Hola y Bienvenidos, Espero disfruten la lectura y que tengan un maravilloso día, los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi.
"Felicidad Sin fin"

Capitulo 11: "Compromiso".

—"Mis oraciones nos protegen"


Ésa mañana había despertado más temprano de lo usual, lavo su cara y peino sus azulados cabellos, antes de salir del cuarto de visitas de la enorme casa. Preparo el desayuno con ayuda del ama llaves del lugar, vio llegar a su amiga fotógrafa y a su novio, los invito a ambos a sentarse a la mesa.

Akari traía un periódico en sus manos y mientras comía decidió pasárselo a su amiga que servía el desayuno.

—Mira las noticias... —indico la muchacha de ojos verdes antes de comenzar a echarle mermelada a una tostada. —¿Por cierto y Ranma?

—Aun duerme, anoche llego tarde del trabajo... así que no quise molestarlo—respondió Akane comenzando a mirar el diario.

—Es por la zona de famosos... —explico Akari apuntando el periódico.

Volteo algunas hojas con cuidado, mientras leía los encabezados. Miro las fotografías y entonces hubo una que le llamo la atención, era ella y Ranma tomados de la mano.

—"Misteriosa chica con el galán del momento"—leyó Akane en voz alta.—¿Es enserio? —dijo levantando una de sus cejas.

Justo en ese instante, un interesado muchacho entraba al comedor perezosamente, había alcanzado a escuchar perfectamente la noticia. Fue ahí que decidió acercarse por atrás hasta Akane, y mirar la noticia en el periódico que leía la muchacha.

—¡Qué bien salimos! —agrego Ranma mirando las fotografías.—Se escandalizan por esto... —menciono sentándose a un lado de Akane mientras tomaba una tostada y la metía en su boca.—Imagínate como se pondrán cuando sepan que nos casaremos...

—¿¡Qué!? —exclamo Akari creyendo haber escuchado mal.—¿Se van a casar? —pregunto alegremente viendo a los jóvenes afirmar con su cabeza.—Ya me parecía raro que trajeras a Akane a vivir aquí ayer...

—¡Qué impulsivo saliste Ranma! —dijo Ryoga antes de empezar a reír.—Después de que veas al juez, tu no podrás huir del hasta que firmes.

—Traje a Akane aquí porque queremos vernos y esta semana estoy repleto de trabajo,—comento Ranma.—En dos meses me iré a Estados Unidos, no puedo llevar a Akane conmigo por su tratamiento.

—¿Ya decidieron una fecha? —interrogo Akari antes comenzar a comer su pan.—Quiero decir deben estar preparados antes de contarles a sus padres.

—¿Sugieres algo? —cuestiono Ranma mirando a su amiga que devoraba su pan velozmente.

—Bueno finjamos que soy tu padre Akane—añadió el chico de la bandana.—¿Cuando se casan?

—En un año—respondió Akane.

—Este Verano—menciono Ranma observando a su novia que había respondido al mismo tiempo.

Akari los miro con severidad, viendo a sus amigos reírse por aquel imprevisto. Parecía que ellos no habían hablado mucho del tema.

—Ahí tienen un error—reprendió la muchacha de cabellos verdes.

—En realidad desde que hablamos con Ranma ese día, no hemos decidido nada aun—admitió Akane mirando al modelo a su lado.

—Digamos que lo resolveremos pronto—aclaro el joven Saotome con calma.

—¿Primero deberías utilizar un anillo en tu cuello? —sugirió Ryoga mirando a su novia que se sintió aludida.

Molesta apunto a Ryoga con su dedo atónita, mirando a su amigo de la infancia como si se tratará de su padre.

—¡Mira! ¡Está comenzando a pelear conmigo otra vez! —dijo Akari para golpear en el hombro a su novio.

—Pero ese es mi pasatiempo cariño—rió el chico de la bandana despeinando a la joven.

—¡Ryoga! —regaño Ranma para ver como el muchacho se detenía y Akari reía haciéndole burla.—Creo que tendremos que buscar una fecha que nos acomode a los dos—pensó en voz alta mirando a Akane.

—¿A quién le dirán primero? —pregunto la fotógrafa terminando de beber su té.

—A mi madre—respondió Ranma.

—A mi padre—resolvió Akane con igual velocidad que el muchacho.

