AN: Lo se, lo se, tarde más de lo que debía, pero, es imposible no distraerse, son (eran) vacaciones de invierno (o receso escolar, los profesores lo llaman así para mandar tarea de todas formas y que lo disfrutes menos, o que te de un ataque al recordar toda la basura que te dieron), bueno, este no es el caso, me enferme y me quedé en cama un montón, y mientras sucedía esto se me dio por comenzar con Games of Thrones,me enganche tanto que ya termine las primeras tres temporadas y ya estoy buscando en olx para comprar los libros.

Bueno aquí con ustedes, el onceavo capítulo de este fic. Disclaimer: En algún lugar.

"Winter is Coming."


Capítulo 11: Más sencillo de lo que pensaba.

Regina había corrido por todos lados buscando a su madre. Cuando por fin se encontró con ella, esta iba acompañada de su padre y los reyes del reino blanco.

Regina llegó ante sus padres y se detuvo frente a ellos, mirando fijamente con ojos fríos y vacíos de sentimientos a su madre. -Madre necesito tu ayuda. Una chica que dice ser tu hija ha llegado y nos ataco a mi y a Emma.- Regina expresó casi sin ningún sentimiento en su voz.

La cara de los reyes de el reino blanco se llenó de terror al escuchar que su hija podría estar dañada. -¿QUE?- Se escucho salir de la boca de todos los presentes frente Regina.

Cora dio un paso adelante. -QUE HAS DI...- Las palabras de Cora fueron cortadas.

-¡¿Que ha pasado con Emma?!- Snow movió a Cora a un costado con su brazo y tomó a Regina por los hombros. -¿Dónde está mi hija? ¿Que le paso? ¿Esta bien?-.

-Zelena se llevó a Emma e intentó arrancarle el corazón pero no pudo, entonces se llevo el mio y a Emma. Ahora están en camino por el corazón de Madre.- Dijo Regina mientras seguía hablando sin mostrar ningún sentimiento en su voz.

Snow empalideció ante lo que escucho, David la tomó de los brazos. -Se llevaron a Emma, David tenemos que recuperarla antes de que le pase algo.- Snow se separo de David y se dirigio peligrosamente a Cora. -¿Por que esa tal hija tuya te está buscando a ti y a tu corazón? ¿Por que se llevó a Emma? Si algo le pasa a mi hija me haré cargo de que a ti te pase peor.- Snow se giró hacia su esposo. -David esa chica vendrá por Cora a buscar su corazón, nos quedaremos con ella hasta que aparezca y rescataremos a Emma, y también el corazón de la Princesa.- David simplemente asintió. Los dos estaban completamente preocupados por la seguridad de su hija.

Cora después de escuchar a su hija y las amenazas que le profesaba la reina se quedó analizando qué era lo que sucedía. Su hija bastarda la cual había abandonado hace ya tiempo había vuelto. Tenía a la princesa Emma y el corazón de su hija como rehenes. Regina estaba parada frente a ella mirándola con ojos vacíos de toda emoción, su corazón no se encontraba en su pecho, y por la falta de emoción que mostraba se notaba que su corazón se encontraba bastante lejos.

Cora se había acostumbrado a estar alejada de su corazón y ya sabia como controlar la emoción y no parecer un zombie; que era lo que parecía su hija en ese mismo momento.

-Hay un pequeño problema en tu plan querida.- Dijo Cora quien ya había salido de sus propios pensamientos.

Snow giro y con el semblante duro miro a Cora directo a los ojos. -¿Cual es el problema?-

-El problema es que yo no tengo mi corazón conmigo.- Dijo Cora devolviéndole la mirada.

-¿QUE?- Snow dio un paso hacia atrás. -¿Entonces dónde está?- Pregunto. -Llévanos a donde este. Iremos a buscar a nuestra hija.-Snow dejó atrás sus dudas y ahora estaba completamente decidida a ir por su hija sin importar donde estea.

-Está en lo profundo del castillo protegido por magia. Y ademas, yo tambien ire, esa persona tiene el corazón de mi hija como rehén y también se quiere meter con el mio.- Cora comenzó a caminar. -Henry, lleva a nuestra hija a su habitación y quédate con ella. Yo me llevaré a los White conmigo a encontrar su corazón, a la princesa y a detener a mi hija.-

Cora marchó por el pasillo con los White a sus espaldas.

