"Tu vivirás eternamente y perdurar en tu recuerdo es la única inmortalidad que necesito. Seguir viviendo como parte de ti... esa es mi idea del cielo"

Renacer - Claudia Gray.


Los personajes de esta historia pertenecen por completo a Cassandra Clare, yo solo los dejo jugar con mi imaginación ;)


Sol, Playa y Arena… ¡Te Amo!

Caminar por aquella playa era relajante, habían llegado a Aruba y habían ido a tomar el sol en Palm Beach, sentía la arena en sus dedos de los pies y la mano de Jace sostenía firmemente la suya, ahora todo era diferente.


-Lo siento. –dijo Clary rápidamente después de aquel arranque de ira ¿Cómo había podido decirlo asi?

Los pensamientos de Jace volaban en su cabeza sin dejar uno fijo, sin saber que decir o que hacer, las palabras de Clary resonaban en su cabeza "TE AMO, ME ENAMORE DE TI DESDE QUE NOS CONOCIMOS, PERO JAMAS TE DISTE CUENTA" Al parecer él no era el único que había intentado reprimir sentimientos.

-¿Por qué lo sientes? –pregunto Jace mientras se acercaba a ella.

-Por decir todo aquello, no fue la mejor forma, pero es mejor que lo olvides, me iré a dormir. –dijo Clary apresuradamente queriéndose tirar por la borda de aquel barco.

-¿Olvidarlo? –Jace la miro incrédulo. –No es algo que pueda borrar de mi mente Clary. –llego hasta ella e hizo que lo mirara a los ojos, acariciando su mejilla mientras quitaba un mechón de cabello. –Lo más importante es que no quiero olvidarlo, jamás pensé que escucharía aquellas palabras de ti, tu siempre eras mi adorable pelirroja, la que se preocupaba por mi pero que no me ofrecía mas que una amistad y pensé que si me conformaba con aquello podría hacerte feliz y a largo plazo yo también lo sería, por que te tenia a mi lado, pero cada día quería mas, quería pensar que tus sentimientos cambiarían, que aparecerías en mi puerta con una sonrisa diciendo que me querías, que tomarías mi mano y para ti tendría un sentido totalmente diferente al fraternal, he esperado tanto para oírte decir esas palabras que creí que me moriría si nunca llegaba a oírlas, hay algo que debes saber, cuando me pidieron que me casara con Isabelle Lightwood, sabía que no podría hacerlo, porque ni ella ni ninguna otra persona podría ocupar jamás tu lugar. Siempre te he amado y cada día este amor me consumía y me asfixiaba porque no podía decirlo, porque temía que te alejaras, ahora me doy cuenta que he sido muy cobarde, que prefería callar y aguantar a luchar por ti, pero no me arrepiento de nada porque cada una de las decisiones que tome me han traído a estar hoy frente a ti.

Clary sintió como toda aquella presión que había soportado desde que lo conocía se esfumaba, ahora le parecía muy lejano haber sentido el temor a dejar salir sus sentimientos, lo abrazo tan fuerte como pudo y sintió como él se aferraba a ella como si fuera el único salvavidas en un inmenso mar.

-Te amo. –dijo Clary dándole un tierno beso en el hombro.

-Es como si no existieran palabras suficientes para explicarte como me siento cada vez que te veo, asi que solo dire te amo, te lo diré hoy y siempre. –dijo Jace recorriendo la mejilla de Clary con la boca y al llegar a su boca la beso intentándole expresar todo aquello que siempre había querido decirle. Su respiración se agito y la soltó un momento para verla a los ojos. –Sra. Herondale creo que tenemos un asunto pendiente.

La cogió en brazos y se la llevo al dormitorio, la dejo caer en la cama y se subió encima de ella intentando no aplastarla, Clary le lleno de besos la cara y le abrió la camisa, definitivamente era una fanática del cuerpo de Jace, con músculos duros y torneados, su piel era suave y tenia aquella sonrisa traviesa en los labios que la podía hacer enloquecer.

-¿Sra. Herondale tiene calor? Porque creo que se sentiría mejor sin esa pijama tan innecesaria. –dijo Jace mientras se la empezaba a quitar, Clary solo rio, su corazón estaba al borde de un ataque, le enredo las piernas en la cadera para acercarlo de nuevo, jamás pensó que podría amar tanto a una persona como amaba a Jace y solo deseo que aquella noche durara para siempre…

Algunos dicen que una acción vale más que mil palabras, a veces podemos simplemente dar un beso y no sentir nada, pero cuando le abrimos el corazón a una persona que de verdad lo vale, las palabras son lo más importante, porque la persona que queremos, debe saber que lo hacemos, no debemos esperar a que se dé cuenta porque tal vez sea tan despistada que no lo note, no debemos esperar que las cosas pasen, debemos hacer que pasen, por aquellas personas por las que vale la pena dar todo de sí mismo.


