¡Hola, hola! ^^

Uf... os traigo un capítulo bastante duro, me da mucha pena, pero esto es algo que tenía que pasar TT^TT pero lo sufro igualmente, junto a vosotros.
Quiero dar un especial agradecimiento a todos los que estáis apoyando la historia, ya que muchas veces tengo tentativas de dejarla :( porque veo que tiene poca acogida y yo me estoy esforzando un montón en ella . pero pienso, si mientras haya una sola persona que esté dispuesta a seguirla, merece la pena seguir escribiendo ò.ó

Espero que os guste el capítulo y que comentéis, que este viene cargado de drama ;/; un saludo a todos y al final ya sabéis: reviews! ^^


Continuó con el teléfono en la mano durante cinco minutos más, releyendo constantemente aquellas palabras con el corazón latiendo a toda prisa... ¿Por qué Gaara había mandado aquel mensaje?

Podría estar resentido por su desaparición, cualquiera estaría resentido cuando no obtiene respuesta de otro alguien, pero amenazar de ese modo implicaba una cosa muy sencilla, y esa era que alguien había hecho que su enfado volviera a acrecentarse.

No sabía muy bien si contárselo a Sasuke o no, conociéndole a él y a su orgullo probablemente respondería a la provocación del pelirrojo y eso era lo último que había que hacer. Se mordió el labio pensativa, su venganza al principio había sido divertida, le otorgó un poder que nunca sintió antes... pero estaba desembocando en tragedia al no saber manejar las consecuencias de sus actos.

Quizás si no reparaba mucho en el mensaje del joven la cosa acabase ahí y no pasaría nada, no lo sabía.

La alerta era muy obvia: debía hablar con Gaara para solucionar las cosas.

Se sentó en la cama con gesto serio pensando detenidamente en el último mes, el lado dulce del pelirrojo era cierto que le gustaba, había disfrutado en todos los sentidos de su compañía pero... no era una buena persona.

La noche de su cumpleaños fue de lo más esclarecedora cuando dos hombres con los que ella nunca hubiera hecho nada, la tomaron sin reparo a pesar de la falta de su consentimiento, ese tipo de ausencia en la moral de Gaara echaba para atrás a la peliazul. No, definitivamente ese asunto debía acabar y debía hacerse ahora.

Llamó nerviosa a Gaara para citarse con él y darle esa despedida repentina que había planeado en un inicio, lamentablemente la llamada se cortó.

-Vaya... se ve que ahora quieres ponérmelo difícil –resopló la Hyuuga.

Hizo dos intentos más de llamarle por teléfono y no pudo contactar con él, por lo que desistió enfadada y tiró el móvil contra el colchón.

Ya solucionaría todo más adelante.

En casa del rubio hervía una potente emoción la tarde siguiente, Neji y él habían decorado todo el salón con multitud de globos de colores, manteles a juego, e incluso pintaron una pancarta que clavaron en la pared en la cual ponía "Hinata, te queremos".

Cuando se sintieron satisfechos con la decoración pasaron a hablar del menú.

-Oye... ¿No nos hemos pasado un poco? Todavía quedan dos días para el viernes -se rió Neji.

-¡Es que no podía aguantar las ganas! Fiesta de reconciliación y encima tú vas a volver a tener contacto con nosotros... no, no podía aguantarme –sonrió el rubio.

-Podríamos invitar al resto, ya que Hinata también estaba resentida con los demás.

- Buena idea, espero que el teme quiera venir -sacó el teléfono móvil-. Me espera un buen rato de llamadas telefónicas, voy a parecer una operadora ofreciendo algo.

-Una operadora sexy -chinchó Neji burlándose de él mientras escribía la lista de la compra para hacer la merienda de la fiesta.

-¡Caaaaaalla! No estropees mi buen humor...

Uno por uno fue llamando a todo el grupo para citarlos, Sasuke, Ino, Sai, Shikamaru, Choji, Tenten... todo el mundo con quien quería pasar ese rato agradable. Con Sakura la conversación fue por otro rumbo.

