Seguía profundamente dormido, la pelea con aquel moreno lo dejó muy agotado y con algunas pesadillas que no podía controlar, como alguna clase de secuela o algún horror latente que se manifestaba en su subconsciente. Sólo era capaz de ver oscuridad y escuchar una voz muy fuerte y aguda… tan conocida como deseada por él, era una tonada suplicante, como una canción fúnebre siendo interpretada con palabras arrítmicas, una canción que sólo él podía entender. Amy lo sintió dormir, pues con mucha fuerza se aferraba a sus almohadas, sabía que algo estaba viendo en su mente, algo que ella no podía controlar y que definitivamente era algo en lo que no se debía meter. Se despertó a las nueve de la mañana y le contempló dormir, notando cómo pasaba su semblante de ser uno despreocupado a otro completamente agresivo y triste, como si la impresión que le causó la patada a su estómago se hubiera reflejado en él. "Sólo cierra los ojos, el sol se ha puesto, estarás bien, la luz saldrá, tú y yo estaremos sanos y a salvo…" empezó a cantarle al oído para que se apaciguara su rostro fruncido. Sintió algo caliente correr entonces por las sábanas, un líquido espeso que se había secado durante la noche. "Espero sea mi periodo" pensó la chica cuando descubrió que la sangre venía de él, que emanaba con fluidez de sus heridas. "¡Oh, no!" pensó cuando le quitó las cobijas de encima. Se durmió en la cama junto con ella todavía usando su traje, por lo que logró ver que la camisa blanca estaba chorreando en sangre. Ahogó un grito y entonces lo levantó con las fuerzas que tenía y lo llevó a rastras hasta su baño, donde sin pena alguna lo desnudó del tórax, viendo que sus heridas eran sumamente profundas. "…No…" pensó mientras llenaba la bañera con agua caliente y se le empezaban a empañar los ojos por la tristeza que le producía verle en tan mal estado. Para su suerte, el pecho y abdomen estaban muy lisiados, los cortes eran irregulares y sólo un médico podía atenderle bien. Limpió todas las zonas heridas, viendo los cortes con mayor claridad… "la energía de Shadow… es impresionante" abrió los ojos de manera exorbitante e inconscientemente se llevó la mano al estómago, recordando lo que ella suponía era sólo una pequeña porción de su fuerza "deja de pensar en eso" se forzó a sí misma mientras le limpiaba las sangrantes heridas con agua caliente.

Sacó del botiquín de primeros auxilios que estaba en su baño una botella de alcohol y otra de agua oxigenada y también sacó de la cocina varias hojas de té relajante para la bañera, inundando el blanco baño de un olor muy parecido a la verbena. Apenas había tocado la sensible carne del chico cuando éste despertó con un grito atronador, espantando a la chica, quien tuvo que llevarse la mano al corazón para que no se le saliera por la sorpresa. El ardor del alcohol y el agua oxigenada en sus heridas lo hubo despertado de golpe, cuando vio a Amy como su primer imagen del día, se relajó un poco… pero estaba muy extrañado de no estar en su cama, enroscado a ella, como se suponía que debían estar.

-¿Qué pasó? –preguntó extrañado y llevándose las manos a los puntos donde sintió el ardor -¿qué tengo?

-Heridas que no han cerrado –señaló la chica –y muchas pesadillas –añadió finalmente a la vez que le volvía a aplicar los líquidos ardientes.

-Pesadillas… -dijo mientras recordaba esos mantos negros que hacían gritar a Amy con tal locura que le preocupaban demasiado… después pasó a soñar con cuchillas en su cuerpo, lo que cobró sentido cuando la vio con los aplicadores en la mano –vaya… ¿y tú no tienes pesadillas? –preguntó curioso, pero ella sólo sonrojó mientras seguía fungiendo como enfermera emergente. Había aprendido con Vainilla hacia algún tiempo y ahora sus conocimientos iban a servir.