Habían tenido un día completo de navegación en el cual se la habían pasado encerrados en la cabina recuperando el tiempo perdido como había dicho Jace, Clary se sentía en una burbuja, era como si toda aquella espera ahora se viera recompensada, como si todas aquellas cosas empalagosas que había querido hacer con Jace se hubieran multiplicado por mil y solo veía corazones y amor por todas partes.

Apenas llegaron a Aruba bajaron del barco y recorrieron la pequeña isla, era muy colorida ya que las casas eran de diferentes colores, había un centro comercial grande donde había todo tipo de tiendas costosas, luego de hacer algunas compras se fueron al monumento de las piedras, que es un lugar donde hay un montón de piedras acomodadas de tal manera que forman una especie de torre donde la gente puede subirse claro teniendo cuidado, su atractivo es el porqué aquellas piedras están de esa forma, se cree que fue el mar el que las posiciono de esa manera. Luego decidieron visitar el faro, era una alta torre de color blanco, Clary compro una pequeña replica en forma de dije para agregarlo a una pulsera. Después de aquello se habían ido a la playa a caminar, a tomar el sol, nadar y jugar con la arena.

-Te enterrare en la arena. –dijo Clary una vez que estaban sentados con una pequeña pala y balde de juguete que habían comprado en una tienda.

-Eso no suena nada sexy. –dijo Jace dudoso pero acostándose en la arena y haciendo un ángel con los brazos y las piernas.

-Tu sexy esposa te va a enterrar en esta sexy arena. ¿Ahora si suena sexy para ti?- pregunto ella mientras empezaba a cubrirlo.

-Solo si mi sexy esposa me da un beso. –dijo el poniendo la boca como un pececito.

-Tocara. –dijo y poniendo la boca como la de un pececito también, se acerco y lo beso.

-¿Cómo que tocara? –pregunto el subiendo una ceja.

-Silencio sexy esposo, quédate quieto para que pueda cubrirte. –dijo Clary exasperada porque Jace no cooperaba.

Una hora después lo único que se veía de Jace era su cabeza, Clary decoraba su obra de arte con unas piedritas.

-Creo que me entumecí. –dijo Jace mirando a Clary y entrecerrando los ojos.

-Dios… pero que llorón ya casi acabo, listo. –dijo Clary mientras se levantaba y admiraba su obra de arte. –espera, tomare una foto.

Jace sonrió para la foto y Clary soltó una carcajada.

-¿Por qué te ríes? –pregunto el mirándola divertido, pero un segundo después su expresión cambio, todo el que lo veía se reía, ¿Qué rayos? –Déjame ver la foto.

Clary acerco la cámara a la cara de Jace para que el pudiera ver, en donde debía estar el pecho había una especie de bikini y donde debían de estar sus bóxers una tanga hecha con piedras, se veía realmente ridículo.

-Clarissa… -empezó a decir Jace furioso, pero antes de que terminara su cara se torno en una mueca se removió rápidamente quitándose la arena y mirándose el pie, un pequeño cangrejo colgaba de su dedo gordo. -¡QUITAMELO!

Entre risas Clary cogió su salida de baño para agarrar al pequeño cangrejo y dejarlo ir un poco más lejos de donde ellos estaban.

-Hasta a un cangrejo le gustas ¿Debería ponerme celosa? –preguntó Clary con una sonrisa burlona.

-Síguete burlando que cuando se te pegue algún bicho no seré yo el que te lo quite. –dijo Jace entornando los ojos.


-Vamos a bailar. –dijo Clary la noche siguiente, estaban en uno de los bares del barco, habían pasado todo el día en La Guaira (Venezuela), compraron recuerdos y luego fueron a cenar al barco, Clary se había cambiado y tenía un corto vestido verde que realzaba sus ojos.

-Claro que si Sra. Herondale ¿Le gustaría algo más? –pregunto Jace mientras la guiaba a la pista de baile.

-Me gustaría estar contigo el resto de mi vida. –dijo Clary mientras le daba un suave beso en los labios.

-Eso puede garantizarlo. –dijo Jace mientras empezaban a bailar.

Clary vio como las chicas miraban a Jace, algunas eran bastante descardas y se le salían los ojos por él, quería gritarles ¡ES MIO! Pero pensó que se podría ver realmente infantil, así que solo lo beso.

-Nunca me podre acostumbrar. –dijo Clary pensativa.

-¿A qué? –pregunto Jace mientras la hacía girar.

-A cómo te miran las chicas. –dijo haciendo una mueca.

-Simple, solo ignóralas ¿Bueno? Soy completamente tuyo así que no te preocupes. –dijo Jace con una sonrisa.

-Que egocéntrico, no me preocupa solo me irrita. –dijo poniendo los ojos en blanco.

-Celosa. –afirmo Jace mientras le daba un beso en la punta de la nariz.


-Parezco borracha. –se quejo Clary mientras se sostenía de las paredes.

-Pero no lo estas, es solo que el barco se está moviendo demasiado fuerte, si vieras lo divertido que es verte intentar caminar derecho. –se burlo Jace.