Ambos reían resignados por sus diferentes respuestas a la misma pregunta.

—Mejor, les diremos a los dos al mismo tiempo—hablo Ranma sonriendo.

—Aun falta tu padre Ranma, las hermanas de Akane y sin mencionar a la gente tu trabajo—comento Ryoga provocando la preocupación en la cara de ambos jóvenes.

—además tía Nodoka está loca por un nieto—recordó Akari levantando sus cejas y tocando su barbilla.

Akane y Ranma se miraban seriamente, en realidad no habían pensado bien en toda la cadena de cosas que traía un matrimonio.

—Bueno, sea como sea no abriremos la boca hasta que ustedes lo hagan publico—añadió Ryoga mirando a su novia sonreír.

—Felicidades—agrego Akari alegremente al unisonó con su novio.

—Iré a prepararme para ir al trabajo—anunció Ranma para besar en la mejilla a Akane y luego retirarse del lugar.

Los jóvenes siguieron conversando y comiendo en la mesa alegremente. Tenían que recuperar el tiempo perdido, debido a que el día anterior Akane había estado el día en el hospital y a su regreso Ranma simplemente se la llevo.

-o-

Estaba en la habitación de Ranma, mientras observaba en silencio al joven modelo vestirse en silencio. Se sentó en la cama lentamente, podía sentir la mirada azulada del muchacho sobre ella, no habían pasado muchos minutos desde que había terminado de desayunar.

Quitaba la toalla húmeda de su cuello para terminar de secar sus cabellos, podía ver a través del espejo a Akane observarle de reojo. Termino de hacer su labor y entonces se encamino al baño, pudo sentir como la muchacha lo seguía hasta el lugar.

Pudo ver a Ranma abrir la llave del lavamanos y comenzar a lavarse los dientes, se aproximo hasta el azabache para entregarle una toalla de mano, que estaba colgada cercana a ella.

Recibió la toalla de mano, mientras miraba seriamente a la muchacha de cabellos azules.

—¿Pasa algo? —pregunto Ranma terminando de secar su cara.

—Tengo que decirte algo importante, sé que te molestaras por esto—hablo Akane en un tono bajo.

—Cuéntame princesa, quiero saber—dijo el joven modelo sabiendo perfectamente lo que iba a escuchar.

—Fui al médico sola ayer, antes de que fueras a buscarme a casa de Ryoga—contó la muchacha esperando la molestia del modelo.

Suspiro resignado ya sabiendo sobre el asunto. Miro severamente a Akane y entonces respiro profundo antes de responder.—Akane, ya lo sabía... —soltó con voz neutra.

—¿Estas molesto? —interrogo la joven intentando percibir en un su mirada algún malestar por parte de Ranma.

—En lo absoluto—Mintió descaradamente haciéndolo evidente en su rostro.

—Yo no quería preocuparte en un día tan alegre como ayer—lamento Akane mirando la expresión oscura del joven.—Por favor no cambies de humor por esto ¿Sí?

—Está bien Akane—agrego Ranma quitándole importancia al asunto.

—Trata de terminar rápido tu trabajo para que podamos conversar con tranquilidad—pidió la peli azul.

—Trataré, y sobre lo otro no hay problema por esta vez—recalco sus últimas dos palabras viendo a la joven asentir con la cabeza.

—Entonces, mientras yo me instalaba en el cuarto de invitados ¿Qué hiciste ayer por la noche? —interrogo Akane.

—La gente duerme por la noche—respondió Ranma, mientras caminaba hacia el closet en su habitación y sacaba un sweater.—Volveré en cuanto pueda—menciono para poner un beso en la frente de la chica.

Lo vio marcharse desde el mismo lugar en que la había besado, aquella indiferencia del muchacho la había descolocado completamente. Camino hasta el balcón de la habitación de Ranma, para ver el vehículo del muchacho salir de la propiedad.


Se encontraba sola en la sala de estar de esa enorme casa, leía un libro con tranquilidad sentada en el sofá, la luz era tenue en el lugar y se sentía muy a gusto en el lugar. Los empleados ya se habían retirado a sus casa, cuando empezó a escuchar ruidos en la entrada. Akane asustada se levanto para ir a mirar que sucedía, viendo a un extraño hombre con pasamontañas. Veloz corrió en dirección a la cocina para tomar un cuchillo del cajón de cubiertos, de repente se asomo y el extraño había desaparecido.

