El juego de Eva (Fifty shades of Ezeva)
Disclaimer: Total Drama Island y sus personajes son propiedad de sus creadores. Yo escribo por diversión y sin animo de lucro.
Resumen: Eva tuvo una conversación que hizo que se plantease cosas. Ahora está dispuesta a vencer su miedo al sexo con la ayuda de sus amigos y a vivir sus primeras experiencias.
.·.*.·.*.·.*.·.*.·.*.·.*.·.*.·.
#9 Pasión (I)
Eva despertó por si misma esa mañana, media hora antes de que sonase el despertador. Dio un largo bostezo y sonrió al verse desnuda.
—Qué bien he dormido... —y cuando apagó el despertador cogió el PENE de nuevo—. Ya estoy lista para el paso siguiente.
Vio que era una sola palabra.
—Típico de Owen.
"Si has llegado hasta aquí me parece que ya tienes muy claro que te lo quieres follar, así que va siendo hora de que os pongáis guarretes. Al final del PENE encontrarás un listado de cosas que puedes hacer. Por cierto, se folla con condón. -N"
—Este tío es gilipollas —dijo rodando los ojos.
Buscó al final y cuando empezó a leer se puso más roja que un camión de bomberos.
.
.
.
.
Más tarde salió de su casa para ir a clase. No quería reconocerlo pero se moría por ver a Ezekiel y besarle. Se sentía más cursi y alegre que nunca tanto que, cuando se cruzó con algunos conocidos, éstos se impresionaron ya que nunca la habían visto sonreír antes. Sin embargo, cuando llegó a la puerta del instituto, disimuló y entró casi como de costumbre.
—Hola —dijo cuando se acercó a Beth y Justin.
—Hola, Eva —contestó Beth.
—Buenos días —dijo Justin.
—¿Habéis visto a Ezekiel?
—Creo que aún no ha llegado —contestó la de gafas.
—Vale, si lo veis le decís que estaré en mi taquilla.
—Se lo diremos, tranqui —contestó el modelo.
Cuando Eva se alejó la pareja se quedó mirándola.
—Está muy colada por él —comentó la chica.
—Y él por ella, si hasta tiene miedo de que Noah se la intente robar —le dijo Justin.
—¿Y tú crees que Noah está interesado en ella? —preguntó Beth preocupada.
—No, tranquila que no.
.
.
.
.
—¡Mierda, lo había olvidado, eh!
—¡Mira que te lo dije, eh! —contestó su madre.
—¡Ya lo sé! —dijo intentando ponerse el pantalón—. ¡La culpa es tuya por ponerme todos los médicos el mismo día, eh!
—¡De eso nada!
—¡Mierda, mierda, mierda! ¡Se me queman las tostadas, eh!
—¡Date aire, eh! —y la mujer colgó.
Zeke se había despertado tarde para ir a clase por lo que decidió saltarse la primera hora, por desgracia había olvidado que tenía que ir a varios médicos ese día y estaba a punto de llegar tarde al primero.
—Lo peor será el dentista, eh.
.
.
.
.
Mientras, Eva seguía esperándole junto a la taquilla a sólo cinco minutos para entrar.
—¡Ese idiota me las va a pagar! —refunfuñó.
—¡BOOM BOOM!
—Ah, hola Izzy, ¿y Owen?
—Ha ido a comprarse un pastelito. Oh Oh, ¡¿Sabes qué?! —preguntó emocionada.
—¿Qué? —preguntó, aún esperando a que su chico apareciese.
—¡Mis padres me han dejado quedarme con Nugget!
—Vaya, eso mola —dijo Eva algo desanimada.
—¿Qué te pasa?
—Es que Zeke no ha llegado aún.
—No, te preocupes —contestó la pelirroja con una gran sonrisa—. ¡Seguro que está vivo!
—Gracias Izzy, eres un sol... —dijo, sarcástica.
—¡De nada!
—¿Dónde estará?
—Nugget puede olfatear unos calzoncillos de Ezekiel y encontrarle —dijo la pelirroja.
—Nugget no puede hacer eso —contestó la morena. Por supuesto quería decir que era un plan absurdo.
—¡Claro que puede!
—Jesús, María y José —dijo, frotándose la frente—. ¡Que no!
