Viva el tiempo libre, gracias a él estoy aquí un lunes más

A continuación os dejo dos capitulitos más.

Disfrútenlos


Capítulo once. Escándalo en el Gran Comedor

Sirius, Remus y Peter no pudieron más que empezar a reírse con fuerza al ver entrando por la puerta a una furiosa pelirroja con las mejillas encendidas a puro fuego, mientras que su Cornamenta iba detrás más feliz que una perdiz con aquello tatuado en la cara.

-¡Decidle al idiota este que se quite eso de la cara!- gritó ella sentándose a su lado

-Lily, amiga, respira hondo…- le pidió Eli sin poder evitar reírse un poquito

-¡Ahora, Black!

-está bien, amiga mía.

Canuto miró a su amigo y con los ojos divertidos se lo pidió, pero él sólo negó con un gesto de la cabeza, mientras señalaba a Lily.

-¡Potter!- rugió ella llamando la atención de la mayoría de sus compañeras- ¡Deja de hacer el ridículo!

-Lily, cariño…- murmuró ahora Alice mientras por la puerta aparecía una distante Alexandra y se sentaba a su lado también- estás llamando la atención del profesorado. Te están mirando

Esto hizo que la pobre Lily se enrojeciera más y matase, literalmente, con la mirada al culpable de aquello. Con una gran sonrisa, y sin darse por aludido, James señaló su propia garganta.

-Dile algo Cornamenta… defiéndete…- le pidió Peter sin poder dejar de reír

-me da a mi que no puede hablar…- intervino Remus

-¿qué le pasó a tu voz, hermano?

Como respuesta lo único que hizo fue sentarse a su lado y señalar a la pelirroja con energía. Todos entendieron a la primera…

-Yo que tú le devolvería su voz…- murmuró Alice tranquilamente

-se lo merece por cansino…

-no se quitará el hechizo hasta que tú no quites el tuyo…- murmuró Frank razonadamente

-¿os ponéis en mi contra?- casi gritó ella cada vez más roja que un tomate

Los presentes no pudieron hacer otra cosa que empezar a reír convulsivamente. Incluso desde la mesa de los profesores, Dumbledore hizo una pequeña mueca divertida, que no le fue pasada por alto a James, que en ese momento sonreía abiertamente.

-Está bien…- gruñó Lily mientras hacía el contra embrujo

-¿me invitas al baile?

-POTTER… -rugió ella sumamente enfadada

-Bueno chicos…- murmuró Remus pacíficamente quitándole a su amigo el hechizo de su rostro

-¿Por qué hiciste eso, Lunático?

-hay que hacer el anuncio- le contestó encogiéndose de hombros- y creo que ya tenemos la atención de todos puesta en nosotros gracias a ti, James

-ah, vale

Lily le fulminó con la mirada antes de enterrar su rostro enrojecido en su plato y comenzar a comer casi sin respirar. Eli temiendo que se fuera a ahogar, la fue calmando poco a poco con palabras a su favor, dándole la razón y su apoyo. Los chicos mientras tanto se miraron sonrientes sin decir nada. Había llegado el momento del anuncio.

0o0o0

En la entrada del castillo se encontraban Bellatrix y Rodolphus esperando una señal para poder marcharse. Ella seguía divertida ante la idea de asistir a ese estúpido baile, pues así podría servir bien para los fines de su maestro. Podría interactuar mejor con los alumnos de sangre pura, que no yendo un ratito cada dos semanas a escondidas por la noche.

-Aún no sabes si Dumbledore nos permitirá estar…

-¿aún desconfías de mi poder de persuasión?- murmuró ella mirándole fijamente- me subestimas, querido

-sería útil para los planes, no lo niego…

-todo nos saldrá bien… siempre nos sale todo bien. Ese idiota de Dumbledore está en el bando equivocado… no ganará esto que estamos empezando

-Yo que tú no diría eso en voz alta por aquí…- susurró fríamente alejándose de ella y caminando por el camino hacia Hogsmeade.