Abrió la puerta para entrar a su casa, extrañado por el silencio del lugar se encamino hasta dentro, dio algunos pasos y logro divisar a la joven de cabellos azules completamente pálida, sentada en el comedor de su casa.

—¿Akane? —pronuncio Ranma mientras se aproximaba a la muchacha que angustiada e inmóvil comenzaba a llorar.—¿Qué pasa? —pregunto preocupado tomando una de las muñecas de la chica.

—Alguien entro... —murmuro Akane despacio.—O eso creí... —rió amargamente recordando su enfermedad. —No importa cuánto me engañe, mi realidad es esta—expreso comenzando a ver borrosa la imagen de Ranma. —Sálvame Ranma, no quiero irme y dejarte...—pidió con dificultad.

—Tranquila cariño, estarás bien —hablo Ranma intentando calmar a la muchacha, se aproximo hasta ella para abrazarla con fuerza y apegarla a su pecho.—Todo saldrá bien... —Paso un minuto en completo silencio, separo a la joven de él un poco para observarla. —¿Akane?

Sin obtener respuesta, alejo un poco más a la muchacha de su pecho y entonces noto que algo estaba mal con ella, había perdido el conocimiento.

—¡Akane! —dijo Ranma mientras daba unas leves palmaditas en el rostro de la peli azul.—¡Akane no me asustes! —logro pronunciar en medio de su nerviosismo.—¡Akane abre los ojos por favor! —pidió convirtiéndose en un manojo de nervios.

Trato de calmarse y rápidamente marco el numero de la ambulancia en su teléfono, los segundos en que se demoro la ambulancia en llegar le parecieron horas, tomo en brazos a la joven y espero con ella en la puerta de salida de su casa.

En cuanto vio salir a los paramédicos de la ambulancia, ayudo a poner a la delicada joven en la camilla. Estando en la ambulancia pudo ver como Akane abría los ojos, la muchacha no estaba consciente, su mirada estaba perdida en el techo del vehículo de emergencias.

—Paciente veinte a veintiún años aproximadamente—hablo la paramédico por el radio.—Se encuentra en una situación inestable, su presión arterial y su pulso están disminuyendo.

Se aproximo hasta Akane con cuidado, se encontraba angustiado y asustado.

—Di algo por favor Akane, ¿Me escuchas? Akane por favor háblame—pidió Ranma al borde del llanto. —No te vayas por favor Akane...

La mente de Akane divagaba en la nada, podía escuchar a lo lejos la voz de Ranma. Mientras que por otro lado podía verse a sí misma corriendo por un enorme bosque, intento alcanzarse sin lograrlo, agotada grito con todas fuerzas para detener el rumbo de su viva imagen escapando, fue entonces que se vio volver hasta el lugar donde estaba de pie.

—Akane mírame—pidió Ranma desesperado, mientras ayudaba a la paramédico a levantar la cabeza de la joven para ponerle la mascarilla de oxigeno.—Mírame... Akane ¿me escuchas?

Pestañeo algunas veces, su memoria volvía lentamente. Miro a su lado lentamente y pudo ver los ojos azules de Ranma llenos de angustia y con algunas lagrimas.

—Ranma... —pronuncio Akane con dificultad reconociendo al muchacho.

—Gracias a Dios—dijo el azabache un poco más aliviado.—Akane no te asustes amor, vamos camino al hospital en ambulancia, ¿está bien?

Angustiada por la desesperante situación comenzó a llorar, mientras comenzaba a sentirse culpable por el mal rato en que había sometido a Ranma.

—Hablare con el médico, todo estará bien—intento tranquilizar el joven Saotome.— estarás bien—tomo aire.—Me asusté mucho, lamento haberte tratado con indiferencia esta mañana—soltó acariciando los cabellos azules de Akane.—Nada malo te pasará, yo estaré aquí para ti.

—Estoy bien—logro decir en voz baja para tranquilizar al angustiado Ranma.

Un poco más calmo tomo las manos de la muchacha entre las suyas y las beso con cariño, se alegraba infinitamente que la situación no hubiera sido peor, ahora solo le quedaba esperar a escuchar al médico.


