Capítulo 11: Organización
-¡No puede ser! Han llegado antes de lo planeado. – Decía sobrecogido Yamamoto.
-No hay tiempo que perder. Vamos. – Y salieron todos corriendo después de hablar Urahara.
Ichigo despertó violentamente por la alarma. Bajo corriendo las escaleras y se chocó con Rukia.
-Ichigo… ¿Estás bien?
-Rukia, no hay tiempo para tonterías.
Abajo, en el rellano de la división, todos estaban preparados.
-En marcha todos. – Ordenaba Ukitake.
Y corriendo llegaron a la puerta Oeste. Allí les aguardaba el guardián de esa puerta. No demasiado lejos veían las tropas de arrancar que se dirigían hacia ellos. Todos ocuparon sus puestos, esperando a entrar en combate.
Zona Norte
-Ex capitán Urahara, ex capitán Isshin, que sorpresa. – Decía la voz de Mayuri.
-Veo que te sienta muy bien mi puesto, Mayuri. – Decía sin inmutarse Urahara.
-Dejaos de tonterías los dos. Antes de que preguntes, nos han mandado a ese sector y punto. NO quiero volver a escuchar tu metálica voz.
-Tan borde como siempre, Isshin. – Decía seriamente resentido Mayuri
Zona Sur
-Capitán Kuchiki, sus hombres que se coloquen más a la derecha, teniente Kira, ordene a los suyos que se dirijan hacía allí – Daba ordenes Yamamoto.
-¡Si! – Contestaban los dos a la vez.
Zona Este
-¡Taicho! Están ya cerca. Da órdenes de que aguanten contra la muralla. – Decía Matsumoto.
-Ya lo habéis oído, todos aguantad contra la puerta. A la orden, soltar y empezar los enfrentamientos. No dudéis de usar shikais y bankais en cualquier momento.
Zona Oeste
-Los que pueda usar ataques a distancia que empiecen para ganar un poco más de tiempo. – Decía Shunsui.
Distintos ataques cruzaron el cielo hacía los enemigos, que cada vez estaban más próximos, excepto por la zona Este que ya estaban por la muralla.
En el frente contrario…
-No dudéis en ningún momento, derribar las puertas, su defensa mermará en cuanto lo consigáis. Los capitanes fuertes dejádnoslos a nosotros. Matad a todo aquel que no sea de los nuestros. No quiero ver a ninguno vivo, así que más os vale aseguraros de que mueren. – Decía un alegre Aizen. "Al fin, conseguiré lo que siempre quise" – Pensaba para sí.
Las murallas eran rodeadas por numerosos Menos grandes, en la retaguardia numerosos zeros cruzaban el cielo y chocaban contra las murallas. Aizen y los demás arrancar todavía no participaban en la batalla, estaban como esperando que terminase la actuación de los Menos.
Dentro de las murallas todos resistían el ataque y algunos atacaban a distancia.
-¡¡Las tres primeras filas, prepararos para atacar con Kidoh!! – Gritaban todos los capitanes a la vez. - ¡¡PRIMERA FILA!!
-¡¡Hadou nº 31, Shakkahou!!
Cientos de destellos rojos cruzaron el aire contra los Menos. Algunos cayeron sorprendidos por el ataque y eran sustituidos por otros Menos que esperaban
-¡¡SEGUNDA FILA!!
-¡¡Hadou nº 33, Soukatsui!!
-¡¡TERCERA FILA!!
-¡¡Hadou nº 4, Byakurai!!
Numerosos zeros respondía al ataque de kidoh que se repetía continuamente. La cantidad de Menos grandes era gigantesca y las murallas difícilmente podrían aguantar mucho más.
Diferentes tipos shikais a distancia cruzaban el cielo y parecía que empezaban a tener efecto, la cantidad de Menos empezaba a reducirse, pero a la vez pseudo-arrancar ocupaban su sitio.
-¡¡CAPITANES, AHORA!!
-¡¡Hadou nº 90, KUROHITSUGI!!
9 ataúdes cayeron sobre los Menos y pseudos-arrancar, mientras que la lluvia de Shakkahou, Soukatsui y Byakurai seguía cayendo.
-Tened cuidado, están bien organizados. Pero tenemos mucho ejército y somos mucho más poderosos que ellos. No os dejéis impresionar – Ordenaba Aizen que empezaba a impacientarse al no ver la muralla caer.
-¡¡No os relajéis!! Ya casi no quedan Menos, tened cuidado con los arrancar, son más poderosos. – Gritaba Ukitake en la zona Oeste.
-Ukitake Taicho, en la zona Este están teniendo problemas, la muralla está a punto de ceder – Decía corriendo Hisagi.
-¿Y las demás zonas tienen problemas? – Preguntaba Shunsui.
-Están como nosotros, pueden mantener algo más.
-Dirige parte de tu división hacia allí. Aquí podemos apañarnos, si necesitamos ayuda, os lo comunicaremos con las mariposas. – Respondió Ukitake.
-¡Si!
-¡Taicho, tenemos refuerzos! – Anunciaba Matsumoto.
-Gracias, Hisagi. ¡Cubrid esa parte! La muralla tiene una gran fisura allí. – Gritaba por lo alto del barullo Hitsugaya.
-¡Vamos, rápido! – Indicaba Hisagi.
-¡Rukia, cuidado! – Advertía Ishida, al ver que un bloque de piedras iba en dirección a Rukia.
-Gracias, lo siento, estaba distraída.
-Ten cuidado, no te preocupes por él, estará bien, debe estar por delante ayudando – Pronunciaba mientras disparaba una multitud de flechas a la vez.
-¡¡Alerta!! La zona Norte está también en apuros. Prepararos para la entrada. Los pseudos-arrancar empiezan a caer, pero después vendrá el auténtico ejercito de verdad. Seguid defendiendo. – Anunciaba Ukitake.
-Las tropas inferiores pueden comenzar su ataque. La parte Norte y Este no tardará en caer, dadle una media hora. Dentro de poco, estaremos ocupando el palacio… - Reía satisfecho Aizen
Continuará…
