Disclaimer: ¿QUÉ QUERÉIS? ¿MATARNOS? Sabemos que los personajes no son nuestros y aún así nos hacéis escribir esto... T.T LA MAGIA ES DE JKR!

Cap 11: Una canción en luna llena


PDV Remus

Una vez se habían vestido, Remus sabía que tendría que enfrentar a Dorothy tarde o temprano así que bajaron los dos juntos por las escaleras y llegaron a una cocina que, normalmente estaba vacía, pero esta vez habían tres personas: James, Peter y... Dorothy, quien los miraba con los ojos chispeantes y una sonrisa espeluznante. Remus respiró hondo y sonrió. Decidió disimular.

-Buenos días- dijo, acercándose a la nevera y sacando de ella una botella de zumo de naranja. Sirius lo observaba con detenimiento y una sonrisa perruna. Dorothy lo miró y levantó una ceja.

-¿Qué pasa?- preguntó. Remus se giró hacia ella con un vaso enorme lleno de zumo en la mano y se acercó a Sirius, dándole el vaso con una sonrisa. Sirius lo cogió y le pegó un sorbo, sin apartar sus ojos de los de Remus.- ¿¡HOLA!- gritó Dorothy para llamar su atención. Los cachorros pegaron un bote y se giraron hacia ella mientras que James y Peter empezaron a reírse de ellos. Sirius, con la mala suerte que normalmente tenía, empezó a toser porque se había atragantado con el zumo. Remus jadeó y empezó a darle palmaditas en la espalda.

-¿Quieres matarme?- preguntó Sirius a Dorothy. La hermana Lupin sonrió y ahí estaba otra vez ese brillo en los ojos. Joder, se parecía a Dumbledore. Remus se acercó a ella y la cogió del brazo.

-Vamos a tu cuarto- dijo con expresión seria. Dorothy negó con la cabeza e intentó zafarse del agarre de Remus. Pero era demasiado fuerte.- Necesito hablar contigo...-le murmuró ya más tranquilo. Entonces, la chica asintió y lo siguió hasta su cuarto.


PDV Sirius

Cuando desaparecieron, Sirius se preguntó si había hecho algo mal. ¿Acaso había dicho algo que no tendría que haber dicho? ¿Había hecho algo que Remus no aprobara? El perro suspiró y se dejó caer en una silla, dejando el vaso de zumo en la encimera y pasándose una mano por el pelo. James se acercó a él y le puso una mano en el hombro, haciendo que Sirius levantara la vista hacia él. El chico de gafas sonreía.

-¿Qué pasa, Pad?- le preguntó. Sirius, en ese momento se acordó de lo que el Potter había interrumpido y se levantó de la silla, cogiendo a James del cuello de la camisa que llevaba puesta.

-¿Tú sabes lo que has interrumpido, Bambi?- James negó con la cabeza.- ¿NO? ¡ESTABA EN LA DUCHA CON REMUS, GILIPOLLAS!


PDV Dorothy

La Lupin se había sentado en su cama y su hermano caminaba de arriba a abajo una y otra vez delante de ella, sin parar.

-Remus, ¿he hecho algo malo?- cuestionó la menor de los hermanos. Remus paró de caminar y frunció el ceño. Se acercó a ella y se agachó, poniendo los brazos en sus rodillas. Sonrió.

-No... Es sólo que sabes que no me gusta que entres en mi cuarto sin permiso y...- se interrumpió, ruborizándose. Carraspeó.-...lo que has visto...

Dorothy sonrió y le empezó a acariciar el pelo a su hermano.

-Ha sido adorable, eres realmente adorable, Remmy...-le dijo a su hermano, a Remus se le subieron los colores.- Y Sirius es muy tierno... A mí me ha encantado lo feliz que te veías... Veo que al fin te ha hecho caso.

-Sí... Y lo de esta mañana ha sido... genial. Es que ya sabes cómo me pongo los días de luna llena y... Sirius también lo sabe, además le encanta hacerme cosquillas...-se dijo más a sí mismo el chico.

-He ido a tu habitación esta mañana solo para decirte que si estabas bien, por lo de anoche, cuando Peter me estaba...

-Te estaba cortejando- interrumpió Remus con las cejas fruncidas.

-¿Cortejando? Que palabra más vieja- dijo Dorothy. Remus hizo un puchero, pero sonrió.

-¿Sabes qué? Da igual, ¿a ti te gusta?- le preguntó. Dorothy se sonrojó y asintió.- Entonces ya está todo dicho. No voy a meterme- Dorothy empezó a sonreír.- Siiii... tú no vuelves a entrar a mi habitación cuando sabes que está Sirius ahí dentro conmigo...

-¿Por qué? ¿Qué pensáis hacer?- preguntó levantando las cejas repetidamente. Remus empezó a soltar risitas tontas y escondió su cara en las rodillas de su hermana. En ese momento, oyeron a alguien gritar:

-¿NO? ¡ESTABA EN LA DUCHA CON REMUS, GILIPOLLAS!- Remus suspiró y se levantó. Dorothy le imitó con las cejas alzadas. El chico la miró.

-Es que... ¡Es la luna, jopé!- se excusó con los brazos cruzados. Dorothy se rió y lo empujó hacia la puerta. Salieron y bajaron las escaleras para encontrarse con un Sirius enfadado cogiendo a un James aterrorizado de la camisa, mientras que un Peter escandalizado intentaba separarlos sin éxito. Pararon cuando oyeron a Remus:

-¿Qué pasa, Sirius?- preguntó, aún con los brazos cruzados. El perro soltó a James y Dorothy casi podía ver como sus orejas bajaban con miedo como si de un cachorro se tratara. También vio a Remus sonreír con ternura y cogerle de la mano.- Ven conmigo- y desaparecieron escaleras arriba.


