CHAPTER 11

Y ahí siguió el joven muchacho, inerte como una estatua de mármol, esperando algo, casi sin pestañear, sin vislumbrar en su rostro su tan habitual y cándida sonrisa. Se miró en silencio las manos una vez más. ¿Qué era? ¿Quién era? ¿De dónde procedía? Sólo recordaba desde el momento que aquél individuo pelirrojo lo había despertado de su largo letargo. El pelirrojo… ¿Dónde estaría ahora? El tiempo que había pasado de su corta vida no había estado solo, desde que tuvo consciencia de "su existencia", ese hombre lo había acompañado, y de algún modo que desconocía, lo había reconfortado. ¿Por qué ahora se sentía tan abandonado? No entendía nada de lo que pasaba en su interior. Y mucho menos del exterior. Era un bebé perdido en la inmensidad de las estrellas. Tan ensimismado estaba que le sorprendió un poco la extraña aparición de lo que parecía ser un portal oscuro ante sus ojos. De él apareció un individuo encapuchado bastante alto, con el mismo atuendo que él. Su primer impulso fue reunirse con él, pero algo le dijo que no se moviera de donde estaba, pues algo que no sabía explicar, lo diferenciaba del pelirrojo. Un aura distinta lo envolvía. El individuo se aproximó hasta él y se detuvo. Acto seguido, le habló de forma un tanto misteriosa y particular:

-¿Tú quieres saber? Buscas algo que le dé sentido a tu existencia, ¿no es así? Yo puedo ayudarte. Si te unes a nosotros, yo te daré un nombre. ¿Así lo deseas?

El muchacho asintió en silencio. El misterioso encapuchado mostró ante él una sucesión de formas brillantes, en total cuatro. Parecían formar una clase de significado.

-No sientes nada. No puedes sentir nada. ¿Quieres un significado?

El joven volvió a asentir en silencio. Al mínimo movimiento de la mano, las formas comenzaron a girar cada vez más velozmente, haciéndose un haz de luz hasta que de pronto algo surgió entre ellas. Un símbolo cruzado tomó forma, resaltando sobre los otros, encajando perfectamente en el medio de aquellas formas. De repente, como una iluminación el rubio pronunció de su garganta una extraña palabra que a su vez cuanto más se la repetía, más familiar se le hacía, como si la hubiera estado escuchando desde siempre:

-Roxas…

- Así es, ese es tu nuevo yo. –Le respondió aquél extraño, mostrando sus brillantes ojos ambarinos y una sonrisa un tanto siniestra. En su mano aparecieron esos extraños ropajes que todos parecían llevar en aquél grupo tan peculiar. Un largo abrigo negro, que le ofreció. Lo sostuvo entre sus manos y comprobó que efectivamente, era de su tamaño. Todo parecía indicar que lo estaban esperando… Pero… ¿Por qué? No entendía nada de aquél lugar, pero pensó que si se quedaba con ellos, podría averiguar el por qué de todo lo que lo angustiaba y todas las respuestas a sus numerosas dudas se le revelarían. Así pues, se vistió con su nueva prenda y siguió al hombre al interior del edificio.

En esos precisos instantes, no muy lejos de allí, en lo alto de la torre de la Estación Central…

-Me pregunto qué se traerá Xemnas entre manos esta vez… Es cierto que deseo un corazón a toda costa, pero… ¿a cualquier precio? Me he visto obligado demasiadas veces a matar y destripar sin sentido… ¿Hasta cuándo seguirá todo como hasta ahora…? Ya estoy muy cansado de todo esto. –En aquella época era demasiado "inocente" para imaginar lo que conllevaría tu llegada a la Organización. Incluso los planes reales de Xemnas, pero en esos momentos, un único pensamiento se había adueñado de mi mente y no podía pensar en otra cosa. ¿Qué estarías haciendo ahora? Seguramente ya te habrían dado un nombre y ahora desfilarías por los inmensos pasillos de nuestro "hogar", si se le podía llamar de alguna manera a aquella edificación que nos albergaba. ¿Pensarías en mí en esos momentos como yo pensaba en ti? Una parte de mí quería creer que así era y la otra… me devolvía a la realidad. Nos acabábamos de conocer… ¿Qué motivo debería haber para ello, si justo nuestros caminos se acababan de cruzar? Es más… Nunca hasta ahora me había preocupado más que de mí mismo… ¿por qué esta vez debía ser diferente?

Pero a pesar de ello, mi mente seguía en sus trece. Mientras tanto, contemplaba en silencio el impresionante atardecer que acontecía frente a mí, mientras una suave brisa se enredaba en mi cabello. Mi lugar secreto, mi íntimo refugio. Nunca había compartido ese lugar con nadie, jamás. Y nunca había sentido la necesidad de hacerlo antes. Nunca había imaginado compartir nada de lo que conocía o me pertenecía. Un nobody no lo necesitaba, al fin y al cabo. Pero entonces… ¿Por qué albergaba esta duda en mi interior? ¿Por qué todo ahora era tan distinto? ¿Por qué era tan confuso?... Y, cuando más ensimismado estaba en mis pensamientos… sucedió. Sonreí resignado. En el fondo, llevaba todo el tiempo esperando a que eso aconteciera, y mi intuición no iba a fallarme en esta ocasión. Así que me levanté aprisa y desaparecí tras el portal que yo mismo había creado.

En "the World that never was", en el castillo-sede nobody

No sabía bien adónde dirigirme… Todo era tan inmensamente grande que se perdía más allá de la vista. Esas misteriosas paredes blanco platino me rodeaban en su claroscuro cegador. Aquél hombre misterioso había desaparecido justo al adentrarnos en aquél misterioso… ¿castillo? Creo que así lo llamaban a esa inescrutable fortaleza que los albergaba. Afuera todo era oscuridad. Diversas luces de neón conferían a aquella extraña población una vívida siniestralidad y soledad al mismo tiempo. Todo era tan hermosamente melancólico, como una vieja canción recordada a medias.

Mis pensamientos divagaban en tantas nuevas sensaciones que no me percaté dónde me conducían mis pies, y pronto me vi perdido entre tal maravilla sobrecogedora. No obstante, no tardé en oír voces tras de mí.

-¿Ya ha llegado el nuevo? ¡Me moría de ganas por ver la treceava maravilla de la que tanto nos hablaba el jefe! –Dijo un joven con aire jovial y despreocupado apareciendo tras de mí llevando consigo lo que parecía ser un enorme objeto azulado.

-Vamos, va detrás de nosotros, no será para tanto… -Dijo una voz afeminada con cierta dejadez al hablar.

-No seas tan dura con él, Larxene… Acaba de llegar. ¿No es una monada? –Dijo dirigiendo sus pasos hacia mí, luciendo una radiante sonrisa y tendiéndome una mano. – ¡Bienvenido a bordo, chico!

La mujer que lo acompañaba me miró con más interés y detenimiento. – Pero… Si es sólo un niño… ¡El jefe debe haberse vuelto loco de remate! ¡Bastante teníamos contigo que ahora nos mete a este mocoso! ¿Qué será lo próximo, miembros con pañales?

No me ofendí demasiado en si, básicamente aún carecía de consciencia sobre mí y mi realidad y aún se me escapaban demasiadas cosas. Así que permanecí impasible, sin mover un solo músculo de mi relajado rostro. Miré a mi alrededor y me envalentoné a preguntar.

-¿Dónde estamos?

-En una de las múltiples estancias del castillo de nuestra gran familia. –Dijo alegremente el muchacho de grandes ojos verde mar.

-Ya veo… ¿Y adónde debo dirigirme ahora?

-Seguro que te han asignado una estancia para ti, debe estar al final de todas. Puede que bastantes pisos más arriba. Aunque el jefe siempre estará por encima de todos. –Reflexionó el moreno.

-¿Acaso buscas a alguien?... –Larxene demostró ser muy astuta y sagaz, no se la podía engañar con facilidad.

-Eh… no. Sólo intentaba orientarme. –No me ofrecía mucha confianza y recordé tus palabras de no fiarme demasiado de las personas que pudiera encontrarme dentro.

-Un momento… -El chico cayó en la cuenta. -¿Y Axel? ¿No se supone que le habían asignado como tu nuevo guía?

-Bueno… Nos separamos.

-¿Os separasteis? Qué extraño… -Meditó con una mano sosteniendo su mentón.

-¿Alguno de vosotros sabéis dónde puedo dar con él? -Pregunté intentando ocultar todo atisbo de preocupación en mi semblante.