-No… y si las llego a tener –dijo ella mientras esquivaba su mirada verde –realmente no sé de qué tratan porque las olvido rápido ¿de qué son las tuyas?

-¿Por qué nunca sé cuando tienes una pesadilla? –preguntó curioso, pero ella siguió tratándole las heridas.

-Ni idea. Creo que yo no grito ni me muevo. Supongo que he de despertar paralizada por el terror –respondió sin prestarle mucha atención al tema –pero si llegara a tener, ojalá seas tú el que me despierte para calmarme –pidió con un ligero sonrojo, pero él sólo le acarició la mejilla.

-Si lo que dices es cierto, no hará falta –respondió mirándola de reojo y recordando su horrible sueño -mis pesadillas suelen ser sobre perderte, así que se me pasa cuando me doy cuenta de que estás a mi lado –ella volteó ligeramente al frente y con la mirada perdida, sintiendo un fuerte nudo en el estómago. No recordaba haber tenido una pesadilla por el mismo motivo, sabía que con él cerca jamás iba a pasarle nada que fuera malo, sin importar cuántos golpes pudiera recibir, sabía que él estaría con ella… por eso era feliz cuando dormía, y por eso se había apresurado tanto en curarle, porque si algo le fuera a pasar, jamás se lo perdonaría.

-No hay anestesia –dijo cambiando el tema y con un sonrojo aún más grande en el rostro –te suturaré las heridas, por lo que quiero que te pongas una toalla en la boca y ahogues todos los gritos –ordenó con un vacío interno… no podía asimilar la respuesta de Sonic aún. Demasiados sentimientos encontrados nada más por una simple pregunta acerca de los sueños y seguía sin creerlo, seguía sin aceptar el hecho de que él se hubiera enamorado perdidamente de ella. Era un sueño hecho realidad, uno que jamás creyó ver de manera tan profunda como él lo hacía… una sencilla respuesta hubo cambiado su mundo en sólo un instante. Agarró una toalla y se la dio para morder –esto dolerá, así que necesito que hagas lo que sea para mitigar el dolor u olvidarlo ¿estamos claros?

Empezó a limpiar nuevamente las heridas y a suturarlas con el equipo médico que tenía en el botiquín. Un escarpelo, hilo y agujas fueron suficientes para que el peli azul emitiera los gritos más dolorosos que en su vida había logrado dar a pesar de tener la toalla en sus fauces. Apretaba sus puños con mucha fuerza y movía con desesperación sus pies al sentir la aguja y el hilo unir violentamente los trozos desechos por culpa de Shadow.

-Listo, terminamos la primera herida –dijo Amy mientras se limpiaba el sudor de la frente. Sonic la vio impávido "¿Aún hay más?" preguntó con una mirada dolida y sufriente –no creías que saliste tan ileso del combate ¿o sí? Mira… pondré la radio para que te relajes.

Encendió la grabadora y sintonizó la estación de noticias.

"Entre otras, se ha descubierto en la ciudad de Mazatlán restos de una increíble explosión por el centro cerca de donde fue la cede de la fiesta de la famosa artista Lucero, a quien le han robado descaradamente el anillo de matrimonio a usar. Las imágenes que podemos nosotros ver son increíbles… hay varios edificios desquebrajados, los tejados y azoteas se notan como víctimas de esta ráfaga, que muchos testigos en cama llamaron "bicolor" por haber presenciado el azul y el dorado como gama principal… pero esas especulaciones no son tomadas en cuenta por la policía federal sin importar cuántos hayan visto exactamente lo mismo. Se cree que ha sido el cartel de Juárez quienes han cometido todos estos estropicios mientras la fiesta se suscitaba para poder hurtar la joya, pero no hay pruebas que respalden la teoría… ¡Seguimos contigo, Juan!"