-¿Quién querría ir a tu mierda de fiesta?

-Un respeto Sakura, es por Hinata, es nuestra amiga y debemos animarla entre todos... además...

-No me interesa -interrumpió la pelirrosa con mal tono-. Por mí como si se muere, ya bastante ha hecho.

Naruto tuvo que contenerse mucho para no darle una contestación cruel, no había dicho a nadie que Neji estaría allí para darles a todos una sorpresa, ya que la mayoría lo echaban de menos. Tras insistir varias veces terminó por desanimarse.

-Haz lo que quieras, si quieres venir ven, si no piérdetelo y lamenta no haber venido -colgó de mala manera.

Neji arqueó una ceja extrañado.

-Sakura nunca te había hablado así...

-Está resentida porque Sasuke y Hinata se han hecho muy amigos estos días, se entienden mejor de lo que nadie hubiera podido imaginarse nunca -explicó calmándose.

-Al parecer Hinata sabe derretir el hielo -bromeó Neji sobre el carácter del Uchiha.

-Bien, volviendo a la fiesta, vamos a comprar todo lo que haga falta y ya sólo queda prepararlo para el viernes, tú escóndete cuando vengan todos y sales de repente, ¿vale? -planeaba emocionado- cuando llegue Hinata será algo épico.

Neji sonrió ante el entusiasmo de su amigo, se notaban mucho sus esfuerzos por arreglar las cosas con su prima y ese gesto lo conmovió, sonrió con complicidad y deseó que el viernes llegara rápidamente.

Sakura por su parte estaba más furiosa que en toda su vida, discutió con Ino sobre el tema y la cosa no acabó en buen puerto. Ino le había dicho que malmeter así a Gaara e incluso mentirle sobre la relación de los otros dos había sido del todo inapropiado.

La pelirrosa cortó con todo presa de su orgullo y le dijo que su amistad acababa allí, por lo que ahora estaba prácticamente aislada de todo el mundo, de todos salvo de Gaara.

Al cual vería con más frecuencia en esa semana de cambios. Removió su café mientras lo esperaba pensando en las palabras que había intercambiado con Sasuke, le dolían más que nunca.

Lo amaba, lo amaba tanto que le dolía hasta respirar pensando en él, pero nunca había tenido sus sentimientos en cuenta, despreciándola constantemente... no podía seguir así.

Cierto pelirrojo le distrajo de sus pensamientos sentándose frente a ella.

-Perdón por retrasarme -se sentó con otro café en la mano-. Menuda cara me llevas...

-No está siendo mi mejor día, la verdad.

-Hinata me ha llamado varias veces pero no se lo he cogido, mientras tu querido amigo esté en medio no pienso tener contacto con ella.

-Hablas como si él tuviera la culpa, cuando la mala zorra es ella –farfulló elevando el tono.

-Me da igual lo que haya hecho ella, y te aconsejo que vigiles tu lenguaje cuando hables de Hinata, y sí, es una advertencia -el pelirrojo torció su gesto volviéndolo severo.

-Perdona... en fin... ¿Qué querías decirme?

-Pues... que tengo una idea para quitarme a ese imbécil de en medio y que tú puedas pasar más tiempo con él -dio un trago a su café y sonrió con malicia- pero no te lo puedo decir.

-¿Por qué no?

-Porque cuanto menos sepas, menos tendrás que preocuparte de mentir... espera mi llamada esta noche -se levantó tirando un billete a la mesa-. Te invito a lo que quieras.

Y sin más se levantó dejando a la joven perpleja... ¿Qué era lo que no podía saber? Esa sonrisa en la cara de Gaara daba más miedo que otra cosa.

Miró el billete sorprendida, la actitud de Gaara a veces era un total misterio...

Sasuke no había parado de darle vueltas al tema de Hinata, tenía un lío de sentimientos e ideas y no llegaba a ninguna conclusión clara: ¿cómo podría aclarar sus ideas? ¿Cómo averiguar si Hinata le gustaba o no?