-Así que ese viejo zorro ha captado tu atención, ¿eh? No te culpo, es comprensible. – En ese momento pareció recordar algo.

-¡Deja de hablar de ti de una vez, Demyx! ¡Vas a batir el récord de ahuyentar a los nuevos…! –Le espetó la muchacha rubia.

-Vale, no te pongas así Larxene, sólo hacía nuevos amigos…

-Ni que estuviéramos en un colegio… -Se dijo a sí misma. .-No tengo ni idea de donde puede estar ese escurridizo pelirrojo. Pero de algo estoy segura, si su verdadera intención es encontrarte, puedes estar seguro de que lo hará, más rápido de lo que puedas creer.

-Axel no es el tipo de nobody al que se le pueda pasar por alto cualquier detalle… -Reflexionó el joven.

-Sí, justo lo contrario a ti, ¿verdad? –Se mofó ella.

-Bu.. bueno. –Titubeé. – Creo que voy a ir a echar un vistazo a mi nueva estancia. Nos vemos luego, quizás… -Dije girándome poco y mirándoles con el rabillo del ojo, un poco receloso.

-¡Suerte! ¡Nos vemos en la próxima reunión! –Me saludó animadamente Demyx.

-No llegues tarde, Xemnas se pone furioso cuando eso ocurre… -Comentó Larxene.

-Bien… - Dije caminando ya por el largo pasillo blanquecino. Fui recorriendo las estancias del pasillo palmo a palmo, pero él no aparecía por ninguna parte. Observé que cada estancia contenía un número y una placa con una extraña frase. Pero no sabía cual podría ser la de él. Todas esas frases parecían contener parte de ellos. ¿Dónde estarías ahora? ¿Qué estarías haciendo? ¿Cuánto tardarías en volver? Desde que llegué a ese frío lugar, me sentí bastante solo, como un náufrago en medio de los restos de su navío hundido. Quería verte y no sabía encontrarte. Sí, quizás Larxene tenía razón y darías pronto conmigo, pero… En esos momentos te necesitaba y no sabía cómo traerte de vuelta.

Estaba observando la número XI "El asesino virtuoso" cuando alguien me observó desde atrás. Me giré inmediatamente al notar una presencia no demasiado agradable. Otro miembro encapuchado se dirigió hacia mí.

-¿Tú eres el nuevo? Te imaginaba más alto. –Pareció que alguien sonreía sarcásticamente bajo la capucha. – Yo que tú no andaría solo por ahí, quien sabe que puedas encontrarte.

Sus palabras me inquietaron. Algo fuerte palpitaba dentro de mí aprisa, sin saber ni qué ni por qué. Entonces, sentí cada vez más fuerte en mi interior una voz familiar, una voz que parecía llamarme. –Llámame, llámame… -Entonces recordé tu frase.

"Si alguna vez necesitas mi ayuda, piensa fuertemente en mí y di mi nombre. Dondequiera que yo esté, oiré tu llamada, y acudiré en tu ayuda lo más rápido posible… Sino pierdes la fe en mí. ¿De acuerdo?"

"Axel… ¿Lo memorizaste?"

Axel… -Dije para mis adentros. Tu nombre retumbó por mi cuerpo como si fuera una reacción en cadena. Inexplicablemente, mis labios ardieron en deseos de pronunciarlo, ajenos a mi voluntad. "Axel… Axel… ¡AXEL!"

-¡¡AXEL!! –Grité casi al borde de mis cuerdas vocales. El individuo se sorprendió un poco, pero no retrocedió un ápice. Simplemente se quedó allí plantado, mirándome fijamente, o al menos eso parecía. Al instante, una luz verde violácea se interpuso entre ambos, y de ella fue surgiendo una oscura, alta y esbelta figura, por no decir bastante delgada, con una cabellera larga, erizada y rojiza.

Sus verdosos ojos se clavaron en los míos, mirándome profundamente, para después, girarse sobre sí mismo y mirar de soslayo y con bastante indiferencia y chulería al individuo misterioso.

-Algo me decía que no tardarías en llamarme. – Me dijo. – Y ya veo por qué... –Estaba en una pose bastante desafiante, nunca lo había visto así… Aunque para ser sinceros, poco sabía aún de él…

-Vaya vaya… Mira a quién tenemos aquí… Qué caprichoso es el destino, ¿verdad? –Respondió el encapuchado mientras jugaba en su mano con lo que parecía ser una figura pequeña cúbica.

-¡No me vengas con cuentos! ¡No sé que pretendías, pero no creas que me quedaré de brazos cruzados! –Axel le retó con total determinación en sus gestos y su mirada.

-Sólo saludaba al nuevo… Una de las cosas a las que llaman "cortesía"… Cosa de la que tú careces, por lo que veo… -De repente se me quedó mirando largo rato, con autosuficiencia y superioridad.- Ándate con ojo con las compañías que frecuentas, muchacho… O no durarás mucho. -Se dio la vuelta y comenzó a alejarse pasillo abajo.

Axel se giró para replicarle, furioso. Pero ya no había ni rastro de él. – Bastardo…

-¿Quién era él…? –Pregunté tímidamente y temiendo que fuera una mala pregunta.

-Nadie del que debas siquiera preocuparte. Es más, cuanto menos trato tengas con él, mejor para ti.

-¿Dónde estabas?... Te he estado buscando por todo el castillo…

-Fuera, arreglado unos asuntos.

-Es que anduve por todas las habitaciones y… Aunque bueno, Larxene tenía razón… -Sonreí.

-¿Larxene? ¿Te has topado con ella? ¿Y qué te ha dicho…? –No parecía muy contento al oír ese nombre.

-Que si pretendías dar conmigo, podrás encontrarme cuando y como fuera.

Axel se me quedó mirando con ojos muy abiertos. Después se llevo una mano a la frente, carraspeó tratando de disimular y continuó:

-Debemos ir a la sala de reuniones. A estas alturas, seguro que todos se han reunido ya.

-¿Sala de reuniones?

-Sí, allí es donde hablamos sobre nuestros planes y recibimos a los nuevos miembros.

-¿Qué hacen los miembros cuando uno nuevo llega?... –Pregunté algo preocupado.

-No te preocupes, aún no se han comido a nadie -Bromeó sonriéndome.

-¿Vendrás conmigo?...

-Pues claro que te acompañaré. No quiero más encontronazos desagradables, además, no iba a dejarte solo en tu primer día. Sería muy cruel y descortés por mi parte. –Hizo una reverencia un tanto divertida y de nuevo sonrió y me indicó con un movimiento de cabeza que le siguiera.

-Gracias… -Le dije todo lo sinceramente que fui capaz. Sentí que los ojos no me dejaban ver bien… los tenía empañados, no sabía por qué.

-Vamos, no es nada, no me vayas a montar un melodrama… -Rió y alborotó mi cabeza. Era la primera vez que me tocaba, pero no me dio miedo. Al revés, sentí mucha calidez en sus palabras y en su mano tendida sobre mí.

· · ·

En realidad, yo no sabía que podría depararnos esta reunión. De sobras sabía que no iba a ser como ninguna de las anteriores, y este sentimiento me inquietaba. Lo miré lo más sereno que fui capaz, bastante nervioso estaba el pobre como para alterarlo más de la cuenta. Aún así, dentro de mí se cocía la preocupación más absoluta. A cada paso que dábamos más cerca de la sala de reuniones, más me convencía de que el joven no estaba preparado para estas frías paredes. Momentos antes de llegar, recordé el motivo por el cual nos habíamos separado antes. Me giré hacia él y osé preguntar:

-Aún no me has dicho tu nombre…

El joven no parecía esperarse esa pregunta, así que se sorprendió bastante y trató de esquivar la mirada, algo avergonzado.

-Pues… me llamo Roxas.

-¿Roxas? Bonito nombre. – Sonreí de nuevo. El joven pareció alegrarse y sonrió a la par conmigo. - ¿De verdad te gusta?

-¡Claro! Y lo voy a memorizar bien en mi mente, para no olvidarlo jamás.

Roxas asintió bastante feliz y se puso junto a mí, frente a la blanca y plateada puerta de la gran sala.

-¿Estás preparado? –Lo miré de nuevo.

-Si tú lo estás… -Me miró lo más valiente que fue capaz. La duda había dejado paso a la decisión. – Si voy contigo, sé que nada malo puede pasarme.