-Bien… creo que fue mala idea –dijo Amy mientras apagaba la radio. Sonic sólo podía poner una mueca de arrepentimiento y decepción… se había dejado ver y casi se dejó descubrir, Amy sólo empezó a limpiar y a suturar la segunda herida para después pasar con la tercera. Chris se quedó en casa de sus padres durmiendo, por lo cual no se molestarían en preocuparse por él. Cuando terminó, lo vendó con mucho cuidado y fuerza, sujetándole las zonas cosidas, le hizo quitarse el pantalón y lo metió a la bañera preparada.

-¿Qué es esto, Amy? –preguntó, sintiendo el aroma a verbena muy fuerte en su nariz.

-Es relajante, lo aprendí con Vainilla –aclaró y lo ayudó a entrar. Sintió un fuerte dolor por el agua caliente, pero después terminó sumamente relajado y casi quedó dormido en el acto –buenas noches –dijo con una risita burlona al ver que se estaba quedando dormido, él le sonrió con mucho amor y la tomó del cuello con el brazo libre para acercarla a él y besarla con mucha fuerza. Vio que no se cambió el pijama chico que llevaba y le pidió que se metiera con él –pero…

-Por favor –le dijo mientras le acariciaba la cara –no quiero que algo malo te vuelva a ocurrir… me sentí tan mal ayer por no haberte podido salvar que…

-Únicamente me sacó el aire –dijo defendiéndose y con una risita ahogada –no me pasó nada malo.

-Eres lo único que me queda en este mundo –le dijo mientras la acariciaba con mucha suavidad –tan delicada y bella… una rosa perfecta. Me cuidas y me haces tan feliz que… si te ocurriere algo, todavía peor, no me lo perdonaría… ¡jamás!

-Te sientes culpable –dedujo Amy al notar su expresión dolida, tomándola por sorpresa.

-Más de lo que imaginas. Mi deber es protegerte y no lo estoy haciendo bien.

-No es tu culpa.

-Claro que sí –empezó a argumentar mientras le salían las lágrimas.

-Sonic… -dijo mientras le tomaba por el rostro y le acariciaba el cabello largo y azul como el mar –las situaciones han sido las que me han llevado a esto. El balazo fue porque vivimos en un área un poco segura y el golpe que me dio Shadow fue porque él igual buscaba la esmeralda… por cierto, la tengo que guardar –dijo mientras se salía del cuarto de baño, no sin antes depositarle un beso en la frente.

Entró a su cuarto y tomó la joya del aro y la guardó en un frasco de mantequilla que limpió precisamente para cuando tuvieran otra esmeralda y lo guardó bajo un tablón del suelo que había desprendido y se camuflaba bien… algo aprendió de "El corazón delator". Volteó a la puerta de baño, viendo que Sonic se hubo quedado dormido y entonces se cambió a su bikini negro, el cual se veía muy bien en su cuerpo y entonces se le unió en la gran bañera, la que tenía un poco de su sangre en el agua por las heridas que poco a poco dejaban de fluir. Se acomodó ligeramente y lo abrazó, sintiéndose igualmente relajada por las plantas de verbena.

Shadow estaba en la habitación de María, quien terminó con dos costillas rotas por el impacto del golpe de Sonic… era irónico, porque pudo haberse interpretado aquel ataque como una venganza, y una muy personal hacia el moreno, quien no podía respirar nada más que no fuera odio hacia el chico azul, el chico que dejó a María en ese estado, el que se sumaba a su otra enfermedad, lo que dejaba a Shadow muy consternado. La chica empezó a despertar, viendo a su alrededor con desconcierto al percatarse de que se encuentra, nuevamente, en un cuarto de hospital, suspiró cabizbaja mientras esperaba un nuevo diagnóstico, pero ahora le dolía mucho lo que eran las costillas. A su lado vio al chico moreno, quien estaba dormido a su lado, sentado y recargado en el borde de la cama esperando a que ella le diera una sonrisa o la frase "buenos días". Sólo sonrió mientras notaba que su corazón latía arrítmicamente cuando le veía cerca. Le tocó el hombro con la mano con mucha suavidad. Despertó de golpe, viendo como primera imagen del día los ojos azules y descansados de una chica que llevaba un vestido blanco manchado de sangre en el área del pecho y quien le sonreía con dulzura.

