Notas del Autor: ¡Hola!

¡Lo prometido es deuda! Y aquí está la nueva entrega de este fanfic…

Procuren mantener su boca cerrada mientras leen. (Que será difícil, ya que habrá una que otra sorpresita) Jijiji

Respuestas a los Reviews al final.

Disfruten su lectura.

Los tímidos ojos de la chica se movían nerviosos en todas direcciones.

Parpadeaban alertas y volvían a observar el perímetro a su alrededor.

Frunció el ceño al comprobar varias miradas femeninas sobre su acompañante, que en ese momento comía frente a ella un delicioso helado.

Gruño.

"Zorras"

Se cruzo de brazos y piernas mientras se reacomodaba sobre su asiento, visiblemente incomoda. -¿Ya terminaste, Goku?

El alto guerrero, que se encontraba cómodamente sentado sobre una de las mesas del lujoso restaurante Italiano comiendo con una insufrible satisfacción su helado de chocolate el cual había sido el más delicioso que haya probado en toda su vida, miro a su "novia" con cierta sorpresa por la pregunta. -¿Ya quieres que nos vayamos, princesa?-

-Ya-Contesto secamente y de mal humor la peli-azul, mirando con ojos asesinos a la mesera que pasaba en ese momento, la cual miraba embobada a Goku.

Como todas las malditas chicas del restaurante.

-¡En un momento!-Contesto con una sonrisa el saiyajin, mientras le daba una nueva cucharada a su helado y se lo metía con lentitud y delicia a la boca, cerrando los ojos y sintiendo el placer del sabor.

El suspiro general de las mujeres que lo miraban alrededor se oyó a lo largo del restaurante, todas visiblemente afectadas por ese par de inocentes movimientos, tan varoniles y seductores al mismo tiempo.

Todas excepto cierta princesa saiyajin, quien echaba humo por las narices.

"¡Ya es suficiente!" Pensó entonces, llevada por el enojo y cierto arranque de ira que no supo bien por qué. "¡¿Cómo se atreven esta bola de zorras a mirar de esa manera a MI NOVIO?! ¡Hump! Ahora mismo les demostrare quien manda aquí…"

De pronto, Bra se coloco en pie, tirando de paso la silla en la que estaba sentada por la brusquedad del movimiento y se inclino sobre la mesa para alargar la mano y acariciar la mejilla de Goku, el cual al sentir su suave caricia le miro sorprendido y asustado a la vez.

"¿Qué demonios le pasa a Bra?"Fue lo único que atino a pensar, parpadeando confundido.

Acto seguido la joven sonrió seductoramente y comenzó a caminar alrededor de la mesa hasta llegar a donde estaba sentado su acompañante, y sin previo aviso, se volvió y se sentó con lentitud sobre sus musculosas piernas.

Coloco los brazos sobre sus fuertes hombros.

Le miro a los ojos.

"Tomen esto, perras"

Y le beso.

Su boca se movió diestra sobre la de él, mientras sentía como Goku comenzaba a responder rápidamente a sus apasionados labios, los cuales comenzaron a aumentar el ritmo a medida que las manos del saiyajin (quien dejo caer el helado y la cuchara) se posaran sobre su espalda y muslo, intensificando el acercamiento de ambos cuerpos.

Bra sintió de pronto, debajo de ella, cierto bulto crecer entre los costosos y elegantes pantalones negros de su novio, lo que la hizo gemir entre besos y moverse levemente encima de su pelvis, consiente, de que eso solo lo haría enloquecer de excitación.

Funciono.

-No Bra…-Rogo Goku contra sus labios, mientras cerraba los ojos y apretaba los dientes. –No hagas eso…Nos están mirando…

La princesa sonrió, felicitándose a sí misma por causar en un hombre mayor tal reacción. Y malvadamente volvió a moverse inocentemente sobre él, restregando sus pompis contra los pantalones del saiyajin, quien gruño silenciosamente y apretó los dedos sobre la piel de la chica. -¡No, ah!