Bellatrix le fulminó con la mirada, no le gustaba que nadie la dejase con la palabra en la boca y menos su prometido.

-¿por qué estás tan susceptible desde que salimos del cuarto de mi hermana?

-yo soy así, Bella

-siempre eres frío sí, pero nunca estás tan irascible…- murmuró con maldad- tu carácter cada vez se agria más

-y eso te gusta…- gruñó él tomándole con fuerza entre sus brazos unos segundos antes de besarla con furia

Ella sintió que él le clavaba las uñas fuertemente en sus brazos y que al día siguiente tendría moratones allí, pero no se quejó. Sólo gimió mientras iba siendo dominada por él… junto a su maestro, Rodolphus Lestrange era el único que podía controlarla y domarla… un poquito…

Por eso mismo se iba a casar con él

0o0o0

-Atención a todos queridos compañeros…

Unos instantes después de que todo en el Gran Comedor volviese a la normalidad, Sirius Black se levantó de su asiento intentando que todos le prestasen atención a él. Para que todos le oyesen bien, se subió encima del asiento, ante las miradas divertidas de sus amigos.

La profesora McGonagall iba a regañarle cuando una mirada del director se lo impidió. Suspiró hondo mientras observaba a su alumno, segura de que iba a liar alguna, como minutos antes había hecho su mejor amigo.

-Bien, antes que nada quiero deciros que debéis perdonar a la pelirroja aquí presente por el numerito que todos hemos presenciado…- murmuró con una sonrisita dulce

-Black…- gruñó ella apretando sus puños con fuerza

-vale- dijo alzando la voz- sólo era ese pequeño comentario. Ahora me dirijo a todos vosotros, aunque en realidad prefiriese mantener al margen a algunos no gratos para mí…- susurró como quién no quiere la cosa mientras miraba a las serpientes con altanería- pero no mando yo, así que…

-ve al grano, Sirius…- le pidió Frank viendo que si seguía así podría tirarse todo el día ahí subido.

-Voy… impacientes. Bien, como todos sabéis cada año se celebra un baile para celebrar la noche de Halloween… con magia, música, chicas, bebidas, diversión, chicas, decoración en menor medida… ¿he dicho chicas?

-Sí, Black, tres veces…- musitó Lily aún no muy calmada de todos

-Bien, eso está bien. El caso es que este año hemos tenido el gran honor por parte de nuestro querido director…- susurró inclinándose un poco ante él- por motivos que no vienen al caso, de organizar nosotros dicho baile, que tendrá lugar obviamente la noche del 31 de octubre. Para asistir al evento, perfectamente organizado por nosotros, lo que hay que hacer es poner cada uno su nombrecito en ciertos pergaminos que aquí, estas chicas…- y señaló a Lily, Alice y las otras dos- han creado y repartido por todas las salas comunes.

Murmullos de expectación comenzaron a recorrer por las mesas ante la atenta mirada de Sirius, que se encontraba divertido al ver que todos les escuchaban atentamente a él, y sólo a él.

-James, hermano, sube conmigo…

-¿por?- preguntó éste alzando una ceja

-Sube…

Remus miró a su amigo a los ojos y vio que estaba tramando algo. Quiso advertir a Cornamenta, pero no le dio tiempo, pues este encogiéndose de hombros se subió junto a él, al lado del asiento.

-Amigo, cuéntales el tema esencial de la fiesta…

-Claro. A las chicas aquí presentes que también se encargan de la organización, se les ocurrió cambiar las tornas. Son las chicas quién ha de invitar a su pareja al baile, y no al revés.