Esas palabras tocaron hondo en mí. Por una razón especial, aquél muchacho inexperto, joven, de cálida sonrisa, diferente a los otros… hacía despertar en mí mil sensaciones que nunca antes había sentido. Me sentía muy afortunado por ello y sentí que quería que durara así por siempre… Proteger aquello tan bonito que acababa de nacer… aquél extraño vínculo que se había comenzado a formar entre nosotros, nada más conocernos… Qué necio fui al pensarlo… No tenía ni idea de cómo terminaría…

Abrí ambas hojas de la puerta que fueron cediendo lentamente, mostrando en su interior una sala que no parecía tener límites por ninguna parte: todo lo reinaba una extraña luz blanquecina. Trece asientos dispuestos en un círculo, unos más elevados que otros, se anteponían a nuestros ojos. Todos ellos menos dos, estaban ocupados por varios miembros de la Organización encapuchados. Uno de ellos nos saludo alegre y fervientemente al entrar. No había duda de quién se trataba. Nos acercamos al centro, frente a la silla más elevada. Sobre ella estaba posado nuestro líder, el Número I.

Todo el resto murmuraba entre ellos por lo bajo, impresionados algunos por la llegada del nuevo miembro, el miembro especial anunciado por el líder. Quizás no esperaban encontrar a alguien tan joven. El líder hizo una seña con la mano y la sala se quedó en el silencio más absoluto. Entonces supe que había llegado el momento de tomar la palabra.

-Líder, aquí os traigo al nuevo miembro de la Organización. Roxas, el número XIII. Lo he escoltado sin dificultad alguna desde Hollow Bastion hasta Twiligth Town, como me ordenasteis. Todo ha transcurrido con fluidez y eficacia.

-Excelente trabajo Axel, torbellino de llamas danzantes.

Roxas me miró impresionado. Quizás no se esperaba de mí un rango así.

-Podéis tomar asiento. Pasaremos al tema de vital importancia que nos concierne a todos. La obtención de corazones. Creo… saber el modo sencillo y rápido de hacernos con ellos. –Fugazmente dirigió su mirada al recién llegado. A continuación siguió hablando. – Si son ciertas mis suposiciones, nuestro nuevo recién llegado nos ha de "abrir la puerta" hacia nuestro gran objetivo, "Kingdom Hearts". Pero por el momento, será sometido a prueba para ver todo su potencial. Para ello, necesitará un guía que le ayude a canalizar sus nuevos poderes. –Todos los allí presentes se miraron mutuamente, intrigados. Yo sólo podía mirar al líder y a Roxas. Deseaba con todas mis fuerzas que el líder no optara por algún miembro que pudiera aprovecharse de su poder dormido y su inocencia, por no hablar de su inexperiencia. – Como todos debéis suponer, el único miembro que ha pasado más tiempo con el muchacho, no el suficiente no obstante para conocerle, es Axel. Por supuesto he considerado todas las cualidades de todos los aquí presentes para la enorme tarea que acontece. Pero creo que para Axel será una buena oportunidad para demostrar su lealtad y valía en la Organización.

Suspiré aliviado para mis adentros. Por fuera procuraba destilar la más absoluta parsimonia, no quería hacer entrever que "simpatizaba" con Roxas. No creo que eso hubiera agradado demasiado al resto. Roxas me sonrió. Parecía satisfecho con la decisión y su nerviosismo se había calmado considerablemente. Ya no movía sus ojos de uno a otro punto de la sala con tanta avidez. Pero presentía discordia en el ambiente. No todos los miembros estaban de acuerdo con la sentencia.

El líder nos explicó momentos más tarde en qué consistiría nuestra primera misión como compañeros. Se trataba de ir a un punto de Twiligth Town donde sospechaba que estaba proliferando una cantidad significativa de sombras, "Sincorazón", para ser más exactos. Sin más demora, tomé a Roxas y mediante un portal de oscuridad que yo mismo cree frente a nosotros, atravesamos el mundo "in between", hacia la soleada Twiligth Town. Una vez allí, al instante lo percibí. Hice una señal para que Roxas se quedara tras de mí. Cruzamos el umbral de la Mansión abandonada y nos adentramos en su bosque. Los árboles permanecían totalmente silenciosos, sin siquiera mover las ramas al compás del viento. No era buena señal. Miré a ambos lados de soslayo y crucé el agujero en la pared. Los tranvías no marchaban.

-Esto no me gusta nada…

-¿Tan malo es?... –Me preguntó Roxas a mi espalda.

-Bueno, tanto como eso… Sólo… luchan por su supervivencia… -Dije quedándome mirando el eterno atardecer. Como yo… Pensé.

-¿Por qué debemos ir por ellos?...

-Pues… para capturar los corazones que ellos roban a otras personas.

-Entonces hacemos algo bueno por esa gente, ¿no?

No sabía qué responder a ello. No hacíamos nada bueno por nadie, tan sólo eran por intereses propios de la Organización, de todos nosotros. En verdad, me dolía que te vieras envuelto en algo tan egoísta y doloroso como aquello. Pero al fin y al cabo, eras uno de nosotros: un incorpóreo, sin corazón propio… Sólo con recuerdos de cómo era tener uno…

Justo en el centro de la plazoleta del tranvía, nos tendieron una emboscada. Un buen grupo de ellos nos rodearon. Le indiqué a Roxas que pegara su espalda a la mía, para evitar que lo atacaran sin estar prevenido.

-Roxas, voy a invocar mi poder. Pase lo que pase no te asustes, no te dañará, ¿de acuerdo? Tú sólo no te alejes de mí.

Asintió confiado y se pegó a mí lo que pudo, abriendo mucho los ojos.

Entonces, cerré mis ojos y puse mi mente en un solo punto. El calor comenzaba a recorrer mi cuerpo, mi temperatura aumentaba por segundos. Entonces, al cabo de unos momentos, abrí los ojos y al instante, un gran muro de fuego se extendió a nuestro alrededor. Roxas se quedó muy impresionado, pero no parecía asustado. Miraba casi con fascinación las llamas que crecían y crecían. Extendí mis brazos y de mis manos un brillo plateado comenzó a girar cada vez más velozmente sobre sí mismo, hasta que tomó una forma sólida. Ante mis ojos, aparecieron mis dos armas de combate, mis chakrams de ocho puntas. Roxas los miraba con mucha atención y a partir de ese punto, no apartó su vista de mis movimientos. Con movimientos muy veloces y precisos, fui derrotando a todo aquél sincorazón que osaba acercarse a nosotros. Pero inteligentes, decidieron quedarse al margen.

-Mierda… Esperan que me aleje de ti para que seas más vulnerable.

-Yo… ¿Puedo ayudar?

-Mmh… Sí, quédate aquí. – Conjuré una barrera de fuego a su alrededor. –No la traspases, pase lo que pase. No tardaré.

-¡De acuerdo! –Asintió la cabeza.

Raudo y todo lo rápido que fui capaz, me desplacé por todo el escenario, lanzando mis chakrams y mis conjuros ignífugos una y otra vez, hasta que logré someterlos. Fui recogiendo los corazones que fueron dejando escapar uno a uno y con un chasquido, los hice desaparecer, enviándolos al Castillo.

-¡Misión cumplida! –Tomando en mi mano un Chakram que volvía a mi mano una vez más. Roxas aún me miraba, atónito. -¿Qué ocurre?

-Nunca había visto nada igual…

-No hace falta que lo jures… Pero no es para tanto. Todos los miembros tenemos poderes similares.

-Qué increíble… ¿Todos los incorpóreos poseemos poderes especiales?

-Tú más que nadie. Se podría decir que es de las pocas ventajas de ser uno de los nuestros… Pero el precio que debemos pagar por ello… Es tan elevado como su alcance y efectividad.

-Pero si yo… yo no poseo nada especial.

-Claro que sí. Aún permanece dormido en tu interior, pero yo te ayudaré a despertarlo, no te preocupes demasiado. Llegado el momento, verás como serás capaz.

La misión había finalizado mucho antes de lo que yo mismo hubiera imaginado, así que le propuse pasear un poco antes de volver a las enclaustradas paredes del Castillo del Mundo Inexistente. Sin apenas darme cuenta, mis pies volvieron a conducirme a mi refugio, aquél lugar que sólo yo conocía: La Estación Central. Miré a la imponente y perpetua torre. –Roxas, quiero compartir algo contigo, será nuestro secreto. ¿Estás dispuesto?

-Claro –Me sonrió como sólo él sabía hacerlo. Como sólo él sabía darme calor. Supe entonces que no había lugar para la desconfianza. Lo tomé de la mano y lo conduje hasta lo alto de la torre. Su cara en ese momento, al mirar al horizonte, no la pude borrar jamás de mi mente.

-¡Es… es lo más extraordinario que he visto jamás!

-¿Te gusta?