-Ejem… ¡EJEM!

Ambos de detuvieron ante el sonido insistente de cierto visitante.

Bra y Goku, aun jadeando por el extendido y candente beso, alzaron la mirada para ver quien había osado interrumpir su momento de pasión carnal.

Se encontraron con un gerente del restaurant que les miraba sumamente ruborizado.

Y furioso.

"Oh oh" Pensó Goku, sintiendo las piernas de la chica tensarse contra su cuerpo.

Algo le decía que esa sería la última vez que probaría ese delicioso helado de chocolate en toda su vida.

Caminaba lentamente por la acera.

Su mirada triste y vacía clavada en el suelo.

Suspiro.

Sus cabellos azotando su rostro, el viento despeinaba su descuidado peinado.

Pensaba.

Lloraba.

Se sorbió la nariz y se limpio una lágrima.

Suspiro de nuevo.

Apretó el celular que sostenía en su mano derecha y la puso frente a su rostro.

Miro la pantalla y entrecerró los ojos.

Leyó el mensaje como lo había hecho las ultimas 30 veces.

Le dolió cada palabra.

Cada letra.

"Te quiero fuera de mi departamento antes de que vuelva del trabajo, no intentes hablarme ni buscarme. No vuelvas a menos que yo te llame. TRUNKS"

Sus pasos pausados mantenían un ritmo uniforme desde hacia una hora.

¿A dónde iría? No lo sabía.

¿A quién acudiría? Tampoco podía saberlo.

Solo necesitaba caminar, llorar. Gritar.

Frunció el ceño y apretó los dientes.

¿Por qué la vida era tan injusta con ella?

Es decir, desde que ella era pequeña no había tenido nunca la atención suficiente de sus padres como para decir que había sido la niña mimada de los Son, ni mucho menos.

Es más, ni siquiera lo necesitaba. Ella encontraba todo lo que una pequeña saiyajin quería y añoraba tener; Un compañero de combate.

Su abuelo.

Su amigo.

Su todo.

No faltaba más. Ella era feliz. Todos los días, todo el tiempo, el era su acompañante eterno. Su consejero fiel, su más íntimo prójimo con el cual siempre encontraba un momento de tranquilidad, de lucha, de diversión, de libertad. El único hombre que podía verla llorar, el único que podía escuchar sus problemas (Pocos en ese entonces) El que la impulsaba a seguir adelante, a seguir luchando, a soportar los golpes de la vida y contestarle con mas golpes hasta ganar. ¡A ser una digna guerrera saiyajin! Valerosa y de principios.

Y el siempre estaba ahí para mirarla orgulloso, con esa sonrisa que alegraba a todo el mundo, que la enternecía y la animaba. Que incluso en los peores momentos la contentaba…

Ese abuelo que ya no estaba.

"¿Por qué no vienes? ¿Dónde estás?" Pensaba, afligida. Aumentaba su ki continuas veces para llamar su atención, sin embargo no había ninguna señal de su abuelo.

Sintió mucho frio.

De pronto se sintió muy sola.

Se abrazo a sí misma.

Se recordó a sí misma como una niña triste…

Ella, una niña única, solitaria en el cruel mundo del ser humano, quien a su vez era marginador, peligroso, obscuro, prejuicioso.

Se estremeció al revivir las crueles palabras de sus compañeros de escuela.

Eran crueles…

"¡Eres una niña rara!"

"¡No es cierto, no soy rara!"

"¡Mi mamá dice que tus papas son brujos!"

"¡No es cierto! ¡Deja de decir mentiras!"

"¡Solo las brujas pueden volar! ¡BRUJA!"

"¡No me digas así! ¡CALLATE!"

"¡Bruja, bruja, bruja, bruja, bruja!"

"¡CALLENSE! ¡DEJENME! ¡NOO!"