El rey Henry se encaminó hacia el otro lado llevando a su hija consigo.


Apenas la gran armadura dio un simple paso para acercarse a ellos, Elsa comenzó a levantar grandes picos de hielo desde el suelo apartando a la gigantesca armadura lo más que podía cada vez que esta avanzaba.

Robin había comenzado a lanzarle flechas. A la décima se dio cuenta de lo inútil que era esto. No importaba donde intentará darle o las partes que arrancará siempre otra parte de armadura se integraba como su reemplazo.

No importa cuántos picos de hielos o flechas le cayeran encima, la bestia se volvió a armar.

-Lily, podrías tratar convertirte en dragón y quemarlo hasta que se vuelva acero líquido.- Gritaba Elsa a Lily mientras creaba seis enormes picos en el aire y los lanzaba violentamente contra el cuerpo de la bestia de acero y hierro.

Lily estaba muy nerviosa y nos sabia que hacer. -No podría, si me transmuto a mi forma de dragón es muy probable que los lastime a ustedes, también podría derrumbar el lugar entero; soy muy grande en forma dragón como para entrar aquí. No puedo.- Lily no paraba de negar al sentirse tan impotente.

-Pero convertirse en dragón es magia de transmutación, ¿no puedes transformarte en otra cosa?- Gritaba una Elsa cada vez más cansada mientras arremetía con otra ola de picos de hielo gigantes contra la gran bestia que no paraba de rearmarse cada vez que perdía un miembro.

-Debería, pero la magia de la transmutación es muy compleja. La única razón por la cual puedo transformarme en dragón tan rápido es porque mi madre me considio cuando estaba transformada en una y creo que eso se mezcló con la sangre y me dio esta facilidad hacia el dragon. Pero cuando quise aprender por mi propia cuenta otras transmutaciones siempre fallaba y me transformaba en una versión pequeña y tierna o en un cachorro.. No creo que pueda hacerlo Elsa. Lo siento.- Dijo Lily con un gran remordimiento en su voz al sentirse tan inútil en una situación tan límite.

-No me digas lo siento hasta que lo hayas intentado.- Elsa utilizó todas sus fuerzas y del suelo creó cientos de pilares que clavaron a la armadura al techo. La monstruosidad que estaba clavada en el techo peleaba y destruyó algunos de los pilares que lo mantenía atrapado en el techo; a Elsa esto no le gusto y movió ambos brazos como si estuviera levantando algo invisible que pesara mucho; del suelo salieron mas pilares de hielo que clavaron al gigante de acero nuevamente en el techo. Esta vez cortando una de sus piernas, la cual con los brazos que la formaban comenzó a escalar lentamente por un pilar para volverse a unir con el cuerpo, al igual que otras partes pequeñas y el brazo que había quedado colgando del torso por un simple brazo. -Ahora intentalo Lily yo creo en ti.- Dijo Elsa mientras se volteaba para ver a los ojos a Lily.

-Esta bien.- Dijo Lily quien cerró los ojos para visualizar su cuerpo y su transmutación.

Mientras se desarrollaba esto, Robin estaba mirando fijamente la armadura observando que cada vez que un ataque se dirigía hacia lo que sería su rostro la gigantesca armadura se cubrirá sin pensarlo dos veces, sin importarle si con eso lo dañan en alguna otra parte. Ese debía ser, el rostro, ese era el punto débil. -Elsa apunta al rostro, ese es el punto débil.- Robin dijo esto mientras tomaba su arco y con sus flechas apuntaba al rostro de la gigantesca armadura que estaba clavada al techo de la habitación.

Elsa giró su cuerpo para ver a Robin y confirmar lo dijo mientras levantaba ambas manos preparándose para lanzar miles de picos.

Lily salió de su trance al escuchar lo que dijo Robin. Abrió los ojos para ver como una flecha de Robin golpeaba en la máscara hecha de manos que cubrían el rostro de la bestia, para luego observar cómo esta se volvía a armar nuevamente después, y otra flecha, que daba el mismo resultado, dos al mismo tiempo, que solo resultó en que las manos que formaban la corona se colocaron enfrente, deshaciéndose en el golpe pero volviendoce a armar rápidamente volviendo a sus antigua posición.