PDV James

De pronto, se oyó un picoteo en el vidrio de la ventana. James giró la cabeza hacia el ruido y vio a Esmeralda, la lechuza de una pelirroja muy conocida para él. Fue con prisa hacia la ventana y la abrió. Esmeralda entró y le dejó a James la carta en las manos, saliendo volando un momento después por donde había entrado. James sacó la cabeza por ahí y gritó:

-¡Gracias, Esme!

Cerró la ventana y se dispuso a abrir la carta, aunque estuviera dirigida a Remus. Paró cuando oyó a Peter y Dorothy a su lado mirando la carta, expectantes. James, que de ninguna manera iba a permitir que la vieran, se la escondió detrás de la espalda y negó con la cabeza. Dorothy suspiró y cogió a Peter del brazo arrastrándolo hacia la Puerta con un "Vamos Pete, me ayudarás con los caballos"

El chico de ojos marrones volvió a ponerse la carta frente a su cara y la sacó de su envoltorio. La desdobló y comenzó a leer:

Querido Remus,

Si no eres tú quien está leyendo, si es o Potter o Black, entonces YA ESTÁIS SOLTANDO LA CARTA Y DÁNDOSELA A REMUS, ENTROMETIDOS. Si eres tú, solo quiero decirte que tenías razón, no me seas engreído y que no se te suba demasiado el ego, que aún no te he dicho por qué.

Vale, ya te lo digo que sé que estás impaciente… Tenías razón en lo de que me gusta James (¿Lo acabo de llamar por su nombre de pila?). ¡No te hagas el listo pensando "Sí Lily, lo has hecho" porque si lo haces lo sabré!

Bueno, quiero pedirte que no le digas nada, ni a él, ni a Black ni a Dorothy, ¡a nadie, Lupin! Y no, yo tampoco se lo voy a confesar a nadie más que a tu hermana, que sé que puede guardar un secreto.

Otra cosa que quería comentarte es que, al final, sí que me dejan ir a tu casa, así que mañana al atardecer estaré allí, que estoy cogiendo el billete de avión ya.

Dile a Doro que la extraño y estoy deseando verla; a Black, que como te rompa el corazón, yo le romperé las piernas (o quizá le arranque el pelo); a Pete, que no se meta en problemas; y a James… ¿Sabes qué? No le digas nada, que sea una sorpresa.

Te quiero, Rem.

Lily.

James estaba que no cabía en sí de gozo. ¡Al fin Lily había confesado su eterno amor por él! ¡Al fin! Empezó a dar brincos por todo el salón y la cocina, sonriendo y con la carta pegada al pecho.


PDV Sirius

Habían llegado a la puerta que estaba entre la habitación de Remus y la de invitados, pero todavía no entraban, Sirius se preguntaba el por qué, pero se olvidó cuando Remus se giró hacia él y le miró a los ojos con esa expresión de niño bueno (que no tenía un pelo de inocente) y esa sonrisa tímida plasmada en su cara.

-Quiero enseñarte algo…- dijo cogiéndolo de la mano.- Ven.- y se volvió a girar, abriendo la puerta y entrando en esa habitación. Sirius se quedó petrificado cuando vio cuánto se parecía a Remus esa habitación; era pura, blanca y muy, muy sensual. Tenía las paredes de un tono rojizo mate que parecía ladrillo, y sobre ella estaban pintadas diferentes figuras musicales. En una pared sólo había pintada una frase y dos nombres: La música es la solución a todo problema. Remus & Dorothy Lupin. Remus ya se había sentado frente a ese piano negro que había justo en el centro de la habitación y había subido la tapa que descubría las teclas blancas que contenía.

Puso sus dedos sobre las teclas y empezó a tocar una melodía tan bonita que Sirius sabía que jamás se le iba a olvidar. Se acercó a él y se sentó en el banquito junto a su Remus.

-Te he escrito una canción...- dijo Remus con las mejillas rosas.- ¿Quieres oírla?- Sirius asintió muy rápido. Sin dejar de lagrimear.- De acuerdo, pues... allá va...

-It's a little bit funny, this feeling inside. I'm not one of those who can easily hide.- Una lágrima cayó del ojo de Sirius, pero la quitó rápidamente y miró a Remus cantar con toda su alma.- I don't have much money, but boy if I did, I'd buy a big house where we both could live...

Sirius seguía con el rostro húmedo de las lágrimas que caían de sus ojos. Jamás había llorado tanto.

-If I was a sculptor, but then again, no. Or a man who makes potions in a travelling show...-En esto Sirius soltó una risita, robándole una sonrisa a su licántropo.- I know it's not much but it's the best I can do. My gift is my song and this one's for you... And you can tell everybody this is your song. It may be quite simple but now that it's done, I hope you don't mind, I hope you don't mind that I put down in words- la velocidad de las teclas bajó y Remus cerró los ojos para decir la última frase:- How wonderful life is while you're in the world.

Sirius escondió el rostro en las manos y dio rienda suelta a su lloro, solo cuando sollozó, Remus se percató de que lloraba.

-Sirius... ¿tan malo ha sido?- dijo muy a su pesar. Sirius sacudió la cabeza y se rió, sacándose las manos de la cara y mrando a Remus con una sonrisa.

-Me ha encantado.


AAAAAAAHHHHHHH nos ha encantado hasta a nosotras... POR MERLÍN, QUÉ DE PALABRAS Ö

Si os gustó... nos encantaría que nos lo dijeseis... si?

OS QUEREMOOOOSSS!

aTT: Ana y Patri