"¡BRUJA, BRUJA, BRUJA, BRUJA, BRUJA!"

"¡NOOOOOOOOOOOOO!"

-No- Susurro la pelinegra, aun andando por la calle.

Se dio cuenta de que su rostro estaba empapado de lágrimas de nuevo, y procedió a limpiar su rostro con su suéter. Se sorbió la nariz y suspiro.

Miro al cielo, cerró los ojos y deseo regresar al pasado.

A su feliz pasado.

"¡Abuelito no puedo!"

"¿De qué hablas Pan? ¡Claro que puedes! ¡Inténtalo otra vez!"

"¡No puedo! ¡No puedooo! ¡Buaaaa!"

"Vamos pequeña. ¡Las guerreras no lloran!"

"¡Snif…Snif…Pero…!"

"Nunca conocí a una niña tan fuerte como tú, Panny. Créeme que cuando digo que puedes, ¡Es por qué puedes de verdad!"

"Snif… ¿de verdad?"

"Si pequeña. Inténtalo una vez más. Ahora utiliza todas tus fuerzas ¿bien? Concéntrate…"

"Snif… Ok… Snif"

"Confía en ti misma, Panny. Tu todo lo puedes"

"Yo todo lo puedo"

"Exacto. Tu todo lo puedes… Ahora, comienza. 1…2… ¡Ahora!"

(¡!)

"¡ABUELITO LO LOGRE!"

"¡FELICIDADES PAN!"

"¡LO LOGRE LO LOGRE LO LOGRE!"

"¡ERES UNA NIÑA MARAVILLOSA! ¡Estoy tan orgulloso de ti!"

"¡Siii! ¡Te quiero mucho abuelito!"

"Y yo a ti, Panny"

-¡Hey Pan!

Sus pensamientos y caminar fueron interrumpidos por una vos familiar que la llamaba a lo lejos.

Se volvió para ver a Pizzy, su amiga del club de baile con la cual había practicado interminables veces para poder calificar a las finales.

Y lo lograron. Juntas.

Sonrió un poco.

Por lo menos ella la necesitaba.

"No soy una inútil después de todo…"

-¡Por el amor de dios, Pan! Te he estado buscando todo el día. ¿Por qué faltaste a los ensayos de ayer y antier?

Pan bajo la mirada y frunció el ceño. Lo último que quería era un regaño.

Recordó a Trunks y sus crueles palabras y regaños hacia ella. Sus hombros se tensaron de miedo al revivirlo en su mente.

"¿Qué…? ¡Pan, ¿Qué demonios haces?!"

"Hum… Lo siento, solo… quise darte un beso mientras dormías"

"¿Solo quisiste? ¡Demonios Pan! ¡Ese tipo de estupideces son las que no soporto de ti!"

"Yo…eh… lo siento. Solo que te vi dormido… estabas tan guapo y tranquilo"

"¡ESTABA tranquilo! Ahora solo has conseguido molestarme y enojarme. ¡Bah! ¿Por qué no te vas?"

"¡¿Qué?! No Trunks… No quiero irme. Por favor"

"¡Estaría más feliz contigo lejos! Así no podrás molestarme mientras duermo…"

"¡No lo volveré a hacer! ¡Lo siento! ¡Por favor déjame estar contigo!"

"Bah. Déjame en paz"

-¡PAAAAN! ¡Hey! ¿Me estas escuchando?

Parpadeo.

La mano de su amiga se agitaba delante de su rostro con insistencia, intentando inútilmente llamar su atención.

-¡Dios! ¡Estás en la luna! Por suerte te he encontrado hoy. Le pregunte a tu tío Goten por ti cuando me lo encontré en la tienda de joyería y me ha dicho que no te…

-¿Tienda de joyería? ¿Tío Goten?

Pan miro a su amiga con sorpresa. ¿Su tío en una joyería? A él no le gustaba usar anillos o cadenas lujosas. No era de ese tipo de hombres.

¿Entonces?

