sabía a quien más acudir… para que me ayude a llegar hasta ese lugar… -la mira transmitiéndole su preocupación, -El Papa… ha dado la orden de capturarlos finalmente… -cierra los ojos horrorizada de lo que pudiera pasarles a sus amigos. –Julio apenas llegó con la noticia esta mañana…
-¡Pero eso es algo horrible! –se lleva las manos a la boca, la prima de la doncella.
-¡Y es precisamente por eso que debemos actuar rápido!, a estas alturas… es posible que el bebé esté por llegar… -se lleva una mano a la frente, -la verdad no tengo ni idea de cuanto tenía Louise de embarazo cuando se fueron… puede que hasta ya haya nacido…
-Debemos partir ahora mismo… -la mira comprometida la chica de largos cabellos negros.
-Sin embargo… yo dudo mucho que pueda acompañarte… si me ausento aunque sea un día del palacio… -no puede disimular su preocupación al respecto.
-Tiene razón majestad… levantaría grandes sospechas… o podría desatarse un disturbio antes de lo esperado… -se lleva la mano al mentón mientras piensa, -trataré de ir esta misma noche… pediré ayuda a las demás chicas… pero si el Papa ya dio la orden… dudo mucho que para estos momentos no lo sepa ya el reino entero… -la mira igual de preocupada.
Mientras ellas analizan la situación, el Chevalier des Ornieres, se ha detenido frente a un puesto de ventas ambulantes de informativos, para tomar entre sus manos lo que parece ser un periódico, es verdad que no era muy bueno con la lectura de Halkeginia, pero sin duda había aprendido a reconocer la palabra muerte y el nombre de su esposa y si ambas palabras estaban juntas en una misma frase definitivamente no podía ser nada bueno, lo pagó y emprendió camino de vuelta a su casa.
-No puede ser… esto… -se detiene nuevamente para volver a leer la información, -Louise… ¿por qué así?... ¿Por qué de la nada aparecen con estas ideas?... y justo ahora que ella… -aprieta entre sus manos con fuerza los papeles y pasados algunos segundos corre nuevamente, -Lo que sea que esté pasando… debo… ¡Debo llevarla lejos ahora mismo! Tal vez… Schala tenía razón después de todo…
Se aleja entonces tomando el camino de vuelta a la mansión, mientras en la misma, un par de mujeres molestas, bueno… una extremadamente molesta y la otra preocupada se encontraron frente a la esposa del Hiraga.
-¡Lo, Lo lamento Mrs. Hiraga!, ¡Ellas entraron sin mi consentimiento! –trata de defenderse Siesta, ante una Louise que observa a las dos recién llegadas desde la cama, su expresión no representaba temor, como en las muchas ocasiones anteriores que se había encontrado con ellas… sus hermanas… parecía que estaba preparada para su visita.
-No te preocupes Siesta… déjalas… -menciona seria, para instante seguido tratar de sentarse sobre la cama, al ver sus intenciones, la maid acudió rápido en su ayuda y así lo logró, dejando caer hacia abajo las sábanas y dejando la evidencia del avance de su embarazo frente a ellas, su vientre sobresalía de su estilizada figura recubierta por su fino camisón, calculándole una edad gestacional de alrededor de los siete meses.
-Entonces… -empieza a hablar Eleonor y sus anteojos se opacaron, -¡Entonces era verdad!, ¡Estás esperando un hijo de ese perro!
-¡Nee-san! –la reprende de inmediato la otra pelirosa al reprobar su forma de expresarse del esposo de su hermanita.
-¿Qué es lo que quieren?... –pregunta sin más la Valliere menor.
-¡¿Qué es lo que queremos?!, ¡En primera evitar que Romalia venga a matarte!, ¡¿En qué demonios estabas pensando?!, ¡Si te habían dado un ultimátum para deshacerte de esa criatura, tenías que haberlo hecho! –se acerca a ella la rubia.
-Nee-san tiene razón Louise… debiste… haber pedido ayuda… nosotras… nuestra familia no tenía idea de que te encontrabas en esta situación… -trata de apoyar Kathleya y detrás de ella gatito, perrito y pollito.
-¿Así que ya todo el mundo lo sabe?... –baja su mirada a su vientre y coloca una de sus manos sobre él, la misma que empieza a temblar, entonces su mirada cambió rápidamente de destino, enfocándose ahora en los rostros de sus hermanas, -Van a ser tías, -sonríe, -¿Acaso no es algo bueno?... –continúa con la misma actitud.