Incluso había pedido consejo a Itachi, el cual tras reírse de buen modo ante el sonrojo de su hermano terminó por darle un consejo claro y conciso: un beso. La única forma de saber si él se estaba enamorando de ella o no, era tan simple como besarla, en ese momento descubriría sus verdaderos sentimientos.

Pero ¿y si por besarla es tropeaba esa amistad tan especial que estaban atesorando? Era lo único que lo frenaba.

Su móvil sonó de pronto, sonrió de lado al comprobar quién era.

-Hablando de la reina de Roma... -habló para sí mismo leyendo el mensaje.

"Necesito hablar contigo de algo serio, ¿podrías pasarte por mi casa un momento?".

¿De algo serio? ¿Le habría pasado algo a Hinata?

Cogió su chaqueta sin dudarlo y se dirigió a su casa con paso ligero tras responder, no quería preocuparse demasiado pero tras el encontronazo con el pelirrojo no podía evitar estar intranquilo.

Cuando la joven peliazul le abrió la puerta sonriente se relajó de pronto.

¿Era imaginación suya o cada día la veía más guapa?

-He venido en cuanto he leído tu mensaje... ¿Qué ocurre?

-Verás... la cosa con Gaara no creo que esté solucionada, así que quería pedirte que tuvieras mucho cuidado... por si acaso -no quería hablar explícitamente de la amenaza del pelirrojo.

-¿Sólo eso? ¿Ha pasado algo? -inquirió mirándola fijamente.

-No... no ha pasado nada pero... me preocupo.

Era tan tierna que el Uchiha no pudo evitar sonreír. Algo grande estaba despertándose dentro de él.

-Podríamos... cenar juntos... sólo si te apetece claro, no quiero decir con esto que me esté auto invitando... -le costaba casi hablar manteniendo la calma, él nunca se ponía nervioso.

La joven peliazul ladeó la cabeza comprendiendo el esfuerzo que le suponía decir ese tipo de cosas, le provocaba una sensación cálida saber que el Uchiha se esforzaba de ese modo sólo por ella.

-Claro que sí -dijo sonriente- cocino yo.

Ambos tenían su debate interno pensando en porqué se sentían tan bien en la compañía del otro, cuando nunca antes habían tenido nada que ver, era extraño sí, pero esa idea ejercía una atracción muy fuerte e hipnótica que causaba como resultado una atracción todavía mayor.

Hinata alternaba esta idea con el asunto pendiente con Gaara, porque ese tipo de cabos sueltos no podían tener un final sin más, debía hablarse y esclarecerse todo ese asunto.

La cena fue más que agradable, hablaban sin descanso riendo por varias anécdotas, además de planificar cosas futuras para hacer juntos.

El tiempo pasó volando sin darse cuenta pero no les importaba, sólo querían continuar con aquella situación, lo que no sabían, es que fuera aparcado en la calle de enfrente, Gaara miraba furioso al edificio desde el interior de su coche. Fumaba ávidamente bastante furioso, cuatro horas llevaba esperando a que Sasuke saliera y parecía que no había manera.

¡Maldito sea! ¿Acaso estaban haciendo algo más que hablar?

-Me aburro Gaara... vámonos ya, podemos hacerlo cualquier día –se quejaba Deidara.

-No, ya he esperado demasiado, va a ser esta noche... -repuso con la voz cortante.

-No soy el más indicado para hacer esto... soy muy amigo de su hermano...

Gaara se giró hacia el rubio con los ojos llenos de odio, no iba a tolerar más pulsos a su carácter. Kyo no decía nada desde el asiento trasero.

