Hola! Aqui esta el nuevo capitulo de este fic. En las proximas horas estare publicando el nuevo capitulo de Verdades Reveladas n.n
Capitulo 10.-
.-.-.-.-.-Mientras tanto en Konoha.-.-.-.-.-.
Reyko al despedirse de Jigoku y los demás, regreso lo más pronto posible a la aldea; no sabia que había pasado por su mente al salir de ese modo tras el ambu, sin avisar a nadie. Solo rogaba que su abuelo y su tío no notaran que no estaba.
Sin embargo, esa pequeña ilusión desapareció cuando al llegar al departamento que ocupaba se encontró a Naruto y Jiraiya sentados esperándola con cara de pocos amigos.
- ¿Dónde estabas?_ pregunto el rubio.
El tono le causo un escalofrió; el ojiazul no solía usar un tono tan severo a menos que hiciese algo muy grave y casi siempre era su hermana quien se llevaba las reprimiendas.
- Estaba… dando un paseo_ concluyo por fin caminando hacia ellos para quedar de pie frente a los sillones que ocupaban.
- ¿Fuera de la aldea?_ pregunto Jiraiya.
Si notan que no estas, se armará una buena en la aldea. Al parecer Jigoku se había equivocado, no se había armado una buena en la aldea; esta vez, se armaba una buena en un lugar más privado y por primera vez ella estaba en el ojo del huracán.
- Yo…
- Haz el favor de no mentirnos_ dijo Naruto.
Tras un silencio de varios segundos, la chica suspiro a modo de rendición; ¿Qué más quedaba? Decir la verdad siempre le funcionaba y debía recibir la reprimienda por salir sin avisar; sabía que los hombres frente a ella se preocuparían de más al ver que había desaparecido sin avisar.
- Fui a hablar con Jigoku_ admitió en voz baja pero lo suficientemente fuerte para que ellos la escucharan.
- ¿Por qué?_ pregunto Jiraiya.
- Solo quería advertirle del peligro que corría al ir al país del zorro.
- ¿Desde cuando son tan amigos?_ dijo el ojiazul_ solo se han visto una vez.
- Eso no es cierto_ admitió la morena, ya que estaba siendo honesta mejor explicar bien todo.
- ¿A que te refieres?_ pregunto Naruto cada vez mas enfadado.
- ¿Es el chico que te gusta?_ pregunto el peliblanco serio.
Un sonrojo cubrió el rostro de la chica.
- Reyko…
- No lo es abuelo.
- Aun espero una explicación_ continuo el hokage.
- Yo… siempre supe que Jigoku nos vigilaba en secreto cuando estábamos en el bosque.
La afirmación sorprendió al rubio.
- ¿De que hablas?_ pregunto el anciano sin comprender.
- El tío Naruto envió a Jigoku a cuidarnos desde hace cinco años mas o menos, al principio creí que era un enemigo pero el rápidamente me explico que su deber era protegernos y contar a mi tío todo lo que sucedía.
- Ese idiota…
- ¡No le digas asi! ¡Al menos el no me subestimo, ni trato de ofenderme ocultando su presencia! Desde un principio el conocía mis habilidades y por un tiempo me ayudo a mantenerme en forma.
- ¿A mantenerte en forma?_ interrogo Jiraiya desviando sus pensamientos a un modo menos inocente de mantenerse en forma.
Reyko comprendiendo lo que insinuaba el anciano se sonrojo.
- ¡DEJA DE PENSAR EN COSAS PERVERTIDAS JI-CHAN!
Naruto cansado y molesto se puso en pie y golpeo al anciano en la cabeza. Este al recibir el golpe llevo su mano directo a la cabeza para tratar de rebajar el dolor.
- ¡¿Qué rayos te pasa Naruto?!
- ¡No me gusta lo que estas insinuando!
- Pero si Rey ya esta en edad de casarse.
- ¡Aun no!_ gritaron el rubio y la morena a la vez.
- Dios que sensibles son con ese tema_ dijo en un susurro el anciano.
- Ahora es tu turno de explicarte tío_ dijo la ojinegra, ya que se estaban sincerando era el momento de preguntar algunas cosas.
Al rubio el tono que uso Reyko no le gusto para nada, cuando ella entraba en plan de investigación era difícil pararla o no darle las respuestas que esperaba.
- ¿Qué hay que explicar?_ pregunto inocente.