-¡¡Me encanta, es maravilloso!!

-Pues siempre que quieras podemos volver. Aquí podemos hablar de todo lo que quieras sin temor a que nadie nos interrumpa ni encuentre.

-¿De verdad? ¡Muchísimas gracias! –Su felicidad no podía ser más grande. Así nos sentamos en el borde, uno al lado del otro y comenzamos a charlar de muchas cosas. Yo le explicaba algunas anécdotas a las que él simplemente sonreía, suspiraba, meditaba, preguntaba… Y así fue pasando las horas. Del mismo modo que pasan veloces cuando uno está pasando un buen rato con una persona agradable. Hasta que la conversación derivó en aquello que tantas veces lo he recordado.

-Entonces, esas cosas que dices que estan hechas con cosas fuertes, oséase, piedras… ¿Son casas?

-Ajá. Como el Castillo, pero no tan enormes. Y ahí habitan los humanos, seres semejantes a nosotros, pero sin poderes extraordinarios, y con su corazón intacto.

-Ya veo… ¿Y más alla?- Señaló un punto más lejano.

-Pues hay bosques… y prados.

-Bosques y prados… mmh… y más allá… Donde no alcanzo a ver, en el horizonte… ¿Qué hay?

-Pues, debo suponer que está el mar.

-¿Mar?

-Sí, el mar es algo así como… Cómo explicarlo… ¿Ves la inmensidad del cielo? Pues viene a ser similar, pero con agua. Agua que se mueve constantemente por corrientes, como el viento, creando grandes olas de espuma. Y bajo ese mar, viven muchos seres, como peces y algas, que son como las plantas que ves en los prados, pero marinas.

En su expresión adiviné que trataba de imaginarse algo que no concebía, algo que nunca había visto. –No lo entiendo demasiado bien… pero intento hacerme una idea… ¿es bonito?

-Por supuesto. –Le sonreí.

-Pues… me encantaría verlo por mí mismo algún día… Quisiera estar ahí y escuchar el vaivén de las olas que dices… ver esos "peces" y tocar esa "agua"… ver una puesta de sol…

-¿Eso es todo? ¿Ese es tu deseo?

Asintió tímidamente, sin atreverse a mirarme directamente.

-¡Pues está decidido! -Me levanté de un golpe. - ¡Algún día te llevaré a ver una puesta de sol junto al mar! –Roxas rió divertido. Al final se me contagió la risa y terminamos por reírnos juntos. Hacía tanto tiempo que no lo había pasado tan bien… hacía tiempo que no había reído así… hacía tiempo que no me sentía tan bien al hablar con alguien y ser comprendido… En ese momento supe lo que era ser afortunado de verdad. Así aconteció nuestro primer día juntos. El día que conocí la luz, el día que cambió mi vida para siempre…

CHAPTER 11

"The Awaken"

Y ahí seguía yo… abrazándote, como si lo único que existiera en mi mundo fueras tú… Lo único que había tenido en mi vida. Y ahora, te perdía sin remedio.

Unos pasos se acercaron, mezclados entre la rapidez y la duda. Sabía de sobras de quién se trataba. Sin mirarle, sólo hundiendo mi cabeza en el pecho de Roxas, grité y solté todo mi dolor y mi rabia contenida… Sin poderlo evitar.

-¡¡POR QUÉ ME HACES ESTO?!... ¡¡POR QUÉ?...?! ¡¡RESPÓNDEME NAMINÉ!! ¡¡TÚ LO SABÍAS COMO YO!! ¡¡ SI TANTO TE IMPORTA ROXAS, ¿POR QUÉ NO HICISTE NADA POR EVITARLO!! ¿¡ASÍ ES COMO DEMUESTRAS TU "AMOR" POR LOS OTROS, POR LOS QUE MÁS "QUIERES!!... –En ese momento no lo pude soportar más y lo admito, rompí en llanto.

Naminé se quedó callada, muy dolida, sin saber qué decir. A decir verdad, también ella había salido corriendo tras Roxas en cuanto tuvo claro lo que pretendía hacer, pero como yo, no había podido llegar a tiempo. Pero mi dolor no me dejaba ver nada más. En ese momento, me hubiera cambiado por él sin pensarlo, pero no podía ser. Y ese cretino no iba a decirme el modo de traerlo de vuelta… Pero, ah… el corazón y sus sentimientos son tan extraordinarios, que a veces no obran tal y como esperamos… Ni siquiera para los que dicen "saber"…

Demyx había llegado al lugar de los hechos, siguiendo a Naminé, pero se mantuvo prudentemente al margen, en la puerta de la sala. Pero entonces señaló tras nosotros, con la boca y los muy abiertos. Un sonido extraño, diferente al que nunca antes hubiera oído, comenzó a tomar fuerza. La cápsula comenzaba a ceder más y más, abriéndose de par en par. Pero, por extraño que pareciera, Roxas se negaba a desaparecer del todo. El muchacho de su interior, flotando en sus sueños, comenzaba a despertar. Por su parte, Roxas, en lugar de desvanecerse completamente, comenzó a tomar fuerza y a brillar muy intensamente. Yo no podía dar crédito a mis ojos. ¿Cómo podía ser posible?...

El muchacho ya había abierto completamente los ojos, y aún fatigado por el largo letargo, luchaba por descifrar su ubicación y la extraña escena que se estaba dando lugar frente a él.

-¿Do…dónde estoy?-Dijo el moreno.

Roxas entreabrió los ojos.

· · ·

Había tenido un sueño tremendamente largo y extraño. Había visto pasar toda mi vida por delante… Pero no mi vida en sí, sino la de mi corpóreo. Había sido aluciante. No obstante, tuve una sensaci´n extraña mientras soñaba.. y era que cuánto más soñaba y "recordaba", más me hundía en el sueño… y no podía hacer nada por despertar… Realmente había ido claustrofóbico… Pero a lo lejos, sentí calor, calor que se iba intensificando con el tiempo y que me empujaba hacia arriba y me sacaba de todo "aquél mundo", me llamaba y yo corría, corría más y más deprisa hacia esa voz, convencido de que me traería de vuelta. Y así fue, por lo que parece. Y allí estaba la dueña de esa voz, mirándome en una expresión que mezclaba incredulidad, asombro, alegría y tristeza, empañada en lágrimas.

-¿A…Alex? ¿Qué… ha pasado? ¿Por qué lloras…? –Acaricié su mejilla.

-Ro… Roxas… ¡ROXAS! –Se lanzó al instante sobre mí, dándome un abrazo enorme. La abracé igual, sin entender muy bien qué había pasado en mi "ausencia". –Estoy bien, no te preocupes… O eso creo…

Naminé y Demyx también se emocionaron y fueron a mi encuentro. Todo era tan extraño, pero me alegraba de haber vuelto, fuera de donde fuera que me hubiera ido. En ese momento, llegó el grupo hasta nosotros. Se quedaron tan sorprendidos ante la escena que no supieron qué hacer, sino observar en silencio.

-¡Roxas, no vuelvas a irte sin mí, ¿me oyes?! ¡Casi… casi te pierdo! Eres un inconsciente… Siempre yendo a la tuya… sin contar en mí… -Me reprendió Alex.

-Lo siento, no quería preocuparos… Sólo quería saber la verdad. Y esa voz me prometió ayudarme a encontrarla.

-Maldito…

-Esto… ¡¿Hola?! ¿¡Alguien de los aquí presentes puede decirme dónde estoy!? –Hizo señas el joven moreno tras nuestro para captar nuestra atención.

Entonces nuestras miradas se encontraron. Ambos nos quedamos inmóviles sin saber por qué. Ahí estaba él, el motivo por el cual mi vida estaba dando un giro de ciento ochenta grados. Tantas preguntas circularon por mi mente a tal velocidad que apenas si podía asimilarlas. Me incorporé con cuidado y me dirigí hacia él. -¿So… ra?

En ese momento como un torbellino, entraron los extraños seres que había visto momentos antes de entrar a la sala y corrieron al encuentro de Sora.

-¿No te da vergüenza dormir tanto? –Le reprendió lo que parecía ser un pato.

-Ahí va, Donald, pero si nosotros nos hemos despertado hace justo dos minutos… -Respondió el más alto.

-¡Me alegro de veros de nuevo, chicos!

-¡Nosotros también!- Le respondieron al unísono. –E hicieron un abrazo grupal, junto a un pequeño insecto que Sora parecía llevar al hombro. Entonces repararon en nuestra presencia. Sobretodo en la mía.

-¡Ahí va, Sora! Este chico de aquí… es… muy parecido a ti –Me miró extrañado.