Lily también observó como el brazo que seguía colgando de la armadura ya no se preocupaba por volver a su posición sino que este estaba moviendo las lanzas que llevaba por dedos, "como si quisiera apuntarnos con esos finos y puntiagudos dedos... CARAJO." -CUIDADO.- Gritó Lily justo cuando tres lanzas se dispararon contra ellos.

Lily observó como una lanza atravesó su vestido por entre sus piernas sin hacerle ningún daño, pero también observo con horror como una lanza atravesaba la pierna izquierda de Robin y como otra rozaba el hombro de Elsa que por suerte se había girado un poco al escuchar la advertencia, pero que de todas maneras no se había quedado libre de daño. -Elsa.- Lily corrió hacia Elsa preocupada por el corte que había recibido.

Robin veía esto un poco confundido. Iba a fijarse primero a la chica que había recibido una leve herida en el hombro antes que el hombre que había recibido una lanza que todavía estaba clavada en su pierna. -Este dia cada vez se pone peor.-

-Elsa, ¿Estas bien?- Dijo Lily con preocupación a la reina de Arandelle.

-Si.- Dijo Elsa mientras sostenía su hombro del cual comenzaba a brotar sangre. La lanza no había golpeado ningún nervio, vena o arteria pero la cantidad de sangre que salía era preocupante.

Lily cerró los ojos y con la furia que comenzó a crecer dentro de ella al ver herida a Elsa, terminó el trance en el que estuvo inmersa.

Lily se separó de Elsa y se envolvió en una nube de humo negro azulado, la nube se comenzó a expandir y una pesada respiración de comenzó a oír.

Cuando la nube se disipó, de ella se mostró un enorme minotauro de tres metros.

La gran bestia en la que se había convertido Lily era una enorme y musculosa mujer de tres metros completamente desnuda y con una enojada cabeza de toro con grandes cuernos en lugar de una cabeza humana.

Lily camino decidida, sin importarle su condición de estar descalza, sobre los pedazos de armadura y el frío hielo que había creado Elsa, aunque le abrieron heridas en su dura piel lo único que importaba ahora, era el bastardo de acero que estaba clavado al techo.

Lily se acercó a la armadura clavada en el techo y la tomó por los hombros, la arrancó del techo y la agito para luego lanzarla contra la pared junto a la puerta por la cual tendrían que salir, rompiendo varios pilares de hielo en su camino los cuales se clavaron en su cuerpo arrancándole la pierna que se acababa de reintegrar al cuerpo.

Lily se abalanzó hacia delante y con sus cuernos atravesó el peto de la armadura, apoyando ambas manos contra la pared comenzó a agitar su cabeza, desarmando la armadura poco a poco con cada agitación.

Después de unas cuantas agitaciones más Lily dejó la armadura en paz y le dio la espalda a la armadura solo para tomar la pierna de la armadura y comenzar a pegarle a la armadura con esta. La furia ciega de Lily no la dejaba ver claro y había olvidado cual era su objetivo, Lily solo se dejaba llevar por su furia animal y continuó golpeando y desarmando a la armadura.

-Elsa, Hay alguna forma en la que puedas cubrir mis flechas con hielo sin ralentizarse.- Pregunto Robin mientras tomaba su arco y se colocaba sobre una sola rodilla. -Esa cosa siempre quiebra mis flechas, pero, si las cubres, tal vez quiebre el hielo pero la flecha va a poder pasar.-

-Eso creo.- Dijo Elsa mientras se acercaba a Robin. Con la mano izquierda sosteniendo su herido hombro, colocó su mano derecha junto al arco de Robin y comenzó a dispersar una pequeña nube de copos de nieves frente al arco. -Lanza la flecha a través de esto y el hielo la cubrirá.-

-LILY; LILY.- Robin intentó llamar la atención de Lily que seguía golpeando a la armadura con la propia armadura. -¡LILY! LANZA EL MALDITO CASCO HACIA NOSOTROS.-

Lily tomó el casco con ambas manos y lo lanzó sobre su hombro mientras seguía golpeando con furia animal el resto de la armadura.

-Esto va dedicado a mis hombres felices.- Dijo Robin Hood dedicando el flechazo a sus viejos amigos.

