NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DREAMWORKS CON WILLIAM JOYCE Y LA HISTORIA DE MIKI MECHETTA, SOLAMENTE TRADUZCO CON PERMISO.

¡Hola a todo el mundo!Aquí nuevamente después de muuuucho con un capítulo más. Lo siento, pero mi internet ha andando realmente mal esto días y me la he visto duras.

Este capítulo me gusta mucho y, a mi parecer, de aquí se desenlaza lo más tierno de la historia ;)

Comentarios:

facpsi: ¡Al contrario! mil gracias por leer =) ¡Saludos!


Nota de la autora: Dos cosas. En primer lugar, hay un montón de escenas que pude haber escrito sobre las cosas que Jack y Babytooth hicieron en los demás países entre noviembre y diciembre, incluso pasaron un tiempo en los Alpes, pero todos serían muy similares ya que ninguno de esos niños pueden ver a Jack y no pasaron cosas especiales. Me pareció que sería repetitivo y la historia se haría lenta. Si suficientes lectores consideran que es algo realmente importante puedo agregar más detalles de esos días a la historia, pero no las reacciones de Babytooth que serían casi las mismas.

Segunda: siento lo pequeño que fue el capítulo anterior. Terminé el capítulo 9 y pensé que ya había terminado con Burguess, luego me di cuenta de que debía agregar una escena en la que llevan a Jamie a su casa. No quería volver a publicar el capítulo, porque muchas personas ya lo habían leído, y temía que se perdieran la nueva edición.

Capitulo 11

Era la época del año en que el sol nunca se alzaba sobre el taller de Norte y Jack amaba eso. La noche interminable le hacía más sencillo esconderse-

"¿No podríamos simplemente pasar por la puerta principal?" Babytooth se apoyaba en su cayado, mirando cómo Jack se colaba por la parte superior del techo.

"Shh" Jack la miraba como si estuviera loca "¿Qué diversión hay en eso? He pasado años tratando de encontrar la manera de colarme a este lugar, pero ahora tengo un conocimiento íntimo que me ayudará"

Babytooth contuvo la risa y se acercó a Jack "Ahora, los yetis saben que vendré, así que eso lo hará algo difícil"

"¿No te van a dejar pasar?"

"No, a menos que les diga que me rindo"

A pesar de que Jack se había convertido en Guardián desde hace varios meses, seguía disfrutando de ese juego. Los yetis habían llegado con él a un mutuo acuerdo. Jack intentaría colarse al inicio de cada visita y de esa forma pondría a prueba las habilidades de seguridad que los yetis tenían.

"Ahora ¡A entrar!"

Unos momentos más tarde la pareja estaba de pie sobre una cornisa de hielo, mirando a una habitación que estaba desprovista de vida. Babytooth vio cómo Jack golpeó el cristal de la ventana, enviando un patrón de escarcha a lo largo de la madera. La escarcha se deslizó a través del seguro y la ventana se abrió con un suave clic.

Ese fue un gran truco "¿Cómo es que no puedo hacer eso?"

"Porque si te enseño a cómo abrir una cerradura, terminaré en la lista negra hasta el próximo milenio" empujó suavemente la ventana abierta. Ahora venía la parte mas difícil, debía dejar atrás los vientos árticos para tener una oportunidad de entrar al taller y ganar. Esta misión debía ser sigilosa.

Saltó adentro y se dio la vuelta, tomando la pequeña mano de Babytooth para ayudarla a entrar. Él sabía que ella estaba emocionada por este juego. Entrar furtivamente a un lugar era algo en lo que ella se consideraba una experta.

Él se inclinó y le susurró al oído "Está bien, voy a dejarte guiar el camino. Ahora estamos en los dormitorios de los yetis. El taller está debajo. Para ganar tenemos que llegar ahí antes de que nos atrapen ¿Entendido?"

Babytooth asintió con la cabeza y corrió hacia la puerta. Un pequeño clic sonó al abrirla y se asomó al pasillo. No había moros en la costa por ahora.