-¿Tienes un clon? ¿Es algún tipo de magia o algo así? –Me examinó el bajito.

-No soy su clon.-Ya comenzaba a estar bastante fastidiado de oír siempre la misma cancioncita. –Yo soy yo, Roxas.

-So… ¿Sora? ¿Eres tú? –Entre el gentío acumulado en la entrada, surgió una jovencita pelirroja, que todos conocíamos bien. Se acercaba con paso inseguro, tratando de comprobar a cada paso que no se trabana de algún sueño o truco. Se paró a pocos pasos de Sora, muy sorprendida y emocionada.

-¿Kairi?... –La muchacha se abalanzó en un gran abrazo, muy emocionada, cayéndole lágrimas de sus grandes ojos azul cielo.

-Te he estado esperando mucho tiempo, Sora. ¡Pero sabía que te encontraría! ¡Te he echado tanto de menos…! –Sora muy sorprendido y viéndola llorar en su hombro, la estrechó entre sus brazos. No obstante, de sus ojos no afloraron lágrimas.

-No entiendo nada, estoy alucinando… -Dijo Hayner entrando en la sala a la vez que se frotaba los ojos, incrédulo.

-¡Ah! ¡Sora! Te presento a mis nuevos amigos: Éste que se parece tanto a ti se llama Roxas. El que acaba de entrar es Hayner, su mejor amigo. Los dos que van tras él son Pence y Olette. Los tres del centro que te miran con cara de haber visto un fantasma… -Rió divertida.-Son Alex, Demyx y Naminé. –Naminé hizo una mueca de dolor y miró a un lado. Ella misma había sido la responsable de que Sora se hallara ahí dentro y que no la recordase. Se sentía muy culpable por ello aún. Y también por lo que le hubiera podido pasar a Roxas.

-Ajá. Gracias a todos por encontrarme. –Nos miró a cada uno de nosotros. – Y esto… Llevo mucho tiempo aquí, así que no recuerdo ni siquiera dónde estoy.

-Estas en Twiligth Town. –Le aclaré y le tendí una mano. -¡Bienvenido!

Tidus, Wakka y Selphie nos esperaban en la entrada de la Mansión, que seguían vigilando por si se volvía a repetir un ataque semejante. Cuando comenzamos a desfilar por el umbral, se quedaron anonadados, pero luego comenzaron a vitorear a Sora al unísono, lo tomaron a horcajadas y desfilaron bosque abajo en dirección a la plazoleta del tranvía. Todos parecían muy felices con el recién llegado, yo no podía ser menos, claro, pero a cada paso que daba, miles de dudas que se me habían presentado todos los días anteriores se apoderaron de mi mente. ¿Debía resolverlas hablando con él? ¿Y si no quería saber la verdad? Sentí una presión suave en mi hombro. Alex me había puesto su mano en él y me miraba tranquila.

-No le des más vueltas, no te agobies. Lo que tenga que ser, será, ¿vale? –Asentí y le sonreí. Entonces, sin esperármelo, me tomó la mano y comenzó a correr conmigo entre los árboles, directos al atardecer.

· · ·

No cabía dentro de mí de la alegría que me embriagaba. Había podido salvarle de su funesto destino. Pero, ¿Cómo lo había logrado?... Yo también albergaba mis dudas. Y tenía una ligera idea de quién podía disipármelas, pero en estos momentos, sólo quería celebrarlo con él. Sólo me interesaba seguir corriendo, y reír, reír mucho, al cielo. Desatar toda mi adrenalina. Tal era, que apenas me di cuenta cuando llegamos a la Estación Central. Grité al horizonte. Roxas rió y gritó conmigo. Así nos tiramos un buen rato hasta que al final, agotados, volvimos a casa.

-¡Oh, no! ¿Qué le voy a decir a la Señorita Trepe? –Comentó muy preocupada Olette. –¡Con todo el lío de hoy, no me ha dado tiempo ni de pensar en los deberes! ¡Me pondrá una nota negativa!

-Qué gran catástrofe… -Le resopló Hayner.

-Claro, como a ti nunca te ha preocupado aprobar… Así vas…

-¿¡CÓMO…!?

-Esto, vamos a dejarlo, chicos, que tenemos invitados… -Pence los separó mientras acomodaba el lugar para los recién llegados con nuestra ayuda. Demyx y Naminé aún no se habían atrevido a articular palabra desde la "tragedia".

-Supongo que tendréis varias preguntas que haceros. –Comentó Kairi a Sora y a Roxas.

-Sí, pero no sabría por dónde empezar… -Se rascó la cabeza Sora.- Justo acabo de despertarme tras un año entero.

-Un año en el que has crecido mucho… -Se burló Kairi de la largada de sus pantalones.

-¡Eh…! No te rías de mí… -Se avergonzó.

-No os preocupéis por eso, ya encontraremos algo de su talla. –Comentó Olette. –Para empezar, puede ponerse el uniforme escolar.

-¡Wow! ¡Como en los viejos tiempos, Sora! ¡Juntos codo con codo! –Le palmeó la espalda Tidus.

-¿Acabo de despertar y ya queréis que me ponga a estudiar? –Se lamentó.

-¡Yo te ayudaré con las matemáticas, Sora! –Se ofreció Aquél ser tan alto al que Sora se dirigía como "Goofy".

-No, no hace falta, de verdad…

-¿Acaso tu sabes cúanto son dos más dos…? –Le miró extrañado Donald.

-Ahí va, pues claro que sé Donald. Y hasta tres más tres.

Mientras tanto, Naminé hacía esfuerzos por tratar de hablar conmigo, al igual que Demyx, a lo que yo les ignoraba. No quería saber nada. Ambos me habían fallado. Casi vuelvo a perder a Roxas, y ninguno hizo todo lo que pudo por evitarlo. Me sentía dolido y traicionado…

Después de cenar, todos estábamos realmente agotados, así que no tardamos en caer rendidos en nuestros colchones. Yo aún seguía pensando en todo lo que había sucedido y en qué podría depararnos en la siguiente aventura, pero preferí no darle más vueltas. Al fin y al cabo era cierto, hoy por hoy ya no se podía hacer nada más. Y lo que tuviera que ser, sería… Así lentamente, en un vaivén de mis pensamientos, fui cayendo en un sueño cada vez más profundo.

· · ·

Todo había ocurrido tan aprisa que a penas había podido asimilar todo lo que había ocurrido. En el camino a casa, Alex había estado poco receptiva a las preguntas que le hacía. Sólo me comentó que casi desaparezco ante la influencia de Sora… Y que no volviera a hacer ninguna tontería como esa, pues se había preocupado de verdad. ¿Casi desaparezco?... No lo entendía muy bien… ¿Qué podía significar todo aquello…? ¿Tenía que ver con lo que se rumoreaba… de que si encuentro a mi corpóreo, debo unirme a él plenamente?... Pero yo… No quería algo así, yo no quería de dejar de ser yo… con o sin corazón… Además, aún tenía tantas cosas que vivir, que averiguar… Rebusqué en mis pantalones. Aún seguía ahí ese boceto. Lo tomé en mis manos, lo desplegué y me tumbé en mi cama. Lo estuve mirando largo rato a contra luz de la luna. Pero por más que lo miraba, no daba con un significado claro. ¿Qué podía simbolizar aquello? Era lo único que me ligaba a aquél mundo que me aparecía en sueños y visiones, mi único enlace físico… Sentía que era algo muy importante, y quería averiguarlo como fuera. Decidí guardarlo bien, como un tesoro, pues tenía la certeza de que algún día daría con la clave a todo ese misterio. Y así fue como, entre cavilaciones, de nuevo volví a caer en un sueño profundo.

Una vez más, volví a ese extraño lugar, pero ahora parecía mucho más nítido que antes… Podía leer los carteles de neón que parpadeaban a mí alrededor. La lluvia la podía oír y sentir más clara que nunca. Pero esta vez, no estaba solo: me acompañaba mi llave espada. Así que esa misteriosa arma… ¿también podía transportarse a "ese otro mundo de mis sueños"…? ¿O ya había estado allí mucho antes que yo incluso…?

Al día siguiente, en el instituto…

-Me alegro de que tu salud haya mejorado notablemente, Roxas. Espero que no sufras otra recaída. Puedes ocupar tu sitio. –Le indicó Treppe a Roxas. –Bueno, el siguiente punto del día es dar la bienvenida a nuestro nuevo integrante. Su nombre es Sora, y viene de un mundo bastante lejano al nuestro. Espero que sepáis acogerle con respeto y educación y le ayudéis en todo lo que esté en vuestra mano.