Estaba sola en la enorme sala de hospital, cuando entonces el médico que estudiaba su caso entro al lugar. Pudo notar la severa mirada del doctor Daimonji, notando que no tenía cara de traer buenas noticias, se preparo mentalmente para escuchar lo que el experto tenía para decir del caso.

El médico tomo asiento en uno de los sofás para las visitas antes de hablar.

—Akane, tu cuerpo te acaba de dar una alerta de que tu salud no está bien—informo para reprender a la muchacha.—Si no te tomas el tratamiento en serio, tendrás trances de tu enfermedad más a menudo—pudo ver a la joven hacer una mueca de lamento.—Tu cuerpo está ofreciendo resistencia al tratamiento, debes cuidarte más, por favor presta atención a tu enfermedad—expreso el doctor con preocupación.—Te lo pido en nombre de los que se preocupan por ti, no puedes seguir así.

Los recuerdos de sus crisis comenzaban a atormentarla en ese minuto, trato de ignorar sus pensamientos y volvió a la realidad para escuchar al médico.

—Ahora, la posibilidad de tu cirugía antes de la fecha estimada es prioridad—siguió informando el castaño.

—¿No hay ningún punto que analizar respecto al porcentaje de éxito de la cirugía? —pregunto Akane.

—Tienes que hacerte la cirugía Akane, eso no se puede discutir, después de seguir el tratamiento de manera intensiva no tengo dudas que superaras esto—Sentenció el profesional. —Tienes la fuerza necesaria, no te debes rendir ante esta dificultad, eres una luchadora que va a resistir esto.

—Pero no hemos tenido resultados exitosos hasta el momento—debatió la peli azul con preocupación.

—Eso es porque no pudiste colocar tu enfermedad primero, la pusiste en segundo lugar porque querías olvidar—explico el Doctor antes de ver a la joven poner una triste mirada.—Ahora no tienes posibilidad de vencer la enfermedad, pero con la cirugía tienes una alta posibilidad de hacerlo... debemos aclarar puntos importantes respecto a esto.

—¿Así que hay algo importante que aclarar? —pregunto Akane sin muchos ánimos.

—Tendrás que tener cuidado de no tener hijos durante todo el tratamiento—aclaro el médico. —Tal vez aun más, eres muy joven y el periodo del tratamiento no es importante versus tener una vida larga y feliz—agrego poniendo los puntos positivos al caso.—Además, tu salud es más importante, no debes preocuparte por esas cosas actualmente pero...

Interrumpió al médico debido a que le inquietaba cierto punto de la información, asustada trago saliva y reunió todo el valor que tenía antes de hablar.

—Quiero saber todo lo que me pueda pasar al final de la terapia—pidió Akane.

—Quizás no puedas tener hijos—informo el doctor.

Aquello la había destrozado por dentro, pese a eso aun tenía una mínima esperanza respecto al tema.

—Ojala pudiera tener uno antes de la cirugía—logro decir Akane con la voz quebrada y conteniendo las lagrimas.

—Ahora un embarazo sería muy arriesgado para ti Akane—advirtió el profesional sintiendo la frustración de la joven.

—Entiendo que tengo que operarme, no se preocupe—hablo la muchacha con resignación mientras se levantaba de la cama hospitalaria. —Me da tiempo para pensar un poco—pidió.—Necesito ordenar mis ideas en mi cabeza y analizar la situación de los que me rodean, por favor no le diga a nadie esto.

—Pero debo informar al Dr. Tofu sobre esto—informo Daimonji.

—Deme tiempo, le juro que quiero desasirme de esta enfermedad más que nadie—suspiro.

—Lo harás y te mejoraras—animo el doctor con una sonrisa.

—Gracias... —termino de decir antes de salir del cuarto de hospital.

Esperaba pacientemente apoyado en el muro de la sala de espera, sus amigos lo acompañaban en el lugar desde hacían unos pocos minutos y ambos le miraban con preocupación. Akari tenía cara de tristeza, mientras que Ryoga se notaba un poco más optimista. Suspiro pesadamente, la paciencia no era la mejor de sus virtudes y estaba comenzando a hartarse de esperar.

Levanto su mirada del suelo de inmediato en cuanto se escucho el abrir de la puerta, se aproximo preocupado hasta su amiga con su novia y Ranma que se veía como si se hubiera quitado un gran peso de encima.