-Mrs. Valliere… -tiemblan los ojos de Siesta al escucharla.
-¡No vengas con esas tonterías ahora!, ¡Debemos irnos de aquí ahora Chibi Louise! –la toma del antebrazo, para poder halarla la rubia, si actuamos rápido es posible que podamos sacar al engendro y logremos el perdón de Romalia, -habla cual hubiera encontrado la solución al problema.
-¡¿Qué estás diciendo Eleonor-nee-sama?! –grita mientras es arrancada de la cama a la fuerza, mientras Siesta no puede más que ver, sintiéndose impotente de levantar su voz o la mano frente a un noble y siguiéndolas escaleras abajo, observa como su camino es interrumpido por Hagen, Schala, Tiffa y Saishi.
-¡Suéltenla! –interviene Hagen, apuntándoles con su varita, mientras Schala observa preocupada a Louise, quien empezó a respirar con dificultad y sentirse mareada por el ajetreo.
-¡Louise! –lo nota también Kathleya y la sujeta cuando ve que está por desmayarse.
-¡¿Qué?!, -se compone los anteojos la hermana mayor al ver caer desmayada a Louise, a quien sostenía por el brazo.
-¡dios!, -se lleva las manos a la boca Saishi, mientras Schala corre rápido hacia ella, para escucha inmediatamente su corazón al poner su oído sobre su pecho.
-¿Qué?... ¿Qué le pasa?... –preguntan preocupadas las hermanas.
-¡SON UN PAR DE IDIOTAS!, -corre con Louise también Hagen, -Venir tras ella sin la menor idea de lo que le ocurre… -la toma en brazos y se pone de pie. –El corazón ha absorbido casi todo su poder mágico… y ha empezado con su energía vital… si no fuera por la ayuda que le ha brindado Lifdrasil… Louise habría muerto desde hace mucho tiempo…
-¿Muerto?, -abren grandes los ojos las hermanas. -¡¿Qué estás diciendo?!, -se adelanta la rubia.
-Hagen-san… -lo mira agradecida y feliz Siesta por su presencia, no tenía idea de lo que estaban haciendo ellos en la mansión de Saito, después de la despedida tan abrupta que tuvieron en la academia mágica, sin embargo, sin duda su llegada fue de gran ayuda.
Se encontraban con la tensión pendiendo en el aire, cuando el sonido de la agitación de alguien que se acercaba corriendo a gran velocidad, llamó su atención, dirigida hacia la entrada, en ese momento, el joven Hiraga entró de golpe al escenario de aquellos encuentros inesperados, sorprendiéndose por la presencia de todas esas personas en su casa.
-Onee-sama… Chii-nee-sama… Hagen… Schala… -los observa a cada uno y luego reacciona al ver a la persona que cargaba en brazos el peliplateado. -¡Louise! –se acerca a ella en un segundo. -¿Qué… qué pasó?... –observa el rostro desmayado de su amada y acto seguido la recibe de los brazos de Hagen. -¿Qué están haciendo ustedes aquí?... –Mira hacia Hagen y Schala preocupado, de que su presencia tuviera algo que ver con el estado en que encontró a su esposa.
-¡Saito! –escucha entonces la voz de Katleya, y con pesar voltea a verla, a sabiendas que su llamado pedía a gritos una explicación. -¿Qué le está pasando a Louise, Saito?...
Al escucharla, la preocupación se apoderó de su rostro y toda la angustia que anidaba dentro de su alma se asomó por sus ojos azulados en forma de lágrimas abundantes, cayendo arrodillado al suelo aún con Louise en brazos. Al ver la reacción del caballero, sin duda no se trataba de nada bueno… por lo que ambas hermanas bajaron las escaleras lo más rápido que pudieron y se acercaron a él, donde notaron como al tocarla, la energía fluía de su cuerpo en forma de resplandor violeta y se concentraba dentro de Louise, podía observarse a un cansado, delgado y demacrado Saito, cual hubiera practicado la misma magia de donación de energía cientos de veces.
-Esto… no pasaría en nuestro mundo… Onii-chan…, -mira angustiada la escena también Saishi.
-Con que a esto es que se refería… que el bebé va a matarla… -se despejan los anteojos de Eleonor y se nota como se asoman las lágrimas a sus ojos.
-¡No Onee-sama!, -la interrumpe violentamente, -eso no va a pasar… no mientras yo esté aquí… -habla sin dejar de ver el rostro durmiente de su amada pelirosa, el cual empieza a mover sus cejas y seguido, sus párpados se abrieron dos veces, para finalmente quedar abiertos completamente en una tercera ocasión.