Los dos se colaron por el corredor vacío. Se levantaron con el viento, Babytooth llegó al techo y le indicó a Jack hacer lo mismo. Le guiñó el ojo de nuevo, deslizándose hasta reunirse con ella. Era muy bueno en esto. Dos yetis doblaron la esquina, pasando justo debajo de ellos, sin pensar en alzar sus miradas.

¿Quizá la razón por la que Jack nunca había llegado al taller fue por la increíblemente tentadora idea de enviar a esos dos yetis a deslizarse por un pasillo congelado? Él se estaba conteniendo. Le había dicho a Babytooth que ella llevaría a cargo la misión y una promesa era una promesa.

Cuando los yetis se fueron, Babytooth hizo un gesto pequeño y voló hacia delante. Jack la siguió.

Pronto llegaron al final del pasillo, una escalera larga y curva. No había vigas donde ocultarse ahí.

Babytooth consideró esto un desafío, con su cayado lanzó un rayo de hielo. Se formó una especie de espejo en la pared, que le permitía ver el fondo de la escalera, actualmente libre de yetis. Ella derritió el hielo y bajó por los escalones, Jack siguiéndola.

El siguiente piso tenía otro pasillo de dormitorios, pero Babytooth sabía cómo manejar eso. Ella y Jack volaron a las vigas del techo, evitando nuevamente a más yetis y dirigiéndose a otra escalera, pronto llegaron al pasillo con el enorme hueco de un ascensor.

Jack estaba impresionado.

Babytooth no se molestó en esperar el ascensor, optando por volar por el hueco hasta el lugar donde la pared se abría, dándole una vista completa del taller. Ahí se detuvo, mirando hacia el taller, preparando su plan de ataque, pero Jack se paró justo frente a ella.

Cayó frente a un yeto gris.

El yeti miró al espíritu del invierno antes de comenzar lentamente a aplaudir. Todos a través del taller detuvieron su trabajo y se unieron a la ronda de aplausos. Jack levantó la mano, deteniéndolos "Gracias, gracias, pero me temo que no puedo reclamar esta victoria. Nuestro juego continua"

Se dio la vuelta y le indicó a Babytooth ponerse a su lado "Ella es la verdadera vencedora, Phil. Solamente la seguí"

Los aplausos estallaron una vez más, ahora más fuertes, los yetis felicitaban a Babytooth por su logro.

Saliendo de su cuarto de trabajo por el ruido, los ojos de Norte vieron a Jack y se acercó para saludarlo, envolviendo al chico en un enorme abrazo "¡Jack! ¡Qué bueno verte!"

Entonces vio a Babytooth parada al lado de Phil, viendo a su alrededor con asombro. Dejó a Jack en el suelo y pasó a su lado, inclinándose para estar a la altura de Babytooth.

"Hola, Babytooth"

Ambos espíritus invernales abrieron los ojos, Jack estaba a punto de preguntar cómo el Guardián de las Maravillas sabía eso cuando lo entendió. Se rio y caminó al lado de Norte "Supongo que saber sobre cada niño del mundo tiene sus ventajas ¿No?"

Norte soltó una de sus carcajadas y Jack podría jurar que el suelo tembló levemente "Es verdad. Tu puedes ser inmortale, pero siempre tendrás diecisiete años Jack. Siempre sabré dónde estás si lo necesito"

Jack siempre había asumido ese hecho, pero que lo confirmara en ella lo sobresaltó un poco "Así que tu puedes saber quién es ella ¿Qué edad tiene?"

"Dieciséis años, cuatro meses y doce días. Ahora, puedo que sepa su nombre y su edad, pero no tengo idea de cómo llegó a serlo. Vamos, hay mucho trabajo que hacer y estoy esperando una buena historia por parte de ustedes, amigos" con eso se puso de pie y Norte caminó a través del taller, dando órdenes a unos yetis, su mirada posada en un juguete. Jack lo miró y se encogió de hombros, y voló tras Norte. Babytooth estaba a punto de seguirlos cuando una peluda mano agarró su hombro.

Ella miró a Phil, de repente nerviosa ¿Estaba enojado porque habían ganado el juego? Él no lucía enojado.

El yeti dejó escapar unos cuantos gruñidos y señaló con su mano peluda todo el taller.

Ella comprendió de inmediato: "¿Un tour?"