Las chicas murmuraron. Parecía que "el nuevo espécimen a investigar" les debió resultar interesante. No obstante el grupito seguidor de Roxas aún seguían enviándome notas amenazadoras y miradas asesinas cuando Treppe se daba la vuelta para apuntar notas en la pizarra.

Ni qué decir tiene que a la hora del patio siguió con la misma temática. Por un lado, las chicas intentaron amenazarme de que no me acercara a Roxas más de lo debido… Y por otro, los típicos comentarios pervertidos de los chicos de clase.

-Oye pelirroja, la próxima vez procura subirte la faldita un poquito más, que estás de infarto.

-¡Y un cuerno! –Le hice un signo bastante ofensivo con la mano, a lo cual vino otro desgraciado por detrás y me sobó el culo. Y me disponía a partirle algo que le hubiera dolido hasta en las entrañas y le hubiera dejado sin capacidad reproductiva, cuando lo vi volar a mi lado. Un dejado chulesco y un caminar imponente se paró justo a mi lado. ¿Seifer acababa de defenderme?

-Tócala de nuevo y te juro que será lo último que hagas. ¡Esta chica es mía! –Dijo tomándome de la cintura.

-¿¡TUYA!? ¿¡PERO QUIÉN TE CREES QUE ERES PARA TRATARME ASÍ!? –Dije apartándole de mí.

Fue hacia mí, sonriente. –Vamos, ¿acabo de sacarte las castañas del fuego y así me lo agradeces?

Ya comenzaba a sacar mis puños, amenazadoramente, cuando de nuevo, otra interrupción, pero esta vez, no fue una interrupción desagradable. Roxas se antepuso entre nosotros.

-Déjala Seifer, no quiere saber nada de ti, ¿acaso no lo captas todavía?

-.¿Quién lo dice? ¿Acaso tú vas a venir a decirme con quién tengo que estar?

-Mira, como te vuelva a coger molestando a Alex, no habrán más palabras para ti, te lo aseguro. ¡Y eso también va para vosotros, cretinos! – Les gritó al grupito anterior, que estaba recogiendo a su compañero caído. Acto seguido, me tomó de la mano y me alejó de allí, con un Seifer muy cabreado y vengativo.

-Roxas, yo lo…

-No te disculpes por ellos, no tienes la culpa de su estupidez. Estoy cansado de los malos ambientes de la clase. Esas chicas me agotan, por eso procuro "desaparecer" a la hora del patio. – Me reí bastante.

-Te entiendo.

-Lo sé.- Me sonrió. No paramos en un rincón alejado del patio, donde poder conversar tranquilamente. –Voy a la máquina de bebidas a tomar un zumo de sandía. ¿Quieres que te traiga algo?

-Nah, no te preocupes.

-De acuerdo. Espérame, no tardo.

Lo vi alejarse entre el gentío estudiantil mientras me sentaba bajo uno de los pocos árboles. Estaba disfrutando de la leve brisa que se había levantado cuando…

-¡Al fin te encontramos! – Apareció Demyx detrás del árbol, sorprendiéndome.

-¡¿Demyx?!

-Y Naminé. – Tomando a Naminé y sacándola fuera de su escondite.

-Ya os lo he dicho, no quiero saber nada. Dejadme en paz. –Hice un ademán de levantarme, pero Demyx me detuvo.

-Por favor Axel, escúchanos. Luego podrás irte si quieres, pero primero escucha lo que tenemos que decirte.

-¿El qué? ¿Qué no teníais ni idea de lo que le iba a suceder a Roxas? ¿Qué sentís lo oscurrido? Ya es tarde para las excusas…

Naminé se plantó delante de mí, con ojos llorosos. – Por favor, Axel, escúchame… Te lo suplico… Créeme, yo a Roxas lo quiero de verdad… Lo sabes… -Su cara comenzó a ruborizarse. – ¡Yo tampoco quiero que le pase nada malo! ¡Tampoco yo lo quiero perder…! Y créeme, intenté hacer todo cuanto pude, pero como siempre, no llegué a tiempo, y lo lamento enormemente… Pero escúchame… Tienes que saber por qué Roxas no desapareció… ¡¿O no te importa?!

-Claro que me importa… Es lo más importante para mí.

-Entonces escúchala, hombre. –Me convenció Demyx.

Suspiré cansado, pero accedí, como última oportunidad. Naminé comenzó a hablar. Lo que oí momentos más tarde me dejó atónito. Resultó que verdaderamente, yo era el motivo real por el cual Roxas no había desaparecido. Roxas y yo estábamos ligados el uno al otro por mi maldición y sus recuerdos. Si él no podía recordarme, yo tampoco podría volver a ser quien era, de igual modo, yo lo necesitaba a él para recuperar mi estado normal, y eso le impedía ser uno con su corpóreo. Por una vez desde el día en que abandoné mi antigua apariencia, me alegraba de lo sucedido. Qué irónico resultaba todo, pero me tranquilizó. Al fin había logrado la independencia de la existencia de Roxas, al menos por el momento. Ya estaba más tranquilo, y cedí ante la insistencia de Demyx que hiciéramos las paces. Eran grandes amigos y aliados, y sé que nunca nos harían daño intencionadamente.

Mientras tanto…

Debo darme prisa, quiero hablar con Alex de todo esto. Algo está ocurriendo a mi alrededor, y no entiendo nada. Y sé que es la única que puede darme la solución que busco… Tan ensimismado estaba en mis pensamientos que no ni a alguien cruzar veloz delante de mí y caímos de bruces. Tras sobarnos la cabeza idénticamente, reparé en él: Se trataba nuevamente de Sora.

"El reflejo de un mismo espejo…" "Son dos gotas de agua…" "Dos caras de una misma moneda"

Estas frases cruzaron fugazmente por mi mente, dándome apenas tiempo de asimilarlas. Y antes de que pudiera reaccionar, aí estaba él, tendiéndome una mano y ayudándome a levantarme, con esa sempiterna sonrisa que siempre lo acompañaba.

-¿Vas a algún sitio, Roxas?

-De hecho, iba a comprar un zumo en la máquina emprendedora.

-¡Genial! ¡Te acompaño!

Fuimos caminando juntos y vi que muchos se nos quedaban mirando. Supongo que debieron pensar que era mi hermano o algo así… No era muy usual ver a dos personas asemejarse tanto que hubiera aparecido la una después de la otra de la noche a la mañana. Yo comencé a preguntarle a Sora por su pasado. Me explicó sus aventuras en la isla a la que habíamos llegado días antes nadando. Me habló de Riku, también de Kairi. De la famosa cueva a la que ellos jugaban a monstruos, sus planes para huir de la isla en su bote, de la noche en que los sincorazón atacaron por vez primera la isla… Yo escuchaba y mi cerebro analizaba cada dato, cada suceso, cada detalle, pero por más que rebuscaba en mí, no hallaba conexión alguna con mi pasado. En sí, por misterioso que pareciera, habían trozos de mi pasado difuminado… ¿Realmente siempre había vivido en Twiligth Town? ¿Todo lo que yo conocía era real?... ¿Entonces por qué sus recuerdos se anteponían a los míos propios…? Había una pieza en todo aquél rompecabezas que no encajaba de ninguna de las maneras. Algo se me escapaba, ¿pero el qué?... Estábamos ambos tan enfrascados en nuestra conversación que no me di cuenta que ya había vuelto junto a Alex, a lo que me sorprendí gratamente al verla hablar con Demyx y Naminé.

-Me alegro que hayáis hecho las paces, chicos. En verdad comenzaba a preocuparme por que no os fuérais a reconciliar…

-Psé, ya conoces a Alex, cabezota, pero de buen corazón… -Dijo Demyx cogiéndo a Alex y frotándole fuerte la cabeza en tono bromista.

-¡¡Para de sollarme, Demyx!! -Se quejó, mientras Namine ponía cara de circunstancia ante la escena. Me sonrió cálidamente, tomó a Demyx, me saludó y se marcharon a dar una vuelta.

-¿Te gusta nuestro hogar, Sora?- Le preguntó la pelirroja.

-Sí, admito que no está naaaada mal. Y todos sois muy buenos conmigo y mis amigos, os lo agradezco de veras.

-No es nada, tío. ¡Para eso estamos!-Le contesté animadamente.

-Se te está pegando la dejadez de Hayner… -Me recriminó Alex.

-No es verdad… -Dije algo cortado.

-Va, sólo me gusta meterme contigo, ya me conoces –Rió divertida.