-¿Sai…to?...
-¡Louise!, -abre grandes los ojos feliz, con lo que las lágrimas se le saltan y la abraza fuerte a su pecho, para luego separarla y poder mirarla a los ojos, ella al notarlo tan preocupado, coloca su mano izquierda sobre la mejilla derecha del Chevalier y le sonríe.
-Sigo aquí…
-Vamos… tienes que descansar… -la afianza bien entre sus brazos y se levanta del suelo, ante las hermanas que parecen haber comprendido la situación y el mago junto a su familiar recién llegados que parece esperarán a que regrese de las habitaciones para poder hablar con él.
Una vez subió de vuelta a la habitación, la colocó de regreso sobre la cama, dejándola recostada sobre las frondosas almohadas en una posición semisentada, para luego él sentarse a su lado sobre la cama y besarla dulcemente en los labios.
-No sabes el susto que me diste… -le confiesa al separarse.
-Saito… ¿Ya van demasiados sustos no crees?...
El joven se sorprendió por su comentario, pero trato de tomarlo por el lado positivo y colocó su mano derecha sobre el vientre de su esposa, -Es que el bebé ya ha crecido bastante, -lo acaricia un par de veces y luego la duda y la tristeza se apoderan de su rostro nuevamente y sin notarlo presiona un poco más fuerte sobre el vientre, acto que Louise notó y mirándolo pudo observar la preocupación en su mirada que no se despegaba de su abdomen.
-¿Te preguntas si hicimos lo correcto?... –coloca sus manos sobre la de él, indicándole que ella también estaba preocupada pero amaba como a nada en este mundo al bebé dentro de ella, el hijo de su amado y suyo.
-¿Lo hicimos?... –voltea en otra dirección y retira su mano del cuerpo de Louise, con lo que las lágrimas se le proclaman nuevamente.
-…Saito… -lo mira incrédula.
-No lo mal entiendas… -voltea a ella nuevamente, -Es mi bebé Louise… y lo amo… ¡¿Si no lo hiciera por qué demonios hubiera seguido adelante con esto?!, ¡Poniendo tu vida en peligro!... pero… no pensé que fuera a complicarse tanto… no quiero perderte… no podría… ¡No puedo vivir sin ti!, si tuviera que escoger entre él y tú… -baja la mirada y los cabellos cubren sus ojos con sombra.
-¡No lo digas!, -se le saltan las lágrimas a ella, -no lo digas… que no es verdad… Saito… -le toma la mano, tratando de mantenerlo con ella y que no se pierda dentro de sus propios pensamientos, -Si algo así llegara a pasar… por favor… ¡Por favor salva a Rose!
-¿Rose?... ¿Rosa?... la mira sin comprender, pero entonces abre grandes los ojos, -¡No hagas esto Louise!, no le pongas nombre a mi bebé… cómo se supone que yo… -No puede terminar la frase ya que se derrumba sobre ella, juntando su rostro sobre el vientre de su esposa y llorando amargamente toda la preocupación que tiene almacenada en el corazón desde que todo inició.
Algunos minutos después, se levantó y tras limpiarse las lágrimas le sonrío, -Rose Francoise de la Valliere de Hiraga des Ornieres… -Pronuncia el nombre entero de la que sería su hija.
Ambos sonríen, pero son sacados de su pequeño lapso de armonía, al escuchar una explosión de gran magnitud afuera de la mansión.
-¡¿Qué fue eso?! –se preocupa la Valliere.
-LOUISE FRANCOISE LE BLANC DE LA VALLIERE DE HIRAGA, POR ÓRDENES DIRECTAS DE ROMALIA, SE LE ACUSA DE DESOBEDIENCIA A LAS ORDENES DEL PAPA Y EN ESTE MOMENTO QUEDA BAJO ARRESTO, se escucha por toda la mansión, sorprendiendo a los invitados y a los habitantes, en especial a la maga del vacío y al Gundalf.
Continuará…
Wii!, me ha emocionado mucho este capítulo, ¿Qué pasará?...
Muchas gracias a las fieles lectoras, a todos los que han empezado a leer reciente, a los que agregan a favoritos y seguidores, no olviden que este fanfic es de ustedes y para ustedes, cualquier duda, comentario, escena o lo que quieran ver en él, será bien recibido, ¡Directo al review!
Saludos especiales a: xShiroyasha
ARIGATO MINNA-SAN!
YA NEE