-muy bien, Cornamenta…- murmuró Sirius con mirada maliciosa- Chicas de todo Hogwarts…- miró al director al ver que carraspeaba un poco- Bueno, chicas a partir de tercero de todo el castillo- añadió con una sonrisa de disculpa- vosotras invitaréis a vuestros chicos al baile. Desde ahora mismo yo, Sirius Black…

-preparaos…- murmuraron a la vez Peter y Remus expectantes

-… os informo en primicia que no podré asistir con nadie al baile, así que chicas de mis amores, os ruego que no me invitéis a mí…- un corrillo de estupefacción y murmullos comenzó ante aquella sorprendente noticia- pero no estéis tristes dulzuras. Yo apareceré en ese baile, como siempre perfecto y hecho un pincel, y desde hoy os digo que a todas las chicas que vengáis a pedirme un baile os lo concederé un gusto… pero sólo un baile por chica… ¡Tenéis que aprender a compartirme!

Evans, Turner y Alice, las tres juntas le fulminaron con la mirada ante la arrogancia de la que estaba haciendo gala, Remus sólo suspiró sonoramente viendo que su amigo estaba cada vez peor desde que no besaba a una chica, y Peter… simplemente se le quedó mirando con admiración.

-Bien, eso con respecto a mí. Ahora, aquí, mi queridísimo amigo James Potter- musitó dándole golpecitos en la espalda

-Canuto…- susurró éste viendo un peligro Black avecinarse.

-todos hemos visto su carita pintada hoy con las letras "¿me invitas, Evans?". Sí, chicas, este joven de aquí sólo quiere ir con esa pelirroja que está aquí sentada…

-Black…- le advirtió ella empezando a enojarse cada vez más

-pero ella le rechaza, y el corazón de mi amigo puede romperse, por eso yo me pregunto, queridas mías… ¿alguna de vosotras no querrá arreglar su pobre corazoncito invitándole a él al baile?

-Sirius Black… no las alientes…- le pidió éste viendo como todas le empezaban a mirar con ansias- yo solo iré junto a Evans… ella es mi chica

-¡YO NO SOY TU CHICA!- terminó gritando Lily Evans delante de todos cansada de aquél jueguito- y te lo voy a demostrar, engreído

-Lily¿qué vas a…?- comenzó a preguntar Eli preocupada

La pelirroja se subió encima de la mesa – para quedar por encima de las alturas de los dos arrogantes merodeadores- y tras quedarse mirando a todo el Gran Comedor por completo, posó su mirada en el primer chico que encontró que la estaba mirando atentamente.

-yo LILY EVANS pide delante de todo el mundo a REMUS LUPIN para que la acompañe al baile…

-¿QUÉ?- Gritaron a la vez Sirius y James, boquiabiertos, mientras que el pobre aludido se quedaba medio pálido y medio enrojecido ante tal cosa.

Sus exclamaciones no fueron respondidas, pues Lily elegante le sonrió a Remus cálidamente, y salió del Gran Comedor con la frente bien alta sin mirar a nadie más.

-¡Lilian Evans, vuelve aquí ahora mismo!

-Potter, Black…- masculló la subdirectora Minerva McGonagall- ¡Se acabó el escándalo! Diez puntos menos para Gryffindor, por vuestro absurdo comportamiento

-pero profesora…

-otros cinco puntos menos, Potter. Bajad de ahí y empezad a comed de una vez o marchaos de aquí… este espectáculo ha sido vergonzoso…

-te voy a matar Sirius Black…- murmuró Cornamenta rojo hasta las orejas- y en cuanto a ti, Remus Lupin…

-Soy inocente, amigo…- susurró levantando sus manos lentamente

-ni se te ocurra decirle que sí…

-¡Potter! Silencio…- le exigió McGonagall gritando con fuerza

Éste gruñó comenzando a pinchar con fuerza su comida, reduciendo cualquier alimento a trocitos de la rabia y de los celos que sentía… ¿por qué no quería ir con él y sí con su amigo?