—¡Que sí! ¡Díselo tú, Nugget! —dijo sacando al perrito de su mochila.
Todo se paralizó unos segundos.
—Izzy... ¿te has traído el perro al instituto?
—¡Claro! Él quería venir —explicó.
—¡¿Y cómo te lo ha dicho?!
—Eh, eh, eh, no le discrimines por ser un perro. ¿Qué pasa, que por ser un perro no va a poder hablar o qué?
—¡Exacto! Los perros no hablan.
—Pero Eva, mira qué carita —dijo acercándole a Nugget.
—Ni Eva ni Evo, llévalo a casa ahora —ordenó. Justo en ese momento la campana sonó.
—Oh, no va a poder ser. No puedo permitirme llegar tarde a clase si quiero ser la presidenta del universo y tener una granja de llamas —dicho esto echó a correr en dirección al aula dónde tenían literatura con el profesor Mclain.
—¡Izzy, vuelve aquí! —dijo la morena yendo tras ella. Cuando llegó a clase y vio allí a Cody leyendo muy interesado un ejemplar de la revista Tetazas lo del perro ya no le pareció tan mal—. Bien mirado el perro no va a desentonar tanto. Se pasará el día rodeado de zorras y cerdos.
—¿Qué? —preguntó Cody saliendo de su trance.
.
.
.
.
Más tarde estaban ya todos -excepto Zeke- atendiendo al profesor de literatura.
—Y ahora os voy a poner el esquema en la pizarra y ya veréis que es más sencillo de lo que parece —dijo Chris para, finalmente, darles la espalda y empezar a escribir.
—Psss, Leshawna —susurró Gwen mientras el profesor escribía.
—¿Qué?
—¿Te pasa algo?
La gótica no había pasado por alto el aspecto de su amiga: no sólo parecía estar hundida sino que, además, no se había planchado bien el pelo, su maquillaje parecía cubrir su rostro más que destacar lo hermoso del mismo y no llevaba accesorio alguno.
—No, no es nada —mintió, mirando de reojo a Harold, el cual escribía sin apartar la mirada de la pizarra.
—Será que ya le han contagiado algo, es lo que pasa cuando eres una fresca —contestó una voz desde atrás.
—Cállate Heather —contestó Leshawna.
Pero la asiática no dijo nada más, sólo volvió a acomodarse en su asiento con una gran y malvada sonrisa.
—Yo sé por qué está así —dijo Courtney, la cual estaba sentada junto a su amiga Heather.
—¿Ah sí?
—Sí, Bridgette y Jo la de la otra clase lo vieron todo. Pues resulta que Harold la mandó ayer a la mierda.
—¡Cállate, perra! —gritó Leshawna, la cual lo había oído todo.
—Leshawna, fuera de mi clase. Ahora —ordenó Chris.
La chica recogió sus cosas apresuradamente y se fue dando un portazo.
—¡Y tienes un parte, que lo sepas! —le gritó Chris. Después miró al resto de alumnos, que comentaban lo ocurrido entre ellos—. Y vosotros callad y atended —y todos obedecieron, incluso Duncan se calló, no sin antes resoplar.
Pasó un rato y Heather se dio cuenta de que Gwen estaba escribiendo cosas que no tenían que ver con la clase y haciendo dibujitos. Miró lo que escribía y dibujaba y luego le pasó una notita a Courtney.
Heather: "A Gwen le mola Miller. Está escribiéndole cursiladas."
Courtney la leyó y abrió los ojos como platos. La asiática recibió otra nota de inmediato.
Courtney: "Ezekiel está saliendo con Eva. Esa cara pálida roba novios..."
Heather, la cual no sabía lo de la relación de Ezekiel y Eva, supuso que Gwen tampoco sabía nada al respecto, pero aún así no tuvo consideración.
Heather: "Pues yo se lo voy a contar a Eva."
Courtney: "Vale, iré contigo."
Heather: "¿Entonces Harold ha pasado de Leshawna?"
Courtney: "Sí. Parece ser que se tiró a otro y Harold ya no quiere tener que lidiar con esto más."
Heather: "Qué cerda."
Courtney: "Antes no era así... hasta Gwen era maja al principio.
Heather: "¿Antes o después de besar a tu novio?"
Courtney: "Te odio."
