Aquí está el epílogo. Es cursi hasta decir basta, como yo. Muchísimas gracias por haber leído, por aconsejarme (Quela, Caris_Bennet, Ame... me han servido de mucho vuestros consejos). Solo puedo desear que os guste y que sigáis leyéndome cuando se me ocurra otra historia y la ponga por aquí. ¡Gracias, en serio!
Epílogo
Cuando llegó a casa dejó la chaqueta y las llaves sobre la mesa y encendió la luz del pasillo. Llevaba todo el día pensando en volver a tener a su hija en brazos, se le había hecho la tarde eterna. Siempre era feliz trabajando. Los huesos no hablaban, pero tampoco daban problemas ni la cuestionaban. Le apasionaba su trabajo y aunque poco a poco aprendía que tenía una vida a parte de la antropología, lo que había ocurrido hoy era mucho más que eso.
Después de la baja por maternidad, Cam le había permitido tener a la niña deambulando por el Jeffersonian siempre y cuando estuviera atendida en todo momento y no entorpeciera la labor del laboratorio. Siempre estaba en el carrito con algún peluche y se entretenía observando a su madre examinando huesos. Ángela, Hodgins e incluso la propia Cam pasaban por su despacho de vez en cuando por si necesitaba que le echaran una mano. Todo marchaba bien hasta que Erin cumplió los 10 meses. Booth ya le había comentado que llegaría un momento en que empezara a intentar ponerse de pie o a hablar, pero no pensaba que fuera a ser tan difícil controlarla mientras trabajaba. Así que tomaron la decisión de que Booth se cogiera unas semanas libres hasta que pudieran contratar a alguien que la cuidara cuando no estuvieran en casa. Y ese había sido el primer día. Y le había costado aunque no tenía intención de admitirlo delante de nadie.
Escuchó voces que provenían del baño y se acercó en silencio.
- Vamos papá, no cabemos los tres. –Decía Parker entre risas-
- Sí que cabemos, venga, entra y agarra a tu hermana.
- Vale, pero tú no cabes.
- Sí que quepo, ya verás.
Brennan sonrió imaginando lo que estaban haciendo. Se asomó al quicio de la puerta y les vio intentando meterse juntos en la bañera. Parker se reía a carcajadas con Erin en brazos y Booth intentaba cruzar las piernas para dejarles espacio. Lo estaban poniendo todo perdido.
- ¿Qué te dije? –Preguntó con una sonrisa en los labios-
- El pato de Erin sí que no cabe. –Booth volvió a reír-
- No le hace falta, se lo pasa bien así. –La cogió de los brazos de su hijo y le dio un suave beso en la frente antes de volver a meterla en el agua-
Se le ocurrió algo disparatado y antes de arrepentirse se dirigió a su habitación y se puso un bañador. Se sentó en la cama pensando si sería una mala idea y se dijo que nunca lo sabría si no lo hacía.
- ¿Hay sitio para una más? –Los tres miraron a la puerta-
Booth le sonrió de esa forma tan encantadora que a ella ya no le afectaba. Y la derritió.
- Mamá… -Gimoteó la pequeña con bastante claridad estirando los brazos hacia ella-
- Vaya, ¿lo has oído Bones? Lo ha dicho, ¡ha dicho mamá!
- ¿De verdad? –Preguntó con incredulidad a pesar de que lo había escuchado perfectamente-
- Sí, sí que lo ha dicho. –Corroboró Parker-
- Es su primera palabra. –Dijo Brennan arrodillándose delante de la bañera y dándole un beso en la mejilla a Erin- Has dicho mamá… -Murmuró sin poder evitar que afloraran algunas lágrimas de sus ojos-
La cogió en brazos y la envolvió con una toalla. Booth se percató de que la abrazaba con ansia y salió de la bañera.
- Yo creo que donde caben tres… -Comenzó a decir agarrando a Brennan de una mano para ayudarla a entrar-
Le quitó la toalla a Erin y se sentó dentro con los ellos.
- Papá, ahora sí que no cabes.
- Vale, me rindo. –Concedió alzando las manos-
Se arrodilló detrás de la antropóloga y le colocó el pelo. Ella cerró los ojos mientras acariciaba la espalda del bebé. Parker salió de la bañera, se secó y se dirigió a su cuarto. Su padre le había enseñado bien.
- Sé que no lo vas a reconocer, pero lo has pasado mal hoy…
- Sí. –Contestó sin más.
- ¿Qué? –Preguntó incrédulo-
- Que sí, que lo he pasado mal. Quería cogerla y… que me sonriera. –Booth le dio un beso en la mejilla- Venía con intención de no decir nada, en eso tienes razón.
- ¿Y qué ha pasado?
- Que ha dicho "mamá". –Respondió como si fuese algo obvio-
Booth se incorporó y Brennan se echó hacia delante cuando vio su intención. Se sentó justo detrás de ella y la abrazó por la espalda.
- Nunca dejarás de sorprenderme. –Sonrieron-
- Pregúntamelo. –Booth supo enseguida a lo que se refería. El corazón le dio un vuelco-
Llevaban varios días hablando del tema pero ninguno lo había propuesto de forma oficial. Él estaba dispuesto, por supuesto que lo estaba. Quería preguntárselo una y otra vez y escuchar su respuesta. Y sonreír y gritar en silencio que había dicho que sí. Porque sabía que contestaría que sí. Había cambiado muchísimo en el último año y medio. Veía en su cara que ya no tenía miedo, que quería lanzarse al vacío y acertar o equivocarse, pero nunca arrepentirse de no haber hecho algo. Respiró profundamente antes de formular la pregunta más importante de su vida a la mujer más importante. A su futura mujer.
- Tú… ¿Quieres casarte conmigo?
- Nunca dejaré de sorprenderte.
Las reviews son lo mejor de escribir ;)