-Sí eres el más indicado, y te voy a explicar porqué: tú me debes un favor y en este grupo los favores se pagan. ¿Y por qué se pagan? Lo decidimos desde hace años y siempre ha sido así, yo te he cubierto cuando en su día te estabas liando por todas las esquinas de la ciudad con la novia de Itachi, ese que afirmas que es tan amigo tuyo, te cubrí varias veces y en situaciones muy jodidas... -interrumpió su perorata para dar una profunda calada a su cigarro-. Y te voy a decir más, también he cubierto muchas veces tu negocio de pasar droga a los chavales del local... ¿No te parece suficiente? Porque yo pagué un precio muy alto con Hinata cuando te tenía que devolver a ti un favor. Yo saldé mi deuda contigo y ahora tú vas a saldar varias deudas tuyas conmigo, no hay nada más que decir.

-Es sólo que me parece desmesurado lo que quieres hacer con Sasuke... sólo es un chaval, nada más -respondió temeroso de la reacción del pelirrojo.

-No sigas por ese camino Deidara, no si quieres acabar muy mal conmigo... -amenazó tajante.

-Deidara, tío, no seas pesado. Cumple y déjate de líos –aconsejó Kyo desde el asiento trasero.

El plan era claro y conciso, se llevarían a Sasuke al apartamento donde

"celebraron" el cumpleaños de la Hyuuga y lo que pasara allí, allí se quedaría...

-Mientras tanto toca esperar...

Tras ver un par de películas, hablar lo indecible y reír, la joven pareja pasaba los últimos minutos jugando a las cartas. Sasuke tenía muy claro que la joven le gustaba, pero quería llevar a la práctica el consejo de su hermano.

La peliazul por su parte, cada vez veía en mayor medida al moreno como una posibilidad para salir del pozo negro en el que ella misma se había metido siendo amada por primera vez. Aunque era pronto para decir eso.

-¿Será posible? He vuelto a perder...

-Pero si a Naruto siempre le ganas -reía Hinata contenta.

-El dobe es el dobe, cómo se nota que con él es todo más fácil -dejó las cartas en la mesa y miró su reloj-. Debería irme, mañana hay clase y ya te he robado mucho tiempo.

-Ya sabes que estoy sola en casa... no molestas, siempre eres bienvenido –le dedicó una sonrisa cándida y dulce. No quería que se marchara.

-Pues... otro día continuamos con la revancha de esta partida -se levantó nervioso, definitivamente no había reunido el valor suficiente por el momento.

-Claro, no hay problema... -la joven lo acompañó a la salida pero le cogió por el brazo antes de que se marchara-. ¿Podría... darte un abrazo?

El joven se giró un poco tímido hacia ella... resultaba realmente encantadora, y a pesar de repeler el contacto por norma general, esta vez le gustaba, le resultaba agradable.

-La próxima vez no preguntes, simplemente hazlo... -tiró de su brazo pegándola a él para después estrecharla con determinación. Le encantaba aquella cálida sensación de tenerla junto a su cuerpo.

-De acuerdo... -la joven apoyó la cabeza en su hombro, sintiendo el momento de manera muy agradable, tras unos segundos se separó y despidió de él.
-Mañana vendré a buscarte para ir a clase, ¿vale? Así me aseguro de que vayas -sonrió el moreno a modo de despedida.

Una vez se hubo marchado, la peliazul sonrió como una tonta... estaba claro que había algo entre los dos, aunque aún no se le pudiera poner un término concreto.

Sasuke caminaba sonriente de vuelta a su casa, tan inmerso estaba en sus pensamientos que no fue consciente de cómo salían Gaara, Deidara y Kyo del coche, caminando hacia él con paso brusco y rápido. Al llegar a un callejón, Deidara y Kyo se abalanzaron sobre el moreno sujetándolo por ambos brazos, presionándolo contra la pared.

-¿¡Pero qué coño!? -gritó el moreno sobresaltado.

-Buenas noches, Sasuke... contigo quería yo hablar...

Gaara se colocó frente a él con una sonrisa muy sádica en su rostro, sólo por esa expresión, Sasuke se temió la peor situación posible para prepararse mentalmente.

-Deidara tú... pero si eres amigo de mi hermano... -el moreno no daba crédito a semejante traición.