—Akane ¿Estás bien? —pregunto Ryoga.

—Sí—respondió Akane siendo abrazada por una preocupada peli verde. —El problema está aquí—agrego indicando su cabeza.—De vez en cuando mi cuerpo se encarga de recordarlo.

Miro a Ranma con algo de pena por la situación en la que lo hizo vivir, el al menos parecía un poco más calmado que hasta hacían unas horas atrás dentro de la ambulancia.

—Tuve mucho miedo por ti amiga—comento Akari mirando a la peli azul.—Estaba en el aniversario de mis padres con Ryoga y vine apenas me enteré.

—Está bien, no estés triste—logro decir Akane secando unas pequeñas lagrimas de las mejillas de su amiga.—Después de todo lo que me ha pasado antes , no me extraña esto—sonrió quitándole la importancia al asunto, antes de consolar un poco a la fotógrafa.

—Amiga trataremos de cuidarte lo más posible—agrego Akari secando sus lagrimas.

—Vamos estoy cansada del hospital—dijo Akane mirando al joven modelo.

Estiro su mano para alcanzar la de Akane, se sintió un poco más aliviado de tenerla cerca y saber que se encontraba mejor, camino siguiendo hasta la salida junto a la muchacha después de despedirse de sus amigos que debían regresar a la fiesta. Detuvo un taxi y ayudo a la muchacha a entrar a este con cuidado.

Miraba fuera de la ventana del taxi, sujetaba con fuerza el brazo de Ranma mientras las palabras del doctor se repetían en su cabeza una y otra vez, aquello era peor que una tortura. La nueva noticia que había recibido la dejo bastante afectada.

—Me vas a decir lo que te dijo el médico, sin mentiras ni ocultar nada—pidió Ranma. —Quiero saber todo respecto a tu salud.

—Me tengo que hacer una operación—contó Akane omitiendo los detalles de su posible infertilidad.

—Bien, ¿Y eso cuando?—pregunto el oji azul.

—Menos de un año, antes había quedado de operarme a finales de año—sonrió con amargura.—Ahora será un poco antes.

—Lo entiendo bien... —dijo Ranma levemente luego de analizar el asunto.

—Pero ahora debo decirte algo muy importante Ranma—comento con tristeza.—Yo, ya no puedo casarme contigo.

Sorprendido por las palabras de Akane, guardo silencio por un minuto y suspiro amargado.

—¿Cual es el motivo? —encaro el azabache mirando a la muchacha directamente a los ojos.

—Es que no soy compatible con tus sueño—respondió Akane con sinceridad aguantando las lagrimas.—Yo no podre darte nunca una familia.

—Eso es ridículo, nosotros seremos una familia siempre que tu lo quieras—aseguro Ranma.

—Luego de hacerme el tratamiento, no podré darte hijos jamás—contó la peli azul.—No puedo casarme contigo sabiendo que tu quieres tener hijos y que yo soy incapaz de dártelos.

—¡Akane! —pronuncio el chico en un tono reprendedor.—No te niego que es mi sueño, pero eso no es un impedimento en mi vida—suspiro.—Tú eres mi mayor sueño ahora, luego resolveremos lo demás—sonrió con seguridad antes de abrazar a Akane con fuerza. —Quiero que nos casemos antes de irme, sé que es en muy poco tiempo... pero te amo tanto que no puedo esperar a después de tu cirugía.

Bajo del taxi con ayuda de Ranma, con cuidado camino hasta el interior de la casa del muchacho. Tomo aire y se adentro sola hasta la habitación contigua a la del azabache. Cansada se dejo caer en la suave cama, siendo observada en todo momento por el modelo.

Se recostó a un lado de la cama viendo a Akane acomodarse a su lado, estaba acostada boca abajo con las manos debajo de la almohada. Sonrió pensando en todo lo ocurrido esa tarde-noche, realmente había sido agotador para el psicológicamente. Preocupado comenzaba a replantearse la idea de firmar el contrato de la película, realmente eran más importantes sus sueños que sus seres queridos.

—¿En qué piensas? —pregunto Akane mirando al joven entremedio de sus cabellos azules.

—Recordaba algunas cosas—mintió mirando el techo.—Esta solía ser mi habitación—comento para desviar el tema.