-No sé como tú puedes caminar normal, yo siento cada sacudida.

En ese momento el barco debió de golpear una ola muy fuerte por que Clary fue arrojada hacia al suelo, Jace la intento sostener pero ambos cayeron al piso.

-Me encanta estar encima de ti. –dijo Clary mientras se quitaba el cabello de la cara.

-Cualquiera malinterpretaría eso que acabas de decir. –dijo Jace y con un movimiento ágil se coloco encima de Clary. –A mí también me encanta estar encima de ti.

-¿Acaso no tienen una cabina? Respeten a los demás pasajeros. –dijo una anciana que caminaba por el pasillo. –Esta juventud de ahora no tiene respeto por nada. –dijo y desapareció en dirección al ascensor.

-¡Que vergüenza! –dijo Clary mientras se levantaba rápidamente y sentía la cara roja.

-¿Por qué? Estamos casados y yo solo te estaba ayudando a levantarte, ya que para seducirme en el pasillo te tiraste al suelo. –dijo Jace con inocencia.

-¿SEDUCIRTE EN EL PASILLO? –pregunto a gritos Clary mas roja que antes.

-¿Pueden hablar de esos temas en otro lado? Hay niños aquí. –dijo una mujer fulminándolos con la mirada mientras pasaba por ahí con lo que parecía un equipo de futbol.

-¡Lo siento! –dijo apenada Clary y comenzando a caminar por el pasillo en dirección a la cabina, Jace se posiciono a su lado y cogió su mano. -¿Si vez lo que me haces hacer? Qué pena.

-A mi me pareció divertido, vamos a la cabina, tu seducción funciono. –dijo él con ojos picaros.

-¡JACE! –dijo Clary exasperada.

-Tenemos que empezar a practicar para tener un equipo de futbol como el que acaba de pasar. –dijo Jace mientras le daba un beso en la mano.

-¿Quieres tantos hijos? –pregunto ella sorprendida.

-Solo si se parecen a ti.


-¿Licor de naranja? –pregunto Clary mientras una chica le daba una muestra.

-Sí, es muy popular aquí en Curazao, que lo disfrute. –dijo la chica mientras se perdía en la multitud de turistas regalando muestras gratis.

-¿Tan temprano y ya estas tomando licor? –dijo Jace reprobatoriamente.

-Es una muestra. –dijo ella poniendo los ojos en blanco.

-Así empiezan y luego terminan borrachas. –dijo Jace negando con la cabeza.

-¡Jace! –dijo Clary fastidiada.

-Era una broma mujer. –dijo dándole un beso en los labios. –Esta rico el licor, iré a comprar unas botellas. –dijo y se perdió entre el gran grupo de turistas que estaba en el mostrador.

Ya era jueves, el sábado se acabaría el viaje y volverían a casa, Clary no se lo había dicho a Jace pero había una parte muy grande de ella que simplemente no quería volver, no porque no extrañara a su familia y sus amigos, sino porque tenía miedo de que todo aquello tan maravilloso que pasaba se desvaneciera cuando volvieran a la realidad, a la vida cotidiana, había tenido a Jace para ella sola esos días y había sido inmensamente feliz, cada vez que la abrazaba, le daba un beso, hacían el amor o le decía algo bonito ella sentía la necesidad de pellizcarse para saber que todo aquello de verdad estaba pasando, ahora le parecían lejanos aquellos días en los que solo fantaseaba con Jace, ahora el la miraba y le sonreía diferente, sin preocupaciones, por fin podía notar la diferencia entre el Jace que se esforzaba por controlar sus emociones y su esposo.


-Ya se casaron ¿Por que no simplemente te resignas?

-Porque no, no soy una persona que se rinda con facilidad, esto es personal ahora, es un reto para mí.

-Estas malgastando tu vida, búscate a otra persona y ya.

-No, sea como sea él será mío.


Hola! Primero quiero agradecerles por sus reviews *-* me encanto el considerable incremento de ellos por eso decidí escribirles antes del fin de semana, ayer les iba a subir capitulo pero me dolían muchísimo las manos y no podía escribir rápido en el pc, quiero contarles que cuando empece a escribir la respuesta de Jace me deje llevar bastante por mis propios sentimientos hacia cierta persona y que me afecto un poco.

¿Como ha ido su semana? La mía fue un asco estaba en exámenes y de 7 me fue bien en 5, aunque no es tan malo tengo que esforzarme mas claro esta que no los descuidare.

Leí sus recomendaciones:

Im1DLittleThing: Había escuchado de Divergente y me llama la atención ya que tiene un aire a los juegos del hambre que me gustan entonces obviamente lo leeré.

Raven: Ya descargue el libro de Delirium me llamo bastante la atención te hace preguntarte si dejarías que te operaran o no, la verdad creo que depende de varias cosas y aunque a veces se sufre en el amor, no se si soportaría no tener sentimientos por alguien.

MaryWayland: También descargue el libro de Rebecca algo mas clásico pero me gusta todo aquello, gracias!