-¿Cómo puedes hacer eso? –preguntó, sabiendo ella que ese no era un saludo muy habitual.

-¿Qué cosa? –preguntó extrañada. Arqueó una sola ceja en señal de duda.

-Mirarme así, sin enfurecerte por casi haberte matado –dijo con atisbos de culpa en sus ojos rojos, los que desviaba al suelo cada vez que los ojos azules de la chica trataban de buscarlos -¿cómo es que eres capaz de eso?

-Porque tú no lo intentaste –respondió con una sonrisa igualmente dulce mientras le acariciaba las mejillas aceitunadas y el cabello con mechas rojas –jamás me harías daño.

-Pero lo he hecho –responde sin muchos ánimos –me encontraste y por eso ahora ambos estamos como estamos.

-No fue culpa de ninguno –respondió sabiamente mientras le tomaba la mano –fueron las circunstancias. No debí entrar en tu pelea con el chico de la librería.

-¿Librería? –Preguntó con la atención puesta en ella -¿lo conociste en una librería?

-Sí –contestó extrañada por su repentino interés –soy de las clientes más frecuentes… compro muchos libros de García Márquez y algunos clásicos del siglo de oro. Trabaja medio tiempo, y la otra mitad está en clases en mi escuela, es de un grado superior junto a la joven de cabello rosa –la respuesta de ella lo dejó atónito, con los ojos abiertos de par en par y sin poder creer en las palabras de esa chica, quien ya le había resuelto su dilema posterior con esas sencillas palabras -¿por?

-No importa –respondió divagando un poco en esos momentos, entonces regresó a la realidad gracias a que ella le tocó la mano.

-No te sientas culpable por esto –le pidió mientras esbozaba otra sonrisa tierna –porque no lo eres.

-En efecto… lo es Sonic –pensó para sí mientras recordaba todo en una mezcla de instantes que pudieron asquearlo por completo: ellos peleando, ella gritando y acercándose para entonces él detenerse sin embargo a Sonic eso no le importó y les dio un golpe certero, uno que habría de romperle a María dos costillas y dejarla inconsciente y otro que mandaría a Shadow lejos, como por el otro extremo de la playa… después todo se tornó confuso y ambos terminaron abandonando la escena de la batalla, concediéndole la victoria al erizo al obtener la esmeralda caos blanca. Regresó a la tierra y entonces acarició la mejilla pálida de su amiga, a quien veía lastimosamente, como si en esos momentos fuera a romperse más.

-No…

-Pero…

-Mi fragilidad no es culpa de nadie –dijo para sí mientras le lloraban los ojos nuevamente –soy frágil ¿entiendes? Frágil.

-No es así, eres mara…

-¡No, Shadow, no! –interrumpió con furia, pero opacada por una tristeza muy fuerte –soy frágil… moriré muy pronto y ahora estoy rota… literalmente. Y mi corazón va a matarnos… a ambos si no detenemos esto.

-Quiero morir en ese caso –dijo finalmente mientras le tomaba la mano y se la llevaba a los labios en un acto galante –si tú te vas, yo iré contigo…

-Shadow… -dijo con mucha tristeza –no… tú mereces ser feliz…

-Seré feliz nada más contigo –dijo mientras buscaba acercársele sin hacer que le dolieran las costillas –yo te amo a ti y nada más a ti… te haré feliz sin importar nada…. Aunque creo que hemos comenzado mal.

Ella rió por ese comentario mientras lo abrazaba con fuerza sin importarle el dolor que sentía por dentro.

-Creo que podré hacer mi mejor esfuerzo –le susurró al oído, situación que dejó a Shadow muy contento.

-Prometo hacerte la mujer más feliz de todas –dijo mientras correspondía al abrazo sin mucha fuerza, pensando que su venganza contra Sonic podía esperar, a pesar de tener un dato muy importante sobre su paradero.