-De tu hermano, no tu amigo –se rió con sorna.

-Muy bien, no estamos aquí para hablar de eso... tú y yo tenemos un asunto pendiente, el cual vamos a arreglar esta noche...

-No tengo nada que hablar contigo -siseó con odio.

-Oh, sí. En eso te equivocas... -el pelirrojo se acercó hasta él, le agarró fuertemente del pelo y estiró levantando su cabeza para tenerlo a la altura de los ojos.

El pobre Uchiha gruñó de dolor apretando los dientes con fuerza, obligándose a no exhalar ningún quejido que excitara las malas acciones de Gaara.

-Veo que así prestas más atención, bien... como te decía, tenemos un asunto pendiente y te vas a venir con nosotros a tratarlo debidamente.

Porque como es lógico, los problemas serios se tratan en privado, como buenos caballeros... -Gaara reía mientras retomaba el camino hacia el coche, señalizando así que debían trasladarse al lugar acordado.

Mediante empujones, gritos e insultos que terminaron en serias amenazas, el trío metió a Sasuke por la fuerza en el coche y se lo llevaron sin demora al apartamento de las afueras de la ciudad.

Tras recorrer todo el camino, finalmente llegaron.

-Sacadlo del coche -ordenó el pelirrojo adelantándose para abrir el portal.

Sasuke se dejó llevar por el momento, quizás hubiera una mínima posibilidad de salir bien parado, aunque realmente no había muchas expectativas de ello...

Al llegar arriba, lo llevaron al cuarto donde ocurrió todo con Hinata, atándole en una silla de madera que colocaron en el centro del cuarto. El Uchiha no quería exteriorizarlo, pero su corazón latía frenético de pánico e incertidumbre, no es que el pelirrojo le ocasionase un profundo terror, en cambio, el dolor físico si es algo de lo que podría temer cualquiera.

Gaara sirvió una ronda de alcohol para sus amigos y se dispuso a hablar por fin con el moreno, colocándose frente a él.

-Bienvenido a mi segundo apartamento, en el que puede pasar de todo -advirtió guiñándole el ojo-. Y lógicamente, disponemos de la intimidad suficiente para que pase ese todo...

-¿Por qué no me dices de una puta vez lo que quieres, Gaara? -se le terminó la paciencia para alargar la situación.

-Uy... parece que nuestro invitado quiere terminar rápidamente la velada, muy mal Sasuke... ¿A que en casa de Hinata no tenías tanta prisa? -endureció su expresión apretando los puños.

-¿Nos has estado espiando?
-Esa no es la pregunta... la pregunta es qué coño hacías con MI Hinata, en su casa, a altas horas de la noche... ¿¡Qué estabas haciendo!?

El pelirrojo salió fuera de sí, perdió el control de su persona por unos celos totalmente exorbitados, alzaba el tono sin reparar en quién pudiera oírlo.

-No ha pasado nada... pero si hubiera pasado debería darte igual, Hinata no es tuya...

Antes de terminar su frase, Gaara había asestado un puñetazo violento y fuerte sobre la cara de Sasuke, el impacto desvió su cabeza al lado contrario con tanta fuerza, que fue perfectamente consciente de cómo cada vértebra de su columna chascaba. Reprimió un quejido de dolor al notar palpitante su mejilla, afortunadamente sólo fue el impacto lo que dolía.

-Vamos a dejar las cosas claras, morenito... -el pelirrojo se agachó a su altura para hablarle directamente-. Hinata sí es mía, de hecho, todo iba bien hasta que decidiste meterte en medio. Sé que está asustada por lo que pasó en este cuarto, concretamente en aquella mesa de ahí –señaló con la mirada-. Pero me va a perdonar y volveré a estar con ella perfectamente... pero para eso debes quitarte del puto medio para no confundirla. Como ves, es una tarea muuuuy sencilla, ¿no te parece?