- No desvíes el tema… ¿Por qué enviaste a Jigoku a cuidarnos?
- Solo quería asegurarme que no les pasara nada.
- Estábamos en medio del bosque_ dijo el peliblanco_ ¿Qué podría pasarnos allí?
- Todos sabemos lo que podría pasar_ dijo el kage recordando la pelea que había sucedido algunos años atrás.
- No ha habido peleas entre nosotros desde la ultima vez_ dijo Reyko_ además era Ryoko la que las provocaba.
- Aun asi me preocupaba que algo llegara a suceder_ dijo el rubio sonriendo de medio lado_ nunca se sabe lo que pueda pasar_ agrego lo ultimo en un susurro pero la joven que tenia muy buen oído gracias a su entrenamiento ninja fue capaz de escuchar.
¿A que se refería su tío con eso de que nunca se sabe lo que pueda pasar? En medio del bosque siempre habían estado seguros o al menos eso era lo que había pensado ¿era posible que su tío escondiera algo?
- En cualquier caso_ dijo el anciano levantándose de donde estaba y caminando hacia su nieta para luego apoyar sus manos en los hombros de la chica_ no esta bien que te vayas sin avisar y mucho menos tras Jigoku, ese chico es peligroso.
- El viejo tiene razón en eso. Lo mejor es que te mantengas alejada de el.
- Jigoku es muy agradable_ apenas lo dijo los dos hombres la miraron con los ojos entrecerrados y rápidamente prosiguió antes de que pensaran cosas que no eran_ lo digo porque al saber que lo seguí lo primero que hizo fue decirme que estaba mal lo que había hecho y me envió de regreso.
- Que buena gente_ dijo Naruto en tono lúgubre.
- ¡Deja de pensar tonterías!_ le reclamo la morena_ además, he decidido volver a entrenar.
- ¡¿Qué?!
- No se sorprendan tanto, desde que Ryoko se fue no han parado de decirme que debo entrenar para no perder facultades; pues al fin me he dado cuenta que tienen razón y volveré a mis hábitos de entrenamiento.
- ¡NO!_ grito Naruto.
Al oír su grito Reyko y Jiraiya lo miraron con sorpresa. El rubio era el que más insistía en que la chica recuperara sus hábitos para que asi pudiese trabajar para el de vez en cuando; que ahora se negase era extremadamente extraño.
- ¿Qué te pasa Naruto?_ pregunto el peliblanco_ pensé que eso era lo que querías.
El rubio bajo la mirada y pensó rápidamente en una excusa para evitar que Reyko volviese a entrenar. Si bien era cierto que el estuvo en contra de que dejara el entrenamiento este no era un buen momento para retomarlo, si alguien llegaba a verla usando esas técnicas en la aldea comenzarían a correr rumores que no podrían controlar, su sobrina llamaba mucho la atención y los hombres (muy a su pesar claro) no dejaban de estar pendiente de sus movimientos.
- Es lo que quiero, pero este no es momento_ dijo por fin.
- ¿Por qué?_ pregunto la morena confundida.
- Llamas mucho la atención, si alguien descubre tus técnicas nos meteremos en aprietos.
- Puedo entrenar sin usar mi herencia, eso no es problema.
- He dicho que no Reyko_ dijo el rubio caminando hacia la puerta para abandonar el apartamento que comenzaba a parecerle mas pequeño a cada minuto ¿Qué rayos le pasaba? ¿De donde venia esa sensación de precaución?
La joven se interpuso en su camino y evito que se fuera.
- No puedes decirme que hacer.
- Claro que puedo, estas aquí porque asi lo he querido; no me hagas ponerme de mal humor que por ahora tengo demasiadas cosas en que pensar como para tener que preocuparme por si descubren quien eres o no.
- Dijiste que…
- He dicho muchas cosas Reyko, pero he de reconocer que más de una vez las he dicho sin analizar bien la situación. Antes quería que entrenaras porque tus padres no estaban cerca y en el bosque tenias total libertad; ahora, estas en la aldea y los riesgos son demasiado altos, asi que harás caso como la niña buena que eres y dejaras esa idea para otro momento.
Harás caso como la niña buena que eres.
- ¿Cómo la niña buena que soy? ¿Asi es como me vez? ¿La niña buena que nunca da problemas?
- No es momento de tener esta conversación_ dijo Naruto serio.
