Capítulo 11:

-Cuarenta minutos antes-

Sebastian entró en el despacho de su joven amo.

-¿Dónde estuvo Maylene toda la noche?- Este se sorprendió, nadie le había dicho de la desaparición de ella.

-La secuestraron, fue Alexia.- Respondió mientras echaba té en una taza.

-¿Con que motivo? Entiendo que me quisiera a mí a ti o incluso a Ishiki.-

-Tengo entendido que es el misterioso hombre que ataca a las mujeres en Londres.-

-Pues de hombre tiene lo que tú de santo.- Sebastian se sorprendió, pero en el fondo sabía que tenía razón.

-Sebastian, protege a la mansión.-

-Yes my lord.- Respondió mientras se inclinaba.

-Ahora-

-¡NOOOO!-El grito de Maylene alertó a todos y cada uno de los presentes.

-Eres bueno, pero tus movimientos fallan y te distraes.- Susurró Alexia en el oído a Ishiki el cual cayó al suelo con una gran mancha de sangre. Los pétalos de las rosas blancas, que minutos atrás habían volado ahora estaban manchados de sangre.

La sangre de Ishiki.

Maylene con los ojos llorosos se levantó del suelo y se dirigió hacía la malvada mujer.

-¡Te mataré con mis propias manos!- La pelirroja disparaba balas, que volaban por todos lados.

Mientras tanto, Beast, Bard y Finnian miraban con impotencia como la chica con rabia en sus ojos intentaba matar a la asesina de su hermano.

-Hay que detenerla o resultará herida.- Susurró Beast dando un paso hacia adelante.

-¿Qué es eso?- Preguntó de pronto Finnian, señalando a un cuerpo alargado dirigirse hacía la mujer vestida de lila.

-Eso es… ¡Snake! Está vivo.- Beast se emocionó tanto que cuando se dio cuenta Alexia ya estaba en los suelos, la serpiente la había mordido.

Los hombres de negro al ver como su ama caía dieron retirada y se largaron por donde vinieron.

-Ishiki.- Maylene lloraba con impotencia al ver el cadáver de su hermano tendido a sus pies.

-No llores… eres una mujer fuerte.- Sebastian no tardó en venir y ver todo lo que había pasado. Se acercó a Maylene e Ishiki le sonrió.

-Cuídala por mí, te la encargo.- Y con esas últimas palabras cerró los ojos para no volver a abrirlos nunca.

-Ishiki… Ishiki abre los ojos, te necesito conmigo.- Susurró Maylene.

-Pov´s Sebastian-

En un momento dado los hombres se retiraron, no les perseguí. Cuando llegué a la entrada vi el cuerpo de Alexia tendido en el suelo, una serpiente y el mismo dueño al lado del cuerpo. Quise acercarme a él, pero oí los sollozos de Maylene. Me puse a su lado y vi a Ishiki con una sonrisa.

-Cuídala por mí, te la encargo.- Luego cerró los ojos. Maylene empezó a llorar aun más fuerte que antes. Agitaba el cuerpo de su hermano y le daba fuertes bofetadas en la cara.

-¡Despierta, no me gusta este juego!- Le cogí la mano antes de que la estampara otra vez en la mejilla de Ishiki.

-Maylene, esto… no es un juego.- Ella había girado su cabeza y me miraba con rabia por detenerla de su acción, suavizó su rostro y volvió a llorar.

-Maylene.- Beast se acercó a ella y la abrazó.

El joven amo no tardó en venir y ver el estropicio que había en el jardín. Y yo como buen mayordomo les ordené a todos que recogieran, pero no me esperé lo que vino después.

-¡Como puedes decir eso! Mi hermano acaba de morir y tú quieres que recojamos esto.- Maylene estaba furiosa, sus ojos lo demostraban y sus acciones no eran propias de ella, pues al segundo siguiente estampó su mano contra mi mejilla.

-¡Maylene!- El joven amo decidió intervenir.

-Yo… lo siento…pero.- Bajó la cabeza y se fue de allí.

-May…-

-Déjala Mally, seguro que necesita estar sola. Que hacen aun ahí recojan esto en cuanto antes.-

-Yes sir.- Me di la vuelta y vi al joven amo enfrente de Snake.

-No has dudado en matar a esta mujer que en ningún momento te ha atacado.-

-Se equivoca, más de una vez nos ha intentado matar. Dice Wilde.- Me acerqué y me quedé al lado de mi amo.