Sasuke apretó los puños con rabia haciéndose daño al rozarse con las cuerdas de sus muñecas, le daba igual lo que le pasara a él en ese momento mientras Hinata estuviese a salvo de aquel loco psicópata.

Recuperó la postura mirándolo desafiante, cuando el pelirrojo pensó que su primer golpe había sido suficiente, Sasuke le escupió en la cara con toda su rabia. No tendría escapatoria, no podría librarse de lo que estaba a punto de suceder, pero sí podría salvaguardar su orgullo y su postura, dando toda la guerra posible hasta su último aliento.

-Que te jodan, Gaara -fue lo único que te dijo.

El pelirrojo se incorporó, cogió un pañuelo y limpió su cara en absoluto silencio, paseó brevemente por la habitación y se remangó su camisa con total cuidado, finalmente, volvió a su posición inicial sujetando al Uchiha de la barbilla, hablando muy pegado a él.

-Tremendo error Sasuke... tremendo error...

La paliza fue horriblemente brutal, el pobre Sasuke no había recordado ninguna situación similar en su vida que fuese tan dolorosa, casi no podía respirar de recibir patadas y puñetazos en los costados o en el pecho, sabía que tenía un corte en la mejilla por el escozor, la boca le sabía a sangre caliente y espesa que resbalaba por su barbilla, cuando la abría para respirar.

No supo cuánto tiempo duró aquello, sólo apretaba los ojos deseando que pasara rápidamente. Uno de los golpes fue tan violento que perdió el conocimiento por fin.

Deidara sujetó al pelirrojo al percatarse de este hecho.

-¡Para de una vez! Míralo... parece que está muerto... -musitó el rubio asustado.

-Respira, no hay peligro... pero ahora hay que deshacerse de él, creo que el mensaje le ha quedado claro -Kyo se agachó cargando con él tras desatarlo.

-Deberíamos dejarle en un hospital y marcharnos corriendo... tiene muy mala pinta.

-Cállate ya, Deidara, lo dejaremos en un banco a su suerte, no merece miramientos por todo lo que ha hecho -jadeaba Gaara cansado-. Por hoy ya hemos cumplido...

-¿Cuál es el siguiente paso? -preguntó Kyo.

-Bueno... ahora que Sasuke no va a molestar... creo que es hora de tener una charla con Hinata... -sonrió con crueldad limpiando la abundante sangre de sus manos.

A la mañana siguiente, Hinata se despertó feliz, había retomado la escritura de su blog con reflexiones mucho más positivas en las cuales cuestionaba nuevos modos de replantearse la vida.

Toneri le había escrito para decirle que estaba feliz de ver que su vida mejoraba poco a poco, recordando además la cita del sábado.

La joven casi se había olvidado de él en compañía del moreno, pero al recordar nuevamente el compromiso, su humor mejoró todavía más por momentos.

Ya casi estaba al día con las clases, su entusiasmo le ayudaba a trabajar mejor y esa oscura imagen de sí misma parecía mitigarse cada vez más hasta el olvido. Una vez se preparó, esperó en la puerta de su casa al Uchiha de un modo muy contento.

Al pasar los minutos se extrañó... ¿Por qué no aparecía, se habría dormido?

Comprobó su móvil varias veces pero no había ningún indicio de este hecho. Algo no estaba marchando muy bien...

-Sasuke... ¿pero dónde te has metido? -susurró llamándole al móvil.

-¿Hinata?

La voz no era la esperada, pero sí bastante parecida, cuando se percató de que se trataba de Itachi, un vértigo recorrió su estómago de un modo desagradable, poniéndole en estado de alerta.

-Sí... -dijo sin saber muy bien cómo responder.

-Soy Itachi, supongo que llamas preguntando por Sasuke...

El mensaje de Gaara empezó a resplandecer en su mente, reproduciéndose palabra a palabra, se temía lo peor.

-Sí, tenía que buscarme para ir a clase pero... no aparece.

-Verás... Sasuke está ingresado en el hospital... -sentenció el Uchiha mayor con tono triste y serio.