—¿Enserio? ¿por qué la dejaste? —interrogo interesada mientras empezaba a sentir sueño.

—Por comodidad—respondió Ranma para luego bostezar.—Aquí solíamos jugar con Ryoga y Akari... ellos me hacían la vida imposible en ese tiempo, en especial Akari que cuando teníamos seis años rompía mis cosas—dijo recordando con nostalgia y molestia aquellos momentos. —hizo mi infancia muy difícil.

—Tú dices que Akari te hizo la infancia difícil—suspiro agobiada.—Papá una vez me trajo una muñeca bebé desde Alemania, la nombre Babas...

—¿Babas? —interrumpió Ranma soltando una risa.

—Lo sé es ridículo—hablo avergonzada. —Pero fue lo único que se me ocurrió, bueno yo amaba tanto a mi muñeca que era incapaz de jugar con ella—recordó.—solo la mecía en una cuna, un día mi hermana Nabiki molesta conmigo por no prestársela, la tomo y la lanzo al horno de la casa—termino de contar haciendo un puchero. —Así que ahora solo permanece en fotografías...

—Akari solía invitarme en vacaciones a su casa de campo—decidió contar Ranma.—E n una ocasión junto con Ryoga me sacaron los dos de mi cama, tenía tanto sueño porque era de madrugada, no divise el lugar en el que me encontraba y cuando desperté estaba durmiendo con los lechones en el granero de su casa—rememoro con un poco de rencor.—Apeste a cerdo como una semana...

Escucho una leve risa salir de los labios de Akane, antes de verla rendida por el cansancio. Había sido un largo día para ambos, se levanto con cuidado y tomo desde una cajonera una frazada, cubrió a la chica y se acomodo a su lado para descansar, necesitaba estar cerca de ella y asegurarse que todo estaba finalmente bien.


Llevaba una bandeja con tazas de té, mientras caminaba con cuidado en dirección a la sala de estar de la casa Saotome. Estaba nerviosa y preocupada, mirando con la cabeza en alto el suelo y la bandeja para evitar estropear el momento.

Habían pasado dos días desde que le conto a su padre que se casaría con un completo extraño para ellos, preocupado el hombre tomo un avión hasta Estambul junto a sus hermanas. Respiro profundo y soplo uno de sus traviesos cabellos azules que insistían en salirse del prolijo peinado.

Sus ojos azulados miraban con expectación al hombre frente a él, este usaba el cabello largo y se veía muy serio en su cómodo traje color café. Pudo ver a su madre sonreír al ver que Akane se aproximaba hasta ellos con una bandeja, mientras que su padre se veía indiferente a la situación.

Akane servía el té para los invitados, por una parte se encontraban sus hermanas y su padre, mientras que por el otro estaban Ranma, sus dos mejores amigos y sus padres. Termino de servir el té a los presentes, para entonces darle una taza distinta al impaciente modelo.

—No se puede escapar del destino amigo—expreso Ryoga mirando la ultima taza en la bandeja.

—Es la tradición—agrego Akari recordando que en el té del novio se ponía algo extremadamente acido y picante, con fin de comprobar la resistencia y nobleza del novio.

—¿Qué pusiste dentro? —pregunto Ranma con curiosidad.

—Le agregue todo el amor que tendrás que soportar—expreso Akane mirando expectante al muchacho. —Tómalo...

—¿Le pusiste sal verdad? —cuestiono el joven modelo antes de tomar la taza.

—Lo sabrás cuando lo pruebes, bébelo—informo la muchacha de cabellos azules mirando a su familia.

—Vamos a ver que tanto quieres a mi hermanita, futuro cuñado—añadió Nabiki sonriendo.

Miro el té y luego a su madre que estaba resignada a verlo sufrir con aquel extraño elixir. Exhalo y luego soplo un poco del liquido, este despedía más calor de lo normal, sabiendo que le esperaba una sorpresa, se armo de valor y entonces poso sus labios para beber el contenido de la taza sin titubear.

—No te atrevas a fruncir el ceño—comento Ryoga mirando a su vecino beber el té.

Ranma termino de beber el liquido, soportando el intenso ardor, el mal sabor y las ganas de expresar su pesar. Dejo salir un poco de aire de sus labios, para ver que había logrado su cometido.