-Si, me lo he encontrado hoy comprando un GRAN conjunto de pendientes y pulsera hermosos… ¡Y costosísimos!

-¿Pendientes y pulsera? ¡Pizzy, estaba comprando algo para una mujer!

-Al parecer… ¿Tu sabias que tenia novia?

-No, ¡No lo tiene! El me cuenta todo siempre… Ya me lo hubiera dicho.

-Pues no sé, pero era para una chica. ¡Espero esta sea la buena y por fin logre casarse! ¡El pobre se lo merece, es tan…!

Pero Pan ya no la escuchaba.

¿Por qué no le había dicho que le gustaba alguien?

¿Por qué no le había llamado para pedirle consejos sobre cómo conquistar a una chica?

Algo andaba mal con todo esto…

Casi dolorosamente, una idea muy mal parada le cruzo la cabeza por un par de segundos.

Pero desapareció con la misma rapidez que llego.

Pan sonrió. No, era imposible que su tío se metiera con su peor enemiga.

Nah, imposible.

Esa perra no sería capaz.

El viento se detuvo.

Las partículas físicas comenzaron a aparecer por millones.

Cientos de millones al mismo tiempo.

Hasta formar un ser humano en la escena.

Apareció, en medio de un cementerio, un cuerpo, un rostro, dos manos, dos piernas. Dos ojos, tan azules como el cielo y miles de cabellos, blanquecinos como la ceniza. Sus cejas, fruncidas. Sus puños, apretados. Emitía un gruñido de lo más profundo de su garganta.

No podía controlar la ira dentro de sí.

Quería morirse.

Quería irse.

Desaparecer…

Todos sus sueños, todas sus esperanzas, sus ilusiones, sus expectativas y metas.

Todas muertas.

Como ella.

Parpadeo, intentando no llorar, mientras levantaba la vista y miraba delante de si, una enorme lapida, pesada y gastada con el nombre de MAI grabado en el medio superior, y su año de nacimiento y muerte plasmados debajo, para rematar con una hermosa dedicatoria al final.

"Gran Hija, Gran Hermana, Gran Amiga, Excelente ser humano"

Su garganta comenzó a oprimirse, sus ojos comenzaron a nublarse. La temperatura de su cuerpo se elevo, comenzó a temblar de los hombros, sus piernas flaquearon ante la presión de la tristeza y fatiga. En un momento fatídico de debilidad, se derrumbo.

Cayó al suelo de rodillas, llorando como un niño pequeño.

Incrusto sus manos sobre la tierra, agarrando entre sus dedos la humedad y resentimiento de su estado de ánimo en picada. Vio sus propias lágrimas caer directamente entre sus manos, mientras un escozor sobre su rostro no lo dejaba pensar con claridad. Miro sus cabellos, ya largos y descuidados sobre su frente, victimas de mucho tiempo sin cuidarlo ni cortarlo. Miro las mangas de su camisa de trabajo, le quedaban flojas, a raíz de su delgadez cada vez más evidente a partir de su falta de alimentación.

¿Dónde estaba Trunks?

¿A dónde había ido?

¿En que se había convertido?

"Murió" Le respondió una obscura vos en su cabeza, antes de entregarse al llanto ínfimo del que pierde a un ser amado, sobre la tumba de su difunta esposa.

-Mai…

Su llanto resonaba a lo largo del cementerio. Lastimoso, herido. Triste.

-¡MAI!

Grito. Apretó los puños de nuevo, detectando la sangre y el dolor sobre sus uñas, víctima de numerosas raspaduras sobre la rocosa superficie de la tumba. Sus hombros no dejaban de temblar, no podía ver victima de las lágrimas inagotables. ¿Es que algún día acabaría ese suplicio?

Apenas conteniendo sus ganas de explotar y destruirlo todo. Se arrastro con lentitud a través de las flores secas y tierra mojada que se encontraba por encima de la lapida, recostando su confusa cabeza sobre el frio mármol blanco. –Perdóname…

Como siempre, nadie le contesto.