-Y yo prometo no hacerte llorar tanto cuando tenga que partir –dijo con voz lastimosa, pero Shadow, además de tratar de ignorar ese comentario con una mirada fugaz, la acarició del rostro, esperando que esa simple seña de amor y galantería desapareciera sus frustraciones y borrara sus palabras a sabiendas de que eso era sumamente difícil, por no decir imposible. La tomó de las mejillas y ahora la besó con fuerza y más pasión de la que antes pudo haber sido capaz de atestiguar, como si una pelea se desarrollara entre sus bocas y alguno quisiera ganarla a toda costa… un combate que se veía largo y difícil de ganar.

-Te amo… no sabes cuánto… -declaró Shadow mientras la veía a los ojos y unía su frente a la de ella, sosteniéndose así los rostros –de verdad no sabes cuánto y desde hace cuánto tiempo…

-Yo… siento que te he amado toda una vida –dijo con el puño en el corazón, sintiendo todas sus palabras cruzarle por el paladar esperando a que no supieran a mentiras, pero se extrañó tanto cuando saboreó la honestidad en cada letra que incluso le pareció imposible. Sonrió mientras decía todas y cada una de estas frases y lo volvió a besar… "total, si me voy a morir, mínimo quiero llevarme un buen recuerdo a la tumba: el recuerdo de la persona a que más amé" se dijo a sí misma mientras lo tomaba por el cuello y lo volvía a besar con fuerza, más de lo que éste imaginó que ella era capaz de poseer, pero no hizo objeción alguna, sólo se dejó querer nuevamente.

Entraron sorpresivamente al cuarto de María sus padres e impactados por la escena que acababan de presenciar, guardaron silencio, el que fue muy incómodo dado que María y Shadow no se percataron de la presencia de los señores…

Aclararon la garganta, con el afán de remarcar su presencia. Shadow volteó rápidamente y vio a dos señores que se parecían tanto a María que no pudo creer que fuera cierto: los padres de ella justo en su cara. El señor de cabellos castaños y ojos azules, mientras que la señora era de cabellos rubios y ojos verdes se le quedaron viendo con ojos fulminantes. La señora volteó rápidamente mientras contenía su rabia en su boca, esperando que el grito no dañara sus cuerdas vocales, el señor sólo vio a María con desaprobación, no por el chico, pues era sumamente guapo y se veía en el rostro que tenía buenas intenciones con ella.

-Hola… -dijo el moreno mientras sonrojaba por la vergüenza y reía nerviosamente. María quedó impávida ante tal situación… quería reprimir la risa, pues hacía que le dolieran las costillas, pero terminó vencida por lo hilarante de la situación. Se le veía claramente nervioso -¿son los padres de María? ¡Un gusto! Y… ¿cómo va todo? ¿Bien? ¡Excelente! –dijo mientras se alteraba su respiración notoriamente y jadeaba sin dejar de esbozar una sonrisa nerviosa que mostraba todos los dientes. Sus ojos carmesí estaban tan rojos como sus mejillas.

-Vete –ordenó el señor, quien sólo veía a María.

-Sí señor… -dijo con tal tono que lo único que le faltó fue hacer el saludo militar. Estaba tan avergonzado que la cara se le encendió todavía más. Los dejó solos en el cuarto de hospital.

-Hija… -empezó a decir su madre.

-¿Sí, mamá? –respondió con tal mirada inocente que incluso la señora se cuestionó sobre los pensamientos de la chica.

-Mira, hija… no estamos en contra de que tengas novio –argumentó su padre mientras que la señora se llevaba los dedos a la frente y se frotaba con ellos las cejas –eso sería en circunstancias normales, pero…

-Pero ¿qué? –Cuestionó tajante -¿qué tiene de malo que quiera a alguien?

-Nada, hija –contestó –sólo digo que… si lo quisieras, no le harías esto… ya es demasiado difícil para nosotros aceptarlo, y no lo hemos hecho del todo.