—¿Como estuvo? —interrogo Akari mirando a su mejor amigo.

Dirigió su mirada hacia la muchacha con la bandeja y luego hablo manteniendo la compostura.

—Esta bueno—respondió Ranma causando una gran sonrisa en el rostro de Akane.—Qué tus manos sean bendecidas...

—La regla de oro del matrimonio fue superada con éxito señor Tendo—hablo Nodoka alegremente, sintiendo orgullo de las agallas de su hijo.

Akane alegre dejo la bandeja en la pequeña mesa de centro ubicada en medio de la sala, para luego sentarse a un lado de Ranma, el joven llevaba puesto un elegante traje negro para la ocasión.

Termino de beber su té para entonces mirar a su hijo y esposa que esperaban que hablase en ese minuto, sabía que era él por protocolo el que tenía que interceder por su hijo en esta ocasión.

—Conozco a mi hijo, es un gran muchacho quizás no tiene buen carácter... pero estoy seguro que el cuidará de tu hija—expreso mirando a Soun Tendo.—Estará con ella para protegerla en los buenos y malos momentos, y por el honor del apellido Saotome sé que será un marido que ame y respete a su mujer.

—Mi hijo será un Padre compasivo y preocupado por usted—intercedió Nodoka. — Por eso es que el día de hoy, no dudamos en viajar hasta aquí y cumplir la tradición de pedir la mano de su hija, para nuestro queridísimo hijo—vio una sonrisa apenada en la cara del hombre.

—Bueno si los chicos se aman y se pusieron de acuerdo, tenemos que respetar su decisión—asevero Soun.—Por cierto... —se levanto de su silla para acercarse hasta Genma que imito la acción del hombre.—¡Cuánto tiempo Amigo Saotome! —expreso para comenzar a llorar y abrazar a su amigo.

—¡Tendo no puedo creer que el mundo sea tan pequeño! —dijo Genma igual de emocionado.

Los jóvenes en la sala no entendían nada de lo que sucedía y extrañados miraban la escena.

—¡Tendo te ves igual que en tu juventud! —agrego cordial Nodoka.

—Que reencuentro más bonito—hablo Kasumi tocando su mejilla.

Nabiki se acerco al oido de su hermana mayor para cuchichear un poco.

—¿Este no es el hombre de la fotografía de papá en la facultad? —pregunto Nabiki por lo bajo a lo que su hermana mayor solo asintió.

—¡Espera, espera! —expreso Ranma parándose de la silla. —¿Ustedes se conocen? —pregunto indicando a ambos hombres que felices le regresaban la mirada.

—Fuimos compañeros en la universidad—respondió Genma.—Cuando me dijiste el apellido de la muchacha busque el numero de Tendo, entonces nos enteramos que tu noviazgo era con su hija... por eso vinimos—confeso viendo la molestia en cara de su hijo.

—¡Este compromiso esta aprobado! —informo Soun dando unas pequeñas palmadas en la espalda de Ranma.—Cuida mucho de mi pequeña Akane.

—No puedo creer que el mundo sea tan pequeño—murmuro la muchacha de cabellos verdes cerca de su novio.

—Lo es... —dijo Ryoga mirando espantado la escena y la cara desencajada de Ranma.

—Hermana—hablo Kasumi acercándose a la muchacha de cabellos azules.—Queremos que seas feliz, se hará lo que tenga que hacerse... es lo que mamá hubiera querido para tí, verte feliz, por eso es que aprobamos tu matrimonio.

—Gracias Kasumi—logro decir Akane mirando a su dulce hermana mayor.

Suspiro resignado mirando a su futura esposa, antes de sentarse a su lado. Saco una caja de su bolsillo con dos anillos y busco con la mirada a su ama de llaves que esperaba su señal.

—Puedes traer el pastel Hatice... —expreso el agotado azabache antes de ver a la mujer marcharse en dirección a la cocina.—Akane lamento que esto fuera así, no pensé que se conocieran.

—No te disculpes—calmo Akane.—Yo tampoco lo sabía, al menos fue menos tenso el asunto—rió.

Pasaron algunos segundos cuando el ama de llaves regreso al lugar, en sus manos traía un hermoso pastel con el cual iban a celebrar su fiesta de compromiso.