-James…

-Ahora no Black, ahora no

0o0o0

Lily deseaba romper en mil pedacitos cada cosa que se encontraba por su camino mientras andaba hacia su haya favorito en los exteriores de Hogwarts, junto al lago. Ya era público, había hecho el ridículo delante de todos sus compañeros y de los profesores, y todo por culpa de Potter y de Black… ¡Cómo les odiaba!

No entendía cómo podían ser tan idiotas, por dios. ¿Tan difícil era hacer un anuncio normal¿Publicidad normal? No, imposible… tenían que liarla… ¡Y meterla a ella en medio¡Cómo si no tuviera bastante ya! Ahora todos pensarían que a ella le gustaba Remus…

-¿Qué he hecho?

-Eso mismo nos preguntamos nosotras, querida

Levantó su vista y vio a sus tres amigas mirándola con estupefacción. Lily se enrojeció al ver sus miradas de asombro.

-Me tenía harta…- murmuró mirando al suelo- ¿es qué no puede llegar a entender que no me gusta? No me gusta…

-le has avergonzado delante de todo el castillo…- murmuró Alice, mientras ella y las demás se sentaban a su alrededor

-yo no he…

-Lily, cariño…- susurró por décima vez en día Elizabeth- has dejado claro delante de todos que prefieres a uno de sus mejores amigos antes que a él… cuando todo Hogwarts sabe que James te considera su chica

-pero yo no soy su…

-lo sabemos, pero aún así eso le ha dolido…- murmuró Alice de nuevo- yo le conozco, y se ha marchado enfadado con sus amigos

-¿se ha enfadado con Remus?

-Con él y con Sirius… a Peter porque le ha pillado de rebote también

-yo tampoco quería eso…- dijo en voz baja- sólo quería que me dejase en paz… ¿es tan difícil de comprender?

-¿Nunca has pensado que quizás James te ame de verdad?- preguntó Alexandra que llevaba un buen rato ausente

-Imposible… para Potter solo soy un reto… como no he caído a sus pies, me persigue…

-quizás ella tiene razón. Yo conozco a James desde el segundo año y él nunca se ha comportado así delante de nadie… rompió su club de fans por ti, y la semana pasada se negó a salir con tres chicas que se lo pidieron… y las chicas estaban… ¿cómo dirían los chicos?

-eran unas diosas, Alice… - la ayudó Remus apareciendo por detrás con timidez.

-Remus…- musitó Lily boquiabierta- yo…

-¿me dejáis hablar un momento con ella a solas?

-claro…- se levantaron a la vez Alice y Eli- Alexandra, cielo, vamos…

-¿qué?

-vamos… hija, estás de rara hoy

Lils sonrió suavemente al verlas marchar, mientras el merodeador la contemplaba en silencio.

-Remus yo…

-sé que no te gusto, Lils, y sé que sólo dijiste mi nombre porque fui el primero que viste…

-lo siento, las chicas me han dicho que James se ha enfadado contigo y…

-le has llamado James…- le señaló él divertido sentándose a su lado

-yo…

-Alexandra tiene razón, él te quiere Lily y mucho…

-él no me quiere, sólo…

-está enamorado de ti, siempre lo ha estado. Creeme soy su amigo, lo sé

-pero…

-mírame anda…- le pidió él con suavidad- James Potter está colado por ti, desde siempre.

-salió con otras chicas…- susurró ella sintiendo muchas ganas de llorar

-Lily…

-yo…

-no llores ¿sí?

-Remus…

-iré contigo al baile, aunque Cornamenta me va a matar

-yo no quiero que él y tú…

-pelirroja, tú eres mi amiga, y ahora estás mal… James es buen chico, uno de los mejores que jamás conocí en mi vida, pero a veces tiende a ser un poco… estresante. Si no vas con nadie, te lo seguirá preguntando… y me supongo que tú no te sentirás bien así

Lily comenzó a llorar de agradecimiento segundos antes de abrazarse a él para desahogarse con ahínco.

-gracias… Te debo una grande, Remus

-no hay problema, linda. Soy tu amigo