Heather: "Claro que no :P"
Courtney: "Tonta XD"
Mientras, en el otro extremo de la clase, Eva observaba a Noah. El chico estaba ojeroso y prácticamente no había tomado notas en toda la hora.
—¿Te pasa algo? —le preguntó.
—No, tranquila.
—Si necesitas algo puedes decírmelo.
—Tranquila, todo está bien.
—¿Me prometes que, sea lo que sea lo que te pase, me pedirás ayuda cuando ya no puedas con ello tú solo?
Noah tardó un poco en responder, pero cuando respondió lo hizo sonriendo.
—Lo prometo.
Eva siguió prestando atención a la clase hasta que se fijó en Duncan, que estaba dibujándole un pene en la nuca a Geoff.
—Ese tío es un capullo... —comentó.
—¿Qué has dicho, Eva? —preguntó Chris quien, sorprendentemente, la había oído.
—Que la literatura me llena de orgullo —se apresuró en responder.
—¡Así me gusta! —dijo el profesor aplaudiendo un par de veces—, que tengáis recursos. Sólo por eso Eva Garren se acaba de librar de un parte. ¿Ahora que ya ha pasado tu minuto de gloria me dejas seguir, Eva?
—Sí —respondió reprimiendo su deseo de partirle una silla en la cabeza.
—Muy bien.
Chris se giró y siguió escribiendo y explicando. Eva resopló y le mostró el dedo corazón a Cody ya Sierra cuando les vio haciéndole burla. Justo en ese momento escuchó la risita de psicótica de Izzy por detrás y se temió lo peor. Se giró y vio a Izzy fastidiando a Nugget, el cual estaba en su mochila debajo de la mesa.
—Psss, ¡Izzy!
—¿Qué?
—Como no pares te van a pillar.
—Pero Nugget se aburre aquí.
—No me jodas, y yo.
—Pues entonces.
—Izzy, como te pillen nos la vamos a cargar.
—No seas tonta, Eva. ¿Cómo van a pillarnos?
Justo en ese momento, Nugget se enfadó y ladró. El ladrido se escuchó claramente en toda la clase. Chris se giró confundido.
—¿Qué ha sido eso? —preguntó. Izzy ocultó a Nugget rápidamente.
Eva supo que tenía que hacer algo, así que se levantó y dijo lo primero que le vino a la mente:
—¡He sido yo!
Todos empezaron a reírse como locos al escuchar eso, bueno, todos menos Chris y Eva. Chris porque estaba a punto de estallar y Eva porque estaba muy avergonzada.
—¿Con quién haces el trabajo de autores, Eva? —preguntó Chris.
—Con Ezekiel.
—¿Y de qué autor lo estáis haciendo?
—De Baudelaire —contestó ella.
—Muy bien. Chicos, mañana disfrutaremos de la exposición de Eva y Ezekiel sobre la vida y obra de Baudelaire.
—¡¿Qué?! —preguntó ella—. ¡Pero si no nos toca hasta la semana que viene!
—Eso era antes de que decidieras jugar a hacerte la perra en clase —todo el mundo se volvió a reír—. Chicos por favor...
Cuando Eva volvió a sentarse escuchó varias mofas en forma de ladridos, entonces vio a Cody haciéndole burla.
Cody recibió un impacto de lapicero en mitad de la frente.
.
.
.
.
—Bienvenidas a esta reunión de chicas urgente —dijo Courtney.
—Bienvenidas —dijo Heather.
—¿Eso era necesario? —preguntó Sky.
—¿El qué? —preguntó Heather.
—La frase para empezar —contestó Sugar—. Pasamos todos los putos patios juntas de todos modos.
—¡Sugar! No seas maleducada —la regañó Ella.
—¡¿Qué?! ¡Pero si es verdad! —replicó la rubia.
—A ver tortolitas que esto es importante —dijo Heather.
—¿De qué se trata? —preguntó Sky poniéndose seria.
—En realidad tendríamos que esperar a Jo y a Bridgette —comentó Courtney.
—Están follando con sus novios, ¿algo más? —preguntó la asiática. Todas negaron con la cabeza—. Estamos aquí para recordar por qué odiamos a Gwen.
—¡Publicó una caricatura mía horrible en el periódico del instituto! —gritó Sky.
—¡Besó a mi novio! —¿de verdad tengo que decir quién dijo eso?