-Sé lo que hago… -respondió María con cierto atisbo retador a sus padres –lo quiero.

-Hija, por favor, piénsalo bien… piensa en sus sentimientos cuando… partas –dijo estas palabras llevándose un buen trago de saliva, no era capaz de aceptar la realidad.

-Sé lo que hago… -volvió a decir –y él ya lo ha aceptado –añadió para sorpresa de sus padres –ya sabe que moriré, porque eso es lo que haré, madre, moriré.

-No… -su madre empezó a sollozar mientras se volteaba para no verle al rostro, no podía aceptarlo, no quería aceptarlo, pero era una verdad inalienable e inalterable –no…

-Me es más fácil a mí aceptarlo, a mí… porque soy yo la que va a pasar por ese proceso –se dijo a sí misma mientras veía a su edredón blanco –lo quiero conmigo, sin importar nada.

-¿Hija? –preguntó su padre, quien resistía las ganas de llorar.

-He aceptado mi futuro, y lo quiero a él en mi futuro –dijo finalmente. Sus padres salieron de la habitación y lo dejaron entrar, no sin antes palmearle la cabeza a Shadow y su padre decirle "cuídala… lo poco que esté aquí, cuídala" entonces entró y la vio con el ceño preocupado pero feliz. La abrazó nuevamente y lo besó con más fuerza todavía "lo haré, la cuidaré, lo prometo…"

Amy miró a Sonic y se sintió aliviada al ver sus progresos. Lo seguía acompañando en la tina, como él expresamente le había pedido y le dio un pequeño pero tierno beso en los labios, como a él le hubiera gustado. Entonces Sonic despertó y se sintió sorprendido de verla ahí, con él en la tina y casi desnuda de no ser por el bikini que llevaba.

-Buenos días –respondió burlona mientras contemplaba el sol estar en su cenit, lo que les decía que ya era medio día -¿dormiste bien?

-Sí… esas hierbas hacen un buen trabajo –dijo bostezando y usando el truco de enredar su brazo en los hombros de la chica, ella se percató de eso y dejó salir una pequeña risa. "Hombres…" -¿Qué? ¿No te parece romántico? –preguntó con aires de humor, a lo que ella sólo respondió negando con la cabeza -¿entonces?

-Me parece tonto, pero tierno –dijo mientras lo abrazaba y lo unía más hacia ella. Rió al ver la expresión extrañada del chico, pues jamás le había conocido ese lado tan… ¿intimidante? Si es que así se le podía llamar. Besó tiernamente al chico mientras se recargaban de lado en la tina, como si estuvieran en su cama, él sólo la abrazó por la espalda y se dejó besar tanto los labios como el cuello y las mejillas -¿tuviste pesadillas? –preguntó tiernamente, pero él sólo la miró con mucha dulzura.

-Acaban de desaparecer –respondió y le depositó un beso muy dulce en la coronilla de su cabeza. Salieron de la tina cuando escucharon que alguien subía por las escaleras… seguramente era Chris, por lo que Sonic se deshizo de sus ropas elegantes tirándolas en una bolsa negra y Amy se secó y vistió rápidamente sin importarle que el chico de pelo azul la viera desnuda, pues prácticamente, ya lo había hecho. Bajaron a recibir a Chris, quien los vio muy limpios, suponiendo lo que era de esperarse.

-Hola –saludó ella mientras lo veía entrar -¿por qué tardaste tanto en llegar?

-Mis padres me tuvieron yendo y viniendo por todas las obras de teatro que encontraron –declaró con una risa tímida a la vez que hacía ese gesto de llevarse el brazo a la parte trasera de su cabeza –pero no me arrepiento.

-Lo sé… ojalá yo tuviera esa suerte –dijo Amy poniendo los ojos en blanco, recordando un pasado muy duro.

-¿Por qué lo dices? Tienes a Sonic –replicó.