-No quise hacerlo. Ella… La necesito para calmar mis… mis malos pensamientos…

Abrió los ojos para ver el horizonte a lo lejos. La forma de las nubes, todas tenían el rostro de una mujer, una hermosa mujer joven.

-Se que no está bien… Pero…Si no lo hago con ella, lo hare con gente inocente… ¡Necesito desfogar mi odio en algo!... ¡EN ALGUIEN!

El trabajo ya no le llenaba. Los amigos ya no le divertían. El dinero no le interesaba. Los negocios no le atraían. Los autos no le satisfacían. El sexo ya no le complacía. Las mujeres no las deseaba. Nada podría sacarlo de ese profundo e infinito oyó negro nunca…

Solo el dolor…

-Soy una basura-Sollozo. –Te he engañado, Mai… Con esa maldita puta…

Se sorbió la nariz, mientras lentamente clavaba los ojos en el mármol en el que estaba acostado de cuerpo completo. Estiro el cuello para besar con los labios el frio material.

-Yo solo soy tuyo. Solo soy tuyo…

Lo beso de nuevo.

-Te prometo que ella se arrepentirá… No te volveré a engañar…

De pronto su depresión se convirtió en coraje.

En rabia.

En ira.

-Ella… ¡Solo ella puede resistirlo!

Furia.

Resentimiento.

Odio.

-¡Solo ella sufrirá!

Rencor.

Envidia.

Lástima.

-Se lo merece…

Desolación.

Tragedia.

Muerte.

-Me provoca, la deseo…

Muerte.

Muerte.

Muerte.

-La hare pagar por hacerme pecar…

Muerte.

Muerte.

Muerte.

-Morirás, Son Pan.

Reaparecieron frente a la entrada de la corporación capsula.

El la sujetaba de la cintura con su musculoso brazo, atrayéndola muy posesivamente junto a su cuerpo. Uniendo ambas anatomías en un toque bastante intimo y provocador. Escandaloso incluso…

Pero ella no parecía tener objeción.

La sonrisa boba y la mirada enamorada en la cara de ambos lo decía todo.

-¿Te divertiste, princesa?- Pregunto Goku, aun sin soltarla. En la mano libre traía una docena de bolsas llenas de ropa y accesorios carísimos para caballero. Su nuevo guardarropa.

-Sip- Contesto rápidamente la joven, ruborizándose. Se mordió el labio, intentando mandarle una señal mental al saiyajin de que la besara. Realmente quería un beso en ese momento…

Estaba comenzando a volverse a dicta a su contacto.

-¿Mucho?-Pregunto insistente el alto guerrero, abrazándola con más fuerza e inclinándose sobre ella para acercar sus rostros y poder rozar sus narices. Sintió el cuerpo de Bra corresponder al acercamiento, tensando sus músculos, deseosa.

-Mucho…-Repitió la princesa, embobada, antes de soltar una risita tímida de colegiala enamorada y abalanzarse sobre su boca, agarrando entre sus dientes su labio inferior y tirando de el con insistencia.

-Ah...-Gruño con deseo el hombre, sintiendo en todo su cuerpo el dolor de los dientes de ella sobre su labio, antes de soltar las bolsas de ropa sobre el césped y agarrar el cuerpo de la chica entre sus manos y alzarla, obligándola a enredar sus largas piernas sobre la dura cintura del saiyajin. –Esta noche serás mía… Bra…

La peli-azul dio un respingo de excitación, sintiendo cada palabra del guerrero sobre su lívido, aumentando gigantescamente su deseo momentáneo en un lujurioso estado de delirio sexual. De pronto sintió muchas ganas de tenerlo… tan cerca.

Tan adentro…

-Llévame a mi cuarto- Rogo junto a la boca de Goku, la cual la estaba devorando con su boca y manos, las cuales había colocado sobre sus muslos para que no se cayera. –Llévame ¡Ahora!