Ryoga y Akari se aproximaron hasta sus amigos para sacar las sortijas de la caja, estas estaban unidas a una cinta roja. Con cuidado pusieron los anillos en los dedos de ambos jóvenes, el padre de Ranma se aproximo hasta el lugar con una tijera y corto la cinta para concretar el pacto entre los jóvenes.

Todos en la sala aplaudieron felices la unión de ambos jóvenes, ahora solo quedaba un punto que aclarar.

—Estoy muy feliz de que pidieran mi mano—dijo Akane emocionada antes de abrazar a su padre.—Y esto es posible porque dijiste que sí papá.

—Que siempre seas así de feliz amiga—comento Akari igual de alegre.

—Hoy dimos un paso muy grande en nuestras vidas—hablo Ranma tomando la mano de su novia, ante la mirada de los presentes.—Significa mucho para mí que no nos dejaran solos en este momento, esto demuestran que creen en nosotros—suspiro.— Ahora hay un objetivo que nos espera y haré todo para lograrlo... —miro a Akane.—Seré el pilar en que nuestra familia pueda confiar, te voy a sostener siempre y nada ni nadie nos separará—aseguro con decisión.—Es una promesa.

Los presentes aplaudieron alegres, aquellas dulces y seguras palabras de Ranma.

Luego de unos minutos Ranma y Akane procedían a cortar el pastel de compromiso juntos. Fue en ese minuto cuando la madre del novio se atrevió a hacer la pregunta que todos querían saber.

—¿Cuando se casarán? —pregunto Nodoka interesada mirando a los jóvenes.

—En un mes—respondió Ranma velozmente preocupando a los presentes y dejando a la joven a su lado en completo silencio.

Aquello la había pillado desprevenida, en un mes se iba a casar. La idea no le molestaba en lo absoluto, pero le parecía algo bastante precipitado.

—Hijo pero ¿Como prepararemos todo? —cuestiono la madre de Ranma al borde del colapso.

—Madre, la boda la organizaremos nosotros—recalco el joven modelo.—Será como nosotros la queremos y no queremos algo tan extravagante.

—Tía, no sé preocupe que yo los ayudaré—intercedió Akari para evitar una discusión entre madre e hijo.

—Para mí está bien algo simple—aclaro Akane sonriendo.

—Está bien—acepto la mujer a regañadientes.—Pero me quedaré hasta la boda... —termino de decir para ver desafiante a su primogénito que entendió perfectamente su mirada.

Alegres continuaron con la celebración del compromiso, habían muchas cosas por arreglar aun antes de la boda, pero aquello no era un impedimento para disfrutar de la felicidad que estaban viviendo en ese día.

Continuara...


Hola!

Esperando que les guste este capitulo, ya va quedando poco de esto :c creo que unos caps aprox. Prepararé un final inesperado, o eso espero que sea...
Bueno muchas gracias a todos por sus comentarios y animos, escribo con cariño para ustedes!
Lamento publicar el capitulo tan tarde, cuando lo tenía escrito de hacen días... pero acabo de llegar a mi casa a las 22.30 hora Chile y emmm recien puedo publicar xddd! Bueno les respondo los reviews! :x

Esmeralda Saotom: amiga gracias por los alagos (L) ! Este capitulo es menos intenso, pero espero que te guste c: ! un abrazo a la distancia y que estes super, saludos!

A Redfox: Hola! Gracias por comentar como siempre, a mi tampoco me gusta que Ranma sea muy posesivo pero, a la vez me gusta (?) soy bipolar ahi xD kjahkahkaa a veces ni yo me entiendo :( well... espero que estes bien amiga y un abrazote a la distancia como siempre, saludos!

Frankie Marin San: nadie lo imaginaba, solo yo amigo :x ! jajajaja. Espero que estes super bien, un abrazo y saludos!

SaeKodachi47: Hola amiga, espero que estes super bien, lamento andar de ingrata luego me paso por tu fic y dejo algo más extenso, porque ahora tengo que ir a cenar XD kajhajka un abrazote y me alegro que te gustara el capitulo anterior. Besos!

Amy Saotome Tendo: Hola, bueno creo que en este capitulo se aclararan tus dudas referente a lo anterior... un abrazo gigante, gracias por comentar y saludos! (L)

Muchas a gracias a todos los que leen ~ :D!

Hasta la proxima semana.