N/A: Se que es medio corto, pero bue c: Quiero contestar una pregunta de Alexis del cap. 9 que me pareció una pregunta muy intelectual de tu parte (por cierto, adoro -como a todos ustedes- que pongas review en cada cap.; no sabes cómo me alegro cuando veo tu nombre o el de Acantha-27, que me siguen desde los primeros 3 reviews del primer cap.).
Entonces, 'Alexis': Harry nunca tuvo esas intenciones desde sus 33 años, simplemente, desde sus dieciséis sospecha de la fachada de Draco –en el libro y peli están estas dudas, no me jodan- y que puede ser más de lo que promete a simple vista. Cuando se descubre a sí mismo pensando de esa forma sobre el que sería su nuevo mejor amigo, se aterra con lo retorcida que puede ser su cabeza, en la desgracia en la que podría caer su mejorada relación. Si vos supieras en carne propia cómo es ser odiado por una persona y amado por la misma, ¿te arriesgarías o entregarías a tus propios beneficios esa relación? Es algo aterrador pensar en lo que podría surgir como resultado. Harry a tenido otra oportunidad, no sabe si tendrá una nueva y no piensa arriesgarlo todo en un suelo que no es 100% estable; ¿vos lo harías?
Los dejo leer c:
-.-.-.-.-
El trimestre ya había comenzado y todo era un caos bastante grande. Harry no tenía el tiempo suficiente como para contar los días faltantes a la llegada de Norbert; entre las cartas que se enviaba con Charlie, practicar movimientos de varita olvidados por hacer mayormente hechizos sin esta, vigilar los movimientos de Quirrel para que no rondara tanto por el tercer piso, lidiar con un Draco enfurruñado, las prácticas de Quidditch y nuevas, frecuentes y más vividas pesadillas de su pasado, Harry se estaba agotando.
¿Quién fue el idiota que dijo que un chico solo debía preocuparse por sus estudios? Porque era claro que aquel ya se había olvidado lo que era ser un niño. O era todo perfecto, o un desastre.
La vida de Harry se inclinaba al desastre.
Harry volvió a encontrar alivió en sus prácticas de Quidditch como anteaño; allí no había varitas que empuñar obligatoriamente, no estaba Quirrel, Draco le apoyaba silenciosamente en las tribunas junto con Blaise y también había descubierto que si llegaba más cansado a su habitación, soñaba menos.
¡Oh, benditos sueños sean aquellos en los que no había nada!
Pero después de una peculiar y extrema práctica, Harry vio en la nerviosa, enojada, y quizás un poquito preocupada cara de su compañero de Casa, léase Draco, que estaba en problemas.
-¡Un dragón, Harry!- Rugieron en fría furia sus palabras a través de sus dientes; y Harry supo que había sido descubierto.
-Draco yo…-
-¡En serio, Potter, un puto Ridgeback Noruego tenía que ser!- Dijo él, dando un exagerado gesto de manos, su voz no era lo suficientemente elevada, pero aquellas señas indicaban lo furioso que estaba como para perder un poco las apariencias.
-Harry- Corrigió suavemente.
-¡No me vengas con 'Es Harry' ahora, porque te juro que!- Draco vio como dos Hufflepuffs los veían sorprendidos. No era un secreto la estrecha amistad que compartían, y era realmente muy extraño y sospechoso el hecho de que riñeran, Harry se reiría en sus caras de ser porque no era el momento; Draco puso un Silencio a su alrededor -¡ES QUE TE HAS VUELTO LOCO!-
-Veo que ya lo sabes- Dijo, intentando calmar la situación –Y si es que has leído todas las cartas, ya sabrás cómo es la cosa y el por qué-
-Sigo sin entender, por qué intentas ser el héroe de la situación y no dejas que los adultos se encarguen- Le fulminó.
-Y yo no entiendo por qué lees mi correspondencia- Draco calló, pero luego se recompuso.
-¡No intentes cambiarme de tema!-
-¡Hagrid iba a meterse en problemas!-
-¡No tienes porque meterte!-
-¡Es mi amigo!-
-Harry, a mí también me cae bien, pero tienes que aprender a dejar que ellos arreglen sus propios problemas-
-¡No quiero! ¡Tú no entiendes!- Harry se había sacado y la magia accidental podía sentirse cerca, Potter vio como Draco se ponía serio y, sin importarle la horda de Ravenclaws que se acercaba a practicar Quidditch, aferró a Harry en un abrazo hasta que se calmó.