El yeti asintió con la cabeza, feliz de haberse dado a entender. El vencedor merecía un premio ¿No?

Babytooth estaba emocionada y saltó al aire, dándole un abrazo enorme "¡Sí, por favor! Me encantaría"

Mientras Jack y Norte discutían los patrones climáticos y horarios, Babytooth y Phil recorrieron el taller. Había visto la sala principal antes, pero no conocía mucho más que eso. En primer lugar, tomó el ascensor hasta llegar al nivel mas bajo. Ahí, descubró otro taller con una horda de yetis trabajando en máquinas de coser. Cuando miró alrededor vio un par de zapatos conocidos en la esquina de la habitación.

"¿Hicieron los de Jack?"

Phil asintió. El había sido escéptico a la hora de que el chico aceptara su raro regalo, pero los yetis lo cosieron de todos modos. No tenían sentido ahora los zapatos, pero eran demasiado lindos paa tirarlos así que los dejaron en la esquina.

Luego, Babytooth vio a los yetis trabajar y suspiró. Había vestidos de todos los colores, formas y tamaños para todas las niñas del mundo. Babytooth se acercó al primer yeti para contemplar su trabajo, estaba haciendo una prenda femenina color azul. El yeti levantó su mirada y le sonrió. Era una agradable sensación que la chica admirara su trabajo.

Babytooth se acercó hacia el vestido y luego se detuvo, mirando al yeti con expresión esperanzadora "¿Puedo tocarlo?"

Miró las manos de la niña, parecían ser lo suficientemente limpias, asintió antes de volver a trabajar. La navidad estaba demasiado cerca para hacer pausas largas.

Felizmente, Babytooth pasó los dedos sobre el vestido. Era suave como la seda y estaba hecho de un tejido azul brillante. Se lo imaginó como un vestido que ella usaría y se sonrojó.

Miró a Phil, que estaba observándola con curiosidad, tratando de olvidar el vestido "¿Y ahora?"

La siguiente parada fue una enorme cocina. Los yetis se afanaban haciendo bastones de caramelo y delicias invernales, todo preparado para la navidad. Babytooth iba a entrar, pero Phil la detuvo y sacudió la cabeza. Los yetis de la cocina sólo tenían unos días para la llegada de la navidad y les faltaban muchas golosinas. Tenían mucho trabajo.

Babytooth asintió comprendiendo y Phil la guio al ascensor que los había llevado hasta ahí.

La siguiente parada fue la cámara de trineo y el establo. Los yetis que ahí trabajaban felizmente alimentaban a los renos y hablaban entre ellos llevando a cabo su labor. Después de haber saludado a los renos y dado un pedazo de azúcar, miró a Phil y le dio una pequeña reverencia.

"Gracias por mostrarme todo esto"

Phil asintió y le hizo un gesto para que volviera al ascensor. Cuando llegaron al taller, Babytooth se sintió repentinamente envuelta en un abrazo por parte de un preocupado espíritu encapuchado "Estaba tan ocupado hablando con Norte que no noté cuando te fuiste. Estaba a punto de ir a buscarte"

"¡Phil me dio un tour!" contestó feliz, regresándole el abrazo.

Norte observaba la escena frente a él, acariciándose la barba mientras Babytooth le contaba con una sonrisa a Jack todo lo que había visto. El muchacho casi había provocado una tormenta de nieve en el interior del taller cuando se percató de que Babytooth no estaba ahí. Algo estaba pasando entre esos dos, pero no quería darse cuenta todavía. Volvió a pensar en lo que Jack le había contado sobre cómo Babytooth se transformó y en silencio esperó a que los dos ignoraran los sentimientos que aparentemente estaban creciendo en sus invernales corazones.

Norte tuvo que dejar de lado esas preocupaciones. Navidad estaba a cinco días y había trabajo que hacer.

Volvió a revisar su lista. Babytooth y Jack se despidieron de Phil y los otros yetis antes de salir a la fría noche. Era momento de empezar a trabajar en su tormenta invernal para navidad.


¡Todo por ahora! ¿Y bien? ¿Que les pareció?

¡Muchas gracias por leer!

chao!