-Sí. Sonic es mi compañero de toda la vida, lo amo y lo conozco desde mis ocho años de edad, pero… quisiera haber conocido a mis padres ¿entiendes? Por más que quiera a Sonic, ese vacío no se llenará y él lo sabe –admitió.

-No sabía que… ¿están muertos o algo así?

-No… -respondió directa –me abandonaron cuando yo era bebé y… la verdad no sé nada de ellos.

-¿Y Sonic? –Preguntó confundido –me imagino que él tiene familia en algún sitio.

-Sí… pero esa es una historia que no puedo contarte –dijo mientras le palmeaba la cabeza –aprovecha que los puedes ver aunque sea esporádicamente, porque luego te podrás arrepentir ¿entendiste?

Sonic bajó las escaleras lentamente sin haber escuchado la conversación que sostuvieron Amy y Chris -¿y cómo se puso la fiesta de Lucero? –preguntó para eliminar sospechas en él.

-Creí que se habían quedado –dijo Chris –pues… en general… hubo una tormenta de arena que nos dejó ciegos a todos. A Lucero la dejaron inconsciente y le robaron el anillo.

-¿Cómo crees? –Preguntó extrañada, haciendo una excelente actuación –nosotros nos fuimos cuando empezó a hacer viento, la arena me empezó a picar muy feo en los ojos… ¿qué más pasó?

-No supe –contestó, mirando de reojo a Sonic, quien se veía cansado… un poco de sangre logró traspasar su playera azul –sólo escuché testimonios de los que no entendí nada… que dos rayos de colores azul y dorado que empezaron a chocar entre ellos y otras cosas más… -se le quedó mirando al pelo –por cierto, siempre he querido preguntar –la chica se puso a la defensiva, Sonic también mientras se acercaba a ella y la tomaba por los hombros -¿su cabello es color natural o se lo pintan con algo?

-Nos lo pintamos… -no dudó en responder a su pregunta, sabiendo que si señalaban que colores así eran posible obtenerlos al natural, él sospecharía más.

-Qué raro… debe gustarte mucho el azul –completó Chris mientras subía por las escaleras para ir a su cuarto –como sea… creo que ese es problema suyo nada más –dijo, llevándose los brazos a la nuca y bostezando –no he dormido desde el desgorre de la fiesta, así que… no me interrumpan ¿vale? Por cierto, Sonic… ¿te rasuraste hoy?

-No… -contestó dudoso, Chris no le volteó a ver. Sin embargo se detuvo.

-Entonces… me imagino que te cayó algo en la playera –Sonic, ante este comentario, volteó a ver sus prendas, notando que la sangre empezaba a traspasar los vendajes y que manchaba su ropa –se me hace raro, porque sí tiene color a sangre. Pero creo que no importa.

-Me cayó un poco de salsa en la ropa, no me limpié –dijo restándole importancia.

-Estás recién bañado –señaló.

-¿Y tú eres policía para estarme interrogando? –preguntó Sonic exasperado por la actitud del chico, quien lo hostigaba con preguntas que no podía responder.

-Perdón, pero se me hace raro que tengas sangre… -dijo volteándose –y que aparte se siga expandiendo si es que argumentas que fue por una "salsa" –enfatizó la palabra con comillas aéreas –díganme qué hicieron ayer en la noche después de haberse ido de la fiesta, porque yo fui uno de los que vio los rayos de color.

Aquella afirmación dejó perplejos tanto a Sonic como a Amy, quienes abrieron los ojos sin poder creer lo que oían –bajo los rayos caía sangre… mucha.

-¿Qué estás queriendo decir? –preguntó con las defensas altas el chico peli azul.

-No… nada, sólo quería que me dijeras que eras tú el resplandor azul –dijo soltando la frase de golpe –porque me imagino que tu cabello algo tiene que ver y la sangre que tienes en el tórax no sale por arte de magia ¿o sí?

-Era muy noche y había alcohol… creo lo imaginaste –defendió Amy.