-¿¡Cómo!? ¿Qué ha pasado?

-Le han dado una paliza horrible... aún no ha recuperado la consciencia pero... está bastante mal...

La peliazul notaba sus rodillas flaquear y ceder ante su propio peso, la boca se le secó de pronto y el nudo en la garganta casi le asfixiaba.

No se había tomado la amenaza de Gaara en serio y aquello conllevó una desgracia total... que pagó la persona que menos lo merecía.

Preguntó a Itachi la dirección de donde se encontraban, tiró su mochila en mitad del salón y cerró la puerta apresuradamente para correr a verle.

Mientras avanzaba al borde del colapso, se increpaba por lo idiota que había sido, era su culpa, si hubiera avisado a Sasuke, si hubieran tenido más cuidado... muchos "y si" que ahora no servían de nada.

Y allí, en la calle a primera hora de la mañana, mientras corría todo lo que su cuerpo le permitía, lágrimas de culpa y dolor se difuminaban con el viento por la sangre derramada de Sasuke Uchiha.


Mi pobre Sasuke! T_T con lo que le adoro, y cojo y le maltrato D: pobrecito.

Aquí tenéis los resultados de la gracieta de Sakura, que por celosa y no estarse calladita, ha propiciado lo peor...
¿Cómo reaccionará Hinata al ver a Sasuke en este estado? ¿Cómo arreglará todo el revuelo que ha montado su deseo de vengarse de Gaara?
En cuanto a Gaara, ya habéis visto todo lo que es capaz de hacer... ¿Qué le dirá a Hinata? ¿Considerará que Sasuke ha tenido suficiente? ¿Y qué pensáis que hará Sakura cuando se entere? Muchas preguntas en el aire! .

Muchas respuestas habrá en el próximo capítulo! ò.ó

REVIEWS:

Lizeth de Uchiha: Hinata lo tiene muy complicado ahora, porque Gaara está más que dispuesto a luchar por ella, no de la mejor manera, eso está claro, pero sí que quiere luchar por su amor. Por lo que a raíz de esto le va a proponer un trato muy, muy peligroso. Hinata deberá medir con cuidado cada paso que dé, porque ahora está muy claro que Gaara está dispuesto a todo con tal de recuperarla... se nos ha vuelto más loco todavía D: Espero que te haya gustado el capítulo! Un besote! ^^

mc7frd: ya ves que si le ha ardido, está rabiosa perdida jajaja, pero por su culpa se van a torcer mucho las cosas... Un abrazo muy grande!

xXDokuro-MiyamuraXx: siento hacerte odiar más a Sakura, en esta historia ciertamente es fácil cogerle asco xD soy mala muahaha, el encuentro con Toneri está próximo, seguro que te gusta :) y en cuanto a Gaara, sí, a mi me duele ponerle tan malo, pero tiene una maldad muy atractiva que queda estupenda para usar en cada capítulo, siéndote sincera me encanta cómo habla cuando se enfada (el monólogo con Sasuke momentos antes de torturarlo por ejemplo) pero su lado tierno no ha muerto y saldrá a ratos, que también lo hacen muy atractivo. Espero que sigas disfrutando la historia :) un abrazo!

cherrymarce: por eso prefiero que Toneri le ayude a aliviar un poco su estrés, sino la pobre Hinata sería un imán de gente loca jajaja acertaste de lleno con tu frase, esto iba a arder, y en efecto, gracias a la aportación de Sakura, ha ardido mucho :( espero que te haya gustado el capítulo! Un beso! ^^

Hime-23: el encuentro con Toneri viene ya mismo :) será un momento de relax total para la pobre Hinata. En cuanto a Sakura sí, ha complicado todo de la peor manera posible, ya veremos qué soluciones adopta Hinata... Un abrazo!

Y hasta aquí por hoy! Espero que os haya gustado y que por favor comentéis, sobre todo quiero ver vuestras reacciones con el pobre Sasuke D:

Un abrazo a todos! ^^