-Ahora ya está hecho, la próxima solo avisa, ¿quieres?- Harry lo separó un poco con las mejillas rojas de vergüenza; muchos Ravenclaw les tenían un ojo discreto puesto encima, sacó el Silencio antes de que empezaran a sacar conclusiones erróneas.
-Estoy bien, vayámonos que parece que hay demasiadas aves rastreras con la vista bizca en cosas que no les incumbe- Draco sonrió presuntuosamente y le ofreció el brazo a Harry.
-.-.-.-
En la tarde, Neville se le apareció saltando en un pasillo, cayendo sobre Theo.
-Lo-Lo-Lo siento mucho, yo-yo-yo…- El chico estaba de un rojo brillante intentando explicarse frente a Nott.
-¿Qué te sucedió, Nev?- Preguntó Harry, el hechizo que pegaba las piernas lo habían visto hace poco en clase, por lo que era obvio que había sido alguien de su curso.
-Ronald- Dijo mientras Theo le aplicaba el contra-hechizo y le ayudaba a elevarse en sus pies –Con todo eso de que Gryffindor se quedó debajo de Hufflepuff por lo mala que es su nueva buscadora, él ya estaba de un humor de perros. Pero cuando se enteró de que Snape va a ser el que supervise el próximo partido Ravenclaw-Slytherin se enfureció y empezó a decir cosas muy…ejemh… insultantes en contra tuya y-y yo le contesté. Me tiró un hechizo, pero yo no me sabía el que lo quitaba y el Protego no me funciona muy bien- Explicó.
-¿Y Hermione?- Preguntó Harry, comprendiendo que cuando Weasley se enrabiaba veía rojo.
-Biblioteca-
-Entiendo-
-Bueno…yo debería…- Empezó Neville deprimidamente, Harry rodó los ojos.
-Acompáñanos al Patio- Dijo, para sorpresa de todos, Theodore; Harry sonrió con picardía ante la efectiva timidez entre Nev y Theo, tendría que observar este hecho a medida que el tiempo lo desarrollara.
-.-.-.-.-
Si bien el Quidditch era algo fabuloso, y Flint no se parecía en nada en el método jackass de Wood, Marcus se estaba tomando demasiado en serio el último partido de su temporada y le exigía mucho más a él por ser el nuevo:
"-Chang también empezó este año, me cuesta admitir que es buena; ya sabes, será Ravenclaw, pero está medio gueca. Tiene que ser seguro que la destroces." Había dicho Flint.
Harry, por más que no quería tener pesadillas, agradecería no caer desmayado junto a Draco por las noches, muchas gracias.
Harry en serio, muy, muy enserio, ya no recordaba por qué había pensado que Draco podría haber sido como Duddley. Bueno, sí que sabía, pero no podía creer que él hubiera sido tan tonto de no notar que era solo una fachada; mucho menos cuando las manos del Malfoy se enredaban en sus cabellos intentando relajarle cuando se encontraba él tirado y completamente agotado por el entrenamiento del día.
El partido era en la mañana y todo el mundo quería asistir.
-¿Draco?- Susurró Harry en medio de la oscuridad, sabiendo que el rubio seguía despierto por lo movimientos circulares en su cuero cabelludo.
-¿Hmmm?- Contestó.
-¿Crees que algo pueda salir mal mañana?- Dijo Harry, recordando que en aquel partido, años atrás, Ron y Draco se habían agarrado a piñas, así de muggle y todo. El rubio notó su preocupación e hizo girar a Harry para que le mire a los ojos.
-Todo va a salir bien- Dijo –Ahora, Potter, te me duermes porque mañana no pienso arrastrar tu trasero hasta el campo de Quidditch por tu falta de sueño- El azabache se permitió una risa entre dientes, cerrando ya sus ojos.
Mucho tiempo después, tanto que Harry creía que Draco ya se había dormido, dijo como único testigo las sombras: -Gracias, Draco. Yo-yo…te quiero.
Draco, por otro lado, no podía estar más despierto.
-.-.-.-.-.-
Harry logró ganar la Snitch al día siguiente, sin embargo, Draco permaneció en la enfermería por dos días por una pelea con Ronald Weasley que Harry ya se esperaba. Pomfrey no discutió mucho con él cuando le encontró a las seis de la mañana con su cabeza durmiente sobre las piernas del Malfoy; haría todo por frenar las pesadillas de Harry.
Quizás nadie le hubiera contado, pero ella no era Medimaga por nada; tampoco, quizás, era escritora en 'Corazón de Bruja', pero ella no había estado rodeada de niños y adolescentes a lo largo de su vida por nada de igual forma.