- Al contrario, creo que es el mejor momento_ dijo la joven testarudamente_ responde Naruto ¿asi es como me vez? ¿Por eso siempre me has preferido antes que a Ryoko?
- ¡No digas tonterías! ¡Eso no tiene nada que ver!
- ¡¿en verdad?! ¡Porque eso no es lo que me parece!
- Reyko…_ comenzó a decir Jiraiya pero la chica enojada y herida como estaba no le dejo hablar.
- ¡QUIERO UNA RESPUESTA NARUTO!
- ¡No puedes con la respuesta!
- ¡NO SOY UNA NIÑA!
- ¡SIEMPRE LO SERAS PARA MI MALDITA SEA!
- ¡¿Por qué?!
- ¡PORQUE NO DEJARE QUE DESAPAREZCAS COMO LO HIZO RYOKO Y TE ENFRENTES A TANTO PELIGRO TU SOLA!
- ¿Peligro? ¿De que hablas?
Naruto comprendió el error que había cometido, se había ido de la lengua en el peor momento.
- No es hora de hablar sobre esto_ dijo antes de desaparecer en una nube de humo.
- Abuelo…
- No tengo idea de porque ha dicho eso Rey-chan_ admitió el peliblanco.
- Iré a hablar con el… esta conversación no ha acabado.
Dicho esto la joven abandono el apartamento dando un portazo sin darle oportunidad al anciano de detenerla.
- Naruto… ¿Qué nos has estado ocultando?_ dijo el hombre en un susurro mientras miraba con insistencia la puerta cerrada del departamento.
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Reyko fue directo a la torre hokage a hablar con el rubio, pero grande fue su sorpresa al no encontrarlo allí. Por los tres días que siguieron a la discusión no pudo encontrarlo en ningún lugar, incluso había ido a la mansión pero Hinata le decía que su tío no estaba.
Sin duda alguna me esta evitando; pensaba la morena mientras caminaba por la aldea de nuevo en dirección a la torre kage. Su tío no era de evitar, enfrentaba las cosas como venían y la mayor parte del tiempo se movía sin pensar en las consecuencias de sus actos.
Era extraño que el ojiazul le ocultara cosas, que lo hubiera hecho con Ryoko era normal después de todo su hermana tenia la mala costumbre de regar las cosas que el rubio le contaba para asegurarse de tener alguna pelea con el solo por el placer de hacerlo enojar. Recordaba que en más de una ocasión le había preguntado porque le divertía tanto molestarlo y ella solo daba como respuesta:
- El pobre se moriría de estrés sino le fastidiara tanto.
Solo con el paso de los años había logrado comprender que, debido a su puesto como kage Naruto tenía muchas responsabilidades y preocupaciones. El, que era una persona juguetona y poca seria había cambiado mucho gracias al cargo que ocupaba, Ryoko aun a costa de ganarse el odio del rubio había hecho constantes desastres para que este se enojara y dejara salir sus frustraciones sin hacer daño a nadie, en especial sin hacer daño en su forma de ser.
- Tu eras capaz de comprender cosas con tanta facilidad_ susurro al viento_ me gustaría que estuvieras aquí.
- ¡Reyko!
La aludida busco con la vista a quien le llamaba y se encontró con Sakura detrás de ella.
- Buenas, Sakura-san.
- ¿Estas bien? Me pareció oírte susurrar algo.
- Todo esta bien_ dijo moviendo la mano restándole importancia al asunto.
La pelirosa sonrió amablemente y dijo:
- Si no es mucha molestia me gustaría hablar contigo sobre algo.
- Seguro ¿Qué se le ofrece?_ pregunto la morena confundida. En el tiempo que llevaba en la aldea, solo había coincidido con la ojijade un par de veces debido a que esta era la doctora de su abuelo.
- ¿Te apetece un té?
Sakura guio a la chica a un establecimiento cercano el cual solía frecuentar cuando era mas joven en compañía de sus amigas. Tomaron asiento en una de las mesas y guardaron silencio hasta que les sirvieron el te.
- ¿Ocurre algo con Jiraiya?_ pregunto Reyko tras beber un sorbo de su té.
- No, sus signos no han sufrido cambios drásticos; incluso podría pensarse que no hay nada malo con el.
La joven asintió.
- Sin embargo…
- ¿Qué pasa Sakura-san? No me asuste.