Sora rió al unísono, hecho que provocó que yo también me uniera, cuando de pronto, sonó la campana. Había terminado el patio por hoy. Nos dirigimos ordenadamente a las aulas, pero cuando nuestro grupo fue a cruzar el umbral por la puerta, la profesora Treppe cruzó la esquina y se dirigió a nosotros.

-Buenos días chicos. ¿Podéis acompañarme un momento al despacho? ¿He de hablar con todos vosotros algo de vital importancia.

Olette avergonzada salió de detrás y confesó muy avergonzada: Profesora, verá… Es que no pudimos hacer los deberes por la salud de Roxas, que nos tuvo en vilo todo el día de ayer… Pero le prometemos hacerlos a partir de ahora, ¿verdad chicos? Pero no nos baje la nota ni nos castigue, por favor…

-¿Quién hablaba de los deberes, Olette? No os he venido a llamar por eso, pero me alegra ver u interés por el estudio. Mi interés va dirigido a asuntos más particulares. Seguidme sin hacer ruido y en silencio por favor, Cuando lleguemos, os explicaré de qué se trata.

Todos la seguimos muy intrigados, sin saber muy bien a qué atenernos, con caras divididas entre tensión y duda. Al fin, en un camino que se nos hizo eterno, dimos con su despacho. Pasamos en orden y cuando el último se hubiera cerciorado de que estaba bien cerrada por dentro, permanecimos expectantes en el estudio algo justo para tantos, ella tomó un pisapapeles con forma de cabeza de León plateado, lo giró y se abrió una trampilla al fondo. Nos hizo señas de que la siguiéramos escaleras abajo, y para nuestra sorpresa, descubrimos un centro de operaciones subterráneo, mucho más grande y espacioso a proporciones del despacho superior.

Se dirigió a una pantalla enorme y la encendió. Parecía un gran ordenador. La mesa de comandos se iluminó con fluorescentes y vivas luces azuladas.

-¡Bienvenidos al centro de mando extramundial ultrasecreto de Twiligth Town!

Todos nos quedamos con tres palmos. Nuestras mentes aún no habían reaccionado a todo aquello. La señorita Treppe continuó su charla informativa.

-Para el resto de habitantes de esta villa soy la profesora de instituto Treppe, pero fuera de ella y para vosotros, soy una agente del equipo de restauración e investigación de Hollow Bastion, un mundo no demasiado lejano a este. He sido enviada a este mundo con la misión de encontraros y serviros de guía para la gran hazaña que tendréis que acometer a partir de hoy.

Todos nos miramos los unos a los otros. Seguíamos sin entender demasiado, pero pusimos todos nuestros sentidos a ello.

-Cid Highwind, nuestro líder, me envía para informaros de que, si bien no lo suponíais ya, puesto que hemos seguido vuestros movimientos en Destiny Islands y sabemos que os hacéis una idea, todos los mundos están en peligro, no sólo este. Y los únicos que podéis hacer algo por ellos sois vosotros. Pero para ello, necesitaréis instrucciones, y ayuda, mucha ayuda… -Dijo mirando de soslayo a algunos de nosotros. –Pues bien, sabemos vuestras cualidades, y Sora ya nos conoce a algunos de nosotros en sus anteriores aventuras, por lo que habéis de suponer, que efectivamente, debemos recurrir a vosotros, los Elegidos por la Llave Espada y a sus compañeros, si queremos frenar esta invasión y procurar así un futuro para todos. No obstante, debido a la magnitud del problema y el caos que esto supondría si saliera a la luz entre la población, debemos tratarlo con total discreción frente a ojos ajenos. Por lo tanto, fuera de esta sala, yo seré para vosotros lo mismo que para el resto de habitantes. Si tenéis alguna duda referente a los asuntos tratados aquí abajo, debéis esperar a encontrarnos reunidos o tratar de reuniros conmigo en mi despacho en momentos en los que la afluencia de personas sea mínima, ¿ha quedado claro?

Todos asentimos al unísono, alucinados.

-¡Pues bien, chicos y chicas, bienvenidos a bordo del Arca de Noé, navío de la salvación mundial!

Un poco lejos de allí…

-No me esperaba este acto de desobediencia de ti, Ansem… ¿Cómo osaste siquiera pensar en dejarla pasar? ¿Te das cuenta de la grave magnitud de tus actos…? ¡Gracias a ti, nuestro plan de devolverle a Sora todo su potencial ha fracasado!

-¿Eso… es lo único que te importa, Diz? ¿Tu propio beneficio? ¿Qué todo marche según lo planeado?... Lo siento, yo te tomaba por una persona "más humana"… Y no has demostrado sino, ser igual que los seres que tanto repudias, consumiéndote poco a poco por la ira, la venganza y la frustración… Lo lamento, pero a partir de este punto, yo seguiré mi propio camino, sea de luz u oscuridad.

-¿Te crees mucho mejor por ello?... ¿Crees capaz de hacerlo mejor?

-No lo sé, pero si no lo intento con todas mis fuerzas, nunca lo sabré. Así actúa un verdadero sabio, Diz. Seguiré mi destino, sea cual sea. Y me reuniré con las personas que quiero, o al menos las protegeré hasta el final, aunque muera en el intento… -Dicho esto, el encapuchado abrió un portal de oscuridad y se desvaneció en él.

-Necio… ¡NECIO! ¡ESO ES LO QUE ERES! ¡Y PRONTO VOLVERÁS ARREPENTIDO DE TU ERROR! ¡A todos nos llega nuestro momento y tú, Ansem, no estarás exempto… Lo verás… con tus propios ojos…

Continuará…

Fin del capítulo 11

¿Por qué siempre tengo la sensación de que me he dejado cosas y no he explicado lo suficiente? …

Uffff, Son la 1 am y a las 3:45 am (justo acabo de escribir esto y ya son laa 3:08 OMG! No voy a dormir hoy U...) debo estar en pie porque salgo de viaje por tres semanas de vacaciones. Pero no he querido irme sin antes dejaros un pequeño avance del fic… Lo sééé, tardo siglos… Pero os he de informar de que hemos abierto Roxas y yo un foro en el que nos dedicaremos a crear un fanzine, y entre eso vídeos AkuRoku que hemos realizado y demás trabajos con cosplay, me ha robado todo el tiempo… ¡¡Gomen nasai!! (Si os interesa registraros en el foro, en mi jornal del deviantart tengo el link del foro, sino siempre me lo podéis pedir y os lo haré llegar como sea! Y ya basta de hablar de excusas! ¡Uff, qué calor, no me deja ni concentrarme para esto… U!

¡¡Ante todo sabed que por mucho que tarde, no dejaré el fic colgado, lo continuaré hasta el final!! Además, después de tanto leer y sobretodo la paciencia y confianza que depositáis capítulo tras capítulo en mí, os lo merecéis ( ¡¡Y CON CRECES!!)

Aclaraciones de este capítulo… Pues creo que no queda nada por aclarar… Si os interesa algo en concreto, preguntadme y os desvelaré hasta donde pueda sin que sea Spoiler ;P

Solamente anunciaros que a partir de este capítulo, comienza la aventura en sí (como si no hubiera habido ya antes, jajaja) Pero digamos que el capítulo 11 pega el pistoletazo de salida.

Y ahora, demos paso a las contestaciones y dedicatorias:

A Roxas-13-Nobody: Este capítulo va dedicado a Roxas, por no fallarme todo este tiempo, por dar todo de ti porque cada día continúe sonriendo y evitar que me venga abajo en más de una ocasión, daisukiiiii!! Disfrútalo mucho ¿vale? Y cuando vuelva, nos toca sesión playera, no lo olvides!! xD

Ahora te contesto a tu review: Me alegra que te deje sin palabras el fic… si eso significa algo bueno, claro xDDD Saluditos a mi hijito también que lo quiero mucho!! 3 (ya sabes como es tu seme, un risitas sin remedio xD ¡Déjame que sea feliz, hombre! xD ya tendré tiempo para llorar, ya… Sí, a ti te da palo loggear y yo a las 2:11 contestando reviews para subir el capi y me tengo que ir de viaje a las 3:45am, que cosas, eh? xD Te quiero muchooo!! 3

A SamanthaUchiha: Gome por dejarte con la intriga, pero es que sino no tendría emoción y sería aburrido de leer, ¿no? n.nU Al menos eso creo yo… jejeje. Y bueno, es que Quistis hace muy bien el papel de profe, y mejor que el director Cid Kramer… Um… ¿Irvine? Me estás dando una idea, JOJOJO… Maquiavélico he superado tus expectativas de días y párrafos? n.n En verdad, cada vez que actualizo, tengo la sensación que se alarga más… Mejor, así os compenso la espera n.nU

¡BESAZOS PARA TI TAMBIÉN, GUAPÍSIMA!