-¿Dónde has estado todo este tiempo?-

-¡Snake!- Beast llegó corriendo a abrazar a su querido amigo.

-Beast, estas viva. Dice Oscar.-

-Claro que lo estoy, ¿dónde has estado esto este tiempo?-

-Buscándoos. Dice Goethe.-

-Sebastian, podría…- No continuó y vio al joven amo. Vi como se sonrojó, por un momento pensó que yo era Black y no su superior.

-Que se quede, alguien tiene que reemplazar a Ishiki.- Eso me sorprendió, aunque en el fondo se que le afectó la muerte de este.

-Con Maylene-

La pesadilla se volvía a repetir, el destino me castiga por todo lo malo que hice en el pasado.

Estaba sentada a la sombra de un árbol, en mi cabeza se repetía una y otra vez la misma imagen.

Alexia retirando su espada del estomago de mi hermano.

De todas las personas del mundo a Ishiki es al cual más amo. Él fue mi confidente durante mi infancia y cuando lo volví a ver por un momento pensé que esos recuerdos volverían.

-¿Por qué…?- Sollocé, mis lágrimas no paraban.

Me levanté y vi como alguien se acercaba, quería atacarle pero vi a Ishiki, corrí hacía él y lo abracé.

-¡Ishiki!- Me devolvió el abrazo, era tan cálido y lleno de amor.

-Maylene.- Levanté la cabeza para ver unos ojos rojos.

-Tú no eres…-

-Lo siento Maylene.- Bajé la cabeza y me refugié en el pecho de Sebastian.

-Esto no tenía que haber acabado así, ella me quería a mí; debí haberme ido con ella.-

-No.- Mis lágrimas aumentaron, solo por pensar en ello me hacía sentir mal.

Estuvimos allí durante horas, de pie. El acariciándome el pelo y diciéndome palabras de consuelo. Jamás pensé que Sebastian fuera así.

Me desperté en mi cama, aun no había amanecido, pero no podía estar encerrada más en esa habitación.

Fui a la entrada, ya no había cadáveres y el cuerpo de Ishiki ya no estaba.

¿Dónde estará?

Giré mi cabeza para buscarlo con la mirada.

-Si buscas el cuerpo de tu hermano no te molestes, aquí no está.-

-Mally…-

-Lo siento mucho…-Ella se acercó a mí y me dio un abrazo.

-No lo sientas, el destino no me depara un bonito futuro, y eso siempre lo he sabido.-

-¿Sabes?, eso fue lo mismo que pensé al ver como sacaban el cuerpo de Doll delante de mis ojos, pero luego apareciste tú con tu generosidad y me enseñaste a dar segundas oportunidades. Ahora te lo digo yo, dale una segunda oportunidad a la vida.-

-Pero nadie le dio una segunda oportunidad a Ishiki.-

-Maylene no hagas como que eres a la única que le ha afectado esto. Todos en esa mansión están dolidos. Mañana será el funeral de tu hermano, así que descansa.- Me sorprendí al oír eso.

-C-claro.-

-Venga, yo te acompaño.-

-A la mañana siguiente-

-Pov´s Ciel-

Sebastian me levantó temprano, me vistió y me puso el desayuno delante. No tenía ganas de comer, antes vi la cara de Maylene y no me gustó verla así.

Cuando salimos de la mansión rumbo a la iglesia vi la cara de todos. Mentiría si digo que no me ha afectado en nada la muerte de aquel muchacho. Entiendo el dolor de Maylene.

Llegamos a la iglesia y después de las palabras del cura lo enterramos. Undertaker estaba allí y como siempre tenía su cara de burla.

-He He He ya no le veo tan contento conde.- Me irrita su voz.

Cuando tuvimos que irnos Maylene se quedó allí un rato más, a su lado estaba Mally y Sebastian.

Quizás después de esto el futuro le sonría y a ella un poco.

Pensé al darme la vuelta y ver a Lizzy sonriéndome.

Seguro que su futuro será un poco más especial que su presente.

Continuara…


Si, desde un principio Ishiki no tenía un final feliz. No me pidan que lo resucite porque no es demonio como Sebastian. (O si…)

Naaaah, no se emocionen que no resucitará.

Un minuto de silencio por este hermoso personaje

¿Os gustó este capítulo?

Espero que si *cruza los dedos y cierra los ojos*

Saludos a:

Shadechu Nightray

Los personajes no me pertenece, excepto Ishiki (el cual yace muerto) los demás son todos creación de Yana Toboso.

With love:

Mihaela-Taka