Robin soltó la flecha. Esta paso por la nube de copos de nieve y fue rodeada por una capa de hielo que le formó una más amenazante punta.

El casco que iba a medio aire se defendió de la flecha con las manos que tenía por máscara, cuando la flecha helada tocó las manos estas se congelaron y se partieron en pedazos mientras la flecha continuo su camino y atravesó el casco clavandolo en el techo. Un horrible gemido sonó por todo el cuarto y de el casco comenzó a chorrear una negra sustancia.

Elsa se paró y comenzó a caminar entre pedazos de acero y armaduras hacia una Lily que seguía golpeando la ya destrozada armadura.

-Lily calmate, ya termino.- Elsa se acerco y coloco una mano en la espalda baja de la bestia en la que se había convertido Lily. Elsa tuvo que levantar su mano para alcanzar la baja espalda de Lily que ahora medía unos tres metros.

Lily dejó de golpear la armadura y se dio la vuelta para mirar hacia abajo a una preocupada Elsa, poco a poco su conciencia fue volviendo a ella y se dobló para ver a Elsa a los ojos.

-Lily calmate, ya termino.- Dijo Elsa mientras acariciaba a la bestia debajo de la oreja y la miraba en sus oscuros ojos.

Una nube negra azulada se formó alrededor de la mujer-toro y cuando esta se dispersó dio lugar a una Lily de ojos color miel que miraba a los ojos a una rubia de azules ojos.

-Lily...-

-Elsa...-

Era un verdadero momento emotivo Lily de rodillas frente a Elsa, las dos mirándose a los ojos y acercándose poco a poco mientras se tomaban de las manos.

Pero su burbuja de felicidad se rompió cuando Robin Hood se le dio por abrir la boca.

"MALDITO IDIOTA EN MALLAS". Pensaron las dos mientras se separaban.

-Lo siento señoritas tendrán que seguir sin mi. Ya que seria una molestia para ustedes, y no puedo caminar con una lanza clavada en mi pierna.- Dijo Robin mientras se sentaba con la lanza todavía clavada en su pierna.

"La verdad es que ahora ya eres una molestia." Volvieron a pensar ambas chicas al mismo tiempo sin saberlo.

-Bueno, luego volvemos por ti.- Dijo Lily mientras se dirigía a la destrozada puerta que les daba el paso a la siguiente habitación. Elsa la siguió desde atrás.

Así las dos desaparecieron por el pasillo dejando un malherido Robin descansando en la habitación de las armaduras.


Emma y Zelena cruzaban un pasillo mientras se acercaban más al sonido de los múltiples latidos. Zelena se estaba aburriendo de esta caminata e intentó comenzar una conversación con Emma.

-Ehm.. Emma, dime, de donde diablos sacaste el de comenzar a llamarme Z.- Pregunto Zelena mientras caminaban.

-Ehm... Ehm... Bueno, esto es un poco vergonzoso, pero la verdad es que si esto salía bien quería caerte bien desde el principio. Aunque este no sea el mejor comienzo para una relación de nuera-cuñada, quería caerte bien por si acaso. Y resulta que, me olvide tu nombre.- Explicó Emma un poco colorada mientras Zelena levantaba una ceja. -Y bueno recordaba que tu nombre comenzaba con Z o algo haci y no recordaba cual era, entonces fui con lo de llamarte así. Si te molesta solo dimelo y me detendré.- Dijo Emma con una sonrisa sincera en el rostro.

-No importa ya me acostumbre. Y mi nombre es Zelena.- Dijo Zelena sin mirar a Emma. -Gracias.- Dijo por lo bajo agradecida de que Emma la viera como una persona más y se quisiera llevar bien con ella.

Caminaron en silencio hasta que en la curva del pasillo se encontraron con la bóveda de los corazones.

La bóveda era como una celda cuyas paredes estaban cubiertas de estantes con pequeños cajones de los cuales se desprendía una luz roja y se podía escuchar como todos ellos salía un sincronizado sonido de latidos, al parecer en todos esos cajones había corazones. En el centro de la habitación había una caja de ornamentaciones doradas. Que diablos hacia Cora con tantos corazones. No lo sabían. Pero el del centro debería ser el de Cora.

-Hey mira más sencillo de lo que esperaba.- Dijo Emma mientras corría hacia la celda.