-No tomé ni una sola gota –dijo a su favor –Amy, ya… deja de defender lo indefendible –pidió como una exclamación, sabiendo que ellos no podrían decir nada a su favor –Amy… vi tu pelo cerca de Lucero cuando estaba inconsciente, la arena no me dejó tan ciego a mí.

-¿Qué estás queriendo decir? –Preguntó la chica, quien ya se sentía amenazada –anda, dilo.

-Ustedes tomaron el anillo ¿verdad?

-¿De qué hablas? –preguntó tratando de irse por la lateral, tratando de engañarlo, pero Chris era muy listo.

-Ese anillo te llamó demasiado la atención cuando lo viste en la televisión. Sonic, tú quedaste embobado al verlo ¿alguien quiere más?

-Esa no es una razón para querer robarlo –defendió la chica –nos ofendes con tus acusaciones.

-Yo sé lo que vi, Amy –dijo Chris mientras los fulminaba con la mirada.

-Y si fuera así ¿Qué? ¿Tienes pruebas de algo? –Preguntó Sonic ya desesperado por las acusaciones de Chris, éste calló ante ese argumento -¿tienes pruebas de que yo era ese "relámpago azul"? ¿Tienes pruebas de que nosotros tenemos el anillo? ¿Dejamos a la Lucero esa inconsciente? No… ¡ahora déjanos en paz con ese tema! Porque no vas a encontrar nada raro en nosotros.

-Tu herida sigue sangrando –señaló Chris, quien vio la sangre correr en Sonic –llamaré a mi tío…

-¿Qué buscas con todo esto, Chris? –preguntó Amy –con este interrogatorio tan raro y sobretodo con esas acusaciones tan… ridículas…

-Saber la verdad –respondió sin ver a Sonic, quien lo fulminaba -¿te incomoda algo, Sonic?

-Sí… que te quieras meter en nuestras vidas así.

-El otro chico, el que te amenazó, el de piel morena… era el rayo dorado ¿cierto? ¿fue él quien te dejó así de magullado? ¿Qué quería? ¿Qué hace aquí? ¿Qué hacen aquí? –preguntó asertivamente… dejando el lugar con un fuerte silencio sepulcral –fui al hospital para ver a María, la chica que se rompió las costillas en esa pelea –Sonic abrió los ojos y de pronto recordó una cabellera rubia oscura junto a Shadow, a ambos los mandó lejos –después entró el mismo chico a la habitación y tenía varios vendajes en el pecho, sus vendajes estaban rojos ligeramente… no fue difícil relacionar la amenaza con los golpes. Y ahora que te vi así, lo confirmé.

-Eres un maldito genio –respondió Sonic mientras lo miraba con un poco de odio –para tener dieciséis años… eres en serio demasiado inteligente.

-¿Entonces… tengo razón? –preguntó mientras lo retaba con la mirada.

-¿Quieres que te responda? –cuestionó Sonic, quien ya se había enojado… pasó a rabiar –si es así… entonces presta atención.

Su cabello se tornó más oscuro y su aura se volvió un poco negra, los ojos se le angularon y la sonrisa se le tornó muy tétrica…

-¡Ay, no! –pensó Amy cuando lo vio en esa forma… la forma con la que Shadow combatió contra él… "eres un imbécil" dijo y Chris se le quedó viendo a un Sonic que ya estaba en posición para atacar.


¿DIVERTIDO? ¿QUÉ VA A PASAR? ¿LE CONTARÁN LA VERDAD? HEHE CREO QUE LO QUIEREN SABER XD ^^ O QUIEREN LEMMON ¬¬ SI QUIEREN EL SEGUNDO TENDRÁN QUE ESPERAR BASTANTE, PORQUE NO SOY BUENA CON LAS ESCENAS ASÍ XD COMENTEN QUÉ LES HA GUSTADO Y QUÉ SE LES HA HECHO SORPRESIVO XD

(SHADOW TODO NERVIOSO ANTE LOS PADRES DE MARÍA ¿NO QUE MUY CHICO MALO?) xD