La ojijade observo bien a la joven frente a ella; de algún modo esa chica la recordaba a Ino de joven, lo cual era bastante extraño dado que la rubia había sido una chica alegre que buscaba algún motivo para pelear con ella. Sin parecerse en nada, Reyko le inspiraba una sensación parecida a la que la Yamanaka le había inspirado... Confianza.
- Me gustaría que me contaras sobre esa pelea que dejo a Jiraiya-sama asi.
Reyko tomo otro sorbo de su té para hacer algo de tiempo antes de contestar. No solía pensar mucho en esa pelea, después de todo no había sido de sus mejores momentos.
- Fue durante un entrenamiento_ comenzó a explicar_ mi hermana y yo no jugábamos al momento de entrenar y en esa ocasión nos sobrepasamos…
Sakura escuchaba atenta cada palabra, en el poco tiempo que se conocían solo sabia de Reyko su nombre y que era discípula del sannin; por algún motivo que desconocía, Naruto, Jiraiya y la misma Reyko no hablaban mucho sobre la historia de la chica.
- No recuerdo exactamente que fue lo que me hizo perder el control ya que rara vez sucede; pero en esa ocasión sucedió y… bueno, se podría decir que comencé a golpear a mi hermana de un modo en el que nunca lo había hecho. Ella era la mejor de las dos en combate; era natural en ella, supongo que lo saco de nuestro padre_ dijo la chica antes de acabar su té y proseguir_ Jiraiya que nos observaba en ese momento intervino; no lo vi venir… estaba tan segada que solo pensaba en lastimar, no importaba quien estuviese delante aunque prefería que fuese mi hermana…
- ¿Por qué?_ se atrevió a interrumpirla Sakura.
La joven la miro directo a los ojos y sonrió de medio lado.
- ¿Por qué? Porque ella es mas fuerte de lo que jamás seré, lo supe desde pequeña; mi hermana es más fichada a nuestro padre que yo y por tanto es más guerrera; en cambio yo… soy más parecida a nuestra madre. En aquella ocasión utilice un jutsu muy peligroso que aun no controlaba por completo, cuando Jiraiya se metió entre nosotras era imposible desviar el ataque, ambas lo sabíamos. He de admitir que me paralice, pensar en hacerle daño al abuelo era insoportable, pero no podía hacer nada.
- El ataque le dio de lleno_ concluyo la ojijade.
Reyko negó.
- Mi hermana tan hábil como solo ella puede ser; sujeto a Jiraiya en el último segundo, lo quito del camino y se coloco ella en la zona de ataque. El jutsu solo rozo a Jiraiya pero aun asi lo dejo mal parado.
- Pero Naruto dijo que Jiraiya-sama había podido controlar la situación.
- Decidimos dejarlo asi. El abuelo quedo inconsciente y cuando despertó nos aseguramos de hacerle creer que nos había salvado; el tío Naruto sabe la verdad pero nos apoyo en nuestro plan, después de todo no queríamos causarle daño en su orgullo.
- ¿Qué jutsu utilizaste?
- No lo recuerdo.
La ojijade la mire confundida cosa que provoco en Reyko una risa.
- Para evitar que volviera a usarlo, mi hermana sello esa parte de mi memoria. Recuerdo lo que hice pero no lo que utilice para hacerlo; asi como tampoco recuerdo porque me enoje.
- ¿Ella era capaz de eso?
- De eso y mucho mas… lo que fuese por protegerme.
- He notado que hablas en pasado ¿Qué ocurrió? ¿Dónde esta ella ahora?
El silencio cayo sobre ella y Sakura comprendió que había tocado un tema delicado.
- No lo se; se fue de casa hace varios años y aun no vuelve.
- Reyko…
- Disculpe Sakura-san pero debo ir a hablar con mi tío sobre algo_ dijo la joven mientras se levantaba.
- Descuida_ dijo la pelirosa imitándola.
- Por favor no le cuente a nadie lo que le he dicho.
La ojijade sonrió y la joven le regreso el gesto a modo de despedida antes de irse.
¿Por qué tengo la sensación de que Naruto y Jiraiya-sama están ocultando algo importante? Con los años, Sakura había aprendido a observar a la gente y a juzgarla del mejor modo posible; Reyko era una buena chica pero cargaba con demasiados secretos ella sola y eso no le gustaba para nada.
Hasta aqui llegamos hoy, los vere la proxima semana
Gracias por sus reviews, follows y favoritos!
Matta na!