-Emma no.- Dijo Zelena mientras veía como Emma no se detuvo a tiempo.

Alrededor del pecho, de una Emma que había ido corriendo por el corazón de Cora, se formó una corriente de rayos color rojo que hicieron un gran estruendo y lanzaron volando a Emma a una gran velocidad.

-EMMA.- Gritó Zelena mientras levantaba ambas manos para detener el cuerpo de Emma que salió volando a una gran velocidad.

Zelena logró detener a Emma en el aire, con magia, antes de que se golpeara contra la pared.

Emma iva a tal velocidad que si se golpeaba contra la pared se hubiese roto el cuello.

Zelena bajo a Emma al suelo. -Por el color rojo que tiene ese campo de fuerza, supongo que es un escudo anti-corazones. Solo el corazón que lo creó puede entrar y salir.- Explicó Zelena a una Emma que se sostenía el pecho.

-Pero, pero, tu no puedes quitarme el mío. Yo no podría entrar.- Dijo Emma mientras se acercaba al campo de fuerza. -Dame tu corazón y el de Regina, yo los sostendré, mientras tu vas por el de Cora.- Dijo Emma mientras miraba a Zelena a los ojos.

Zelena miraba con duda los ojos de Emma dudando sobre las intenciones de la rubia. Si le daba su corazón a Emma ella podia facilmente aplastarlo y acabar con todo, devolverle el corazón de Regina y hacer como si ella jamás hubiese existido.

Emma vio las dudas en los ojos Zelena. -Vamos, Z, confia en mi. Llegamos muy lejos como para solo dejarlo pasar.- Dijo Emma dándole su mejor sonrisa a Zelena.

Zelena aceptó, con dudas todavía pero acepto. De su costado sacó la bolsa de cuero en la cual llevaba el corazón de Regina y se lo entregó a Emma. Zelena dudo otra vez antes de continuar, Zelena llevó su mano a su pecho y la introdujo dentro de sí misma antes de sacar un corazón mitad negro, mitad rojo. Zelena colocó su corazón en la otra mano de Emma mientras la miraba directo a los ojos buscando alguna pizca de maldad o traición en su mirada. Finalmente decidió confiar en Emma y dejarle su corazón a ella.

-Ahora ve por el corazón de la loca de tu madre.- Dijo Emma mientras lentamente Zelena cruzaba el escudo, esperando que todo saliera bien y no hubiera otro.

Zelena llegó hasta la celda donde estaban todos los corazones y se acercó a la caja con las ornamentaciones doradas y la abrió. En ella había un corazón que se parecía mucho al de ella mitad negro mitad rojo. Lo tomó en sus manos y lo miro de cerca asegurándose de que era el de su madre.

Devolvió el corazón a la caja y decidió llevarlo con la caja también. Cerró la tapa de la pequeña caja y la levantó.

Ese fue un graso error se activó el sistema de seguridad. La reja de la celda cayó y la dejó encerrada adentro con los corazones. Del techo salieron picas y el techo comenzó a bajar lentamente.

-¡Z! Sal de ahi rapido. Teletransportate has algo.- Le gritó Emma.

Zelena comenzó a mover las manos intentando teletransportarse pero no funcionaba. -Mi magia está bloqueada, Emma, no puedo salir. ¿Qué haremos?-

Emma y Zelena estaban teniendo ataques de pánico, cómo harían para sacar a Zelena de ahí si ella no podía utilizar su magia y Emma tampoco podía entrar a sacarla si no quería salir volando otra vez y esta vez tenía otros dos corazones con ella.


AN: Tarde mucho haciendo este capitulo, me distraje mucho, termine de ver las cinco temporadas Game of Thrones y ya compre el primer libro. And i only have something more to say, "Fuck the Watch". (Spoilers, spoilers: La verdad espero que Jon Snow reviva. No se que se convierta en Jon Snow White o Blanca Jon Nieves, y venga la bruja roja de Myrcella y lo reviva como hace Thoros de Myr con el otro tipo.) Bueno no tengo nada mas que decir más que hasta la proxima y au revoir.

"We passed upon the stair, we spoke of was and when, Although I wasn't there, he said I was his friend, Which came as some surprise, I spoke into his eyes, I thought you died alone, a long long time ago.

Oh no, not me, I never lost control, You're face to face, With the man who sold the world"