—¡Se burló de mis vestidos! Aunque yo no odio a nadie, yo quiero que todo el mundo sea tan feliz y alegre como yo —dijo Ella en tono soñador. Sugar rodó los ojos tras escuchar las palabras de su novia.
—Yo la odio porque dijo que no tengo talento para cantar, ¡como si ella tuviese idea! Y además mira a Ella con deseo.
—¿Qué? Eso no es cierto, Sugar —replicó Ella.
—¡Claro que lo es!
—Parece que a esa cara pálida le vale cualquiera siempre que para conseguirle tenga que romper una relación —dijo Courtney con odio en la voz.
—¿Qué ha pasado? —quiso saber Sky.
—¿Sabéis quién es Eva Garren? —preguntó Heather.
—¡Sí! Es esa chica dura de vuestra clase —dijo Sugar abrazando a Ella.
—Sí, la chica que me ayudó cuando Sugar era mi enemiga y me encerró en el lavabo —contestó la princesita.
—Ya te dije que lo sentía —replicó la rubia.
—Lo sé mi amor —contestó Ella antes de darle un corto beso en los labios.
—Eva y yo hemos entrenado a veces juntas... ¿Qué tiene que ver con Gwen? —preguntó la gimnasta.
—Lo que pasa es que Gwen le quiere quitar el novio a Eva —dijo Courtney.
—¡¿QUÉ?! —preguntaron las tres al unísono. Heather y Courtney asintieron.
—Lo que escucháis —confirmó la asiática.
—¡Qué asco! —dijo Sky.
—¡Qué puta! —añadió Sugar.
—Eso es cruel —dijo Ella al borde del llanto. No soportaba ver historias de amor con finales tristes.
—Vale, aquí hay dos opciones —dijo Heather—: o se lo contamos a Eva y le parte la cara ella misma o vamos, se la partimos nosotras y de paso nos vengamos de lo que nos hizo. ¿Con cuál os quedáis?
—¿Y a ti qué te ha hecho Gwen exactamente? —le preguntó Sky.
—Nada, yo la odio porque sí, soy la excepción que confirma la regla —contestó ella.
—¿Y qué hacemos, chicas? —dijo Courtney.
—Court, vota tú por mi que tengo cosas que hacer —y, dicho esto, Heather se fue.
—¿Y ésta qué trama? —preguntó Sugar.
—No lo sé... —contestó Courtney.
.
.
.
.
Harold estaba leyendo un cómic en un rincón apartado del patio. Había pasado de Leshawna pero al mismo tiempo sentía dolor. Se sentía idiota por haberse dejado maltratar de esa manera tanto tiempo así que se había apartado del resto y se había ido a leer solo con la esperanza de tener algo de paz.
—Hola —le saludó una voz femenina. Cuando alzó la vista vio que se trataba de Heather.
—Hola —contestó él.
—He escuchado que has mandado a Leshawna a tomar por saco —dijo antes de tomar asiento junto a él—. Te felicito.
Harold parpadeó un par de veces confundido.
—¿Qué? ¿Por qué me felicitas?
—Has sido capaz de romper el círculo —comentó ella sonriéndose.
—Explícate —pidió el pelirrojo.
—Como gustes. Me refiero a que lo vuestro esa un círculo vicioso del cual tú siempre eras la víctima: eráis felices, Leshawna pasaba de todo, tú le suplicabas, Leshawna te humillaba, se disculpaba y vuelta a empezar. Hay que ser muy fuerte para romper con un rol de víctima tan jodido, Harold.
—Vaya, pues no lo había visto así nunca —dijo él pensativo. Heather tenía razón.
—Te mereces que te respeten.
—Gracias, no lo olvidaré —dijo él con una sonrisa.
—Eso espero, Harold.
Entonces Heather se levantó y empezó a alejarse. Cuando apenas había recorrido dos metros se giró y le miró.
—No vuelvas a caer en sus trucos, McGrady —le recordó ella.
—No lo haré, lo prometo.
Y esa promesa llenó el corazón de Heather de paz.
Continuará...
Y ahora le responderé a la única persona que me ha dejado review en el capítulo anterior: juanjonh343
Muchas gracias por tu review. No vas a tener que esperar mucho para las escenas que tanto ansías leer :D
Gracias :')
OFIXD