Fue callada con un nuevo beso, apasionado, sediento. Deseoso. Bra abrazo el ancho cuello masculino, mientras clavaba sus dedos sobre los cabellos alborotados del saiyajin. Jadeaban, respiraban con dificultad. Ambos querían lo mismo, lo sabían, podían olerlo. Podían sentir el cuerpo del otro temblar de lujuria. Goku subió una mano hasta el trasero de la joven, apretándolo.

-Ah- Gimió ella, a modo de respuesta. Ruborizándose. Lo abrazo con más fuerza y comenzó a moverse provocativamente contra él, pegando sus pechos y caderas a los duros músculos masculinos, los cuales se tensaron al sentir el inquisidor contacto. El saiyajin contuvo un gruñido de excitación y apretó ambas manos sobre su trasero, aun teniéndola a horcadas sobre él. –Goku, vamos ya…

Ya no podía soportarlo más.

Seria esta noche, y nadie los detendría esta vez.

Antes de llevarse una mano a la frente

Antes de materializar su cuerpo y el de ella como uno solo.

Antes de detectar el lugar donde reaparecerían…

-¡¿PAPÁ?! ¡¿BRA?!

Antes de darse cuenta…

Goten había llegado.

Continuara…

Notas de Autor: ¡CHAAAAAAAAAAAN!

No sé, me gustaría ver su cara en este momento. Ha de ser algo de película de miedo Jajaja ¿Qué les ha parecido? Si, lo sé. Otra vez los deje con las ganas de Lemon. Pero ya pronto…ya pronto. Pónganse un hielito o algo…

Agradecimientos Infinitos:

otakuanime771: Si, enserio que me ausente mucho tiempo. Lo siento por eso, pero ya estamos aquí. Y la inspiración viene por sí sola. Espero tener listo el próximo capítulo pronto. Saludos.

Ligh hodel: JAJAJAJA el pobre Goten, ya lo veras tu. En el próximo capítulo…

Shiroikari: Si, a mí también me gustaría que eso pasara. ¿Y quién sabe? A lo mejor pase, tal vez no. Espera el próximo capítulo. Estará interesante. SALUDOS :)

Elizabeth: Oh sí. Son tan lindísimos. Y ella ya está cayendo poco a poco… Solo esperemos a que cierta personita no los separe… esperemos. Jijiji.

Naoko Ichigo: ¿Verdad que si? Pan acabara mal, es lo único seguro en este finc… ¿O no? Uhmm… sería interesante darle más poder. Tal vez incluso… Hey me has dado una idea… jejejeje. (¡Walking shadow! ¡Ya me lo leí! ¡Si tradúcelo! ¡Hazlo! Lo amare…) Saluditos.

InuKidGakupo: Enserio que sí. Perdón por tardarme tanto. Te debo muchos capítulos buenos por hacerte esperar tanto. A mí también me gusta hacerla sufrir, es como… un desfogue Jajaja Oh! Y Trunks, si, el pobre cada vez pinta mas mal… No sé qué hacer con él. Y Bra y Goku, si… tan lindos. ¡Y tan calientes ese par! Ya verás el siguiente capítulo, te encantara te lo prometo. (Respecto al Vos –Voz) Si, en efecto soy de México, y aquí es Voz de sonido. No existe el Vos. Pero al corregir mi fanfic el corrector lo cambia solo y no me doy cuenta… Equis, procurare prestarle más atención a ese detalle, gracias por el dato. Saludines.

Laura: JAJAJAJA si le quitaría lo divertido. Realmente creo que este fanfic se hizo más para hacerla sufrir que para ver juntos a Bra y Goku, pero ellos también tienen lo suyo Jajaja. Saludos.

Muchísimas gracias a todos los Reviews. Todos son tan lindos y tan… ¡Tan eso!

Nos vemos el siguiente capítulo.

AlexanderMan.