A xSouseisekix: (¡DIOS, ADORO ESE ANIME/MANGA! ¡¡VIVA LOVELESS!! w)

(Me alegro que no quieras matarme n.nU En verdad tuve bastante con morir una vez a manos de Disney… X3 LOL!)¡ Wow, me honra muchísimo que lo primero que hicieras al coger tus vacaciones fuera leer mi fic n.n ¡Gracias por esa entrega, de corazón!

A mí al contestar reviews me pasa igual, como tardo en actualizar, cuando subo el fic los he de leer todos de nuevo y contestar a una jejeje. ¡Gracias por el préstamo, lo tendré en cuenta! ;) ) SEEEH, SOY ESPAÑOL Y A MUCHA HONRA Y VIVA EL ARCOIRIS!! Se pone a bailar debajo de uno ¿nani? xD Me alegro que leas mis notas no están de más X3 ¡Buena chica! Es que me temí que si no avisaba doblemente que seguía, los lectores pensarían que había terminado… Y eso que siempre suelo poner el "Continuará…" n.nU ¡¡Nooo, no te suicides, que la cosa sigue!! Además, que es bonito vivir sobretodo con chicos lindos como Ro… pero qué lindo día hace, ¿no es cierto? Jejeje n.nU Lo de Axel y la profe son las hormonas, que las tiene locas entre la transformación y el uke deambulando por ahí… xD pobrecito mío… Gome, no actualizo tan seguido por lo que comenté más arriba, llevo muchos proyectos a la vez, pero actualizar seguiré actualizando T.T ¡Prometido! ¡¡Boku no Piko, tengo que ver eso!! Mente perver funcionando al 100 Tendré que aficionarme a la moda de trasgiversar títulos, sí xD me gustaron harto tus definiciones, me reí muchísimo xDDD

Las crónicas vampíricas las tiene Roxas, mi uke, este de más arriba xDD me las tiene que dejar, y yo el 7mo libro de Harry Potter xD a ver si me acuerdo n.nU Viva Lestat! (Me gustó la peli de "Entrevista con el vampiro" de Brad Pitt, no sé si tenga algo que ver, pero es bastante yaoi xD) He tenido 2 de los 4 remixes de gravitation publicados en España en mis manos y sí, lo más XXXXXXXXX que he visto quitando los doujin AkuRoku llamados "Keyhole" y "lovesick" De Endou Minta. Muy buenos, por eso ¬ A los que les guste la pareja claro… A mí me apasiona, sino no estaría aquí JOJOJO

Sí, de D-Gray man tengo unas amigas que me comentaron acerca… A ver si termino de leer Lovelees que la tengo pendiente xP

Bueno, es lo divertido del fic, ver a Axel jugárselas en situaciones comprometidas… Además, pensemos que está en el cuerpo de una chica, por muy macho que sea, las hormonas femeninas a veces se le cruzan al pobre xDDD

¡Pues dime dime, yo te contestaré todo lo que pueda! X3 No te preocupes no me aburres, ¡me agrada que mis lectores me escriban y me cuenten cosas! n.n

Sí, se lo diré. Lo último que me dijo hoy es que ibaa subir cuatro capítulos de golpe y por lo que va subiendo a nuestro foro, lleva bastante de la Never Ending Story AkuRoku, Así que estate atenta, pronto tendrás notícias de Roxas xDD ( Y sí, le conozco bastante bien, es el Roxas de las fotos de mi Deviant JOJOJO perver)

¡Que no das la lata! X3 ¡Besos para ti también guapísima y gracias por postearme! Espero que no te haya decepcionado este último capítulo…

¡Oks, espero tu crítica constructiva sobre mi dibujo con ansias! X3

A XYumikochanX: Jejeje nosotros ya nos conocemos e incluso compartimos foro y DA, pero para que veas que soy buen tío ( xDDDD) te contesto tus reviws aquí también :3

¡Gracias, me alegro que te haya gustado! A veces me quedo con la sensación de que podría haber explicado más una parte o menos otra, o que me dejé cosas incompletas… Pero en fin, cosas que pasan Y yo creo que sí puedes llegar escribir muy bien si te lo propones, todo es ponerse. Yo comencé a los 16 años y aquí me tienes xP Yo e ayudaré en lo que quieras, si no te ves con fuerzas, ¿ok?

Y dibujar ni qué decir queda, ¡lo haces cada día mejor! ¡Sigue así artista! Pues cuando quieras, haces un fanart! En serio me hace mucha ilusión que mis lectores hagan dibujos de mi fic… Porque en verdad los aprecio mucho… ¡Y los reviews, todo! ¡Realmente soy feliz!

¡Nos vemos a la vuelta de vacaciones guapísima! ¡Muchos nyaaa besitos para ti!

A SoritaK: Jus, me honras tanto cuando te leo… TwT De verdad, tus palabras me llegan hondo… Si mi narrativa te emociona, tú con tus sinceras palabras me llegas al alma… jus, si me voy a emocionar… baka de mí ¬ ¬U Seme sentimentalero… u.úU Yo me inicié al yaoi con Zack y Cloud de FFVII (que por cierto en Octubre Roxas y yo y haremos cosplay xD) Pero quien de verdadme metió hasta lo hondo fueron Axel y Roxas y para mí siempre serán mis dioses del yaoi - ¡Por encima de todo! Jus, de verdad me alegra hacerte sentir tantas emociones… En serio, sólo escribo lo que siento dentro de mí y lo que sentiría yo en una situación parecida... intentando transmitirlo lo más fielmente que soy capaz… Bueno es que Axel para mí siempre ha estado en un pedestal, así que no te extrañe que lo realce tanto… Pero es que mucha gente no lo valora por lo que es en realidad… y me da mucha pena… que él lo dé todo por la persona que le importa y todos lo vean como a un idiota… u.u ¿¡AÚN SIGUE EL FANCLUB!? ¡OSTRAS! Si algún día montáis web o algo así, me afilio xD ¡¡En serio, me honráis mucho!! Yo humilde siervo de la escritura… con un club de fans… ¡¡inconcebible!! Pero me emocioné mucho al saberlo. XD es que te contesto porque me dejas reviews! Como hago con el resto de mis lectores n.n Si me dejan ellos reviews también, ¡prometo contestarles a todos, uno a uno! X3 Ale, así no hay más celos ni disputas n.n

Me alegro que te gustaseel dibujo, debo hacer más a ver si me pongo, que tengo varios trabajitos para un fanzine que vamos a fundar Roxas y yo y no me queda hueco para casi nada Dx

¡¡A ti también se te quiere a montones!! ¡¡Felices vacaciones!! ¡¡Besos enormes para ti y a mi club de fans!!

A Hanna Tao: ¡¡Muchas gracias!! ¡¡Soy feliz de que te guste tanto!! n.n ¡Pues aquí tienes el siguiente capítulo, para que sigas leyendo! ¡Y aquí no acaba, seguirá por mucho tiempo más! Como digo yo, es Axel con las hormonas juveniles (más femeninas) revolucionadas, pobre, el dibujito de Naminé le está saliendo caro xD No te preocupes por la expresión, si te entiendo, el otro día andaba corrigiendo faltas ortográficas del fic entero y cuando llegué al trozo de la famosa interrupción de Kairi, pensé igual… ¡Siempre en medio, como los jueves! Pobre, no la voy a tomar con ella tampoco ahora… xD

¡Pues aquí tienes la respuesta de qué ha pasado con ambos! ¡Disfrútalo! X3 ¡Sí, prometo seguir ante todo! ¡Hasta que este fic no llegue al "THE END" no pararé xD aunque sea a paso de tortuga n.nU… ¡Gracias de nuevo por las felicitaciones, en verdad me llenan de alegría y orgullo! Aunque para mí piense que mi fic no es más que una alocada historia sinsentido n.nUU… La humildad me puede, sorry… Sayonara (hasta siempre) no, mejor matta ne (hasta pronto)!! X3

¡Y gracias a todos los que a pesar de no postear reviews, seguís mi fic día a día, de verdad, me hace muy feliz, mil gracias a todos! ¡Por hacerme sentir cada día mejor persona! Este capítulo va por vosotros, a mis queridos lectores, que sin vosotros no sería nada. ¡Hasta la siguiente actualización! (Esperemos que sea pronto x.xU)¡¡MATTA NE!!